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sábado, 5 de septiembre de 2026

“HERRAMIENTA MIGRATORIA o APARATO de VIGILANCIA ?: el ICE PUSO en MANOS de RECLUTAS un TELÉFONO que ACTÚA como NAVAJA SUIZA”… y que puede acceder a información de ciudadanos.


ICE puso en manos de reclutas recién llegados —algunos todavía sin pasar la revisión de antecedentes— una app de Palantir que funciona como libreta digital de cacería: cruza bases de datos, arma expedientes, puntúa “qué tan confiable” es un blanco y lo planta en el mapa. El detalle incómodo es que esa maquinaria parece haber entrado a operar sin la evaluación de privacidad específica que la ley exige cuando el gobierno recolecta, mantiene o difunde información personal identificable. 

Se llama ELITE —Enhanced Lead Identification and Targeting—, un nombre que suena menos a programa público que a videojuego de operaciones especiales. La creó Palantir, la empresa tecnológica ligada históricamente a la CIA y célebre por vender sistemas de minería de datos, inteligencia artificial, guerra y “policía predictiva”.

En el teléfono oficial de los agentes de deportación de ICE, ELITE viene de fábrica, según cinco funcionarios de la agencia consultados por The Intercept. La aplicación hace lo siguiente:

  • Revuelve información procedente de agencias gubernamentales y otras fuentes.
  • Construye expedientes o dossiers de posibles objetivos.
  • Agrupa personas en listas operativas.
  • Ubica direcciones y localizaciones en mapas.
  • Asigna un “confidence score”, una calificación sobre la supuesta precisión de la información con la que el sistema perfila al individuo.

En castellano de banqueta: ICE no sólo recibe un nombre y una dirección. Recibe un paquete listo para tocar una puerta, seguir un rastro o priorizar a quién buscar. Y el algoritmo, además, levanta la mano para decir: “éste parece buen candidato”.

Placa, pistola y acceso

La aplicación comenzó a circular mientras la administración de Donald Trump aceleraba su ofensiva migratoria de invierno en Minneapolis y ICE reclutaba personal a toda velocidad. La división de Operaciones de Ejecución y Expulsión de ICE incorporó más de 12,000 empleados mediante una campaña de contratación exprés, acompañada de recortes al programa de capacitación.

El problema no es menor: Reuters reportó a inicios de 2026 que miles de esas nuevas contrataciones salieron a trabajar sin que sus verificaciones de antecedentes estuvieran terminadas. Es decir, la burocracia entregó placa y arma antes de completar el filtro sobre quién estaba recibiéndolas.

Y, según fuentes internas consultadas por The Intercepttambién les entregó acceso a ELITE.

“Es una de las primeras aplicaciones que les dan a los nuevos oficiales para que puedan empezar a trabajar. Puedes acceder a ella sin tener autorización completa de antecedentes”, dijo un agente de deportación contratado durante la oleada. 

Otro funcionario de ICE lo resumió sin diplomacia: algunos de esos reclutas “nunca debieron ser contratados, mucho menos tener acceso a la información de ELITE”. Funcionarios de distintas regiones dijeron además que siguen trabajando agentes sin revisión de antecedentes concluida, incluso personas contratadas hace casi un año. 

Qué información se está jugando

La guía de uso de ELITE identifica una docena de fuentes de datos. Entre la información que puede poner en pantalla están:

  • Domicilios.
  • Antecedentes penales.
  • Registros migratorios.
  • Resoluciones judiciales.
  • Otros datos personales de inmigrantes y ciudadanos estadounidenses. 

No es información de trivia. Buena parte encaja en lo que el gobierno denomina PII: información personalmente identificable. Son los datos que, combinados, permiten saber quién eres, dónde vives, con quién has tratado, qué expediente tienes y por qué un agente podría fijarse en ti.

El sistema de IA de DHS reconoce que ELITE utiliza PII. El problema es que, bajo la Ley de Gobierno Electrónico de 2002, una agencia debe realizar y publicar una privacy impact assessment —evaluación de impacto en la privacidad— cuando estrena o modifica sustancialmente una tecnología que recolecta, conserva o difunde ese tipo de datos.

No se trata de llenar un formato por cumplir. Esa evaluación debería explicar qué datos se capturan, de dónde salen, durante cuánto tiempo se guardan, quién puede consultarlos, cómo se corrigen errores y qué controles existen si alguien abusa del sistema.

El trámite que no aparece

Mary Ellen Callahan, exjefa de gabinete del subsecretario de Seguridad Nacional y antigua responsable de privacidad del DHS, dijo que ELITE no pasó por el proceso normal diseñado para prevenir abusos y proteger derechos de privacidad. También sostuvo que el uso de bases sensibles por equipos todavía no verificados amenaza la seguridad pública: abre la puerta a que datos delicados sean mal utilizados por personas que aún no han sido plenamente investigadas. 

El DHS tiene una página donde cataloga sus usos de inteligencia artificial y allí aparece un enlace presentado como evaluación de privacidad de ELITE. Pero el enlace no lleva a un análisis de ELITE: dirige a una evaluación de 2019 de la Enforcement Integrated Database de ICE.

Ese detalle importa porque dicha base es sólo uno de los sistemas que ELITE consulta. No explica el conjunto entero de fuentes, ni la forma en que el algoritmo las mezcla, ni las inferencias que genera, ni la manera en que esas inferencias terminan orientando investigaciones migratorias y operativos de expulsión. 

Clare Garvie, abogada especializada en privacidad y subdirectora de política tecnológica del Policing Project de la Facultad de Derecho de NYU, lo planteó sin rodeos: el documento de 2019 fue publicado años antes de que DHS adquiriera ELITE y no describe las fuentes de datos de la app, su análisis de IA ni las conclusiones que produce para enfocar investigaciones y deportaciones. 

El verdadero riesgo

La discusión no es si una aplicación tiene una interfaz bonita o un nombre militarizado. El fondo es más áspero:

  • Un algoritmo puede convertir datos dispersos en una lista de personas “prioritarias”.
  • Un dato equivocado puede adquirir apariencia de certeza cuando aparece dentro de un expediente automatizado y con una puntuación de confianza.
  • Agentes recién contratados, sin revisión completa de antecedentes, pueden consultar información sensible.
  • La ciudadanía no tiene una explicación pública clara y actualizada sobre cómo funciona el sistema, qué vigila, qué conserva, quién lo usa y cómo reclama si queda atrapada en un error.

Un funcionario de ICE familiarizado con ELITE lo dijo con una frase que no requiere mucha edición: “Esto es una mierda de 1984”. Según esa fuente, hoy se usa contra inmigrantes indocumentados, pero técnicamente podría aplicarse con facilidad contra estadounidenses. 

Ahí está el hueso: cuando el Estado convierte el teléfono de cada agente en un centro portátil de perfiles, mapas, expedientes y predicciones, la línea entre “herramienta migratoria” y aparato de vigilancia se vuelve peligrosamente delgada. Y si ni siquiera hay claridad sobre quién entró a la fuerza, qué filtros pasó o qué datos puede abrir, la promesa de “seguridad” empieza a parecerse demasiado a una puerta sin cerradura.

Con información: INTERCEPT/

“SÍ, SÍ son NARCOTERRORISTAS: HARFUCH CONFIRMA 23 ATAQUES con EXPLOSIVOS con SHEINBAUM”… la mayoría, impunes.

Omar García Harfuch confirmó públicamente 23 agresiones con explosivos en Zacatecas durante la actual administración federal: seis fueron perpetradas mediante vehículos. La más reciente fue un atentado contra la comandancia de Ojocaliente.

Sin embargo, no evidencia pública suficiente para sostener que todos los responsables de los 23 casos estén detenidos; el propio funcionario dijo que continuaban las labores para localizar y capturar a los demás. 

El epicentro más reciente de esa escalada fue Ojocaliente. La noche del 30 de agosto, un vehículo cargado con alrededor de 200 kilos de explosivos estalló frente a la comandancia de la Policía Municipal; el saldo fue de 11 personas lesionadas y daños en viviendas y vehículos cercanos. 

La autoridad federal vincula el ataque con la confrontación territorial entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel del Pacífico o de Sinaloa. 

Harfuch dijo que el uso de explosivos está “muy focalizado” y lo atribuyó principalmente al CJNG. También aseguró que se ha detenido a quienes colocan esos artefactos. Pero su propia frase contiene el matiz que impide convertir esa afirmación en una victoria definitiva: las corporaciones federales y locales “estamos trabajando en la ubicación y la detención de los demás”. Es decir, reconoce que la estructura criminal no está desarticulada y que aún hay responsables fuera del alcance de la justicia.

En el caso de Ojocaliente, sí existe una base verificable para afirmar que hubo detenciones: las autoridades reportaron la captura de Juan Pedro “N”, señalado como presunto responsable principal de colocar los explosivos, además de Hipólito “N” y Miguel “N”, a quienes se atribuyen labores de vigilancia vinculadas con la agresión. 

A Juan Pedro “N” le habrían asegurado una granada, un artefacto explosivo improvisado, cartuchos, cargadores, droga, ponchallantas y un vehículo. Sin embargo, son detenidos y presuntos implicados, no culpables sentenciados; hasta ahora, la información pública disponible no acredita condenas judiciales ni permite asegurar que la autoridad haya capturado a todos los operadores de los 23 ataques. 

Qué está comprobado

  • Zacatecas acumula 23 agresiones con explosivos durante la presente administración federal; seis se cometieron con vehículos. 
  • El ataque de Ojocaliente ocurrió contra una comandancia municipal y habría empleado aproximadamente 200 kilos de explosivos.
  • La agresión dejó 11 personas lesionadas. 
  • Se reportaron tres detenidos relacionados con el caso de Ojocaliente: Juan Pedro “N”, Hipólito “N” y Miguel “N”. 
  • La indagatoria continuaba abierta y las autoridades admitían estar buscando a más participantes.

Qué no está demostrado

  • Que los 23 ataques hayan sido esclarecidos uno por uno.
  • Que todos sus autores materiales, mandos, financistas y proveedores de explosivos estén presos.
  • Que exista ya una sentencia firme contra los tres detenidos de Ojocaliente.
  • Que la atribución al CJNG haya sido probada judicialmente en la totalidad de los casos; por ahora se trata de la línea y atribución oficial de seguridad.

¿Son terroristas?

En el lenguaje político y periodístico, un coche bomba contra una comandancia, con una carga de 200 kilos de explosivos y daños en población civil, tiene una finalidad evidentemente intimidatoria: demostrar capacidad de fuego, sembrar miedo, castigar a la autoridad y disputar control territorial. Eso explica que se abra el debate sobre narcoterrorismo.

El artículo 139 del Código Penal Federal contempla terrorismo cuando alguien usa explosivos u otro medio violento contra bienes, servicios o personas y produce alarma, temor o terror, con el propósito de atentar contra la seguridad nacional o presionar a una autoridad o particular para obligarlo a tomar una determinación

Por tanto, la conclusión responsable es esta: los hechos podrían encuadrar en la hipótesis penal de terrorismo, pero no basta llamarlos “terroristas” para que jurídicamente lo sean. La Fiscalía tendría que acreditar, caso por caso, no sólo la explosión y el daño, sino el propósito específico exigido por la ley: presionar u obligar a la autoridad, o atentar contra la seguridad nacional. Hasta donde llega la información pública revisada, el gobierno ha hablado de células del CJNG, disputa territorial y agresiones con explosivos; no ha informado que haya judicializado formalmente estos casos bajo el delito federal de terrorismo. 

No fue un incidente aislado ni una “agresión focalizada” menor:fueron 23 ataques con explosivos en Zacatecas. Harfuch puede exhibir tres capturas en Ojocaliente, pero no presentar como asunto resuelto una cadena de atentados cuya propia autoridad reconoce que sigue investigando. 

Si un cártel coloca coches bomba frente a instalaciones policiales, usa cientos de kilos de explosivos y deja una estela de miedo entre civiles, la discusión ya no es semántica: México debe explicar por qué esa violencia todavía se administra como estadística criminal y no se persigue, con todas sus consecuencias, como una estrategia de terror.

Con información: ELNORTE/

LAS “CACAYACAS” de HARFUCH: le MATAN AGENTES en VERACRUZ y, OTRA VEZ, dice: “NO QUEDARÁN IMPUNES”… en Sinaloa le mataron a otro, aún impune, y la viuda le reclamó en redes.


La fórmula ya es conocida: primero caen los agentes, después llega el pésame institucional y, como remate obligatorio, el “no quedarán impunes”. En Omealca, Veracruz, dos federales fueron asesinados y una agente resultó herida durante labores de investigación; Omar García Harfuch anunció operativo, respaldo a las familias y la promesa de justicia. Otra vez el libreto completo. 

El problema no es la promesa; el problema es que ya parece comunicado de machote. Cambian el municipio, el número de muertos, el grupo armado y la fotografía del operativo, pero el estribillo permanece intacto: pésame, reconocimiento a la valentía, despliegue inmediato y la solemne advertencia de que ahora sí habrá castigo.

La escena remite inevitablemente a Sinaloa, donde uno de los primeros agentes federales enviados bajo la estrategia de Harfuch, Halexy Guadalupe Velderrain Con, fue asesinado en Culiacán. 

Entonces, una mujer que se identificó como su viuda no le reclamó con diplomacia institucional: le reventó en redes la pregunta que nadie en el gabinete quiere contestar. ¿Cuál era la estrategia? Según su denuncia, enviaron a los agentes con armas cortas frente a criminales “armados hasta los dientes”, en vehículos iguales y sin placas, con una organización que describió como inexistente. 

No era una crítica de cafetería ni un tuit de oposición: era el reclamo de alguien que acababa de perder a su esposo y que, además, dijo que él mismo sospechaba que aquella comisión estaba mal planteada. Harfuch publicó condolencias; la viuda respondió con una acusación demoledora: no bastan las palabras cuando los elementos terminan convertidos en bajas de una estrategia que, desde abajo, luce más como improvisación que como inteligencia. 

Y ahora Omealca. Dos muertos más. Otra compañera lesionada. Otro “operativo” para ubicar a los responsables. Otra promesa de que no habrá impunidad.

El problema de la frase

“No quedarán impunes” debería ser una garantía extraordinaria, no la muletilla oficial que se activa cada vez que el Estado llega tarde. Porque si la frase tuviera el peso que pretende, no sería necesario repetirla con tanta frecuencia ni recitarla sobre cadáveres de policías.

En Sinaloa, durante la guerra interna de facciones del propio Cártel de Sinaloa, han sido asesinados casi un centenar de policías, mientras las autoridades producen boletines, balances, capturas aisladas y promesas que rara vez explican quién ordenó, quién ejecutó, quién financió y quién permitió. La impunidad no se combate con una línea para X; se combate con investigaciones verificables, responsables procesados y sentencias.

Hasta ahora, la retórica oficial luce mucho más consistente que los resultados.

Omealca no es un accidente

Omealca tampoco aparece de la nada en el mapa de la violencia. En julio de 2025, pobladores atacaron una base policial y dejaron a un uniformado herido. Un mes antes, elementos de Marina asignados a tareas de seguridad fueron agredidos con machetes y piedras; uno de los militares realizó disparos al aire para contener la agresión.

Es decir: había antecedentes de hostilidad, riesgo y capacidad de agresión contra fuerzas de seguridad. Por eso la pregunta no es sólo quién disparó contra los federales. La pregunta incómoda es si las corporaciones enviadas a la zona contaban con inteligencia previa, equipo suficiente, rutas seguras, protocolos de extracción, respaldo táctico y una estrategia que no consistiera en mandar agentes al terreno para después lamentar su muerte.

Porque cada caída de un policía no es únicamente una tragedia personal y familiar. También es un examen del Estado. Y si el examen consiste en prevenir ataques, proteger a sus agentes y castigar a quienes los asesinan, el gobierno sigue entregando condolencias donde debería entregar resultados.

Harfuch dice que en Omealca no habrá impunidad. Ojalá. Pero después de tantas veces que el poder ha pronunciado esa misma frase —en Sinaloa, Veracruz y medio país— ya no alcanza con repetirla como conjuro.

Los muertos no necesitan un tuit mejor redactado. Necesitan que el Estado deje de mandarlos a pelear guerras mal planteadas y, por una vez, convierta el “no quedarán impunes” en algo más que otra cacayaca de boletín.

Con información: ELNORTE/

«ENTONCES FALTA un LOGO…de la DEA: RETUIT a HARFUCH en DECOMISO de 16 TONELADAS de METANFETAMINA; NO HABRÍAN OCURRIDO SIN AYUDA de EE.UU., dice AGENCIA ANTIDROGAS»…como muchísimos más que se endilga “Batman”.


El decomiso de más de 16 toneladas de metanfetamina en Sinaloa no fue sólo una postal de “Marina | Seguridad | FGR”: según Estados Unidos, detrás de ocho laboratorios desmantelados en poco más de una semana estuvo la inteligencia y la investigación de la DEA. La agencia fue todavía más explícita: esos aseguramientos “no habrían ocurrido” sin ese trabajo compartido. 

El crédito que se recorta

Entonces falta un logo: el de la DEA. Porque en las fotografías del golpe histórico contra el narco aparecen Marina, Seguridad y FGR; en el relato de Omar García Harfuch se concede, apenas, que hubo “intercambio de información con agencias de Estados Unidos”. Pero Washington no está hablando de una llamada de cortesía ni de un archivo reenviado por WhatsApp: la DEA sostiene que su inteligencia y su investigación fueron decisivas para que México desmontara ocho laboratorios de metanfetamina y asegurara más de 16 toneladas de droga en Sinaloa,como cita El Norte.

Harfuch presume —con razón— un complejo clandestino de 5,700 metros cuadrados, más de 16 toneladas de metanfetamina, químicos y una afectación de 347 millones de dólares a la estructura criminal. Pero cuando la operación depende de información compartida y trabajo investigativo bilateral, el discurso oficial mexicano suele reducir a Estados Unidos a una nebulosa diplomática: “agencias” sin nombre, cooperación sin apellido, inteligencia sin logotipo.

La DEA, en cambio, no se anduvo con modestias. Reposteó el anuncio de Harfuch y colocó el asterisco que faltaba: los decomisos, dice, no habrían ocurrido sin su inteligencia

Es decir, México ejecutó en territorio mexicano, con instituciones mexicanas y bajo la bandera de la soberanía; pero la ruta hacia los laboratorios pasó por el radar estadounidense.

No se trata de regalarle la medalla a Washington ni de convertir cada operativo mexicano en publicidad de la DEA. Se trata de contar la película completa. 

Si la cooperación binacional funciona para localizar fábricas de metanfetamina, romper cadenas de suministro y golpear finanzas criminales, no debería mencionarse como nota al pie cuando se presenta el éxito ante las cámaras.

La contradicción es conocida: el gobierno mexicano quiere exhibir eficacia propia —y debe hacerlo—, pero evita subrayar cuánto pesa la colaboración con Estados Unidos por el costo político de admitir dependencia operativa. El problema es que la omisión no fortalece la soberanía; sólo vuelve incompleto el expediente.

La soberanía no se defiende escondiendo el valioso componente estadounidense de un operativo, cuyos alcances serían mayores si Mexico dejara de enmascarar su soberanía con la protección selectiva al narco.

Porque si la DEA aporta la pista,incluso la coordenada, México ejecuta el cateo y captura,el verdadero problema no es que falte un logo en el tuit: es que todavía falta transparencia y menos hipocresía mexicana en torno al tamaño real de la alianza.

Con información; ELNORTE/

«QUIEN ESPIO al CONCLAVE ?: ARLEQUIN TIENE VARIAS HIPOTESIS en TORNO a CARNALES MALANDROS HIJOS de LOPEZ HABLADOR»…ya lo traen en el ADN.


Antes que nada, esta lista negra, no es una lista negra, es un análisis del ecosistema que pudo haber grabado el cónclave que sostuvieron Andy y Gonzalo López Beltrán con un par de empresarios machuchones, muy machuchones, en un restaurante de la colonia Condesa.

Si Andy y Gonzalo se reúnen a comer con prominentes hombres de negocios es para darles consejos de ¡cómo hacer grandes negocios! Su experiencia y sus años de trabajo son altamente valorados por los hombres de empresa. Y si a cambio de su sabiduría les pagan algunos buenos vinillos y finos destilados, es una retribución insignificante. Además, ellos siguiendo los principios éticos de la familia, serían incapaces de recibir algo más que una buena comida y una charla a cambio de sus asesorías.

No podría haber nada ilegal o inmoral en esta comida de hombres de negocios entre un magnate tequilero, Juan Domingo Beckman (de Casa Cuervo), un prominente empresario tecnológico, Mauricio Garduño (fundador de SixSigma Networks), un tiburón de la industria del chocolate, Andy López Beltrán (de Chocolates Rocío) y un experto en la construcción de trenes, Gonzalo López Beltrán (supervisor honorífico de la construcción del Tren Interoceánico), pero aun así, alguna fuerza maligna grabó en video por 5 horas el encuentro de empresarios en el restaurante «Magazzino» de la colonia Condesa.

Así que, siguiendo el método de la teoría de capas de la afamada doctora en ecosistemas, Luisa María Alcalde, analicemos las siguientes capas que podrían ayudar a comprender quiénes y por qué invadieron la privacidad de dos de los bien portados hijos del expresidente.

Primera capa

En este nivel, sin duda se encuentra la ultraderecha, el enemigo de mil rostros del movimiento popular de la Cuarta Transformación. Sin duda, aquí se podría ubicar al principal interesado en manchar el prestigio y el buen nombre de los honorables cachorros de la 4T y orgullo de su padre.

La misión podría haber sido encargada por el propio presidente de los Estados Unidos Donald Trump, a quien seguramente no le gustó que Andy,vis luego de que le hicieran la grosería de cancelarle su visa, le haya restregado sus verdades en una carta que le envió y que, por cierto, el mandatario no ha tenido la cortesía de responderle (malvado magnate gringo).

El espionaje también pudo ser encomendado por el secretario de Estado, Marco Rubio y el subsecretario Christopher Landau, quienes no pueden superar que Andy haya pedido a Trump que los destituyera de sus cargos y que los exhibiera como “jefes de pandillas dedicados a espiar, acosar, intervenir y agraviar a otros países” que proceden con métodos “al estilo hitleriano”. Así que antes de que les solicitaran dejar sus cargos habrían buscado manchar la honorabilidad del hijo del fundador de la Cuarta Transformación.

Segunda capa

Aquí se podría ver la huella de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que tiene los equipos necesarios para seguir los pasos de los muchachos, tanto de Andy y Gonzalo en sus convivios con empresarios, amigos y socios, como de José Ramón en sus muy merecidos y frecuentes viajes, en los que han llegado al exceso de retratarlo en paños menores (malvados espías irrespetuosos de la barriga preciosa del muchacho).

Pero, la cosa se podría poner peor. En esta capa, podría estar también la colaboración de la inteligencia nacional, es decir, espionaje del gobierno mexicano, lo que indicaría que hay un neoliberal derechoso infiltrado en el aparato de inteligencia del Estado. Muy, muy preocupante, más que si fuera la CIA, pues la agencia estadounidense tiene la misión de desestabilizar los gobiernos populares y democráticos que no se sometan a los designios del imperio. Pero, si dentro del movimiento de la 4T hay un fifí con piel de trasformador, sería una traición y una desgracia para la soberanía.

Tercera capa

Competidores celosos. En esta capa podrían estar ubicados empresarios de la industria chocolatera que han visto cómo Andy y Gonzalo les han comido el mercado con su exitosa marca de chocolates Rocío. Estos envidiosos no digieren que a los hermanos López Beltrán les vaya tan bien en el negocio.

Que en un tiempo tan corto estos emprendedores se hayan convertido en magnates del cacao, con ganancias que les permiten comprar obras de arte, viajar por el mundo, hospedarse en hoteles de lujo, viajar en camionetas machuchonas con grandes escoltas, beber buenos vinos, comer en restaurantes de lujo y comprar en tiendas de diseñador, de alta gama, les dicen.

Hasta aquí las capas que conformarían este ecosistema (que no es lista negra). Pero una vez analizado lo anterior, es necesario decir que ya estuvo, ya supérenlo, ya dejen en paz a estos pobres muchachos.

Dejen de lado la envidia. Claro que la prosperidad económica, que gracias a sus extenuantes trabajos que tienen Andy y Gonzalo, genera la envidia, la ojeriza de muchos.

Desde luego que la buena y tranquila vida de José Ramón López Beltrán les provoca urticaria a varios. Cuántos no quisieran tener un trabajo que les permita vacacionar de manera frecuente en resorts del Caribe o en parques de diversiones en Estados Unidos. Pero, aunque usted no lo crea, no son materiales los mayores lujos que el buen Joserra tiene, sino el tiempo del que goza para poder disfrutar con su familia los frutos de su esfuerzo.

Y si andan encamionetados y escoltados es por su seguridad, pues la derecha conservadora les ha creado una falsa imagen de villanos, cuando el único delito que han cometido estos buenos hijos es habernos prestado a todos los mexicanos a su padre por seis años para que transformara al país.

Así que por agradecimiento a su señor padre, ya déjenlos en paz, no los estén espiando, carajo.

ME CANSO GANSO.– A las pruebas me remito.– Uno de los primeros logros presentados en el Segundo Informe de la presidenta Claudia Sheinbaum es que “se ha separado el poder político del poder económico”. Y la prueba palmaria de ello es el cónclave de la Condesa, en el que los hijos de un expresidente se reúnen con dos de los más importantes hombres de negocios del país. Seguramente, en la reunión se habló de beisbol.

ME CANSO GANSO II.- LA MULTIPLICACIÓN DE LOS DEPAS- Si hay algo que se le debe reconocer a los integrantes de la izquierda austera en el poder es su muy eficiente manera de administrar los recursos económicos. 

El caso más destacado es el del titular de Birmex, Carlos Ulloa, quien con un salario de máximo 100 mil pesos mensuales netos, en solo tres años logró comprar de contado dos departamentos con valor de 22 millones de pesos y viajar por el mundo. Que desperdicio, Ulloa administrando vacunas y medicamentos cuando podría ser el encargado de las finanzas del país. El secretario de Hacienda ideal.

Con información: ARLEQUIN/ELUNIVERSAL+

LO “DESTROZARON” las REDES: AMÉRICO QUISO CONVERTIR en EPOPEYA el NO TENER VISA y NO TUVIERON PIEDAD»… el gobernante no sólo perdio la visa: perdió la vergüenza y certidumbre.


La ocurrencia del aun gobernador de Morena en Tamaulipas,Americo Villarreal Anaya, salió el 1 de septiembre, camino al Segundo Informe, a la salida de un restaurante del Centro Histórico. No fue un discurso. Fue una frase de pasillo, de esas que se sueltan cuando el periodista ya tiene el micrófono a cinco centímetros y el gobernador de un estado fronterizo necesita convertir una sospecha en virtud.

Américo Villarreal Anaya lo formuló así: “Yo creo que ahorita le quitan tantas visas a tanta gente, que va a ser en un momento dado meritorio que no tengas visa”. Y, por si acaso, el apéndice obligatorio: él sí la tiene. Ya la mostró. Veinte veces, según su propio recuento. No será testigo protegido. Se ajusta a las leyes mexicanas. Fin del número.

El truco es antiguo y no por eso menos audaz: si te quitan el documento, no es un problema de seguridad de Washington; es un diploma de soberanía. Tener visa empieza a oler a complicidad con el Imperio. No tenerla, a medalla. El gobernador de Tamaulipas —estado con tres de los cruces más gordos del planeta— acaba de sugerir que el mérito fronterizo consiste en no poder cruzar.

La red no lo tomó como epopeya. Lo tomó como maroma.

El video de Reforma (Natalia Vitela) fue el que más corrió: 87 mil vistas, 253 likes, 58 retuits, 15 citas, 42 respuestas. No es un incendio nacional, pero sí el clip oficial de la ocurrencia.

El que más mordió, con menos audiencia y más veneno, fue Luis Cárdenas: casi 20 mil vistas490 likes148 retuits, 27 citas y 119 respuestas. El texto no disimuló: “los morenistas ya no saben qué maroma hacer ante las presiones de EU”. Ahí está el termómetro real. No el volumen de Reforma; el sarcasmo que se multiplica.

Mónica Garza subió el mismo video a 7 mil vistas. Manuel López San Martín lo despachó con la misma tesis de la maroma (4.6 mil vistas). Karla Iberia Sánchez fue más quirúrgica: recordó que el hombre que convierte en mérito no tener visa gobierna el estado de los puertos, y remató con el “Yo SÍ TENGO” en mayúsculas, como si el aclaratorio fuera la parte más elocuente del chiste.

Sandra Romandía metió el dedo en la llaga que Villarreal quiere tapar con la frase: ZETA y otras pesquisas sostienen que el plástico puede seguir en la cartera precisamente porque no ha intentado cruzar desde noviembre de 2024, cuando fue a SpaceX en Brownsville. En el sistema, según esas fuentes, el visado ya no vive. El mérito, entonces, no sería ideológico. Sería administrativo.

Eso es lo puntilloso del episodio. No que un gobernador se ponga altivo con Washington. Es que, después de meses mostrando la mica como reliquia, ahora ensaya el plan B: si un día el plástico no sirve, el relato ya está escrito. No lo echaron. Se gradúa.

Tamaulipas no es un estado simbólico para este juego. Es aduana, puente, huachicol, carga y frontera dura. Convertir la revocación en honor es una operación de lenguaje para no tener que responder la única pregunta que importa: no si la visa es meritoria, sino por qué un mandatario de esa geografía lleva casi dos años sin poner un pie del otro lado y aun así insiste en que el documento late.

La ocurrencia no lo salvó. Lo exhibió. El tuit que más se comparte no es el de la soberanía; es el de la maroma. Y las métricas, modestas para el tamaño del cargo, dicen lo mismo: la frase no encendió una causa. Encendió una sonrisa torcida. En política fronteriza, esa sonrisa suele ser más cara que una visa cancelada.

Con información: «X»/@redes/