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viernes, 24 de abril de 2026

SE «ACABÓ la TRAVESIA y ASI esta el TA_MAL»: «QUIEN es el CONTRALMIRANTE HUACHICULERO ATRAPADO por la MAREJADA en ARGENTINA que HIZO de la MARINA su PUERTO FRANCO»…junto con su hermano fueron tripulantes de lujo de buque militar de la corrupción.


Los Farías Laguna no navegaron: hicieron de la Marina su propio puerto franco. Manuel Roberto y Fernando no fueron simples oficiales con carrera; fueron dos tripulantes de lujo en un buque de corrupción que, en vez de custodiar la cubierta, se dedicó a abrirle compuertas al contrabando.

De guardacostas a corsarios

A los dos les quedó grande el uniforme, pero no el negocio. Subieron en la escala naval con una velocidad que en cualquier bitácora decente levantaría sospechas, y terminaron con estrellas suficientes para mandar, influir y mover piezas como capitanes de una flotilla que ya no respondía al Estado, sino al contrabando. En vez de vigilar la ruta, se acomodaron en el puente de mando para torcer el rumbo a conveniencia bajo un gobierno moralmente en decadencia, el de Andres Manuel Lopez Obrador ,en ese momento el mejor aliado histórico del crimen organizado.

La bodega del barco

El huachicol fiscal fue su carga más rentable: combustible disfrazado, papeles maquillados y una travesía hecha para que el diésel entrara por la borda como si fuera mercancía inocente. El Challenge Procyan no llegó a las costas mexicanas de Tampico donde un gobernador esta metido hasta el cuello.

No arribó como un barco cualquiera, sino como una especie de galeón moderno cargado con 10 millones de litros de diésel de contrabando desde Texas de los que el operativo federal a cargo de Omar Garcia Harfuch,se robó 10 millones, eran 20. 

El truco era viejo como el mar: cambiarle el nombre a la carga para que el puerto la dejara pasar.

La tripulación bajo órdenes

La red no funcionaba sola; tenía cadena de mando, marinería comprada y aduanas tratadas como muelles privados. En Tampico y Altamira, el supuesto servicio público se convirtió en una cubierta tomada por gente que cobraba peaje, repartía favores y obedecía más al dinero que al reglamento naval, antes de morirse. 

El ancla familiar

El parentesco con el ex-secretario de Marina de AMLO, Rafael Ojeda Durán fue, por lo menos, un salvavidas demasiado conveniente. La cercanía familiar les permitió avanzar sin que nadie les revisara demasiado la bitácora, y eso en una institución que presume disciplina suena a que alguien dejó el timón amarrado al compadrazgo. Ojeda no está bajo investigación como debía ocurrir con un gobierno medianamente decente en vez de un oficialismo moreno engañabobos, pero el olor a combustible no se evapora tan fácil cuando el barco viene manchado desde la sala de máquinas.

El mar de fondo

El caso no se construyó con una sola ola, sino con una marea de declaraciones, audios y silencios muy poco marinos. 

El testigo protegido Santo puso sobre la mesa la navegación completa de la red, mientras un audio difundido por Aristegui Noticias dejó la impresión de que alguien intentó corregir el rumbo cuando el barco ya iba derecho al arrecife. 

En esa conversación, el mensaje habría sido brutalmente simple: o se barren a todos, o se esconden bajo cubierta.

Un cuerpo al agua

Luego vino la parte que huele a expediente con fondo de bahía oscura: el asesinato de Fernando Rubén Guerrero Alcantar en Colima. Si la sospecha de la Fiscalía es correcta, no fue un incidente de puerto sino una eliminación calculada para que no cantara de más el marinero que había visto demasiado. En lenguaje de mar, lo bajaron al fondo antes de que pudiera lanzar más bengalas y esa ha sido la constante letal de este negocio multimillonario,lo mismo en mar , que en tierra.

El naufragio institucional

La Marina quedó golpeada en la línea de flotación. La institución muy apreciada en el pasado por su trabajo por EE.UU, que durante años vendió la idea de ser el casco más sólido del Estado terminó exhibida como navío con filtraciones, donde la corrupción no estaba en la sentina sino en la cubierta misma. Y cuando el contrabando se vuelve rutina dentro de la nave, ya no hablamos de una manzana podrida: hablamos de una bodega entera tomada por la humedad llena de uniformes manchados de chapopote, muchos aun impunes y en el activo. Dicho en tono vulgar y llanamente ,se empacharón y es muy difícil someterlos al imperio de las leyes,estan armados.

La captura del fugitivo

Manuel Roberto cayó primero y terminó amarrado en el Altiplano,ese penal donde aun manda Osiel Cardenas y estuvo preso 7 meses Jesus Eduardo Govea,actual fiscal de justicia de Morena y Americo Villarreal en Tamaulipas,precisamente por echarle la mano a Osiel Cardenas.

Mientras Roberto padecía la prision y el aislamiento, Fernando se echó a la mar por la vía aérea y acabó escondido en Buenos Aires, como quien cree que cambiar de puerto borra el rastro de sal. Lo detuvieron vestido de turista, pero con una identidad falsa, lo que en jerga de cubierta sería navegar con bandera ajena para intentar pasar por mercante inocente, no le alcanzó la máscara y ahora tras su captura, enfrentará un proceso de extradición.

«Fernando Farías Laguna fue detenido en un operativo de la Policía Federal Argentina en Buenos Aires, en el barrio de Palermo, informa Mar Centenera. Los agentes lo capturaron en la calle y difundieron imágenes de su arresto. Vestía shorts y playera. El prófugo había ingresado a Argentina el 1 de abril de 2026 utilizando una identidad falsa —a nombre de un ciudadano guatemalteco, Luis Lemus Ramos— y se encontraba alojado en un departamento de alquiler temporal en Palermo, de acuerdo con las autoridades.»…Diario Español/EL PAÍS.

La nueva travesía

Ahora queda la parte más incómoda para todos los que tuvieron acceso a la nave: ver quiénes más viajaban en esa travesía y cuántos prefirieron mirar al horizonte mientras el barco se hundía por dentro. Porque en esta historia, los Farías Laguna no fueron solo dos marinos torcidos: fueron la prueba de que, cuando el puente de mando se pudre, toda la flota navega hacia el desastre.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/ZEDRIK RAZIEL/

«QUE PASARÍA SI dejan HABLAR al CONTRALMIRANTE ?»: «SI MEXICO JUEGA DEPORTE JUSTICIERO de EE.UU con SOBRINO CONSENTIDO de EX-SECRETARIO de MARINA»…se sabría que la capa que todo tapa, se la dio el poder que hoy lo atrapa.


México tiene una especialidad institucional: capturar peces medianos para después meterlos en una pecera sin micrófono. Ni cantan, ni delatan, ni incomodan. Se apagan. Y con ellos, se apaga la posibilidad de entender cómo opera realmente la maquinaria del delito… y quién la engrasa desde arriba, desde las mismas instituciones.

El caso del contralmirante Fernando Farías —detenido en Argentina por su presunta participación en una red de contrabando de hidrocarburos— es incómodo no por lo que ya se sabe, sino por lo que podría saberse si alguien cometiera la osadía de dejarlo hablar. Porque aquí no estamos frente a un huachicolero de manguera y bidón, sino ante un esquema que, según señalamientos públicos, habría involucrado puertos, aduanas, empresas fachada y protección institucional de alto nivel. Es decir: crimen organizado con membrete y uniforme.

Y ahí es donde México y Estados Unidos juegan deportes distintos. Allá, al capo se le exprime: acuerdos de culpabilidad, reducción de condenas, protección a cambio de nombres, rutas, cuentas, complicidades. El objetivo no es solo castigar al individuo, sino desmantelar la red completa. Aquí, en cambio, la tradición es más elegante: aislamiento, opacidad y expedientes que engordan… sin salpicar a nadie relevante.

¿Qué obtendrían los ciudadanos si México replicara el modelo de “hazlo hablar”? Algo peligrosísimo para el statu quo: trazabilidad del poder.

  • Nombres propios, no “redes” abstractas: quién autorizó, quién omitió, quién cobró.
  • Rutas del dinero: de las pipas a las cuentas, y de ahí a campañas, contratos o favores políticos.
  • Cartografía institucional del delito: qué áreas de Marina, Aduanas o seguridad fueron infiltradas o cooptadas.
  • Jerarquías reales: quién daba órdenes y quién solo obedecía… o fingía no ver.

En el caso Farías, sobrino consentido de ex-Secretario de Marina, eso significaría responder preguntas que hoy flotan como sospecha: ¿cómo se movieron 31 buques sin complicidad sistémica?, ¿qué mandos validaron operaciones?, ¿qué empresas sirvieron de fachada?, ¿quién protegía desde tierra mientras el combustible cruzaba mar y aduanas como si nada?

Pero claro, dejar hablar tiene efectos secundarios: rompe pactos de impunidad. Y ahí es donde el sistema mexicano entra en alergia severa. Porque si el detenido habla, ya no alcanza con sacrificar a dos marinos y archivar el escándalo como “caso aislado”. Se abre la puerta a lo que legisladores —con más esperanza que antecedentes— exigen: que “caigan los de arriba” y eso incluye gobernadores en activo.

El problema es que en México el silencio también se administra. No es solo carcelario; es político. Los tiempos de traslado que se alargan misteriosamente, las escalas innecesarias, las negociaciones en la sombra, los expedientes que se desinflan al llegar a cierto apellido. El mensaje implícito es claro: hablar no conviene, ni para el detenido ni para quienes deberían escucharlo.

Mientras tanto, la estadística del huachicol fiscal retrata la farsa: incautaciones espectaculares sin detenidos proporcionales, operativos que decomisan combustible pero no desmantelan estructuras, y un balance donde la impunidad se mide —con precisión quirúrgica— por litro. Mucho show, poca consecuencia.

Y en ese contexto, resulta casi irónico celebrar detenciones como si fueran victorias definitivas. Son apenas la antesala. El verdadero parteaguas sería que el detenido no llegue mudo a México. Que no se convierta en otro expediente sellado, otro nombre que se diluye, otra pieza que nunca conecta con el tablero completo.

Porque si algo ha demostrado el modelo estadounidense —aun y con todos sus excesos— es que los imperios criminales no caen por decomisos, sino por confesiones. No por la foto del detenido, sino por la lista que entrega.

México, en cambio, sigue apostando por el silencio como política pública. Y el silencio, en un país donde el delito necesita permiso para escalar, no es neutral: es complicidad administrada.

Así que la pregunta no es si Farías es culpable o inocente. La pregunta es si lo van a dejar hablar. Y más importante aún: si alguien en el poder está dispuesto a escuchar… aunque se caiga la narrativa, aunque se rompa el pacto, aunque los nombres ya no quepan en un boletín y los señalamientos lleguen hasta la ralea de un ex-presidnete que se fue a descansar a La Chingada,pero antes nos dijo que las grandes transas llevaban el visto bueno del Presidente y tenia razón.

Porque ahí sí, se acabaría el atole con el dedo. 

Con informacion: ELNORTE/

jueves, 23 de abril de 2026

EL «ARSENAL VIAJABA en LEXUS con…NIÑOS ?»: «EE.UU le TUMBA al NARCO MEXICANO TITIPUCHAL de ARMAS de GUERRA»…alla no dejan salir el 3% y aca dejan el 97%.


La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos,(CBP) volvió a enseñar una postal incómoda: en la frontera no solo se cuelan personas, dólares y drogas, también viajan lanzacohetes, rifles AK y piezas para armar medio ejército. En Nogales, Arizona, agentes estadounidenses detuvieron un vehículo que llevaba rumbo a México un tubo de RPG, cuatro rifles, una pistola tipo AK, 16 rifles AK, cargadores, culatas, empuñaduras y otras partes de armas, un inventario que suena más a bodega de guerra que a maleta de viaje.

La conductora que viajaba en un lujoso vehículo de la marca Lexus, fue detenida y enfrenta cargos por contrabando de mercancías desde Estados Unidos, delito que podría implicar una pena de hasta 10 años de prisión.

De acuerdo con la CBP, viajaba acompañada de tres menores, quienes fueron entregados a un familiar.

El mensaje es tan obvio como vergonzoso: el crimen organizado no está improvisando, está abasteciéndose. Y mientras las autoridades repiten el libreto del “combate al tráfico de armas”, la realidad es que el mercado negro sigue funcionando con una eficiencia que haría sonrojar a cualquier aduana decente.

El poder de fuego

La incautación no solo exhibe el contrabando, también deja ver el nivel de armamento que termina alimentando a los cárteles. La propia CBP sostuvo que este tipo de aseguramientos refleja la magnitud del flujo de armas de origen estadounidense hacia México y la preocupación por el poderío militar de esas organizaciones.

Dicho sin maquillaje: si esto es lo que logran detectar en un solo vehículo, el resto del negocio apenas se puede imaginar. El decomiso confirma algo que las autoridades mexicanas llevan años repitiendo sin resolver: los cárteles ya no se conforman con pistolas y fusiles básicos; quieren capacidad de fuego, intimidación y ventaja táctica.

La frontera como negocio

El caso también exhibe la lógica del contrabando: se arma un cargamento de guerra, se cruza la frontera, se entrega la mercancía y se fortalece a quien tenga dinero para comprarla. La conductora fue detenida y enfrenta cargos por contrabando, mientras viajaba con tres menores que quedaron bajo resguardo familiar, un detalle que no suaviza nada, pero sí muestra el cinismo logístico con el que operan estas redes.

La escena resume el fracaso compartido de ambos lados:Estados Unidos fabrica, vende y deja escapar armas; México recibe, padece y administra la emergencia. Y entre una aduana y otra, los cárteles hacen lo que mejor saben hacer: convertir la impunidad en arsenal.

En síntesis, no fue un simple decomiso: fue una radiografía del negocio que alimenta la violencia en México. Un lanzacohetes y decenas de armas largas no viajan solos; viajan con una cadena de complicidades, demanda criminal y una frontera que sigue funcionando como aspiradora de guerra.

Con informacion: ELUNIVERSAL/

«QUIEREN 500 MIL DOLARES en…BILLETES de 20 ?»: «CATEDRATICA DIBUJÓ los POLICIAS de la MAÑA de CDV en 2021 y son IGUALITOS que los MAÑOSOS de AMERICO y PANCARDO en 2026″…una y otra vez entregandose sin decoro.


En Tamaulipas,bajo el gobierno de Morena y Americo Villarreal, hay algo más constante que los cambios de siglas de partido y de policias: la sospecha. No importa si el uniforme dice “Policía Estatal”, “Guardia Estatal” o cualquier bautizo administrativo de temporada en color azul o guindo; el guion operativo parece escrito desde antes. Y no se los decimos nosotros: ya en 2021, la catedrática especialista en crimen organizado, María Guadalupe Hernández Correa, lo retrataba para SIN EMBARGO y sin anestesia en su articulo “Policías o mañosos”: la línea entre autoridad y criminalidad no es difusa, es funcional.

Cinco años después, «YA SIN PANCHO GARCIA CABEZA de VACA», la escena no evoluciona; se recicla. Un hombre es levantado en Reynosa —con todo y el 1.80 de estatura, como si el dato sirviera para dimensionar la impunidad— y el rumor que corre no es nuevo: ¿fue “la maña”… o policías de la maña? 

La pregunta ya ni siquiera indigna; describe. Y lo más incómodo:el antecedente. El mismo sujeto ya había sido “levantado” en 2024 por policías estatales. Dos episodios, dos momentos, un mismo patrón. La diferencia entre víctima y expediente es apenas la fecha.

Aquí es donde la retórica oficial se rompe. Porque mientras los comunicados hablan de depuración, controles de confianza y nuevas doctrinas, en la práctica el ciudadano queda atrapado en un limbo operativo donde el uniforme no garantiza nada, basta ver los indicadores policiales para decir ya basta.

El monopolio de la fuerza, en teoría del Estado, se convierte en un mercado de servicios opacos donde la placa es intercambiable y la lealtad, negociable en dolares,lo mismo que en pesos, no importa la denominación.

La ironía es brutal: se presumía reconstrucción institucional mientras se recitaba en campaña «voy a sanar Tamaulipas», pero el padrón de habitantes —como apunta el trascendido— se desangra. Desaparecen personas a nivel industrial y Tamaulipas ya desplazó a Jalisco consolidándose como el subcampeón nacional del «levanton» y Tamaulipas ya es con el «doctor» ,una exitosa fabrica de desaparecidos no localizados,mientras crece otra contabilidad, la de los silencios. 

Que dice el trascendido: 

«Hace. 20 dias cambiaron mandos de los estatales y los que llegaron andan buscando línea con el jefe M36 Peró quieren 500 mil dólares por mes la cuota para no molestar a los mandos y que cada que agarren a uno que la riegue y ande de bravucón es en ese momento se arregla. Claro con otra suma más que eso no entra en el arreglo por eso andan correteando a todos los guardias estatales andan hambreados buscando una línea y que Ciudad Victoria quiere lo mismo que el cartel de los Gopes le llevaba al gobernador. Y a Cristian ya van varias veces que lo suben y lo bajan con varios millones de pesos ,ya no son policía estatal, son un Cartel de policías al servicio Delincuentes,funcionarios de Gobierno del estado. Administrador o. Administradora. Publíquelo.

El trascendido aunque anónimo, refuerza lo que se pretende subrayar: mandos nuevos, misma lógica de renta con la maña, cuotas en dólares a jefes, persecución por parte de guardias estatales “hambreados” y el remate demoledor: “Cartel de policías al servicio de delincuentes”.

  • Arriba, el trazo de 2021 de Hernández Correa sobre policías y mañosos como parte del mismo ecosistema de Cabeza de Vaca (PAN-2016-2022).
  • Abajo y con poco mas de la mitad del sexenio AVAnzado, el caso Cristian Morales 2024–2026: levantón, extorsión, ahora desaparecido con todo y ficha oficial bajo el gobierno de Americo Villarreal (MORENA 2022-2028)

Lo que la catedrática Hernández Correa diagnosticó en 2021 no fue una anomalía, sino un sistema. Un ecosistema donde la captura ilegal, la desaparición y la colusión no son fallas, sino síntomas de una arquitectura permisiva. La pregunta ya no es quién gobierna, sino quién opera realmente el territorio cuando cae la noche. La reciente detención de Guardias Estatales,nos habla de esa policia mañosa de la maña.

Pero si no bastara un solo botón para exhibir al «puerco de policia», basta con recordar aquel lastimoso episodio del Gobierno de Americo Villarreal,cuando el entonces General Sergio Chavez a cargo de la seguridad, entrego las Fuerzas Especiales,antes (GOPES) a cargo del Mayor del Ejercito Edgar Portillo,a la facción de «Escorpiones» de Matamoros,ligada a Alfredo Cardenas Martinez,alias «El Contador».

El Mayor saldría después por la puerta de atrás con la cola entre las patas sin castigo y el General poco tiempo después de avergonzar cuanto pudo al ejercito, una y otra vez, un dia si y otro también.

Ni que decir cuando el afamado Luis Gabriel Lopez Saladaña, el «Cape» del CDG ,el que controla Ciudad Victoria, subordinó a mando estatal y su grupo en Matamoros.

Porque al final, entre reformas cosméticas, conferencias de prensa de gobernadores y su gabinete, la calle dicta su propia versión: no importa cómo se llame la policía bajo tal o cual gobernador, el ciudadano sigue sin saber si quien lo detiene lo protege… o lo entrega, porque resulta, que aunque vienen en paquete de diferentes colores,los gobernantes son casi igualitos en lo mañoso, unos desde entes, otros después, pero siempre.

Con informacion: @redes/medios