Visitanos tambien en:

lunes, 27 de julio de 2026

«REDES de HUACHICOL INTERCONECTADAS: son ORQUESTAS que TOCAN su PARTITURA, pero ROBAN del MISMO PENTAGRAMA»…más que limpieza del sistema, ya se ve PROFUNDIDAD del lodazal.


El huachicol fiscal que tantas veces denunciamos ya no es un secreto a voces: es una orquesta desafinada donde cada sección toca su propia partitura… pero todas roban del mismo pentagrama. Desde el “gran golpe” de septiembre de 2025 —ese que se vendió como el principio del fin— lo que ha quedado claro no es la limpieza del sistema, sino la profundidad del lodazal. 

Cuatro investigaciones judicializadas, cuatro rutas distintas —mar, carretera, ferrocarril y escritorio burocrático— y, sin embargo, un solo hilo conductor: el Estado infiltrado hasta la médula por su propio negocio clandestino.

La vía marítima parece sacada de una novela negra con uniforme: marinos, sobrinos políticos, buques con nombres elegantes y cargamentos disfrazados de inocentes aditivos. El Challenge Procyon no solo encalló en Tampico; encalló la narrativa oficial. Porque detrás del decomiso no había un caso aislado, sino una cadena de complicidades donde la logística criminal navegaba con brújula institucional. Y en tierra, Mefra Fletes movía el combustible como si fuera mercancía cualquiera, con la naturalidad de quien sabe que nadie va a detener el convoy… porque el convoy es el sistema.

Luego está el teatro fronterizo: Matamoros, esa aduana que dejó de ser filtro para convertirse en coladera premium. Ahí, Servicios Aduanales JR convirtió el cloruro de calcio en el disfraz perfecto para 144 millones de litros de combustible. Una alquimia fiscal donde lo que entra no es lo que se declara, y lo que se declara no paga lo que debe. Tres militares de alto rango prófugos no son una anomalía: son la evidencia de que la cadena de mando también sabía sumar.

Y en el centro de esta telaraña, la caída de Ernesto Ruffo, convertida por algunos en vendetta y por otros en ajuste de cuentas tardío. Ingemar no operaba en el vacío; era una pieza más de un engranaje que ya giraba aceitado por años de impunidad. Ferrotanques “semivacíos” que en realidad iban hasta el tope: metáfora involuntaria de un país donde las instituciones aparentan contener, pero en realidad desbordan corrupción.

El detalle incómodo es que ninguna de estas tramas vive aislada. Se cruzan nombres, empresas, rutas y métodos como si alguien hubiera diseñado el mapa con precisión quirúrgica. Hevi Logistics aparece en la frontera y en el mar; los mismos químicos fantasma sirven para justificar toneladas imposibles; los mismos operadores cambian de escenario sin cambiar de libreto. No son células: es una red.

Y mientras las detenciones se anuncian con bombo y platillo, el dinero sigue fluyendo en silencio. 

Siete mil millones de dólares en reportes sospechosos no son una fuga: son una hemorragia. La pregunta ya no es quién lo permite, sino quién no participa. Porque cuando el contrabando necesita permisos, logística militar, validación aduanal y cobertura política, deja de ser crimen organizado y se convierte en administración paralela.

Aquí no hay héroes tardíos ni golpes definitivos. Hay piezas que caen para que el tablero siga intacto. Y mientras tanto, el combustible —legal en papeles, ilegal en esencia— sigue cruzando la frontera con la puntualidad de un negocio que, lejos de extinguirse, aprendió a volverse indispensable.

Con información: DANIEL CARABAÑA/DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS

«MAGENTA EXHIBE la FARSA de OPERATIVOS FEDERALES vs HUACHI-REFINERÍA SIN DETENIDOS en REYNOSA»… la FGR y Harfuch les están dando PAN y circo.

Una huachi-refinería privada fue intervenida y confiscada por la Secretaría de la Defensa, el pasado jueves, en Reynosa. Ahí procesaban a cielo abierto miles de barriles de crudo y se hacían mezclas de combustibles ordeñados a las refinerías de Pemex.

Lo peor es que ese ilícito, con el decomiso de 3.8 millones de litros de combustible ilegal, valorado en 90 millones de pesos, lo tiene guardado bajo siete llaves la Fiscalía General de la República, la de Ernestina Godoy.

La de Reynosa no es la primera huachi-refinería en aparecer, pero sí la primera a la que el gobierno de la Cuarta Transformación acepta que existe y confisca el combustible. Es decir, intervienen sus instalaciones y paralizan su ilegal y multimillonaria operación.

A principios del mes de julio, Código Magenta reveló con lujo de detalles, imágenes y videos del descubrimiento de la primera huachi-refinería privada. Estaba en Nuevo León, ubicada en la carretera entre los municipios de Cadereyta y Allende. Ahí se procesaban unos 10 mil barriles diarios de crudo, extraídos clandestinamente de refinerías oficiales de Pemex y combustibles que se procesaban del huachicol fiscal, aportado por tres cárteles de la droga que ya están en el negocio.

Cuando hace tres semanas denunciamos esa huachi-refinería en Nuevo León, ninguna autoridad salió a dar la cara. Todas guardaron silencio cómplice. Peor aún, desde que se dieron cuenta que Código Magenta investigaba la operación de crudo en manos privadas, se inició un burdo proceso de desmantelamiento. Se vieron descubiertos y buscaban borrar cualquier huella del ilícito.

Y a pesar de que exhibimos los detalles exactos de los nombres de sus propietarios -Ezequiel González Duelos y Ramiro Gándara Martínez- y a las empresas que facturaban el combustible -al frente de ellas Energy Refinados-, el silencio de los gobiernos federal y estatal fue absoluto. Nadie intervino, nadie solicitó la documentación en poder de Código Magenta. Nadie se extrañó tampoco del emporio inmobiliario de cientos de millones denunciado a detalle, con escrituras en mano, de esta misma red social y que sus dueños -apenas treintañeros- crearon en San Pedro Garza García.

Ni Pemex, ni el SAT, ni la Guardia Nacional, ni la Secretaría de la Defensa, ni el gobierno de Nuevo León, dieron cara para justificar cómo fue que se permitió instalar esa mega operación de cuatro elevadas torres de refinación, a la vista de cualquiera, con entradas y salidas de decenas de pipas diariamente, sin que nadie lo notara.

Sólo como referencia, la segunda huachi-refinería de Reynosa es un juguete, comparada con la huachi-refinería descubierta, por Código Magenta, en Nuevo León. Pareciera que alguien en el gobierno de la Cuarta Transformación busca, con el golpe a la de Reynosa, eludir la responsabilidad de enfrentar el saqueo de crudo y combustibles de la de Cadereyta.

De poco o nada sirve la lucha contra el huachicol si la autoridad no detiene a los dueños que operaban en la más absoluta ilegalidad, si no les decomisan los miles de millones de ganancias negras que continúan disfrutando para acrecentar sus imperios financieros e inmobiliarios.

Aquí el cuestionamiento de fondo es si esa apatía, ese hacer como que “aquí no pasa nada”, no es sino la confirmación de que el negocio del huachicol fiscal, el huachi-diésel y las huachi-refinerías son una operación bien armada de complicidades entre el crimen organizado, los huachicoleros y gasolineros, y las dependencias de los gobiernos federal y local que reciben jugosas “gratificaciones” para tolerar el evidente ilícito.

De nada sirve descubrir o confiscar esas huachi-refinerías, si terminan desmanteladas y vueltas a instalarse en algún otro estado en donde el ciclo criminal vuelve a comenzar, con la misma complacencia de Pemex, del SAT, de los militares, de los marinos, de las aduanas y de las policías estatales.

Vamos comenzando por investigar a los delegados de la Fiscalía General de la República en Nuevo León y Tamaulipas. ¿Dónde estaban o con quiénes operaban para no ver semejantes instalaciones?

Vamos comenzando por interrogar a los delegados de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Vamos auditando las operaciones de los directores de las refinerías cercanas -como Cadereyta, Reynosa y Ciudad Madero- para que expliquen la ordeña de crudo. Ni qué decir de pedirles cuentas de su ceguera a los jefes militares de las regiones de Nuevo a León y Tamaulipas.

La colusión y el silencio cómplice es generalizado. Si en medio de tanta podredumbre domina la impunidad, si nadie paga por los crímenes al Erario y si todos los sorprendidos delinquiendo in fraganti -cuota de por medio- pueden continuar disfrutando de sus miles de millones de pesos de ganancias, estamos aceptando el reemplazo de Pemex por “Huachimex”. Se está “privatizando” la principal empresa de México sin que sus nuevos “dueños” hayan pagado por ella. Y eso no es otra cosa que un crimen contra el Estado, solapado por los cómplices de la Cuarta Transformación.

Si la lucha contra el huachicol es de verdad, la nueva administración de Pemex debería de salir a dar cara y exigir que se proceda contra los responsables del saqueo. Pretender aquello de que “aquí no pasa nada” sólo confirmaría que todos -desde Palenque hasta Palacio Nacional- tienen las manos ennegrecidas por el tráfico ilegal de crudo.

Fuente.-CODIGO MAGENTA/

«NO NOS PENSABAN DECIR ?: PROCESO a CAPITÁN de la MARINA EXHIBE CATEO de FGR en la ARMADA y DECOMISO de 4 MILLONES»…y otra vez el contratismo transa.


En la muy pulcra —al menos en el discurso— casa de la disciplina naval, alguien olvidó barrer debajo del escritorio. Y no era polvo: eran fajos de billetes.

Todo comenzó como empiezan estas historias que huelen a presupuesto inflado y facturas fantasmas: con una sospecha de desvío por 40 millones 746 mil 71.76 pesos. Pero lo que terminó encontrando la Fiscalía General de la República el 9 de septiembre de 2024 no fue una simple irregularidad contable, sino efectivo contante y sonante: 4 millones 30 mil 650 pesos acomodados con sospechosa discreción dentro de una bolsa de nylon roja, una mochila negra y un sobre amarillo, en la oficina del Capitán Germán Díaz Olivier, nada menos que ex Jefe de Control Presupuestario de la Armada.

El botín estaba perfectamente desglosado: mil 819 billetes de mil pesos, 4 mil 414 de 500, 13 de 200, 20 de 100 y un solitario billete de 50 pesos, como si alguien hubiera querido dejar constancia de que hasta en el desorden hay método. 

Todo esto, guardado en el segundo piso del edificio “C” de la Secretaría de Marina, en la colonia Los Cipreses, Coyoacán. Un detalle nada menor: no hay antecedente de que, en medio de una investigación ministerial, se haya asegurado una cantidad millonaria dentro de instalaciones de la Marina. Ni en las series de Netxflix y Amazon prime se atreven tanto.

La incursión de fiscales, peritos y agentes de la Policía Federal Ministerial no fue improvisada. Respondía a una carpeta de investigación abierta el 16 de agosto de 2024, tras una denuncia presentada por la propia Armada. La Capitán de Navío en Justicia Naval, Alejandra Ortiz Soria, había puesto el dedo en la llaga: tras revisar sistemas presupuestarios internos y hacendarios, detectaron un esquema que, en términos simples, consistía en pagar por insumos médicos que jamás llegaron.

¿El catálogo del fraude? 

Pruebas rápidas de VIH, estudios inmunohematológicos, mantenimiento de equipos de rayos X, unidades de anestesia, tomógrafos, ventiladores mecánicos y medicamentos. Todo pagado, nada entregado. La simulación perfecta, si no fuera porque alguien decidió mirar las cuentas.

El 12 de junio de 2024, el Capitán Jorge Alberto Hernández Tovar, subdirector de Erogaciones Centrales, junto con el Director de Ejercicio Presupuestal, reportaron al Contralmirante Manuel Cervantes Acuña un hallazgo incómodo: entre el 26 de enero y el 31 de mayo se habían liquidado 14 facturas por más de 40 millones de pesos por bienes y servicios inexistentes. 

Tres facturas por 10.5 millones a Isaac Santillán Campis; seis por 17.6 millones a PSG Productos y Servicios S.A. de C.V.; y cinco por 12.5 millones a Operadora de Servicios Paseo 121 S.A. de C.V. Además, lograron frenar a tiempo otros pagos por casi 10 millones.

La maquinaria ya estaba en marcha. Según la FGR, Díaz Olivier y otros tres marinos —Carlos Norberto Tirado Jauri, Miguel Ramos de la Cruz y José Ricardo Hernández Moncada— habrían manipulado los sistemas electrónicos de gestión presupuestal, incluso usando claves ajenas, para crear cuentas por liquidar certificadas, ajustar presupuestos y autorizar pagos ilegales. El dinero, claro, terminaba en manos de proveedores dispuestos a simular contratos y devolver el efectivo.

Uno de ellos, Isaac Santillán Campis, proveedor de la Marina desde hace una década, terminó siendo la pieza que descompuso el engranaje. Su relato es menos técnico y más brutalmente claro: primero le pidieron papel y tóner; luego, facturas infladas; después, el dinero de regreso en efectivo. “La Secretaría de Marina necesitaba el efectivo”, le dijeron sin rodeos.

El procedimiento era casi artesanal: le depositaban, él descontaba impuestos, su comisión y otros conceptos, y regresaba el dinero en mano. En una ocasión, entregó 160 mil pesos en una cocina de Iztapalapa; en otra, tuvo que devolver 7.8 millones tras recibir un depósito de más de 10 millones. Para lograrlo, incluso recuperó dinero de un subcontrato, recibiéndolo en una caja de huevo. Sí, una caja de huevo para transportar millones.

Los intercambios no eran discretos, eran cínicos. Mensajes de WhatsApp lo evidencian: “El jefe quiere ese monto, el 7.6” o “Hasta las 6 me entregas las galletas”. Las “galletas” eran millones en efectivo que terminaron contándose sobre una cama en un cuarto de azotea en la colonia Avante.

Pero mientras el esquema se desmoronaba, el Capitán Díaz Olivier ofrecía su propia versión. En audiencia, negó ser dueño del dinero. Aseguró que el 1 de julio de 2024 fue citado por el Contralmirante Cervantes Acuña, quien ya le había advertido de irregularidades y le había dado cuatro días para devolver los 40 millones faltantes.

Según su relato, la reunión incluyó a 10 marinos y 5 agentes de la Unidad de Inteligencia Naval. Le pidieron su celular —que ni chip tenía— y lo llevaron a buscarlo al baño. En el trayecto, las preguntas eran directas: “¿Dónde está el dinero?”. Después, lo condujeron a su oficina.

Ahí, la escena se vuelve más turbia: “Patearon la puerta y me dijeron ‘no se haga pendejo’… ‘¿dónde está el dinero?’”. Él respondió que solo tenía 60 mil pesos en un cajón. Pero, según dijo, uno de los agentes encontró una bolsa roja con fajos de dinero. Luego vendría el traslado a la UIN, el interrogatorio y otra visita: su propio automóvil, del cual —según su versión— sacaron otra bolsa con billetes.

“Ese dinero no es mío”, insistió, incluso cuando los agentes estimaban que entre lo hallado en su oficina y su coche había unos 6 millones de pesos.

El Capitán también denunció golpes y amenazas contra su familia para obligarlo a confesar. Su defensa intentó tumbar la imputación alegando tortura, pero el juez José Antonio Martínez Alvarado no compró la narrativa: no hubo autoincriminación ni pruebas derivadas de esos supuestos abusos.

El resultado: vinculación a proceso por peculado, administración fraudulenta y cohecho para Díaz Olivier, junto con Tirado Jauri, Ramos de la Cruz y Hernández Moncada. La red, al menos en papel, quedó expuesta.

Y como suele ocurrir, la historia no se cerró con auditorías, sino con delaciones. En marzo de 2025, un agente de inteligencia naval contactó a Santillán. Lo que siguió fue una entrega meticulosa de chats, audios e imágenes: la evidencia digital de un esquema donde el dinero público se convertía en efectivo, y el efectivo en silencio.

Hasta que dejó de ser silencioso.

Con información: ELNORTE/

«LISTADO de EMBRONCADOS y EMBROCADAS: JESSY le PREGUNTÓ a CHAT GPT, GROK y GEMINI por PERFILES que SUENAN para 2028 pero NO al DEPARTAMENTO de JUSTICIA de EE.UU… Tamaulipas no debe equivocarse con otro Américo u otra «Doña Vitamina».


La IA, la Inteligencia Artificial, ya hizo su “precampaña” para 2028 en Tamaulipas: le acomodaron hombres y mujeres en su tablero y, aunque no son todos los que están, sí están todos los que son. Pero al que realmente habría que preguntarle no es a Gemini ni a Chat GPT… sino al Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Los hombres: la IA arma su ternita

La periodista Jessy Aupart,aunque selectivo, hizo un interesante trabajo para ver como retratan las plataformas de IA a la sucesión tamaulipeca ,como un casting primero entre tres varones de Morena: Rodolfo González Valderrama,sin mancha visible en el saco, el putrido perfil de Héctor Villegas González y del no menos manchado de «chapopote» José Ramón Gómez Leal. Un ejercicio que exhibe una muestra pero no todo el repertorio de suspirantes al nada lejano 2028.

En el discurso pulcro de la máquina pensante, Morena no es un partido lleno de corrientes, pleitos y expedientes; es un Excel donde se comparan “estructura electoral”, “cercanía con el gobernador” y “trayectoria sin escándalos de alto impacto”.

Chat GPT se puso serio con José Ramón Gómez Leal: reconoce que trae estructura en la frontera, pero también arrastra señalamientos periodísticos sobre presunto contrabando de combustible, aclarando muy formal que “no hay acusación penal ni sentencia”,si ,en Mexico,pero no asi en EE.UU a donde no cruza ni de chiste.

La IA hace lo que hacen muchos comités partidistas: se hace la que no ve el elefante en la sala, mientras subraya que todo es “riesgo político”, no problema legal… como si no supieran que el expediente real esta guardado y AVAnzando los servidores del Departamento de Justicia de EE.UU (DOJ), no en la sede de Morena.

A Héctor Villegas lo describen como el operador cercano al gobernador Américo Villarreal, eficaz si el gobierno sale bien, prescindible si el sexenio se hunde y lo segundo es es futuro en puerta.

La IA lo coloca como ficha funcional del sistema, por no decir complice: si el barco aguanta, va; si se hunde, se va con él, una lectura que suena más honesta que muchos discursos de disciplina partidista.

El monrealista que se quedo con las ganas porque lo avasalló el huachicol, Rodolfo González Valderrama, es el consentido de los algoritmos porque no ha sido gobierno y este es el que desgasta: experiencia, formación académica, sin escándalos “de alto impacto”, baja vulnerabilidad.

La máquina, que no milita ni vota, termina coronando al perfil más “vendible”, sin mancha visible en Google, como si la política fuera solo una búsqueda limpia y no un historial incómodo que podría descansar en archivos de agencias norteamericanas.

Al final, las tres IA coinciden: el candidato ideal no será solo encuesta y militancia, sino reputación, estructura y el menor desgaste público posible.

Suena sofisticado, pero es el mismo libreto de siempre: disfrazar el cálculo político con lenguaje técnico, mientras se ignora que el verdadero filtro podría estar en Washington y no en el Consejo Nacional de Morena.

Las mujeres: la IA abre su pasarela

En la segunda entrega, las IA hacen su desfile femenino descartando prospectos que lastimosamente no le fueron presentados y ella hace lo que le piden: Carmen lilia Canturosas Villarreal, Tania Gisela Contreras López y Olga Patricia Sosa Ruiz,mas de 900 años de cárcel si consideramos 300 por cada una.

La retórica es casi pedagógica: primero territorio, luego institucionalidad y al final proyección legislativa, como si las mujeres fueran fichas ordenadas en un manual de estrategia y no políticas que cargan con historias, alianzas y desgaste real.

Gemini pone arriba a Carmen lilia Canturosas por su operación en Nuevo Laredo, luego a Tania Contreras por su perfil jurídico y deja en tercer lugar a Olga Sosa por su desgaste mediático, aunque de las tres no se complete una, para desgracia de Tamaulipas.

Traducción menos amable: si trabajas fuerte en el territorio, eres útil; si apareces demasiado en los medios, te conviertes en riesgo, a menos que esa exposición convenga a las encuestas de algún despacho.

GROK coincide en que Carmen lilia encabeza, pero mueve el resto: sube a Olga Sosa al segundo sitio y manda a Tania Contreras al tercero, priorizando el equilibrio entre territorio y proyección legislativa.

La IA juega a ser árbitro “neutral”, ordenando a las mujeres como si fueran variables de una fórmula, mientras la política real se sigue decidiendo entre operadores, grupos y acuerdos que no caben en un prompt.

Chat GPT revuelve el tablero: ahora la mejor posicionada es Olga Sosa, seguida de Carmen Lilia y con Tania en tercer lugar.

Aquí el criterio es la visibilidad estatal y nacional: Olga destaca en la estructura legislativa federal, con mayor exposición fuera del estado; Carmen Lilia domina el territorio pero se queda más regional; Tania, sólida en lo jurídico, se rezaga por su limitada base electoral.

El fondo, el ejercicio admite esto no es tecnológico, es político: en Morena hoy se discute qué pesa más, el territorio, la proyección nacional o la institucionalidad.

La IA solo hace el favor de ponerlo en palabras “bonitas”, mientras el verdadero dilema está en saber si esa discusión pasa por la militancia… o por la lectura que hagan otras oficinas en otro país sobre los nombres que suenan en Tamaulipas y que seguramente incidirá para ya no repetir la historia de otro Americo Villarreal,quien debe ser su vecino.

IA, Morena… y el DOJ mirando desde arriba

Los documentos insisten: la IA no vota, no milita y no decide dentro de los partidos, solo procesa información pública y encuentra coincidencias para entender el panorama.

Eso suena muy correcto hasta que uno se pregunta: ¿y la información que no es pública, la que está en investigaciones internacionales, se la preguntamos también a la IA… o más bien al Departamento de Justicia de Estados Unidos ?

Las plataformas concluyen que la decisión de la candidatura no será solo de Tamaulipas, sino también de la dirigencia nacional de Morena y de la presidencia de la República.

Ahí falta un actor en la lista: el escrutinio externo, el que no aparece en la narrativa oficial pero puede convertir un “perfil idóneo” en un problema diplomático en cuestión de semanas.

Mientras los algoritmos ordenan perfiles por reputación, estructura y desgaste, hay otro tipo de reputación que no se mide con encuestas: la que se mide en carpetas, oficios, cooperación judicial,retiro de visas y listas negras informales.

La IA, muy educada, aclara que no hay sentencias contra ciertas figuras, pero en investigación política sabemos que la ausencia de condena no equivale a ausencia de interés de agencias extranjeras y que la falta de pruebas no prueba que no haya pruebas.

Por eso, el ejercicio periodistico que se vende como un ejercicio de análisis “objetivo” sirve también para exhibir otra cosa: el contraste entre lo que la IA puede decir y lo que el sistema político mexicano prefiere callar.

Y en esa grieta se asoma la pregunta incómoda: ¿quién avala de verdad a los candidatos de Morena en Tamaulipas rumbo a 2028, la militancia… o el que administra los expedientes al norte del Río Bravo ?

El crédito periodístico

Los videos originales fueron realizados por Messi Aupart, periodista que se metió a preguntarle directamente a distintas IA por la sucesión tamaulipeca.

Es decir, no es un estudio de consultora carísimo, sino un ejercicio de curiosidad periodística convertido en espejo incómodo: la máquina dice lo que los partidos rara vez se atreven a escribir con esa claridad.

A final de cuentas, aquí la IA sirve de pretexto para hablar de lo que sí importa: cómo se cocina la sucesión, quién realmente filtra los nombres y por qué, si vamos a buscar “el mejor candidato”, habría que revisar antes qué opinan no solo los algoritmos… sino las autoridades judiciales de otros países.

Con información; Yessi Aupart/

«GOBERNADORA MORENA TATEMADA REVELA el NOMBRE de EX-AGENTE del FBI que CONTRATÓ»…buscando detener investigaciónes que la buscan detener.

El periodista Hector de Mauleón revela hoy en EL UNIVERSAL que lo contrató como consultor, antes de entrar en contacto con los “intermediarios” con los que buscó resolver el tema de la cancelación de su visa y detener posibles investigaciones en su contra

Intermediario: Usted tiene mi teléfono. Siéntase en confianza de hablarme en lo que le pueda ayudar.

Marina del Pilar Ávila: Ok. ¿Ubicas a Juan Sandoval?

Intermediario: Sandoval…

Marina del Pilar Ávila: Estuvo trabajando en el FBI.

Intermediario: Él está en otra división. Le llaman… cuando son agentes especiales, o agentes federales (inaudible).

Marina del Pilar Ávila: ¿Por qué no buscaron directamente al abogado, si ya saben quién es?

Intermediario: El FBI no busca, no busca gente…

En nuevo audio, vinculado con su búsqueda de acuerdos con el gobierno de Estados Unidos a través de los “agentes o intermediarios” de autoridades de aquel país, como ella misma los calificó, la gobernadora de Baja California introduce el nombre de un nuevo personaje: Juan Sandoval, exagente del FBI, al que antes de entrar en contacto con los “intermediarios” con los que buscó resolver el tema de la cancelación de su visa y detener posibles investigaciones en su contra, contrató como consultor.

Sandoval es un consultor con base en San Diego, bien conocido en la frontera norte. Sus asesorías rondan los 300 mil dólares.

La gobernadora ha declarado que cayó en una trampa tendida por su antecesor y enemigo político, Jaime Bonilla: que los “agentes o intermediarios” con los que habló en los cuatro audios dados a conocer en este espacio, y ante los que confesó estar dispuesta a cooperar con el gobierno de Estados Unidos y entregar información de lo que se hablara en las mesas de seguridad que ella encabeza, eran impostores.

En capturas de pantalla de una conversación con uno de los “intermediarios”, la gobernadora pregunta:

“¿Le puedo dar tu teléfono a uno de mis asesores?”

Intermediario: Voy a consultarlo, deme unos momentos. ¿Quién es su asesor?

Marina del Pilar Ávila: Fue agente del FBI. Juan Sandoval. Él está aquí en SD (San Diego) por eso lo contraté.

En el mismo chat, la gobernadora protesta porque alguien más, no queda claro quién, “vio este tema” con el “intermediario”. Y aclara: “Ellos saben que tengo abogados y deberían ver todo esto a través de mis abogados”.

Fuente.-HECTOR DE MAUELEON/ELUNIVERSAL+/