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lunes, 17 de agosto de 2026

CON “TANATES ESCORPIONES”: VIDEO EXHIBE la VALENTÍA de TRÁNSITO MATAMOROS, donde BETO GRANADOS dejó ABIERTA la PUERTA para que ENTRARA el CÁRTEL del GOLFO… operan como sistema de alerta temprana.


El video no prueba por sí solo que la detención haya sido legal o que haya existido un delito; sí exhibe, en cambio, una escena que obliga a separar tres planos que suelen revolverse a conveniencia: la infracción vial, la detención administrativa y la eventual responsabilidad penal. Y, sobre todo, obliga a recordar que ni una credencial de Fiscalía ni la nacionalidad estadounidense son salvoconductos frente a un alcoholímetro con patrocinio del Cartel del Golfo.

En Matamoros, el alcoholímetro no debe ser una aduana de privilegios

El altercado registrado en Redes en un retén de alcoholemia en Matamoros, no se entiende con la versión cómodamente binaria de redes: ni el conductor queda absuelto porque diga ser ciudadano estadounidense o porque invoque a un primo en la Fiscalía, ni Tránsito adquiere una licencia ilimitada para detener, exhibir y castigar a quien le resulte incómodo.

La escena es mucho más seria que el espectáculo de un hombre aparentemente alcoholizado que intenta presumir una “charola ajena”, mientras agentes de Tránsito le responden que “no hay atención para nadie”. Una versión difícil de sostener en una ciudad gobernada bajo la influencia de la facción de «Escorpiones» del Cártel del Golfo, señalada de haber no solo impulsado, sino literalmente sentado en la silla del gobierno municipal de Morena, a Alberto “Beto” Granados.

Vámonos por parte

Si el ciudadano presume vínculos institucionales, llama a un familiar que identifica como servidor de la Fiscalía y recibe una respuesta que, al menos en el discurso, debería ser la norma: ninguna relación personal sustituye la ley.

Pero en Matamoros esa frase no puede celebrarse sin reservas. Porque el problema no es sólo si un conductor quiso pasar por encima del retén; el problema es si el retén, la patrulla, el mando y toda la cadena de mando están por encima de las mismas preguntas que se le formulan al ciudadano.

La legalidad no se acredita con uniforme, torreta, video editado ni publicaciones triunfalistas. Se acredita con procedimiento.

Lo que Tránsito sí puede hacer

El Reglamento de Seguridad Vial y Tránsito Municipal de Matamoros reconoce a la Dirección de Tránsito, a sus agentes y al personal autorizado como autoridades competentes en la materia. También prohíbe expresamente conducir en estado de ebriedad o bajo el influjo de sustancias y sanciona ofender, insultar o denigrar a agentes durante el servicio. 

La Ley de Tránsito de Tamaulipas, vigente con reformas publicadas hasta julio de 2025, prohíbe conducir en estado de ineptitud, ebriedad, evidente ebriedad o bajo el influjo de estupefacientes. Considera “ineptitud para conducir” una concentración superior a 0.4 miligramos de alcohol por litro de aire espirado; contempla además aseguramiento del vehículo, multa, suspensión de licencia y, para supuestos de ebriedad o evidente ebriedad, arresto administrativo. 

Por tanto, si el conductor:

  • Fue sometido a una prueba válida de alcoholemia.
  • Arrojó un resultado que encuadra en los parámetros legales o reglamentarios aplicables.
  • Condujo el vehículo en esas condiciones.
  • O incurrió en una infracción flagrante adicional, como resistencia o agresión acreditable.

Tránsito podía levantar la infracción, impedir que siguiera al volante y remitir el vehículo al depósito. En ciertos supuestos administrativos podía también ponerlo a disposición de la autoridad calificadora para el arresto que corresponda, no porque los agentes tengan facultad de encarcelar a capricho, sino porque la legislación prevé consecuencias administrativas específicas. 

Que el ciudadano sea estadounidense no cambia la regla. La Ley estatal permite la circulación de vehículos extranjeros bajo los requisitos migratorios, aduanales y de tránsito aplicables; no crea inmunidad para quien conduce en México. 

Y una “charola” —auténtica, prestada, presumida o inventada— tampoco deroga una infracción. La función pública no es patrimonio de quien tiene un primo, una amistad o un número telefónico en una fiscalía.

Lo que Tránsito no puede hacer

Aquí está el límite que el video y la propaganda oficial no deben borrar: el agente no puede detener vehículos porque sí. El artículo 8 del reglamento municipal es claro: los agentes sólo pueden detener la marcha cuando el conductor viole de manera flagrante una disposición; la mera revisión de documentos no basta para detener un vehículo. 

Un punto de alcoholimetría puede ser compatible con la finalidad de seguridad vial, pero no se convierte por ello en zona sin derechos. Para sostener la legalidad del operativo deben poder identificarse, como mínimo:

  • La orden, programa o disposición que habilita el operativo.
  • Los agentes y personal autorizado que participan.
  • El equipo empleado para la medición y su condición operativa.
  • El resultado de la prueba, con hora, folio y registro.
  • La boleta de infracción y la causa concreta de la remisión.
  • La autoridad a la que se entrega al conductor y el fundamento de la retención.
  • El inventario y cadena de custodia administrativa del vehículo, si fue llevado al corralón.

La diferencia no es cosmética. “Estaba tomado” es una afirmación. Un resultado trazable, un procedimiento documentado y una boleta impugnable son evidencia.

Tampoco basta con que alguien insulte a un agente para transformar automáticamente una falta administrativa en delito. El Reglamento municipal prohíbe los insultos al personal de Tránsito, lo cual puede justificar una infracción administrativa. Pero para hablar de amenazas, lesiones, resistencia, daño o cualquier delito, deben existir hechos específicos, elementos objetivos y una puesta a disposición ante la Fiscalía, no una condena de banqueta ni una narrativa escrita para redes. 

En sentido inverso, que un conductor grite, sea imprudente o trate de “recomendarse” tampoco autoriza uso excesivo de la fuerza, incomunicación, humillación pública ni prolongar una retención fuera de los tiempos y competencias legales. La autoridad que exige respeto debe empezar por respetar el debido proceso.

El verdadero escándalo

La parte más incómoda del episodio no es la “charola” que no funcionó. Es el entorno institucional en que ocurre.

Los señalamientos periodísticos graves sobre los vínculos entre estructuras criminales, patrullas , mandos de Tránsito y el alcalde de Matamoros. 

Y aunque estas publicaciones no equivalen a una sentencia judicial, ni lo pretenden, son indicios suficientes para presumir la pertenencia criminal del aparato municipal cuyo partido evita las indagaciones.

Los señalamientos que deberían investigarse permanecen intocados por las autoridades estatales, federales y militares.

La notitia criminis (o noticia criminal) es el conocimiento que tiene una autoridad, como la policía o la fiscalía, sobre un hecho que puede ser un delito y es el punto de partida legal para abrir una investigación penal.

Despachar como simples chismes las imputaciones, cuando involucran vehículos oficiales, mandos encargados de la vigilancia vial y un territorio marcado por la operación del crimen organizado, sería irresponsable. Si existen indicios de que esa estructura criminal ha financiado patrullas para infiltrar el aparato de Tránsito y favorecer sistemas de vigilancia criminal —los llamados “halcones”—, el asunto deja de ser un problema vial: sería la posible captura criminal de una función pública.

Y allí la pregunta ya no es por qué un conductor creyó que podía hablarle a su primo. La pregunta es quién autorizó, recibió, registró, asignó, aseguró y supervisó cada patrulla. Quién controla radios, bitácoras, combustible, turnos, rutas, cámaras corporales, corralones y remisiones. Quién nombró a los mandos y bajo qué controles de confianza. Y, principalmente, qué autoridad federal, estatal o municipal ha abierto una investigación formal, con números de carpeta y resultados públicos.

Una patrulla no se limpia porque lleve logotipos municipales. Su origen, financiamiento, incorporación al inventario y uso operativo tienen que ser auditables. Si fue obsequio de un particular, debe haber actas de donación, avalúos, autorización de Cabildo cuando corresponda, alta patrimonial, justificación de utilidad pública y trazabilidad financiera. 

Si no existen, no hablamos de generosidad: hablamos de opacidad. Y donde hay opacidad en materia de seguridad, el crimen organizado suele entrar por la puerta que la burocracia dejó sin llave.

No hay fuero de banqueta

La frase correcta no es “no hay atención para Fiscalía, Estado o municipio”, pronunciada como bravuconería burocrática con tanates «Escorpiones». La frase correcta sería: no hay privilegios, pero sí hay derechos; no hay recomendaciones, pero sí hay controles; no hay impunidad para el ciudadano, pero tampoco para el agente.

El conductor debió enfrentar el alcoholímetro y sus consecuencias si el examen, la retención y la remisión fueron legales. El agente debió actuar con profesionalismo, fundamentar cada intervención y preservar evidencia. El mando de Tránsito debe rendir cuentas sobre su designación, sus controles y el origen de sus unidades. Y el Ayuntamiento no puede usar un arresto mediático para dar por resuelta una crisis de integridad institucional.

Porque en un Matamoros donde las sospechas sobre infiltración criminal alcanzan a la seguridad pública y antes al alcalde, el verdadero alcoholímetro no mide sólo al ciudadano. Mide a la autoridad. Y la autoridad, hasta ahora, también tiene que soplar.

Con información: @Proyecto22/

domingo, 16 de agosto de 2026

“ASÍ ARRANCAN RUMBO al 2027: MOVIMIENTOS de PADRONES PARTIDISTAS entre SUMAS y RESTAS”… de los seis partidos, cuatro lo harán con más militantes.


En los últimos meses, el PAN, PVEM y PT apretaron el paso para incrementar el número de afiliados rumbo a la elección del 2027.

En tanto, Morena, PRI y MC sufrieron una baja considerable en sus padrones de militantes.

El 31 de agosto, se prevé que el Consejo General del INE apruebe los padrones de afiliados con los que los partidos políticos nacionales arrancarán, el 10 de septiembre, la contienda del próximo año.

Esto, después de que la autoridad electoral revisó si entre los partidos y organizaciones que aspiraban a ser institutos políticos había duplicidades, militantes pidieron su baja o se confirmó que realizaron afiliaciones sin el aval del ciudadano.

Así, en comparación con el arranque de la elección de 2024, de los seis partidos, cuatro lo harán con más militantes.

Los dos nuevos partidos políticos, Somos PAZ, arrancarán con los afiliados verificados que consiguieron para alcanzar su registro.

Morena: ¿Pierde medio millón?

En enero, la Dirección de Prerrogativas y Partidos Políticos del INE tenía registrados en su base de datos a 11 millones 449 mil 169 militantes de Morena.

El 4 de abril pasado, el partido guinda presumió en sus redes sociales que ya había registrado ante el INE 12.2 millones de afiliados.

Sin embargo, al corte del 4 de agosto, con la depuración que realizó el INE, el partido registra 11 millones 628 mil 911 de militantes, es decir, si la cifra que arengó fue real, le quitaron 571 mil 89 de morenistas.

En junio, las afiliaciones de Morena se pusieron en duda luego de que el INE y el Tribunal Electoral le tumbaron 110 mil 742 afiliaciones que tenía duplicadas con organizaciones que buscaron ser partido.

Los morenistas no lograron presentaron fotografía viva de la persona ni documento original en el que el ciudadano haya firmado su alta en el padrón guinda.

A eso se suma las decenas de denuncias que ha recibido por afiliación indebida, es decir, registraron a ciudadanos sin su aprobación.

PAN: Del miedo al gozo

A finales del año pasado, los focos rojos se prendieron en el PAN, pues si para abril su padrón no alcanzaba el .26 por ciento del Padrón Electoral de la última elección, es decir 260 mil 106 mil militantes, perdería el registro.

Sus militantes apenas rebasaban por poco esa cifra, por lo que flexibilizaron el proceso de afiliación, al desaparecer requisitos y ofrecer al ciudadano hacerlo incluso desde el celular.

En enero, en la base de datos de la Dirección de Prerrogativas y Partidos Políticos del INE, el PAN contaba con 274 mil 250 militantes.

Tras su campaña de afiliación y la revisión de su padrón por parte de la autoridad electoral, el 4 de agosto la cifra ascendió a 363 mil 679 militantes.

Las entidades que se pusieron las pilas son: Ciudad de México, que pasó de enero a agosto de 19 mil a 37 mil afiliados; Guanajuato de 16 mil a 23 mil; Estado de México de 26 mil a 36 mil; Nuevo León de 14 mil a 21 mil; Querétaro de 10 mil a 14 mil, y Veracruz de 22 mil a 29 mil.

En otras entidades donde son gobierno, las cifras subieron muy poco. Por ejemplo en Aguascalientes sumaron a 3 mil afiliados más y en Chihuahua pasaron de 14 mil a 17 mil. Mientras que otros estados se quedaron prácticamente igual, como Baja California y Baja California Sur, pues apenas incrementaron 100 simpatizantes.

PVEM y PT: Cifras alegres

Aunque contaban con los militantes suficientes, el PVEM PT buscaron fortalecer sus padrones de afiliados rumbo a la elección de 2027.

Ambos tienen un crecimiento, de enero al 4 de agosto, de alrededor de 250 mil seguidores.

Los pevemistas incrementaron su padrón de 758 mil 139 registros a un millón 58 mil 574.

De las 32 entidades, la mayor fuerza la tienen en Chiapas, donde registran 124 mil militantes. Ahí, la cifra a principios del año era de 78 mil 749.

Sin embargo, el estado en la que más crecieron fue el Estado de México, pues en seis meses lograron afiliar a 53 mil 439 pevemistas más, para ubicarse en 191 mil 167.

Mientras que en San Luis Potosí, entidad que gobiernan, pasaron de 145 mil 448 a 191 mil 167.

La única entidad en la que presenta un descenso es Guanajuato, gobernada por el PAN. Ahí perdió 2 mil 250 simpatizantes.

Por su parte, el PT, que del 2023 al 2026 había tenido un descenso en su padrón de afiliados, comenzó a recuperarse.

En enero, antes que el INE revisa su padrón, tenía registrados 351 mil 925, y el pasado 4 de agosto, ya con el cruce de la autoridad electoral, tenía 590 mil 691 registros válidos.

Baja California dio un salto considerable, luego de que el ex morenista Jaime Bonilla se hizo cargo del partido, pues en unos meses pasó de 6 mil a 17 mil afiliados.

El Estado de México es la entidad en la que más recuperó militantes, pues subió de 33 mil 962 a 83 mil 802 simpatizantes.

Otras entidades en las que creció más del doble fueron Coahuila, Durango, Michoacán y Ciudad de México. Y en más del 40 por ciento en Morelos, Nuevo León, Oaxaca y Puebla.

Sin embargo, en HidalgoJalisco San Luis Potosí bajaron las cifras. Curiosamente, en Campeche se quedaron exactamente con los mismos militantes.

PRI: Sin freno en su caída

El PRI no logra parar su caída. Ese partido arrancó el proceso electoral de 2024 con un millón 411 mil 889 militantes, y el de 2027 podría hacerlo con 38 por ciento menos.

En enero, antes de la revisión de padrones, el tricolor tenía 911 mil 69 militantes, pero para el 4 de agosto, con el cruce del INE, aparece con 865 mil 384 afiliados.

La baja de 45 mil ciudadanos que sufrió en los últimos seis meses son de 20 estados.

Aunque en otras 10 entidades, como Baja California Sur, Durango, Jalisco, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Querétaro, San Luis Potosí, Veracruz y Zacatecas subió de 100 a hasta 2 mil simpatizantes.

En Campeche y Quintana Roo quedó exactamente igual.

Movimiento Ciudadano también va a la baja. En el 2024, arrancó con 384 mil militantes, y hasta el 4 de agosto registraba 322 mil 252 militantes.

Así arrancan

Número de afiliados de los partidos en la elección pasada y hasta el último corte:

Morena
Elección 2024: 2,322,136
Elección 2027: 11,628,911

PAN
Elección 2024: 277,665
Elección 2027: 274,250

PRI
Elección 2024: 1,411,889
Elección 2027: 865,384

PVEM
Elección 2024: 592,417
Elección 2027: 1,058,573

PT
Elección 2024: 457,624
Elección 2027: 590,691

MC
Elección 2024: 384,005
Elección 2027: 322,252

Somos
Elección 2027: 294,141

PAZ
Elección 2027: 334,920

*Cifras del 2027 al corte del 4 de agosto, las definitivas se presentarán el 31 de agosto.

Fuente.-ELNORTE/

“En el NOMBRE del HIJO y…la DAMNIFICADA: RESCATAR al SOLDADO ANDY y MANDAR a SHEINBAUM al SEGUNDO PLANO»…salvar la reputación, el poder y la sucesión del lopezobradorismo.


Sometido desde finales de abril a una presión inédita en sus ocho años en el poder, al obradorismo le ha caído este jueves del cielo el leitmotiv de su nueva era. Ahora, el resistir las cornadas injerencistas de Estados Unidos ya no es por un compañero en malas compañías o una gobernadora ingenua, sino por el hijísimo, seña y heredero político del padre del movimiento.

El anuncio en primera persona de Andrés Manuel López Beltrán, al informar muy noche el jueves de que Washington le había quitado la visa, cambia el manual de operación interna y externa de la presidenta Claudia Sheinbaum y de Morena, a los que de hoy en adelante convendría ya no separar, pues el vuelo obradorista ha entrado en una zona de enredos en la que Gobierno y partido se mezclarán sin fin.

Decir que la presidenta Sheinbaum es la damnificada de la decisión trumpista implica recordar que ella se puso en esa posición. Tuvo casi dos largos años para construir un margen de maniobra autónomo, y todas las veces que el destino le coqueteó con quinazos, pasó de largo.

A partir de ahora será la defensora de un júnior y, según todo lo visto y sabido desde octubre de 2024, terminará de sacrificar su Gobierno para ofrendarlo a una única prioridad. Salvar a Andy, y por ende el nombre de Andrés Manuel López Obrador, es todo lo que le importará.

Esto no es una profecía autocumplida. Sheinbaum dijo que no entregaría al exgobernador Rubén Rocha, quien con nueve políticos sinaloenses fue requerido a finales de abril por una corte en Nueva York, porque luego le pedirían a otros. Naturalmente, el mandatario estadounidense iba a doblar la apuesta, pero ya se vio que la carta que bajó no fue un “otro” cualquiera: ¿se entiende Andy sin López Obrador?

Morena entra en modo de guerra en dos frentes. En ambos ya cavó trincheras. En una de sus pocas reapariciones desde que dejó Palacio Nacional, López Obrador ya había desconocido al Donald Trump que volvió a la Casa Blanca en enero de 2025. Esa toma de distancia, en carta pública en junio, hoy luce estratégica. No vinieron por él, pero dieron un golpe a la reputación de su vástago: eso sí calienta, diría el tabasqueño.

Resistir a Washington ahora es personal para el expresidente y para su familia, simpatizantes, fanáticos acólitos, compañeras y compañeros y, desde luego, para los Gobiernos emanados de Morena. Serán una sola piel: las grillas pasan a un lejanísimo segundo plano.

Y el músculo para golpear al segundo frente de esa batalla fue entrenado con particular denuedo en las últimas semanas. Si Estados Unidos aprieta, el mensajero de las malas noticias allende y aquende el Bravo no será visto sino como un brazo de la agenda injerencista.

La prensa digna de ese nombre conocerá una escalada en la intolerancia de un movimiento que cree que la historia le tenía reservada una prueba como esta. Los que se autonombraron transformación ahora tienen un inmejorable mártir político.

El imperialismo yanqui le ha hecho un favor a quienes se creen dueños únicos del nacionalismo. Para Morena no cabe otra explicación de lo ocurrido con la visa de Andy que la obvia respuesta del Tío Sam cuando ve que México, al que considera su patio trasero, se atreve a pensar y actuar por sí mismo. Quitarle la visa a Andy, viajero del mundo y trasnochador como pocos, es igualarlo a Madero.

La carrera de Andy chapoteaba estos días en un pantano distópico. Meses atrás se declaró chilango, pero la abrumadora realidad de sus pocas luces políticas le obligó a refugiarse en el agua de su Estado natal. Desde allá pretendía un relanzamiento de su carrera. Iba por una diputación y todo en la campaña resultaba propicio para los memes antes que para las admiraciones. Hasta el jueves.

Andy ya no se pertenece. En su insondable falta de límites, Trump le ha regalado no solo sustancia a su esqueleto político, desguanzado por cada déficit que toda comparación con su padre le acarreaba, sino la calidad de víctima y el estatus mitinero de patria o muerte, venceremos. Andy, que no convocó mucha simpatía cuando tuvo que huir a Tabasco, ahora será el afiche cheguevarista del morenismo.

Se viene un festín de descaros, la vulgar exhibición, en cada día y jugada, del todo vale. Morena no es un gobierno: Andrés Manuel ni lo intentó; Sheinbaum trastabillaba en la duda eterna —ya resuelta— entre poner rieles para algo institucional o privilegiar el comedimiento de todas las y los compañeros así costara empinar el gobierno. Ya se decantaba por lo segundo; ya no hay duda de que no habrá lo primero.

El elefante en la sala de la relación bilateral, que es desde abril Rubén Rocha, parecía ya no estorbar demasiado. Con el retiro de la visa de Andy, que no supone la comisión de un delito y menos aún la prueba de ello, el diálogo entre México y Estados Unidos hace cortocircuito.

Si con Rocha el cálculo de la presidenta pudo ser cómo entregarlo sin causar un cisma en el movimiento, en el tema de la visa de Andy la pregunta es cuánto del gobierno está Claudia dispuesta a paralizar en los reclamos, públicos y privados, por el hijo favorito de López Obrador. Esto de favorito no es subjetivo: ver cómo se refería a él, “candela pura”, cuando a principios de siglo describía su personalidad.

A Sheinbaum el destino le ofrenda lo que por años ella, con su actuar, se decretaba. Es la compañera que ha de encabezar la defensa de su tutor, de su líder… en su hijo. No una presidenta de México con un mandato más allá del obradorismo, sino la encargada de que los gringos no cancelen el sueño del político que pudo cuidar todo, menos la corrupción de amigos y conocidos de sus hijos, y los de él mismo.

Una presidencia de transición es lo que seguirá. Primero, en un pésimo cálculo, esperando a ver si un descalabro electoral de Trump en noviembre modera su proceder. En todo caso, la situación doméstica deviene unidimensional. Quien apoye la defensa sin reservas del hijísimo, cabrá en el espacio público. Los que no, prensa incluida, serán trapos para limpiar la imagen de Andy y entronarlo.

Víctimas colaterales del mazazo trumpista son los moderados del gabinete. La lucha política, al tenor de los duros que un día sí y otro también añoraban una presidenta aún más rijosa con los de fuera, incluido el capital, desplazará toda sensatez.

En el nombre del hijo, Morena desbordará estamina electoral. En el nombre del hijo se borran los pecados de Marina del Pilar, de Américo , de Ramírez Bedolla y, desde luego, de Rocha Moya. ¿Quién mira las fallas de militantes cuando el reino está bajo amenaza? En el nombre del hijo se difuminan las escasas posibilidades, si es que algunas quedaban, de un sexenio de mediana convivencia institucional.

Lo vivido desde abril, cuando por acusación judicial desde Estados Unidos Rocha y la camarilla que se adueñó de Sinaloa en 2021 se convirtieron en sospechosos de nexos con el narco, la tensión que ese embate de Washington creó no se tradujo en Morena en clamor para limpiar la casa y desprenderse de cuadros que supusieran riesgo. Si así fue con Rocha et al., imaginen en el nombre del hijo…

Con información : DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/SALVADOR CAMARENA

“SALIÓ CHISMOSO CHATGPT y… ¡QUÉ BUENO!: EX-ANALISTA FINANCIERO le CONFESÓ PLAN para SECUESTRAR y MATAR a la NOVIA”… no quiso ser cómplice y lo delató al FBI.


ChatGPT pasó de contestar dudas existenciales a convertirse, al parecer, en el amigo que no te sigue la corriente cuando dices una barbaridad. En Florida, un exanalista financiero decidió usar la inteligencia artificial como libreta de confesiones para detallar un plan contra su exnovia; el problema para él fue que el “chat privado” terminó siendo una alerta para el FBI. 

El genio de Florida que creyó que ChatGPT era su cómplice

Hay gente que usa ChatGPT para escribir correos, pedir recetas o fingir que entendió un informe de Excel. Darren Zhou, exanalista financiero de 25 años, optó por algo bastante más siniestro: convertir la plataforma en una especie de diario criminal con Wi-Fi.

Según el caso reportado en Palm Beach, el sujeto habría relatado planes para secuestrar y asesinar a su expareja, además de amenazas, seguimiento de sus movimientos y referencias a armas. Lo que seguramente no calculó —pese a venir del mundo financiero— fue que su “asistente virtual” no estaba para ayudarle a optimizar un delito, sino para activar alarmas.

OpenAI detectó el riesgo, reportó los mensajes al FBI y la información llegó a la oficina del sheriff local. Es decir: el hombre pensó que estaba hablando con una máquina sin consecuencias y terminó construyendo, con sus propios dedos, una carpeta de evidencias. No fue un gran negocio. 

Zhou se declaró culpable de cargos relacionados con amenazas escritas, acoso digital y uso ilegal de un dispositivo de comunicación para planear un crimen. El juez le impuso ocho años de libertad condicional, con monitor electrónico durante los dos primeros años, prohibición de acercarse a la víctima, tratamiento psicológico y veto permanente para portar armas, consumir drogas o alcohol. 

La historia deja una lección incómoda para quienes todavía creen que toda conversación con una IA vive en una burbuja sagrada de anonimato: si entras a una plataforma a describir amenazas creíbles y planes violentos, no estás escribiendo una novela negra; estás dejando migas de pan digitales hacia una patrulla.

Y, por si hacía falta aclararlo: ChatGPT podrá ayudarte a redactar una carta, programar algún codigo,ordenar ideas o sobrevivir a una reunión de trabajo. Pero no es terapeuta, no es cómplice y, definitivamente, no es el “pana” al que se le confiesa un delito sin que salten todas las alarmas.

Con información: INFOBAE/

“NO QUIEREN el CHICO y… ¿VAN por el GRANDE?: CARNAL de LÓPEZ OBRADOR dice que EE. UU. le está PENSANDO porque el PUEBLO NO es TONTO”… cuando faltan pruebas,llega el pueblo.


La tesis de Jose Ramiro Obrador,Secretario de Gobierno en Tabasco, es de una sutileza geopolítica de martillo: Estados Unidos no retiraría visas por casos individuales ni por criterios consulares; estaría calentando motores para ir por “el grande”, es decir, el expresidente Andrés Manuel López Obrador. En su relato, el hermano menor sería apenas el comienzo de una ofensiva mayor.

Qué dijo, cómo lo dijo y qué nos revela.

  • “No quieren al chico, sino al grande”
    La frase central convierte cualquier medida en una especie de mensaje cifrado de Washington hacia AMLO. No hay evidencia expuesta, ni documento, ni declaración oficial estadounidense que sustente el salto lógico: sólo la certeza familiar de que, si le pegan a uno, en realidad apuntaban al otro.
  • “Es un asunto político, no tiene que ver con otro tema”
    Traducción libre: si una autoridad extranjera toma una decisión adversa, no puede ser por información propia, criterios migratorios o evaluaciones consulares; debe ser una conspiración política. Es una defensa perfecta porque no necesita probar nada: basta declararlo con convicción y repetirlo varias veces.
  • “Ya son muchas visas que se están retirando”
    Aquí se intenta construir un patrón. El problema es que un patrón no equivale, por sí solo, a una operación dirigida contra el expresidente. Para sostener esa conclusión harían falta nombres, resoluciones, razones oficiales, temporalidad y vínculos verificables. En la entrevista, el puente entre “hay cancelaciones” y “van por AMLO” se cruza a pura fe política.
  • “Creen ellos que logran hacer el daño del prestigio”
    El argumento no discute los hechos que pudieran motivar el retiro de una visa; cambia el eje: el verdadero problema sería el daño reputacional. Es decir, no importa tanto por qué se tomó la medida, sino que se interprete como agresión contra el prestigio del movimiento y, por extensión, de su fundador.
  • “Eso no lo hacían antes… con los políticos que apoyaban el neoliberalismo”
    La defensa se vuelve nostalgia selectiva. La pregunta implícita es: “¿Por qué antes no les quitaban visas a los malos y ahora sí a los nuestros?” Pero no demuestra que antes no ocurriera, ni que los gobiernos de Estados Unidos hayan aplicado siempre un mismo criterio. En cambio, sí sirve para revivir el libreto conocido: los anteriores eran “entreguistas”; los actuales, víctimas de una potencia incómoda.
  • “Aquí hay soberanía, autonomía… cooperación y no subordinación”
    La soberanía aparece como chaleco antibalas retórico. El detalle incómodo es que una visa estadounidense no es un reconocimiento soberano mexicano: es un permiso de entrada que decide Estados Unidos. Se puede criticar políticamente esa decisión, por supuesto, pero convertirla en atentado contra la soberanía es confundir una medida consular con la invasión de Veracruz.
  • “Ya ha platicado con su sobrino, con el expresidente”
    La pregunta era relevante porque podía revelar la reacción directa de AMLO. La respuesta, sin embargo, se desliza: sí ha hablado con el sobrino, no ha visto al expresidente porque anda “ocupado” y “caminando”. De pronto, el hombre al que supuestamente buscan los vecinos del norte queda fuera de cuadro, haciendo senderismo narrativo.
  • “Sabemos lo que quieren, nada más que le están pensando”
    Este es el corazón de la teoría: se sabe que Estados Unidos quiere algo, pero no se explica cómo se sabe; se afirma que “le están pensando”, pero tampoco se expone qué los detiene. Es una acusación diseñada para ser imposible de refutar: si no actúan, es porque calculan; si actúan, confirmaron el plan.
  • “El pueblo de México está muy despierto”
    Cuando faltan pruebas, llega el pueblo. No como fuente verificable, sino como autoridad moral total: el pueblo sabe, ve, entiende y, convenientemente, coincide con quien habla. La frase de AMLO —“tonto es el que cree que el pueblo es tonto”— funciona aquí como estampita discursiva: se invoca para blindar una hipótesis que no se acredita.
  • “Nos usan como carne de cañón”
    Jose Ramiro se coloca en el papel de víctima instrumentalizada. Pero, otra vez, no precisa quién utiliza a quién, con qué pruebas, para qué operación concreta ni mediante qué mecanismo. La metáfora es efectiva: convierte la controversia en ataque a ciudadanos de a pie, aunque él sea hermano del expresidente y figura directamente asociada al poder político.
  • “Váyanse al territorio… lo único que traen son bots y granjas”
    El cierre repite una táctica conocida: descalificar críticas como artificios digitales y mediáticos. El problema es que la afirmación también llega sin evidencia. Los bots son el comodín de la política contemporánea: explican cualquier tendencia incómoda sin tener que responder a la pregunta de fondo.

Más que una explicación, arma una narrativa de cerco:

La jugada es clara: no se defiende una circunstancia concreta con datos; se eleva el asunto a una batalla entre el obradorismo soberano y un enemigo externo que, según el relato, opera con visas, desprestigio, bots, medios y oscuras intenciones. Una navaja suiza de la victimización.

El mensaje final no busca explicar por qué le retiraron la visa al “chico”. Busca mantener la idea de que al “grande” lo persiguen porque sigue siendo el gran tótem del movimiento. Y si no hay expediente, prueba ni anuncio que lo confirme, no importa: en la lógica de Jose Ramiro, la ausencia de evidencia también es evidencia de que los vecinos se la están pensando.

Luego viene el catálogo completo: el neoliberalismo, los gobiernos entreguistas, los bots, las granjas, los medios y el pueblo “mucho muy despierto”. Sólo faltó culpar al algoritmo, al calentamiento global y a los tamales de chipilín.

Con información: PROCESO/