La Administración de Donald Trump ya dejó de insinuarlo y lo puso por escrito: el CJNG tiene nuevo jefe y, para mayor ironía geopolítica, es ciudadano estadounidense. Se trata de Juan Carlos Valencia González, alias “El 03”, quien habría tomado el control absoluto del cártel tras la muerte de Nemesio “El Mencho” Oseguera Cervantes en febrero.
La afirmación no viene de un rumor de pasillo ni de filtraciones a medias, sino del Centro Nacional Antiterrorismo de Estados Unidos (NCTC), que en su más reciente guía sobre terrorismo internacional —publicada en junio— describe al CJNG como una estructura jerárquica donde los mandos regionales operan bajo las órdenes de “El 03”. Traducido: ya hay relevo oficial en la cima.
El dato no es menor. Es la primera vez que Washington reconoce públicamente que uno de sus propios ciudadanos lidera uno de los cárteles más poderosos de México. Y, para cubrirse legalmente, el propio NCTC incluye una nota poco habitual aclarando que la mención de ciudadanos estadounidenses es “necesaria” para entender la amenaza. Un tecnicismo que suena más a incomodidad que a transparencia.
“El 03”, hijastro de “El Mencho” e hijo de Rosalinda González Valencia, habría nacido en Santa Ana, California, en 1984 y ya enfrenta cargos por narcotráfico en una corte federal en Washington, D.C. Su ascenso ya había sido anticipado desde marzo por The Wall Street Journal, pero ahora el gobierno estadounidense lo valida sin rodeos.
La actualización del NCTC llega apenas 10 semanas después de la captura en Nayarit de Audías Flores Silva, “El Jardinero”, operador clave del CJNG en varios estados estratégicos. Un movimiento que parece más reacomodo que debilitamiento.
En el nuevo organigrama criminal, “El 03” no está solo. Lo acompañan dos piezas clave:
- Julio Alberto Castillo Rodríguez, “El Chorro”, encargado del flujo de precursores químicos por el puerto de Manzanillo —un punto neurálgico que, según Washington, el CJNG controla de facto para producir fentanilo y metanfetamina—. Además, con vínculos familiares directos con la dinastía Oseguera.
- Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”, viejo conocido como reclutador del cártel y señalado por asesinatos, incluidos los hallados en un rancho en Teuchitlán en 2025.
El modelo de negocio sigue intacto: el CJNG opera como franquicia criminal, absorbiendo grupos locales para expandirse más allá de sus bastiones en Jalisco, Nayarit y Colima. El resultado es un tentáculo que alcanza estados clave como Veracruz, Guanajuato, Puebla y Querétaro.
Y no solo viven del narco. Según el NCTC, el portafolio del CJNG incluye extorsión, robo de combustible, secuestro, tala ilegal, minería clandestina, tráfico de migrantes y fraudes turísticos. Diversificación al estilo corporativo, pero con sangre de por medio.
En términos de tamaño, la cifra se mantiene estable: entre 15 mil y 20 mil integrantes, en línea con estimaciones previas de la DEA. Y su alcance es global: presencia en Estados Unidos, Canadá, Australia y regiones de África, Asia, Europa y América Latina, con ganancias de miles de millones de dólares.
Desde 2025, además, el CJNG carga la etiqueta de Organización Terrorista Extranjera impuesta por la propia Administración Trump, lo que eleva el tono —y las herramientas legales— en su contra.
En el tablero criminal, el CJNG sigue siendo el principal rival del Cártel de Sinaloa. Pero ahora, con un líder nacido en California al mando, la historia añade una capa incómoda: la guerra contra el narco también tiene acento estadounidense en la cima.
Con informacion: ELNORTE/









