Entre discursos de soberanía y gestos de tribuna, la Senadora de Morena,Olga Patricia Sosa ,fichada por la plataforma de NARCOPOLITICOS ,se ha ido construyendo un personaje que raya en lo performático: la política que casi se planta en la frontera para recordarle a Estados Unidos que “la soberanía no se negocia”. El problema no es la frase —que suena bien en cualquier mitin—, sino el contraste incómodo entre esa épica de ocasión y los señalamientos que la persiguen desde distintos frentes.
Diversos portales y reportes la colocan dentro de ese ecosistema que algunos analistas ya describen como la zona gris de la política mexicana: redes de poder donde lo institucional y lo irregular conviven con sospechosa normalidad.
En ese contexto, su nombre aparece vinculado lo mismo al «Huachicol» que operaciones multimillonarias mas que cuestionables en su entorno cercano.
Ahí es donde la retórica se vuelve conveniente. Porque mientras se levanta la bandera de la soberanía como espectáculo político, los cuestionamientos de fondo quedan sin responder. ¿Quién financia? ¿Quién opera? ¿Quién se beneficia? Preguntas básicas que suelen diluirse entre consignas patrióticas y declaraciones altisonantes al estilo de «Moreno Embroncado o presidenta en apuros en el Zocalo».
El patrón no es nuevo: convertir el discurso nacionalista en escudo. Funciona bien en cámara, moviliza bases y distrae de lo incómodo. Pero cuando detrás hay señalamientos reiterados de crimen organizado —como los que han sido publicados por medios y plataformas que siguen la pista de posibles redes político-criminales—, el recurso empieza a parecer menos convicción y más estrategia.
Al final, la imagen que queda es la de una figura que habla de dignidad nacional hacia afuera, mientras hacia adentro carga con una lista de dudas que no ha logrado sacudirse. Y en política, sobre todo en la que presume superioridad moral, eso pesa más que cualquier consigna y EE.UU esta a punto de clarificar en voz alta quien es Olga Sosa sin mascara.
Con información: NARCOPOLITICOS/ HOYTAMAULIPAS/











