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domingo, 21 de junio de 2026

«8 EJECUTADOS y 7 HERIDOS: ATAQUES ARMADOS en GUANAJUATO ELEVAN la MATAZON y YA son 42 MIL MUERTOS con SHEINBAUM…67 al dia,uno cada 21.5 minutos.»

Entre discursos de soberanía y gestos de tribuna, la Senadora de Morena,Olga Patricia Sosa ,fichada por la plataforma de NARCOPOLITICOS ,se ha ido construyendo un personaje que raya en lo performático: la política que casi se planta en la frontera para recordarle a Estados Unidos que “la soberanía no se negocia”. El problema no es la frase —que suena bien en cualquier mitin—, sino el contraste incómodo entre esa épica de ocasión y los señalamientos que la persiguen desde distintos frentes.

Diversos portales y reportes la colocan dentro de ese ecosistema que algunos analistas ya describen como la zona gris de la política mexicana: redes de poder donde lo institucional y lo irregular conviven con sospechosa normalidad. 

En ese contexto, su nombre aparece vinculado lo mismo al «Huachicol» que operaciones multimillonarias mas que cuestionables en su entorno cercano.

Ahí es donde la retórica se vuelve conveniente. Porque mientras se levanta la bandera de la soberanía como espectáculo político, los cuestionamientos de fondo quedan sin responder. ¿Quién financia? ¿Quién opera? ¿Quién se beneficia? Preguntas básicas que suelen diluirse entre consignas patrióticas y declaraciones altisonantes al estilo de «Moreno Embroncado o presidenta en apuros en el Zocalo».

El patrón no es nuevo: convertir el discurso nacionalista en escudo. Funciona bien en cámara, moviliza bases y distrae de lo incómodo. Pero cuando detrás hay señalamientos reiterados de crimen organizado —como los que han sido publicados por medios y plataformas que siguen la pista de posibles redes político-criminales—, el recurso empieza a parecer menos convicción y más estrategia.

Al final, la imagen que queda es la de una figura que habla de dignidad nacional hacia afuera, mientras hacia adentro carga con una lista de dudas que no ha logrado sacudirse. Y en política, sobre todo en la que presume superioridad moral, eso pesa más que cualquier consigna y EE.UU esta a punto de clarificar en voz alta quien es Olga Sosa sin mascara.

Con información: NARCOPOLITICOS/ HOYTAMAULIPAS/

«SENADORA MORENA SIN VISA FICHADA por NARCOPOLITICA casi se para FRENTE al RIO en REYNOSA para GRITARLE a EE.UU la SOBERANIA NO se NEGOCIA…con tono patriotero,no patriota.


Entre discursos de soberanía y gestos de tribuna, la Senadora de Morena,Olga Patricia Sosa ,fichada por la plataforma de NARCOPOLITICOS ,se ha ido construyendo un personaje que raya en lo performático: la política que casi se planta en la frontera para recordarle a Estados Unidos que “la soberanía no se negocia”. El problema no es la frase —que suena bien en cualquier mitin—, sino el contraste incómodo entre esa épica de ocasión y los señalamientos que la persiguen desde distintos frentes.

Diversos portales y reportes la colocan dentro de ese ecosistema que algunos analistas ya describen como la zona gris de la política mexicana: redes de poder donde lo institucional y lo irregular conviven con sospechosa normalidad. 

En ese contexto, su nombre aparece vinculado lo mismo al «Huachicol» que operaciones multimillonarias mas que cuestionables en su entorno cercano.

Ahí es donde la retórica se vuelve conveniente. Porque mientras se levanta la bandera de la soberanía como espectáculo político, los cuestionamientos de fondo quedan sin responder. ¿Quién financia? ¿Quién opera? ¿Quién se beneficia? Preguntas básicas que suelen diluirse entre consignas patrióticas y declaraciones altisonantes.

El patrón no es nuevo: convertir el discurso nacionalista en escudo. Funciona bien en cámara, moviliza bases y distrae de lo incómodo. Pero cuando detrás hay señalamientos reiterados de crimen organizado —como los que han sido publicados por medios y plataformas que siguen la pista de posibles redes político-criminales—, el recurso empieza a parecer menos convicción y más estrategia.

Al final, la imagen que queda es la de una figura que habla de dignidad nacional hacia afuera, mientras hacia adentro carga con una lista de dudas que no ha logrado sacudirse. Y en política, sobre todo en la que presume superioridad moral, eso pesa más que cualquier consigna y EE.UU esta a punto de clarificar en voz alta quien es Olga Sosa sin mascara.

Con información: NARCOPOLITICOS/ HOYTAMAULIPAS/

«NO es MIEDO,es PAVOR: EX-EMBAJADOR de EE.UU REVELA FALTA de SOSIEGO de AMLO ante la INMINENCIA de que el MAYO ZAMBADA lo DELATE»…pero todos los dedos de todos apuntan a Palenque».


El ex presidente Andrés Manuel López Obrador no esta tan tranquilo como dicen en la mañanera arguendera. Según Ken Salazar, ex embajador de Estados Unidos en México, el tabasqueño anda con el Jesús en la boca tras la caída de Ismael “El Mayo” Zambada, temiendo lo que el capo pudiera cantar del otro lado de la frontera.

La revelación aparece en un libro de memorias —Las Fronteras: Mi Lucha por un EU incluyente, que sale en julio bajo el sello BenBella Books— y que ya circula en versión anticipada. Ahí, Salazar cuenta que a finales de agosto de 2024 un empresario cercano a López Obrador, al que llama “El Susurrador”, le soltó la bomba: AMLO estaba inquieto, muy inquieto.

No era cualquier fuente. El propio Salazar lo describe como alguien que literalmente le hablaba al oído al presidente. Un confidente, un puente informal de poder. Pero esa vez no llegó con elogios ni chismes ligeros. Llegó con advertencia: “AMLO es un hombre diferente… no puede soltar el poder… y está muy preocupado por la información que Estados Unidos pueda obtener de El Mayo”.

La razón no era menor. La posibilidad de que uno de los capos más longevos y enraizados del narcotráfico mexicano decidiera “soltar la sopa” sobre funcionarios públicos —y no precisamente de bajo perfil— encendía todas las alarmas.

El contexto lo explica todo. El 25 de julio de 2024, Zambada apareció entregado en un aeropuerto de Nuevo México en una operación que, según Salazar, tomó por sorpresa incluso a funcionarios estadounidenses. La maniobra se atribuye a Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, quien llegó con él… y también terminó detenido. Salazar asegura que se enteró ese mismo día, ya como embajador.

Pero más interesante que la captura fue el enfriamiento político que vino después. Salazar relata que, pese a haber construido una relación relativamente cercana con López Obrador desde 2021, el presidente mexicano simplemente le dejó de hablar tras el arresto de Zambada y, sobre todo, después de que el diplomático criticara la reforma judicial impulsada por el gobierno.

El embajador intentó reabrir el canal: le mandó notas privadas, sugirió ajustes, planteó preocupaciones. Respuesta: silencio total. El 23 de agosto de 2024, López Obrador optó por la vía pública y lo acusó de violar la soberanía nacional.

Salazar no se guardó nada en su versión: insiste en que su postura era sobre el Estado de derecho, no sobre intervención. Y remata con un diagnóstico incómodo: los cárteles transnacionales ya tenían comprometidos a muchos funcionarios, y un Poder Judicial electo —como proponía la reforma— podría terminar dándoles aún más margen de maniobra.

El diplomático dejó la embajada el 7 de enero de 2025. Pero su libro sugiere que, detrás del discurso soberanista y la narrativa de control, había algo más: nervios, sospechas… y el fantasma de lo que “El Mayo” pudiera contar.

Con información: ELNORTE/

«CON T de TRANSA y R de RENUNCIA: se les ENREDO la CAÑA y NI DOÑA VITAMINA PUDO AYUDARLO para SALVAR a AMERIQUITO…ya esta suficientemente embrocada y embroncada».


En Tamaulipas con «T» de transa, bajo el gobierno de Morena y Americo Villarreal, siempre dijeron que los “asuntos del país se arreglaban en la Cámara y la recámara”, pero a Carlos Ernesto Orozco Morales se le olvidó que también existe ese universo que conspira y desde adentro, conspiró en su contra…ademas del WhatsApp de empleados mochados en sus percepciones.

Como ahora se sabe,desde 2022 ya corría el trascendido de que el cercano al góber y a la llamada “Mujer Vitamina” traía un esquema de “mocha sueldos” en nombre del «Ameriquito», junior consentido (…le han consentido todo, de ligas con el narco pa’bajo) ,que haría palidecer a cualquier tesorero de sindicato setentero y que deja ver otra vez ,que Tamauliepcos tienen una alcahueta cogobernando al gobierno y el gobernador y no fue elegida en las urnas.

Del despacho a la carnada

Orozco no llegó por méritos académicos al cargo de representante de la Secretaría de Gobernación en Tamaulipas como representante de la titular Rosa Icela Rodríguez, aterrizó ahí por obra y gracia de un cabildeo previo del aun gobernador de Tamaulipas,que AVAnza a paso vertiginoso a una prision federal en EE.UU.

El problema es que, mientras presumía cargo federal y fotos de protocolo, por abajo de la mesa seguía cocinando la trama donde a los trabajadores les “invitaban” a contribuir con su diezmo para la causa, porque “no hay proyecto de AVANZADA sin sacrificio”, faltaba más.

La red del moche “de casa”

Desde 2022 se acusa a Orozco y Ameriquito no solo de recibir apoyos de Los Zetas,sino de operar un recorte sistemático al sueldo de personal cercano, con la familia Villarreal-Santiago en el radar del mismo entramado.

En lenguaje llano: te depositaba el gobierno y luego llegaba la llamada de confianza para que cooperaras con el “proyecto Ameriquito”, ese que ya está señalado por andar pidiendo moches de nueve cifras a empresarios de despensas y otra vez la «Doña Vitamina».

Ameriquito, Doña Vitamina y el pez que se tragó el anzuelo

Mientras el hijo del gobernador juega a virrey de sexta república, los empresarios empezaron a cantar que les pedían 110 millones “para la causa”, y que el operador era un tal Felipe Salinas Mansur, pieza clave del mismo tablero que ejecuta el mismo acto en todas las dependencias,a decir del mismo empresario en video. 

Algo que solo se puede hacer con AVA_l de un padre igual de bandido que tuvo otro multiseñalado de proteger también a fundadores del Cartel del Golfo en Matamoros.

La “Mujer Vitamina”, esa que según crónicas ejerce el poder desde la recámara y decide quién sube, quién baja y quién duerme en el sofá del Palacio, esta vez no pudo recetar la dosis suficiente para salvar al representante de Segob para salvar a su bodoque.

La renuncia “de toda la vida”

Cuando el escándalo de los mochasueldos se cruzó con la denuncia empresarial por extorsión, el gobierno federal ya no tuvo margen: la renuncia de Orozco dejó de ser “técnica” y se volvió inevitable, aunque pudieran venderla por «asi convenir a sus intereses personales».

En términos políticos, lo que vemos que suficiente ruido como para que hasta Bucareli pregunte: “¿y ese quién es y por qué nos está salpicando?”.

Pescaron al pescador

El colmo del chiste es que al personaje le gusta salir en fotos con caña en mano, presumiendo la pesca del día, mientras en oficina practicaba el catch & release, pero de nóminas y contratos.

Al final, el que terminó enganchado fue él: lo pescaron en la movida, con la línea amarrada a Ameriquito y al poder de recámara de Doña Vitamina, y hoy su renuncia es apenas el señuelo de una red de corrupción que ya huele a pescado podrido en todo Tamaulipas.

Con informacion: ELFINANCIERO/MEDIOS/REDES/

«TIENE RAZÓN la ONU y… ¿QUÉ DECÍA CUANDO ERA el JEFE?: ATORAN COMISARIO de la NEFASTA y EXTINTA POLICÍA FEDERAL LIGADO a DESAPARICIÓN en 2017″… perfiles como esos arropó Harfuch.


Otra vez el mismo libreto: uniforme, placa… y desapariciones. La Fiscalía General de la República logró vincular a proceso a Raúl Campos Espinoza, ex comisario de la ya difunta —pero nunca bien aclarada— Policía Federal, por su probable participación en desaparición forzada. Sí, esa práctica que durante años se negó, se maquilló o se aventó a “manzanas podridas”.

Campos no era cualquier elemento: era Comisario Jefe de la División de Gendarmería, uno de los escaparates más presumidos del aparato de seguridad federal. Desde ahí, según la investigación, habría participado en la desaparición de una persona en septiembre de 2017. Nada menor.

Un video cuando estaba a cargo del Sexto Regimiento de la División de la Gendarmería,deja ver el contraste entre servidor publico y el hampon que resultó ser.

La captura se concretó en La Piedad, Michoacán, después de que la FGR lograra armar el caso con suficientes datos de prueba —esos que durante años parecían no alcanzar cuando se trataba de mandos altos. Esta vez, el Ministerio Público de la Fiscalía de Derechos Humanos sí convenció al juez, que no solo lo vinculó a proceso, sino que le dictó prisión preventiva oficiosa.

Tres meses para “investigación complementaria”, ampliados, como suele pasar cuando los expedientes empiezan a destapar más de lo que conviene. Porque si algo ha quedado claro es que cambiarle el nombre a las corporaciones no limpia las prácticas: las arrastra.

Tiene razón la ONU ?

Sí: con el calibre de los casos que se están documentando (como el del excomisario de la ex Policía Federal por desaparición forzada), la ONU tiene base jurídica y política para activar el artículo 34.

Qué dice el artículo 34

El artículo 34 de la Convención contra la Desaparición Forzada se activa cuando el Comité recibe información con “indicios bien fundados” de que la desaparición forzada se practica de forma generalizada o sistemática en un Estado parte. En ese escenario, el Comité puede llevar, con carácter urgente, el tema a la Asamblea General de la ONU a través del Secretario General.

Por qué encaja el caso México

El propio Comité explica que decidió activar el 34 con México a partir de denuncias, acciones urgentes, comunicaciones individuales e informes acumulados desde 2014, no por un solo expediente aislado. Es decir, casos como el de un comisario de Gendarmería imputado por desaparición forzada son piezas de un patrón más amplio donde agentes del Estado participan o permiten estas prácticas.

Sentido político de la decisión

El 34 no es una “ocurrencia” ni una sanción automática, es una alarma máxima: un mensaje de que la situación ya no es un problema de errores individuales, sino un fenómeno estructural que puede escalar al máximo foro político de la ONU. En ese contexto, cada vez que aparece un mando federal procesado por desaparición forzada, la narrativa oficial de “casos aislados” se desmorona y refuerza la lógica de la ONU: esto es sistemático, no accidental.

Con información: ELNORTE/