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viernes, 6 de noviembre de 2026

“YO CREO que NO FALLÓ, NO HUBO FALLO”: GENERAL ABSUELVE OPERATIVO que dejó NIÑA de 7 AÑOS ASESINADA de BALAZO en la CABEZA… y culpa al contexto de Matamoros, que su gobernador fomenta.


El secretario de Seguridad Pública de Tamaulipas, el general Carlos Arturo Pancardo, bajo el gobierno de Morena y Américo Villarreal, fue cuestionado nuevamente por los hechos en los que murió una niña de siete años en Matamoros. Sostuvo que la Fiscalía debe determinar lo ocurrido, pero él ya declaró que «no hubo fallo».

Las declaraciones del militar de carrera son contradictorias: si todavía se investigan las circunstancias y las responsabilidades, ¿con qué pruebas descarta fallas en el operativo?

Su afirmación no es una conclusión acreditada en la respuesta: es la defensa anticipada que hace el secretario de su corporación y muy contrastante con las exigencias de la madre de la menor.

Una niña murió; el general dice que no falló nada

«Yo creo que no falló, no hubo fallo», declaró Pancardo Escudero sin una pizca de mesura.

También confirmó que tres elementos de la Guardia Estatal están bajo investigación y continúan trabajando. Esos son los hechos que vuelven insostenible su complacencia: una muerte infantil exige explicaciones verificables, no una absolución verbal del mando.

El general que recien aparecio hasta sonriendo, parece manejar dos criterios: para establecer responsabilidades hay que esperar a la Fiscalía; para descartar fallas basta su opinión. 

El militar acostrumbrado a la impunidad del ejercito no puede presentar la investigación pendiente como razón para no responder y, al mismo tiempo, dar por resuelto que su corporación actuó correctamente. Si faltan los resultados, también le faltan fundamentos públicos para proclamar que nada falló.

Desde la finalidad de proteger a la población,salvaguardar vidas,no quitarlas, es un desenlace trágicamente fallido;determinar si hubo negligencia, uso ilícito de la fuerza u otras responsabilidades exige respuesta inmediata,no tacticas dilatorias. 

La ley nacional del eso de la fuerza establece que esta debe salvaguardar la vida y evitar toda actuación innecesaria cuando exista un peligro evidente para personas ajenas a los hechos.

Pancardo respondió que todo ocurrió «en el contexto de la violencia que genera la delincuencia organizada». Eso podrá describir el escenario; no demuestra la corrección de la actuación policial. 

La existencia de delincuentes no elimina las obligaciones de los agentes: precisamente porque intervienen en situaciones peligrosas, deben justificar la necesidad de la fuerza, reducir riesgos para terceros y rendir cuentas por sus decisiones. El contexto criminal no sustituye los peritajes ni funciona como salvoconducto institucional.[

La pregunta que debe responder no es si había violencia, sino qué hizo la corporación para proteger a quienes no participaban en ella. 

¿Qué riesgos identificó el mando? ¿Cómo se decidió emplear las armas? ¿Qué medidas se tomaron para reducir el peligro para civiles? ¿Qué revelan los reportes, las armas y los peritajes? ,porque la Guardia Estatal ataco desde el aire a quien no les disparo porque no traia armas ?

La ley contempla controles para evaluar el uso de la fuerza y exige que la fuerza letal sea el último recurso. Decir que los policías están capacitados no acredita que actuaran correctamente en este caso.

Investigación penal con gotero

«Están en sus funciones y cuando diga la Fiscalía, pues eso», respondió el secretario. Es una explicación insuficiente: informa que siguen trabajando, pero no explica si hubo una evaluación interna del riesgo de mantenerlos en las mismas tareas ni qué medidas se adoptaron para preservar una investigación confiable.

La exigencia debe ser clara: que se evalúe y se justifique de inmediato su suspensión preventiva o su separación temporal de tareas operativas, conforme al régimen aplicable, sin convertir esa medida en una condena anticipada. 

Investigar responsabilidades penales y revisar la actuación institucional son cuestiones distintas; el marco legal contempla responsabilidades penales y administrativas, con respeto al debido proceso y a la presunción de inocencia.

Exigir que el secretario explique por qué siguen en funciones, qué controles existen y por qué descarta fallas antes de conocer las conclusiones es, en cambio, una exigencia plenamente sustentada en sus propias declaraciones.

El general no debe fabricar certezas exculpatorias antes de que termine la investigación. Una niña murió: la respuesta institucional debe ser rendición de cuentas, no «yo creo que no falló».

Con informacion: HoyTamaulipas/

CON «TRAJE y SIN_VERGÜENZA»: JUEZ FEDERAL ATORADO en COLOMBIA TENÍA 8 AÑOS en la JUSTICIA FEDERAL y GANABA 2.3 MDP al AÑO»…un martillazo de 2 millones de dolares le cambio lugar en el escritorio.


A Luis Benítez Alcántara, juez penal federal mexicano detenido en Colombia, los expedientes no le eran ajenos: el Tribunal de Disciplina Judicial informó que ya tenía cuatro investigaciones abiertas por presuntas irregularidades en el ejercicio de sus funciones. Ahora enfrenta una acusación de Estados Unidos por supuestamente cobrar dos millones de dólares a cambio de liberar a un integrante de la red del canadiense Ryan Wedding. La justicia, esta vez, le tocó del otro lado del escritorio.

El Tribunal rompió el silencio después de la detención y aclaró que aquellas cuatro investigaciones eran de «naturaleza distinta» a los hechos que provocaron el arresto. Es decir, no eran por este presunto soborno: eran otros expedientes, por otras posibles irregularidades. El organismo anunció que abrirá una investigación de oficio a partir de la información que las autoridades estadounidenses hicieron pública el jueves.

Dos millones de dólares y una liberación bajo sospecha

Benítez Alcántara era juez penal federal desde 2018 y ejercía desde 2021 en el Reclusorio Sur de la Ciudad de México. Ahí llegó a sus manos el caso de Andrew Clark, a quien el Departamento de Justicia de Estados Unidos identifica como una «figura clave» de la organización y «la mano derecha» de Wedding, exdeportista olímpico señalado como narcotraficante. No se trataba, según esa descripción, de un personaje de reparto.

La acusación estadounidense sostiene que el juez «se valió de su cargo oficial» para liberar a Clark y evitar su detención. ¿El supuesto precio del favor? Dos millones de dólares que, siempre según las autoridades de ese país, le fueron transferidos el mismo día de la puesta en libertad. Una coincidencia de calendario que la acusación presenta como parte del presunto negocio, no como un golpe de buena suerte bancaria.

De impartir justicia a enfrentar nueve cargos

Estados Unidos describe a la red de Wedding como una de las organizaciones «más grandes, notorias y violentas» del panorama transnacional. En ese entramado sitúa ahora al juzgador mexicano, de 49 años, quien enfrenta nueve cargos federales y una posible pena de hasta 15 años de prisión si es declarado culpable. Las autoridades estadounidenses también adelantaron que solicitarán su extradición.

Por ahora, hay una detención, acusaciones penales y cuatro investigaciones disciplinarias previas que no deben confundirse con condenas. Pero el cuadro ya es bastante incómodo para quien tenía el encargo de impartir justicia: mientras el Tribunal revisaba su actuación por otros asuntos, Estados Unidos lo señala por presuntamente haberle puesto precio a una liberación.

Cuanto gana ?

Un Juez de Distrito del Poder Judicial de la Federación (exactamente el cargo que tenía Luis Benítez Alcántara en el Reclusorio Sur) percibe un sueldo neto mensual que ronda entre los $130,000 y $139,210 pesos mexicanos (unos $6,500 a $7,000 dólares al mes), dependiendo de los ajustes recientes tras la reforma judicial.

Sumando todas las prestaciones de ley y bonos que integran su paquete anual, sus ingresos oficiales se desglosan así:

  • Sueldo mensual neto: ~$139,210 pesos (alrededor de $1,670,520 pesos al año libres de impuestos de nómina base). (Nota: tras los recortes presupuestales recientes y topes salariales aplicados entre 2025 y 2026 para que no superen el sueldo presidencial, algunos jueces sin suspensión judicial vieron ajustes de hasta un 15-20%, quedando cerca de los $115,000 – $130,000 mensuales).
  • Aguinaldo y prima vacacional: Un pago anual cercano a los $261,672 pesos.
  • Pago por riesgo (bono de seguridad por la naturaleza del cargo): Alrededor de $380,000 a $400,000 pesos anuales.
  • Total anual integrado (sueldo + prestaciones y bonos): Entre $2.15 y $2.3 millones de pesos al año (aproximadamente $110,000 dólares anuales).
  • Otras prestaciones: Seguro de gastos médicos mayores (con cobertura de hasta más de un millón de pesos para él y su familia directa), seguro de vida institucional, apoyo para anteojos y bono de defunción.

La matemática del «tarjetazo» (para dimensionar el soborno)

Si ponemos su sueldo oficial frente a los 2 millones de dólares(unos 40 millones de pesos mexicanos) que, según Estados Unidos, cobró por firmar la liberación de Andrew Clark:

  1. En años de trabajo: Ese único soborno equivale a entre 18 y 20 años de su sueldo íntegro (sumando aguinaldos y bonos de riesgo) sin gastar un solo peso ni en chicles.
  2. En meses de nómina base: Tendría que haber trabajado casi 24 años seguidos (unos 287 meses) cobrando sus ~$139,000 pesos mensuales para juntar lo que se llevó en un solo «martillazo» el 24 de febrero de 2025.

Con informacion: ELUNIVERSAL/ DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS

EL «INE, CONTRATOS y el SEGURO DE VIDA: la VIDEOTECA de TADEEI APARECIÓ cuando el CARIÑO de CONTRATISTA se AGOTÓ»… rehenes del chantaje o socios del negocio: no había tercera vía.


En el INE, según el reportaje de Latinus presentado en el espacio de Carlos Loret de Mola, la confianza entre Guadalupe Taddei y el empresario José Alfredo Hernández Casillas acabó donde suelen terminar los acuerdos que nadie quiere explicar: entre reproches, amenazas y grabaciones guardadas por si alguien decide hacerse el desentendido. Porque una cosa es tener un contratista cercano y otra que el contratista lleve la relación respaldada en video.

La investigación describe a Hernández Casillas como un empresario vinculado con Cajasgraf, compañía beneficiada con contratos millonarios en el INE y en el Instituto Electoral de Sonora. Pero su presunta influencia, de acuerdo con el reportaje, no terminaba en las facturas: alcanzaba nombramientos, proveedores y funcionarios en puestos clave. 

El proveedor, según esa descripción, no se conformaba con tocar la puerta: también quería decidir quién se sentaba detrás del escritorio.

Cuando se acabó el cariño, apareció el archivo

Las conversaciones difundidas por Latinus muestran, según la investigación, que la relación entre Hernández Casillas y Taddei se había deteriorado a principios de 2026. El empresario había grabado reuniones y aseguraba tener material resguardado fuera de México. Su particular seguro no era precisamente de gastos médicos: eran videos que, según el reportaje, podían servirle para presionar a funcionarios y a la propia consejera presidenta.

«Me pasa algo a mí, te lleva la chingada a ti y a todo tu puto INE», se escucha en uno de los fragmentos atribuidos al empresario. Una frase que deja poco espacio para confundir aquello con una cordial evaluación de proveedores.

En otra conversación, ubicada por el reportaje en febrero, Hernández Casillas reprocha a Taddei un asunto relacionado con la Secretaría de Gobernación que, al parecer, debía permanecer bajo reserva: «¿Por qué habíamos quedado que no iba yo a decir nada de esto de Gobernación? Nadie sabe nada». 

Las plazas: muchas explicaciones y pocos desconocidos

Otro tramo de las grabaciones gira alrededor de 62 plazas que el reportaje señala como presuntas «aviadurías», es decir, puestos bajo sospecha de cobrar sin trabajar. En la conversación, Hernández Casillas identifica personas, habla de bajas y distingue cuáles reconoce y cuáles no. Hasta para deslindarse, el contratista parecía tener bastante fresco el directorio.

«No vayas a creer que todas eran plazas que yo manejaba», dice en uno de los pasajes. La frase no acredita por sí sola cómo funcionaba cada puesto ni quién cobraba sin trabajar, pero tampoco suena al comentario de un proveedor ajeno a los movimientos de personal. El reportaje vincula parte de esas plazas con Ileana Araceli Hernández, identificada como entonces directora de Capacitación Electoral.

Latinus también sostiene que esa funcionaria incorporó a su masajista personal al organismo. La conversación citada alude a los servicios que le prestaba y a su posterior contratación, aunque incluye una afirmación que importa conservar: «trabaja todos los días». 

El amparo tampoco es sentencia

El reportaje añade que Hernández Casillas promovió el 11 de febrero un «amparo buscador» ante el temor de que existiera una orden de aprehensión en su contra. Según la pieza, después de 76 días no se encontró ninguna y el juicio concluyó el 28 de abril. 

Con informacion: LATINUS/

«YA NO LLEGÓ a NAVIDAD: OTRO EPISODIO de la MISMA PELI de GUERRA de las ÚLTIMAS DOS DÉCADAS: “ABATIDO al REPELER AGRESIÓN”»… que era líder del Cártel Nuevo Imperio.


El episodio «chorrocientos mil» de nuestra serie nacional favorita: «Abatido al repeler la agresión», esa producción carisima que lleva más de veinte años reciclando exactamente el mismo libreto, cambiando de actores secundarios y prometiendo que, ahora sí, ya mero se acaba la temporada.

En la entrega de hoy, el protagonista que pasó a los créditos finales en Naucalpan, Estado de México, fue Édgar Aarón Vázquez Alvarado, un hombre con una severa crisis de identidad vocacional. 

Según el catálogo oficial de apodos, no se decidía entre el árbol genealógico, el escalafón castrense y la fila de trámites del SAT: le decían «El General», «Papá», «Abuelo» y, por supuesto, el infaltable «El Lic.», porque en el crimen organizado mexicano puedes traficar cocaína, robar ductos de Pemex y extorsionar medio Valle de México, pero jamás perder la cortesía del título universitario.

El planteamiento del episodio respetó el canon sagrado de la narrativa oficial para prestigiar su deceso. Un combo de siglas de alto presupuesto —SSPC, Marina, AIC de la FGR y el CNI— andaba casualmente haciendo «trabajos de campo» para entregar unas órdenes de cateo en el siempre bucólico municipio de Naucalpan. 

Como dicta la tradición ancestral de los comunicados de prensa, los agentes iban en plan pacífico cuando fueron recibidos a balazos; las fuerzas del orden «repelieron la agresión» y, ¡pum!, dos muertos después, tenemos boletín triunfal y un generador de violencia menos en el pizarrón.

Pero no crean que «El Lic. Abuelo General Papá» era cualquier emprendedor local. En 2017 dicen las autoridades acostumbradas a edulcorar resultados ,que fundó el Cártel Nuevo Imperio junto a su socio Óscar Antonio García Alvarado, alias «El 300» (quien ya ve la serie desde una celda). Fieles a la mentalidad de tiburón, diversificaron el portafolio por el Edomex, la CDMX y Morelos: secuestro, extorsión, despojo, lavado, huachicol y exportación de polvos blancos al norte. Un corporativo multifuncional.

Para darle ese toque cosmopolita que tanto exige el streamingmoderno, la trama incluye un crossover con el Tío Sam y la nieve canadiense. Resulta que el Departamento del Tesoro de EE. UU. ya había fichado a Vázquez Alvarado en noviembre de 2025 por ser el anfitrión VIP y guarura en México de Ryan James Wedding, un exatleta olímpico canadiense que cambió la tabla de snowboardpor el liderazgo de una red internacional de cocaína y sicariato cuya captura termino en otro escandalo. 

¿Con qué infraestructura lo cuidaba? 

Con la más confiable del mercado: contactos policiales mexicanos encargados de filtrar información y ponerle el dedo a los objetivos. El libreto nunca falla.

Aquí es donde el guion se pone personal. Según el sesudo estratega Omar García Harfuch, el hoy difunto «General» fue el cerebro detrás del asesinato en julio de 2024 en Coacalco de Milton Morales Figueroa, mando estelar de la policía capitalina y brazo cercano de Harfuch desde sus épocas en la extinta Policía Federal, la FGR y la SSC. Es decir, la factura no solo traía sello de Washington, sino dedicatoria directa desde la oficina del secretario.

Y como ningún episodio de esta tragicomedia está completo sin su subtrama de corrupción institucional, el mismo día del tiroteo en Naucalpan nos regalaron una escena post-créditos en Colombia: detuvieron por allá a un juez mexicano que, en un arrebato de austeridad republicana, presuntamente cobró un módico soborno de dos millones de dólares para dejar libre a un operador del mismísimo atleta canadiense.

El boletín cierra con la promesa clásica que escuchamos desde 2006: que las autoridades «mantienen los operativos para desarticular las estructuras operativas y financieras». Así que tranquilos todos; mañana abrimos vacante para el «Nuevo-Nuevo Imperio», bautizamos al próximo líder como «El Ingeniero Sobrino Comandante» y nos vemos la próxima semana a la misma hora y por el mismo canal.

Con informacion: ELNORTE/

LA «CHISPA, PRIMITO, AMÉRICO y el INE: TELEVISA ENCUERA a LUGARTENIENTE GOLFO EXHIBIDO ABRAZANDO al HAMPÓN que GOBIERNA TAMAULIPAS»… Así de democráticos, y ya los habíamos exhibido.


En Tamaulipas,el administrado por Morena y Americo Villarreal,pero gobernado por el Cartel del Golfo, la democracia necesita urnas, credenciales y personal que cuide sus oficinas. Lo que faltaba era que el dinero destinado a protegerlas terminara en una empresa vinculada con operador del crimen organizado. 

De acuerdo con el reportaje de Fátima Monterrosa presentado en N+ Noticias con Enrique Acevedo, el Instituto Nacional Electoral pagó más de 10 millones de pesos por servicios de seguridad, vigilancia y limpieza a Cabiexm, empresa vinculada con Mario Guitián Rosas, alias «La Chispa», señalado en informes de inteligencia como integrante del Cártel del Golfo. Todo bajo una modalidad que evita el incómodo trámite de competir: la adjudicación directa.

Seguridad, limpieza y demasiadas preguntas

El reportaje de informacion que ya habiamos ventilado ,documenta contratos entre 2021 y 2026 adjudicados por la representación del INE en Tamaulipas a Ana María Juárez Hernández, identificada como representante de Cabiexm y esposa de Huitián Rosas.

Alrededor de 6.5 millones de pesos correspondieron a seguridad y vigilancia en las juntas distritales 2 y 7 de Reynosa, la 3 de Río Bravo y la 4 de Matamoros, además de módulos de atención ciudadana. Otros contratos, por casi cuatro millones, fueron para limpieza. Un paquete bastante completo: cuidar las oficinas, dejarlas relucientes y cobrar del presupuesto electoral.

La sospecha no nace del trapeador ni del uniforme. Según la investigación periodística, un informe de inteligencia de las Fuerzas Armadas y de Seguridad Federal, fechado en enero de 2024, ubica a «La Chispa» como operador de Los Metros, facción del Cártel del Golfo dirigida por César Morfín, «El Primito». 

La denuncia que no puede quedar como nota al pie

El empresario y activista Gabriel Hernández Tovar denunció que Guitián Rosas lo había amenazado de muerte después de presentar denuncias por extorsión y secuestro. También lo acusó de despojarlo de propiedades con ayuda de sicarios y otra vez su familia fue beneficiaria.

«Mi vida está en peligro», advirtió.

El 16 de julio de 2025, Hernández fue asesinado, seis días después de que autoridades estatales le retiraran la custodia policial que tenía por orden judicial, según el reportaje. 

«Puro esfuerzo», dice el empresario

Guitián Rosas opera y sostiene la maquinaria de expolio del Cartel del Golfo que tiene convertida Reynosa en su cajero automatico con permiso gubernamental. 

La pregunta incómoda para el INE no requiere malabares: ¿qué verificó antes de adjudicar esos servicios y con qué criterios decidió a quién confiarle la seguridad de sus instalaciones ?

Con informacion: NMAS+ Noticias/