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sábado, 21 de marzo de 2026

«MONSTRUO RESPIRA,FACTURA y GOBIERNA»: «GENERALES estaban LISTOS para IR por EJERCITO de LUGARTENIENTES,FINANCIEROS y FRANQUICIAS del CJNG pero ORDEN NO LLEGÓ»…asi la operación quirúrgica termina siendo cirugía estética.


A veces, uno pensaría que las declaraciones del gabinete de seguridad se escriben con el mismo molde que los comunicados de un burócrata cansado: mucha saliva, poca estrategia y una dosis generosa de obviedad. Ayer, el estratega Don Omar García Harfuch, jefe del gabinete de seguridad federal, ocupó la mañanera para recordarnos que —noticia de última hora— el Cártel Jalisco Nueva Generación no ha desaparecido. Parece un hallazgo digno de laboratorio.

Con tono doctoral, el secretario explicó que “es un grupo muy fuerte del crimen organizado, con presencia nacional y alta peligrosidad”. Vaya revelación: como si los mexicanos necesitáramos que nos avisaran que las balas, las extorsiones y los cuerpos colgados siguen siendo obra de las cuatro letras. Lo que no dijo —y eso sí es preocupante— es si el gobierno piensa hacer algo con ese diagnóstico tan brillante.

Porque lo lógico, después de abatir a Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, hubiera sido pasar a la siguiente fase: descabezar al ejército de lugartenientes, financieros y franquicias que sostienen al monstruo. Pero no. Al parecer, después del trofeo mediático, vino la pausa, el silencio estratégico o, peor aún, la orden de no seguir.

A decir del destacado periodista Salvador Garcia Soto,en EL UNIVERSAL, algunas voces castrenses le contaron que el Ejército estaba listo para continuar el operativo, pero “la instrucción nunca llegó desde Palacio”. Eso sí: hay fotos, aplausos y versiones épicas de la captura. Pero la operación quirúrgica terminó siendo cirugía estética. Si la guerra contra el CJNG fuera un tratamiento médico, el paciente sigue con cáncer… y el gobierno presume haberle quitado una verruga.

¿Por qué la presidenta Sheinbaum frenó el golpe? ¿Temor a desatar la reacción violenta del cártel? ¿Presiones desde Washington? ¿O el miedo a que la FIFA se asuste y le quite el Mundial? Cualquiera de las anteriores muestra una cosa: el poder político mexicano sigue administrando el crimen, no combatiéndolo.

Y hay versiones más incómodas: que el operativo fue manejado directamente por el Ejército y que ni la presidenta ni Harfuch sabían todos los detalles, por temor a filtraciones. Si eso es cierto, confirma lo que todos intuimos: la “soberanía” hoy se negocia en inglés y bajo el radar del Comando Norte.

Mientras tanto, el CJNG se ríe desde los estados que nunca ha dejado: 69 células y subfranquicias que trafican, extorsionan, roban, lavan dinero y hasta administran penales. Las cuatro letras siguen funcionando como una multinacional del crimen con sucursales en cada entidad… y con el gobierno mexicano de observador honorario.

Así que sí, cayó el Mencho. Pero el mensaje de Harfuch es claro: el monstruo sigue vivo, respira, factura y gobierna. Y si en Palacio Nacional no hay ánimo de pisarle la cabeza, pronto habrá otro “líder social” del narco llenando el vacío. Porque en México, cuando el Estado no manda, las cuatro letras dictan el reglamento.

Con informacion: SALVADOR GARCIA SOTO/ELUNIVERSAL+/

«ACUSAN a AMERICO de COLGARLE NACOMANTAS a CABEZA de VACA y su CARNAL el MAYELO en la CDMX»…mensaje callejero funciona como una radiografía del pleito de dos bandos de diferente banda.


La capital del pais,la CDMX, amaneció ayer con “decoración cívica” de alto voltaje: «nacomantas» colgadas en puentes y esquinas que acusan al PAN de proteger a un delincuente con pasaporte azul. Los mensajes, dirigidos contra el prófugo y exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, apuntan también a su carnal el ex-senador y ahora Diputado local, Ismael García Cabeza de Vaca.

Los «nacotextos» aparecieron en las inmediaciones del Eje 8 Sur hacia Iztapalapa con Calzada de Miramontes y se pueden circunscribir en esa lucha publica y coterránea que sostiene Morena y Americo Villarreal el gobernador de Tamaulipas.Tanto CDV como el gobernador multimanchado de chapapote se han acusado mutuamente por el trafico de “huachicol”, “crimen organizado” y ahora «huachicol electoral».

Las «nacomantas» dedicadas al amo de las narcomantas, lejos de ser solo un mensaje callejero, funcionan como una radiografía del pleito de dos bandos de diferente banda. 

En resumen: mientras Cabeza de Vaca sigue prófugo y su hermano sigue cobrando, la evidencia gráfica exhibe que la cruzada de MORENOS contra su rival mas fuerte no ha terminado,bajo un añadido, —el de “Cabeza de Vaca es culpable, menos nosotros”—.

Con informacion: LA POLITICA ONLINE/

«ASI NO_MAS…se lo LLEVARÓN ?»:»CRIMINALES LLEGARON a LEVANTARLO en el PAIS donde BAJAN HOMICIDIOS y SUBEN DESAPARECIDOS»…y el patrón es el mismo: grupo armado, autoridad lenta, discurso vacío.


Se lo llevaron como si fuera costal de plátanos, no como lo que es: una vida, una familia y otra comunidad destrozada por la normalización del levantón “de rutina” en Mexico.

El levantón “modelo Colima”

El 13 de marzo, en la zona de Callejones, en Tecomán, Colima, un grupo armado llegó, ubicó a Eduardo Ochoa Arias, productor platanero de peso en el valle, y simplemente lo levantó frente a otras personas. No hay película de narcos: sólo hombres armados, camionetas y Estado ausente.

Ochoa no es cualquier campesino aislado: es uno de los productores de plátano más importantes de Cerro de Ortega, con empresa exportadora de plátano orgánico a Estados Unidos y Asia. En un país medio funcional, eso se llamaría “actor clave de la economía”; en México versión levantón, se llama “objetivo disponible”.

No secuestro: ni rescate, ni línea

Para acabar de joder, ni siquiera se trata de un secuestro “clásico”: no hay llamadas, no hay exigencia de rescate, no hay advertencias previas. Es desaparición pura y dura: se lo llevan, lo desaparecen y el mensaje es que pueden hacerlo con quien quieran, cuando quieran.

La denuncia entró a la Fiscalía de Colima hasta el 14 de marzo, un día después, porque si algo funciona puntual en este país no son las instituciones, son los grupos armados. Desde entonces, la línea oficial es el clásico “sin avances, sin líneas claras de investigación”, que ya debería imprimirse en sellos para agilizar trámites.

La protesta que estorba… pero el crimen no

Familiares y amigos salieron a protestar en Tecomán, se colocaron en la entrada del municipio, en el famoso árbol de la vida, para exigir que lo localicen con vida. Originalmente iban a bloquear la autopista Colima-Manzanillo, pero decidieron no afectar a terceros; la ironía: los únicos que no tienen pedo en bloquear vidas enteras son los criminales y las autoridades omisas.

Ahí estaban esposa, hijos, incluidos menores, una hija con síndrome de Down, y toda la gente que depende directa o indirectamente de su chamba. Es la escena perfecta de la “paz” que presumen: familias reventadas, productores desaparecidos, carreteras libres y gobiernos mudos.

El levantón 40 de Causa en Común, versión sexenio normalizado

La omisión es sistemática, hay simulación de búsquedas un país convertido en mapa de fosas y levantones. Lo de Eduardo no es excepción, es estadística: un caso más en la lista de desapariciones donde el patrón es el mismo: grupo armado, autoridad lenta, discurso vacío.

La categoría técnica es desaparición; la categoría política es control territorial; la categoría moral es Estado fallido. Pero en las conferencias y en los informes, todo se corrige diciendo “no es tan grave” o “ya no es igual que antes”, mientras los levantones se apilan junto con los comunicados inútiles.

Colima: laboratorio de la impunidad

Tecomán y Cerro de Ortega no son sólo tierras de plátano, son corredor caliente entre Colima y Michoacán, temporada alta permanente para grupos armados. En esa franja, el modelo de negocio es simple: tú inviertes en producción, ellos invierten en armas; tú exportas plátano, ellos exportan miedo; el gobierno sólo importa comunicados.elcomentario.

Eduardo Ochoa, dicen sus amigos, no hacía otra cosa más que trabajar; en México, eso ya no te garantiza ni el derecho básico a regresar a tu casa. La familia sólo pide una cosa, casi ingenua a estas alturas: que vuelva con vida; el Estado, en los hechos, ofrece otra: que su caso engrose el archivo de “desaparecidos sin resolver”.

Con informacion: ELUNIVERSAL/

«NO ERAN EXTRAS de PELICULA de SICARIOS»: «VIDEO de EJECUCION JUNTO a PATRULLA se MOVIO MAS RAPIDO que PATRULLEROS»… a la vista de todos y a la vergüenza de nadie.


Esta es la Irapuato de hoy: matan a un hombre a unos pasos del Palacio Municipal, frente a las cámaras del ayuntamiento y casi rozando la patrulla de tránsito… y lo único que se mueve rápido es el video en redes, no la policía.

Ayer por la tarde, en pleno centro de Irapuato, Guanajuato, un hombre fue acribillado a unos metros del Palacio Municipal, en la calle Ramón Corona, barrio de San José, a la vista de todos y a la vergüenza de nadie. 

Dos sicarios vestidos de negro lo esperaban con toda la calma del mundo, parados en la banqueta como quien aguarda el camión, hasta que la camioneta gris de la víctima se detuvo detrás de otro vehículo. Se acercaron, lo reconocieron y entonces vino el protocolo criminal: arma en mano, disparos a quemarropa por el costado del copiloto y luego por el del conductor, varios tiros a menos de un metro de distancia, suficiente para dejar claro quién manda en la calle.

En el momento exacto del ataque, una patrulla de tránsito municipal pasaba a un lado de la escena, tan cerca que prácticamente compartía cuadro con los sicarios. ¿Usted cree que los policías hicieron algo? Nada: no intervinieron, no encendieron la torreta, no metieron reversa, no se bajaron, no llamaron la atención ni por error; arrancaron como cualquier ciudadano espantado, sólo que ellos traen sueldo, placa y fuero moral para hacerse los ciegos. Mientras los disparos retumbaban frente a la Presidencia Municipal donde despacha la alcaldesa panista Lorena Alfaro, la autoridad local decidió que su papel era de extra en película de narco, no de fuerza de seguridad.

El asesinato quedó grabado por las propias cámaras de seguridad del municipio, esas que el gobierno presume en conferencias como gran logro de “tecnología para tu tranquilidad”. En el video se ve clarito: la camioneta se estaciona, los dos tipos se le pegan, descargan las armas, la patrulla pasa de largo y, al final, sólo se ve cómo los sicarios se van caminando con parsimonia, cuando la calle ya está vacía de testigos… y de Estado. Después llegarían las cintas amarillas, los peritos, el comunicado oficial prometiendo investigaciones y procedimientos contra el agente de tránsito, la rutina burocrática para maquillar la escena de lo que realmente ocurrió: un ciudadano ejecutado frente al Palacio Municipal mientras el gobierno municipal miraba hacia otro lado.

La víctima, un hombre de alrededor de 35 años, identificado como Aarón Francisco en algunos medios, quedó sin vida dentro de la camioneta con los cristales hechos añicos, convertido en estadística más del municipio que ya se acostumbró a ser noticia nacional por balaceras, masacres y ejecuciones a plena luz del día. 

La Secretaría de Seguridad Ciudadana anunció operativos para dar con los responsables y procesos internos para “analizar la actuación” del tránsito, como si el video no hablara por sí solo, como si el verdadero escándalo no fuera sólo la ejecución, sino que los sicarios trabajaron con toda tranquilidad frente a la casa del gobierno. En Irapuato ya no sólo matan frente a la presidencia municipal; ahora lo hacen con patrulla en cuadro y cámaras oficiales como testigos de cargo… contra el propio Estado.

Con informacion: LATINUS/ MILENIO/

«POR QUÉ DISCUTEN en VEZ de ATORARLOS ?»: «POLICIAS de MICHOACAN del RECOMENDADO de HARFUCH le TIRAN VERBO al TILIN JEFE de SICARIOS del ABUELO que CRIO el MISMO GOBIERNO y VALE 10 MILLONES de DOLARES»…un monstruo usado para pegarle a otro, primero legitimado y ahora bajo presión de USA, es objetivo en curso.


El experimento del mismo gobierno,el de “intimar con el crimen”durante la estrategia Michoacan del ex-presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) ,alimentado por la inacción del Gobierno de Andres Manuel Lopez Obrador (2018-2024) en Michoacán, ya dejó el cadáver político sobre la mesa: al Abuelo Farias lo parió el Estado, lo amamantó el Ejército,pero ahora lo exigen los gringos con 10 millones de dólares de recompensa, mientras sus sicarios en 2026 ,hasta reclaman servicio al cliente a la policía estatal porque “no los protegen”.

El narco–Frankenstein made in gobierno

Primero los vendieron como autodefensas heroicas, después los vistieron de Fuerza Rural, y al final resultó que Los Viagras, la Nueva Familia, los Blancos de Troya y el cártel del Abuelo eran otra franquicia más del narco con logo oficial y sello de “aprobado por la autoridad”.

Al “cártel del Abuelo” lo inflaron cuando al gobierno se le ocurrió la brillante idea de armar a Tepalcatepec para “frenar al CJNG”, o sea, crear un ejército privado con placa, presupuesto y abrazo institucional al estilo del grupo de los «PEPES» Colombianos creados en 1993 por el gobierno y por sus rivales, perseguidos por Pablo Escobar para acabar con el Cartel de Medellin.

El resultado en Michoacán: Cárteles Unidos, una cooperativa del terror hecha de parches —Viagras, Farías Álvarez y compañía— que controla metanfetas, fentanilo, aguacate, limón y secuestros mientras el Estado finge que todavía manda algo más que oficios.

Tanto los apapacharon que hoy Estados Unidos trae lista de precios: hasta 10 millones de dólares por la cabeza del Abuelo, cinco por el Gordo y otros millones por sus cuates, como si fueran paquete de colección del narco que el propio sistema ayudó a levantar en esa sempiterna vocación de complicar y perpetuar problemas.

Cuando el ex-socio te hace berrinche armado

La escena de Breitbart es casi sketch de comedia negra: sicarios del Abuelo, disfrazados de policías, encarando a la Policía Estatal de Michoacán para reclamarles que no los cuidan mientras Jalisco y la federación les caen encima.

No son delincuentes huyendo de la ley, son “narco autodefensas” queriendo garantía extendida de protección, y hasta mencionan que un mando militar ya está enterado, como si fueran clientes frecuentes reclamando al gerente.

Ahí se ve el truco completo: el mismo grupo que el gobierno convirtió en “policía comunitaria” ahora se siente con derecho a exigir cobertura oficial para seguir operando su negocio criminal.

El Estado los armó para “defender al pueblo” y terminaron defendiendo su plaza, sus laboratorios y sus rutas, de paso desapareciendo a quien se atraviesa, disfrazado todo de trabajo de seguridad pública.

“Valen mucho dinero juntos”… y no es metáfora

Cuando se dice “valen mucho dinero juntos y andaban junto al gobierno”, no es un adorno literario: es el modelo de negocios.

Cárteles Unidos, Viagras, CJNG y derivados se reparten metanfetaminas, fentanilo, extorsiones y agricultura sangrada, mientras políticos, mandos y corporaciones públicas cobran su comisión en silencio.

Los gringos los declaran organización terrorista, ofrecen recompensas millonarias y congelan bienes, pero el origen del monstruo no está en la sierra: está en los escritorios donde se decidió institucionalizar autodefensas infiltradas, darles armas, credenciales y el relato heroico de “guardianes del pueblo”.

El saldo es un Estado colonizado: cárteles nombrando autoridades locales, financiando campañas y dictando quién vive, quién paga y quién desaparece.

El abuelo que el sistema crió

El Abuelo Farías no es un error aislado, es la consecuencia lógica de una política que subcontrata la violencia a criminales y luego se sorprende cuando le muerden la mano.

Lo empoderaron como socio táctico contra el CJNG, lo dejaron operar con impunidad en Tepalcatepec como “policía comunitaria”, y ahora lo persiguen como terrorista premium mientras sus sicarios piden trato VIP a la estatal.

Es la misma película de siempre: el gobierno crea un monstruo para pegarle a otro, el Ejército lo entrena, lo arma a regañadientes, lo legitima, y cuando cambia el clima político, el monstruo se vuelve “enemigo de la nación”.

Michoacán es la prueba de laboratorio de que la estrategia de “usar un cártel para pegarle a otro” no combate al crimen: solo lo formaliza, lo profesionaliza y luego lo sienta a negociar como si fuera otro actor del Estado.

Con informacion: Breitbart/

«11 MAS y son 3,000 ASESINATOS»: «OTRO ATAQUE ARMADO deja 1 MUJER MUERTA y MENOR HERIDO en CULIACAN»…en 559 dias de guerra de bandos de la misma banda.


Desde que arrancó la inatajable guerra de bandos de la misma banda, el 9 de septiembre de 2024, Sinaloa sigue viendo en estado de campaña militar permanente… pero sin victorias definitivas que presumir, sólo partes de guerra con éxitos intermitentes que si abonan,pero no pagan la deuda en seguridad,mientras los «operativos» del narco huelen a barbarie y crisis humanitaria.

559 días de una guerra sin victoria

Han pasado 559 días de violencia ininterrumpida, algo así como 79.8 semanas, o 18.3 meses de “estrategia” que ya parece ocupación prolongada y no operativo de seguridad.

En cualquier manual militar eso se llama empantanarse en el terreno: cuando la batalla se alarga tanto, ya no es una batalla, es un fracaso administrativo con muertos.

El propio recuento oficial de la Ola citada por NOROESTE, del 9 de septiembre de 2024 al 19 de marzo de 2026, lo grita sin metáforas:

  • 2,989 homicidios dolosos, 5.4 por día, como si cada amanecer trajera su cuota de cadáver asignada.
  • 3,514 personas privadas de la libertad, 6.3 diarias, una industria del secuestro funcionando en horario corrido.
  • 10,220 vehículos robados, 18.4 al día, un censo paralelo de movilidad criminal.​
  • 3,377 personas detenidas, 6.1 diarias, que nadie puede traducir en control territorial efectivo.
  • 182 personas abatidas, el idioma elegante para no decir “ejecutadas en contexto de guerra que no admitimos que es guerra”.
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Y eso era el corte al 19 de marzo: “casi” 3 mil homicidios… en realidad 2,989 asesinatos que ya se acumulan en la bitácora cuando se escribió el parte de guerra: 3,000 vidas, número redondo para una derrota silenciosa.

Parte de guerra: colonia Progreso

Mientras las autoridades se felicitan por sus “aseguramientos y capturas”, la realidad entra a ráfagas por las calles de Culiacán.

En la colonia Progreso, una persecución y ataque a tiros dejó ayer una mujer muerta y dos personas heridas, otra página para el diario de campaña de una estrategia que no protege a nadie.

Los disparos comenzaron en la calle Primera, junto a la Unidad Deportiva Progreso Bellavista, donde fueron baleados dos jóvenes; uno intentó huir y terminó herido en la calle Agua Fría, junto con otra mujer.

En un domicilio de esa misma calle Primera quedó sin vida Rocío Isabel, 46 años, nombre propio en medio de un conteo que las autoridades prefieren manejar como estadística.

Los dos heridos, aún sin identificar al momento del reporte, fueron llevados por la Cruz Roja a un hospital, mientras Ejército y corporaciones acordonaban las calles, como si la cinta amarilla fuera sinónimo de control del territorio.

No es un hecho aislado: es el retrato cotidiano de una ciudad donde la “Ola” no barre al crimen, sólo barre cadáveres hacia las morgues.

Estrategia o administración del desastre

Si esto fuera un conflicto formal, el alto mando tendría que explicar por qué, tras año y medio de operación, el enemigo conserva la iniciativa, el territorio y la capacidad de fuego.

En doctrina militar, una batalla que se prolonga sin cambio estratégico en el mapa no es “paciencia”, es derrota táctica sostenida.

Los números son propios de una campaña de desgaste, pero el desgaste es sólo para la población civil: asesinados, desaparecidos, robados y desplazados

​La autoridad, en cambio, presume detenciones como si capturar 6 personas al día justificara 5 homicidios, 6 desapariciones y 18 vehículos robados cada 24 horas.

Si 559 días no alcanzan para revertir la tendencia de violencia, lo que está en curso no es una estrategia de seguridad, sino una política pública de administración del caos con partes de guerra disfrazados de boletines oficiales.

Y en esa lógica perversa, cada nuevo ataque, cada mujer asesinada en su casa, cada joven herido en la calle, no es una alerta: es simplemente “otro evento” en el mapa, otro punto rojo que alguien maquillará en una gráfica.

La pregunta ya no es si la estrategia volvio a fracasar, sino cuánto más estamos dispuestos a tolerar una guerra que el gobierno se niega a reconocer como tal, pero que todos pagamos en muertos, día tras día.

Con informacion: NOROESTE/

«QUE DIJO MI MAMA que SIEMPRE NO»: «ESTRATEGA CUENTACHILES RECULA y ADMITE que CJNG NO esta DEBILITADO y que es HARTO PELIGROSO»…cuando la narrativa queda bonita, las cifras son detalles técnicos.


Omar Garcia Harfuch,el estratega en Seguridad que no ha podidocon Sinaloa en mas de 18 sangrientos meses de guerra perpetua, una copia al carbon del otro «Garcia» ,primero nos vendió el relato de que el poder del CJNG “definitivamente disminuyó” tras la caída de El Mencho y detenciones de mandos, porque “restablecieron la paz muy rápido” en Jalisco, como si los bloqueos, quema de vehículos y el terror coordinado hubieran sido simulacro de Protección Civil y no terrorismo criminal con sello de Estado complaciente.

Pero es el mismo libreto de “ya controlamos la situación” que usó con el Cártel de Sinaloa cuando iban poco más de 140 muertos y el marcador ya se acerca a casi 3 mil, solo le faltan 11 cadaveres. 

Aunque para Harfuch es aritmética política y si la narrativa queda bonita, las cifras son detalles técnicos.

Dos “debilitados” y un mitomano

La fórmula mágica del estratega es digna de powerpoint de consultor:

  • Un líder abatido.
  • Un cártel “debilitado”.
  • Un grupo que “no ha desaparecido”, “muy fuerte”, con presencia nacional y “alta peligrosidad”.

Traducido al cristiano: el Estado presume que le pegó al monstruo, pero te advierte que el monstruo sigue entero, armado, organizado y operando en varios estados, solo que ahora tienes que agradecerles porque “ya es menos fuerte, lo juro por mi narrativa de seguridad”.

Es como si el secretario de Salud saliera a festejar que “disminuyó” una epidemia… mientras admite que sigue en todo el país, contagia igual y el hospital está saturado, pero con gran orgullo informa que ya imprimieron un boletín.

El circulo retórico como estrategia

En menos de quince días el mensaje del cuentachiles pasó de “disminuyó el poder del CJNG” a “no ha desaparecido, sigue activo y es altamente peligroso”, y ambos comunicados se venden como buenas noticias, como si la contradicción fuera parte del diseño, no un síntoma.

«QUE DIJO MI MAMA que SIEMPRE NO»: «ESTRATEGA CUENTACHILES RECULA y ADMITE que CJNG NO esta DEBILITADO y que es HARTO PELIGROSO»…cuando la narrativa queda bonita, las cifras son detalles técnicos.

Primero lo usan para inflar el logro político (“debilitado”), luego para inflar el miedo social (“altamente peligroso”), y en medio, la realidad: un aparato criminal que mantiene estructura, territorio y capacidad operativa mientras el Estado juega a la guerra de adjetivos.

El mensaje de fondo para el narco y para la gente

Al narco se le guiña el ojo: “Eres muy fuerte, sigues por todo el país, eres altamente peligroso… pero di que te pegué tantito para que no me regañen arriba”.

A la ciudadanía se le administra la dosis de ansiedad: suficiente terror para justificar militarización permanente, pero suficiente “debilitamiento” para sostener la ficción de que la estrategia funciona, aunque los cadáveres y los bloqueos griten lo contrario.

Con informacion: ELUNIVERSAL/