Grecia Quiroz ,la alcaldesa de Urupan viuda de Carlos Manzo,se dolió en redes por la protección que recibe el gobernador con licencia de Sinaloa,el Moreno Ruben Rocha Moya,quien es solicitado en extradición por EE.UU,pero por ahora resguardado por el Gobierno de Claudia Sheinbaum en Mexico.
La alcaldesa de se queja fundadamente; la política en Mexico no es guardería sueca,pero si una mafila italiana donde cada «famiglia» cuida a los suyos y al resto lo usan de carne de cañón.
Frase por frase: la queja dolida
Cuando dice “ojalá te hubieran protegido de la misma manera”, no solo está reclamando ese trato VIP, también está exhibiendo que sabe que hay dos velocidades: una para los que están dentro del sistema político tradicional y otra para quienes vienen de afuera, de un “movimiento ciudadano”. Su dolor parte de ahí: de la conciencia de haber estado en la zona desechable, no en la de los protegidos de «nuestra cosa», la cosa nostra.
La frase “como pertenecías a un movimiento ciudadano y no a un movimiento político; te ignoraron y te dejaron solo” funciona como un diagnóstico, no como un chantaje: está señalando que, en México, la protección del Estado termina siendo un privilegio del club de los partidos, no una garantía general. No está diciendo “deberíamos haber sido del PRI/PAN/Morena”, sino “si no perteneces a esos aparatos, tu vida vale menos para las instituciones”.
Cuando afirma que está convencida de que verá “caer uno por uno” y que “Dios no se quedará nada”, no necesariamente habla desde la sed de venganza de política agraviada, sino desde una fe en que habrá algún tipo de ajuste de cuentas frente a quienes administran selectivamente la protección. Es un lenguaje religioso y personal, pero su blanco no es “los ciudadanos” sino el sistema que decidió a quién sí cuidar y a quién dejar a su suerte.
La diferencia que ella quiere marcar es justamente esa: venir de un movimiento ciudadano implica, en la práctica, estar fuera del paraguas de protección que se despliega sin dudar cuando se trata de figuras plenamente integradas al circuito partidista.
Si se reescribe desde esta óptica, Grecia Quiroz no queda como alguien que anhela ser parte de la mafia política, sino como alguien que, desde el duelo, está denunciando la obscena diferencia entre las vidas que el Estado considera “protegibles” y las que deja en la intemperie.
Con informacion: @GreciaMich2027






