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jueves, 23 de julio de 2026

«VAN 7 y NO es MALA SUERTE, es MAL GOBIERNO: BASTABA ESCUCHARLO HABLAR del NARCOESTADO para SABER que estaba en PELIGRO»…habia pedido protección.


El gobierno de Claudia Sheinbaum vuelve a quedar retratado en su versión más miserable: la del Estado que mira, escucha y no hace nada. Mientras un periodista denunció amenazas de muerte durante un año, las autoridades federales y estatales practicaron su deporte favorito: la omisión con vocabulario institucional. El resultado es el de siempre, pero cada vez más intolerable: un periodista asesinado, una investigación que llega tarde y una maquinaria oficial empeñada en simular que la tragedia fue inevitable.

La imagen produce desamparo. El periodista oaxaqueño Francisco Alejandro Leyva Aguilar estaba comiendo en la calle, en un negocio de quesadillas y tacos sobre la acera, cuando lo asesinaron a balazos unos sujetos a bordo de una moto. 

Quedó sentado, con el cuerpo echado hacia adelante y la cabeza apoyada en la mesa. Vestía unos pants, playera, tenis, ropa que uno llama de casa, nada formal, lo que alguien se pone para ir a un mandado y volver enseguida. 

Le colocaron una manta sobre la cabeza para atenuar las fotografías del crimen. Todo en la imagen indica vulnerabilidad. El acto de comer, el negocio austero, la vida y la muerte de Leyva, su trabajo de periodista, el séptimo que es asesinado este año en México. El crimen ocurrió en San Pablo Etla, a 40 minutos en auto de la capital de Oaxaca. Una vez más, en México, uno de los países más peligrosos para el desempeño de la profesión.

Leyva, de 60 años, era periodista independiente y un columnista muy crítico y directo con el Gobierno del Estado, encabezado por Salomón Jara, del oficialista partido Morena. “¿Me conocen? Me llamo Alejandro Leyva, pero muchos me dicen El Moscardón, el que le zumba los oídos al anodino gobernador, en minúsculas y entre comillas, las verdades que los oaxaqueños padecemos por su ineptitud y su enfermedad mental”, decía el periodista en uno de sus audaces videos, recuperados en redes sociales tras su asesinato este miércoles. 

Leyva solía decir que Jara “desgobernaba” el Estado sureño de México y lo acusaba de “denostar” y censurar a los periodistas críticos. “Por cada voz que apagues en los medios, Salomón, van a surgir 10 más”, advertía él.

Con tres décadas de carrera, el veterano periodista fue director de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (Cortv), la cadena estatal, y tenía una columna llamada El Zumbido del Moscardón. Allí, acusaba al mandatario de tener “al narco metido hasta las narices” en su Administración, lo que explicaba, decía, el aumento de la violencia en el Estado. En una de sus últimas publicaciones, denunció un esquema de despojo de tierras y blanqueo de dinero mediante inversiones en desarrollos hoteleros, un negocio que presuntamente involucra a narcos y funcionarios del oficialismo, a los que Leyva mencionaba por su nombre.

México no sólo carga con una violencia criminal desbordada que sexenio tras sexenio hereda montañas de cadaveres; carga también con un gobierno que, frente a la prensa, responde con solemnidad, comunicados y una eficacia inversamente proporcional al tamaño de su discurso. 

La cifra no es un accidente administrativo: es la radiografía de un país donde informar sigue siendo una actividad de alto riesgo y donde la protección estatal aparece, como tantas otras promesas, sólo en el papel.

Si el poder quisiera indignarse de verdad, empezaría por explicar por qué las alertas no activaron protección, por qué las advertencias no se tradujeron en acciones y por qué la impunidad sigue siendo el idioma oficial cuando matan a un periodista

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/ ZEDRIK RAZIEL

EL «ACUERDO de BADIRAGUATO: ASI se GANAN ELECCIONES para que NARCOS OCUPEN el ESTADO LEGITIMAMENTE con URNAS»…y gobernador, presidente, se vuelven gobernados.


Lo más importante de la mesa de AL PUNTO de Codigo Magentasobre el Acuerdo de Badiraguato es, en pocas palabras, que el narco dejó de ser “huésped incómodo” del Estado y pasó a ser su socio político y electoral, con Washington ya oliendo la podredumbre y apuntando, ahora sí, a funcionarios y gobernadores, no sólo a capos.

El “recuento de daños”: país en modo desastre

Ramón Alberto Garza y el periodista y analista antonio Navalón, abren como si estuvieran haciendo inventario en Protección Civil: retiro de visa a Adán Augusto, audios de Marina del Pilar, renuncias en la Fiscalía CDMX, refinería pirata en Monterrey, detención brutal de Rufo, confesión del Mayo y la presidenta paseándose en Nueva York con Trump.

La semana no es “agitadita”, es un manual de cómo un gobierno se hunde mientras la clase política discute si la foto con el presidente gringo salió bien iluminada.

La joya: la “huachirrefinería” privada refinando 10 mil barriles diarios y facturando 5 mil millones “por arriba de la mesa”, mientras por abajo seguramente corría el verdadero negocio, con Guardia Nacional, autoridades locales y federales aplicando la doctrina oficial: ver, oír y obedecer… al que paga.

El Mayo: de capo a héroe geriátrico de la paz

El relato sobre el Mayo Zambada raya en la comedia negra: acepta cadena perpetua, se declara culpable, se confiesa promotor de corrupción a policías, militares y políticos, y a cambio pide tres cosas: que digan que lo traicionaron, que no lo maten y que lo manden a una cárcel con buen hospital.

Al final, el hombre que llenó el país de sangre es presentado casi como abuelo entrañable al que por fin le van a dar diálisis y tratamiento de cáncer “en condiciones dignas”, mientras los jóvenes mexicanos reciben el sermón de que la violencia “no es el camino”.

El párrafo crucial de su declaración es la admisión de que su organización “alentó la corrupción” al pagar a policías, comandantes militares y políticos para operar libremente, justo la línea que Estados Unidos necesitaba para escribir el capítulo “México, Estado capturado” en su propio informe.

Rocha y el Acuerdo de Badiraguato: no es soborno, es ocupación del Estado

Navalón coloca a Rocha Moya como el caso extremo: ya ni se trata de dar maletas de dinero a mandos medios, sino de ganar elecciones para que los aliados del narco ocupen el Estado “legítimamente” por las urnas.

La elección de Sinaloa es descrita como golpe de Estado electoral: operadores del PRI secuestrados la noche previa, estructuras desarticuladas y el candidato puntero desaparecido entre las 2 y 4 de la mañana, mientras los votos los manejaba quien realmente mandaba.

Rocha, prófugo potencial de la justicia norteamericana, es el símbolo de la frontera cruzada: ya no es el narco corrompiendo al sistema, es el narco convirtiéndose en sistema, con la amenaza de que vayan también por su esposa e hijos como parte del paquete Badiraguato.

DEA, Terry Cohn y la fiesta mundialista de la presidenta

Mientras la presidenta se va feliz a la final del Mundial en Nueva York, invitada por Trump, Terry Cohn se planta ante la prensa en la puerta del juzgado del Mayo para soltar el aviso urbi et orbi: si traficas con drogas o eres funcionario corrupto, la DEA va por ti.

Es el mensaje menos cifrado que se ha enviado en años: ya entendieron que sin tocar a gobernadores, secretarios, operadores políticos y fiscales, lo único que se logra es cambiar de capo, no de régimen.

Navalón remata: la presidenta ya no decide quién se va y quién se queda, eso está en manos de la línea dura en Washington y del Comando Norte; se acabó la época del charter con 27 “malosos” extraditados a capricho presidencial, ahora la lista la hace otro.

Justicia selectiva, “sentido común” sobre la ley y la paz narca

El episodio de Tulum es una radiografía del deterioro: la presidenta regaña públicamente al responsable local de sostenibilidad por “respetar demasiado la norma” y le exige privilegiar el “sentido común” por encima de la ley.

Es la versión avanzada del viejo mantra de que algo puede ser legal pero “no moral”, sólo que aquí ya ni se molestan en cambiar las leyes; simplemente se anuncian como obstáculo y se invita a ignorarlas cuando estorban al proyecto, al negocio o al compadre.

El resultado: justicia de acordeón, fiscales que obedecen al que manda o al que paga, gobernadores a los que se les perdona audios comprometedores mientras se persigue selectivamente a otros, como Rufo, detenido como si fuera capo de guerra para mandar mensaje ejemplarizante… pero sólo al que conviene.

Zacatecas: cadáveres colgados, minas y mensaje a la presidenta

Los diez cuerpos colgados en Zacatecas no son sólo horror territorial, sino carta de presentación para inversionistas mineros internacionales: aquí manda quien tenga más armas, no quien tenga más concesiones.

Navalón plantea que es ruptura entre el cártel de Zacatecas y la familia Monreal, con los ejecutados escogidos como aviso de que el político que traiciona paga, y de que la minería, pieza clave del desarrollo, puede convertirse en rehén permanente.

Además, su lectura es que el episodio también es mensaje directo para la presidenta: si Estados Unidos va a empezar a decir quién sí y quién no se entrega, los cárteles ajustarán la regla del juego con violencia espectacular en estados clave, y Zacatecas es sólo el piloto.

La frase final: vienen por los funcionarios corruptos

El cierre de la mesa no es optimista ni ambiguo: a partir de la confesión del Mayo y del mensaje de Terence Cole, el gobierno estadounidense “ya viene por los funcionarios corruptos”, no se conformará con jefes de cárteles y va a perseguir a quienes les hayan abierto la puerta desde la estructura oficial mexicana.

El “tobogán de bajada final” que describe Navalón es la imagen perfecta: México se lanzó hace años, creyendo que sólo iban a caer narcos; ahora, la gravedad está alcanzando a gobernadores, operadores electorales, fiscalías y a una presidencia que se toma selfies en Nueva York mientras se incendia el país que dice gobernar.

Con información: CODIGO MAGENTA

«MIREN que COBRONES: INFORMACIÓN por APAGONES COSTARÁ 70 MIL PESOS en MEXICO por SEGURIDAD NACIONAL»… ya no mereces saber gratis por qué el refrigerador está sudando.


Conocer los detalles sobre un apagón eléctrico en México, eso que antes se podía consultar sin pedirle permiso al universo, ahora cuesta. Sí: cuesta dinero, tiempo y hasta humillación burocrática, porque el gobierno decidió que la información sobre el estado del sistema eléctrico ya no es para mortales comunes, sino para “usuarios de confianza” con cartera suficientemente obediente.

El asunto no es menor. Según reportes, citados por Bloomberg, el Cenace restringió desde 2024 el acceso público al estado operativo y al margen de respaldo del Sistema Eléctrico Nacional, y ahora el acceso a esos datos puede rondar los 70 mil pesos al año, o unos 4 mil dólares, además de registro, formato, validación y firma de confidencialidad, como si mirar si se va a ir la luz fuera un privilegio geopolítico.

La transparencia, pero en versión premium

Antes, cualquier ciudadano podía revisar información clave para anticipar riesgos de apagón. Ahora, la cosa viene con candado, contraseña, membrete y probablemente un bautizo ceremonial para demostrar que uno merece saber por qué su refrigerador está sudando.

La justificación oficial, cómo no, es la seguridad nacional. Porque en México, cuando algo resulta incómodo o exhibe la fragilidad del sistema, siempre existe la solución mágica: declararlo sensible, reservarlo y ya después vemos si la realidad coopera.

El sistema eléctrico, a la mala

La parte más fina del asunto es que, mientras se encarece el acceso a la información, el propio sistema eléctrico sigue dando señales de estar tremendamente estresado, con alertas, márgenes reducidos y una red que no precisamente inspira serenidad.

En términos simples: si el sistema está tan apretado que ni compartir datos puede hacerlo sin nervios, el problema no es la transparencia. El problema es la red, la planeación y esa costumbre gubernamental de querer resolver la precariedad con secretismo administrativo y propaganda energética.

Así que sí: ahora enterarse de un apagón ya no solo depende de que se vaya la luz, sino de que uno tenga los miles de dólares, los papeles, la firma y la bendición institucional para merecer la información. La oscuridad ya no solo es física; también es tarifada.

Con información: ELNORTEBLOOMEBERG/

USTEDES le CREEN?: ALCALDEZA con ZETA y de MORENA en NUEVO LAREDO se PUBLICITA como la SEGUNDA MEJOR del PAÍS... casi como si suspirara por el 2027.


El mas reciente ranking nacional de 150 alcaldes elaborado por Mitofsky en junio de 2026, no solo un sondeo local de Nuevo Laredo, es una “pieza de propaganda” que Carmen Lilia Canturosas esta usando para inflar su imagen y presentarla como una de las “mejores evaluadas” del país. Este tipo de ranking, bien leído, nos da suficiente materia para exhibir cómo se usa una medición de opinión para posicionar políticamente a actores locales, aun sin publicar una ficha técnica detallada por municipio.

Qué es exactamente este ranking

El documento es la encuesta «Top 150 alcaldes”, con tablas y gráficas donde se listan nombres, ciudades y porcentajes de aprobación, lo que permite construir narrativas como “alcaldesa de Nuevo Laredo entre las mejor evaluadas de México”. 

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No es un informe municipal detallado, sino una pieza agregada que presenta valores ya procesados, sin ofrecer en cada caso el desglose de muestra, error ni método de levantamiento ciudad por ciudad.

Una sola imagen del documento nos dice tres cosas clave: es un ranking nacional de aprobación de 150 alcaldes elaborado por Mitofsky en junio de 2026, no un estudio diseñado específicamente para Nuevo Laredo; y la cifra que la alcaldesa está usando proviene de un informe agregado, donde el dato local ya viene “procesado” y sin ficha técnica detallada por municipio visible en el PDF que tenemos. 

También nos dice que el ranking se presta perfectamente para propaganda: convierte en “medalla” un porcentaje cuyo origen metodológico local (tamaño de muestra, margen de error, modo de levantamiento en Nuevo Laredo) no puede verificarse con el archivo disponible, lo que abre la puerta a que se use como verdad absoluta algo que, en la práctica, no podemos auditar a nivel municipal.

En rankings nacionales de alcaldes hay sesgos habituales

  • Falta de transparencia sobre tamaño de muestra por ciudad, margen de error y modo de levantamiento (telefónico, online, presencial), lo que impide saber si los 150 alcaldes fueron medidos con estándares comparables.
  • Selección y cobertura desigual: algunas ciudades tienen más exposición mediática o más facilidad de contacto telefónico, lo que puede generar muestras con más votantes informados o más conectados, alterando la representatividad.
  • Construcción del ranking con criterios opacos: el informe muestra un orden (del 1 al 150, o por grupos) sin explicar claramente si la posición depende solo de la aprobación neta, de promedios ponderados o de filtros especiales (por ejemplo, excluir indecisos), algo que la literatura sobre encuestas señala como espacio clásico de “cocina”.

El caso de la alcaldesa con «Z»

En el caso de Nuevo Laredo, la etiqueta de “una de las mejores alcaldesas del país según Mitofsky” refleja un dato nacional agregado cuyo contexto metodológico local es desconocido. Es decir, se usa una cifra opaca (no sabemos cuántas personas entrevistaron en Nuevo Laredo, con qué modo, ni con qué tasa de no respuesta) para construir una narrativa de legitimidad y popularidad, lo que se ajusta a la idea de encuesta como cálculo político más que como simple medición probabilística.

Como se desmonta el montaje

  1. El ranking, sin adjetivos.
    • Se trata de un listado nacional de 150 alcaldes con porcentajes de aprobación, sin ficha técnica desagregada por ciudad.
    • El documento muestra resultados agregados, pero no permite al ciudadano de Nuevo Laredo verificar por sí mismo cómo se obtuvo el dato local que se está usando en la propaganda.
  2. Los estándares mínimos no cumplen.
    • Hay elementos de transparencia que se recomiendan en las buenas prácticas para encuestas (universo, tamaño muestral por ciudad, margen de error por ciudad, modo de levantamiento, fechas, tasa de rechazo, criterios de ponderación) los cuáles no se encuentran en el reporte público.
    • Fuentes académicas y de divulgación sobre sesgos en encuestas explicar que, sin esos datos, el ranking no puede considerarse plenamente verificable, solo creíble por fe en la marca Mitofsky.
  3. El uso político concreto.
    • La alcaldesa y su aparato de comunicación con cargo al erario estan convirtiendo un ranking en “prueba” de éxito (spots, redes, discursos, comunicados), para evidenciar la prostitución de la encuesta: un insumo de medición transformado en sello publicitario.
    • El patrón es más amplio y se enmarca en el uso de encuestas “cocinadas” o opacas para influir opinión pública, tal como se ha documentado en América Latina: resultados que se alejan sistemáticamente de la realidad apoyando casi siempre al mismo tipo de actores.

En resumen: 

“Mitofsky coloca a la alcaldesa de Nuevo Laredo en un ranking nacional de 150 alcaldes con base en una medición cuyos detalles locales no se conocen. No sabemos cuántos ciudadanos de Nuevo Laredo fueron entrevistados, ni con qué método, ni cuántos se negaron a responder. Sin esa información, el dato que hoy se usa en la propaganda oficial es más una medalla de confianza que un termómetro verificable.”

En muchos otros sondeos, hay quienes han actuado sin tantita pena y han exhibido encuestas que rayan en lo imposible, como brincar 20 puntos porcentuales de un mes a otro.

Las encuestas, al igual que los orgasmos, son más satisfactorias cuando se sienten auténticas y genuinas. Sin embargo, en la práctica, los datos estadísticos reflejan que la simulación es sorprendentemente común en ambos mundos.

Con información: CONSULTA MITOFSKI/

“TOMOGRAFÍA de TAMAULIPAS EXHIBE al CARDIÓLOGO que PRACTICÓ MEDICINA EXPERIMENTAL con VIDAS AJENAS”…lo tiene en terapia intensiva con casi 14 mil desaparecidos.


Tamaulipas,bajo el Gobierno de Morena y Americo Villarreal, no está enfermo: está en terapia intensiva, con 13,868 desaparecidos como diagnóstico brutal de un gobierno que prometió “sanarlo” y terminó practicando medicina experimental con vidas ajenas. 

El expediente clínico de un estado

En cualquier hospital decente, 13,868 pacientes perdidos serían motivo para cerrar el área, llamar a peritos y procesar a todo el staff; en Tamaulipas, solo son un número en la pantalla del Registro Nacional de Personas Desaparecidas (RNPDNLO).

Américo Villarreal llegó al cargo en octubre de 2022, tras una campaña en la que se dejaba ver la mano del crimen organizado, con sospechas que después se convirtieron en informes militares que el cálculo político evitó atender el síntoma de la brutal infección con la seriedad clinica que ameritaba.

Como cardiólogo de Morena nos vendio la fantasía de que iba a curar el corazón enfermo del estado, y lo que tenemos hoy es un paciente con falla multiorgánica, hemorragia de integridad y un expediente clínico saturado de levantones. 

El cardiólogo que confundió bisturí con machete

Un cardiólogo sabe que si el pulso se dispara, hay crisis; en Tamaulipas, la frecuencia de desapariciones está en taquicardia y el doctor en turno sigue declarando “signos vitales estables” mientras la familia corre a pegar fichas de búsqueda. 

Villarreal hizo analogías en campaña y prometió cuerpos colegiados analizando la infección de la que ahora es parte; ofreció intervenir al estado como si fuera una cirugía programada y lo dejó en manos de una industria del levantón que opera como corporativo médico: tiene logística, territorios asignados y un protocolo que casi siempre termina en necropsia, no en alta voluntaria.

Tamaulipas, subcampeón nacional de la tragedia

La cifra de 13,868 que AVAnza vertiginosa lo coloca como subcampeón nacional en desapariciones, solo detrás del Estado de México (14,613) y por encima de Jalisco (12,896), una medalla de plata en una olimpiada de horror donde nadie quiere subir al pódium. 

Ser segundo lugar en desaparecidos no es estadística: es advertencia clínica de que el tejido social está necrosado y que el tratamiento —ese gobierno que juró regenerarlo— se ha vuelto más tóxico que la enfermedad. 

Reynosa, el órgano más dañado

Reynosa ya no es municipio: es el órgano más deteriorado del cuerpo tamaulipeco, con alrededor de 2,918 personas desaparecidas concentradas ahí como si se tratara de un tumor que nadie quiere operar.

Año tras año la curva de casos se dispara, y los reportes de Red Lupa califican la entidad con un nivel extraordinario de extrema gravedad, tan psique ayer mismo otra nueva ficha de búsqueda exhibe plagio y secuestro de un ex-funcioanrio municipal, cita El Universal.

Las cifras a nivel de barbarie, documentan cómo la ciudad de Reynosa pasa del segundo al primer lugar, mientras las autoridades ensayan el mismo tratamiento: conferencias de prensa, promesas vagas y analgesia mediática. 

De acuerdo con Milenio , el municipio de Reynosa donde el Gobernador abraza y cena con el principal lugarteniente del Cartel del Golfo y donde la extorsión es deporte exclusivo del Cartel y el gobierno, concentra la mayor cantidad de personas desaparecidas en Tamaulipas.

Reynosa pasó de 2817 a 2918 en un año. Para mayo del 2026 tuvo un aumento de 101 casos. Los municipios de Nuevo Laredo, 2767; Matamoros, 2516; Victoria 992 y Tampico 782, también mostraron aumento en el total de casos registrados.

La industria del levantón como sistema de salud paralelo

En Tamaulipas el “levantón” funciona como un sistema de salud paralelo: te atienden rápido, a domicilio, sin cita, pero el procedimiento incluye incomunicación, tortura y, con demasiada frecuencia, muerte.

El Estado debería ser el cirujano que entra a detener la hemorragia de violencia, pero aquí se limita a hacer estudios de gabinete, sacar gráficas y culpar a la herencia genética del pasado mientras multiplica las listas de desaparecidos a nivel industrial y que ya convertiio la entidad en una fabrica de desaparecidos no localizados.

La promesa de sanar convertida en mala praxis

Cuando un médico te promete que va a “sanar” y termina agravando el cuadro, la palabra técnica es mala praxis; en política, lo disfrazan de “retos complejos”, “contexto nacional” y “herencia del crimen organizado”. 

El Tamaulipas de Villarreal es un caso de libro de texto sobre cómo un gobierno puede convertirse en factor de riesgo, no en tratamiento, al normalizar que la desaparición sea equivalente estadístico de muerte sin que el expediente se cierre nunca. 

Integridad: el órgano que ya no aparece en la tomografía

Después de la vida, lo único que queda es la integridad, y en Tamaulipas se pierde un día sí y otro también como si fuera un órgano que deja de aparecer en la tomografía social. 

Las familias que buscan no hablan de cifras sino de cuerpos que no están, de carpetas que no avanzan y de un gobierno que, en lugar de asumir el diagnóstico y actuar, les receta paciencia, burocracia y silencio.

Un cardiólogo que no escucha el estetoscopio

El estetoscopio político está gritando soplos, arritmias y colapso, pero el gobernador prefiere ver mapas en tonos pastel donde Tamaulipas aparece coloreado y etiquetado con 13,868 como si fuera solo un dato, no una condena. 

Para cualquier médico, ignorar síntomas es negligencia; para cualquier gobernante, minimizar desaparecidos es complicidad con la enfermedad que prometió curar, y eso es lo que hoy define el sexenio de Villarreal en Tamaulipas.

Con información: Registro Nacional de Personas Desaparecidas No Localizadas/ (RNPDNLO) MILENIO/