Visitanos tambien en:

miércoles, 4 de febrero de 2026

«MISMA JAULA,DISTINTO UNIFORME»: «LIBRO EXHIBE la LINEA entre PRESO y CUSTODIO VIVIENDO JUNTOS en el MISMO ECOSISTEMA PODRIDO»…tragando olvido, amenazas,salarios de risa y sobornos.


La cárcel mexicana no es “centro de reinserción social”, es tiradero a cielo cerrado donde el Estado Mexicano avienta lo que no quiere ver y finge que ya cumplió con la justicia.

La gran mentira de la “reinserción”

En el papel, el sistema presume reinserción; en la vida real, es una fábrica de rencor y oficio criminal. Andrés M. Estrada lo resume sin anestesia: las prisiones en México funcionan como “academia del crimen”, patrocinada por la corrupción y el abandono oficial. El Estado no corrige a nadie: administra miseria y violencia, y encima se da golpes de pecho hablando de derechos humanos.

Custodios y reos: misma jaula, distinto uniforme

La famosa “línea” entre custodio y preso cabe en un solo dato: uno puede irse a dormir a su casa y al día siguiente regresa a las rejas; el otro no. Todo lo demás es espejismo: ambos viven en el mismo ecosistema podrido, tragando olvido, amenazas y salarios de risa. La cárcel no distingue bandos: tritura dignidad humana por igual y escupe sobrevivientes que aprendieron a negociar con el horror.

Corrupción por hambre, no por película

Si un custodio gana 10 o 12 mil pesos al mes, sin uniformes decentes, sin radios y sin respaldo, y un preso le ofrece 2 mil pesos por voltear a otro lado mientras hace una llamada, el sistema ya decidió por él. No es que “se corrompa por malo”, se corrompe porque el propio Estado lo pone contra la pared y luego se hace el sorprendido cuando truena todo. El que no se adapta, es castigado, amenazado o simplemente aplastado por la misma estructura que dice “combatir la corrupción”.

Sin salud mental y con estigma pegado a la frente

En penales federales, donde se supone que hay más presupuesto, la política es: si un custodio se quiebra por trauma o ansiedad, que vaya al ISSSTE, como si el infierno laboral fuera gripe. No hay acompañamiento psicológico, pero sí jornadas interminables, violencia constante y una expectativa absurda de que todo eso no les reviente en la cabeza. Las mujeres custodias mastican doble infierno: además del riesgo de siempre, cargan acoso laboral y sexual en un ambiente donde el machismo viene con logotipo institucional.

La cárcel como basurero moral del Estado

La sociedad prefiere decir “ahí meten a los desechos” y ya, caso cerrado. En el mismo costal van PPL y custodios, marcados como contaminados, peligrosos, “de esa misma calaña”, aunque muchos sólo aprendieron a sobrevivir al monstruo que el Estado les echó encima. La cárcel, al final, es el cuarto oscuro donde el gobierno esconde sus fracasos: una maquinaria voraz funcionando en automático, devorando gente, mientras afuera nos venden el cuento de la “reinserción” con boletín y conferencia de prensa.

Con informacion: EMEEQUIS/

LAS «BICEFALIA NARCA»: ‘CUANDO DOS CABEZAS PENSABAN MEJOR que UNA CONVIRTIERON el SIEMPRE en PAREJA en MANUAL de EXITO»…garantiza herencias, cuando cae el famoso, queda el discreto; si detienen al violento, sobrevive el financiero.


Los cárteles mexicanos descubrieron hace años algo que la clase política aún no entiende: gobernar es cosa de duplas.

El Chapo y El Mayo: CEO y director de operaciones

Mientras medio mundo se obsesionaba con el mito de El Chapo, sus túneles, sus series y su ego inflamado, el verdadero jefe de la empresa, El Mayo, seguía trabajando en silencio, contando dinero y pactando con todos los que importan. Uno era showrunner del narco–reality; el otro, el viejito de sombrero que prefería reuniones en la sierra antes que alfombras rojas y fotos con actrices.

El gobierno vendió la captura de Guzmán como “golpe histórico”, pero el Cártel de Sinaloa siguió respirando con respiración asistida: se llamaba Ismael Zambada y su especialidad era cambiar balas por acuerdos. Mientras uno daba entrevistas veladas vía Hollywood, el otro parecía más preocupado por no salir ni en la foto de la credencial del INE.

El Mencho y El Cuini: violencia SA de CV

En el CJNG también entendieron el modelo: si quieres un monstruo nacional, necesitas un rostro sangriento y un contador sin escrúpulos. El Mencho se quedó con la marca de la violencia; El Cuini, con la chequera que la hacía posible y una fachada de empresario que duró lo que tardaron las agencias gringas en leer los estados de cuenta.

La DEA lo retrató como el cerebro financiero que convirtió a Los Cuinis en la gasolinera del CJNG: ellos ponían el dinero, el cártel ponía los muertos y, entre todos, llenaban de mercancía los 32 estados del país. El Mencho se volvió el villano favorito; El Cuini, el tipo que demuestra que en el narco la contaduría es tan letal como un cuerno de chivo.

El Pez y El Fresa: narco lifestyle en la Nueva Familia Michoacana

En la Nueva Familia Michoacana, la dupla viene con apellido compartido y estilo opuesto: Johnny y José Alfredo Hurtado Olascoaga. El Fresa se adueñó del reflector a punta de masacres, videos y outfit de lujo, como si Instagram fuera el Diario Oficial del crimen organizado.

El Pez, en cambio, es la versión veterana: se formó en la vieja Familia Michoacana y hoy opera como cerebro silencioso de una organización que mezcla drogas, extorsión y terror en el centro del país. Mientras uno posa en conciertos y zonas exclusivas, el otro entiende que en este negocio el verdadero poder no se graba en video, se susurra en territorio.

Manual narco para el éxito: siempre en pareja

La lógica se repite: músculo y cerebro, ruido y sigilo, ostentación y bajo perfil. Lo hicieron Sinaloa, el CJNG, la Nueva Familia Michoacana y antes el Cártel del Golfo, con Osiel Cárdenas moviendo la operación y Los Zetas poniendo la disciplina de cuartel.

La bicefalia no solo amplifica el alcance, también garantiza herencias: si cae el famoso, queda el discreto; si detienen al financiero, sobrevive el violento y por igual al «revés volteado». Las nuevas generaciones del narco aprendieron bien la lección de la vieja guardia: en México puedes cambiar de presidente, pero nunca de modelo de negocio criminal.

Con informacion: MILENIO/

«CINISMO YA es METRICA de GOBIERNO»: «NUEVO LEON quiere APLAUSOS porque CHORRO de SANGRE en ENERO CERRÓ con 41 EJECUTADOS SIN CONTAR ABATIDOS»…los muertos matados por la autoridad no cuentan como muertos,ni Calderon se atrevió a tanto.


En este país del autoengaño estadístico, el cinismo ya es métrica de gobierno. Ahora resulta que hay que aplaudir porque Nuevo León “solo” tuvo 41 asesinatos en enero. Qué lujo. Qué honor. Casi parece que el Estado quiere bordar la cifra en una bandera, ondearla y quitarle el luto a los muertos como si los registros del Secretariado fueran una misa de redención.

Pero cuidado con la trampa: esos 41 no incluyen a los “abatidos”, porque claro, los muertos matados por la autoridad no cuentan como muertos. Son puntos, bonus, goles en la tabla del “nuevo modelo anticrimen”. Si se sumaran, el número salta, pero eso mancharía la narrativa del milagro regiomontano que el Gobernador Samuel García vende como si fuera el nuevo Mesías de la estadística criminal,pero que ademas busca entonar con la estrategia federal que hace exactamente lo mismo.

El gobierno presume dos meses con menos de 50 homicidios, como si eso fuera un trofeo y no una autopsia. Dicen que rompieron récords, cuando en realidad solo rompieron la vergüenza. En 2024, el Estado fue un matadero con mil 599 asesinatos. Pero basta con una ligera baja para que los voceros oficiales saquen el confeti, hablen de “contención” y posen frente a las cámaras con aire de victoria moral.

La verdad es que el “modelo anticrimen” suena más a maquillaje que a estrategia. “Atacaremos las zonas de calor”, dicen, como si el problema fuera térmico y no estructural. García, el municipio con más homicidios, es el espejo que ningún funcionario quiere mirar: 12 ejecutados en enero, 10 en diciembre, y supuestamente “40 generadores de violencia” capturados que ya fueron reemplazados por otros 40 a los minutos siguientes y hay fila.

Lo peor no es la sangre —que fluye—, ni los muertos —que siguen cayendo—. Lo peor es la mediocridad del discurso que glorifica la derrota, que convierte la sobrevivencia en mérito y al luto en propaganda. Celebran porque el charco de sangre no fue tan grande como el mes pasado. Festejan porque los muertos empiezan a caber en la estadística. Esa es la moral del gobierno: medir el triunfo por el tamaño del cementerio.

Con informacion: ELNORTE/

«QUIEN QUIERE una CHAMBITA ASI ?»: «CATERVA de TALEGONES en la CAMARA de DIPUTADOS REGRESO de PUENTE para APROBARSE OTRO por 8 DIAS MAS»…regresan a «trabajar» el 10 de febrero.


La Cámara de Diputados acaba de regalarse otro «megapuente» de siete días tras apenas dos jornadas de trabajo el 1 y 2 de febrero de 2026. Y por si fuera poco, el Senado de la República les dio su bendición oficial el 3 de febrero, en una votación donde algunos senadores estaban más entretenidos con sus celulares que prestando atención al plenario

La justificación oficial es de antología burocrática: los grupos parlamentarios acordaron que tras la sesión del 2 de febrero, el pleno no volvería a sesionar hasta el 10 de febrero de 2026. Es decir, ocho días naturales de pausa legislativa para unos representantes populares que ya habían disfrutado de 50 días de receso invernal —del 10 de diciembre de 2025 al 1 de febrero de 2026— según marca la Constitución.

Hagamos cuentas de la «chamba» de nuestros legisladores: regresaron apenas el 1 de febrero tras casi dos meses de vacaciones, sesionaron dos días con agenda de puro trámite protocolario, y ya se volvieron a ir hasta el 10 de febrero. ¿El motivo? Aprovechar el feriado del 2 de febrero (Día de la Constitución recorrido al lunes), más los días 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9 de febrero, configurando una semana completa sin actividades legislativas

El teatrito del Senado

La aprobación en el Senado fue digna de un sketch cómico. La senadora priista Claudia Anaya tuvo que consultar en «votación económica» —es decir, levantando la mano o poniéndose de pie— para aprobar el acuerdo legislativo que autoriza este nuevo paréntesis. El problema es que varios escaños estaban vacíos, otros senadores platicaban animadamente y algunos más estaban pegados a sus teléfonos. Pero como en este país la simulación es un arte, la secretaria de la Mesa Directiva «asumió la aprobación» de lo planteado.

No es que haya habido debate, argumentos o alguna consideración seria sobre la necesidad de estar presentes para legislar. Simplemente se asumió que todos estaban de acuerdo en irse de puente. Total, ¿para qué trabajar?

La agenda del 10 de febrero: sesión solemne

¿Y qué harán cuando regresen el 10 de febrero? Pues nada menos que una sesión solemne para conmemorar el 111 aniversario de la Constitución de 1917. El evento está programado para las 11:00 horas e incluirá intervenciones de hasta cinco minutos de representantes de los grupos parlamentarios, un discurso de la presidencia de la Cámara, y por supuesto, la entonación del Himno Nacional Mexicano.

Es decir, volverán para otro acto protocolario más, lleno de pompa, circunstancia y fotografías para las redes sociales. Porque sí, conmemorar la Constitución es importante, pero uno se pregunta si no sería igual de importante quedarse a trabajar en las leyes que esa misma Constitución les manda aprobar.

El contexto: un Congreso que descansa más que trabaja

Este megapuente no es un caso aislado. Es parte de un patrón preocupante donde el Congreso mexicano parece diseñado más para el descanso que para la productividad legislativa. Durante el primer periodo ordinario de sesiones que cerró en diciembre de 2025, la Cámara de Diputados realizó 44 sesiones plenarias, tramitó 1,071 iniciativas turnadas a comisiones, aprobó 358 proposiciones con punto de acuerdo y 55 decretos. Suena impresionante hasta que te das cuenta de que tuvieron casi tres meses para hacer todo eso.

Y mientras tanto, durante su receso invernal, el trabajo legislativo recayó en la Comisión Permanente, un órgano conformado por 18 senadores y 17 diputados que sesionan apenas una vez por semana. Esta Comisión sí trabajó: del 17 de diciembre al 1 de febrero, con un breve descanso de fin de año, se reunió para dar seguimiento a asuntos urgentes y recibir comunicaciones del Ejecutivo.

Pero claro, que trabajen 35 legisladores mientras los otros 628 (500 diputados y 128 senadores) descansan no parece ser un problema para nadie.

La ironía de las iniciativas sobre días de descanso

Lo más irónico de todo este asunto es que mientras los diputados se dan sus megapuentes, en la propia Cámara se están discutiendo iniciativas para aumentar los días de descanso obligatorio de los trabajadores mexicanos. Una propuesta del diputado Emilio Suárez Licona (PRI) busca pasar de 9 a 15 los días de descanso obligatorio en la Ley Federal del Trabajo, argumentando que «México carece aún de políticas que contribuyan al balance vida-trabajo».

También hay otra iniciativa bizarra que propone que el cumpleaños de cada trabajador sea día de descanso obligatorio, añadiendo un artículo 74 Bis a la Ley Federal del Trabajo. Porque al parecer, para nuestros legisladores, el problema en México no es la falta de productividad ni los salarios bajos, sino que no descansamos lo suficiente.

¿La propuesta aplica para ellos mismos? Porque técnicamente ya tienen más días de descanso que cualquier trabajador promedio del país.

¿Quién supervisa a los supervisores?

Aquí viene la pregunta incómoda: ¿quién fiscaliza el trabajo de los diputados y senadores? La respuesta es nadie. No tienen que justificar sus ausencias, no hay un sistema de evaluación de desempeño, no existe un mecanismo de rendición de cuentas real más allá de las elecciones cada tres o seis años. Y para ese entonces, la mayoría de los votantes ya se olvidó de quién faltó, quién trabajó y quién simplemente cobró su salario de más de 60,000 pesos mensuales sin hacer nada.

Durante su receso invernal de 50 días, los 628 legisladores se repartieron más de 208 millones de pesos en pagos, incluyendo salarios, bonos y prestaciones. Y ahora, tras apenas dos días de trabajo, se van otros siete días más. ¿Alguien descuenta algo? Por supuesto que no.

La «chamba» que nunca acaba de empezar

Este megapuente de febrero es emblemático de un problema estructural más profundo en el sistema político mexicano: la desconexión entre los representantes y los representados. Mientras millones de mexicanos trabajan jornadas extenuantes, muchas veces sin prestaciones ni seguridad social, sus legisladores se toman descansos interminables con el argumento de que es lo que «acordaron los grupos parlamentarios».

No hubo debate público, no hubo consulta ciudadana, no hubo justificación técnica. Simplemente decidieron irse y punto. Y el Senado, que supuestamente es la «cámara de reflexión», aprobó el acuerdo en medio de conversaciones, celulares y escaños vacíos.

¿Y la agenda legislativa?

Uno se pregunta qué temas urgentes quedaron pendientes durante este megapuente. ¿No hay reformas que discutir? ¿No hay presupuestos que revisar? ¿No hay comparecencias que realizar? Al parecer, nada de eso es lo suficientemente importante como para interrumpir el descanso de nuestros diputados.

La realidad es que el calendario legislativo mexicano está diseñado con una generosidad obscena hacia sus propios beneficiarios. Dos periodos ordinarios de sesiones al año (febrero-abril y septiembre-diciembre) con varios recesos intercalados, más las «sesiones extraordinarias» que solo se convocan cuando realmente no queda de otra. Y si sumamos los puentes oficiales, los acuerdos parlamentarios y las ausencias justificadas e injustificadas, resulta que el Congreso mexicano trabaja menos de la mitad del año.

El mensaje a la ciudadanía

Lo más grave de todo esto no es el megapuente en sí, sino el mensaje que envía: que el trabajo legislativo no es prioritario, que las necesidades urgentes del país pueden esperar, y que los diputados y senadores están ahí más por el salario y las prestaciones que por una genuina vocación de servicio público.

Porque seamos claros: si cualquier trabajador mexicano en el sector privado pidiera un megapuente tras haber regresado apenas dos días de casi dos meses de vacaciones, probablemente terminaría desempleado. Pero en el Congreso, esa es la normalidad.

Conclusión: la «chambita» de nuestros sueños

Así que sí, definitivamente es «una chambita de esas»: llegar el 1 de febrero tras 50 días de descanso, sesionar dos días con agenda ligera, y volverse a ir hasta el 10 de febrero para una sesión solemne. Todo con sueldo, prestaciones, viáticos y la tranquilidad de que nadie va a reclamar absolutamente nada.

Mientras tanto, el país sigue esperando reformas estructurales, políticas públicas efectivas y un Congreso que realmente trabaje para la ciudadanía. Pero para eso, primero tendrían que regresar de su eterno puente.

Con informacion: ELFINANCIERO/

«PURA TRANSA PURA»: «EXHIBEN la PUDRICION MORAL del REGIMEN CUATRERO y la CORRUPCION de SECRETARIA de GOBERNACION y su HIJA»…aunque será inútil discutirlo si ya decidieron no entender.


En cualquier democracia medio decente o en cualquier estado de derecho que se digne en serlo, esto sería escándalo nacional; en la 4T bajo el segundo piso de la Presidenta Claudia Sheinbaum,es modelo de negocio y plan de medios oficial.

Alejandra Icela Martinez,hija de la secretaria de Gobernación no sólo está en “un medio”, está trepada en la estructura directiva de El Heraldo USA, parte del emporio de Grupo Andrade, que casualmente ha recibido al menos 33 mil millones de pesos en contratos del gobierno federal. Mientras se chupan el erario con flotillas, patrullas, ambulancias y camionetas blindadas, los mismos medios se desviven en portadas, entrevistas suaves y encuestas infladas para aplaudir a la Presidenta Sheinbaum, a Rosa Icela y a la corte completa de la 4T.

El libreto es obscenamente simple: el gobierno les tira multimillonarias licitaciones a las empresas de vehículos de Grupo Andrade, y Grupo Andrade les devuelve amor en forma de propaganda, entrevistas a modo y encuestas donde la aprobación presidencial vive en Narnia. Cuando alguien se atreve a señalar corrupción en los contratos, la propia Rosa Icela sale a “defender” al proveedor, omitiendo un pequeño detalle: su hija cobra como directiva en el consorcio mediático beneficiado.

El calendario de contratos y alabanzas parece hecho por el mismo community manager: días de contratos gordos para patrullas y vehículos, días de entrevistas melosas, portadas hagiográficas y barra libre de elogios en radio y TV. El gobierno les renta 870 vehículos, miles de patrullas para la Guardia Nacional, ambulancias hasta 2028, autos para programas sociales, y ahora hasta la Suprema Corte entra al cochinero con camionetas blindadas por adjudicación directa. Es el Estado convertido en agencia de flotillas para su proveedor favorito, y el proveedor convertido en vocero oficioso del régimen.

Morena se llenó la boca años denunciando “televisoras vendidas” y “medios al servicio de la mafia del poder”; hoy opera un Frankenstein donde la hija de la secretaria de Gobernación está en la nómina del grupo empresarial que vive del presupuesto y dicta la línea editorial que la Presidencia presume en las mañaneras. No es conflicto de interés: es simbiosis de interés, con el erario como drenaje abierto.

Si esto pasara con un hijo de secretario de Calderón o Peña Nieto, Morena ya estaría incendiando plazas, exigiendo renuncias y armando caravanas de indignación moral. Pero como ahora el dinero público fluye hacia los cuates que ponen cámaras, micrófonos y portadas al servicio de la narrativa oficial, el lema es otro: “amor con amor se paga… y con contratos también”. Esto no chorrea pudrición institucional; es directamente una fuga masiva del sistema de drenaje del Estado mexicano.

Con informacion: LATINUS/

«PANTEON de NEGOCIOS y GOBIERNO SIN PRISA»: EN «1 AÑO,4 MESES y 26 DIAS de NARCOGUERRA el CARTEL de SINALOA HA MATADO MAS EMPRESAS que el COVID-19″…el virus pegó menos que las balaceras y los cobros de piso.


En solo 1 año, 4 meses y 26 días la narcoguerra interna del Cártel de Sinaloa logró lo que ni una pandemia global consiguió: matar más empresas que el virus, y encima el gobierno Moreno de Rubén Rocha Moya, dice que “no pasa nada extraordinario”.

Narcoeconomía express: 16 meses para desfondar Sinaloa

La guerra entre “Los Chapitos” y “Los Mayitos”, desatada desde septiembre de 2024, lleva 16 meses reventando no solo balas, sino cajas registradoras, horarios laborales y cualquier idea seria de inversión. En ese lapso glorioso, Sinaloa perdió 2,347 empleadores en 2025, como si hubieran organizado un éxodo masivo del emprendimiento formal. La ironía: en 2020, en plena Covid-19, el estado todavía alcanzó a crear 681 empleadores; el virus pegó menos que las balaceras y los cobros de piso.

Panteón de negocios: micro, pequeñas, medianas… y una grande

Del cementerio empresarial de 2025, 1,759 eran microempresas de 1 a 5 trabajadores, las típicas que sostienen colonias completas, barrios, familias enteras. Les siguieron 539 pequeñas, 48 medianas y una grande, confirmando que en Sinaloa la libre empresa existe… hasta que la libre metralla y la libre extorsión se meten a la ecuación. La variación anual fue de -5.5% en número de empresas, más del doble del fregadazo nacional de -2.5%; ni para quebrar somos promedio, también ahí se compite por arriba.

Sinaloa, donde el narco manda y el mercado obedece

El Codesin coloca a Sinaloa como la segunda entidad del país con la mayor pérdida anual de empresas, y ningún municipio se salvó de perder patrones. Culiacán, la joya de la corona del cártel y del padrón productivo, se llevó la peor parte, seguida por Ahome, Mazatlán, Guasave y Navolato, todos sangrando empleadores como si fuera moda fiscal. Detrás de los números hay cosas muy concretas: recorte de horarios, despidos y un consumo en caída libre porque nadie quiere salir a comprar con el miedo instalado en la frente.

Comercio, servicios y campo: todos al hoyo

Siete de cada cien empresas formales del comercio en Sinaloa desaparecieron en 2025, un 7% volatilizado a punta de inseguridad y crisis. Los servicios para personas, empresas y hogares perdieron 654 patrones, mientras la agricultura, ganadería, pesca y caza registraron 282 empleadores menos; hasta el campo, que siempre aguanta todo, empezó a doblar las manos. El empleo formal se vino abajo: diciembre de 2025 cerró con 11,452 puestos menos que un año antes y 13,846 menos que en 2023, rompiendo incluso el repunte estacional que solía salvar la estadística.

Gobernador en otro universo

Frente a esto, al gobernador de Morena ,Rubén Rocha Moya le preguntan cómo va a afrontar la desaparición de patrones y responde con la elegancia de quien no tiene prisa: “Lo que se hace siempre”, y remata que “no está ocurriendo nada extraordinario”. Reduce el colapso empresarial a un “ciclo de negocios” donde cada dos años salen los que no logran rentabilidad, poniendo al mismo nivel al IHOP que se va por baja venta y a las tienditas que cierran porque la renta ahora se paga en sobres al gatillero. La narcoguerra “es invento”, dice; lo único que no es invento son los 2,347 patrones menos y los 16 meses de fuego cruzado que han hecho más por desindustrializar Sinaloa que cualquier recesión.

Con informacion: REVISTA ESPEJO/

«VE RAPIÑERA UNA y PRODUCTIVA la OTRA ?»: «PERIODISMO con OBJETIVIDAD que HUELE a NOMINA le TUPE a ALCALDESA de NUEVO LAREDO pero le MATA PUERCO a SENADORA de CURRICULA PERCUDIDA»…ambas suspiran por ser candidatas a gubernatura en manos de pazguato.


Nada hay más patético que un periodismo que presume independencia mientras lame la mano que le arroja un hueso. En Tamaulipas, la objetividad huele a nómina y la pluma tiene precio, no vocación.

Ahí está Felipe Martínez Chávez, paradigma del comentarista que confunde la crítica con el encargo, la opinión con el contrato. En su vitrina editorial de Opinion PublicaCarmen Lilia CantuRosas,alcaldesa de Morena en Nuevo Laredo es la heredera del saqueo, “rapiñera” por linaje, casi una Cleopatra fronteriza que asalta presupuestos y ofende la moral del articulista… claro, hasta que una pauta lo mande a besar el anillo de otra casa grande.

Pero cuando el turno es de la Senadora,tambien de Morena, Olga Sosa, la misma pluma se derrite en halagos, repite cifras, aplaude oficios, celebra “productividad legislativa” y se calla con un pudor sospechoso los expedientes turbios que otros —menos dóciles— han documentado hasta el cansancio. La ética, ya se sabe, también se cotiza por kilo.

Así, el “periodismo de opinión” se convierte en relaciones públicas con comas, un servicio de entrega inmediata al mejor postor. Mientras unos “investigan” seleccionando adjetivos como si fueran favores, otros pagan porque su nombre brille entre líneas que ya no informan: sólo justifican.

Lo más grave no es la parcialidad, sino la hipocresía. Porque aquí no hay periodistas que fiscalicen el poder —hay operadores con calumnia. Y cada texto de este tipo no describe a las suspirantes a la gubernatura de Tamaulipas … describe a Felipe Martinez Chavez,el autor, a su estómago y a su patrón.

Con informacion: OPINION PUBLICA/OPINION PUBLICA/

«OTRA GUARIDA OFICIAL de la EXTORSION»: «AMERICO NOMBRÓ JEFE de COEPRIS a HIJO del PANTERA-6 del CDG DETENIDO en REYNOSA en 2014.»…aunque responsabilidad penal no se hereda por apellido, ni se transmite por osmosis.


La responsabilidad penal no se hereda por apellido, ni se transmite por osmosis, pero en Tamaulipas, el gobierno que encabeza Morena y Americo Villarreal,nos ha demostrado fehacientemente que la complicidad sí se transmite por contacto directo con el crimen, foto de sobremesa con lugarteniente e inacción penal contra aquellos con los que gobernador cena y abraza.

De tal suerte que no es atrevido cuestionar al poder, porque Alejandro Salazar Salinas,hijo de Eleno Salazar,alias «Pantera-6», detenido en 2014 como importante mando del Cartel del Golfo en Reynosa,es jefe de la COEPRIS bajo el gobierno de Américo Villarreal Anaya.

Herencias que no existen… y las que sí

En derecho, ser hijo de un capo no te hace delincuente, pero sí debería obligar al Estado a extremar filtros, controles de confianza y blindajes para que la Coepris local no termine como sucursal sanitaria del crimen organizado, como esta ocurriendo en Reynosa,donde no solo se paga cuota al Cartel del Golfo,también a la COORDINADORA ESTATAL DE RIESGOS SANITARIOS (COEPRIS) que tradicionalmente y desde el inicio del gobierno ,el saldo de la extorsion ha ido a parar al bolsillo del hijo el gobrnador, Americo Villarreal Santiago,alias «Ameriquin».

Cuando el poder ignora esta frontera consanguínea, ya no hablamos de estigma familiar, sino de un gobierno que se hace el ciego para no ver quién se sienta en la silla de regulador.

Américo, Morena y el Botox tamaulipeco

Porque mientras en los discursos se jura que “no hay pactos con nadie”, salvo con aquellos a los que el gobernador ha llevado a su mesa a cenar, como cuestiona la prensa nacional, entre apapacho y apapacho,el lugarteniente del Cartel del Golfo, el exmilitar Mario Guitián Rosas, capitaliza la influencia como importante operador politico-criminal de Los Metros y gerente multitask de la extorsión, levantón y muerte al servicio del “Primito”.

No es cosa menos la que lo acusa: ya son expedientes, sanciones de Washington y crónicas de seguridad las que colocan a la «Chispa» como cerebro logístico del terror y, al mismo tiempo, invitado VIP del proyecto político de Morena en Tamaulipas.

La pregunta incómoda sobre COEPRIS

Bajo este contexto, el del amasiato crimen-gobierno,resulta obligado preguntar cómo llegó Alejandro Salazar Salinas a la jefatura de COEPRIS en Reynosa, llevando el apellido de un capo señalado en expedientes internacionales, sin que nadie explique los filtros, los exámenes y las recomendaciones que lo catapultaron al cargo.

No se trata de culpar un hijo por los delitos del padre, sino de exigir por qué, en un gobierno que abraza al Cártel del Golfo, los puestos estratégicos acaban en manos de apellidos que cualquier sistema mínimamente serio trataría con pinzas, lupa y distancia sanitaria.

Quien es el «Pantera 6»

“Pantera 6” es el alias de Eleno Salazar Flores, padre del aludido jefe de Coepris,fue un operador histórico del Cártel del Golfo que llegó a ser uno de los administradores clave de la organización en la frontera de Tamaulipas hasta su detención en 2014,citada por REFORMA.

Dirigió la plaza de Camargo,otra vez en pugna y encabezó el grupo armado conocido como Los Pantera, integrado en buena parte por expolicías estatales reciclados como sicarios del cártel.

Su corredor era pieza estratégica para el trasiego internacional de cocaína hacia Estados Unidos, lo que lo colocó como cuadro de confianza de Mario Ramírez Treviño “El Pelón” y, tras la caída de éste, de Juan Manuel Rodríguez García “Juan Perros”. Eventualmente fue detenido por fuerzas federales y condenado a 20 años de prisión por delincuencia organizada y delitos vinculados al tráfico de drogas, armas, personas y dinero para el Cártel del Golfo.

Con informacion: REFORMA/