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jueves, 15 de octubre de 2026

«MEXICO PUSO la MULA de SEIS y CERRO la MESA: SOMOS CAMPEONES MUNDIALES de DOMINO por EQUIPOS»…Nuevo León trajo la mano ganadora.


México llegó a Tarragona, España, a hacer algo más que revolver las fichas: puso la estrategia sobre la mesa, le contó los tantos a la competencia y terminó cantando ¡dominó!. Con inteligencia, coordinación y buen colmillo, la delegación mexicana se llevó el oro y el bronce por equipos en el XXII Campeonato Mundial de Dominó 2026, celebrado del 7 al 11 de octubre.

En una competencia que reunió a 816 participantes de 24 países, los mexicanos hicieron el 1-3 y dejaron claro que aquí también sabemos cerrar partidas, abrir caminos y poner a sudar al de enfrente sin soltar una sola ficha de más.

Nuevo León trajo la mano ganadora

El equipo campeón mundial, originario de Nuevo León, estuvo integrado por Roberto Alejandro González Gómez, René de Jesús Leal Cueva, Manuel Barberena Morales y José Jesús Márquez Machín. Los cuatro armaron la combinación que importa: talento individual, lectura del juego y entendimiento de equipo. Porque una cosa es tener buenas fichas y otra, muy distinta, saber jugarlas.

Puerto Rico se quedó con la plata, mientras que el bronce también tomó rumbo a México gracias al equipo conformado por Julio Martínez Humphrey, José Luis Monroy Ortiz, Jesús Olivares Barenas y José Luis Monroy Rivas.

Dos equipos mexicanos en el podio. Dicho en lenguaje de mesa: México salió bien servido y supo cobrar.

Aquí no se viene a echar el trago

Y que nadie confunda el campeonato con la sobremesa del domingo: en el dominó de competencia no se permite fumar ni consumir bebidas alcohólicas. Aquí la cabeza tiene que estar en la partida, no en la siguiente ronda de cervezas.

El relajo se queda fuera; adentro mandan la concentración, la estrategia y el trabajo en equipo. Porque para llegar a campeón mundial no basta con azotar la ficha y mirar feo: hay que saber qué jugar, cuándo hacerlo y cómo entenderse con los compañeros.

Que siga la partida

Ahora viene otra jugada importante: impulsar una academia o un club de dominó de competencia en Nuevo León. Existe la posibilidad de contar con un espacio en el CARE del Parque Niños Héroes para que niñas, niños y jóvenes puedan practicar esta disciplina con enfoque de alto rendimiento.

En esa tarea destaca la asociación neoleonesa Unidos por el Dominó, presidida por el doctor Adolfo Garza Acevedo, que ha trabajado en la difusión del juego competitivo en el estado.

Por lo pronto, el reconocimiento es para quienes pusieron a México en lo más alto. ¡Bien jugado, campeones! Ustedes no fueron a España a calentar la silla: fueron a cerrar la partida y a traerse el título.

Con información: ELNORTE/

LA «MILITARIZACIÓN LEGITIMADA: Ex-MINISTRO NO se EQUIVOCA, AMLO y SECUACES con TOGA CAMBIARON la CONSTITUCIÓN para que el CUARTEL CUPIERA en ELLA»… borrando límites y legalizando la expansión.


La militarización no siempre entra con las botas por delante. A veces llega mediante un decreto, se acomoda en una ley secundaria y termina recibiendo el visto bueno de la Suprema Corte. Entonces, lo que antes encontraba un límite constitucional comienza a presentarse como una atribución perfectamente regular. No porque haya desaparecido el problema del poder militar en la vida civil, sino porque se modificó la disposición que permitía contenerlo. Ese es el núcleo de la advertencia formulada por José Ramón Cossíosobre la reciente decisión relativa a las leyes de Aeropuertos y de Aviación Civil.

El 6 de octubre de 2026, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió la acción de inconstitucionalidad 121/2023 y su acumulada 123/2023, promovidas por diputados y senadores de la LXV Legislatura contra el decreto publicado el 3 de mayo de 2023. 

Los promoventes cuestionaron tanto el procedimiento legislativo como el contenido de las reformas: alegaron afectaciones a la igualdad y la no discriminación, a la libre concurrencia y competencia, y a los límites constitucionales de la participación militar en actividades civiles. No era, pues, una disputa menor sobre quién administra una terminal aérea: estaba en discusión el alcance del poder castrense dentro de la administración pública.

La operación jurídica: cambiar el límite, no solamente la interpretación

El punto más delicado se encuentra en el artículo 129 constitucional. Antes de la reforma publicada el 30 de septiembre de 2024, su primer párrafo establecía:

«En tiempo de paz, ninguna autoridad militar puede ejercer más funciones que las que tengan exacta conexión con la disciplina militar».

La disposición contenía una restricción material: no bastaba con que una autoridad política quisiera encomendar una tarea a los militares; esa función debía guardar una conexión exacta con la disciplina militar. 

El límite no dependía únicamente de la voluntad del legislador. Precisamente por eso servía como parámetro para cuestionar la intervención castrense en actividades civiles, como la operación de aeropuertos y aerolíneas.

Después de la reforma, el precepto dice:

«En tiempo de paz, ninguna autoridad militar puede ejercer más funciones que las que tenga previstas en esta Constitución y las leyes que de ella emanen».

El cambio no es una corrección de estilo ni una inocente actualización del vocabulario. La cláusula dejó de exigir aquella conexión material con la disciplina militar y pasó a reconocer las funciones previstas en la Constitución y en las leyes que de ella emanen. Según el criterio de la Corte descrito por Cossío, esa nueva redacción habilita expresamente al legislador para establecer supuestos de intervención de las autoridades castrenses en tiempos de paz.

Dicho sin incienso judicial: antes había que explicar por qué una función civil cabía dentro de una restricción constitucional; ahora el Congreso dispone de una vía mucho más amplia para atribuirla mediante legislación. El candado no fue simplemente interpretado con generosidad: se cambió el mecanismo de cierre.

Cuando el legislador recibe la llave

El desplazamiento es de fondo. Una cosa es que la Constitución delimite materialmente las funciones militares y que las leyes desarrollen esa delimitación. Otra, muy distinta, es que la propia Constitución remita a las leyes para determinar qué otras funciones pueden ejercer las autoridades militares. 

En el segundo esquema, la decisión legislativa adquiere un peso que antes encontraba una barrera textual mucho más estrecha. Esa es la expansión que Cossío identifica en la lectura adoptada por el tribunal.

La consecuencia institucional puede expresarse así: el legislador deja de actuar solamente dentro de un perímetro definido por la conexión con la disciplina militar y recibe una habilitación considerablemente más extensa para configurar competencias. El poder que debía operar frente a una frontera constitucional obtiene ahora una participación decisiva en el trazado de esa frontera.

Conviene, sin embargo, no convertir la crítica en una exageración jurídicamente vulnerable. El artículo 129 reformado no dice que las Fuerzas Armadas puedan hacer cualquier cosa por su sola voluntad; tampoco establece que una ley quede dispensada de cumplir el resto de la Constitución. Su fórmula exige funciones previstas en la Constitución o en las leyes que de ella emanen. Por eso, hablar de una habilitación legislativa amplia resulta más preciso que afirmar la existencia de una autorización militar ilimitada.

Y ahí está justamente el problema: no hace falta una autorización ilimitada para producir una expansión profunda. Basta con retirar una restricción específica y abrir una vía legislativa suficientemente ancha. El exceso retórico debilitaría una objeción que, formulada con rigor, ya es bastante severa.

La Corte no inventó la cláusula, pero le dio consecuencias

Según la exposición de Cossío, los ministros consideraron que las demandas sobre intervención militar estaban construidas sobre el artículo 129 vigente antes de la reforma de septiembre de 2024. Al emplear el texto actual como parámetro, encontraron una habilitación expresa para que el órgano legislativo definiera supuestos de actuación castrense en tiempos de paz. La decisión reiteró el criterio que el propio autor atribuye a la resolución de las acciones 113/2023 y 118/2023, del 19 de mayo de 2026.

La distinción importa. No es lo mismo sostener que la Corte permitió una actuación frontalmente contraria a una prohibición constitucional intacta que advertir que esa prohibición fue sustituida y que el tribunal extrajo consecuencias de la sustitución. La crítica más sólida debe dirigirse tanto al rediseño constitucional como a la amplitud de la lectura judicial que lo hace operativo.

Tampoco conviene atribuir a esta resolución una patente universal sobre cualquier actividad militar futura. El asunto examinado se refiere a determinadas reformas legales; la preocupación por sus efectos expansivos deriva del criterio sobre el alcance del nuevo artículo 129, no de que se hayan juzgado anticipadamente todas las funciones que mañana pudiera asignar el Congreso. Cossío sitúa precisamente allí la relevancia del fallo: en la capacidad de ese razonamiento para proyectarse sobre otras tareas de la administración pública federal.

La toga no redactó la nueva puerta. Pero la interpretación judicial ayuda a determinar qué tan abierta queda.

Aeropuertos: la actividad concreta y el problema estructural

Los accionantes cuestionaron que entidades paraestatales agrupadas bajo la Secretaría de la Defensa Nacional pudieran administrar u operar aeropuertos y aerolíneas en los términos impugnados. Aquí la precisión no es pedantería: una entidad paraestatal sectorizada bajo una secretaría militar no debe confundirse automáticamente, para todos los efectos jurídicos, con una unidad castrense. Pero esa distinción tampoco vuelve irrelevante el problema de la participación de la estructura militar en actividades civiles, que fue uno de los ejes de la controversia.

Por ello, el debate no se agota en determinar si una empresa pública puede prestar un servicio aeronáutico. La pregunta constitucional más incisiva es otra: ¿qué límite específico conserva la intervención militar en tiempos de paz cuando el precepto que antes exigía conexión exacta con la disciplina militar remite ahora a las funciones que establezcan la Constitución y sus leyes?

La respuesta de la Corte, tal como la presenta Cossío, concede al Congreso una amplia capacidad de configuración. La objeción política y constitucional consiste en advertir que esa capacidad permite normalizar mediante legislación intervenciones que antes tropezaban con una restricción textual mucho más exigente.

No hay que confundir las dos discusiones. Que una atribución encuentre hoy fundamento en el texto reformado no demuestra, por sí solo, que su incorporación haya fortalecido la civilidad del Estado. La regularidad jurídica de una medida y la conveniencia democrática del diseño que la permite son preguntas distintas.

El saldo de la reforma: constitucionalizar la expansión

Cossío atribuye a la iniciativa impulsada por Andrés Manuel López Obrador en 2024 un efecto que rebasa la organización de un aeropuerto o de una aerolínea: el vaciamiento de una salvaguarda histórica frente a la expansión de las funciones militares en la vida civil. Su tesis no consiste solamente en denunciar más encargos para las Fuerzas Armadas, sino en señalar la modificación del fundamento constitucional que antes permitía objetarlos.

Esa es la dimensión más seria del asunto. La expansión deja de depender únicamente de decisiones administrativas discutibles y adquiere una vía de respaldo constitucional y legislativo. El conflicto ya no se plantea en los mismos términos: quien impugne una nueva atribución deberá enfrentarse a un artículo 129 distinto del que existía cuando se promovieron estas acciones.

Así se consigue una transformación institucional de largo alcance sin necesidad de proclamar que la vida civil queda subordinada al cuartel. Se sustituye una restricción material por una habilitación legislativa, se deja que el Congreso distribuya competencias y se obtiene una interpretación judicial que reconoce esa apertura. Todo con decreto, expediente y lenguaje de normalidad.

La ironía final merece quedar asentada sin perder rigor: el límite constitucional no fue vencido únicamente por una interpretación complaciente; primero se reformó la norma que lo contenía. Después, la Corte reconoció los efectos de la nueva redacción. Esa secuencia explica por qué la decisión importa mucho más allá de las pistas de aterrizaje.

Con información: EX-MINISTRO RAMON COSSIO/ELUNIVERSAL+/

EL "CROUPIER de la CUATRO-T de TRANSA: NO CESAN los ESCÁNDALOS del PODER en el GOBIERNO HARTO CORRUPTO"... Si les instalan focos en el *, esto sería Las Vegas.


El 28 de junio de 2023, un día antes de abandonar la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación, Manuel Marcué Díaz firmó una autorización que hoy adquiere otra lectura: permitió a Superjuegos Robin captar apuestas por Internet junto con Luxury de México. Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad reveló esta semana que en Luxury participaron Jesús Medina Córdova, contador de Jorge Amílcar Olán, y Amílcar Aparicio Sánchez, abuelo materno del empresario cercano a Andrés y Gonzalo López Beltrán.

La operación lleva la huella de Adán Augusto López, el croupier de la mesa del poder de la 4T. Marcué había llegado a Juegos y Sorteos por decisión del entonces secretario de Gobernación. El “hermano” del ex presidente Andrés Manuel López Obrador tejió una red de operadores políticos, contratistas federales y empresarios bajo sospecha de lavado de dinero y financiamiento paralelo de campañas políticas. Sergio Carmona, el llamado ‘Rey del Huachicol’, y Daniel Flores, director de Grupo Industrial Proyecta, son dos trágicos ejemplos. Sin embargo, el dinero y el poder adquirieron una nueva escala con el control de la industria nacional de casinos.

Marcué, otro hombre del dinero que ascendió con Adán Augusto López, venía de administrar recursos en la Unidad de Administración y Finanzas de la Secretaría de Salud del gobierno de Tabasco, donde adjudicó más de 214 millones de pesos a Romedic, la empresa de Olán que es parte toral del negocio de la venta de medicamentos en la 4T. El dinero que el amigo de ‘Andy’ administra desde Suiza y Dubai tiene su origen en decisiones de gobierno tomadas por Manuel Marcué Díaz, al amparo de Adán Augusto López.

Este es el punto toral: Como secretario de Gobernación y como representante del Grupo Tabasco en el movimiento de la Cuarta Transformación, Adán Augusto López construyó una impresionante red de tráfico de influencias y negocios irregulares alrededor de la industria de los casinos, un sector que ha sido señalado desde el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como un vehículo de lavado de dinero para los cárteles. En el sexenio de López Obrador, funcionarios de su total confianza mantuvieron el control de la Dirección de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación, incluso antes de que Adán Augusto López fuera nombrado titular de Bucareli. Se trata de la ventanilla encargada de expedir, modificar y vigilar los permisos de casinos en México. Controlar la mesa importa tanto como poseer las fichas.

Washington acaba de recordar por qué. En abril, la Oficina de Control de Activos del Departamento del Tesoro (OFAC, por sus siglas en inglés) sancionó al Casino Centenario, de Nuevo Laredo, que –según el Tesoro- era utilizado por el Cártel del Noreste como depósito de drogas y vehículo para lavar ganancias ilícitas. 

Su operador, CAMSA, también administraba el Casino Diamante de Tampico. El pasado 13 de octubre, la OFAC volvió sobre la misma red: señaló que el Cártel del Noreste utilizó carreras de caballos para blanquear recursos y que el hipódromo Club La Molienda había mantenido una asociación de apuestas con Casino Centenario. Meses antes, la OFAC y la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) ya habían actuado contra otra red que usaba establecimientos de juego en México para lavar dinero del narcotráfico. Es decir, de grupos criminales que han sido designados por el Departamento de Estado como organizaciones terroristas internacionales.

En ese mapa aparece Tabasco. Antes de llegar a Bucareli, Adán Augusto López fue el notario que protocolizó en 2017 la creación de Controladora de Inversiones y Promociones del Sureste. Uno de sus socios era Humberto Bermúdez Requena, hermano de Hernán Bermúdez Requena, el jefe policiaco nombrado después secretario de Seguridad de Tabasco y hoy procesado por asociación delictuosa, secuestro y extorsión. Estamos hablando del presunto líder de ‘La Barredora’. 

La empresa operó Crown City y City Bets. MCCI documentó que esas plataformas utilizaron el mismo permiso federal que Epic Casino, explotado por una compañía vinculada a Nabor Castrejón Bailón. En 2024, otra sociedad donde Castrejón es socio mayoritario obtuvo autorización para abrir veinte centros de apuestas; esos permisos, no obstante, fueron emitidos ya bajo la jurisdicción de Luisa María Alcalde como secretaria de Gobernación. El control de Juegos y Sorteos nunca cambió de manos.

Aquí se ubica una de las conexiones más evidentes entre la escena criminal y la sombra del negocio de casinos edificado por la red de Adán Augusto López, de acuerdo a reportes de inteligencia militar revisados por la revista Proceso. Documentos del Centro Regional de Fusión de Inteligencia Sureste señalaron a operadores vinculados a Bermúdez en redes de huachicol, que utilizaban una razón social referida como ‘Capital Tabasco’ para dar apariencia legal al combustible. El 24 de febrero de 2021, en una conversación telefónica intervenida por agentes de inteligencia, Adder Michel Frías Morales, apodado ‘El Michel’ o ‘El Croas’, habló con un hombre identificado como ‘Juanito’, quien le dijo que “lo único que cambió fue la importadora, pero todos siguen bien con Capital Tabasco”. En esta plática, los dos delincuentes quedaron en descontar un peso por litro “por cualquier cosa que haya que darle a la Guardia Nacional o algún gasto adicional”.

La referencia es realmente a ‘Capital Tabasco’, firma propiedad de Raúl Rocha Cantú involucrada en transacciones bajo escrutinio por huachicol fiscal. El empresario tabasqueño, que fue dueño del Casino Royale, regresó por sus fueros a la industria del juego en el sexenio de López Obrador. De acuerdo a fuentes de inteligencia consultadas por Código Magenta, los casinos controlados por Rocha Cantú representan uno de los principales mecanismos de lavado de dinero de los cárteles en México. El expediente estaría bajo investigación en Estados Unidos. Rocha Cantú está prófugo de la justicia, presumiblemente radicado en Mónaco. Si el gobierno mexicano emitió una alerta internacional a Interpol es motivo de debate.

Rocha conduce hacia la primera etapa del negocio casinero en la 4T. Cuando Olga Sánchez Cordero encabezaba Gobernación, Ricardo Peralta, el primer administrador de Aduanas del sexenio, tuvo bajo su esfera política el área de Juegos y Sorteos. Luis Calvo Reyes dirigió la oficina. Investigaciones periodísticas de la época señalaron a Rocha, empresario ligado al Casino Royale, como operador cercano a ese grupo y denunciaron presuntos cobros y favores regulatorios. Entre los operadores de casinos en México se hizo conocimiento común el negocio de extorsión a cargo de Rocha y, según denuncian empresarios del sector, contó con la complicidad y anuencia de Peralta. Este grupo político pasó de “regular” el huachicol fiscal a “administrar” los casinos. Tras dejar el gobierno, Peralta se convirtió en uno de los operadores territoriales de la precampaña presidencial de Adán Augusto López.

Con Marcué, el patrón cambió de nombres, no de lógica. La Dirección de Juegos y Sorteos siguió siendo una puerta de acceso al negocio. Y alrededor de Luxury reaparece Víctor Hugo Rosales Angulo, quien renunció a su consejo el mismo día que el contador y el abuelo de Olán. Fuentes anónimas citadas por MCCI describen a Rosales como operador financiero de Olán. ¿El común denominador? Adán Augusto López.

Las designaciones de la OFAC ofrecen otra imagen de hasta dónde puede llegar la mezcla de juego, poder y crimen. El 29 de septiembre, OFAC sancionó a Jerónimo Javier y Jorge Mario Vera Ayala. Al primero, lo señaló por narcotráfico y lavado junto a socios del Cártel de Sinaloa; al segundo, como enlace de actividades de cárteles en Tijuana como blanqueador de capitales. Los Vera Ayala pertenecen, desde hace décadas, al entorno de Jorge Hank Rhon: Jorge Mario fue jefe de sus escoltas y su padre, Antonio Vera Palestina, jefe de seguridad del Hipódromo Agua Caliente. Un acta mercantil muestra, además, que Jerónimo fue socio de un hijo de Hank. ¿Washington envió un mensaje al empresario bajacaliforniano? Fuentes de inteligencia militar advierten de sus acercamientos con Adán Augusto López.

En un casino, el croupier no es necesariamente dueño de la casa ni del dinero que cambia de manos. Su poder consiste en ordenar la mesa, repartir el juego y conocer a los jugadores. Ciertamente, Adán Augusto López fue un operador importante en la designación de los “coordinadores de defensa de la Cuarta Transformación”. Decidió a título del Grupo Tabasco. La pregunta que queda para Adán Augusto López es si, durante los años en que su grupo político tuvo acceso privilegiado a esa mesa de Juegos y Sorteos, ¿el Estado reguló a la industria o la industria aprendió a operar al Estado? Estos son los secretos bajo los cuáles se esconde el verdadero poder del senador de Morena.

Con información: CODIGO MAGENTA/

“¿90% MENOS de ROBOS?: CHOQUE BRUTAL de REALIDAD y PROPAGANDA de GENERAL EXHIBE BLOQUEO por FASTIDIO de KÍNDER SAQUEADO 5 VECES”… ahí donde piden ayuda al “Contador” del CDG.


En el discurso farsante , la delincuencia casi está liquidada. En un jardín de niños de Ciudad Victoria, los ladrones se llevaron el cableado, los alimentos y la posibilidad de que 125 alumnos tuvieran clases. Mientras el secretario de Seguridad Pública de Tamaulipas, general Carlos Arturo Pancardo Escudero, presume una reducción del 90% menos robos.

Las familias del kínder Profesora Bertha Sierra Bustamante, en Ciudad Victoria, donde también le piden ayuda al capo del Cártel del Golfo, terminaron bloqueando la carretera Interejidal después de cinco robos en menos de un mes. 

Vaya manera de estrellarse la propaganda contra una escuela a oscuras.

El plantel está en la colonia La Presita, en la capital del estado. No en algún rincón que las autoridades apenas estén descubriendo en el mapa. Su directora, Luz María del Carmen Aguilar Trujillo, denunció que los robos comenzaron desde el 26 de junio y que los responsables fueron llevándose el cableado por secciones hasta dejar la escuela completamente sin electricidad. Los padres pagaban reparaciones con actividades de recaudación; los delincuentes regresaban. Las familias poniendo dinero para reparar lo que la vigilancia no consiguió proteger.

Y no les bastó con los cables: también entraron al comedor y se llevaron alimentos destinados a los menores. La directora advirtió que, para algunos de esos niños, esa comida representa el único alimento que reciben, dadas las condiciones en que viven. Aquí el daño no cabe en una gráfica bonita: alcanza el salón, el bolsillo familiar y la comida de los alumnos.

“Los papás ya están cansados porque ya no hay dinero para resolver esto”, declaró la directora. Así de sencillo y así de brutal: las familias agotaron sus recursos mientras los robos continuaban. La supuesta eficacia de la seguridad no les alcanzó ni para conservar encendida su escuela.

DENUNCIARON. PIDIERON VIGILANCIA. LOS ROBOS SIGUIERON

Que nadie salga con el comodín de que “la ciudadanía debe denunciar”. Según el testimonio de la directora, hubo reportes al 911, denuncias ante la Fiscalía, solicitudes de rondines desde el primero de julio y oficios a la Secretaría de Educación y al Centro Regional de Desarrollo Educativo, el CREDE. No faltaron avisos: faltó una respuesta que consiguiera detener los robos.

“Todas las autoridades conocen la situación, pero ya esto es algo que nos rebasa”, sostuvo. El 14 de octubre, las familias bloquearon la carretera Interejidal, a la altura de la calle Francisco de la Fuente, para exigir la restitución de la electricidad. Para entonces, 125 alumnos estaban afectados y las clases permanecían suspendidas por segundo día consecutivo. Después de tocar puertas institucionales, los padres terminaron cerrando una carretera.

Ese es el tamaño del fracaso en este caso: para reclamar condiciones elementales de funcionamiento escolar, las familias tuvieron que sacar la protesta del plantel y ponerla sobre el asfalto. El bloqueo no apareció de la nada; llegó después de denuncias, reparaciones pagadas por los padres y nuevos saqueos.

GENERAL: AL 90% LE FALTA EXPLICACIÓN, NO FANFARRIA

El porcentaje atribuido por Pancardo exige algo más serio que una celebración: qué delitos incluye, qué territorio abarca, qué periodos compara y cuál es la base de cálculo. 

LA FACTURA NO LA PAGA EL DISCURSO

En La Presita, los costos tienen destinatarios perfectamente identificables: padres que recaudan para reparar, una comunidad escolar que denuncia sin conseguir frenar los saqueos y 125 niños afectados por la suspensión de clases. Ese es el saldo documentado, no una “percepción” que pueda barrerse debajo del templete.

Al gobierno de Américo Villarreal no le corresponde escoger entre presumir indicadores y proteger escuelas: le corresponde acreditar los primeros y cumplir con lo segundo. Porque un porcentaje no repone cables, no devuelve alimentos y no abre un salón sin electricidad.

La seguridad no se demuestra poniéndole un número grandote al discurso. Se demuestra evitando que, después de denunciar y volver a denunciar, una comunidad tenga que bloquear una carretera para exigir que sus niños regresen a clases. En este kínder, lo que quedó a oscuras fue la escuela; lo que quedó exhibido fue el discurso.

Con información: Hoytamaulipas

EL «PEDRO INFANTE-BUKELE»: DIPUTADO FEDERAL CUESTIONA al ÍDOLO de BARRO que DIRIGE la POLICÍA FEDERAL donde SIEMPRE TERMINAN EMBARRADOS… el combate el crimen al estilo García Luna.

Omar García Harfuch es bienvenido en todas las reuniones; con empresarios, gobernadores, alcaldes, curas, estudiantes, y un largo etcétera que lo ve presidenciable. Algunos comentaristas de las noticias dicen que viven en un “estado autoritario” pero, al mismo tiempo, muchos de ellos ven “eficiente” al secretario de Seguridad; hasta la oposición a Morena, decimos que vivimos en un “narcoestado”, pero García Harfuch hace la tarea.

¿En verdad hace la tarea? ¿Hay paz en las calles? ¿Ya olvidamos que se esconden “homicidios” en “desaparecidos” u otros lesionados? ¿Y las extorsiones acabaron? ¿Se tiene el control absoluto de la gobernabilidad en todo el país? Rocha Moya y sus seguidores hasta le organizaron la asistencia y los aplausos, en la última gira a la Presidenta en Sinaloa, ¿es segura una entidad donde los acarreos los mueve un extraditable ?

Es muy fácil ser “buen policía” en un país con tribunales de consigna. Para los jueces del acordeón, un “presunto responsable” atrapado por Harfuch, es un “condenado” seguro. Y si acaso el juez falla en contra del superpolicía, para eso tienen al Tribunal de Disciplina Judicial. ¿Exagero? Preguntar a los jueces Martha Magaña o Sigales Obrador.

García Harfuch ha tenido éxitos en atrapar líderes, coopera con las agencias norteamericanas sin las anteojeras del falso nacionalismo ideológico antiyanqui. Atrapó con ayuda de Estados Unidos a “El Mencho”, líder del cártel que, según las versiones periodísticas, cometió el delito de homicidio en grado de tentativa contra el propio secretario. 

Ese atentado le da credibilidad, pero también al discurso de que vivimos un narcoterror, que por ejemplo, en Michoacán utilizan minas antipersona o drones con explosivos. 

¿Nuestro Batman ya pacificó la tierra caliente michoacana donde derramó su sangre Hipólito Mora y el líder limonero Bernardo Bravo? ¿Harfuch garantiza que no habrá episodios violentos en la próxima campaña electoral?

Y, por si fuera poco, criticaron a Xóchitl Gálvez por proponer, en un debate presidencial, construir una cárcel. Bueno pues ahora el nuevo Pedro Infante anuncia que construirá ¡seis! prisiones. ¿No que no reprimen? ¿No que construir penitenciarias es de derechas? ¿Bukele tiene razón? ¿No que la prisión preventiva oficiosa es contraria a los derechos humanos?

Harfuch debe tener claro que a Genaro García Luna los norteamericanos también le aplaudían, los empresarios lo endiosaban (alguno millonario, hoy, olvida sus comilonas de jabalí en el Estado de México), todo mundo lo abrazaba. ¡Cuidado! El Pedro Infante de “Nosotros los pobres” acabó tras las rejas y sus aplaudidores gritando: “¡Pepe el Toro es inocente!”

Fuente.-German Martinez/Diputado federal/ELUNIVERSAL+/