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sábado, 24 de octubre de 2026

LA «COSA NOSTRA y NUESTRA COSA: la ACUSAN de estar LIGADA al NARCO y AMÉRICO, con otros 23 GOBERNADORES y GOBERNADORAS, la ARROPAN con una CARTITA»… al estilo de la mafia italiana.


Veinticuatro nombres al pie de una carta,la mayoría de moral tatemada, no constituyen una prueba: constituyen una alineación. El pronunciamiento de respaldo a la lideresa nacional de Morena, Ariadna Montiel ,tras acusaciones de gobernadora que la vincula al narco,exhibe una certeza que no se molesta en explicar: sus firmantes ya saben quién merece solidaridad, quién merece reproche y qué debe pensar el público.

Para demostrarlo ofrecen trayectoria, afecto y pertenencia. Datos verificables sobre la acusación que rechazan, ninguno. La cartita pide que aceptemos como esclarecimiento lo que apenas es un abrazo colectivo con membrete político.

Ahí aparece el paralelismo con la Cosa Nostra: no como una equivalencia penal —esta carta no demuestra que sus firmantes integren una organización criminal,aunque hay suficientes indicios—, sino como una metáfora de la lealtad cerrada. 

Primero se protege a la familia; después, si queda tiempo, se examina el asunto. La causa pública se encoge hasta convertirse en causa de los nuestros. De la cosa de todos a «nuestra cosa», pero con una precisión incómoda: ese «nuestra» no incluye al ciudadano; incluye a la camada.

La palabra que desnuda el comunicado es «cobijo». No transparencia. No esclarecimiento. No una petición de investigación independiente. Cobijo. El documento lo ofrece expresamente, junto con solidaridad y reconocimiento. Como declaración de afecto, se entiende. Como respuesta de gobernantes ante una acusación grave, resulta insuficiente: un paraguas partidista no despeja una sospecha.

El contexto: una acusación no es una prueba; un respaldo tampoco

El epicentro del más reciente acto de solidaridad política y criminalmente organizada es la acusación directa y sin tapujos que la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, formuló contra Ariadna Montiel por presuntos vínculos con el crimen organizado durante una entrevista con Carlos Loret de Mola.

Pero la misma regla funciona al revés. La indignación de los gobernadores no demuestra que la acusación sea falsa. Ni el micrófono de una gobernadora acredita culpabilidad ni la firma de otros mandatarios certifica inocencia.

El ciudadano no tiene por qué escoger entre dos actos de fe.

Quien atribuye vínculos criminales debe sostener el señalamiento. Sin embargo, la carta salta de exigir pruebas a descalificar las acusaciones como «calumnia», «difamación» y «mentira», sin exponer en el propio documento los elementos que permitirían al lector comprobar esa conclusión que tiene demasiados indicios en el caso Tamaulipas.

Ahí está la trampa: exigir rigor al adversario mientras se pide indulgencia para la propia certeza.

Una respuesta seria habría separado los hechos atribuidos, las pruebas disponibles y las razones concretas para rechazarlos. La cartita prefiere otra ruta: describe la maldad de acusar, pero no esclarece el contenido de lo acusado.

Mucho juicio sobre las intenciones ajenas; poca información sobre el asunto.

«Cerramos filas»: la disciplina no sustituye al esclarecimiento

«Cerramos filas» es una expresión reveladora porque anuncia una posición colectiva antes de ofrecer una explicación verificable. La pertenencia aparece como argumento: respaldamos a «nuestra compañera», conocemos su vocación, reconocemos su trayectoria.

Sin embargo, conocer a alguien no equivale a conocer todos sus actos. La cercanía puede explicar la confianza personal; no convierte esa confianza en una conclusión obligatoria para el resto del país.

Aquí encaja el paralelo con la familia cerrada: la crítica al integrante se recibe como agresión al conjunto, y el conjunto responde mostrando unidad. El problema no es que exista solidaridad. El problema empieza cuando se pretende que la solidaridad haga el trabajo de los documentos recurrentemente soslayados cuando se trata de la «famiglia».

La ciudadanía pidió claridad y recibió una fotografía de grupo escrita.

«Su trayectoria […] exige un respeto absoluto»

No. Una trayectoria puede merecer reconocimiento; no exige obediencia intelectual. Y ninguna biografía, por elocuente que se redacte, concede inmunidad frente al escrutinio.

El comunicado invoca el «amor al pueblo» y el compromiso con millones de familias como fundamento de ese «respeto absoluto». Son elogios políticos, no respuestas a una acusación específica. Haber servido a determinadas causas no demuestra, por sí mismo, que un señalamiento posterior sea verdadero o falso.]

El respeto a la dignidad de una persona no debe confundirse con la intocabilidad de su actuación pública.

«Respeto absoluto» es una fórmula demasiado cómoda para quien ejerce poder y demasiado exigente para quien debe vigilarlo. El ciudadano no debe arrodillarse ante un currículum.

«Por el bien de todos, primero los pobres»

La frase funciona aquí como un desplazamiento sentimental. Se discuten presuntos vínculos criminales y la respuesta introduce la vocación social de Montiel y su trabajo por quienes menos tienen.

Pero una cosa no resuelve la otra.

Los pobres no pueden convertirse en un biombo para evitar preguntas sobre los poderosos. Defender una política social y exigir cuentas a quienes la administran no son tareas incompatibles. Al contrario: cuanto más importante es una responsabilidad pública, menos aceptable resulta envolverla en reverencias.

Los beneficiarios de una causa no son fiadores personales de quienes hablan en su nombre.

«La difamación y la mentira jamás podrán sustituir el respeto»

Tampoco el respeto puede sustituir la rendición de cuentas.

La carta acierta al rechazar la mentira, pero no basta con bautizar una acusación como falsa para haberla refutado. Hace falta mostrar dónde falla: qué hecho es incorrecto, qué documento la contradice, qué afirmación carece de sustento. El pronunciamiento no desarrolla esa refutación; ofrece una condena general de las malas prácticas y una defensa general de la compañera.

Así se fabrica un callejón retórico: si preguntas, lastimas; si insistes, difamas; si no aceptas el respaldo colectivo, participas en la «guerra sucia».

El poder no puede reservarse el derecho de definir qué preguntas son legítimas según a quién incomoden.

«Frente a la guerra sucia»: el expediente contra el expediente

El cierre promete que «la verdad, la integridad y el trabajo honesto» terminarán por imponerse frente a la «guerra sucia». La verdad aparece, así, como patrimonio del grupo; la suciedad, como atributo del adversario.

Es un reparto demasiado conveniente.

Una respuesta institucional defendible habría podido decir:rechazamos condenas anticipadas, exigimos pruebas y respaldamos que cualquier señalamiento se esclarezca sin privilegios. Eso protegería derechos sin convertir la amistad en certificado.

La cartita escoge otra cosa: «cuentas con nuestra total solidaridad, cobijo y reconocimiento». No condiciona ese respaldo al esclarecimiento ni explica cómo llegó a sus conclusiones.

Por eso la metáfora de «nuestra cosa» resulta pertinente: señala la tentación de tratar el poder como una pertenencia familiar y la crítica como una intromisión. No demuestra una mafia,la presume al describir una lógica de protección entre los propios.

Y esa lógica merece una respuesta sin reverencias:gobernadores, su compañera tiene derechos, pero ustedes no tienen derecho a exigirnos fe. La presunción de inocencia protege a las personas; no vuelve incuestionables sus explicaciones. La solidaridad permite acompañarlas; no autoriza a clausurar las preguntas.

Una cartita puede arropar a la camada. Lo que no puede es pedirle al país que se haga el desentendido.

Con información: @Dr_Villareral/

viernes, 23 de octubre de 2026

«NO DEBE REELEGIRSE: DETRÁS del NUEVO INTENTO de GRANADOS está OTRO EPISODIO de ENTREGA de MATAMOROS al CDG- MORENA»… otra vez con la misma receta del doctor y el Contador.


Alberto “Beto” Granados quiere otro periodo al frente de Matamoros. Su intención de reelegirse ya fue reportada, y dio el primer paso al registrarse como aspirante a una coordinación municipal de Morena rumbo a 2027. Sin embargo, apuntarse en el partido no equivale a obtener una candidatura, y mucho menos a merecer otros tres años de gobierno.

La fotografía del registro acredita entusiasmo; la capacidad de gobernar sin complicidades necesita de mas pruebas.

Porque aquí está el primer argumento contra su continuidad: antes de pedir que le renueven la confianza, tendría que explicar qué hizo para merecerla. La presidencia municipal no es una suscripción que se renueva automáticamente porque al titular le gustaron las prestaciones y las ligas con «Escorpiones».

El alumno que se pone diez y solicita otra beca

Gobernar no consiste en anunciar que a tu juicio ya cumpliste;consiste en permitir que cualquiera compruebe qué prometiste, cuánto gastaste, qué entregaste, qué resultado produjo y que vinculo guardas con el Cartel del Golfo.

Una lista de obras no sustituye una evaluación. Un presupuesto ejercido no demuestra, por sí solo, dinero bien utilizado. Y un alcalde satisfecho consigo mismo no necesariamente significa una ciudad satisfecha con su alcalde.

Si pretende convertir su gestión en argumento electoral, que entregue el expediente completo: compromisos originales, indicadores verificables, contratos, costos, beneficiarios, pendientes y someta al escrutinio su complicidad con el Cartel del Golfo.

Sin esa comparación, el “cumplimos” es publicidad. Muy sonriente, muy institucional y muy pagada con la paciencia del ciudadano.

Los señalamientos no son sentencia; tampoco son confeti

En infinidad de notas en Valor Tamaulipeco hemos atribuido a Granados y a su administración vínculos con el Cártel del Golfo y hemos cuestionado nombramientos municipales. 

Una y otra vez, su nombre y sus apellidos han sido vinculados con la delincuencia política y criminalmente organizada.

Son acusaciones graves y precisamente por eso no conviene convertirlas en rumores, ni tampoco en sentencias anticipadas antes de las carpetas federales.

Pero tampoco procede el truco contrario: tratar cada señalamiento como ruido electoral y seguir repartiendo sonrisas.

Hay un episodio periodísticamente relevante: Elefante Blanco reportó el 10 de septiembre de 2026 que Granados evitó responder preguntas sobre versiones de cancelaciones de visas a integrantes del Cabildo y sobre el presunto arresto de un contratista municipal en Estados Unidos. 

El medio señaló que no ofreció explicaciones y que su equipo de seguridad cerró el paso. 

Aunque eso no basta para formular una crítica o inventar culpables: quien administra recursos públicos debe responder preguntas sobre contratistas y funcionarios. La escolta puede cerrar el paso; no debería cerrar la rendición de cuentas de obra publica ejecutada incluso por el Cartel del Golfo.

Ni que decir de patrullas obsequiadas a Transito Matamoros por el Cartel del Golfo.

En octubre de 2024, el Cártel del Golfo adquirió flamantes patrullas que están siendo utilizadas para el «halconeo» en favor del crimen organizado: lo mismo detienen la marcha de cualquier ciudadano —para ellos, un sospechoso— que instalan retenes urbanos con cualquier pretexto vial para averiguar «quién anda ahí» y avisarle al Cártel.

Morena no debería funcionar como lavandería de reputaciones

La cuestión partidista también merece lupa. Si Morena pretende postularlo nuevamente, tendría que explicar con qué evaluación moral respalda esa continuidad y presentar resultados comprobables, una revisión de su administración y respuestas a los cuestionamientos sobre su presunta complicidad, que lo llevaron a perder la visa de Estados Unidos tras un interrogatorio de ocho horas que se prolongó de un día para otro.

La disciplina partidista sirve para organizar una candidatura; no para sustituir el juicio ciudadano. Si el único examen consiste en llevarse bien con quienes deciden la boleta, no estaríamos premiando necesariamente al mejor alcalde, sino al mejor acomodado en ambos extremos, el politico y el criminal.

Primero las cuentas…con la ley; después, la campaña

El argumento más sólido contra la reelección de Beto no necesita declararlo culpable de delitos solapados por el gobernador que ocupa otra vez los votos del Cartel del Golfo.

Necesita exigir algo bastante menos espectacular y mucho más incómodo: que se someta al imperio de la ley y entregue al capo de Matamoros, Alfredo Cárdenas, alias «El Contador», de quien es, atípica y sospechosamente, el supervisor de la medida cautelar que evitó su extradición a Estados Unidos por nueve cargos federales.

Matamoros no tiene por qué financiar más episodios de política y crimen ni pagar una segunda temporada de la misma proteccióndescarada al Cártel del Golfo, a cambio de que el gobernador pueda sumar puntos y no salga raspado ante la presidenta Claudia Sheinbaum.

La silla es pública, tanto como la colusión entre la alcaldía de Matamoros y el Cártel del Golfo, que ejerce el gobierno a plenitud… Si es un infundio, con gusto nos retractamos.

Con información: MATAMOROS PRESS/

“LAVANDA y la BANDA: PRIMITO NEGOCIA ser TESTIGO PROTEGIDO en EE.UU y PRENSA NACIONAL PRESUME QUE YA EMPINÓ a AMÉRICO y AMERIQUITO”… Es la única manera de salvar la vida, si no se la quitan antes.


El Bienestar presume sus bondades; esta historia publicada por Zocalo de Saltillo, en cambio, viene con sanciones estadounidenses, petróleo robado, una colección de amparos y señalamientos que alcanzan al entorno familiar del gobernador de Tamaulipas. La lavanda podrá perfumar el relato, pero no sustituye las explicaciones.

Primero, las sanciones; después, el desfile de amparos

El 1 de mayo de 2025 —Día del Trabajo, para mayor ironía—, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, conocida como OFAC, sancionó a César Morfín Morfín, alias “El Primito”, identificado por esa autoridad como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación en Tamaulipas y anteriormente vinculado al mando de “Los Metros”, facción del Cártel del Golfo, según la columna de Luis Carlos Plata publicada en Zócalo.

El paquete incluyó a sus hermanos Álvaro Noé y Remigio Morfín Morfín, así como a dos empresas transportistas: SLA Servicios Logísticos Ambientales, S.A. de C.V., y Grupo Jala Logística, S.A. de C.V. ,este ultimo recientemente vinculado a planilla panista y antes a Cabeza de Vaca.

El Tesoro les atribuyó operaciones relacionadas con el transporte, la importación y la distribución de narcóticos hacia Estados Unidos, además de una red para enviar petróleo robado por los puentes internacionales de Tamaulipas, disfrazándolo documentalmente de aceite de desecho utilizando papeles aduaneros falsificados y empresas fachada.

Pero el lider del Cartel del Golfo de la facción de “El Primito” que aun permanece en libertad , recurrio a la justicia federal para intentar evitar una eventual detención con fines de extradición. 

El negocio podrá ser clandestino; el peregrinaje judicial, en cambio, deja números de expediente y Zocalo enumera los siguientes movimientos:

  • El 13 de octubre de 2026 se presentó a su nombre una solicitud de amparo ante el Juzgado Primero de Distrito en Ciudad Victoria. El órgano se declaró incompetente y el día 15 remitió el asunto al Juzgado Decimoprimero de Distrito de Amparo en Materia Penal en la Ciudad de México, donde se integró el expediente 1194/2026. Al cierre del texto original, este último no se había pronunciado sobre la incompetencia planteada.
  • El 16 de octubre fue admitido a trámite otro amparo ante el Juzgado Primero de Distrito, con el número 1555/2026. Admitirlo a trámite no equivale a conceder la protección solicitada.
  • El 8 de diciembre de 2025 había promovido, ante ese mismo juzgado, el expediente 1825/2025, contra el juez de Distrito especializado en el Sistema Penal Acusatorio adscrito al Centro de Justicia Penal Federal en Tamaulipas. La columna lo reporta todavía vigente.
  • El 21 de noviembre de 2025 promovió el expediente 1623/2025 ante el Juzgado Séptimo de Distrito en Tamaulipas, contra la misma autoridad.
  • El 12 de enero de 2026 acudió al Juzgado Decimocuarto de Distrito, con residencia en Ciudad Victoria, contra la Unidad de Seguimiento de Causas —Oralidad Penal— del Poder Judicial estatal en Nuevo Laredo. Según el artículo, ese amparo le fue negado.

El señalamiento que salpica al círculo político

La conexión con Coahuila aparece mediante una segunda publicación. El periodista de Zocalo, Luis Carlos Plata retoma una información de Uno Más Uno según la cual el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense, DHS, habría recibido una petición de Morfín Morfín para acercarse a las autoridades y negociar protección. 

El remate de Plata contrapone a un Guadiana que exhibe sembradíos de lavanda en su rancho con lo que llama un “matrimonio político-lavanda”, un juego de palabras que apunta a la relación con “la banda”.

Que dice UNO MAS UNO: 

Socio de Américo Villarreal negocia trato de “testigo protegido” con Estados Unidos

Tanya Acosta
unomásuno | Nacional | Martes 20 de octubre de 2026 | Página 4

César Morfín Morfín, alias «El Primito», capo híbrido del Cártel del Golfo (CDG) y Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), a quien las autoridades mexicanas buscan por su relación con el huachicol fiscal, pero sin hacer caso a la estrecha relación que mantiene con el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, está dispuesto a realizar cualquier acuerdo con las autoridades de Estados Unidos para salvar el pellejo, por lo que se sabe que hay acercamientos confiables, para que le sea brindado el privilegio de «testigo protegido» a cambio de revelar información real, certificada con documentos, de la relación que hay entre el gobernador tamaulipeco con el CJNG.

De primera instancia se sabe que el narcotraficante anda prófugo, fuentes internas del Departamento de Seguridad de Estados Unidos ha recibido su petición para acercarse a las autoridades estadounidenses y negociar su protección, de hecho se dice que ya ha enviado los primeros informes confidenciales sobre el tema, que han sido cotejados, investigados y confirmados por las distintas agencias de investigación en Estados Unidos.

«El Primito» intenta que Estados Unidos le ponga un candado jurídico antes de viajar a EE. UU., el presunto líder de la facción de los Metros del CDG en Tamaulipas, pero refugiado bajo las faldas del Cártel de Jalisco, solicitó un amparo contra su detención con fines de extradición en México; dicha solicitud fue presentada el 13 de octubre ante el Juzgado Primero de Distrito en Tamaulipas y atribuyó la orden a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Pero su primera escala judicial tampoco salió como esperaba: el juez se declaró incompetente y turnó el asunto a un juzgado penal de la Ciudad de México, que, por el momento todavía no resolvía si aceptaba conocerlo, por ahora, lo que está viajando es el expediente hacia Estados Unidos.

Las fuentes consultadas aseguran que Morfín Morfín ya abrió la boca y adelantó información clara, fidedigna sobre las actividades delincuenciales que realiza el gobernador Villarreal Anaya, de sus nexos con el CJNG y de la red de corrupción en la que se han incluido su esposa, su hijo del mismo nombre y la actual esposa de este, que incluye al huachicol fiscal.

La apuesta luce bastante ilusa frente a los antecedentes, México realizó tres entregas masivas a Estados Unidos -29 personas en febrero de 2025, 26 en agosto de ese año y 37 en enero de 2026- que sumaron 92 trasladados bajo el argumento de la seguridad nacionalizadas de 370 en dos años.

De acuerdo con la información citada por las mismas fuentes, agencias estadounidenses le atribuyen tráfico de fentanilo, heroína, metanfetamina, cocaína y marihuana, además de importación de precursores químicos y una red de contrabando de crudo robado hacia Estados Unidos.

Con información: ZOCALO/ UNOMASUNO/