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sábado, 24 de octubre de 2026

«FISCAL y GENERAL ARGUENDEROS: BAJO una BRUTAL REZAGO y la CIFRA NEGRA de GENTE que NO DENUNCIA,PRESUMEN MENOS DENUNCIAS en TAMAULIPAS»…de lo que ocurre en la calle, mucho NO consigue entrar al expediente.


El fiscal Jesús Eduardo Govea Orozco, salió a presumir un Tamaulipas de aparador: robos en “mínimos históricos”, homicidios dolosos con una reducción de poco más de 12% durante el primer semestre de 2026 y una extorsión por debajo de la media nacional. Según la nota de Hoy Tamaulipas que no las confronta con la realidad lastimosa, el fiscal presentó estas tendencias como resultados de la inteligencia y la coordinación institucional. Todo muy lucidor. El problema empieza cuando se distingue entre lo que ocurre en la calle y lo que consigue entrar al expediente.

Porque una Fiscalía no puede confundir su ventanilla con el universo delictivo. Y menos convertir lo que registra en una fotografía completa de la seguridad.

La información que ya hemos publicado atribuida a la ENVIPE 2026, coloca la cifra negra de Tamaulipas en 94.5% durante 2025: delitos que no fueron denunciados o que, aun denunciados, no derivaron en una carpeta de investigación. 

Pero el contraste plantea una pregunta que no cabe debajo de la alfombra del boletín: ¿qué tan completa es la victoria que presume el fiscal si una proporción tan elevada de los delitos queda fuera de una investigación?

La ventanilla no es la calle

Govea presume que en septiembre el robo de vehículos y el robo a casa habitación alcanzaron sus registros más bajos desde 2015. Sin embargo, la nota que recoge sus declaraciones no presenta los números absolutos, la serie completa, las tasas poblacionales ni una comparación con estimaciones de victimización para esos delitos. 

Ofrece el anuncio del récord, pero no los elementos suficientes para auditar su alcance. Mucho listón inaugural para tan poca tabla a la vista.

Aquí está el punto que su entusiasmo pasa de largo: una disminución en los registros puede acompañar una reducción real del delito, pero no basta por sí sola para demostrarla. 

La ENVIPE distingue precisamente entre delitos ocurridos, delitos denunciados y delitos con carpeta. En el conjunto del país, estimó 33.8 millones de delitos durante 2025; solo 9% se denunció y en 6.6% del total se inició una investigación. Son tres universos distintos, no tres formas de anunciar el mismo éxito.

El fiscal quiere cobrar como pacificación lo que, con la información presentada en la nota, acredita únicamente como descenso de registros. Para dar ese salto necesita evidencia adicional, no más entusiasmo frente al micrófono.

EL REMATE: LA JUSTICIA EN SALA DE ESPERA Y EL FISCAL EN CAMPAÑA

Y para ponerle números al contraste entre el entusiasmo y los expedientes, está el mas reciente CENSO NACIONAL DE PROCURACIÓN DE JUSTICIA FEDERAL Y ESTATAL (CNPJF-E) 2026.

Ahí se le acaba la fiesta al fiscal optimista. Antes de colgarse otra medalla por los registros que bajan, que explique los expedientes que no terminan. Antes de presumir coordinación, que muestre cómo se convierte en investigaciones sólidas, acusaciones sostenibles y reparación del daño. Porque administrar miles de pendientes no equivale a resolverlos, aunque el informe venga perfumado de buenas noticias.

La justicia no se mide por lo contento que sale el fiscal en la nota, sino por las respuestas que reciben quienes acudieron a denunciar. Para echar las campanas al vuelo ya está el campanero; al fiscal le pagan para que el expediente camine, no para que el boletín corra.

Govea habla de “mínimos históricos”; la ciudadanía merece saber mínimos de qué: ¿de delitos ocurridos, de denuncias recibidas o de hechos registrados? Presentar esas categorías como intercambiables no es precisión: es propaganda con corbata estadística.

Y el contexto nacional está lejos de justificar las fanfarrias: la ENVIPE 2026 señala que 60.8% de los delitos no denunciados en 2025 se explicó por causas atribuibles a la autoridad. La pérdida de tiempo y la desconfianza fueron las principales razones. Es un dato nacional, no un porcentaje exclusivo de Tamaulipas; aun así, muestra por qué promover una ventanilla no equivale a conseguir que las víctimas confíen en ella.

La justicia tampoco termina cuando alguien abre una carpeta. En el país, la encuesta reporta que en siete de cada diez delitos con investigación el resultado fue “en trámite” o “nada”. Abrir el expediente es apenas empezar; presumirlo como reparación sería como celebrar la receta mientras el paciente sigue esperando tratamiento.

Menos argüende y más evidencia

Que el fiscal publique las series completas, precise las unidades de medición, explique los periodos comparados y contraste los registros con la victimización. Que a la promoción de canales de denuncia le agregue resultados verificables: investigaciones esclarecidas, bienes recuperados y daños reparados.

Porque el problema de Govea no es que comunique una reducción. Es que, en las declaraciones recogidas, atribuye el descenso a la eficacia institucional sin mostrar cómo separó ese efecto del subregistro ni cómo comprobó la relación causal que presume.

Si los resultados resisten esa revisión, que los defienda con datos. Si únicamente resisten el boletín, que no los venda como transformación de la realidad.

Una Fiscalía está para perseguir delitos, no para perseguir aplausos. Y un fiscal que anuncia victorias sin explicar los límites de su estadística no está despejando dudas: está haciendo argüende con los números.

Con informacion: Hoytamaulipas/ ENVIPE 2026/ CENSO NACIONAL PROCURACION DE JUSTICIA 2026/

EL «0.2% de INVESTIGACIONES»: «20 AÑOS, MILES de EXPEDIENTES por LAVADO de DINERO y la FGR OBTUVO apenas 17 CONDENAS FIRMES»… pero el fracaso no tiene exclusividad partidista.


Veinte años de prometer que ahora sí le pegarían al dinero del crimen y el resultado cabe en una línea: 8 mil 145 investigaciones por lavado de dinero y apenas 17 casos con sentencia condenatoria irrevocable. Eso reportó la FGR, vía transparencia, para el periodo 2006-2026, según una investigación de EL UNIVERSAL. La proporción equivale al 0.2% de las investigaciones abiertas. Mucho expediente; poquísima justicia firme.

El fracaso no tiene exclusividad partidista: nueve sentencias firmes durante el gobierno de Felipe Calderón, tres con Enrique Peña Nieto y cinco con Andrés Manuel López Obrador. En los dos primeros años de Claudia Sheinbaum, la fiscalía no había reportado ninguna condena irrevocable, aunque sí fallos favorables en primera instancia. Cambian los gobiernos y las siglas; la distancia entre el discurso y los resultados permanece.

Porque anunciar investigaciones no es ganar casos. Congelar cuentas tampoco equivale a obtener condenas. Durante años, el combate a las finanzas criminales ocupó discursos presidenciales y conferencias de prensa; las resoluciones firmes reportadas por la fiscalía cuentan una historia bastante menos presumible. El micrófono ha rendido mucho más que los expedientes.

Y tampoco se trata de 17 golpes demoledores a las grandes estructuras financieras del narcotráfico: sólo ocho expedientes involucraron a integrantes de grupos criminales y, según el reportaje, los sentenciados pertenecían mayoritariamente a los escalones bajos, como transportistas de efectivo en maletas, compartimentos ocultos o tráileres. La promesa era desmantelar las finanzas del crimen; buena parte de lo acreditado terminó en quienes cargaban el dinero.

Hay una precisión indispensable para que la crítica no se convierta en propaganda al revés: estas cifras corresponden a condenas irrevocables, no a todas las sentencias dictadas. Por tanto, no permiten afirmar que el 99.8% restante sean absoluciones o casos impunes: el reportaje no establece el desenlace de cada investigación y advierte que los procesos pueden prolongarse durante años. 

Pero esa limitación tampoco borra el dato central: en dos décadas, la fiscalía sólo reportó 17 casos con condena firme por este delito. Consultada por el periódico, no respondió. Para explicar semejante balance, tampoco hubo palabras.

Con información: ELUNIVERSAL/

«MODALIDAD 40: el RETIRO en la MIRA; las RESTRICCIONES del GOBIERNO ponen en la LÍNEA de FUEGO la EXPECTATIVA de una PENSIÓN DIGNA»…advierte la CIDHPDA.


El Gobierno le apunta al bolsillo de quienes buscan una vejez digna. La Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos para el Desarrollo de las Américas (CIDHPDA) advirtió que la modificación al esquema de pensiones Modalidad 40 vulnera directamente los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA). Dicho sin chaleco antibalas: el futuro de miles de personas queda en la línea de fuego de las decisiones gubernamentales.

El señalamiento del organismo es contundente: imponer restricciones, disparar las cuotas de aportación o aplicar criterios regresivos de cálculo que reduzcan la expectativa de pensión afecta de manera directa e irreversible la calidad de vida y el bienestar financiero de miles de personas adultas mayores y sus familias en México.

La factura no se queda en una cifra sobre el escritorio. Se mete a la casa, alcanza el gasto cotidiano y golpea la posibilidad de llegar a la vejez con algo más que incertidumbre. Según la CIDHPDA, disminuir arbitrariamente las pensiones vulnera el Derecho a la Dignidad Humana, el Derecho al Mínimo Vital y el Principio de Progresividad y Prohibición de la Regresividad.

En otras palabras: los derechos no son territorio que el Gobierno pueda ocupar y después abandonar, dejando a los pensionados entre los escombros.

Por eso, la Comisión exigió que cualquier modificación a los esquemas de pensiones y seguridad social cuente con un diagnóstico previo de impacto social y de derechos humanos que garantice la no regresividad de los DESCA. Primero medir el daño; no soltar el golpe y después pedirles a los afectados que aguanten.

La CIDHPDA anunció que mantendrá una vigilancia estrecha sobre las acciones institucionales que afecten los derechos de la ciudadanía mexicana y ofreció acompañamiento a quienes resulten perjudicados, para defender su derecho a una pensión justa, suficiente y digna.

Porque una pensión no es una concesión graciosa del poder, y la vejez no tendría por qué convertirse en una zona de combate donde el ciudadano aporta los años trabajados y recibe, a cambio, los disparos de incertidumbre de quien debería protegerlo.

Con información: ELNORTE/

¿DÓNDE CARAJOS CABEN TANTOS HOMICIDAS ?: AUN y con TAN POCO MAPA y TAN POCA GENTE, COLIMA SUPERA la TASA de MATAZÓN NACIONAL»… en medio de 50 mil cadaveres.


Colima tiene apenas 5,627 kilómetros cuadrados. El Censo de 2020 contó 731,391 habitantes: unos 130 por kilómetro cuadrado. Ese es el tamaño del escenario: un territorio pequeño, una población que ni siquiera llegaba al millón y una violencia que, según el gráfico deTResearch, encabeza el país. Mucha muerte para tan poco mapa.

La cifra es una mentada de madre a cualquier discurso de tranquilidad: 74 víctimas de homicidio doloso por cada 100 mil habitantes durante los últimos doce meses, de octubre de 2025 a septiembre de 2026. TResearch la presenta como cinco veces la tasa nacional. No es una mala posición: es el primer lugar del desastre.

¿Dónde carajos caben tantos homicidas? 

La pregunta es una provocación, no una cuenta: el gráfico registra víctimas, no asesinos, y no permite saber cuántos responsables hay. Pero sí permite dimensionar el espanto: en un estado de esas dimensiones y con esa población, la muerte alcanza una tasa que deja atrás a todas las demás entidades. La densidad demográfica no explica por sí sola la violencia; vuelve más concreto el escenario donde ocurre. No hablamos de un territorio interminable ni de una población gigantesca.

Y ahí está la comparación que revienta cualquier intento de maquillaje mañanero harfuchiano: incluso Sinaloa queda por debajo. Mientras el gráfico le asigna 45 víctimas por cada 100 mil habitantes, 

Colima llega a 74: una tasa aproximadamente 64% mayor. No significa que Colima acumule más víctimas en números absolutos; significa que, en proporción a su población, el saldo es todavía más brutal. En esta competencia que nadie debería ganar, Colima deja atrás a Sinaloa.

México: la muerte checa tarjeta

El balance nacional tampoco permite respirar. En su publicación fechada el 20 de octubre de 2026, TResearch reportó 41 víctimas el día anterior, un promedio de 40 diarias durante la última semana y 801 en el acumulado de octubre. 

Para 2026, el conteo presentado era de 13,728 víctimas; para el sexenio de Claudia Sheinbaum, de 49,932. La publicación identifica como fuentes al Gabinete de Seguridad —con datos preliminares—, al SESNSP y al INEGI

El promedio que TResearch atribuye al sexenio lo resume sin anestesia: una víctima cada 22 minutos. No es que maten con puntualidad de reloj; es que el acumulado permite medir el horror con un cronómetro. En México, la muerte no necesita checador: ya tiene estadística

Con información: TREsearch /

«VIGILEN al VIGILANTE: DEDO ELECTOR se METE a la CONTIENDA a METER PAZ para SACAR MAS»…quiere ser quien sostenga la correa.


El aún gobernador morenista, Américo Villarreal Anaya —por muy poco tiempo más—, quiere que los aspirantes de Morena en Tamaulipas compitan sin descalificarse: que exhiban trayectoria, presenten propuestas y no se despedacen por las posiciones de 2027. 

El sermón tiene buenos modales; lo que le falta es distancia del poder. Porque una cosa es pedir civilidad y otra pretender que el gobernador pase por observador desinteresado de la sucesión política en su propio partido.

Antes de ponerse el silbato, tendría que aclarar dónde termina el mandatario y dónde empieza el operador político. El dedo elector no se vuelve árbitro por esconder la mano.

Muy atento, pero todavía sin enterarse

Entrevistado ayer viernes 23 de octubre, a su llegada a Palacio de Gobierno, Villarreal a quien la prensa nacional le exhibió otra componenda en camino a EE.UU, anunció que estará atento a la civilidad de los participantes. 

Sin embargo, según las declaraciones reproducidas, también reconoció que no tiene conocimiento directo de los comentarios negativos que presuntamente circulan entre los interesados.

Es decir: todavía no conoce directamente los agravios, pero ya ofrece supervisar los modales. Un vigilante que inaugura la caseta antes de precisar qué está vigilando.

No identificó responsables, no expuso casos concretos ni anunció medidas específicas. Dejó, eso sí, una advertencia suficientemente amplia para que cada aspirante se acomode el saco: el gobernador estará pendiente.

La pregunta no es solamente de quién estará pendiente, sino para qué: ¿para defender una competencia abierta ? o para recordar que Palacio también vigila el reparto de posiciones, incluidas las destinadas a quienes no deberían reelegirse por ser productos políticamente tóxicos para el ejercicio de gobierno.

El dedo también debe rendir cuentas

En su condición de “dedo elector”, el cuestionamiento debe apuntar donde duele y a lo que puede verificarse: ¿qué garantías ofrece para que su poder no incline la competencia?

¿Habrá distancia efectiva entre el Gobierno y el proceso partidista? ¿Podrán los participantes cuestionar favoritismos sin que les cuelguen el letrero de divisionistas? ¿Se distinguirá entre una calumnia y una denuncia sustentada, aunque resulte incómoda para alguien cercano al poder?

Porque no basta con pedirles a los demás que guarden las formas. Quien gobierna también debe demostrar que guarda las manos.

La hipocresía aparece cuando se reclama limpieza en el lenguaje, pero se elude discutir la limpieza de la competencia. Mucha vigilancia sobre el adjetivo; demasiada discreción sobre las ventajas.

El piso está tan parejo que todos denuncian incendio

El contexto tampoco ayuda al sermón

Rómulo Pérez, presidente del Consejo Estatal de Morena y aspirante a la coordinación municipal en Ciudad Victoria, atribuyó a “fuego amigo” los cuestionamientos sobre su permanencia en el cargo. Katalyna Méndez, diputada local y aspirante a la misma coordinación, también denunció mentiras e intentos de desprestigio.

La Diputada Magaly Deandar acusa guerra sucia tras ser ligada con documentos oficiales a lugarteniente del Cartel del Golfo que abraza al gobernador.

Una fraternidad admirable: todos celebran la cancha y varios aseguran que les están prendiendo fuego a los zapatos.

Civilidad no significa cerrar la boca

Según la revisión de la convocatoria publicada por MORENA, la Base Octava prohíbe acusaciones públicas contra el partido, sus órganos y otros participantes, y contempla la cancelación del registro y dar vista a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia. La misma publicación advierte que la prohibición no distingue expresamente entre imputaciones falsas y denuncias documentadas.

Ahí está el riesgo: que la unidad termine convertida en una orden de silencio.

Una mentira merece ser desmentida. Una denuncia fundada merece ser investigada. Meter ambas en el costal de las “descalificaciones” sería una manera muy conveniente de proteger al señalado y disciplinar al que pregunta.

Que no se insulten, de acuerdo. Que no puedan exhibir irregularidades, de ninguna manera. La civilidad no puede convertirse en desinfectante de expedientes ni en perfume para tapar favoritismos.

Menos inspector de aspirantes, más gobernante bajo escrutinio

Américo puede pedir respeto, aunque muchos de sus actos y decisiones, tanto personales como de gobierno, les falten al respeto a los ciudadanos. Lo que no puede obtener mediante un discurso es un certificado de neutralidad.

Si pretende que su llamado tenga autoridad, debe aceptar que el escrutinio también suba las escaleras de Palacio. Que alcance sus intervenciones, sus cercanías políticas y cualquier eventual uso del Gobierno para favorecer aspiraciones. 

El gobernador no necesita encabezar la patrulla de buenos modales de Morena. Necesita dejar claro que el poder público no será una ventaja privada dentro del partido.

Porque el problema de una competencia no se agota en que los aspirantes se enseñen los dientes. También importa saber quién sostiene la correa.

Y cuando el gobernador se ofrece a vigilar a todos, la pregunta indispensable sigue siendo la misma: ¿quién vigila al gobernador ? acaso el «CALABAZO LLENO DE CALABAZA».

Con información: Hoytamaulipas/

“¡PARÍS a TUS PIES, CHAMAQUITO!: CRÓNICA de VIAJEROS con PRESUPUESTO del INE EXHIBE CONTRATISTA e HIJO de la PRESIDENTA TADDEI en FRANCIA”… renunciarla debe dejar de ser opción para meterla a la cárcel.


“¡París a tus pies, chamaquito!”. No es el anuncio de una agencia de viajes: es la frase con la que el proveedor del INE José Alfredo Hernández Casillas agasaja a Jorge Francisco Piñeda Taddei, hijo de la presidenta del organismo electoral, Guadalupe Taddei, mientras comparten champaña en una lujosa habitación de hotel en la capital francesa.

La Torre Eiffel al fondo, la pirámide del Louvre a la vista y las copas listas. Una postal de fraternidad entre un contratista y el hijo de quien encabeza la institución a la que provee. Porque una cosa es la distancia institucional y otra, por lo visto, la distancia entre la botella y la copa.

Según el material difundido por Latinus, Hernández Casillas recibe al joven, le presume el paisaje y pone en marcha el brindis:

“La Torre Eiffel, allá, acá el Louvre. ¿Viste la pirámide ahí? París a tus pies, chamaquito”.

Después viene la ceremonia de bienvenida: “Destapando un champagne, ándele. La primera copa en París”.

El muchacho prueba y aprueba: “Ay, qué bueno está el champagne de París”.

“A toda madre”, responde el empresario. La conversación no explica contratos, pero sí retrata una confianza bastante menos acartonada que un encuentro de proveedores.

El detalle incómodo no está en la vista

Hasta aquí podría parecer una crónica de viajeros con buen presupuesto. El problema es el personaje que sirve de anfitrión: de acuerdo con la información difundida, Hernández Casillas ha sido investigado por la Auditoría Superior de la Federación y la Unidad de Inteligencia Financiera por presuntas irregularidades en contrataciones electorales y operaciones vinculadas con empresas factureras.

Es decir, no estamos solamente ante un señor entusiasmado con la arquitectura francesa. Estamos ante un proveedor bajo escrutinio, brindando con el hijo de la presidenta del INE. El paisaje será parisino; las preguntas son perfectamente mexicanas.

Carlos Loret de Mola aseguró en Latinus que la suite cuesta 200 mil pesos por noche. Aunque la cifra debe atribuirse al periodista, es precisamente ahí donde empieza lo que merece investigarse, no lo que conviene dar por probado. Porque el champaña hace espuma; las responsabilidades necesitan documentos.

Del avión a la casa: confianza con álbum familiar

La cercanía exhibida no termina en el brindis. Según el reportaje, hay una fotografía de Hernández Casillas con Jorge Francisco en el avión rumbo a París y otra del joven con Daniel Durán, identificado en la información como operador financiero del empresario.

Latinus también mostró imágenes del proveedor con Guadalupe Taddei y sus tres hijos: León Fernando, Jorge Francisco y Luis Rogelio Piñeda Taddei. Este último es identificado en el texto como secretario particular del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo.

Otra fotografía reúne al empresario con Jorge Francisco y León Fernando. El conjunto documenta, según lo presentado por el medio, una relación personal que va bastante más allá del saludo de cortesía. 

“La reina” y su anfitrión

El recorrido incluye videos de Guadalupe Taddei en la casa de Hernández Casillas, en Jardines del Pedregal, entre grandes espejos y obras de arte.

En uno de ellos, el empresario enfoca a la presidenta del INE, vestida de azul turquesa, y anuncia:

“Estoy tomando video a la reina”.

“¡Ay, cómo eres Alfredo!”, responde ella, sonriente.

La escena tiene su propia elocuencia: él la llama “la reina”; ella le responde por su nombre, con familiaridad. 

Menos brindis, más comprobantes

Lo relevante no es escandalizarse porque alguien beba champaña o viaje a París. Lo relevante es esclarecer quién pagó qué, qué contratos obtuvo el proveedor, quién intervino en ellos y si existieron regalos, invitaciones o beneficios que debieran declararse o que pudieran comprometer la imparcialidad institucional.

“París a tus pies, chamaquito”, dice el contratista.

Muy pintoresco. Ahora faltan las facturas, los expedientes y las explicaciones. La Torre Eiffel ya salió en el video; la transparencia todavía no.

Con información: ELNORTE/