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martes, 23 de junio de 2026

«DIPUTADO VERBODIARREICO presume a ULISES y MESURA PRESIDENCIAL TRAS ACUSACIONES de TRUMP que CARTELES CONTROLAN MEXICO»… pero ella no sabe con qué se come eso.


Luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara en la Cumbre del G7 que los cárteles controlan totalmente México, señalara que la presidenta Claudia Sheinbaum “está muy asustada” y advirtiera que su país podría tomar acciones directas en territorio mexicano si no se frena el tráfico terrestre, el diputado de Morena, Ricardo Monreal, habló en su más reciente colaboración en El Universal sobre la supuesta “mesura” de la mandataria: un concepto que, en los hechos, ni conoce ni practica.

Segun una fábula citada por el legislador verbodiarreico, la presidenta encarna la “mesura” del héroe homérico que se amarra para no sucumbir al canto de las sirenas. Bonito recurso literario, si no fuera porque la realidad reciente lo desmiente sin esfuerzo: hace apenas unos días la escuchamos en el Zócalo gritarle a Estados Unidos,asi que “no conoce la mesura”. Curiosa definición de serenidad: la que se proclama a gritos.

El problema no es citar a Ulises, sino usarlo como coartada. Monreal pretende instalar la idea de que cualquier crítica externa es una “provocación electoral” y que toda respuesta del gobierno, por estridente que sea, debe leerse como “contención estratégica”. Es un truco viejo: redefinir los hechos para que encajen en el relato. Si el discurso sube de tono, no es exabrupto, es “firmeza sin estridencias”. Si hay confrontación, no es pleito, es “dignidad institucional”. Cambiarle el nombre a las cosas no cambia lo que son.

También hay una omisión deliberada: la mesura no se mide en comunicados bien escritos ni en columnas autocomplacientes, sino en la conducta consistente del poder. Y ahí es donde la narrativa se cae. No puedes pedirle al público que compre la imagen de prudencia quirúrgica mientras el discurso político interno vive de la polarización, la descalificación y el señalamiento constante. No hay Ulises que resista esa contradicción.

El pasaje del G7 que menciona Monreal sirve más para propaganda que para análisis. Sí, en Estados Unidos hay retórica electoral que usa a México como piñata. Eso no es nuevo ni controversial. Lo cuestionable es convertir esa realidad en un escudo automático para evitar cualquier evaluación crítica de la política propia. Porque entonces todo se vuelve excusa externa y nunca responsabilidad interna.

Luego viene el argumento recurrente: el narcotráfico es binacional. Cierto. Pero usar esa verdad como comodín para diluir responsabilidades tampoco es serio. Que el problema sea compartido no significa que la gestión local esté exenta de escrutinio. Y mucho menos convierte en “simplista” cualquier señalamiento sobre la violencia o el control territorial. Simplista es reducir la crítica a propaganda extranjera.

El texto remata con una oda a la “mesura” como si fuera una virtud indiscutible en sí misma. Pero la mesura no es un valor absoluto; depende del contexto. Hay momentos donde la prudencia es inteligencia, y otros donde es cálculo político o simple narrativa para encubrir inconsistencias. Aquí parece más lo segundo.

En el fondo, la columna de Monreal no defiende una estrategia de política exterior: defiende una imagen. Y la defiende con metáforas épicas, citas de medios internacionales y una dosis generosa de eufemismos. Pero la realidad es más terca que la retórica: no hay serenidad creíble cuando el tono cambia según el escenario, ni hay liderazgo “mesurado” que necesite explicarse a través de analogías literarias para sostenerse.

Ulises se ató para no ceder al canto de las sirenas. Aquí, en cambio, parece que el amarre es discursivo: todo debe sonar a mesura, aunque no lo sea.

Con informacion: ELUNIVERSAL+/

«DESTIERRO,ENCIERRO o ENTIERRO: MEXICO REPLICA MODELO CENTROAMERICANO de NARCOREPRESION Vs PERIODISTAS»…si uno no te pega, el otro te demanda y el tercero archiva tu muerte “por falta de pruebas”.


El periodismo en México ya no es oficio: es un deporte extremo sin seguro de vida, con el Estado de referee vendido y el crimen organizado de patrocinador oficial. Ser reportero hoy es como entrar a la jaula con tres bestias al mismo tiempo: gobierno, narco y jueces; si uno no te pega, el otro te demanda y el tercero archiva tu muerte “por falta de pruebas”.

Del oficio al tiro al blanco

En Centroamérica ya sabían cómo se hace: primero difamas al periodista, luego le cierras el medio, después le inventas delitos y, si insiste, lo mandas al exilio o al panteón. Ese “modelo” que antes veíamos con distancia ya se exportó a México como paquete completo: descrédito desde el poder, asfixia económica y persecución judicial con toga y mazo patrios.

En este país, cubrir una nota ya es llenar tu propio formato de defunción anticipada: México se ha colocado entre los primeros lugares mundiales en asesinatos de periodistas, con cifras que se repiten año tras año como si fueran medallero olímpico. Y mientras las balas hacen su trabajo, la estadística oficial se limita a poner asteriscos: “caso en investigación”, “línea de investigación no relacionada con su labor periodística”.

El nuevo “modelo”: callar con leyes

El viejo mecanismo era simple: te amenazaban, te golpeaban o te desaparecían; brutal, pero honesto en su brutalidad. Ahora el refinamiento es fino: usan leyes electorales, de violencia política de género, normas de tecnología o lo que se deje, para convertir cada columna incómoda en una carpeta de investigación.

Es la jugada maestra: no hace falta matar a todos los periodistas, basta con arruinarlos a litigios, multas y embargos, hasta que escribir se vuelva un lujo que sólo pueda darse quien tenga despacho de abogados en nómina. En esa lógica, el reportero deja de ser un contrapoder y se convierte en “riesgo jurídico” para la empresa, un archivo que el área legal recomienda “prescindir” para no perder los contratos oficiales.

El Estado: verdugo y notario

Artículo 19 contabiliza cientos de agresiones: amenazas, golpes, campañas de odio, espionaje y asesinatos que se acumulan como si fueran simples “incidentes” en un reporte de riesgos. Lo grotesco es que una de cada dos agresiones viene de autoridades, es decir, del mismo aparato que se supone debería proteger la libertad de expresión.

El mecanismo de protección, en teoría creado para salvar vidas, en la práctica parece un call center con chalecos antibalas: tarda, minimiza y, cuando llega, sólo alcanza para un botón de pánico y un expediente más en un archivero que nadie revisa. La impunidad no es un defecto del sistema, es su columna vertebral: sin ella, esta maquinaria de miedo se caería en cuestión de meses.

Centroamérica como futuro imperfecto

En Centroamérica ya pasaron por esta película: periodistas encarcelados, medios confiscados, redacciones vaciadas a punta de exilios, y gobiernos que aplauden porque lograron que la crítica se mudara a otro país o a otro idioma. Ahí el periodismo se ejerce desde el destierro, escribiendo sobre una patria a la que ya no pueden volver porque en la aduana los espera una orden de captura.

Lo inquietante es que México, con todo su discurso democrático, camina el mismo guion: criminalizar, acallar, empujar a la diáspora informativa y dejar al público a merced del boletín oficial y el influencer subvencionado. La diferencia es de tamaño, no de método: aquí hay más territorio, más plazas, más fosas; pero la lógica es la misma, versión “república de libre mercado”.

La “vocación” como coartada

A falta de garantías, el sistema vende la idea romántica del periodista héroe, mártir nato, que “sabía a lo que se metía”. Así, cada colega asesinado se convierte en estatua discursiva: mucha indignación en redes, alguna marcha, y después el olvido institucional que recicla el caso para futuros discursos sobre “no más violencia”.

Se insiste en que es “vocación de servicio”, cuando en la práctica es una ruleta rusa laboral: cada nota puede ser la última, cada investigación una sentencia que nadie firma, pero todos conocen. Es un oficio precarizado, despreciado y al mismo tiempo indispensable, algo así como los paramédicos en una guerra que el mismo gobierno se niega a reconocer.

Periodista: blanco móvil profesional

En México, ser periodista es llevar un letrero invisible que dice “responsable de todo lo que incomoda”. Si denuncias corrupción, eres enemigo del progreso; si documentas violencia, eres vocero del narco; si exhibes abusos policiales, eres antipatriota; si criticas al gobierno, eres un vendido a la oposición.

El blanco se mueve, pero nunca se borra: los ataques vienen del narco, de las policías, de los gobernadores, de los alcaldes, de los jueces y también de los fanáticos que se organizan en redes sociales para hacerte trending topic de odio por 48 horas seguidas. Y mientras tanto, los dueños de los medios miran el rating, calculan el costo-beneficio de defenderte, y muchas veces deciden que es más barato dejarte solo.

Deporte de alto riesgo, salario de becario

Lo más grotesco: este deporte extremo se practica con sueldos de pasante, contratos por honorarios y cero prestaciones. Te exigen ética de cirujano, precisión de fiscal y valentía de bombero, pero te pagan como si redactaras horóscopos desde tu casa.

Mientras tanto, los discursos oficiales celebran el “pluralismo informativo” y se llenan la boca hablando de “respeto a la crítica” cada vez que un organismo internacional les hace un llamado de atención por el número de periodistas asesinados. La aritmética es sencilla y brutal: más agresiones, más asesinatos, más impunidad, menos voces; un balance perfecto para quienes sueñan con un país donde la prensa sólo sirva para repetir líneas de propaganda.

Con informacion: PROCESO/

«ERA FISCAL cuando lo COMPRÓ: LEVANTADA de COFRE al ROLLS ROYCE del GARAJE PATRIMONIAL de GERTZ MANERO dejó VER el V12 y CERO KM de AUSTERIDAD»… se dio el lujo de pisar el acelerador y pagar al contado 2.7 millones de pesos


Ayer le levantaron el cofre al garaje patrimonial y lo que salió no fue un Tsuru parchado, sino un Rolls-Royce con motor V12 y cero kilómetros de austeridad. Resulta que en 2020, mientras despachaba como Fiscal General, se dio el lujo de pisar el acelerador y pagar al contado un Rolls de 2.7 millones de pesos. Nada de financiamiento, nada de mensualidades: puro torque financiero, como quien ni siente el golpe en la cartera.

Pero el Rolls no viene solo, porque esto no es un coche, es toda una flotilla de lujo. En su declaración ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, el garage inmobiliario suma 13 propiedades. De esas, tres están en la gama premium, arriba de los 40 millones, como si fueran ediciones limitadas con interiores en piel y acabados a mano. Y para completar el combo, un departamento en Manhattan, porque claramente el estacionamiento no podía quedarse solo en territorio nacional.

En accesorios tampoco viene austero el modelo: relojes y joyas por más de 18 millones y arte por otros 8. Puro equipamiento de alta gama, como si cada pieza fuera un sistema de sonido bespoke o un tablero incrustado con madera de nogal.

Ahora, si hablamos del sistema financiero, ahí sí estamos frente a un tablero lleno de indicadores: 15 cuentas bancarias repartidas como concesionarias internacionales. Dos en España —en euros, por supuesto—, una en Estados Unidos, otra en Suiza (porque todo Rolls necesita su versión blindada), y 11 más en México. Algunas a nombre propio, otras bajo el cofre de razones sociales como Desarrolladora del Centro o Algerman Inmobiliaria. Nada fuera del manual… o al menos eso diría el brochure.

Y como buen vehículo de lujo, también trae sus pequeños “detalles de agencia”: dos adeudos en American Express, uno casi simbólico de 413 pesos —como dejar el tanque a medio llenar— y otro de más de 75 mil. Además, un crédito hipotecario de 576 mil dólares que viene rodando desde 2008, como esos modelos que siguen circulando porque el motor aguanta.

En cuanto al origen del parque vehicular… perdón, inmobiliario, la mayoría llegó por herencia: 8 propiedades, varias desde que era prácticamente un copiloto de tres años. Otras dos por cesión y solo tres compradas directamente. Es decir, más que arrancar desde cero, heredó la llave del garage.

Hoy, ese mismo personaje ya no está en la pista nacional, sino estacionado en el circuito diplomático británico. El pasado 6 de mayo entregó credenciales en Buckingham, cambiando el asfalto mexicano por las avenidas de Londres, pero sin bajarse del vehículo de lujo.

Porque al final, esto no es solo una declaración patrimonial: es un Rolls-Royce en plena exhibición, donde el verdadero lujo no es el coche… sino la historia de cómo llegó a la cochera.

Con información: ELNORTE/

«RESPONDE GOBERNADORA a AUDIO FILTRADO: OIGAN, SÍ SOY YO, pero NO es lo que PARECE y además NUNCA PASÓ»… es el equivalente de: “sí acepté ir a la fiesta con el narco, pero al final no llegué”.


La línea oficial de Marina del Pilar, Gobernadora de Morena en Baja California, socia del Huachicol y tambien investigada por EE.UU,igual que Americo Villarreal el de Tamaulipas es: “sí soy yo, pero no es lo que parece, y además nunca pasó”,cita EL UNIVERSAL.

Marina del Pilar salió a escena como quien intenta apagar un incendio con un vaso de agua y una sonrisa de campaña. Primero, concede lo obvio: la voz del audio es suya, no la de un “deep fake” ni la del community manager en modo creativo. Después, se aferra a la narrativa de manual: no hay acuerdos en lo oscurito, no hay negociación con el Tío Sam, no hay nada que explicar… salvo el propio audio.

En su versión, la llamada sería poco más que un trámite migratorio espiritual: una gobernadora zen, completamente tranquila, gestionando la resurrección de su visa como si fuera renovar el INE y no atender posibles señalamientos desde agencias de inteligencia estadounidenses.

Los interlocutores que le hablan de reuniones en el consulado de EU, de cargos y sanciones, pasan a ser simples “asesores externos”, casi consultores de coaching legal que le recomiendan respirar profundo y firmar documentos.

Lo más fascinante es el truco de prestidigitación: la reunión que se menciona en el audio “jamás ocurrió”, nos dice la gobernadora, como si el problema fuera la agenda y no el contenido de la conversación. 

Es el equivalente político a: “sí acepté ir a la fiesta con el narco, pero al final no llegué, así que tranquilos, aquí no pasó nada”. La palabra empeñada se convierte en borrador: lo que se escucha no cuenta porque no se consumó.

Mientras tanto, del otro lado de la pista, la narrativa criminal ilumina el cuadro: retratan a la mandataria como aliada del huachicol, pieza movible en un ajedrez donde Washington no pregunta, ordena. El mensaje implícito es brutal: sabe que si se resiste, se hunde más. La gobernadora, en cambio, responde con el cliché institucional: todo es transparente, todo es por el bienestar de las familias a ambos lados de la frontera, y lo demás es “total mentira”.

En resumen, Marina del Pilar juega a la defensiva con una estrategia clásica: admitir el audio, desinfectarlo con la palabra “trámite legal” y negar cualquier pacto oscuro mientras el eco del huachicol y las agencias de EU sigue rebotando en la conversación pública. En política, la frase “esa reunión jamás ocurrió” suele ser menos un dato y más un intento desesperado de reescribir la escena; aquí, el guion se nota, y el público ya escuchó el audio antes de que empezara la función.

Con información: ELUNIVERSAL/

“ASESINATO o ACCIDENTE ?: ENTREVISTA a MONSIVÁIS REVIVE ACUSACIONES a AMLO por MUERTE de su HERMANO y DETONA el MORBO de su VIDA ÍNTIMA”…“Lo tuve aquí en mi casa por espacio de 9 meses, pasé deliciosas y divertidas noches con él”.


Luego de que ayer El Universal publicara una extensa entrevista con el fallecido escritor Carlos Monsiváis —un texto rescatado de hace 16 años—, se retomó un pasaje en el que el cronista cita un párrafo con alusiones al día en que Andrés Manuel López Obrador, entonces con 16 años, habría llegado huyendo de Macuspana tras haber matado a su hermano.

«A Andrés Manuel lo estimo mucho, pero la verdad… ¡Está loco! Sufre desmedidos sueños de grandeza. Quiere llegar a ser un moderno Julio César o Nerón.
Déjeme contarle que, hace algunos años, le di cobijo a Andrés Manuel López Obrador cuando llegó huyendo de Macuspana, Tabasco, a los 19 años de edad; había asesinado, accidentalmente, a su hermano. Lo tuve aquí en mi casa por espacio de 9 meses, pasé deliciosas y divertidas noches con él.
López Obrador, por dinero… ¡era capaz de hacer lo que fuera!»…Carlos Monsiváis.

Que dicen los titulares de la época: 

RUMBO NUEVO

El Diario de la Vida Tabasqueña
2 Versiones en Torno a la Muerte de un Menor, Ayer

Los Hechos Ocurrieron a las 16:00 Horas en el Interior de un Comercio de Telas

En un comercio de telas de las calles Progreso y Primavera de esta ciudad ayer a las 16:00 horas se registró un hecho de sangre, en el que perdió la vida el menor de 15 años de edad José Ramón López Obrador.

En las declaraciones que ante el Ministerio Público rindió Andrés Manuel López Obrador, hermano del occiso, dijo que su hermano José Ramón llegó y le dijo “ahorita voy a ajustar a Ramón”, o sea un empleado que hay en una zapatería cercana a él establecimiento en que ocurrieron los hechos y que tomó la pistola (no explica en su declaración de donde) y que le volvio a decir deja ya esa arma; esto no hace nada respondió el occiso y que luego yo un disparo.

Efectivamente los hechos, y que tomó la pistola, (no explica en su declaración cómo la donde), dejó que volviera a decir, dejó que no más respondió al hoy occiso, y que luego oyó un disparo.

La actuación que levantó el Ministerio Público, hace constar que al llegar al lugar de los hechos encontró el cadáver en la puerta de la tienda y la cabeza hacia adentro del mismo establecimiento denominado “Novedades Andrés”, un charco de sangre de unos 70 centímetros de diámetro y sobre el mostrador dos pistolas,una de juguete y otra tipo escuadra calibre 38 Marca Colt con un cartucho quemado.

El certificado del medico legista señala que la bala tuvo una trayectoria de abajo hacia arriba sin precisar distancia ni sitios de entrada y salida, dice que la causa de la muerte fue paro cardiaco respiratorio; causas que lo originaron, herida producida por arma de fuego en la masa encefálica.

La versión callejera es en el sentido de que los dos hermanos estaban jugando y que accidentalmente a Andrés Manuel se le disparó el arma.

En el establecimiento citado habia una señorita comprando, un empleado de nombre Andres Rodríguez y otro hermano,Pedro Arturo,nadie quedo detenido y no se estableció quien es el propietario del arma homicida.

El portal etcetera revela que el padre del actual Senador Adan Augusto Lopez,habria intervenido para liberarlo

Una Imprudencia le Costó la Vida a un JovencitoEn la Tienda de Telas de su Padre
Cayó Muerto de un Balazo, AyerLa Tragedia Ocurrió Frente al
Mercado “José María Pino Suárez”

El almacén de telas denominado “Novedades Andrés”, ubicado en las esquinas que forman las calles de Progreso y Primavera, frente al Mercado Pino Suárez de esa ciudad, fue escenario ayer por la tarde de una lamentable tragedia, siendo la víctima un jovencito que apenas acababa de cumplir 13 años de edad, hijo del dueño de dicha tienda.

José Ramón López Obrador, nombre del infortunado muchacho, se disparó un tiro minutos antes de la una y media de la tarde, al resultar herido de un balazo en la frente derecha, por manejar imprudentemente un arma de fuego de su propiedad.

De lo que declaró Andrés Manuel López Obrador ante el Agente del Ministerio Público en turno, licenciado Arturo Sánchez Méndez, se desprende lo siguiente:

La referida tienda es propiedad del señor Andrés López Ramón. Poco antes de la una y media de la tarde, en la tienda sólo se encontraban Andrés Manuel. En eso llegó su hermano menor, José Ramón, quien, dirigiéndose al hermano mayor, le dijo: “Ahora voy a espantar a Ramón” (Ramón es apodo de un zapatero cercano).

Diciendo lo anterior, José Ramón se dirigió a un cuarto, donde estaba la pistola y la tomó en sus manos. Andrés Manuel, al ver que su hermano manejaba el arma imprudentemente, hasta el grado de haber cortado el cañón mayor, le dijo: “Deja el juego con ese pistola”.

José Ramón le respondió al instante:
“No tengas miedo”. Y otra vez volvió Andrés Manuel a llamar la atención a su hermano menor:
“Guarda esa arma porque te puede ir un tiro”.A esto, José Ramón le respondió: “Que no pasa contigo es que eres un miedoso. De todos los…

Afuera del mostrador. Corrió al auxiliar y entonces vio que se salían borbollones de sangre por la oreja. Pero notó que tenía aún vida y que llevaría rápidamente con un médico. Apenas si tuvo tiempo de sacarlo de la tienda, porque en la banqueta dejó de existir José Ramón.

El Secretario del Ministerio Público, Miguel Ángel Peña Martínez, practicó una inspección ocular en el lugar de los hechos, haciendo constar en el acta que el casquillo 38 estaba abajo del mostrador.

La pistola estaba en el cuellero, porque el dueño del negocio y padre de la víctima, acababa de adquirirla. Remató que una persona le debía 800 pesos y no le pagaba. Canalizando la vía pacífica y le cobró. 

El deudor le dijo que no tenía dinero, pero en cambio podía dejarle una pistola que llevaba, siempre y cuando la diera mil pesos más, con lo cual quedarían a mano. El señor Andrés López Ramón entregó los mil pesos y se quedó con el arma, dejándola en el cuellero. 

José Ramón había visto la pistola y por eso se le ocurrió “espantar” a su amigo Ramón, a quien por cierto ya no salió a buscar, por haberle quedado hablando con su hermano Andrés Manuel, quien le persuadió para que no hiciera la broma que había planeado.La bala tuvo orificio de salida atrás de la oreja izquierda. El cadáver fue llevado en Primera Curación de la calle Pedro Fuentes No. 111, domicilio de la familia.Hoy en la mañana será sepultado.»

Un documento (el libro Mexican Messiah de George W. Grayson, 2007) contiene alusiones directas sobre la muerte del hermano de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Que dice el documento sobre la muerte del hermano

En la Tabla 1 (página ~22 del libro, “Birth Date, Place of Birth, Occupation of the López Obrador Children”) Fecha de nacimiento, lugar de nacimiento y ocupación de López Obrador.

José Ramón (“Moncho”/ “Borrego”)
Fecha de nacimiento: 20 de diciembre de 1954
Lugar: Macuspana
Murió en un accidente de disparo el 8 de julio de 1969

AMLO nació el 13 de noviembre de 1953 en Macuspana, por lo que en julio de 1969 tenía 15 años y 8 meses (casi 16 años). 

En las notas al pie (páginas ~286-287 del libro, notas al Capítulo 1)El autor cita fuentes que detallan el incidente y, sobre todo, quienes los acusaron de asesinato:

  • Nota 29:
    “The most objective account of José Ramón’s death appears in Rafael Loret de Mola, Destapes (2004), p. 109. However, Andrés Manuel’s brother, José Ramiro, told a different story to a reporter. He said that on July 6, 1969, José Ramón had the gun when Andrés Manuel told him, ‘Stop playing with that pistol because our father will get mad.’ José Ramón failed to heed the warning—with fatal consequences.”Menciona también variaciones de fecha en otras fuentes (8 o 9 de julio de 1969).
  • Nota 32 (la alusión más directa al asesinato):
    “En 1965, López Obrador asesinó a su hermano,” Rumbo Nuevo, 10 de julio de 1990, p. 6.(Nota: la fecha es 1965, cuando AMLO tenía solo 11-12 años, distinta de la fecha real del accidente en 1969).
  • Nota 21: Cita otro artículo 2005:
    Fernando Gómez, “AMLO asesino desde niño no 1 sino 2 veces”, Terra Networks, 3 de abril de 2005.

Otros detalles relevantes en el libro

  • Se menciona (p. ~38) que en algún momento de su juventud AMLO “dropped out of sight” durante más de un año y sus padres no supieron dónde estaba hasta que un periodista reportó que estudiaba en la UNAM en Ciudad de México. 
  • El libro trata el tema de forma factual en la tabla y en notas, presentando el incidente según fuentes familiares y contrastándolo con las versiones de asesinato que circulaban en medios tabasqueños (1990) y nacionales (2005). No profundiza en el incidente en el texto principal del Capítulo 1 (“A Child Is Born in Tabasco”).

Resumen: El documento alude a que AMLO “asesinó a su hermano” de joven (citando explícitamente el artículo de Rumbo Nuevo de 1990 y otro de 2005), pero lo contrapone con otra versión del accidente de tiro en 1969.

Con información: ELUNIVERSAL/REDES/MEDIOS

«CUAL AHORRO de FORMOL ? : SINALOA PRODUCE CADAVERES,LEVANTADOS y AUTOS ROBADOS a NIVEL INDUSTRIAL»…e gobierno se ha dedicado a fotografiar un incendio en el único minuto en que el viento se calmó.


El Sinaloa que presume la estrategia del gobierno federal como “historia de éxito” es, en realidad, un matadero administrado con Excel: mientras el gobierno celebra ahorro de formol, el estado sigue produciendo cadáveres, levantados y autos robados a ritmo industrial.

El inventario de la barbarie local

Entre el 9 de septiembre de 2024 y el 21 de junio de 2026, el propio saldo oficial que traes en la mano habla de un Sinaloa convertido en planta maquiladora de violencia:

  • 3,434 homicidios dolosos, 5.3 personas asesinadas por día.
  • 3,990 personas privadas de la libertad, 6.1 levantones diarios.
  • 11,649 vehículos robados, casi 18 autos despojados cada 24 horas.
  • 3,680 personas detenidas, 5.7 al día, como si el sistema sólo alcanzara a pescar sardinas mientras los tiburones siguen mandando.
  • 194 personas abatidas, el eufemismo favorito para no decir ejecuciones de Estado.
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Es la contabilidad de un país en guerra no declarada, disfrazada de “resultados” en conferencias donde las grafiquitas sueñan con ser política pública.

Levantón, ejecución, despojo: el manual del terror

En Sinaloa la trilogía del horror tiene guion fijo: primero el levantón, luego la ejecución, después el despojo del auto para borrar huellas y territorio.

Cada privación ilegal de la libertad es un secuestro exprés del siglo XXI: la estadística le llama “persona privada de la libertad”; la calle le dice “se lo llevaron”.

Las desapariciones crecieron más de 40% entre 2024 y 2025, con Culiacán y Mazatlán como epicentros, mientras el Registro Nacional suma casi 3 mil personas esfumadas desde que se desató la guerra interna del Cártel de Sinaloa.

Los levantones ya no son excepción, son protocolo: la gente aprende a no mirar, a no preguntar, a no quedarse con la placa; sobrevivir se volvió política de autoprotección, no de Estado.

Los homicidios dolosos se dispararon: 2025 cerró con 1,663 víctimas, el peor registro en al menos una década, y con meses que rebasan los 200 asesinatos, como si cada día fuera una pequeña masacre administrada.

Mientras tanto, el discurso oficial vende “reducción del 50% en el promedio diario de homicidios” entre junio de 2025 y enero de 2026, como si bajar de una carnicería a un rastro fuera motivo de celebración.

El robo de vehículos completa el ecosistema: casi 18 autos robados diarios hablan de un estado donde el crimen no solo controla la noche, también la movilidad, las rutas, la logística; quien manda en la carretera manda en la economía.

El show del ahorro de formol

Mientras las cifras gritan barbarie, el gobierno presume “baja de homicidios” y “contención de la violencia” como si hubiera descubierto la vacuna contra el plomo.

Es el equivalente a presumir ahorro en formol porque ya no alcanza para embalsamar tanto muerto: si hay menos gasto en morgues es porque las fosas clandestinas hacen trabajo tercerizado.

Los comunicados federales hablan de “50% menos homicidios diarios” y “31% menos delitos de alto impacto” en ciertos cortes de tiempo, recortando el periodo justo donde el infierno se ve medio templado.

Es como fotografiar un incendio en el único minuto en que el viento se calmó y vender la imagen como “avance histórico contra el fuego”.

Sinaloa frente al mundo: provincia de la barbarie global

El mundo registra alrededor de 440 mil homicidios intencionales al año, con una tasa global cercana a 5.8 asesinatos por cada 100 mil habitantes; América casi triplica el promedio, empujada precisamente por países como México.

Latinoamérica concentra tasas cercanas a 18 homicidios por cada 100 mil habitantes, tres veces el promedio global, y la mitad de esos asesinatos están ligados al crimen organizado.

Sinaloa es una especie de sucursal regional de esa barbarie: un territorio pequeño aportando cientos y cientos de homicidios y miles de desapariciones en apenas un par de años.

En el mapa mundial de la violencia, Sinaloa no es un punto aislado, es un nodo de la red: un laboratorio donde se ensaya un tipo de guerra que no necesita declaración, solo pactos rotos entre facciones del mismo cártel.

Si el planeta suma 52 homicidios por hora, Sinaloa aporta su cuota diaria como un país chiquito metido dentro de otro país que jura pacificación.

Es como si una ciudad media estuviera contribuyendo con un turno completo de muertos al reloj mundial del crimen organizado.

Analogías para un gobierno que habla en PowerPoint

  • Sinaloa es una fábrica de desaparecidos con turno matutino, vespertino y nocturno; el gobierno sólo presume que ya “optimizó procesos” y ahora las actas tardan menos en imprimirse.
  • Los homicidios son la marea roja del Pacífico: suben, bajan, pero nunca desaparecen; las autoridades se limitan a escoger el momento de la foto para decir que “el mar está en calma”.
  • El despojo de autos es la versión local de Uber: el crimen organizado decide quién circula, quién se detiene y quién simplemente deja de aparecer en el mapa.
  • El discurso oficial es un maquillaje de funeral barato: intenta tapar la descomposición con aromatizante estadístico, mientras el olor a muerte se cuela por todas las rendijas.

Todo esto ocurre mientras en los informes se alardea de “coordinación interinstitucional” y “estrategia integral”, «coordinacion+Inteligencia» ,fórmulas que ya suenan más a conjuro que a política pública.

La barbarie está tan normalizada que lo noticioso ya no es el levantón, la ejecución o el despojo, sino el cinismo con el que se venden como daños colaterales de una supuesta estabilidad.

Con información: NOROESTE/