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viernes, 3 de julio de 2026

EL «SALVAJE NO FUE KENZO, lo MATARON en VEZ de RESCATARLO: SISTEMA que lo ENCERRÓ, lo dejó ESCAPAR… luego lo EJECUTÓ»… la crónica anunciada de una cadena de negligencias.


EEl operativo de búsqueda y rescate de «Kenzo», un tigre de Bengala que había escapado de un confinamiento privado en el Municipio de Tepetlaoxtoc, en el Estado de México, terminó en tragedia luego que elementos de seguridad lo balearon.

Lo de “Kenzo” no fue un accidente: fue la crónica anunciada de una cadena de negligencias que terminó, como casi siempre en México, con balas sustituyendo a la inteligencia.

Un tigre de Bengala —una de las criaturas más majestuosas del planeta— no “se vuelve agresivo” de la nada. Reacciona. Responde. Sobrevive. Y eso fue exactamente lo que hizo Kenzo cuando un operativo mal ejecutado intentó contener lo que nunca debió desbordarse: su cautiverio precario.

Las autoridades lo llaman “uso de la fuerza ante riesgo inminente”, igualito a «respondimos a la agresión», cuando se trata de matar humanos, incluidos niños y niñas.

Traducido: falló la contención, falló la logística, falló la pericia… y se activó el protocolo más primitivo del Estado mexicano: disparar primero, explicar después.

Porque sí, hubo dardos tranquilizantes. Pero también hubo una evidente incapacidad para garantizar una sedación efectiva en campo abierto, con un animal estresado, desorientado y fuera de su entorno controlado. Los protocolos internacionales para fauna silvestre —los serios, no los improvisados— exigen perímetros amplios, equipos especializados en etología, tiempos de respuesta calibrados y, sobre todo, evitar el acorralamiento que detona respuestas defensivas. Aquí ocurrió lo contrario: presión, cerco y error.

Y todo empieza antes: en el absurdo legal que permite que un tigre —depredador ápice, símbolo de ecosistemas enteros— termine confinado en un predio privado bajo la figura de PIMVS, cuyo objetivo no es la conservación sino el aprovechamiento comercial. Es decir, Kenzo no era un sujeto de protección ecológica, sino un activo mal resguardado.

El dato incómodo: en el mundo sobreviven apenas entre 3,900 y 4,500 tigres de Bengala en estado salvaje, según estimaciones de la WWF y organismos de conservación. Hace un siglo, había más de 100,000 tigres en libertad. Hoy ocupan menos del 5% de su territorio histórico. Cada individuo cuenta. Cada muerte suma.

Y mientras en India, Nepal o Bangladesh se invierten millones en protegerlos como patrimonio biológico irremplazable, en México los mantenemos en instalaciones irregulares que ni siquiera pueden garantizar lo básico: que no escapen… o que no los maten cuando lo hacen.

Kenzo no era un riesgo estructural para el país. Era la evidencia viva de un sistema que normaliza la simulación ambiental: permisos laxos, supervisión reactiva y operativos que llegan tarde y terminan peor.

La narrativa oficial insiste en el “ataque del felino”. Pero omite lo central: el animal estaba donde nunca debió estar, bajo condiciones que facilitaron su fuga, y frente a un operativo incapaz de resolver sin recurrir a la fuerza letal. No fue una tragedia inevitable; fue una cadena de decisiones mal hechas.

Y al final, como siempre, el más salvaje no fue el tigre.

Fue el sistema que lo encerró, lo dejó escapar… y luego lo ejecutó.

Con informacion: ELNORTE/

«TAMAULIPAS NO CONTESTÓ ?: GOBIERNO de AMÉRICO METIÓ las NARICES y por ESCRITO en EMBARQUES HUACHICOLEROS desde TEXAS»… esos que operaba la Marina con precisión militar.


En Tamaulipas el huachicol fiscal ya no es un delito, es un modelo de negocio con sello oficial: mientras Washington sanciona empresas ligadas al CJNG, el gobierno morenista de Américo Villarreal se hace olímpicamente el muerto y ni siquiera se digna a contestar el reporte que le revienta en la cara.

La ruta del dinero sucio

En 2021, Ahavat Logistics Solution –empresa ligada al CJNG y sancionada por la OFAC– mandó 28 millones de pesos a JSC Servicios Aduanales, una importadora mexicana metida hasta el cuello en una red de contrabando de combustible.

No hablamos de “errores administrativos”, hablamos de 100 depósitos a favor de JSC por un total de 28 millones 221 mil 500 pesos, todos desde Ahavat, perfectamente registrados por la Secretaría de Finanzas de Tamaulipas.

En octubre de 2024, Finanzas estatales le exige a JSC aclarar esas transferencias, pero la empresa se hace la desaparecida: no hay registro de que haya respondido a los señalamientos del propio gobierno tamaulipeco, ni tampoco rastro, ni saldo de acciones oficiales.

Es el clásico guion del huachicol: la ruta financiera está trazada, las empresas están identificadas, los montos están documentados… y la autoridad se limita a mandar oficios que nadie contesta, como si estuviera jugando a la lotería y no a la persecución del crimen organizado.

Los huachibuques y el silencio oficial

El reporte de El Universal y la investigación de Reuters detallan que JSC está ligada a Ikon Midstream, firma texana investigada por contrabando de combustibles vinculado al CJNG, y que incluso fue allanada por autoridades estadounidenses.

De ese circuito salieron los cargamentos de los buques huachicoleros Challenge Procyon y Torm Agnes, que metieron ilegalmente millones de litros de diésel a México disfrazados de aceites y lubricantes para evadir impuestos.

Challenge Procyon dejó en Tampico el aseguramiento más grande de huachicol en la historia del país: 10 millones de litros de diésel decomisados, junto con 192 contenedores, 29 tractocamiones, armamento y todo el circo logístico del crimen.

Detuvieron a los hermanos Farías Laguna, sobrinos del exsecretario de Marina Rafael Ojeda, y se ventiló una red donde participaron marinos y empresas privadas; es decir, un sistema de contrabando incrustado entre uniformes y corporativos que operaba a la vista de todos.

Mientras tanto, JSC figura en Veritrade como importadora favorita de aditivos para aceites lubricantes, con 74.5 millones de dólares en importaciones entre 2020 y 2023, y como cliente recurrente de Hevi Logistics LLC, la misma firma que mandó la carga del Challenge Procyon.

Un perfil de comercio exterior que huele más a “fachada” que a negocio limpio: millones de dólares, buques huachicoleros, empresas sancionadas en Estados Unidos… pero en el discurso oficial mexicano todo se reduce a “operativos” y fotos de decomisos para el boletín.

Tamaulipas: el gobierno que no contesta

En 2024, el SAT ya había “revocado totalmente” el permiso de importación de JSC Servicios Aduanales por no presentar declaraciones, no cumplir obligaciones fiscales y no documentar operaciones de comercio exterior, entre otras joyitas.

Es decir: el fisco mexicano sí tiene claro que JSC es un desastre legal y financiero, pero ni eso se traduce en una narrativa de combate frontal al huachicol; la empresa sigue apareciendo en reportes y plataformas como pieza clave del entramado.

El Universal buscó a la Secretaría de Finanzas de Tamaulipas bajo la responsabilidad de Américo Villarreal, para preguntar qué pasó con las aclaraciones que exigieron a JSC sobre las transferencias millonarias… y la respuesta fue el silencio absoluto: “no contesto” convertido en política pública.

En un estado gobernado por el crimen organizado y administrado por MORENA donde el mandatario tiene de en encargado del negocio a un sobrino, este silencio no es casual: cuando Washington pone la mira sobre empresas ligadas al CJNG y al contrabando de combustible, Tamaulipas opta por la estrategia del avestruz, pero con fuero.

Mientras el Departamento del Tesoro sanciona a dos mexicanos y nueve entidades vinculadas al huachicol fiscal, en el discurso de la Cuarta Transformación se presume “cero impunidad” y “gobierno contra la corrupción”, aunque los expedientes gringos cuenten otra historia.

La Comisión Reguladora de Energía –hoy sustituida por la Comisión Nacional de Energía– otorgó a Ahavat un permiso de comercialización de petrolíferos por 30 años en 2020, y ese permiso se mantuvo vigente hasta abril de 2026, a pesar de los vínculos con el CJNG que hoy señala Washington.

Américo, el huachicol y la narrativa oficial

Mientras Los Angeles Times y otros medios en Estados Unidos reportan que el gobierno de Donald Trump investiga a Américo Villarreal por presuntos nexos con el contrabando de combustibles, el gobernador se defiende con rueda de prensa y una visa levantada como estampita milagrosa.

Niega todo, acusa campañas de desinformación, habla de acusaciones sin pruebas, pero no toca ni con el pétalo del discurso la madeja de empresas, permisos, transferencias y huachibuques que pasan frente a sus narices en Tamaulipas.

Lo más cómodo es declararse “muy complacido” por operativos contra el huachicol en Reynosa, celebrar decomisos y prometer que se va a “exponer a los verdaderos huachicoleros”; lo menos cómodo sería explicar por qué su propia Secretaría de Finanzas deja en el limbo 28 millones de pesos provenientes de una firma ligada al CJNG.

Y aquí está el corazón del asunto: cuando el dinero del huachicol se documenta en oficios oficiales, el gobierno que se presume anticorrupción decide que el mejor argumento es el mutismo; un silencio administrativo que protege más que cualquier amparo.

En paralelo, organizaciones como Narcopolíticos llevan años documentando los vínculos de Américo con operadores financieros de cárteles, transferencias millonarias a su círculo cercano y apoyos abiertos de columnas armadas del Cártel del Golfo a su campaña, configurando un mapa político-criminal que no se borra con una conferencia de prensa.

Si México es hoy descrito como narcoestado, Tamaulipas funciona como laboratorio: buques huachicoleros, marinos involucrados, permisos a empresas del CJNG, transferencias que nadie aclara y un gobernador que jura estar “tranquilo” porque no hay pruebas… aunque Washington ya esté escribiendo su propio expediente.

Con informacion: ELUNIVERSAL/

EL «CDV ARREMETE Vs el TRUKO con TRUCOS de FOTO FALSA entre MAÑOSOS en el PREAMBULO de la DEROTA de CABEZA de VACA el PROXIMO DOMINGO»…va perder el control interno del PAN.


El próximo domingo en Tamaulipas no se elige un comité estatal del PAN: se va a medir, en vivo y a todo color, cuál de las dos PANdillas controla la franquicia azul en la entidad… y todo apunta a que el fugitivo federal, que respalda la planilla de Omeheira López Reyna, va camino a perder estrepitosamente contra su ex amigo —además de cómplice—, al que ahora exhibe desde otro topon en las redes sociales como socio de otro bandido, Américo Villarreal Anaya y Morena, con una imagen falsa presentada como real, pero generada por inteligencia artificial (AI).

El “topón digital” de Pancho y la foto con cuadros

Desde el control de un segmento de las redes, Francisco “Pancho” Javier García Cabeza de Vaca y los sicarios de la pluma y el teclado, andan montados en su macho de apoderarse desde Texas de la diligencia estatal y tal como lo hizo desde el gobierno con sus vientos de cambio, no hay piedad ni con los amigos, que ahora se le voltearon para el lado con «Truko». 

Ahí entra la foto: la original muestra al aun gobernador Américo Villarreal entregando un nombramiento a Ricardo Guerrero como nuevo Secretario de Salud.

Pero la misma imagen fue aprovechada por el sicariato digital de CDV, tan o más peligroso que el CDG y el CDN, para difundir otra foto idéntica, solo cambiando el cuerpo de César Verástegui, el “Truko”, por el del doctor Guerrero, tercer secretario de Salud de la insalubre Secretaría de Américo Villarreal.

Que dice la imagen con «Truco:

Al compararla con la toma original se ven los trucos: cambio de acompañantes, selección milimétrica del encuadre, bajo una narrativa que infiere nula “institucionalidad panista”.

«El archivo falseado que circula,segun los metadatos, está optimizado como JPG para redes, sin información de la cámara (marca, modelo, parámetros de disparo) y con un perfil de color genérico incrustado desde entorno Windows. Eso indica que no es una imagen original y que ha sido reprocesada,presumiendo fundadamente fue generada por AI.

Aunque ya fuera de cuadro, el verdadero encuentro no fue entre mañosos de diferente color,entre el “Truko” y Américo Villarreal, pero el “desencuentro” sí será este domingo entre César Verástegui y el exgobernador Cabeza de Vaca que lastimosamente no podrá atestiguar su derrota ,pues no pude cruzar porque lo atoran y tendrá que seguirla desde su guarida en Estados Unidos, misma que en unos días más exhibiremos a todo color.

A “Pancho” lo que más le duele es que ya no es el centro del tablero: ya fue desplazado del encuadre político y del encuadre fotográfico, algo letal para el ego de quien fue gobernador (2016–2022), con la psique atrofiada, la moral anestesiada y la conciencia cauterizada.

El “Fake AI” y la desesperación azul

El montaje que usan sus redes recorta, recompone y adorna con estética de flyer corporativo algo que, en esencia, parte de una escena sencilla: el exsecretario general posando con el aún gobernador morenista para mandar una señal errónea al electorado albiceleste y así cerrarle la puerta al “Truko”, sabedor de que su triunfo le allana el camino a la candidatura a la gubernatura en 2028 y será determinante, además, en las candidaturas del resto: ayuntamientos, regidurías y diputaciones locales, entre otras, junto con el CEN nacional.

Pero mas alla de que la imagen haya sido parida dolosamente por un modelo generativo, es peor la propaganda que se disfraza de espontaneidad, un “Fake AI” en el sentido de que juega a ser realidad cuando está construida en escritorio, a partir de un momento que no dice lo que ellos necesitan que diga.

Nuestro pronóstico para el domingo

Aun y con el partido partido y con la militancia harta de que la dirigencia sea botín de grupos y no proyecto político, el topon de redes llega tarde y mal.

El cabecismo apuesta a que unos cuantos consejeros le salven la franquicia, pero todo indica que el voto de base y la correlación real de fuerzas van a pasarle por encima: el domingo, Pancho no solo no ganará, perderá estrepitosamente… y su PANdilla va a descubrir que los likes no se traducen en votos internos frente a un candidato que sabe de sumar eb vez de restar al que ahora odia con odio jarocho en el preámbulo a que los encierren a los dos en EE.UU,en un acto de estricta justicia.

Con información: Redes/Medios

«NO CORONO la VUELTICA: ATORAN COLOMBIANO con 12 KG de PERICO en AEROPUERTO de CANCÚN e INFLAN DECOMISO como ACTO de INTELIGENCIA y COORDINACIÓN»… Colombia produce más de 2,600 toneladas, ustedes dirán.


Autoridades federales en Mexico aseguraron 12 kilos de cocaína ocultos en una silla de ruedas que formaba parte del equipaje de un pasajero (quien se hacía pasar por discapacitado) procedente de Medellín, Colombia,cita El Universal.

El man creyó que iba a coronar la vueltica como todo un duro, pero terminó fue embalado y sin libreto en pleno aeropuerto de Cancún. Se montó la película de inválido, silla de ruedas incluida, bien actuado el papel… pero lo que no le cuadró fue el olfato del equipo de Rayos X, mas que de los tombos.

Doce kilos de perico bien empacados, como si fuera mercancía VIP, escondidos en la nave esa donde iba sentado el parcero. La jugada sonaba fina: salir de Colombia, aterrizar en México y desaparecerse como fantasma. Puro cuento.

Apenas pisó tierra, le cayeron encima. Revisión va, revisión viene… y ¡pum! le destapan el chicharrón. Ahí se le cayó toda la vuelta, ni muletas ni teatro lo salvaron. Quedó más expuesto que narco sin padrino.

El sujeto pasó de “paciente” a protagonista de decomiso en cuestión de minutos. La silla no era pa’ moverse… era caleta rodante. Pero esa vuelta estaba muy quemada y los federales no son ningunos novatos.

Resultado: detenido, sin corona y con tremendo cargamento incautado. Moral de la historia: si la jugada depende de una silla y mucha labia, es porque ya viene torcida desde el arranque.

Presumen inteligencia 

Ese “aseguramiento refleja la eficacia de la coordinación interinstitucional y de los mecanismos de inteligencia y control aduanero…” suena muy bonito en boletín, pero la escena real cuenta otra cosa. 

No estamos viendo un operativo quirúrgico de inteligencia fina, sino una silla de ruedas pasando por una máquina de rayos X estándar, operada por personal que escanea cualquier bulto que les parezca raro.

El supuesto “discapacitado” venía de Medellín,Colombia,matriz de la siembra, cultivo y cosecha de Cocaina y montando teatro: silla de ruedas, cara de paciente y libreto de viajero vulnerable. 

La caleta no fue producto de una investigación de meses ni de trabajo encubierto, sino de la rutina básica de revisar lo que cruza el filtro; metieron la silla a la máquina, apareció la silueta interna con densidades que no cuadraban, y ahí se cayó el show.

Cuando el boletín habla de “inteligencia aduanera, análisis estratégico y gestión de riesgo”, intenta vender como operación sofisticada lo que en realidad fue un filtro mecánico que funcionó por inercia: si la silla entra al túnel de rayos X, la pantalla no miente. No hubo persecución previa del sujeto, ni perfilamiento complejo, ni red desmantelada; hubo un pasajero confiado en su disfraz y una máquina haciendo su trabajo mínimo.

En la imagen se ve claro quién es el protagonista del aseguramiento: el equipo de rayos X y la rutina de escaneo, no un comando élite ni un cerebro maestro detrás del monitor. 

El discurso oficial infla la narrativa para presentarla como triunfo de “coordinación interinstitucional”, pero la historia de fondo es más simple y menos glamorosa: un narco torpe apostando a que nadie revisa una silla, y unos agentes que, esta vez, sí la metieron al aparato.

Con información: ELUNIVERSAL/