EU ya confirmó que a Durazo y a Américo les apagaron la visa en el sistema; los únicos que siguen fingiendo que está viva son ellos. Lo que tenemos enfrente no es sólo cinismo: es la construcción torpe de coartadas políticas frente a una investigación internacional que ya los rebasó.
Fuentes del Departamento de Estado de Estados Unidos (DOS, por sus siglas en inglés) confirmaron, ayer 3 de junio de 2026, al semanario ZETA de Tijuana que las visas estadounidenses del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, y del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, ambos militantes de Morena, se encuentran efectivamente revocadas en el sistema, contradiciendo las negativas públicas de ambos mandatarios.
El dato duro que tira el teatrito
Fuentes del Departamento de Estado de EU le confirmaron al semanario ZETA que las visas de Alfonso Durazo y Américo Villarreal “se encuentran efectivamente revocadas en el sistema”. Es decir, en la base de datos con la que trabaja el oficial en garita, ambos ya son, técnicamente, no bienvenidos.
No les han recogido físicamente el plastiquito porque no han tenido los arrestos de presentarse en la frontera a que se lo corten en la ventanilla.
El propio DOS aclara que conservan el documento sólo porque no han intentado cruzar, exactamente el mismo truco de otros políticos mexicanos que presumen “tener visa” pero no hay un solo registro reciente de ingreso.
ZETA precisa que el común denominador de estas cancelaciones es la presunta relación –directa o a través de terceros– con crimen organizado y narcotráfico.
No lo dice un tuitero ardido ni un “medio fifí”, lo sostienen fuentes del gobierno de Donald Trump, en una escalada en la que ya habría al menos 50 políticos mexicanos desvisados, en su mayoría de Morena.
Américo, el mártir del 95% del “humor social”
En Tamaulipas, Villarreal salió antes a decir el clásico “sí, sí tengo”, asegurando que su visa está intacta y que incluso ha viajado a EU, convenientemente sin precisar fechas. La vocería estatal primero descalificó las versiones como “falsas” y luego las rebajó a “no confirmadas”, lo mismo que ocurrió en 2025 cuando empezaron a circular reportes de una posible cancelación ligada a una investigación federal.
Ahora, con ZETA poniendo el dato en blanco y negro, el gobernador ya no improvisa: lee, casi en modo teleprompter parroquial, un rezo de inocencia digital desde redes, pidiendo “pruebas” mientras evita mirar de frente a su audiencia física y finge que el problema es un reportero “fuera del 95% del humor social”. Esa línea del “95%” es casi confesional: admite que la batalla ya no es jurídica ni diplomática, es de percepción, y que su única defensa es intentar aislar al crítico como un loco minoritario contra una ficticia mayoría amorosa de Facebook.
Al mismo tiempo, el gobierno tamaulipeco descalifica a Los Angeles Times, que detalla que Villarreal estaría siendo investigado por contrabando de hidrocarburo ilegal, y que su eventual cruce a EU se haría bajo una figura de “libertad condicional por beneficio público significativo”, escoltado por funcionarios estadounidenses. Traducido: el hombre que jura tener una visa impoluta sólo podría entrar al país vecino como testigo útil, como coperante,vulgar informante,no como turista con selfie en McAllen.
Durazo: “sudo agua bendita”, pero pide salvoconducto
Del lado de Sonora, Durazo hizo lo suyo: conferencia solemne, discurso de “integridad y transparencia de toda la vida” y calificativo de “infamia” contra la prensa que osa cuestionarlo, subrayando que la nota no trae fuentes. Acto seguido, se topa con que las fuentes sí existen, pero están en Washington y no en el boletín del gobierno estatal.
El Los Angeles Times –citado por ZETA– consigna que la visa de Durazo fue cancelada desde el año pasado por una investigación de presuntos vínculos con crimen organizado. El detalle fino: habría ingresado a EU para tratamiento médico, pero no como cualquier mortal, sino bajo el programa de Significant Public Benefit Parole, un mecanismo reservado para no ciudadanos que cooperan con las autoridades en investigaciones o procesos. Es decir, el hombre que políticamente se envuelve en la bandera y la Virgen entra a Estados Unidos, si entra, como pieza de un expediente, no como invitado distinguido.
Mientras tanto, en el discurso local, Durazo insiste en que todo es una “nota sin fuentes”, como si bastara con elevar un acta de fe en rueda de prensa para reescribir lo que aparece en el sistema del DOS. El contraste entre la narrativa de “yo sudo agua bendita” y la realidad de un permiso de cruce condicionado por cooperación con investigaciones federales habla de un político que se vende como incorruptible mientras negocia su supervivencia en otro idioma.
El teatro Morena entre Trump, visas y narcopolítica
Con Durazo y Villarreal ya son tres los gobernadores morenistas con visa cancelada, sumándose al antecedente de Marina del Pilar Ávila en Baja California, que ella misma admitió en 2025. A eso se agregan ex alcaldes, diputados y figuras locales que arrastran sanciones similares e investigaciones por presuntos vínculos con cárteles, como el caso de Araceli Brown en Rosarito.
La administración Trump ha usado la revocación de visas como herramienta de presión desde 2025, y Reuters reportó que al menos 50 políticos mexicanos –mayormente ligados a Morena– ya fueron alcanzados por esa tijera migratoria. El mensaje es brutalmente simple: si México no limpia su clase política, Washington le cerrará la puerta a los sospechosos, aunque acá sigan cortando listones y dando el Grito.[instagram]
Encima, el caso de Rubén Rocha Moya en Sinaloa, con cargos formales por narcotráfico en el Distrito Sur de Nueva York, marca la ruta de lo que puede venir cuando la historia de “me calumnian” se agota y los expedientes cruzan la línea de las sanciones administrativas a las acusaciones penales. Frente a eso, la defensa oficialista se reduce a quejarse de intenciones políticas de Washington, mientras evita responder lo básico: ¿por qué tantos cuadros de un mismo partido acumulan el mismo patrón de sospechas, cancelaciones y parones migratorios?
El papelón público de dos gobernadores desvisados
La presidenta Claudia Sheinbaum tuvo que salir a decir lo obvio: que Durazo y Villarreal deben aclarar ante la opinión pública su situación migratoria. Es decir, el poder federal ya no puede sostener sin costo la ficción de que todo es “guerra mediática” cuando el departamento que marca la entrada a Estados Unidos ya decidió otra cosa.
El DOS, a través de su titular Marco Antonio Rubio García, ha reiterado que la visa es un privilegio, no un derecho, y esto coloca a ambos gobernadores en una categoría incómoda: la de políticos que siguen siendo funcionales en su estado, pero tóxicos al otro lado de la frontera. La fotografía es demoledora: dos mandatarios que en casa se venden como victimizados por la prensa, y en el extranjero aparecen en el mismo renglón que funcionarios investigados por huachicol, narco y contrabando.
Al final, la “negativa farsante” de Durazo y Villarreal no es sólo un episodio de control de daños, es una confesión en diferido. Cuando un político necesita refugiarse en porcentajes de “humor social” o en discursos de pureza moral mientras el sistema de visas ya lo marcó en rojo, lo que está diciendo es que su última trinchera es la opinión pública… y que la realidad ya cruzó la frontera sin pedirle permiso.
Con informacion: ZETA TIJUANA/ LOS ANGELES TIMES/














