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jueves, 26 de marzo de 2026

LA «ADOLESCENCIA como ESCUDO a la MEXICANA»: «DOBLE ASESINO de MAESTRAS PAGARÁ con 3 AÑOS de CARCEL en MICHOACAN»…régimen de responsabilidad penal para adolescentes se quedó congelado en una fantasía pedagógica de los años noventa.


En un país donde el discurso oficial jura que “primero las víctimas”, el sistema le acaba de poner moño a la frase correcta: primero la ley chiquita, luego la dignidad, y si sobra algo, ya vemos si alcanza para justicia.

Michoacán: dos maestras muertas, tres años de castigo light

En Lázaro Cárdenas, Michoacán, un adolescente de 15 años, Osmer H., mata a dos profesoras de su bachillerato con un rifle semiautomático AR-15 y, legalmente, el techo de castigo que enfrenta son tres años de internamiento. No tres décadas, no una pena que refleje la brutalidad del hecho: tres años de algo que suena más a beca extendida que a sanción proporcional.

La presidenta Claudia Sheinbaum, desde Palacio Nacional, abre “el debate” sobre si los menores deben ser juzgados como adultos, como si la discusión no estuviera pagada ya con sangre, expedientes y cementerios llenos de víctimas de menores armados hasta los dientes. Mientras tanto, la Fiscalía de Michoacán se lava las manos invocando la ley vigente y se resigna diciendo que “no hay mucho por dónde cortar”, como si ellos fueran notarios del desastre y no actores políticos con margen para empujar reformas y criterios.

El niño se había exhibido la noche anterior en Instagram, posando con el arma, con ecos de subcultura incel y misoginia reciclada de foros basura, pero el sistema entero finge sorpresa, como si el algoritmo de la violencia no estuviera cantado desde hace años. La pieza clave de la investigación es el teléfono que misteriosamente no aparece y un AR-15 que “no está registrado” a pesar de que el padrastro trabaja en la Secretaría de Marina, otra coincidencia más en el país donde las armas de uso exclusivo del Ejército acaban con precisión quirúrgica en manos de quien no debe.

La adolescencia como escudo: el truco legal que todos conocen

El caso de Michoacán escupe en la cara una verdad incómoda: el Estado mexicano diseñó un régimen de responsabilidad penal para adolescentes que se ha quedado congelado en una fantasía pedagógica de los años noventa, mientras el crimen organizado hace posgrado en reclutamiento temprano. 

El mensaje para las familias de las maestras es brutal: el sistema reconoce que hubo homicidio, que hubo arma de guerra, que hubo premeditación digitalizada en redes, y aun así el margen máximo de castigo es un retiro juvenil de tres años.

Los grupos criminales toman nota con mejor memoria que cualquier legislador: el menor mata, el adulto provee armas, la institución mira el Código y se resigna a la pena mínima. Y para redondear el guion, se glorifica la “colaboración” de la madre ante la Fiscalía, como si eso, por sí solo, equilibrara la escena de dos maestras asesinadas a la entrada de una escuela pública.

San Diego: dos plebes del CDS y un juez que sí sabe contar

Cortemos a San Diego, California: dos plebes gringos, Andrew “Shooter/Felon” Nunez (16) y Johncarlo “Dumper” Quintero (17), criados en Wilmington, viajan a Chula Vista a levantar y ejecutar a un objetivo del Cártel de Sinaloa, primero afuera de un Chili’s, luego directamente en la casa de la víctima. Disparan a las piernas en el estacionamiento, intentan rematar con el coche como si fuera videojuego, fallan, huyen, regresan más tarde con un adulto, Ricardo Sánchez, y desatan un tiroteo idiota en la vivienda, donde el amigo de la víctima se defiende, mata al adulto y deja a los plebes colgados de sus propias balas y su propia estupidez.

Los adolescentes confiesan homicidio por “acto provocador” y en sus acuerdos de culpabilidad se revela la jugada: fueron reclutados precisamente porque eran menores de 16 años y, gracias a la ley de California, no podían ser procesados como adultos en el fuero estatal. Es decir: el crimen organizado, tanto en México como en Estados Unidos, sabe que la adolescencia es un chaleco jurídico, un descuento automático de pena, una garantía de amortiguador legal.

La diferencia es que en este caso entra a escena el gobierno federal de EE.UU., con el fiscal Adam Gordon y el juez federal Todd W. Robinson, que deciden mandar un mensaje tan simple como brutal: 25 años de prisión federal para los chamacos sicarios, sin importar su edad al momento de disparar. 

El juez advierte, en audiencia, que el Cártel de Sinaloa, la Mafia Mexicana y los Westside Wilmas “necesitan ser notificados” de que no obtendrán impunidad reclutando menores; el FBI remata diciendo que cualquiera que cometa actos de violencia, sin importar su edad, será responsabilizado plenamente.

Doble moral penal: aquí “reeducamos”, allá encarcelan

La postal comparada es obscena. En Michoacán, dos maestras asesinadas, un AR-15 ligado a un entorno castrense, señales previas en redes, contexto misógino, comunidad devastada, y un techo de tres años de internamiento, casi como si el mensaje del sistema fuera: “ni modo, así está la ley, aguanten vara”. En San Diego, dos adolescentes reclutados por el mismo Cártel de Sinaloa, tiroteo en casa de la víctima, un adulto muerto en el intercambio, y un tribunal federal que los sienta, los escucha, los sentencia a 25 años y de paso manda recado a los capos.

Ambos escenarios comparten algo: el crimen organizado usando menores como material desechable, porque las leyes juveniles son el punto más flaco del blindaje estatal. Pero solo uno de esos escenarios decide torcerle el brazo a la narrativa de “pobres criaturas manipuladas” para dejar claro que, si disparas para un cártel, tu curva de aprendizaje va a ser en una prisión federal, no en un taller de valores.

En México, el discurso progresista penal se usa como coartada perfecta para no tocar la estructura: nadie quiere cargar con el costo político de decir lo obvio, que hay menores que, bajo estructuras criminales, operan con niveles de letalidad, planificación y frialdad equiparables a adultos. Y el resultado es la fórmula infame: víctimas adultas desechables, victimarios menores intocables, Estado que se refugia en el texto de la ley para no asumir el vacío de justicia real.

Las víctimas: decorado de conferencia, no sujeto de derecho

En ambos casos, las víctimas son casi un pie de página. En Michoacán, las dos profesoras desaparecen detrás del debate sobre si debemos “revisar” o no la legislación de menores, como si sus vidas fueran dato colateral para una mesa de expertos. La “comunidad rota” funciona como frase bonita que se pronuncia, se tuitea y luego se archiva en el cajón de tragedias normalizadas.

En San Diego, la narrativa oficial está obsesionada con mandar mensaje a los cárteles, a las pandillas, al FBI, al Task Force, a la Orden Ejecutiva 14159; la persona que fue objetivo, su amigo que se defendió, su entorno, quedan también diluidos en el show institucional contra el crimen transnacional. La diferencia es que allá, al menos, el sistema produce una consecuencia punitiva visible que encarna una idea mínima de justicia retributiva, por brutal que sea.

En México, en cambio, producimos consecuencias simbólicas:conferencias mañaneras, debates legislativos eternos, promesas de revisar marcos normativos, declaraciones del fiscal que parece testigo impotente de sus propios límites. A las familias les toca el clásico combo mexicano: duelo, criminalización velada, y la sensación de que el Estado protegió mejor a quien jaló el gatillo que a quien recibió el balazo.

Escenario: qué sí huele aquí (y no es justicia)

Lo que este binomio Michoacán–San Diego deja al desnudo es la hipocresía transfronteriza: los mismos cárteles que reclutan menores porque las leyes los miman, se topan con un muro distinto cuando el caso cae en manos federales de EE.UU. De un lado de la frontera, se invoca la minoría de edad para explicar la impotencia punitiva; del otro, la minoría de edad se reconoce, se registra en actas, y luego se le monta encima una sentencia de 25 años como aviso a navegantes.

En México, la narrativa garantista aplicada en automático a adolescentes que ya funcionan como operadores de estructuras criminales complejas termina convertida en coartada institucional para el mínimo esfuerzo. En Estados Unidos, el punitivismo federal no es precisamente modelo de humanidad, pero sí deja clara una cosa: si el cártel te usa como “plebe desechable”, el sistema no te va a tratar como niño explorador extraviado.

El olor que queda en el aire en Michoacán no es el de un Estado que protege a la niñez, sino el de un Estado que terceriza su incapacidad en el “así está la ley”, mientras la misma estructura criminal que armó al menor sigue intacta, invisible, intocada. Y la señal final para cualquier joven reclutable es diabólicamente clara: si matas en México, hay chance de terapia con internamiento; si te equivocas de jurisdicción y te agarra un juez federal gringo, hay 25 años esperando.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/JUAN CARLOS ESPINOSA

«EE.UU RECLUYE en CELDA TEXANA a ESPOSA del EX-GOBERNADOR de CHIHUAHUA RECLUIDO en OTRA»…en Mexico no hay quien cierre la reja, por fuera.


El karma siempre llega, aunque a veces cruza la frontera en SUV blindado. Bertha Gómez Fong, esposa del muy recordado (por Hacienda y la FGR) exgobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, fue detenida por el ICE en Texas, más precisamente en El Paso, donde parecía haber encontrado un cómodo refugio tras años de litigios, propiedades y silencios selectivos.

Gómez Fong, que durante el sexenio dorado de su marido,tambien detenido, pero en Mexico, disfrutó de contratos, bienes y aires de primera dama norteña, ahora enfrenta una celda migratoria. Su captura —confirmada por El País— sigue la pista de las investigaciones que acusan al clan Duarte de haber saqueado el erario chihuahuense con la elegancia de quien cree que la corrupción es herencia familiar.

El asunto tiene su guión judicial: César Duarte fue extraditado en 2022 desde Miami por peculado y asociación delictuosa; mientras él purgaba en Chihuahua, ella se movía entre Texas y Nuevo México, como quien administra negocios más privados que públicos. Pero la paciencia del ICE, a diferencia de la mexicana, no se compra con caballos, ranchos ni discursos sobre la estabilidad financiera.

Las autoridades estadounidenses evalúan ahora su situación migratoria y posibles vinculaciones con procesos judiciales pendientes en México. Si el Departamento de Justicia decide colaborar con la FGR, Gómez Fong podría convertirse en pieza clave para reabrir expedientes que durante años olieron a desvíos millonarios y a complicidad internacional.

Hasta hace poco, Bertha posaba como dama distinguida del círculo político; hoy, su retrato institucional es el de una detenida más en una estación de detención texana, donde no hay protocolo ni maquillaje que disimule el ocaso de una era: la de los “intocables” del priismo norteño.

Porque en México puede faltar justicia, pero sobra ironía: los Duarte soñaban con un rancho en las nubes… y terminaron con techo de lámina migratoria.

Con informacion: ZEDRIK RAZIEL/DIARIO ESPAÑOL/EL PAIS/

«TACTICA MATONA IMPORTADA de la COLOMBIA de los 80’s sigue MASACRANDO SINALOA LLENA de SOLDADOS y MAS de 3,000 EJECUCIONES SIN RESOLVER»… seguimos con el ritual del acordonamiento post mortem.


Un hombre ejecutado y otro herido en Culiacán por tipos en moto: otro parte de guerra disfrazado de nota roja que confirma que en Sinaloa la “estrategia de seguridad” sirve más para rueda de prensa que para impedir que te maten en el semáforo.

La escena: Culiacán, manual del fracaso

  • Dos hombres en un Aveo rojo, 19:30 horas, fraccionamiento Los Ángeles.
  • Se les empareja una moto con civiles armados, les vacían las cargas y huyen como si nada, sin que ningún “operativo permanente” se les cruce en el camino.
  • Uno queda muerto dentro del vehículo, el otro es llevado grave al hospital; en el pavimento, múltiples casquillos que sugieren persecución previa, pero cero detenidos, cero reacción preventiva, sólo acordonar, levantar evidencias y llenar el parte informativo.

Es el mismo guion cansado: el Ejército llega después del eco de las balas, la Cruz Roja remata la escena con la constatación de la muerte y la Fiscalía junta casquillos para engordar carpetas que casi nunca llegan a sentencia.

Motosicarios: del “estilo colombiano” al pasillo de tu casa

La moto como herramienta de sicariato no la “inventó” ni Sinaloa ni la 4T: viene de la escuela del narco colombiano de los años ochenta, donde figuras como Griselda Blanco popularizaron el uso de sicarios en motocicleta para ajustes de cuentas exprés: se acercan, disparan, se mezclan con el tráfico y desaparecen.

Ese modelo se exportó a medio continente y hoy tiene nombre de uso cotidiano: “motosicarios”.

En México, esta modalidad se ha consolidado en los últimos años: se les ve en Puebla (caso Cecilia Monzón, ejecutada por hombres en moto mientras conducía), en CDMX, en Chiapas, en la frontera y, por supuesto, en plazas históricas del narco como Sinaloa.

Los reportes periodísticos describen siempre lo mismo:

  • Dos sujetos en moto, uno maneja, el otro dispara.
  • Placas inexistentes o clonadas, cascos que ocultan rostro, alta movilidad en tráfico urbano y facilidad para entrar y salir de colonias populares donde una patrulla tarda más que una ambulancia.

En 2025, medios nacionales ya hablaban del crecimiento “alarmante” de los motosicarios en México, subrayando que la moto no es el crimen, es el síntoma de un Estado que renunció a controlar el territorio y se conformó con blindar entradas y salidas… pero nunca las esquinas ni los semáforos.

Culiacán: la ciudad con retenes pero sin inteligencia

Mientras esto pasa, el discurso oficial en Sinaloa vende la idea de que la “estrategia de seguridad avanza” y que los homicidios dolosos han bajado un 44%, usando la temporalidad mañosamente y como si una cifra aislada borrara la percepción cotidiana de una ciudad donde los levantones, los tiros en moto y las balaceras son parte del paisaje.

Desde la oposición local ya se señaló lo obvio: lo que hay es despliegue de elementos, retenes y revisiones que molestan al ciudadano común, pero no una estrategia real de inteligencia que desarticule estructuras criminales ni prevenga ataques.

En palabras de los propios críticos internos del sistema: se confunde presencia con estrategia, patrulla estacionada con información, y operativo mediático con investigación profunda.

Culiacán lleva más de un año sumido en una espiral de violencia ligada a la guerra interna del Cártel de Sinaloa —el llamado “Tercer Culiacanazo”—, pero el gobierno parece creer que peinar la ciudad con convoyes es equivalente a leerle el cerebro a los grupos armados.

Si la inteligencia funcionara, la modalidad de motosicarios ya estaría mapeada: patrones de horario, rutas de escape, células identificadas, armas vinculadas, cruces con homicidios previos y redes de halcones; en cambio, seguimos con el ritual del acordonamiento post mortem.

Moto, gatillo y Estado ausente

La moto en el crimen organizado es la síntesis perfecta de la ecuación mexicana:

  • Delincuentes con alta movilidad, armas largas o cortas y ventaja táctica.
  • Instituciones que reaccionan, pero casi nunca se adelantan.
  • Un discurso oficial que presume números, mientras la gente aprende a distinguir por el oído si el rafagueo está “lejos” o “cerquita”.ejecutivos.

En varios países de la región, las autoridades han intentado regular a la moto (chaleco y casco con placas, restricciones de circulación en ciertos horarios, controles sistemáticos), pero sin apoyo político real y sin una estrategia integral, esas medidas terminan siendo letra muerta más en el diario oficial.

Aquí, la discusión ni siquiera llega a eso: se deja crecer el fenómeno hasta que la palabra “motosicario” se vuelve tan normal como “levantón” o “narcomanta”, términos que ya forman parte del vocabulario cotidiano más que del escándalo mediático.

Lo de Los Ángeles no es un hecho aislado ni un “ataque armado más”: es la prueba en vivo de que el Estado no está en la calle cuando tiene que estar, sino después, con cinta amarilla, peritos y una estadística más que maquillar en la próxima conferencia sobre los grandes logros en seguridad.

Con informacion: NOROESTE/

«VENDIA TERROR del OTRO LADO del MURO»: «EE.UU ACUSA ARMERO GRINGO de APOYAR al TERRORISMO VENDIENDOLE ARMAS al CARTEL de JALISCO»…bajo este supuesto,Mexico tiene muchos colaboradores del terrorismo y unos son gobernadores.


El Departamento de Justicia anunció la primera acusación criminal en la historia contra un armero estadounidense por “apoyar materialmente al terrorismo”. No por un atentado en Nueva York, ni por financiar a Al Qaeda… sino por mandar Colt y Barrett al Cártel Jalisco Nueva Generación y al de Sinaloa.

El acusado se llama Laurence Gray, dueño de Grips by Larry, una armería a un par de millas de la frontera entre Naco, Arizona, y Naco, Sonora. Desde ahí, según Washington, despachaba juguetes de alto poder: pistolas 1911, fusiles Barrett M82A1, ametralladoras Ohio Ordinance M-2-SLR y otras delicias diseñadas para hacer temblar rivales ,policias,militares… o a cualquier periodista que pregunte demasiado.

La jugada judicial fue posible gracias a Donald Trump, quien en febrero de 2025 clasificó oficialmente al CJNG y al Cártel de Sinaloa como Organizaciones Terroristas Extranjeras. Mientras esto ocurre, la NRA sigue defendiendo el “derecho constitucional” a que cualquier jubilado de Arizona posea, modifique y venda armas militares en su garage.

Que dice la acusación:

La acusación sostiene que Gray intentó, a sabiendas, proporcionar armas de fuego al CJNG en mayo de 2025, y que conspiró, también con conocimiento, para suministrar armas tanto al CJNG como al Cártel de Sinaloa ese mismo año. Ambos cárteles fueron designados por el Secretario de Estado de Estados Unidos como organizaciones terroristas extranjeras, de acuerdo con la Sección 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, el 20 de febrero de 2025.

Las condenas por conspirar o intentar proporcionar apoyo material a una organización terrorista designada conllevan una pena máxima de 20 años de prisión, una multa de hasta 250,000 dólares, o ambas.

Una condena por tráfico de armas de fuego implica una pena máxima de 15 años de prisión, una multa de hasta 250,000 dólares, o ambas.

Finalmente, una condena por ayudar e instigar la compra simulada de armas de fuego o por ayudar e instigar una declaración material falsa durante la compra de un arma conlleva una pena máxima de 10 a 15 años de prisión, una multa de hasta 250,000 dólares, o ambas.

Gray, de 65 años, enfrenta hasta 20 años de prisión y una multa de 250 mil dólares. Su socio, Barrett Weinberger, de 73, también fue acusado por contrabando y por ayudar a testaferros de los cárteles a comprar armamento. Ambos se declararon “no culpables”, como si fuera un malentendido entre vecinos —“yo no sabía que mis clientes mexicanos eran esos del CJNG, iluso pensar solo querían unas armas para cazar jabalíes cerca de Guadalajara”—.

Con informacion: ELNORTE/ JUSTICE.GOV/

miércoles, 25 de marzo de 2026

LOS «POZOS LETRINA»: «MEXICO GENERA cada AÑO 9,000 ALBERCAS OLIMPICAS de AGUA CONTAMINADA con HIDROCARBUROS»…y sus malos oficios ya rompieron el record de duplicar la producción.


Pemex acaba de romper un récord que nadie aplaude: duplicó su producción de agua contaminada. De 12 millones de metros cúbicos en el año 2000, ahora el país genera 23 millones cada doce meses. Traducido: más de nueve mil albercas olímpicas llenas de un cóctel de hidrocarburos, salmuera y metales pesados. Y como no hay forma más “eficiente” de esconder el veneno, se lo reinyectan a la tierra en los llamados pozos letrina, donde México entierra, literalmente, su propia mugre.

La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente —esa entidad que parece creada para velar por los intereses del petróleo más que por la seguridad— prepara una nueva norma para “regular” los desechos. Traducción: un parche de tecnicismos para justificar lo mismo, pero ahora con membrete. Lo llaman “manejo responsable del agua producida”; en realidad es la institucionalización del crimen ambiental por decreto.

El informe Pozos Letrina de CartoCrítica desnuda lo que el gobierno esconde bajo metros de opacidad: buena parte de ese líquido tóxico ni siquiera pasa por tratamiento, y termina infiltrándose en el subsuelo o derramándose en ríos y mares. Pero, claro, los datos sobre su composición y ubicación son “información reservada por seguridad nacional”. Nada más seguro que un país intoxicándose en secreto.

Mientras tanto, el gobierno desempolva el fracking como si fuera la salvación energética del siglo XXI. Sí, el mismo proceso vetado por ser devastador para el agua y el suelo. Pero ahora, con los yacimientos en las últimas, toca exprimir la piedra y celebrar cada gota de gas con olor a autodestrucción. Los campos envejecen, la producción declina, y la respuesta es taladrar más hondo… hasta llegar al propio infierno.

Y como buena tragicomedia nacional, llega la cereza legislativa: una “nueva norma” diseñada para aparentar cuidado ambiental pero plagada de vacíos, contradicciones y una fe ciega en los permisos discrecionales. El resultado será el mismo: seguir enterrando millones de litros de veneno bajo tierra… con sello oficial y acta de buena conducta.

El informe en 5 ejes

Toxicidad extrema, opacidad de Estado, fallas regulatorias, injusticia ambiental y riesgos físicos (sismos, fugas).

1. Toxicidad brutal del “agua producida”

  • El estudio detalla que los residuos inyectados no son “agua sucia” sino mezclas con hidrocarburos, sales, metales pesados, compuestos orgánicos volátiles y materiales radiactivos de origen natural (NORM).
  • Cita que el benceno en agua de retorno puede rebasar hasta 1,440 veces los límites permitidos para agua potable.
  • Enumera tipos de residuos: recortes de perforación con HAP y metales, lodos con aditivos tóxicos y posible contacto con radón, agua congénita y producida con altas sales, hidrocarburos y radiactividad natural, y agua de retorno con BTEX, HAP, TDS altísimos, metales, compuestos halogenados, etc.
  • Documenta efectos: alteraciones hormonales, bioacumulación tóxica, daños hepáticos y renales, potencial cancerígeno (por ejemplo formación de trihalometanos cuando estas aguas llegan a plantas convencionales).

2. Opacidad e inconsistencias de Pemex y ASEA

  • El informe documenta que ASEA, CNH y Pemex negaron coordenadas de pozos y composición química alegando “seguridad nacional” y “secreto industrial”.
  • Cuando Pemex sí entrega datos, son inconsistentes: el volumen inyectado que da por transparencia solo explica, en promedio, 46% del volumen que la propia empresa reporta en sus informes de sostenibilidad.
  • Señalan que con la información pública disponible no se puede responder ni siquiera: cuántos pozos de disposición hay, qué reciben, cómo se monitorean y cómo se comportan en el tiempo.

3. Deficiencias legales y normativas

  • El marco normativo aparece como “fragmentado y deficiente”: las disposiciones de ASEA no fijan límites cuantitativos de contaminantes ni obligan caracterización química rigurosa de todos los residuos.
  • La regulación mexicana queda por debajo de estándares internacionales sobre pozos de disposición, pese a los riesgos y al volumen creciente de inyección.
  • Subrayan que la nueva regulación debería alinearse con el Acuerdo de Escazú (derecho a información y participación), pero hoy no se cumple plenamente.

4. Injusticia ambiental y “zonas de sacrificio”

  • El informe remarca que esta infraestructura se concentra en territorios marginados, configurando un caso claro de injusticia ambiental y creación de zonas de sacrificio.
  • Se menciona que el problema no es solo técnico o regulatorio: afecta directamente el derecho de las comunidades a conocer riesgos y participar en decisiones sobre su territorio.

5. Riesgos físicos: fugas, sismicidad, deterioro

  • El estudio explica que los pozos de disposición descansan en tres supuestos frágiles: formaciones receptoras separadas de acuíferos, buena capacidad de confinamiento y que la presión de inyección nunca supere la presión de fractura.
  • Reconoce que aumentos de presión pueden facilitar la migración de contaminantes hacia acuíferos y detonar sismicidad inducida.
  • Advierte que el cemento de los pozos se va degradando (descalcificación, microfracturas), lo que abre rutas para fuga de fluidos y gases.

En resumen, México no solo entierra su basura petrolera: entierra su agua, su salud y su futuro. Todo, en nombre del progreso energético y la soberanía de una petrolera que se comporta más como ministerio del daño ambiental que como empresa del Estado.

Con informacion; DANIEL CARABAÑA/DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/

«YA TIENE NUEVA CONQUISTA ?»:»PRISCILLA la NOVIA del CONTADOR MORENO-ESCORPION PRESUME en REDES RZR de MILLON de PESOS MUY PREOCUPADA»…las fiscalías andan distraídas.


En San Pedro Garza Garcia,en el glamour de las inmediaciones del Esfera Center, Priscilla Aladro, la “novia del patrón” de Matamoros, seguramente anda muy preocupada, por tanta filtracion que la exhibe mas como parte de una organizacion criminal ,que pareja sentimental de Alfredo Cárdenas, alias El Contador, líder absoluto de la facción de “Los Escorpiones” de filiación partidista Morena del Cártel del Golfo, con amplia presencia en Tamaulipas.

La escena: ella arriba de un RZR,muy probablemente de la Marca Polaris y de la serie XP 1000 o XP Turbo,que podria costar el equivalente de casi un millón de pesos, todo a ritmo de un corrido romántico que habla de bodas y promesas… mientras en las calles, los viudos son otros.

“Tu boda” de Oscar Maydon y Fuerza Regida suena de fondo, y el simbolismo es tan grotesco como exacto: mientras en el video la letra promete amor eterno, en la realidad, las promesas de El Contador se pagan con fajos de billetes manchados de extorsión y con los cuerpos que su grupo ha dejado bajo su control territorial en Tamaulipas y no solo en Matamoros.

Porque ni quien olvide las 7 horas de terror que vivió Reynosa en Junio de 2021 ,cuando al generador de violencia se le ocurrió matar titipuchal de inocentes, tan solo para calentarle la plaza a la faccion de los Metros del mismo Cartel ,pero no del mismo bando, que le peleaban Rio Bravo.

Priscilla, que vive rodeada de lujos entre Esfera City Center y San Pedro, tambien aparece en un segundo video publicado por ella misma desde sus redes, muy probablemente en los parajes de Santiago,N.L, con sus hijas, procreadas con el «Contador», en lo que llama un domingo familiar y que hemos extraído imagenes,pero hemos censurado los menores que ella misma no tiene empacho en exhibir públicamente.

En el primer videos filtrado se le ve “pegada al celular”, y de acuerdo a la filtración, no es precisamente revisando la pagina del Ayuntamiento de Matamoros donde manda galleta su novio infiel ,que tiene de socio al alcalde de Morena,Alberto «Beto» Granados.

Los trascendidos dicen que tiene nueva conquista, mientras su novio enfrenta la extradición a EE.UU con el riesgo que conlleva el atorón,encierro o entierro.

A lo lejos y no tan lejos, el pueblo tamaulipeco sigue sobreviviendo con resignación al enroque de bandidos que se dio en 2022,con la llegada de Americo Villarreal. 

Cada RZR que estrena la señora Aladro podría pavimentar una calle, surtir un consultorio o alimentar un comedor comunitario. Pero no —se gasta en selfies y reguetones de boda—, porque en México, hasta las novias del crimen tienen su soundtrack y playlist.

Que dice la filtración: 

«Priscilla Aladro de paseo con sus hijas y familia, disfrutando de dinero de lavado, sangre y extorsión. Mientras ella se da la buena vida, el pueblo sufre en las manos de su querido Alfredo Cárdenas. También se puede ver que Priscilla anda estrenando ‘nuevo juguete’: un RZR valuado en 1 millón de pesos. También se dice que Priscilla se vio pegada a su cel, como se puede ver atrás de la muchacha; pues ya tiene nueva conquista y por esa razón se dice que pasó pegada a su celular. También se dice que se vio con dicho hombre el sábado 21 de marzo y domingo 22 de marzo. «

Con informacion: @Redes/