Visitanos tambien en:

sábado, 30 de mayo de 2026

«EMPRESARIO aparece ASESINADO TRES DIAS después de SECUESTRADO en JALISCO»…como le explicamos a su familia, que ya bajaron los homicidios.


Qué importa que Jaime Arias, empresario joyero de 74 años, haya sido secuestrado el martes pasado en San Gabriel, Jalisco, y que su cadáver apareciera ayer viernes en una carretera, si las cifras oficiales siguen bajando y el gobierno puede seguir inflando el pecho. Total, es solo una muerte más entre los casi 41,000 homicidios acumulados en tan solo 604 dias del sexenio de Claudia Sheinbaum,que muestra la mas reciente infografía de TREsearch. ¿Para qué lamentarse cuando se puede celebrar?

El triunfalismo gubernamental frente al cadáver

La Fiscalía de Jalisco —en ese característico estilo de fingir preocupación— lamentó la muerte de Arias y aseguró que «investiga el caso con rigor» para «esclarecer las circunstancias», aunque hasta el momento no ha emitido comunicado oficial. 

El gobierno federal presumió esta misma semana que los asesinatos diarios en Jalisco pasaron de 4.8 a 2.4 entre septiembre de 2024 y mayo de 2026. ¡Qué maravilla! Solo 2.4 muertos al día en promedio, casi nada comparado con antes cuando en el pasillo que gobernaba AMLO mataban cada 15 minutos y no ahora cada 21.

La pacificación de papel y el terror real

Según la narrativa oficial, todo marcha viento en popa gracias a que El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue abatido a inicios de año y porque más de 6,000 elementos de las Fuerzas Armadas vigilan las calles junto a 8,000 policías locales. 

También detuvieron en abril a Audias Flores Silva, El Jardinero, y a César Alejandro Villaseñor Olivares, El Güero Conta, en una «ofensiva coordinada» de la Marina con apoyo de la Guardia Nacional. 

Pero claro, mientras el gobierno celebra sus «golpes», Arias terminó muerto en una carretera y su ahijado de 18 años sigue desaparecido, sin que las autoridades informen absolutamente nada sobre el joven ni sobre detenidos por el asesinato.

Cuando los números ocultan los cadáveres

El coche de Arias fue hallado con manchas de sangre en Ciudad Guzmán, aproximadamente 80 kilómetros del último sitio donde se le vio con vida, y su cuerpo apareció en un paraje cercano a ese municipio. 

Que la violencia siga cobrando víctimas —empresarios secuestrados, ahijados desaparecidos, familias destrozadas— es solo un «asterisco» en las cifras compartidas por el gobierno. 

Al final, ¿qué son 41 mil muertos cuando la estadística dice que bajamos ? Solo números que no sangran, no gritan, no tienen nombre ni rostro. Pura pacificación de Excel.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/

«EE.UU VA por DOCENA de ZETAS y TESTIMONIOS VAN HUNDIR MAS a AMERICO como COLABORADOR de TERRORISMO»…pone en aprietos a Morena de Nuevo Laredo, que por proteger alcaldia,se arriesgó a morir politicamente.


De acuerdo con la información mas reciente, publicada hoy por El Universal ,Estados Unidos va por una docena de lideres del Cártel del Noreste, y eso, aunque no lo cita, tiene consecuencias directas en Tamaulipas: primero en los capos, luego en los operadores “respetables”, y al final en los políticos como Americo Villarreal,aun gobernador de Morena en la entidad, quien se confabuló con el Cartel desde la campaña,cuando acepto el dinero manchado de sangre que Los Zetas le hicieron llegar a través del abogado Juan Pablo Penilla.

Abogado que luego ya siendo gobernador,se convirtió en el principal asesor del mandatario, antes de convertirse en escandalo. Al mismo tiempo que Juan Pablo Penilla fungía como «corree y diles» con las ordenes de Miguel Angel Treviño y su hermano Omar, capos Zetas que entonces permanecían en una prisión federal en Mexico,antes de ser extraditados a EE.UU.

De acuerdo con informes signados por la Marina y citados por Milenio con las declaraciones de Hector Raul Luna ,alias El Tory, importante mando delincuencial que encabezó la tropa del infierno,la estructura Zeta de Nuevo Laredo era comandada de facto por Juan Pablo Penilla,quien de eso se aprovechaba para servir al gobernador como su intermediario con el Cartel.

Bajo este escenario, y otros más vinculados al tráfico de huachicol, es responsable decir y afirmar que el gobernador Américo Villarreal está en graves problemas legales en EE.UU, que lo mismo podría ser sancionado en las listas de la OFAC que pedido en extradición por su clara condición de colaborador del terrorismo.

Lo que viene desde Estados Unidos

Como ya se sabe, Washington puso al Cártel del Noreste en el mismo anaquel que las organizaciones terroristas, lo que abre la puerta a todo el arsenal jurídico gringo: designaciones, sanciones financieras, congelamiento de bienes, persecución extraterritorial y acusaciones en cortes federales contra jefes, operadores, prestanombres y quienes hayan servido de puente político o financiero.

Cuando Estados Unidos anuncia que va por al menos 12 líderes del CDN y empieza a exhibir redes de abogados, empresarios y vínculos institucionales, está mandando un mensaje clarísimo: ya no se van a limitar a “sicarios de campo”, van directo contra estructuras completas, incluyendo a quienes jugaron a ser asesores de gobierno mientras cargaban el portafolio del narco.

Cada detención, sanción o «indictment» que viene del norte tiene efecto dominó: reacomoda plazas, rompe pactos en lo local y obliga a explicar quién nombró a quién, quién lo protegió y quién se benefició de esos arreglos.

Y ahí es donde la clase política tamaulipeca deja de hablar de “soberanía” y “no intervención” y empieza a preocuparse por algo mucho más terrenal: su nombre en un expediente del Tesoro o del Distrito Sur de Nueva York.

Américo y el asesor incómodo

En medio de este escenario, el papel de Américo Villarreal no ha sido precisamente el de espectador ingenuo. No hablamos de un gobernador sorprendido por la maldad del mundo, sino de un mandatario que firmó un nombramiento de asesor a favor de un personaje señalado como operador del Cártel del Noreste y de Los Zetas, y que, según informes de seguridad, seguía articulando órdenes desde prisión.

Cuando el gobernador convierte a Juan Pablo Penilla en “asesor honorífico” del gobierno estatal, no solo le da un título; le da legitimidad pública a un abogado que era ya vinculado con Z‑40, Z‑42 y estructuras del CDN, en una entidad marcada por años de colusión entre poder político y crimen.

Ese nombramiento no se puede entender como un simple error administrativo. En un estado donde todos saben quién es quién, firmar a Penilla es un gesto político: un guiño a una red de poder que combina narco, viejos Zetas reciclados y una nueva élite morenista dispuesta a heredar, no combatir, el esquema.

Cuando después Estados Unidos sanciona a Penilla y lo coloca en la vitrina internacional como operador del CDN, el golpe no solo va contra él: rebota en la firma que lo hizo asesor, en el gobierno que lo arropó y en el partido que fue advertido y aun así se hizo el ciego.

Por eso, cuando Washington empieza a desmantelar la estructura financiera y operativa del CDN, la pregunta no es solo cuántos narcos caen, sino cuánta información pueden entregar sobre gobiernos, campañas, contratos y acuerdos hechos bajo la sombra de los “asesores honoríficos”.

Porque si algo caracteriza a los expedientes gringos es que no se quedan en la anécdota: siguen la ruta del dinero, de la protección institucional y de las firmas que avalaron a personajes clave. Ahí, el nombre de Américo no es un detalle menor; es el puente entre el narco con Z y la narrativa de “transformación” con Morena en la boleta.

Cantúrosas: integridad de tribuna, contexto de frontera

En este mismo tablero, no se debe descartar que en los efectos de eventuales «capturaZ» ,aparezca el nombre de Carlos Canturosas o su hermana la alcaldesa de Nuevo Laredo,Carmen Lilia Canturosas,quien para allanar un problema con zetas,terminó condescendiendo con elloZ.

Canturosas, diputado federal aliado de Morena,recien salio a medios de difusión para jugar a paladín de la pulcritud justo cuando Washington está desmontando la fachada: señalando a mandos del CDN, sancionando a operadores y documentando conexiones que inevitablemente rozan al aparato político local.

Su discurso contra el dinero sucio y la injerencia extranjera a tono de la federación , se vuelve casi parodia cuando lo lees junto a la realidad: es el mismo Estado que abrió las puertas del gobierno a un abogado de Z‑40 y ahora el Diputado pretende dar lecciones de limpieza institucional,mientras su hermana se arriesgá a morir politicamente para salvar la alcaldía en medio de los «arregloZ».

Aunque en Tamaulipas, Sinaloa o el resto de la geografia,la verdadera comisión de integridad no se va a instalar en el Congreso local, sino en una corte federal de Estados Unidos. Y ahí no va a servir de nada la lengua larga si la cola —de nombramientos, pactos y silencios— ya viene anexada, con todo y firmas, en el expediente.

Con informacion: ELUNIVERSAL/MEDIOS/

LA «CAJA SUENA MENOS: BAJA INGRESO TRIBUTARIO 4.8% y se DESPLOMA el IMPUESTO SOBRE la RENTA 13% en el PAIS»…la estabilidad no se presume en discursos: se sostiene con dinero que sí entra.


Abril dejó una señal incómoda en las finanzas públicas del pais: la caja empezó a sonar menos. Los ingresos tributarios cayeron 4.8 por ciento real anual, ubicándose en 495 mil 401 millones de pesos, pero el golpe más seco vino del Impuesto Sobre la Renta (ISR), que se desplomó 12.9 por ciento, hasta 248 mil 928.9 millones, de acuerdo con Hacienda. Traducido sin maquillaje técnico: el Estado está recaudando menos dinero justo en una de sus principales fuentes.

Si esto fuera la economía de una casa, el panorama sería claro. Es como si en abril el ingreso familiar total disminuyera, pero además el sueldo principal —ese del que dependen casi todos los gastos— se redujera de forma más pronunciada. No es solo que entre menos dinero: es que el ingreso más confiable está fallando. Y cuando eso ocurre, las decisiones empiezan a tensionarse: qué pagar primero, qué posponer y qué disfrazar como “estabilidad”.

El problema no es exclusivo de un mes. En el acumulado de enero a abril, los ingresos tributarios registran una caída de 1.6 por ciento real anual, alcanzando 2.0 billones de pesos. Dentro de ese mismo periodo, el ISR —la columna vertebral de la recaudación— retrocedió 6.2 por ciento, situándose en 1.1 billones. Es la primera vez en cinco años que un primer cuatrimestre cierra con números en retroceso, lo que rompe una racha que el discurso oficial había vendido como señal de fortaleza estructural.

Hacienda intenta explicar el bache: menores pagos en las declaraciones anuales de empresas en marzo y de personas físicas en abril. En términos domésticos, sería como decir que los ingresos bajaron porque este año hubo menos bonos, menos utilidades o simplemente menos capacidad de pago. Es una explicación técnica, pero no necesariamente tranquilizadora, porque sugiere un enfriamiento en la actividad económica o en la rentabilidad de quienes sostienen la recaudación.

El matiz optimista llega con otro argumento: el empleo formal se mantiene resiliente y los salarios reales han crecido, lo que sigue alimentando la recaudación vía nómina. Siguiendo la analogía, sería como decir que, aunque el negocio principal de la casa está generando menos, al menos los ingresos fijos —el salario quincenal— siguen llegando e incluso han mejorado un poco. Eso evita un colapso inmediato, pero no compensa completamente la caída del ingreso fuerte.

El contraste es inevitable frente al entorno narrativo: mientras se presume estabilidad macrofinanciera, la recaudación muestra grietas en tiempo real. Porque al final, más allá de tecnicismos, la lógica es simple: si entra menos dinero del esperado, el margen de maniobra se reduce. 

Y como en cualquier hogar, cuando los ingresos empiezan a flaquear, el verdadero problema no es el dato aislado, sino cuánto tiempo puede sostenerse el gasto sin ajustar la realidad.


«OTRA VEZ BROZO: se PUSO PAYASO en el PAPEL de SHEINBAUM y TRADUJO ese DIALECTO de MAÑANA donde “HONESTIDAD” es FE CIEGA y “PUEBLO” es UTILERÍA EMOCIONAL…y se supone que él debería ser el poco serio.


En este país «cuatritransformado» donde la realidad compite con la sátira y a veces pierde por goleada, hay discursos que no necesitan parodia… pero se agradece. Porque cuando el poder se sube al templete a celebrar sus propios espejismos, alguien tiene que recordarle al respetable que no es función de gala: es teatro del absurdo con presupuesto público.

En este video,»Brozo» el payaso tenebrozo, no pretende informar —para eso están los otros datos—, sino traducir. Traducir del idioma oficial, ese dialecto donde “logro” significa escándalo administrado, “honestidad” es fe ciega y “pueblo” es utilería emocional. 

Aquí Brozo desmenuza el preludio de mensaje de Sheinbaum, le quita el maquillaje y exhibe el truco: el conejo no sale del sombrero, ya estaba muerto desde antes.

Porque en la era de la transformación permanente, lo único que no cambia es la necesidad de aplaudir… o de reír para no llorar. Y si la realidad viene en clave de propaganda, entonces habrá que responderle en su idioma natural: la irreverencia.

Pase usted, que esto apenas empieza.

Con informacion: @JJDiazMachuca/

«YO NACI POLICIA y…NO ME VOY: DESMIENTEN ENTREGA del JEFE POLICIACO que en VIDEO se NEGABA a ENTREGARSE»…podria ayudar a resolver no 1, cientos de levantones y ejecuciones.


Luego de que se conociera por informaciones diversas, que Marco Antonio Almanza Avilés, ex titular de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa y coacusado del gobernador con licencia Rubén Rocha en una causa radicada en Estados Unidos, presumiblemente decidió entregarse a la justicia norteamericana, otras fuentes lo niegan con informacion que presumen es del gobierno federal.

Bajo cualquier condicion,una vez que sea publico y oficial,lo uno o lo otro,es casi obligado rememorar una reciente entrevista donde el aludido decia que no pensaba entregarse.

En sus declaraciones ,Almanza jura que es policía de toda la vida, que confía “plenamente en las instituciones” y que no se va a entregar a Estados Unidos… pero los gringos lo traen acusado de cargarles el mandado a “Los Chapitos” y de blindarles la plaza con uniforme oficial.

El “investigador” perseguido por la injusticia

En su versión, Almanza es el último romántico de la policía mexicana: 31 años, 6 meses y 5 días contando como preso político del sistema, no como presunto operador de un cártel.

Se vende como investigador incorruptible que “buscó toda la vida la verdad”, mientras en Nueva York lo tienen sentado en una acusación junto a otros funcionarios de Sinaloa por presuntamente proteger el trasiego masivo de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina del Cártel de Sinaloa.

No soy narco, nomás sembrador de alfalfa

El hombre al que Estados Unidos liga con la facción de “Los Chapitos” asegura que lo suyo no es el crimen organizado, sino tres hectáreas de alfalfa en San Luis Río Colorado y las idílicas escapadas de fin de semana a Yuma “a comprar herramientas, comer una torta y pasear”.

Según su relato, si Washington hubiera tenido tantita paciencia, lo habrían agarrado en la fila del Home Depot, no en una acusación federal por conspiración de narcóticos y armas.

Testigo protegido, pero al revés

Almanza jura que no sirve ni de testigo protegido ni de testigo colaborador porque “nunca perteneció a un grupo delictivo”, pero al mismo tiempo dice que en Estados Unidos lo van a aislar, le van a poner un guion y le van a ordenar qué declarar.

Traducción: no soy narco, pero si me cruzo y me encierran, los únicos que van a hablar son ellos… aunque en papel ya lo traen acusado como parte de una asociación criminal con el cártel para proteger a sus líderes de investigaciones y operativos.

Confío en las instituciones… mientras no me pidan cruzar la frontera

La fe de Almanza en las instituciones es selectiva: dice confiar “plenamente” en ellas y pide que “investiguen bien”, pero cuando le preguntan si estaría dispuesto a colaborar con Estados Unidos, se hace bolas entre que sí iría a declarar, pero de ninguna manera “a entregarse”.

El dicho que no prevalece (salvo el suyo)

El exjefe policial acusa que todo se basa “en un dicho” y que eso “no prevalece”, salvo cuando el dicho es el suyo: él no pertenece a ningún grupo, es víctima de una acusación extraña y está siendo mal investigado.

El pequeño detalle es que el “dicho” que lo señala viene en forma de indictment federal, con nombres y apellidos de funcionarios que, según el documento, pusieron el aparato de seguridad de Sinaloa al servicio de un cártel que inunda de fentanilo a Estados Unidos.

Los que sí se entregan… son otros

Cuando le preguntan qué opina de los que ya se entregaron a Estados Unidos, responde que “tuvieron sus razones”, que quizá fue lo mejor para ellos, sus familias o “el grupo al que pertenecen”.

Él, por supuesto, remata con la línea de honor: “yo no pertenezco a ningún grupo”, como si el problema de Sinaloa fuera un exceso de testigos protegidos y no una nómina compartida entre funcionarios y capos.

Con informacion: @Redes/

A “40 DÍAS…NADIE OYÓ la BOMBA ROCHA SILBAR: SHEINBAUM NO MITIGÓ el INCENDIO,lo HIZO ARDER MÁS al PEDIR PRUEBAS para NO ENTREGAR NARCOGOBERNADOR…la justicia se exporta y la soberanía se declama.


A finales de abril Estados Unidos arrojó contra México la bomba política más potente en décadas. Como muchas bombas, esta no surgió de la nada, ni ocurrió sin señales públicas de lo que venía y aún falta para dimensionar el real daño de sus esquirlas.

La crisis por ese artefacto en forma de acusación por narco en contra de “los diez de Sinaloa” va mucho más allá de lo bilateral, que ya es mucho decir. Es el reto más grande de la presidencia de Claudia Sheinbaum y remece la estructura misma del régimen morenista. La cronología de los hechos no deja lugar a dudas, el país será otro antes y después del caso en contra del gobernador Rubén Rocha et al.

Cuando un embajador de Estados Unidos en México habla, se tiene que prestar oído. Si es uno con un palmarés donde CIA y Marine son palabras destacadas, y si representa a Donald Trump, más vale no perderle la vista. Y si declara sobre corrupción, es que algo anda muy raro. Pero en esta ocasión no sucedió. Pocos estaban escuchando.

De todos los lugares de México en donde inversionistas de EEUU meten dinero, el embajador Ronald Johnson decidió ir a Los Mochis, Sinaloa, el 23 de abril. Apadrinó una inversión de miles de millones de dólares en ese puerto, y accionó la bomba: “La inversión sigue a la certeza”, dijo ese día el diplomático, “y se aleja de la corrupción”. Nadie reparó en que justo ahí todo acababa de cambiar con Washington.

“La corrupción no solo frena el progreso, lo distorsiona. Eleva costos, debilita la competencia y erosiona la confianza de la que dependen los mercados”, siguió Johnson, llegado a México en mayo de 2025. “No es un problema sin víctimas (…) El USMCA —el tratado de libre comercio entre México, Canadá y Estados Unidos— exige a nuestros Gobiernos tipificar el soborno y la corrupción como delitos y aplicar códigos de conducta para los funcionarios públicos. Es posible que pronto veamos avances importantes en este ámbito. Así que estén atentos”. Quién iba realmente a saber que la bomba empezó en ese momento a silbar sobre México, donde terminaría impactando seis días después.

El 29 de abril, el Departamento de Justicia informó que en la Corte Sur de Nueva York, la más temida del casi centenar de Estados Unidos, un gran jurado dio luz verde para que se acusara formalmente a “los diez de Sinaloa”. Todo un misil judicial no solo contra el gobernador sinaloense Rubén Rocha, sino contra el protagónico senador Enrique Inzunza, el exsecretario de Seguridad, el general en retiro Gerardo Mérida, el alcalde de Culiacán, que además era considerado el delfín rumbo a la gubernatura en 2027, y el exsecretario estatal de Finanzas Enrique Díaz, y cinco mandos policiacos.

La diplomacia mexicana voló por los aires con la noticia. Pedir apresar a un gobernador en funciones, a un general y a un senador, para empezar, es inédito. Por más que durante meses se habló de que Trump tenía listas de narcopolíticos mexicanos, la judicialización del caso y la demanda de detenerlos para iniciarles un proceso de extradición hicieron estallar el discurso de la buena relación Sheinbaum-Trump.

Al día siguiente la presidenta fijó una respuesta y un emplazamiento: o presentan pruebas o la motivación política es evidente. Al exigir evidencias, Sheinbaum amarró su suerte a un clavo ardiente que no mitigaba el incendio que la bomba dejó en casa. Al contrario.

El 1 de mayo, como casi todos los viernes, Sheinbaum se fue de gira de fin de semana. ¿Por qué justo este viaje hacía escala en Palenque, Chiapas, donde se retiró el expresidente López Obrador? Cualquier respuesta será insuficiente para un pueblo acostumbrado a sospechar.

Esa misma noche, contrario a sus primeras declaraciones, el gobernador Rubén Rocha solicitó licencia temporal. Las coincidencias existen: el día que la presidenta pasa cerca del rancho de Andrés Manuel López Obrador, el amigo de este acepta irse de la gubernatura, algo que nunca ocurrió en el sexenio anterior: nunca nadie fue forzado a separarse de un cargo electoral.

En las dos semanas siguientes unos festejaban de manera prematura. Rocha se fue, pero mantuvo la custodia del gobierno, puso a su interina y a su gabinete, tan como siempre. Tanto que el senador Inzunza mandó decir que él ni renunciaba al fuero ni a la política.

A mediados de mayo, el bombardero le habló a la bombardeada. O viceversa. O todo lo contrario, porque prácticamente nada se sabe de esa llamada entre la presidenta Sheinbaum y el presidente Trump. Es fácil pensar que ella le pidió pruebas y él pidió que le dejen invadir. Y hasta la próxima comunicación.

El viernes 15 de mayo todo se sacudió de nuevo. El general Gerardo Mérida, se supo ese día, cruzó en Arizona para entregarse a EEUU. Un militar de alto rango, retirado, sí, pero un hijo del glorioso Ejército Mexicano prefirió allanarse al Tío Sam y no a la justicia del bienestar. Ese día se dio por descontado que el exjefe de Finanzas de Rocha andaba por las mismas. Dos de los diez no confiaron en su país.

A los diez días, la Fiscalía General de la República invita en secreto a Rubén Rocha, Enrique Inzunza y Juan de Dios Gámez, el alcalde con licencia de Culiacán. En un país de escándalos judiciales donde el pueblo sabe que muchas veces la única condena de un poderoso será la foto en un separo policiaco o en una barandilla, nunca se había visto tanto mimo para unos declarantes. Ni el Espíritu Santo los vio.

Toda la dispensa que la presidenta Sheinbaum ha dado a Rocha y los suyos no es sin costos para ella. La encuesta de Enkoll para EL PAÍS apuntaló esta semana lo que ya habían adelantado otros sondeos: la chamusquina de “los diez de Sinaloa” pegó de lleno en la imagen presidencial: Sheinbaum paga por pecados de otros, de esos a los que nomás no se sacude. Aquí Sabina no aplica presidenta: las malas compañías no son las mejores…

Con algunas bombas, al correr el tiempo, se puede comenzar a quitar escombros y reconstruir. Con esta no ha llegado esa hora: Inzunza se aferra a su escaño, Rocha a sus privilegios y la presidenta solo observa cómo crecen los rumores de que es un hecho que el exsecretario de Finanzas ya está en manos de EEUU y que otro de los diez, sería el tercero, también anda coqueteando con Washington.

El domingo la presidenta Sheinbaum ha convocado a un mitin para celebrar el segundo aniversario de su triunfo electoral. Es anticlimático no solo porque será una celebración fragmentada en los 32 estados. Un zoom de masas, o algo así. El reto no es, empero, cómo prender el ánimo de una militancia que ya se vio que no come lumbre: cuando el PAN en el Senado los retó a ponerse la camiseta en apoyo a Rocha los encueró: el sinaloense sí está solo, solo no se atreven a decirlo en voz alta.

Washington le dijo no thank you a la cabeza fría de la presidenta. Todo lo que esta cedió ante Trump para contentarlo le fue pagado con una narcolista judicializada en la Corte más protagónica de EEUU. Y, claro está, con agentes de la CIA operando libremente en Chihuahua, donde sin duda falló la gobernadora panista, pero exhibido quedó el gabinete de seguridad de Sheinbaum, que salvo balbucear, no rinde cuentas al respecto.

La arenga del domingo será nacionalista. Todo contra la intervención de Estados Unidos. Condena a la injerencia. Soflamas de independencia. Juárez para acá y para allá con el respeto al derecho ajeno… Mucho sol y mucha palabra. Mucho teatro político. ¿Mucha alegría?

Porque, ¿quién puede celebrar en medio de la incertidumbre de no tener idea de a cuánto ascenderá la factura de los delatores en Sinaloa y quién pagará por ella? ¿Quién que levante la bandera del viva México luego de que hable la presidenta no verá con el rabillo del ojo su celular a la espera de otra noticia bomba de otra entrega de uno de los diez en la frontera?

La presidenta Sheinbaum quiere defender el país y ni siquiera se ha decidido a defender a Sinaloa de Rocha y compañía.

La crisis que de forma críptica anunció el embajador Johnson en Los Mochis está a nada de cumplir cuarenta días, y nadie sabe cómo saldremos adelante.

Fuente.-SALVADOR CAMARENA /DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS