En la política tamaulipeca, humanista y transformadora, donde la reversa tambien es cambio y las líneas entre el gabinete de Americo Villarreal y el cártel del Golfo suelen dibujarse con crayones invisibles, ya ni siquiera se molestan en guardar las apariencias. Ahí tienen la postal de la desfachatez: Mario Guitian Rosas,alias La Chispa ,multiseñalado como lugarteniente del Cártel del Golfo— poniéndose el traje de publirrelacionista y empresario ejemplar bajo el sello de MAGUR Corporativo para desear desde sus redes un tierno «¡Feliz Cumpleaños!» al Dr. Américo Villarreal Anaya, Gobernador del Estado de Tamaulipas (o «Tamauolipas», según el diseñador gráfico que claramente andaba con prisa).

Con todo y palomita azul de verificación, el hombre fuerte del Cartel que por varios años ha comandado la maquinaria de expolio,vulgo extrosion en Reynosa, le manda «grandes bendiciones, nuevos logros y momentos inolvidables», rematando con un «afectuoso abrazo».
Y cómo no mandarle abrazos por Facebook como registras las redes el pasado 23 de mayo, si según el historial que arrastran las crónicas locales, la confianza da para compartir el pan , la sal y hasta el filete argentino en la misma mesa y retratarse de abrazo partido en persona.
El «Castellano Sinvergüenza»: Traducción Simultánea de la publicacion
Lo que dice la publicación: «Quiero expresar una cordial felicitación al Dr. Américo Villarreal por motivo de su cumpleaños». Lo que traduce la calle: «Aquí haciéndole saber a la plaza y a las fiscalías que el señor gobernador y yo nos llevamos de piquete de ombligo, y que mi ‘corporativo’ ,incluido el criminal ,operan a plena luz del día».
Lo que dice la publicación: «Le deseo mucha salud, éxito, felicidad y que este nuevo año de vida llegue acompañado de grandes bendiciones, nuevos logros…». Lo que traduce la calle:«Que siga la mata dando, que los negocios fluyan sin retenes incómodos y que la maquinaria de movilizacion electoral y el presupuesto estatal de los contratos nos sigan sonriendo a todos los amigos del proyecto».
Lo que dice la publiación: «Reciba un afectuoso abrazo y mis mejores deseos en este día tan especial». Lo que traduce la calle: «Otro abrazo más para la colección fotográfica, total, en este estado los expedientes se archivan solos».
¿Qué nos dice esto del gobernante y del «Estado de Derecho»?
En cualquier democracia medianamente funcional —de esas aburridas donde el imperio de la ley no es un eslogan de campaña y los códigos procesales se leen completos—, la simple aparición reiterada de un mandatario en cenas, abrazos y felicitaciones públicas membretadas por un ex-presidirio por el delito de extorsion ,exhibido como operador criminal de otro exmilitar apodado el «Comandante Mono» del Cartel del Golfo, y no solo mediaticamente, bastaría para encender todas las alarmas institucionales:
La «Notitia Criminis» de adorno: En un sistema penal serio, el Ministerio Público no necesita esperar a que le lleven un contrato notariado de complicidad; le bastan los indicios razonables (y vaya que las fotos, las mesas compartidas y los saludos públicos de un perfil verificado lo son) para abrir de oficio una carpeta de investigación por posibles vínculos con la delincuencia organizada, tráfico de influencias o encubrimiento.
La normalización del cinismo: Cuando quien debería ser el primer garante de la seguridad pública permite —o convive con— este nivel de exhibición pública sin deslindarse de inmediato ni ordenar una investigación exhaustiva, el mensaje institucional es demoledor: la impunidad que viste de guinda tiene palomita azul.
El colapso de la frontera institucional: Que una figura vinculada al hampa utilice logotipos empresariales (MAGUR Corporativo) para felicitar públicamente al titular del Ejecutivo estatal demuestra que ya no hace falta esconderse en la clandestinidad.
El verdadero poder en Reynosa y en el resto de las regiones capturadas de Tamaulipas consiste en presumir la cercanía con el poder político, a sabiendas de que las fiscalías no están ciegas, no están sordas y mucho menos mudas: ven bien a quién proteger, escuchan claramente sus órdenes y, cuando hace falta, salen a defenderlos publicamente para decir que nada apunta al cártel.
Mientras en el discurso oficial todo es transformación y rectitud, en el muro de Facebook donde el lugarteniente golfo felicita al gobernador ,tambien acusan la extorsion.
Aquí, la realidad lastimosa se escribe con impotencia o con emojis de confeti, faltas de ortografía en el nombre del estado y la certeza absoluta de que, en esa jurisdicción, el Código Penal es pura literatura fantástica.
Con informacion: @Redes/








