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jueves, 22 de octubre de 2026

«¿CHECO, GOYO y los 15 del GOYITO?: del OPERATIVO a la QUINTA BLAYSER, el CORRIDO del CARAMUELA y los SAUCEDAS en MEDIO de TRIPLE EJECUCIÓN»…las cabras siempre tiran pa’l monte.


El crimen organizado no debería contarse únicamente con el álbum de los detenidos; debe revisarse el de los invitados: quién ponía la quinta, quién compartía la mesa y quién aparece junto al personaje al que después todos aseguran no conocer. Porque en Reynosa, sede del Cártel del Golfo, el poder criminal no se explica solamente por sus pistoleros; también exige investigar los entornos económicos y políticos que antes, durante y después les han dado cobijo.

Esa es la pregunta que deja la mas reciente publicacion de una imagen de «CR Corridos con Historia» sobre Gregorio Sauceda Gamboa, “El Caramuela”, antiguo jefe del Cártel del Golfo en Reynosa: ¿hasta dónde llegan las relaciones y dónde empiezan las responsabilidades ?

Pero la imágen aportada nos remite a otras dos estampas para plantearse: el capo de traje y corbata; junto al empresario Sergio Martinez posando juntos y el con la camisa abierta al cuello; y una escena de custodia, con un uniformado federal detrás y armamento en primer plano. 

El empresario también sale en el álbum

En noviembre de 2015, en Valor Tamaulipeco publicamos una fotografía que identificó la imagen en el contexto social de un encuentro entre Sauceda y el empresario Sergio Martínez Velasco. 

Según la denuncia anónima de aquella fecha, la imagen habría sido tomada en la «Quinta Blazer» durante los quince años de “Goyito”, hijo del capo que terminó emparentado con una figura de la politica,ahora Diputada de Morena. 

Esa misma denuncia ya se atribuía a Martínez protección y alojamiento de integrantes del Cártel del Golfo.

Ahí está el asunto que merecía investigación, no maquillaje: detrás de aquella convivencia había algo más que una fiesta. Una fotografía no demuestra lavado de dinero, enriquecimiento ilícito ni complicidad criminal, pero, ante la ausencia de autoridades, el periodismo no puede hacerse el distraído.

Las imágenes cobran relevancia porque el capo ya está en libertad, en medio de ejecuciones en las que se presume su participación, y el empresario benefactor de políticos aún no está detenido, pese a su cercanía con otro lugarteniente del Cártel del Golfo, identificado como Mario Guitián Rosas, alias la Chispa.

Las redes de protección que se extienden a las autoridades de todos los niveles, incluso militares, exigen algo más incómodo que acopiar inteligencia y escuchar apodos y corridos. Apremia intervenir con acciones contundentes; su ausencia no se explica sino por la complicidad.

La familia llega a la política

El pasado 22 de septiembre de 2026 se hizo publica la detención de Gregorio Sauceda del Toro, “Goyito”, hijo de “El Caramuela” y yerno de la diputada morenista Eva Araceli Reyes González . 

También sostiene que fue detenido por militares el 18 de septiembre y posteriormente apareció como “liberado” en el Registro Nacional de Detenciones. 

El parentesco no transmite culpabilidad por ósmosis, ni ser suegra, consuegro o invitado convierten automáticamente a nadie en cómplice, aunque en ese sentido apunte. Pero tampoco convierte las relaciones de una figura pública en territorio prohibido para los cuestionamientos. 

Tres estampas; una investigación pendiente

El detenido, el invitado y el familiar de una legisladora: tres escenas que las publicaciones vinculan con el entorno de los Sauceda. No bastan para decretar una conspiración, pero sí para formular preguntas concretas sobre las relaciones entre poder criminal, dinero y política.

La palabra impunidad no debería funcionar como sustituto del expediente. Debería ser la hipótesis que obliga a buscarlo.

Porque el verdadero periodismo no termina cuando encuentra al capo de traje: empieza cuando averigua donde fue la fiesta,quién la pagó, de dónde salió el dinero y si alguien convirtió sus relaciones en un seguro contra la justicia. 

El traje no absuelve; la fotografía tampoco condena. Lo que falta es que los documentos hablen más fuerte que los brindis y las autoridades abandonen su papel tradicional de cómplices, mientras los mismos sujetos siguen matando sin pudor.

Con información: REDES/

«ATACAN a BALAZOS CAMIÓN ESCOLAR en SINALOA y CONDUCTOR HERIDO CONDUCE hasta RETÉN MILITAR»… podrían mandar otros 20 mil soldados y nada cambia.


En Escuinapa, Sinaloa, un viaje a clases terminó con estudiantes tirados en el piso de un autobús para esquivar las balas. Hombres armados que viajaban en motocicleta dispararon contra la unidad del transporte público y dejaron herido al conductor. Él, en lugar de detenerse, siguió al volante hasta llegar a un retén militar para poner a salvo a sus pasajeros.

El desafío para las autoridades no está en anunciar otro operativo y mandar reforzar con otros 20 mil militares : está en garantizar que ir a la escuela no implique agacharse entre los asientos para sobrevivir.

La agresión ocurrió este jueves en la colonia Francisco I. Madero. El camión, de color verde y con un letrero que anunciaba la ruta hacia la UAS, el malecón, el hospital y el centro, trasladaba principalmente a estudiantes de secundaria, preparatoria y de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Los disparos reventaron los cristales e hirieron a Hugo “N”, de 56 años. Con lesiones por esquirlas de vidrio y un impacto de bala en el brazo, el chofer aceleró y recorrió un par de cuadras hasta un punto de revisión del Ejército Mexicano, ubicado en la calle Veracruz. Mientras unos disparaban contra un autobús lleno de pasajeros, él siguió conduciendo para sacarlos del peligro.

En el punto militar, elementos del Grupo Interinstitucional ayudaron a bajar a los jóvenes y resguardaron el área. El operador fue trasladado al Hospital General.

Las imágenes difundidas mostraron a los estudiantes en el suelo y en los pasillos, entre los asientos, intentando protegerse de las detonaciones. Ninguno resultó herido por los proyectiles, según las autoridades locales, aunque varios recibieron atención de paramédicos por crisis nerviosas. Salieron sin heridas de bala; eso no convierte el ataque en un susto menor.

“Normalidad”, después de los balazos

La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que desplegó un operativo interinstitucional para localizar a los responsables. También señal que, de acuerdo con los datos preliminares, la agresión iba dirigida contra el conductor, cuya lesión calificó como leve.

Que el blanco presuntamente fuera el chofer no borra lo demás: dispararon contra una unidad que transportaba estudiantes.

La dependencia aseguró que “la situación está controlada en el lugar” y anunció recorridos preventivos para que la ciudadanía realizara sus actividades cotidianas “con normalidad”.

La normalidad del comunicado contrasta con la escena del camión: cristales rotos, alumnos pecho a tierra y un conductor herido buscando protección militar.

La Fiscalía General del Estado inició las diligencias para recabar indicios y esclarecer el ataque. Hasta el momento del reporte no se informaba de personas detenidas.

El reto queda planteado: que la seguridad se note antes de los disparos, no solamente en el comunicado posterior. Esta vez, quien condujo a los estudiantes hasta un lugar seguro fue un chofer con una bala en el brazo.

Con información: ELNORTE/

«¿CLAUDIA NUNCA TRAICIONARÁ a ANDRÉS?: SHEINBAUM GOBIERNA, pero PALENQUE tiene el CONTROL REMOTO: ACOSTA NARANJO»… prefiere rivalizar con Trump.


Claudia Sheinbaum ocupa la Presidencia, pero Andrés Manuel López Obrador no habría soltado el control remoto. Esa es la tesis de Guadalupe Acosta Naranjo: México vive un cogobierno en el que Palacio Nacional administra y Palenque conserva la última palabra. En entrevista con Rodrigo Carvajal en Código Magenta, el representante de Somos sostiene que la mandataria preferiría pelearse con Donald Trump antes que romper con su antecesor.

El dedazo no se jubila

Para Acosta Naranjo, las disputas internas de Morena no son una fiesta democrática, sino una pelea por la herencia con el patriarca todavía sentado a la mesa. Los grupos presionan, los aspirantes protestan y todos miran hacia Palenque para averiguar quién recibió la bendición. Las encuestas, en su relato, son escenografía: el dedazo sigue trabajando.

El dirigente también rechaza que la llamada Cuarta Transformación gobierne desde la izquierda. Acusa al oficialismo de construir clientelas electorales en lugar de garantizar derechos sociales: apoyos con chaleco guinda y recordatorio de quién manda. Las protestas de trabajadores del IMSS, campesinos, transportistas y empleados judiciales serían, según su diagnóstico, señales de un malestar que ya salió de la sobremesa y tomó las calles.

A esa presión agrega la de Washington. Acosta acusa al gobierno de proteger a personajes señalados por presuntos vínculos con la delincuencia organizada y coloca a Sheinbaum ante una disyuntiva: atender las exigencias estadounidenses o preservar la lealtad al fundador de Morena. Su pronóstico no deja espacio al suspenso: Claudia no romperá con Andrés. Son acusaciones y valoraciones del entrevistado, no hechos acreditados por la entrevista.

Somos: primero la ciudadanía, después los de siempre

Pero Acosta tampoco les extiende un certificado de inocencia a los partidos opositores. Reconoce su descrédito y los errores que facilitaron el ascenso de López Obrador. Su advertencia: otro arreglo entre cúpulas, con las mismas caras y las mismas mañas, no alcanza para recuperar la confianza ciudadana.

Como antídoto, promete que los dirigentes de Somos —nacionales, estatales y municipales— no serán candidatos. Plantea abrir las listas a perfiles ciudadanos y jóvenes, y recurrir a elecciones primarias cuando haya más de un aspirante. La oferta es convertir al partido en vehículo de causas sociales, no en agencia de colocación para su burocracia.

¿Dividirán el voto opositor en 2027? Responde con un recordatorio incómodo: Somos no existía en 2018, 2021 ni 2024, y la oposición tampoco consiguió desplazar al oficialismo. Su calendario apunta más lejos: conservar el registro y crecer en 2027 para disputar la Presidencia en 2030 mediante una alianza ciudadana y partidista.

Acosta sostiene que la concentración del poder y la pérdida de independencia institucional han dejado a México sin democracia, aunque todavía considera posible derrotar electoralmente a Morena. Por eso propone una confrontación entre demócratas y autoritarios, no una guerra de etiquetas entre izquierda y derecha.

Nuevo León: la gubernatura no es herencia familiar

En Nuevo León, el dirigente cuestiona a Samuel García por lo que describe como la intención de dejar a su esposa como sucesora: mucha “nueva política”, pero con olor a patrimonio familiar. Para Somos promete una candidatura definida mediante primarias y menciona al empresario Fernando Turner entre los interesados. Su planteamiento: dejar de escoger al menos malo y buscar un gobernador a la altura del estado.

Con información: CODIGO MAGENTA/

EL «LICENCIADO de la COMPAÑÍA»: TRASCIENDE CAPTURA en TEXAS de GALO GASPAR PÉREZ CANALES"...otrora abogado de Osiel Cárdenas.


En el negocio del narco no todo se mueve con cuernos de chivo. También hay expedientes, abogados y, según antiguos testimonios recogidos por la prensa, dinero para que algunas noticias nunca lleguen a publicarse. En esa parte menos ruidosa del Cártel del Golfo aparece un nombre: Galo Gaspar Pérez Canales, señalado desde hace años como abogado de Osiel Cárdenas Guillén y presunto intermediario de la organización ante medios de comunicación.

Ahora, una publicación de Prensa Territorial coloca nuevamente bajo los reflectores a un abogado matamorense al que identifica como “Gaspar Galo Pérez”: asegura, citando fuentes extraoficiales, que agentes de ICE lo detuvieron en Brownsville, Texas, sobre la vía Boca Chica. 

El mismo reporte sostiene que fue trasladado a un hospital por complicaciones médicas y que estaría sujeto a un procedimiento de deportación. 

El archivo: defensa legal y presuntos pagos por silencio

El 30 de agosto de 2009, Contralínea publicó una investigación de José Réyez basada en declaraciones de testigos protegidos de la entonces Procuraduría General de la República. Allí identificó a Pérez Canales como abogado de Osiel y le atribuyó la atención de asuntos legales y la defensa de integrantes detenidos de la organización.

Pero el señalamiento no terminaba en los juzgados. Según el testigo protegido identificado como Yeraldín, citado por la revista, el abogado también se encargaba de entregar cuotas mensuales a periódicos regionales para evitar publicaciones contra el cártel. Dicho sin membrete: la acusación describía una presunta nómina del silencio. Es un testimonio publicado por un medio, no una sentencia judicial acreditada en las fuentes revisadas.

El Universal también recogió señalamientos del testigo protegido Tiburcio, quien identificó a Galo Gaspar Pérez Canales y al editor Mario Díaz hijo como supuestos enlaces de la organización con medios de comunicación para gestionar presuntos sobornos a periodistas. 

La historia, por tanto, no se limita al abogado que acudía a defender detenidos: incluye acusaciones sobre la maquinaria que buscaba administrar lo que se sabía —y lo que se callaba— del poder criminal en Tamaulipas.

Brownsville: mucho ruido, confirmación pendiente

La publicación de Prensa Territorial añade que el abogado habría solicitado asilo años atrás porque su vida estaba en peligro después de cambios en la dirigencia del cártel. También afirma que actualmente carecería de estatus migratorio y califica su solicitud de asilo como “obsoleta”. Sin documentos migratorios o una resolución identificable, esas aseveraciones no permiten establecer cuál es su condición jurídica ni si existe una orden de deportación.

Con información: CONTRALINEA/ EL UNIVERSAL/ REDES/

LA «HISTORIA CLÍNICA del PAÍS ENFERMO del ME CANSO GANSO al HACERSE PATO»… Ya no necesitamos recetas de saliva ni fotos del termómetro.


El país no necesita otra receta de saliva. Necesita medicamentos, médicos, quirófanos y una administración que deje de confundir la conferencia de prensa con la consulta de especialidad. Pero la presidenta Claudia Sheinbaum ya prescribió el tratamiento verbal de la casa: “¡Me canso ganso!”.

Eso sí: esta vez hay que corregir el expediente. La mandataria sí reconoció al médico que patentó políticamente la cantaleta: “Como decía el presidente López Obrador”. Lo dijo durante un acto de rehabilitación de un hospital del IMSS Bienestar en Campeche, donde prometió modernizar el sistema de salud y reconoció deficiencias burocráticas, además de quejas por falta de medicamentos, médicos y equipos. El crédito al antecesor quedó asentado; lo que sigue pendiente es surtir la receta.

Porque esa es la enfermedad gubernamental: promesitis crónica, con resistencia al tratamiento de realidad y episodios recurrentes de propaganda intravenosa.

Del ganso al pato: evolución del padecimiento

López Obrador convirtió el “me canso ganso” en una especie de consentimiento informado al revés: primero anunciaba la maravilla y después el ciudadano tenía que aceptar los riesgos, las complicaciones y los resultados.

La voluntad presidencial se presentaba como principio activo. La obediencia, como dosis de mantenimiento. Y cualquier cuestionamiento podía despacharse como reacción adversa del conservadurismo.

Así se instaló la fantasía de que un sistema de salud podía curarse con una orden, como si la cadena de abasto fuera un músculo que se mueve a gritos y un quirófano pudiera habilitarse aplicándole dos ampolletas de autoridad moral.

El problema del “me canso ganso” no es zoológico. Es clínico: cuando la promesa no se cumple, el ganso desarrolla una súbita vocación de pato. Ya no garantiza resultados; chapotea entre explicaciones.

El paciente sigue esperando y desesperando 

Dinamarca como alucinación terapéutica

La comparación con Dinamarca funcionó como un analgésico discursivo: no resolvía el padecimiento, pero pretendía adormecer la crítica.

En el consultorio presidencial, el diagnóstico siempre podía acomodarse al discurso. Si faltaban medicinas, sobraban explicaciones. Si el servicio no llegaba, llegaba otra promesa. Si el enfermo insistía, se le ofrecía una nueva fecha para la recuperación del sistema.

Pero la salud pública no admite esas licencias de la literatura fantástica. Un medicamento anunciado no equivale a un medicamento entregado. Una cama inaugurada no garantiza personal suficiente. Una fotografía junto a un equipo no demuestra que funcione, tenga mantenimiento o pueda utilizarse cuando se necesita.

La medicina exige resultados verificables. La propaganda se conforma con que salga bien la toma.

Modernización digital para una dolencia material

Sheinbaum plantea ahora una modernización con énfasis digital. En Campeche habló de una “transformación digital para beneficio del pueblo”, al tiempo que reconoció las quejas que recibe por carencias de medicinas, personal y equipos.

Digitalizar puede ser parte del tratamiento. Pero una pantalla no sustituye una ampolleta.

Si el problema es que el medicamento no llega, registrar electrónicamente su ausencia apenas produce un desabasto con mejor tipografía. Si no hay especialista disponible, la aplicación podrá administrar la espera, pero no operar al paciente.

El riesgo es recetar tecnología como antibiótico de amplio espectro para cualquier deficiencia administrativa: una plataforma para la burocracia, un tablero para el rezago y una contraseña para entrar al mismo laberinto.

Una revolución digital sin capacidad material de atención corre el peligro de convertirse en lo de siempre: el paciente pone el cuerpo y el gobierno pone la presentación.

Los trabajadores ya tocaron el timbre de urgencias

Las protestas del personal del IMSS no pueden reducirse a una infección provocada por los adversarios del gobierno. Hay demandas laborales y reclamos por las condiciones de operación que deben atenderse con algo más que un parte de optimismo.

Según la información publicada el 19 de octubre, los trabajadores habían rechazado una propuesta de aumento salarial de 2.9 por ciento y preparaban nuevas movilizaciones. La presidenta también fue cuestionada por protestas relacionadas con la falta de medicamentos en hospitales.

No es un detalle menor. Cuando quienes sostienen la atención salen a protestar, la respuesta no debería ser auscultarles la lealtad política, sino revisar qué está pasando en los servicios.

Médicos, enfermeras y demás trabajadores no son órganos decorativos del sistema. Son quienes tienen que enfrentar al paciente cuando la promesa oficial no aparece en el almacén.

La conferencia termina. La guardia continúa.

Zoé: permanencia estable, resultados bajo observación

En medio de este cuadro, Sheinbaum dejó claro que la permanencia de Zoé Robledo al frente del IMSS “no está en duda”, aunque también sostuvo que las demandas deben resolverse. Además, anunció que Hacienda y el director del instituto revisarían una mejor propuesta salarial.

Traducido del dialecto político al lenguaje hospitalario: el funcionario conserva la cama; el tratamiento administrativo sigue pendiente de evaluación.

Pero la estabilidad de un director no puede convertirse en el indicador principal de salud de una institución. Lo que importa es cuánto espera el paciente, qué encuentra en la farmacia, en qué condiciones trabaja el personal y quién responde cuando algo falla.

Respaldar a un funcionario es una decisión política. Exigirle cuentas debería ser una obligación administrativa. No son procedimientos incompatibles, aunque a veces el poder los trate como si provocaran una reacción alérgica.

El ausente y el expediente abierto

La crónica del acto de Campeche reportó la ausencia de Zoé Robledo. No explicó el motivo. Ese vacío permite preguntar; no autoriza a diagnosticar una ruptura política por telepatía.

La pregunta pertinente es sencilla: ¿por qué no estuvo y quién debe explicar su ausencia?

La otra es más importante: ¿qué resultados concretos respaldan su permanencia?

Porque el país no necesita que le tomen otra fotografía al termómetro. Necesita que le bajen la fiebre.

Y si la nueva receta vuelve a ser “¡me canso ganso!”, convendría advertir en letras grandes las contraindicaciones: no sustituye medicamentos, no habilita quirófanos, no contrata especialistas y no exime de rendir cuentas.

El gobierno puede seguir administrándose aplausos por vía intravenosa. El paciente, en cambio, necesita atención.

Y ya estuvo bueno de hacerse pato como bien dice CODIGO MAGENTA.

Con información: CODIGO MAGENTA/ PROCESO/ EL FINANCIERO/