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sábado, 4 de julio de 2026

«SI, SÍ FUIMOS NOSOTROS: el F.B.I. se ADJUDICA OPERATIVO para CAPTURAR al MAYO ZAMBADA que MÉXICO LLAMA SECUESTRO… no será el primero, menos el último»


Adela Micha abre la conversación como quien ya sabe que la bomba va a explotar y el periodista Luis Chaparro no decepciona: lo que trae no es nota, es casi confesión con membrete del FBI.

Por primera vez, Estados Unidos lo dice sin tapujos y acaba con el misterio ya sin rodeos: “sí, fuimos nosotros”, no fue obra de narcos traicionándose entre sí, sino un operativo quirúrgico, clandestino donde entraron, operaron y salieron… sin pedir permiso, no vaya a ser que alguien lo echara a perder por «soberanía y patriotismo».

Y aquí es donde la historia se pone interesante

Porque mientras el gobierno mexicano «burlado» en su inteligencia «nivel no supimos» ,llevaba años preguntando “¿qué pasó?”, el FBI ya tenía hasta el avión listo para exhibición. Literal. La aeronave del operativo ahora está en un museo, como trofeo de guerra. No metáfora: trofeo. Ahí, junto a reliquias de conflictos internacionales, ahora descansa el avión con el que levantaron al Mayo Zambada,el capo más emblemático del Cártel de Sinaloa que llevaba 8 sexenios fugitivo.

La operación «reyes del aire»:

“Operación Air Kings, el 25 de julio de 2024, el Buró Federal de Investigaciones y el supervisor especial lograron ejecutar un complejo, secreto y peligroso arresto de dos de los fugitivos más buscados en el mundo. La operación Air Kings terminó las cuatro décadas de reinado del indiscutible líder y fundador del Cártel de Sinaloa, Ismael ‘El Mayo’ Zambada. En la operación también se arrestó a Joaquín Guzmán López, hijo del infame Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera.”

Chaparro lo cuenta con detalles que parecen sacados de una película de espionaje: el avión fue alterado para volar como fantasma, sin rastros, sin luces, sin identidad. Seriales borrados, sistemas duplicados, comunicaciones clandestinas. Una nave diseñada no para evadir criminales… sino para evadir al propio Estado mexicano.

Cuando Chaparro pregunta por qué apagar los sistemas de rastreo si el aterrizaje ya estaba pactado, la respuesta es un dardo: “no nos estábamos escondiendo de nosotros”. Es decir, el problema no eran los narcos. Era México.

Y ahí se rompe la narrativa oficial.

Porque mientras aquí se hablaba de soberanía, allá se operaba bajo la premisa de desconfianza total. Según el propio FBI, México tuvo la oportunidad de actuar y no lo hizo. ¿Complicidad? ¿Ineficiencia? ¿Cálculo político? Nadie lo dice abiertamente, pero el vacío se llena solo.

Así que Washington decidió hacer lo que mejor sabe hacer: intervenir y luego explicarlo.

Porque ese es otro punto clave: el calculo. No lo dijeron en 2024, cuando ocurrió. No lo dijeron en caliente. Lo dicen ahora, cuando hay políticos mexicanos bajo sospecha y cuando la narrativa puede convertirse en presión diplomática.

Traducción: esto no es historia, es advertencia.

“Si pudimos sacar al Mayo, podemos sacar a cualquiera”, sugiere Chaparro, mencionando nombres de la política sinaloense. Y aunque no lo diga explícitamente, la sombra de Trump —y su estilo de mensaje directo, incómodo y sin filtros— flota sobre todo esto como telón de fondo.

Es Estados Unidos diciendo: aquí está lo que hacemos cuando ustedes no actúan.

Y mientras tanto, los detalles del operativo parecen confirmar lo más incómodo de todo: que los propios narcos colaboraron. Joaquín Guzmán López fue pieza clave, negociando beneficios para su familia, que cruzó la frontera con privilegios que miles de mexicanos jamás verán.

Así que no, no fue una captura heroica. Fue una operación donde todos jugaron… menos el Estado mexicano.

Al final, las fotos del Mayo bajando del avión no son solo evidencia. Son una postal de poder. De quién manda, quién ejecuta y quién, simplemente, observa con inteligencia + coordinacion.

Con información: ADELA MICHA/

EN «CORTO Y SIN TECNICISMOS: REVISIONES ANUALES AL T-MEC SÍ AFECTAN a MÉXICO»… ..no es una crisis inmediata, sino un foco amarillo que enfría decisiones económicas importantes.


Para México, la decisión de realizar revisiones anuales al T-MEC impacta de manera negativa para ofrecer certeza a mediano y largo plazo, especialmente en un escenario en el que las tres principales calificadoras globales resaltaron preocupaciones en el País.

Turenna Ramírez, especialista en comercio exterior en Holland & Knight, consideró que contario a lo que opina la Secretaría de Economía, la incertidumbre no sólo radica en cómo se realizarán las revisiones, sino en la posición en la que queda México frente a su principal socio comercial.

«Esta decisión, aunque ya se preveía, nunca es una buena noticia», alertó. «Son muy malas noticias para el País.

«El Tratado permanece, es cierto», agregó, «pero lo que también va a permanecer es la incertidumbre para nuevas inversiones, la economía nacional, y esa incertidumbre nunca es buena consejera para ningún país».

Amy Glover, integrante senior de América del Norte en el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), apuntó que si bien la decisión deja a México en incertidumbre, la realidad es que este efecto está presente en todo el mundo.

¿Qué implica eso a nivel banqueta?

  • Las empresas dudan en invertir: si no saben qué reglas habrá el próximo año, prefieren no meter dinero o lo hacen en otro país.
  • Menos inversión = menos empleo y crecimiento.
  • México queda en desventaja frente a EU: dependemos mucho de ese mercado y quedamos “a prueba” permanente.
  • Las calificadoras ya traen dudas sobre el país, así que esto refuerza la percepción de riesgo.
  • No es que el tratado se caiga, pero sí pierde algo clave: estabilidad.

Lo que dicen los expertos, traducido:

  • El gobierno intenta vender que “no pasa nada”.
  • Pero en realidad, sí pasa: aumenta la incertidumbre económica.
  • Y la incertidumbre es justo lo que más ahuyenta inversiones.

Y del lado interno:

  • El sector privado está diciendo: ok, no controlamos a EU, pero sí podemos arreglar la casa.
  • Eso significa: seguridad, energía confiable, reglas claras y estado de derecho.
  • Sin eso, aunque exista T‑MEC, México compite con desventaja.

Ejemplo simple:
Una empresa automotriz piensa abrir planta en México.
Si sabe que cada año podrían cambiar reglas de exportación, aranceles o condiciones → mejor se espera o se va a otro país más predecible.

Ese es el punto que se está “suavizando” en el discurso oficial:
no es una crisis inmediata, pero sí un foco amarillo constante que enfría decisiones económicas importantes.

Con informacion : ELNORTE/

«BINGO!!! Sí la DETUVIERON y RETUVIERON: CONFIRMAN ATORÓN de EX-SECRETARIA de FINANZAS de AMÉRICO, ARTÍFICES del TRÁFICO de HUACHICOL… comadre del Calabazo,de esposa de Carmona y socios del CDG.


Entre versiones que se cruzan más rápido que los autos en la garita de Los Tomates, en Matamoros,el nombre que no se puede esquivar es el de la ex-Secretaria de Finanzas de Américo Villarreal ,Adriana Lozano Rodríguez,quien de acuerdo con gran cantidad de Fuentes,entre ellas el periodista Julio Alberto Rubio de la Revista Vertical,fue detenida y/o retenida por Estados Unidos.

En torno a Adriana Lozano existen vastos y sobrados señalamientos que la exhiben como artífice de la trama corrupta que junto con Americo Villareral,ha traficado el huachicol fiscal desde Texas,todos ligados a Perla Sharaza Mc Donald, viuda del extinto «Rey del Huachicol» Sergio Carmona,patrocinadora de la campaña de Morena y AVA en 2022.

La historia arrancó como empiezan muchas en la frontera: rumor en redes, negación implícita y teléfonos que empiezan a arder. Tres fuentes distintas, con acceso a lo que ocurre en el ecosistema migratorio, coinciden en algo clave: Adriana Lozano traía “bandera roja”. Traducido: estaba en lista. ¿La razón? Su presunta vinculación —esa que lleva tiempo flotando— con la trama del huachicol. 

Primero vino la confirmación en corto: fue detenida, no iba a pasar. Luego, desde Ciudad de México, un contacto cercano al círculo de Ricardo Monreal elevó el tono: la información ya estaba en manos del Sistema de Seguridad Nacional, y había gestiones de alto nivel con autoridades estadounidenses para que no escalara el asunto, sino que la regresaran a México. No es menor: cuando hay llamadas de ese calibre, es porque el problema no es de turista despistada.

Y mientras todo eso hervía, apareció la famosa foto. Adriana, sonriente, con una niña en un restaurante en Estados Unidos, rematando con un ambiguo: “creo que todos sabemos quién terminó ganando. Feliz jueves”. 

Un mensaje que no aclara nada, pero intenta decirlo todo. Porque no hay fecha, no hay contexto, no hay prueba de cruce exitoso. Solo una imagen que, curiosamente, surge justo cuando el incendio empieza a propagarse.

Del otro lado de la frontera, la versión es menos estética y más áspera: entre cuatro y cinco horas retenida en el puente Los Tomates. Resultado: no pasó. Peor aún, le habrían cancelado la visa. Y aquí el detalle que añade un matiz casi irónico: no iba “al pollito”. El destino real, según fuentes del Valle de Texas, era Las Vegas. Sí, la capital de las maquinitas, un gusto que —dicen— no le es ajeno. El problema es que el viaje se quedó en intento y expediente.

No es la primera vez que Lozano, tiene fricciones en ese punto. Ya habría sido enviada “al cuartito” meses atrás, igual que el edil de Matamoros,Alberto «Beto» Granados, cuando aún conservaba su posición. 

Aquella vez salió librada. Esta vez, sin cargo público que la arrope, habría apostado a pasar como ciudadana común. La realidad fue otra.

El trasfondo es lo que vuelve esto más que un chisme de garita. Adriana Lozano no es una figura periférica: desde Finanzas, tuvo acceso privilegiado a los flujos, nombres y mecanismos. En palabras que circulan entre reporteros de la frontera, es “centro de conocimiento” del esquema de huachicol en Tamaulipas. Es decir, no solo la señalan: saben que sabe.

Y los nombres alrededor no ayudan a despejar dudas. Ahí están las acusaciones previas de Julia Almanza, las menciones de Mario Alberto López Hernández “La Borrega”, los señalamientos cruzados que alcanzan a Olga Sosa y hasta salpican a otras figuras como Carmen Lilia. 

Un tablero donde nadie parece completamente limpio y donde el término “capitán” —atribuido a Erasmo González— sugiere que la estructura tiene jerarquías más claras de lo que se admite en público.

En ese contexto, la foto del “pollito” no es defensa, es distracción. Porque si la versión de la retención y la cancelación de visa es correcta, lo que hay no es un malentendido menor, sino un aviso serio desde el otro lado de la frontera. Y si no lo es, la salida más simple sería igual de contundente: un comunicado claro, verificable, sin metáforas ni emojis implícitos.

Pero ese comunicado no llega. Y en política, el silencio prolongado no limpia; espesa.

Así, entre especulación, fuentes que coinciden en lo esencial y una protagonista que opta por la ambigüedad, la historia queda abierta, pero no en blanco. Porque si algo deja este episodio es una certeza incómoda: Adriana Lozano ya no solo carga con lo que hizo o no hizo, sino con lo que sabe. Y eso, en medio de una investigación sobre huachicol con tentáculos binacionales, pesa más que cualquier visa cancelada.

Con información: REVISTA VERTICAL/JULIO ALBERTO RUBIO/

«GOVEA y AMERICO deben ser DETENIDOS: GOBERNADOR POSÓ con CRIMINALES en la MISMA ORDEN FEDERAL de CAPTURA del VIEJO NARCO MONCADA y YA se le HIZO VICIO»…faltan 9,todos aliados de Morena.


La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas (FGJT), a cargo de Jesús Eduardo Govea Orozco, ex presidiario del penal federal de Almoloya—hoy del Altiplano—, salió a aclararles a los tamaulipecos, sin una pizca de vergüenza, que no tuvo participación en la detención de Octavio Leal Moncada, dirigente moral de la Columna Cívica Pedro José Méndez en Nuevo León. Aunque antes de la detención ,bien pudo haber sido detenido en Tamaulipas: era pública la orden de aprehensión y su condición de fugitivo, tan pública como su papel de aliado de Morena y Américo Villarreal. Pero además aún faltan otros que el gobernador “conoce, y muy de cerquitas”.

Govea precisó que fue arrestado porque era requerido por el Centro de Justicia Penal Federal con sede en el estado de Sonora, donde es acusado por delincuencia organizada en la modalidad de cometer secuestro, en la averiguación 640/2022 como ya lo habíamos publicado.

Quienes faltan: 

Como se advierte, hay elementos públicos suficientes para escribir una pieza corrosiva sobre el maridaje político‑criminal entre Américo Villarreal y Octavio Leal Moncada, quienes conformaron una “sociedad criminal” presentada como hecho probado, no sólo como hipótesis o crítica política basada en indicios y declaraciones, que deberían obligar a las autoridades a indiciar al mandatario y a su gabinete de secuaces, pues al no ser castigados se volvieron más osados y ya se les hizo vicio.

Porque el gobernador debe ser sometido al imperio de la ley

Porque en un Estado de derecho el gobernador no está por encima de la ley, sino sometido al mismo orden jurídico que cualquier ciudadano, y su primera obligación es acatar y hacer cumplir las resoluciones de los jueces, incluidas las órdenes federales como auxiliar legal de estas.

  • El “imperio de la ley” significa que gobernantes y gobernados deben ajustar su conducta a la Constitución y al conjunto de normas vigentes; el poder no puede ejercerse por mero capricho político.
  • Cuando un gobernador se exhibe públicamente con personas sobre las que pesa una orden de aprehensión y, además, no despliega los mecanismos institucionales para cumplir esa orden, rompe el principio de legalidad y proyecta tolerancia —o protección— frente a la fuga de la justicia.

Consecuencias institucionales

  • Si la cabeza del Ejecutivo ignora o bloquea el cumplimiento de mandatos judiciales por motivos de renta electoral en favor de su partido, abre la puerta a la arbitrariedad, la impunidad y la erosión del Estado de derecho, porque envía el mensaje de que la ley depende de la cercanía política o personal, no de los hechos ni de las resoluciones de los tribunales.
  • Someter al gobernador al imperio de la ley —investigarlo, llamarlo a rendir cuentas y eventualmente procesarlo — es defender la jerarquía de la norma: que incluso quien manda debe obedecer las decisiones del sistema de justicia, especialmente tratándose de fugitivos y ordenes federales.

Núcleo de la historia

Octavio Leal Moncada, alias el «Viejo Narco» ,fue fundador de la Columna Cívica/Armada “Pedro José Méndez”, fue detenido en 2022 acusado de homicidio calificado y vinculado por el gobierno federal al Cártel del Golfo como lider regional.

En una carta abierta, Leal admite que su detención “obedeció” a su participación en la campaña de Américo Villarreal para la gubernatura de Tamaulipas, exhibiendo una relación política directa con el hoy gobernador.

Pese a la vinculación con delincuencia organizada y su proceso por homicidio, un magistrado del Tribunal de Justicia de Tamaulipas ordenó su liberación meses después, bajo argumento de falta de elementos para procesar.

El pasado domingo,Leal vuelve a ser detenido en Nuevo León; la propia Fiscalía de Tamaulipas aclara que se trata de una orden federal, intentando marcar distancia, mientras medios y analistas recuerdan su cercanía con el gobierno de Villarreal.

En la carta signada por el capo al gobernador, el propio Leal vincula su prisión con el trabajo político para Villarreal y celebra que “regresa la justicia con el nuevo gobierno de Américo Villarreal”, como si el cambio de gobierno fuera garantía de impunidad para él y su columna.

La fotografía y el abrazo político

La imagen donde aparece Américo Villarreal posando junto a Octavio Leal y otros líderes de la columna, con la orden de aprehensión federal de fondo, exhibe la incongruencia de un gobernador morenista abrazando personajes con órdenes de aprehension por delincuencia organizada.

El viejo “narco Moncada” fue liberado por Américo Villarreal tras su primera captura, en noviembre de 2022, pese a que el entonces secretario de la Defensa, el general Luis Cresencio Sandoval, lo señaló en cadena nacional —en una mañanera— como líder regional del Cártel del Golfo ,quien con ese carácter también apoyó a AMLO y Cabeza de Vaca.

El capo aun detenido, pero bajo la persistente pretensión del gobernador de ayudar a liberarlo otra vez, de acuerdo con el trascendido, fue autor de repetidas humillaciones al Ejército y a la Guardia Nacional.

La combinación de foto, carta y orden de captura ,nos permite dar contexto para afirmar la catadura de criminal de Villarreal Noé s un chisme ,mas que un gobernador que politiza la justicia: amigo de “criminales peligrosos”, aliados politicos que deben ser liberados cuando el color del gobierno coincide con sus intereses.

El papel del fiscal con pasado penitenciario

Parte del escándalo incluye al actual fiscal de Villarreal, con registro de haber sido recluso federal durante meses por delitos vinculados al Cartel del Golfo, lo que alimenta la percepción de un aparato de justicia guinda con biografía carcelaria, operando sobre expedientes de aliados como Leal.

Omisión de persecución del delito

En términos jurídicos, el problema no es sólo político: un fiscal que, sabiendo de la orden de aprehensión y la ubicación de un fugitivo, no actúa, se coloca en la zona de posibles delitos de omisión y encubrimiento dentro del marco de la administración de justicia.

En el derecho penal iberoamericano, se sanciona a la autoridad o funcionario que “dejare intencionadamente de promover la persecución de los delitos de que tenga noticia”, como recoge, por ejemplo, el artículo 408 del Código Penal español y normas análogas en la región.

En México, el Código Penal Federal contempla delitos contra la administración de justicia cuando servidores públicos omiten actos propios de su cargo —como ejecutar órdenes de aprehensión, impulsar investigaciones o poner a disposición de la autoridad competente a personas buscadas—, especialmente si esa omisión es deliberada.

Encubrimiento y protección indebida

  • También se sanciona la conducta del funcionario que protege o brinda cobertura a personas vinculadas con delitos, sea ocultando información, retrasando o bloqueando diligencias, o dejando de detenerlas a sabiendas de su calidad de fugitivos, lo que encaja en figuras de encubrimiento y lenidad institucional.
  • Si, además, la inacción del fiscal se cruza con la relación política del fugitivo con el gobernador, se refuerza la hipótesis de encubrimiento: no es un simple error administrativo, sino un uso del cargo para favorecer a un aliado del poder, desviando el deber de perseguir el delito.

La narrativa crítica que se ha venido construyendo en medios es clara: gobierno guinda que recicla perfiles con pasado penal en posiciones de poder, mientras otorga beneficios procesales y liberaciones clave a personajes asociados por la Federación con el Cártel del Golfo.

Con información: LA JORNADA/