Visitanos tambien en:

miércoles, 22 de octubre de 2025

EL «CACHIRUL de la REPUBLICA»: «NORROÑA VUELVE a VIOLAR la LEY porque la DESPRECIA y se SIENTE CIUDADANO de EXCEPCION en VEZ de ser EXCEPCIONAL»…en México, algunos no necesitan fueros: les basta con la soberbia


Gerardo Fernández Noroña, el autoproclamado cruzado de la moral y defensor del pueblo bueno, decidió que las leyes son para los mortales comunes, no para él, que se siente tejido a mano con el hilo grueso de la impunidad y el ego.

Aunque la Ley de Responsabilidades, el Código de Ética del Senado y hasta los lineamientos de Morena le dicen con todas sus letras que no puede aceptar regalos, él ya está empacando la guayabera diplomática para un viajecito al Medio Oriente con todos los gastos pagados.

Y no cualquier viaje: uno que ni siquiera le corresponde. La invitación era para la presidenta del Senado, pero el hombre se cuela como si el poder fuera un bufé libre. En el argot futbolero, Noroña va de “cachirul”, alineado sin registro, colándose por la rendija del cinismo.

Porque si algo caracteriza a este animal político, es su talento para torcer el reglamento y justificarlo con un discurso de “solidaridad internacional”. Resulta que Emiratos Árabes le paga el boleto “por su apoyo a Palestina”. Qué conmovedor. Nada más revolucionario que viajar en clase ejecutiva con el dinero de otro mientras se presume la austeridad republicana.

Y claro, cuando se le pregunta a la presidenta del Senado —esa que sí tiene el cargo que él ya no— si el viaje está aprobado, responde con frialdad quirúrgica: “eso pregúntenselo a él”. Tradúzcase: que cada quien se haga responsable de su circo.

Así que ahí va Noroña, con licencia temporal, rumbo a Palestina, con la frente muy en alto y la ley muy por debajo. Se siente ciudadano de excepción, no porque sea excepcional, sino porque desprecia cualquier límite que le recuerde que, al final, es un servidor público, no un rockstar diplomático.

Mientras tanto, el Senado guarda silencio, Morena mira hacia otro lado y el país asiste, una vez más, al espectáculo de un político que predica la ética de los otros mientras se da permiso de romper todas las reglas.

Porque en México, algunos no necesitan fueros: les basta con la soberbia.

Con informacion: ELNORTE/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: