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miércoles, 12 de agosto de 2026

“NI PARAÍSO RECUPERADO, NI INFIERNO INTACTO: MÉXICO EVALÚA EXHIBE BAJA de HOMICIDIOS entre CRECIMIENTO de DESAPARICIONES en TAMAULIPAS y MEXICO”…y las maneras sofisticadas de desaparecer víctimas del conteo cómodo.


En México, el gobierno puede presumir que bajó el homicidio doloso, pero la violencia tiene la irritante costumbre de no obedecer al boletín de prensa. El país registra una reducción reciente de la violencia letal, sí; pero viene después de una década de ascenso y, al primer semestre de 2026, la tasa nacional todavía se encuentra 26.1% arriba de la registrada en 2015. No es pacificación: es, en el mejor de los casos, una tregua estadística todavía bajo observación.

La trampa está en medir el desastre con una sola regla. El homicidio doloso bajó, pero crecieron de forma alarmante los “otros delitos contra la vida”, las desapariciones y los feminicidios. 

Es decir: menos cadáveres en una casilla no implica necesariamente menos violencia en el territorio. El crimen también se transforma, se oculta, cambia de etiqueta y encuentra maneras más sofisticadas de desaparecer a sus víctimas del conteo cómodo.

Tamaulipas ofrece una postal incómoda de esa realidad. Su tasa de violencia letal es de 22.6 víctimas por cada 100 mil habitantes, apenas por encima del promedio nacional de 22.1. 

En el último año, el incremento fue marginal, de apenas 0.09 puntos; una cifra que permitiría a cualquier funcionario sacar pecho sin siquiera despeinarse. Pero la lectura seria exige más que celebrar decimales.

En homicidio doloso, Tamaulipas registra una tasa de 2.6, claramente por debajo de la media nacional de 6.7. Además, frente a 2015, redujo ese indicador en 10.5 puntos de tasa y disminuyó la violencia letal total en 9.3 puntos. 

Son datos relevantes y no deben minimizarse aunque no son resultados de ningun acto de autoridad, sino de la presión ejercida por EE.UU que apenas iniciaba y narcos ya paraban.

Sin embargo, incluso en este escenario, los otros componentes de la violencia letal aumentaron 1.1 puntos, mientras los llamados “otros delitos contra la vida” crecieron 5.8 puntos.

La conclusión no es que Tamaulipas esté peor que hace una década; es más precisa y menos complaciente: mejoró en el indicador que más se presume, pero persisten señales de una violencia que se mueve por debajo de la alfombra.

El problema nacional es exactamente ése. México no enfrenta una violencia uniforme ni una solución uniforme. Morelos, Colima, Baja California, Quintana Roo y Sinaloa concentran las tasas más altas; Colima y Morelos incluso empeoraron durante el último año sobre niveles ya escandalosos. Pero la crisis no se limita a esos estados: se distribuye en focos territoriales, con dinámicas distintas y respuestas institucionales que parecen diseñadas para la foto regional, no para la realidad local.

Y luego está el otro acto de magia: atribuir la reducción de homicidios a los operativos federales como si detener personas, decomisar armas y destruir laboratorios fuera prueba automática de que se redujo la violencia por esa causa. 

El análisis disponible no encuentra una relación consistente y sostenida entre esas acciones y la caída posterior de los homicidios. El gobierno actúa, sobre todo, donde la violencia ya está alta; llegar al incendio con una cubeta no demuestra que la cubeta apagó el fuego, mucho menos cuando nadie publica todos los datos para comprobarlo.

Tamaulipas, por tanto, no debería ser presentado como paraíso recuperado ni como infierno intacto. Es un caso que obliga a abandonar la propaganda de brocha gorda: hay una reducción importante en homicidio doloso y en violencia letal total respecto de 2015, pero también una persistencia de formas de violencia que el discurso oficial suele mandar al sótano de las estadísticas y donde la entidad, vergonzosamente, es subcampeona nacional.

La paz no se acredita porque una gráfica baje. Se acredita cuando bajan todas las formas de violencia, cuando las desapariciones dejan de crecer, cuando los delitos contra la vida no se esconden en categorías residuales y cuando las autoridades pueden demostrar —con datos públicos, completos y verificables— qué hicieron, dónde lo hicieron y por qué funcionó. 

Lo demás es una ceremonia de aplausos frente a una hoja de cálculo. 

Con información: MEXICO EVALUA/

“¿TÚ CUÁNTO le PUSISTE?…YO, 150 MILLONES”: ROCHA le PREGUNTÓ a GOBERNADOR NORTEÑO la CIFRA que APORTÓ a la CAMPAÑA de SHEINBAUM…y ahora opera como seguro vs. problemas mayores.


Rubén Rocha Moya cumplió ya tres meses de haber solicitado licencia a su cargo de gobernador de Sinaloa y de esconderse bajo la protección del gobierno federal, que lo defiende de las acusaciones del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Y en estos 90 días en los que no ha dado la cara públicamente, el mandatario morenista sigue mandando y moviendo los hilos de la política sinaloense, al grado que su opinión sigue pesando para definir quién será el candidato de Morena al gobierno sinaloense en los comicios del 2027.

La presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha defendido a capa y espada al gobernador acusado de asociarse a Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, declaró ayer que el gobierno de Donald Trump “no ha enviado la información” que acredite la solicitud de detención urgente con fines de extradición en contra de Rocha Moya, por lo que dijo que el hoy gobernador con licencia pueda regresar a su cargo si así lo decidiera él, aun con las graves acusaciones de las autoridades estadunidenses. “Es una decisión de él, mientras siga ese proceso, mantenerse… así lo dijo él en el momento en que salió de su puesto, dijo: ‘no quiero poner en duda la gobernabilidad de Sinaloa mientras dura esta investigación’”, respondió la mandataria mexicana.

Y mientras Sinaloa vive en la anormalidad política y la incertidumbre, con un interinato que no convence a nadie e inmersa en la guerra narca entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayitos que ha cobrado ya más de 3 mil vidas, el cierre de cientos de negocios y desatado una crisis en la economía de Culiacán, la única certeza que hoy se tiene en el estado es que Rocha Moya tiene un “seguro” comprado con la presidenta Sheinbaum y con el movimiento de la 4T que se niega no sólo a entregarlo a Estados Unidos sino a investigar sus presuntos vínculos con el narco sinaloense.

Es tal la impunidad de la que goza el gobernador morenista que desde su ostracismo sigue mandando en la estructura estatal y en las definiciones que tomará Morena para elegir un candidato o candidata a la gubernatura el próximo año. Y, como ya dijo la presidenta que es decisión de él si sigue escondido entre su casa de Culiacán y su rancho en Badiraguato, ya se habla incluso de que Ruben Rocha quiere regresar como gobernador en funciones en el momento que lo decida.

Porque es tal la anomalía política y de seguridad que vive Sinaloa, que ni siquiera hay certeza de cuándo vence la “licencia temporal por más de 30 días” que le otorgó el Congreso estatal el pasado 1 de mayo. Hay un debate entre Morena y la oposición sobre la duración de su licencia.

Los morenistas sostienen que no hay un plazo porque el artículo 58 de la Constitución de Sinaloa le permite dejar el cargo por tiempo indefinido, mientras se nombra a un interino, en este caso la actual gobernadora Yeraldine Bonilla, que para efectos prácticos sigue siendo empleada de Rocha Moya; mientras que la oposición del PRI en el Congreso local, en voz de su coordinadora Irma Moreno Ovalle, sostiene que el artículo 148 constitucional establece que ninguna licencia de los servidores públicos del estado, por motivo alguno, puede durar más de 6 meses, por lo que el 2 de noviembre se le vence la licencia al gobernador para retomar su cargo.

Pero Rocha Moya no es el único protegido bajo la sombra del gobierno mexicano. Su compadre, el senador Enrique Inzunza, y su pupilo, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, además de otros cinco acusados por Estados Unidos, siguen también ocultos y arropados por el gobierno federal. En el caso de Inzunza, quien aparece esporádicamente con publicaciones en redes sociales, lleva ya más de tres meses sin pararse en el Senado, donde Morena lo encubre y protege, bajo el argumento de que al no haber periodo ordinario de sesiones, no tiene que acudir presencialmente.

Sólo que el próximo 1 de septiembre, cuando se inaugura el nuevo periodo ordinario de la llamada Cámara alta del Congreso mexicano, el senador Inzunza, como todos los demás integrantes del Senado, tendrá que acudir presencialmente y si no lo hace, tendría que definirse si solicita una licencia para separarse del cargo y, en ese caso, asumiría su suplente.

Y ahí viene otro problema: que el suplente de Enrique Inzunza en el Senado es nada menos que Omar López Campos, exsecretario de Bienestar en el gobierno de Rocha Moya y actualmente registrado como aspirante a la candidatura de Morena al gobierno estatal. ¿Luego entonces, si Inzunza no regresa al Senado, su suplente asumirá el escaño y dejará el proceso interno de Morena donde se le considera ya como el nuevo “delfín” de Rubén Rocha? Vaya entuerto el que se trae Morena en Sinaloa.

Al final, lo que queda claro con la respuesta que ayer dio la presidenta, de que su gobierno no ha recibido ni información ni pruebas del gobierno de Estados Unidos que ameriten la detención o extradición de Rocha Moya, es que el gobernador sinaloense tiene una protección total y garantizada por parte del gobierno mexicano.

Tal vez eso se deba a algo que cuenta un gobernador de Morena, de un estado norteño, que en una ocasión, allá por noviembre de 2024, después de acudir a una reunión con la presidenta Sheinbaum en Palacio Nacional, le pidió un “aventón” a su colega Rubén Rocha Moya que se ofreció a llevarlo hasta Culiacán para que de ahí lo fueran a recoger para llevarlo a su estado.

Dice el citado gobernador norteño de Morena que cuando se subieron al avión que traía el gobernador de Sinaloa y despegaron, en algún momento del vuelo Rocha Moya le soltó una pregunta en tono muy casual: “¿Y tú cuánto le pusiste a la presidenta?”. El invitado que no entendió bien la pregunta preguntó: “¿Cómo que cuánto le puse? Pues yo la apoyé con redes en mi estado y promoviendo el voto a su favor”, respondió el morenista.

Pero Rocha insistió: “No, no me refiero a eso, cuánto dinero le pusiste?”. El gobernador extrañado devolvió la pregunta: “¿Por qué, tú cuánto le pusiste?”. Y el mandatario sinaloense no dudó en su respuesta: “150 millones de pesos”. El invitado, con cara de sorpresa, se atrevió a cuestionar a su anfitrión: “¿Y cómo conseguiste tanto dinero?”. “Ah, pues se los pedí a unos amigos que ayudaron con gusto sabiendo que era para la campaña presidencial”.

Quizás por eso Rocha Moya se siente tan seguro y sabe que tiene un seguro que lo protege. Y por eso “todo depende de él” si quiere seguir escondido y con seguridad federal que lo cuida de cualquier intento de Estados Unidos, o si en algún momento, con todo y las acusaciones por las que ya le abrieron un juicio en la Corte Sur del Distrito de Nueva York, el morenista decide retomar el cargo de gobernador al que pidió licencia pero que, en los hechos, no ha dejado de ejercer.

Con información: ELUNIVERSAL+/SALVADOR GARCIA SOTO/

LA “MESA que NADIE EXPLICA”: YA son 1,620 DÍAS de DESAPARICIÓN de ZETA,DOS MARINOS, y la APARICIÓN de “la CHISPA” del CDG en CENA con AMÉRICO y NARRO… entre cortes argentinos y vinos importados.


El 6 de marzo de 2022, en el restaurante Cambalache Oasis Coyoacán,ubicado en la Avenida Miguel Ángel de Quevedo 227, local R-03-04, Romero de Terreros. Un rincón de esa ciudad que presume historia, cultura y arquitectura mientras intenta sobrevivir al tráfico, las prisas y el ritual chilango de encontrar estacionamiento sin perder la dignidad. Hubo una comida que se volvió escándalo nacional, no por el menú argentino de —carnes de cortes finos y vinos importados— sino por los nombres, las fotografías y, sobre todo, por lo que ocurrió después.

En imágenes difundidas de aquel día —primero por el Senador de Morena José Narro, que fueron eliminadas poco después, pero publicadas posteriormente por el periodista de El Universal, Héctor de Mauleón— aparecían el entonces senador y precandidato de Morena al gobierno de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, y el convicto por crimen organizado, Gerardo Teodoro Vázquez Barrera alias El Gerry,quien despues seria descubierto como operador político de Americo y oriundo de Miguel Aleman.

De acuerdo con la información publicada en 2010, el Juzgado Primero de Distrito en Nayarit dictó a Vázquez Barrera auto de formal prisión como presunto responsable de los delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, en la modalidad de depósito de recursos dentro del territorio nacional y transferencia de éstos al extranjero.

Vázquez Barrera fue reportado como desaparecido el mismo 6 de marzo en Coyoacán; también desaparecieron los marinos Victoriano Rodríguez Zurita y Óscar Manuel González Andrade, asignados inicialmente como escoltas de Narro y luego del capo Zeta.

Villarreal Anaya ,fiel al guion de «Moreno indignado» rechazó públicamente los señalamientos: sostuvo que no hubo una reunión con Vázquez Barrera ni con los marinos y que la fotografía fue “ocasional”, tomada después de que esas personas saludaran a Narro.

Sin embargo, el ahora gobernador no contaba con que sería identificado tambien,en la misma mesa, el ex-militar Mario Guitán Rosas, a quien el periodista Héctor de Mauleón señalo en El Universal en su carácter de lugarteniente del Cártel del Golfo,ligado a levantones, extorsiones y múltiples ejecuciones, entre ellas la del delegado de la FGR en Reynosa,Ernesto Cuitlahuac Vazquez Reyna.

«….Se refería a Mario Guitián Rosas, operador de Los Metros, una facción del Cártel del Golfo que opera en Reynosa, Tamaulipas.

De acuerdo con información de inteligencia, dicha facción es dirigida por César Morfín Morfín, El Primito, quien hace años estableció una alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación y en mayo pasado fue sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por robo de combustible y tráfico de fentanilo. El Primito es señalado por Washington como líder del Cártel Jalisco en Tamaulipas.

Reportes de inteligencia indican que debajo de él se encuentra Carlos Humberto Acuña de los SantosEl Comandante Mono o El M36, y que más abajo se encuentra El Chispa, quien opera “físicamente” en Reynosa.

Mario Guitián Rosas controla una serie de empresas legalmente establecidas que sirven de fachada a las actividades del grupo criminal. El activista Hernández Tovar lo vinculó con despojos de predios y terrenos que más tarde fueron convertidos en almacenes donde se depositaron millones de litros de huachicol. Los reportes lo ubican a la cabeza de una serie de secuestros y extorsiones a empresarios.

Una línea de investigación lo vincula con el asesinato del delegado de la FGR Ernesto Cuitláhuac Vázquez Reyna, ocurrido poco después de que fuerzas federales realizaran el aseguramiento en la colonia La Escondida de dos millones de litros de combustible introducido al país de manera ilegal. El Chispa controlaba la delegación de la FGR en Reynosa: según reportes oficiales, Vázquez Reyna solía reunirse frecuentemente con él. Hay registros de que le reclamó al delegado por el operativo que se les cayó encima.

Otra imagen de la misma reunión exhibe al lugarteniente del Cartel junto al gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, quien ha sido reportado como investigado por autoridades de Estados Unidos, en un abrazo mutuo.

Y una pregunta pública sigue sin explicación: ¿quién convocó a aquella mesa, donde abundaban los años de cárcel?, ¿Quién invitó a quién? ¿Llegaron juntos? ¿Quién pagó la cuenta? ¿Qué acordaron con El Gerry sentado en su mesa y que enseguida fue levantado con dos Marinos que servían de escoltas.

Porque en política, como en los restaurantes, no todas las sobremesas son inocentes sólo porque Americo las llame casuales.

El menu de la ultima cena del Gerry

Y hubo cortes argentinos, botellas de tinto y una sobremesa donde chorreaba el dinero que cada que hablaban, todo es posible, aunque no hay elementos públicos disponible que permitan afirmar qué ordenó cada comensal ni, mucho menos, convertir una especulación gastronómica en prueba política, pero aun asi, les compartimos el menú.

Aqui lo relevante no es si alguien pidió un bife, asado de tira o un choripán con vino tinto Argentino o de la Ribera del Duero en España :lo relevante es que tres personas vinculadas a esa tarde de corte criminal fueron reportadas como desaparecidas y que el expediente sigue demandando respuestas verificables, incluso por la ONU.

Hasta el dia de hoy 12 de agosto de 2026 ya han transcurrido 1,620 días desde el 6 de marzo de 2022. Son 1,620 días de ausencia para Vázquez Barrera y para los dos elementos de seguridad cuyas familias aun demandan respuestas y que seguramente las tendrán cuando Americo deje la gubernatura y Morena junto con el oficialismo ya no sean cómplices. 

La cita entre iguales, criminales y narcopoliticos ,no acredita por sí misma la presunción de mas un delito inconfesable cometidos al amparo del poder por quienes aparecen en las fotografías; pero sí vuelve inaceptable la normalización del silencio institucional usado como capa que todo tapa.

La ética pública no exige que un político como Americo Villarreal sea culpable para dar explicaciones; exige exactamente lo contrario: que, ante hechos graves y de interés público, explique con precisión quién convocó, quién asistió, cuánto tiempo duró la reunión y quién pagó la cuenta antes que la gubernatura de Tamaulipas.

Antes de que —por causalidad más que por casualidad— esa mesa terminara rodeada por tres desapariciones con cara de levanton, entre ellas la de un capo que estuvo en prisión y que “causalmente” aparece en otras imágenes con cuadros de Morena.

La Fiscalía General de la Republica (FGR) tiene la obligación de investigar hechos en vez de solo fingirlo en actas y administrar evasivas. Y los ciudadanos,particularmente de Tamaulipas , tienen derecho a exigir respuestas, no relatos a la carta del gobernador , ni fotografías tratadas como simple decoración de campaña como preámbulo delictivo de un mandatario manchado una y otra vez en el cargo donde prometio sanar la entidad y resulta que la sigue enfermando mas.

Con información: @HdeMauleon/