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jueves, 23 de abril de 2026

«FUE la MAÑA o…POLICIAS de la MAÑA ?»:»DESAPARECEN al METRO CRISTIAN MORALES con TODO y 1.80 METROS de ESTATURA en REYNOSA»…a Don Américo se le desangra el padrón de habitantes y engorda el padrón de ausentes.


Un policía formado en las mañas de la extinta Policias Federal, apodado como el «Comandante Oro» del grupo Especial de la Policia Estatal, señalado en redes en 2024 de consumar una extorsion en contra de Christian Morales, un “empresario” en Reynosa ahora desparecido,que en los hechos esta vinculado al Cartel del Golfo que tambien controla «otro empresario» apodado La Chispa, indentificado como el ex-militar Mario Guitian Rosas,esta ausente desde el 20 de abril y comparte escenario con un cifra brutal: 13 mil 725 personas desaparecidas en Tamaulipas, la mayor cantidad en Reynosa y segundo lugar nacional bajo el gobierno de Morena y Américo Villarreal de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas (RNPDNLO).

Del “levantón” millonario al expediente fantasma

En enero de 2024 se corrío la versión en Reynosa de que un policia apodado “Oro”, del grupo especial de la Secretaria de Seguridad Estatal, quiso “aventarse un tiro” levantando a un empresario en Fuentes Sección Lomas: lo habrían privado de la libertad, golpeado y bajado alrededor de un millón de pesos antes de soltarlo, una práctica muy recurrente.

La historia, digna de narcoserie barata, incluía camioneta de lujo, golpes de advertencia y el clásico sello de la casa: inteligencia selectiva para extorsionar, ignorancia total para investigar.

Mientras el gobierno de Americo Villarreal en Tamaulipas presumía “ataques a la corrupción” y “depuración policial” pero se enredaba con el lugarteniente Mario Gutian Rosas, en redes y medios locales seguía apareciendo el alias del mando, vinculado a esquemas de cobro a empresarios y a la vieja escuela de federales, esa fábrica de extorsionadores con charola oficial.

La constante: operadores con placa que juegan a ser sicarios con nómina pública, mientras la Fiscalía mira hacia otro lado o se pierde, muy convenientemente, en “carpetas en integración”.

Una víctima con nombre… y ahora en calidad de desaparecido

Del otro lado del expediente no escrito está la víctima que se presume también ha fungido de victimario en esta organización criminal del Cartel del Golfo: un hombre que primero aparece en versiones extraoficiales como el empresario al que le exigieron un millón de pesos en Reynosa, y que dos años después ya no es testigo ni denunciante, sino ficha de búsqueda oficial.

La Fiscalía de Tamaulipas emitió una alerta por la desaparición de Christian Morales Martínez, visto por última vez el 20 de abril de 2026 en Reynosa, donde se advierte que podría ser víctima de un delito, la misma ciudad donde antes fue mercancía humana de extorsión porque la policia sabe que se dedica a extorsionar.

La ficha detalla con precisión quirúrgica su estatura, complexión, cicatriz de cirugía y hasta el color de sus botines, pero guarda un silencio sepulcral sobre el dato incómodo: alguna vez fue víctima de un levantón express presuntamente cometido por un mando policial de élite.

En el papel, Christian es solo un número más en la lista; en la realidad, es la metáfora perfecta del mecanismo: primero lo exprimen con violencia, luego lo borran del mapa y, finalmente, lo disuelven en la estadística de una entidad donde desparecer es casi sinonimo de morir. La ecuación es simple: suben las desapariciones pero si no aparecen muertos,bajan los homicidios.

Tamaulipas: 13 mil 725 ausentes y contando con un gobierno “cuenteando”

Colectivos han acusado la indolencia del gobernador Americo Villarreal ante la misma presidenta en reciente visita en Reynosa y han señalado que la Fiscalía no abre carpetas, no investiga y niega la magnitud de la crisis humanitaria, aunque el número de casos ya es asunto de preocupación internacional y rebasa las 133 mil personas desaparecidas a nivel país donde Tamaulipas es subcampeon.

El gobierno de Morena y Américo Villarreal presume “transformación” mientras se le desangra el padrón de habitantes y engorda el padrón de ausentes, en un estado donde la desaparición ya es política pública por omisión.

Tamaulipas es oficialmente segundo lugar nacional en desaparecidos; extraoficialmente es zona de impunidad premium para policías reciclados de las policias federales que aprendieron que la mejor forma de archivar un problema es desaparecer al denunciante.

La ecuación perfecta: extorsión, silencio y desaparición

La cadena es tan simple como brutal: un mando con ADN de federal podría estar junto con sus compañeros nuevamente involucrado en el levanton de un «empresario del CDG» aunque no se traduzca en una acusación eficaz ni en una depuración real.

Lo que es un hecho, no presunción dundada,es qeu años después, ese mismo «empresario» aparece en una ficha de desaparecido, emitida por la misma estructura institucional. 

En un estado con más de 13 mil 700 desaparecidos, Christian Morales Martínez no es una excepción: es la regla, el mecanismo de control y terror que opera entre policías que extorsionan a la maña y los levantan por orden de la misma maña entre fiscales que archivan y gobiernos que maquillan mientras abrazan «empresarios» ,pues el Cartel del Golfo también es una empresa, por cierto exitosa y recurrentemente excitada por su socio el gobernador.

Tamaulipas se convirtió en el laboratorio perfecto donde la extorsión policial y la desaparición se concatenan como política real, mientras el discurso oficial sigue jurando que todo es un “tema heredado” y que la culpa, como siempre, es de cualquiera menos del gobierno que hoy manda.

Con informacion: RNPDNLO/

miércoles, 22 de abril de 2026

POR «DEBAJO de AMLO y ARRIBA de TODOS»: «MATAZON con SHEINBAUM en el SEGUNDO PISO solo MEJORA al COMPARARLA con NEFASTO PRIMER PISO»…las cifras le dan una bofetada estadística.

Un gobierno que se compara sólo consigo mismo no rinde cuentas: se autoengaña y pretende que el resto del país lo aplauda mientras las cifras le dan una bofetada estadística.

El truco: “soy menos peor que antes”

El relato oficial vende un milagro: “bajaron los homicidios, estamos mejor que nunca, históricos resultados”.

La letra chiquita: sí, hay una caída reciente, en el promedio diario desde septiembre de 2024, pero después de haberlo llevado primero a niveles de guerra abierta; bajar del desastre al caos controlado no es triunfo, es regreso al punto de partida con 39,161 muertos acumulados en apenas 18 meses del sexenio 2024‑2030.

Mientras el gobierno se aplaude frente al espejo, las gráficas de TResearch le recuerdan que su medalla es de latón: incluso con la “megabaja” de la que presumen, esos 39,161 homicidios lo colocan por encima de cinco sexenios previos en el mismo periodo, sólo por debajo del pico brutal de AMLO, que reventó la curva con 57,809 asesinatos en año y medio.

La guerra en números… que no caben en la mañanera

La lámina de “Homicidios por sexenio, 18 meses de gobierno” es un epitafio estadístico:

  • CSG 88‑94: 7,187 homicidios.
  • EZP 94‑00: 24,398 homicidios.
  • VFQ 00‑06: 16,371 homicidios.
  • FCH 06‑12, el sexenio de la “guerra”: 15,694 homicidios en los primeros 18 meses.
  • EPN 12‑18: 35,116 homicidios.
  • AMLO 18‑24: 57,809 homicidios, récord absoluto.
  • CSP 24‑30: 39,161 homicidios en 568 días, con un promedio de 69 víctimas diarias.

Es decir: el gobierno actual presume “mejores cifras” mientras sigue matando más gente que Salinas, Zedillo, Fox y Calderón en el mismo tramo de mandato, y apenas se despega de Peña Nieto; es campeón sólo cuando se compara con su hermano gemelo del desastre, el sexenio de AMLO.

Tabla del espejismo

SexenioHomicidios en 18 mesesLugar en el “ranking” (menos a más)
CSG 88‑947,187 1.º (más bajo)
VFQ 00‑0616,3712.º 
FCH 06‑1215,694 3.º
EZP 94‑0024,398 4.º 
EPN 12‑1835,116 5.º 
CSP 24‑3039,161 6.º 
AMLO 18‑2457,8097.º (más alto) 

Fuera de la propaganda, el dato es brutal: incluso en su “mejor momento”, el país sigue en una meseta de violencia que duplica o triplica los niveles de los noventa, y el gobierno actual sólo luce cuando se mide contra el peor sexenio de la historia reciente.

El deporte nacional: compararse con el abismo

El guion oficial es sencillo:

  1. Se toma el pico más alto de homicidios heredado del sexenio anterior.
  2. Se deja que la realidad haga el trabajo sucio (reacomodo de plazas, treguas tácitas, pactos locales).
  3. Cuando la curva baja un poco, se inaugura la narrativa de “histórica reducción del 41%, el nivel más bajo en 11 años”.

No importa que, en números absolutos, sigamos hablando de decenas de miles de asesinatos, ni que los registros preliminares de INEGI sigan mostrando tasas de homicidio de dos dígitos por cada 100 mil habitantes; lo que importa es la foto del antes y después producida en PowerPoint para la conferencia de prensa.

El truco está en usar la estadística como maquillaje: si hoy hay menos muertos que en su propio infierno inicial, entonces el gobierno se declara pacificador, aunque, comparado con el resto de los sexenios, la cifra siga en zona de catástrofe crónica.

La hipocresía en modo gráfico

Lo que la gráfica de TResearch deja claro es que el discurso de “vamos mejor” depende de olvidar que hubo un país donde 7 mil homicidios en 18 meses eran el escándalo, no la nostalgia; hoy 39 mil se venden como éxito relativo.

El mensaje implícito es demoledor: el listón moral del gobierno se ha rebajado tanto que cualquier cosa por debajo del récord sangriento de AMLO sirve como medalla, aunque sigamos en un promedio cercano a 70 asesinatos diarios.

En resumen: no tenemos un gobierno que reduzca la violencia, tenemos un gobierno que la administra y la reetiqueta para que en la lámina se vea “menos fea”; la guerra sigue, lo único que cambia es el color de la barra en la gráfica y el tono autocomplaciente del micrófono oficial.

Con informacion: TResearch

«POLICIAS TOMARÓN AYUNTAMIENTO de MORENA en TABASCO y ACUSARÓN de CORRUPTA a la EDIL que REPORTA GASTO de GASOLINA y NO TIENEN PATRULLAS»…por eso esta el pais como esta.


En Jonuta, Tabasco, la seguridad pública decidió hacer lo que rara vez hace una institución: admitir que no puede con el paquete… y señalar por qué. Este miércoles, elementos de la Dirección de Seguridad Pública municipal tomaron el Palacio Municipal, no como acto de rebeldía gratuita, sino como última escala tras estrellarse contra la indiferencia administrativa de la alcaldesa morenista María Soledad Villamayor Notario.

El mensaje es simple: no hay condiciones para trabajar, pero sí hay simulación para reportar que todo funciona.

Los policías suspendieron labores, cerraron el edificio y se plantaron. No por capricho, sino porque —según denuncian— el diálogo con el Ayuntamiento se agotó sin resultados. Lo que piden no es sofisticado: uniformes, equipo básico y un salario que no raye en lo ofensivo. Es decir, lo mínimo para no jugar a la seguridad pública con recursos de utilería.

La radiografía operativa es todavía más incómoda: 11 patrullas inservibles. Once. En un municipio donde la vigilancia se está haciendo, literalmente, a pie. Mientras tanto, la delincuencia —particularmente el robo de ganado— encuentra terreno fértil en una policía sin movilidad. Traducido: el Estado llega tarde, mal o simplemente no llega.

Pero el dato que enciende las alertas no está en lo que falta, sino en lo que “sobra” en los reportes: hasta 70 litros de gasolina diarios, pese a que casi no hay patrullas funcionando. Una ecuación sencilla que no cuadra. O las unidades sí operan —pero nadie las ve— o el combustible tiene un destino más creativo que la seguridad pública. En cualquier caso, el rastro huele a desorden administrativo… o algo peor.

El pliego petitorio incluye también algo que en cualquier institución medianamente funcional sería estándar: jornadas de 24 por 48 horas. Hoy, dicen, los turnos son “inhumanos”, lo que no solo afecta a los policías, sino al desempeño mismo de las labores preventivas. Un detalle menor… si uno ignora que se trata de la primera línea frente al crimen.

Ante el silencio municipal, los elementos escalaron el conflicto: piden la intervención directa del gobernador Javier May Rodríguez y de la presidenta Claudia Sheinbaum, específicamente para auditar el uso del Fortamun, ese fondo federal destinado —en teoría— a fortalecer a los municipios. La pregunta es obligada: ¿fortalecer qué, exactamente?

La toma del Palacio ya tuvo efectos inmediatos: personal desalojado, servicios suspendidos y un municipio en pausa administrativa. Todo mientras la inseguridad sigue su curso habitual, sin burocracia que la detenga.

En redes sociales, los ciudadanos no maquillan el problema:denuncian robo de ganado, ausencia total de patrullas y una policía rebasada. El reclamo es directo: o aparece la autoridad… o que la alcaldesa dé la cara y explique el desorden.

Hasta ahora, el Ayuntamiento guarda silencio. Ni postura, ni aclaración, ni intento de control de daños. Del otro lado, los policías advierten que no se moverán hasta tener garantías reales: condiciones laborales dignas y equipo para trabajar.

En Jonuta, la crisis ya no es solo de seguridad. Es de credibilidad. Y cuando una policía decide tomar el Palacio Municipal para exigir lo básico, el problema dejó de ser operativo para convertirse en estructural.

Con informacion: ELNORTE/

«MISA de GALLOS y GALLINAS»: «JEFE de PLAZA del CONSEJO POLITICO pide a MORENOS dejar de GOLPETEARSE y AMAGA con SANCIONES en TAMAULIPAS»…usan y abusan del periodismo de guerra.


En el Tamaulipas aun bajo gobierno de MORENA y Don Americo Villarreal ,no hay campaña interna, hay tianguis con cuchillos debajo de la mesa, zancadillas y piquetes de ojos. Y como el olor a pólvora ya estaba empezando a opacar el incienso de la “transformación”, la dirigencia de Morena ya salió a dar su homilía dominical: “compórtense o habrá sanciones”. Traducido al castellano político: bájenle tres rayitas al cochinero… pero no dejen de competir.

El llamado —difundido con ese tono entre regaño de primaria y catecismo exprés de Rómulo Pérez Sanchez,Presidente del Consejo Politico Estatal del partido— advierte que el “golpeteo” y las “campañas negras” entre aspirantes podrían acarrear castigos. Una especie de “no se peleen enfrente de la visita”, porque la casa ya está patas arriba desde hace rato.

Y es que el contexto no ayuda. Mientras la dirigencia pide unidad, abajo el lodazal burbujea con entusiasmo digno de temporada electoral. Entre senadores que de manera cifrada responden a gobernadores «huachiucleros» que apuntan a los «verdaderos» que como el también han sido mencionados en expedientes militares, pero que responden con desplantes de pólvora verbal en videos fugaces.

Estructuras locales donde —dicen— todos se conocen demasiado bien como para fingir pureza, la narrativa de la “familia unida” se parece más a cena navideña con pleito heredado.

Por si fuera poco, el ecosistema mediático tampoco está para rezar el rosario. Hay plumas que, más que informar, parecen cotizar por paquete: hoy te destrozo, mañana te limpio la cara, dependiendo de quién pase lista en la nómina informal. 

El “periodismo de guerra” en Tamaulipas no solo cubre batallas, a veces las fabrica, las amplifica o las dosifica según convenga. Porque aquí no solo se disputan candidaturas, también se subastan narrativas.

Así, mientras desde el púlpito morenista un cuadro politico venido de menos a mas, sin la mínima posibilidad que le hagan caso,insiste en que no habrá tolerancia para el fuego amigo, en la trinchera todos traen cerillos. Alcaldesas, senadoras, operadores regionales y aspirantes varios se lanzan dardos con precisión quirúrgica… o con la elegancia de una cubetada de lodo, según el presupuesto en la prensa de prepago.

El problema no es que se ataquen —eso es deporte nacional— sino la hipocresía institucional de pedir “civilidad” cuando el incentivo real premia al que mejor golpea sin dejar huella. Porque en la práctica, la sanción rara vez llega; lo que sí llega es la candidatura para quien sobreviva al tiroteo.

Morena Tamaulipas intenta, pues, lo imposible: organizar una misa en medio de una riña campal bajo la mirada de un gobernador blandengue,huidizo,timorato y bandido ,además de colaborador del terrorismo,que no inspira respeto, menos temor. 

Piden silencio, orden y respeto… mientras atrás del altar siguen pasando la lista de agravios, traiciones y facturas pendientes.

Y así, entre llamados a la unidad que suenan a chiste involuntario y aspirantes que ya afilaron todo lo afilable, la “transformación” local avanza como procesión desordenada: unos rezan, otros empujan, y varios más ya van viendo a quién le apagan la vela antes de que llegue la hora de repartir el pan… y el poder que paradogicamente les ha servido para no poder y…traficar con el delito convertido en deleite a la vista de todos, incluido Estados Unidos.

Con informacion: HoyTamaulipas/

«FUERON por el GUANO ?»: «OPERATIVO MILITAR LLEGÓ a BADIRAGUATO donde AMLO LLEGÓ 5 VECES pero AHORA SIN ABRAZAR al CAPO»…primero los dejan ser,crecer,hacer y deshacer hasta perecer.


Otra vez la sierra de ese municipio de Badiraguato ,el mismo que en Sinaloa el ex-presidente Andres Manuel Lopez Obrador visitó 5 veces, amanecio sitiada como si fuera episodio repetido de una serie que ya todos conocemos: helicópteros sobrevolando, convoyes subiendo brechas imposibles y un objetivo que, como es costumbre, no aparece cuando lo buscan

El Gobierno federal lanzó un operativo con unos 340 elementos por aire y tierra en pleno corazón del Triángulo Dorado, esa zona donde el Estado entra con uniforme… pero no necesariamente con control. 

El blanco: Aureliano Guzmán Loera, alias “El Guano”, hermano del Chapo y figura persistente en el mapa criminal que, pese a los años, sigue resistiendo detenciones como si tuviera GPS anticipado.

Omar García Harfuch salió a confirmar lo inevitable: sí hay operativo, sí hay detenidos, pero no, el objetivo principal todavía no cae. Traducción libre: mucho movimiento, resultados parciales y el pez grande —otra vez— nadando.

El despliegue incluye Ejército, Guardia Nacional y demás piezas del Gabinete de Seguridad, operando en una geografía que históricamente habia sido leal al gobierno, tan leal como a los grupos criminales. Ahí donde los mapas oficiales terminan, empieza el verdadero territorio de poder.

No es la primera vez que entran a la zona con fuerza o con falta de ella. Tampoco es la primera vez que salen con decomisos, algunas detenciones y la narrativa de “seguimos trabajando”. En operativos previos han asegurado armas, laboratorios y droga, pero la estructura territorial —la que realmente importa— sigue operando con notable resiliencia.

“El Guano” no es un personaje menor: se le ubica como operador clave en la sierra, con control de rutas y producción, especialmente de drogas sintéticas. Encabeza una facción conocida como “Los Guanos”, que no solo sobrevive, sino que se adapta en medio de las fracturas internas del Cártel de Sinaloa.

Por si hiciera falta presión externa, Estados Unidos mantiene una recompensa de cinco millones de dólares por su captura. Pero en la práctica, esa cifra lleva años sin traducirse en resultados concretos.

Badiraguato, cuna del Chapo, sigue siendo lo que siempre ha sido: un bastión simbólico y operativo del narco, donde las disputas internas del cártel se mezclan con la incapacidad estructural del Estado para imponer control duradero. Cada operativo ahí es más un gesto político que una solución estratégica.

Y así, entre comunicados oficiales y despliegues espectaculares, la historia se repite: entran, detienen a algunos, aseguran lo que encuentran… y el objetivo central sigue siendo, literalmente, inalcanzable.

Porque en la sierra, el Estado llega… pero no se queda.

Con informacion: ELNORTE/