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viernes, 19 de junio de 2026

«TODO se SALIÓ de CONTROL y FISCALÍA MORENA TERMINÓ INVESTIGANDO EDIL de MORENA por ROBAR a GOBIERNO de MORENA»… no fue un secuestro, fue contabilidad creativa


En Tenancingo,en el Estado e Mexico,gobernado por Morena, no hubo secuestro: hubo guion. Y no cualquier guion, sino uno digno de esa escuela política donde la realidad siempre estorba y la narrativa se escribe primero.

Nancy Flores Pacheco —alcaldesa morenista,presidenta del Consejo Estatal del partido, formada en la disciplina del movimiento y reciclada desde 2017 en sus filas— denunció un plagio exprés con todos los elementos del melodrama: comando armado, amenaza de muerte para toda la familia, rescate de 40 millones y una fuga milagrosa en menos de una hora. Un crimen tan eficiente que ni el crimen organizado lo presume: secuestran, negocian, fracasan y liberan… todo en el mismo acto.

El detalle incómodo es que la historia no resistió ni el primer contraste. Declaraciones contradictorias, tiempos imposibles, decisiones absurdas —como sugerir que el rescate saliera directamente de las arcas municipales— y una logística más cercana a la improvisación que a cualquier operación criminal real. No era un secuestro: era contabilidad creativa con pistola de utilería.

La Fiscalía del Estado de México hizo lo que rara vez hace el poder cuando se investiga a sí mismo: no compró el relato. Y lo que encontró fue más revelador que cualquier denuncia. Según la investigación, el “secuestro” llevaba meses planeado; la propia alcaldesa habría trazado rutas para evadir cámaras, coordinado a los supuestos captores y, cuando un testigo real apareció —ese elemento molesto que no viene en los planes—, ordenó abortar la operación con una frase que resume todo: “esto se salió de control”.

Lo que se salió de control no fue un crimen, sino una coartada. El objetivo, según la autoridad, era simple: justificar un faltante de 40 millones de pesos en las finanzas municipales. Es decir, convertir un desfalco en tragedia personal. La corrupción convertida en víctima.

Y entonces aparece Morena, ese partido que se autodefine como regeneración pero que en los hechos opera como administración de daños. Porque aquí no hay oposición, no hay adversarios externos: todos los actores —alcaldesa, Fiscalía, gobierno estatal— son del mismo color. Morena investigando a Morena por presuntamente robar en un gobierno de Morena. La “cuarta transformación” convertida en circuito cerrado.

La respuesta del partido fue la esperada: abrir un procedimiento interno y suspender derechos. El clásico movimiento de contención, donde la ética se activa justo cuando el escándalo ya es público. Antes, silencio; después, “no somos iguales”.

Mientras tanto, la alcaldesa se declara víctima: de secuestradores, de la Fiscalía, del aparato político y, por supuesto, de un complot. En su versión, todo es persecución; en la de la investigación, todo es simulación. Entre ambas, hay un dato que no cambia: los 40 millones.

Tenancingo, con sus cifras reales de secuestro y violencia, quedó reducido a escenario. Porque en este caso el crimen no fue la privación ilegal de la libertad, sino la banalización de ella. Usar el lenguaje del horror cotidiano como herramienta administrativa.

Y si algo retrata esto con precisión quirúrgica, no es la torpeza del montaje, sino la normalidad del mecanismo: inventar, desviar, culpar, resistir y, al final, disciplinar internamente para que el daño no trascienda.

Morena no es la excepción a la vieja política. Es su versión más sofisticada: la que denuncia la corrupción mientras la reinterpreta, la que promete transformación mientras perfecciona la simulación.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/ERNESTO NUÑEZ/

EL «RETEN de los BUEYES de la VAQUITA: NO es el CRIMEN ORGANIZADO,es el ESTADO ACTUANDO como CRIMINALES ORGANIZADOS»…detener, inventar irregularidades y negociar en corto.


Con la llegada de la temporada vacacional y el desfile anual de paisanos regresando a casa, también vuelve un clásico del noreste: las denuncias de extorsión en el retén de “La Vaquita”, ese punto kilométrico donde la ley parece ser opcional y la mordida, institucional. Los protagonistas no son improvisados, sino agentes de la propia Fiscalía estatal, que operan el filtro como si fuera caja chica.

Desde la frontera de Tamaulipas, los testimonios coinciden: más acoso, más presión y la misma vieja receta. Detener, inventar irregularidades y negociar en corto. Porque aquí no hay infracciones, hay tarifas.

El caso de una maestra jubilada de Reynosa lo ilustra sin maquillaje. Viajaba a Monterrey para su tratamiento contra el cáncer cuando fue interceptada. 

El guion fue el de siempre: amenazas de decomiso, grúa inflada en 3 mil 500 pesos, multa fantasma de 10 mil… y la pregunta clave, dicha sin pudor: “¿Cómo nos arreglamos? ¿Trae dinero?”.

La mujer explicó que su vehículo estaba en regla. No importó. En este retén, la legalidad es un detalle menor frente a la oportunidad.

“Nomás traigo mil 500 pesos… son para mi medicina”, respondió.

Error. Era exactamente la cantidad que estaban buscando.

Encapuchado y sin identificarse —porque aquí la autoridad también juega al anonimato—, uno de los agentes le arrebató el dinero de la bolsa. Transacción completada. Sin recibo, sin multa, sin vergüenza.

“Puede irse”.

Más adelante, soldados le confirmarían lo que ya era evidente: los responsables eran elementos de la Fiscalía de Nuevo León.

La escena no es aislada. Juan Carlos Ábrego, de la Asociación de Derechos Humanos Internacionales en Apoyo a Migrantes, lo resume sin rodeos: el retén sigue funcionando como punto de ordeña, pese a años de denuncias. Ni siquiera el programa federal “Héroes Paisanos” sirve de escudo; los agentes encuentran “fallas” donde no las hay y convierten dólares en botín.

En “La Vaquita”, el problema no es el crimen organizado infiltrándose en el Estado. Es el Estado operando con lógica de crimen organizado.

Con información: ELNORTE/

«NO CUENTA como HOMICIDIO del DÍA: YA HALLARON DESAPARECIDOS en FOSA CLANDESTINA en el PAÍS donde DESAPARECER EQUIVALE a MORIR»… los enterraron en La Marquesa.


La escena se repite con una normalidad obscena: una búsqueda que empieza como “desaparición” y termina, casi siempre, como exhumación. Esta vez fue en La Marquesa, en ese Valle de El Silencio que ya ni el nombre disimula. Cuatro cuerpos enterrados. Dos nombres que ya dejaron de ser ficha de búsqueda para convertirse en evidencia forense: Guillermo Jafett Hidalgo Ortiz y Zafar Padamsee Mawani.

La autoridad habla de hallazgos, de operativos, de coordinación institucional. Pero lo que no dice —o prefiere diluir— es la conversión automática que ocurre en México: aquí desaparecer no es una antesala, es una sentencia diferida. Es homicidio en pausa. Es muerte administrada por el tiempo y la burocracia.

Porque cuando el gobierno presume que bajan los homicidios, pero las desapariciones siguen tragándose personas, lo que en realidad está haciendo es mover el cadáver de categoría. Cambiarle el nombre al crimen no lo vuelve menos crimen. Solo lo vuelve más conveniente.

Guillermo y Zafar no llegaron huyendo de la violencia; llegaron huyendo del desencanto político en Estados Unidos. Buscaron en México algo más habitable, más humano. Recorrieron mercados, caminaron colonias, confiaron. Pensaron —como tantos— que la bondad era una especie de salvoconducto.

Sus allegados señalaron que ambos estaban entusiasmados con su vida en México y disfrutaban recorrer mercados y zonas populares de la Ciudad de México, como La LagunillaTepito y el Mercado de Jamaica.

«Sentían que la gente era buena. Ellos también eran muy nobles y creían que por ser buenas personas no iban a encontrarse con tanta maldad», relató Claudia.

No lo es.

Antes de desaparecer, dejaron un rastro mínimo: una ubicación rumbo a La Marquesa y movimientos bancarios que gritaban lo que ellos ya no podían. Luego, el silencio. Después, la tierra removida.

Y mientras la Fiscalía dice que “aún no hay identificación oficial”, la realidad ya los alcanzó: en este país, la distancia entre desaparecer y ser encontrado en una fosa no es una posibilidad, es una estadística.

El problema no es solo que los maten. Es que primero los borran. Y en ese borrado, el Estado encuentra su coartada perfecta: menos homicidios en el papel, más ausencias en la vida real.

Aquí no hay misterio. Hay método.

Con informacion: ELNORTE/

EL «PODER de los TANIOS ?: AMÉRICO CONSTRUYÓ una ORGANIZACIÓN CRIMINAL dentro del GOBIERNO para PROTEGER al CRIMEN»… y todo le está saliendo bien… al crimen.


Lo que muestra este reportaje desde las redes, esas que desbaratan otras redes, es mas que un informe y un simple caso de corrupción: es otra expresión de la pudrición institucional de Tamaulipas bajo el gobierno de Morena y Americo Villarreal ,esa que permitió que una pareja al servicio del Gobernador, no de los gobernados, convirtieran el poder politico y judicial en extensiones legales y financieras de un cartel dedicado al huachicol y al lavado inmobiliario.

El resultado retórico es claro: el estado de derecho en Tamaulipas dejó de ser una promesa de la 4T y se presenta como una mascarada legal que protege un sistema de huachicol, extorsión, lavado y crimen organizado.

Que dice el informe:

Este es el resumen esencial sobre el colapso institucional en Tamaulipas. Pues bien, un informe confidencial que ya está en Washington D. C. destapa cómo una sola pareja ha secuestrado por completo el gobierno y la justicia de este estado, aliándose directamente con el crimen organizado.

Primero, veamos este secuestro administrativo desde dentro, porque es de locos. Resulta que Tania Contreras y su marido, Jorge Luis Beas, los conocidos TANIOS, han colocado a su gente en las áreas jurídicas de todas las dependencias. 

Literalmente actúan como un virus informático: infectan cada departamento para que todo responda a su servidor privado, saltándose a los jefes reales. Y fíjate, todo empezó en la campaña de Américo Villarreal, cuando ella buscó protección aliándose con el brazo armado del Cártel del Golfo, que casualmente está vinculado a su primo hermano.

Segundo, una vez asfixiada la administración, pasaron al control judicial. Hoy ella preside el Poder Judicial, manejando a los jueces a su antojo, mientras su marido frena las investigaciones desde la Subsecretaría de Legalidad. Juntos silencian a empresarios que denuncian extorsiones e incluso extorsionaron a notarios públicos para financiar su propio ascenso.

Piénsalo, ¿a quién demonios acudes cuando el alto cargo encargado de protegerte de la mafia es exactamente el que la encubre? Finalmente, si seguimos el rastro forense del dinero, madre mía, el descaro es total. Tienen dos vías masivas de ingresos: el tráfico de combustible o huachicol, operado por su cuñado, y el blanqueo inmobiliario. Usan a Gabriel Maldonado Pumarejo como prestanombres para lavar capitales comprando terrenos en paraísos costeros, como Playa Miramar, a plena luz del día.

Tiene tela. En definitiva, en Tamaulipas las instituciones han dejado de servir a los ciudadanos para convertirse, simple y llanamente, en la gestoría privada y el escudo legal de un cártel.

Con información: @Redes/

«AL TRI le FUE BIEN y…PANCHO el FUGITIVO ?: HUMOR SOCIAL en REDES le TUPE a CABEZA de VACA TRAS PUBLICACIÓN de APOYO a la SELECCIÓN»… sigue desatando pasiones.


El ex-gobernador Panista de Tamaulipas (2016-2022), «Pancho» Garcia Cabeza de Vaca,publicó desde sus redes una imagen con apoyo patriótico al Tri antes del partido contra Corea del Sur (“Vamos México🇲🇽!!! Listos para enfrentar a la selección de #Corea del Sur🇰🇷. A ganar!!!”), acompañado de una foto.

Y aunque la publicación no fue con tono político,siempre es polémico en el contexto de Cabeza de Vaca aun con orden de aprehensión reactivada y solicitud de extradición formalizada por el oficialismo Moreno,lo que hace que cualquier publicación suya genere reacciones polarizadas.

Métricas de engagement en X (@fgcabezadevaca):

  • Likes: 122
  • Reposts: 24
  • Quotes: 19
  • Replies: 7
  • Vistas: ~6,626
  • Bookmarks: 1

Bajo engagement para un político con perfil público. 

En Facebook (página oficial):

  • Reacciones totales: ~2,415 (Like: 1,527 | Haha: 584 | Love: 273 | Angry: solo 20 | Care/Wow: mínimos)
  • Shares: 32

Métricas generales (confirmadas)

  • Facebook: Miles de reacciones (predominantemente Like y Love), pero los comentarios están fuertemente cargados de sarcasmo e ironía.
  • X: Bajo engagement total y tono más agresivo (insultos directos).

Balance real de los comentarios en Facebook

De una muestra de tan solo 70 comentarios, el patrón es clarísimo:

  • ~70-75% son negativos / sarcásticos / burlones.
  • ~20-25% son positivos (saludos, bendiciones, apoyo como “mejor gobernador”).
  • ~5% neutros o irrelevantes.

Tema dominante (repetición masiva):
“Ven a México a ver el partido / a celebrar” + alusión a que no puede porque es prófugo.

Las variantes más repetidas:

  • “Vengase a celebrar con el juez”
  • “Ven a México, no tengas miedo”
  • “Te esperamos en Almoloya”
  • “Desde el bote ah perdón”
  • “Listo para enfrentar la justicia”
  • “Prófugo”, “ratón”, “ratero”, “desde Texas”, “enrejado”, etc.

Es un linchamiento suave pero masivo por ironía. No son insultos groseros en su mayoría (aunque hay algunos), sino burla inteligente y repetitiva que juega con su situación legal actual (orden de aprehensión, vida en EE.UU., etc.).

Comentarios más creativos / destacadosLos más ingeniosos / virales en estilo:

  • Oscar Xharalillo: “Vengase a celebrar con el juez jajaja”
  • Pete Perales: “Por un momento pensé haber leído ‘voy a México’ Jajajajajajaja”
  • Bernardö Orözcõ: “Jajaaja aqui me gustaría verte selebrando en las rejas”
  • Saul Sanchez: “Lo esperan en Almoloya de Juárez para ver la final”
  • Alejandro Rios: “Deberías ir al estadio? Ah se me olvidaba… eres profugo de la ley jajaj”
  • Carlos Fors Tapia: “Vente a México güey,para que lo veas bien a gusto”
  • Romeo Marquez: “Lo único al que vas a enfrentar es la cárcel.”
  • Crixus VT (fan destacado): “Jajajajajajjaja que chulada de comentarios” → meta-comentario reconociendo el linchamiento.

Otros creativos: referencias a “la vieja para donde está viendo”, “Tex Mix”, “familia Soprano”, “ratota”, “Micky Mouse”, etc.Comentarios positivos (minoría visible)

  • Esther Jasso, Marcela Espino, Aurelia Garza, Bebis Corazon Villafuerte, etc.: “Saludos al mejor gobernador”, “bendiciones”, “disfrute”.
  • Algunos tamaulipecos le mandan abrazos y lo extrañan como gobernador.

Conclusión actualizada

El post no generó un debate futbolero, sino que se convirtió en un foro para recordar su condición de prófugo. En Facebook (donde tiene más base) las reacciones de corazón/like ayudan a que se vea “positivo” en conteo bruto, pero los comentarios cuentan otra historia: predomina la burla colectiva, creativa y persistente. 

Es un linchamiento por memes y sarcasmo y en X fue más directo y agresivo, aunque con menos volumen.

En resumen:
Lo lincharon con humor negro y sarcasmo masivo, especialmente jugando con “ven a México”. Su base lo defiende, pero quedó claramente en minoría en la sección de comentarios. El fútbol fue solo el pretexto para hablar de lo que realmente les importa: su situación judicial.

Balance de comentarios y tono general

En X → Mayoritariamente negativo / burlón

  • Bajo volumen (solo 7 replies + 19 quotes visibles).
  • La mayoría de los comentarios visibles atacan personalmente refiriéndose a su situación legal:
    • Insultos directos (“TU PUTA MADRE…”, “Chinga tu madre. Devuelve lo robado…”).
    • Burlas por su estatus de “fugitivo” o “prófugo”: “Fujitivo”, “Desde el bote ah perdón”, “Maldito NARCOTRAFICANTE”.
    • Sarcasmo invitándolo a volver: “Ven a México”, “Vente a festejar al ángel de la independencia. Aquí te festejamos”.
  • Muy pocos comentarios neutrales o positivos (uno con emojis de apoyo).

Comentarios más creativos / destacados (principalmente de X)

  • “Desde el bote ah perdón” → Sarcasmo directo sobre su situación legal.
  • “Vente a festejar al ángel de la independencia. Aquí te festejamos” → Invitación irónica a volver a México (donde lo esperan judicialmente).
  • “Maldito NARCOTRAFICANTE 😡” (con quote del post) → Ataque frontal.
  • “Fujitivo” + foto .
  • Insultos más crudos y directos (“Chinga tu madre…”, etc.).

Los más creativos son los sarcásticos que juegan con el tema de “venir a México” o “desde el bote”, en lugar de insultos planos.

El post pasó relativamente bajo el radar en términos de viralidad. En X predominó el rechazo sarcástico por su contexto legal; en Facebook ganó el apoyo numérico. No fue ni un linchamiento brutal ni un homenaje masivo, sino una reacción típica a su figura polarizada que podria ya haber resuelto su situación legal en Mexico,de haberse decidido a enfrentarla, pues algunos que ya permanecieron el prisiones federales, ya son fiscales de justicia.

Con informacion : @FGCabezadeVaca/ Facebook/

«135 MIL DESAPARECIDOS y CONTANDO: un ESTADIO AZTECA LLENO y MEDIO MAS es la FOTO de la CIFRA del MOMENTO de la BARBARIE MUNDIAL»…y Tamaulipas con AMERICO es medalla de plata,muy,muy cerca del ORO.


La Copa del Mundo 2026 viene con todo: 
estadios llenos, spots patrioteros y un país anfitrión que quiere venderse como “paraíso futbolero”. Y en medio de ese espectáculo, una campaña le recuerda al planeta el marcador real de México: 130 mil personas desaparecidas – 0 resultados.

De la fiesta mundialista al estadio vacío

La Fundación para la Justicia decidió usar el mismo reflector que obsesiona a los gobiernos –el Mundial– para exhibir lo que intentan barrer bajo la alfombra: la crisis de desapariciones que atraviesa el país desde hace años. En lugar de vender “hospitalidad” y “magia deportiva”, la campaña #UnEstadioDeDesaparecidxs y #LaCopaSinEllxs pregunta algo incómodo: ¿cómo llenas estadios mientras hay un estadio entero de personas que nadie busca en serio ?

El concepto es brutal en su sencillez: si juntas a todas las personas desaparecidas en México, llenas un estadio completo… pero de pura ausencia. Mientras los cronistas narran goles, miles de familias narran otra cosa: años de oficinas, carpetas incompletas, funcionarios que se van de sexenio, pero nunca al archivo de la responsabilidad.

130 mil desaparecidxs, 0 resultados

La campaña condensa la tragedia en un marcador que debería estar en todas las pantallas del torneo: “130,000 desaparecidxs – 0 resultados”. No es eslogan creativo, es diagnóstico forense de un Estado que presume estadio nuevo pero sigue sin saber dónde está su propia gente.

Aunque México ya acumula en su mas reciente cifra 135 mil 075 personas desaparecidas y no localizadas, de acuerdo con el Registro Nacional, una cifra que creció mientras se construían narrativas de “pacificación” y “transformación”. La campaña no se anda con rodeos: mientras el gobierno maquilla cifras y presume seguridad para el Mundial, las familias siguen excavando con palas y uñas lo que las instituciones no quieren encontrar.

Hashtags contra el silencio oficial

Lejos del lenguaje solemne que adoran los comunicados oficiales, #UnEstadioDeDesaparecidxs se planta en redes sociales y en un micrositio para recordarle a cualquiera que dé clic que esto no es una “problemática”, es una crisis humanitaria. La invitación es directa: compartir contenidos, discutir el tema y presionar a las autoridades usando la única herramienta que sí parece incomodarles en época de Mundial: la atención internacional.

Mientras las instituciones montan operativos para proteger el espectáculo, los colectivos montan campañas para proteger la memoria. Entre hashtags, videos, piezas gráficas y convocatorias, buscan lo que el Estado no ha sabido garantizar: que nadie pueda decir “no sabía” cuando vea a un país festejar goles encima de una fosa de impunidad.

La Copa sin ellxs

El otro concepto eje de la campaña es #LaCopaSinEllxs: el Mundial que se juega sobre la ausencia de quienes no están para ver los partidos, comprar playeras o hacer filas en el estadio. Cada transmisión que ignora el tema se convierte, de facto, en publicidad gratuita para un país anfitrión que prefiere hablar de balones que de cuerpos sin identificar.

Frente a eso, las familias y la Fundación para la Justicia eligen otra narrativa: si el gobierno quiere usar el Mundial como escenografía, los colectivos lo usarán como megáfono. Y ponen sobre la mesa una pregunta incómoda para el público internacional: ¿cuánto cinismo se necesita para celebrar el “juego bonito” en un país que no puede explicar dónde están más de 130 mil personas?

Cómo puede sumarse cualquiera

La campaña no se queda en el lamento; pide actos concretos en clave digital y política. Compartir los contenidos, entrar al micrositio de la Fundación para la Justicia, usar los hashtags durante los partidos y presionar a autoridades locales e internacionales para que dejen de tratar las desapariciones como daño colateral del espectáculo.

Si el Mundial es el escaparate global perfecto para vender la ilusión de un país funcional, #UnEstadioDeDesaparecidxs entra a cuadro para arruinar el guion y decir: aquí no hay “fallas del sistema”, hay una política sostenida de indiferencia frente a quienes faltan.

Con información: REVISTA ESPEJO/

jueves, 18 de junio de 2026

«NADA se ACABA hasta que se ACABE: VAN vs GLORIA TREVI y RAQUENEL PORTILLO en TRIBUNALES de EE.UU.»…hay casos que no terminan cuando lo dice un juez, si la verdad no se agota.


En México hay historias que no mueren, solo se maquillan… y regresan al escenario cuando menos conviene. El caso Trevi-Andrade es una de esas: un expediente que se niega a cerrar porque, en el fondo, nunca terminó de contarse completo.

Todo estalló el 13 de enero del 2000, cuando Gloria Trevi, Sergio Andrade y María Raquenel Portillo fueron detenidos en Río de Janeiro por la Interpol. No era un escándalo cualquiera: los buscaban por rapto, violación agravada y corrupción de menores en agravio de Karina Yapor, una niña cuya desaparición había sido denunciada meses antes en Chihuahua. A partir de ahí, lo que siguió no fue justicia inmediata, sino una persecución internacional digna de guion oscuro: órdenes de captura, extradiciones lentas y un circo mediático que nunca bajó el telón.

Brasil concedió la extradición en diciembre del 2000, pero Trevi no pisó México sino hasta finales de 2002. Dos años más de proceso, cárcel y titulares después, salió libre en septiembre de 2004. Cuatro años, ocho meses y ocho días después de haber caído. Absolución. Fin legal… pero no moral. Porque en este caso, como en tantos otros, la sentencia no logró clausurar las dudas.

Y cuando parecía que todo quedaría archivado en la memoria incómoda del país, el pasado decidió cobrar intereses. En 2022, una denuncia civil en Estados Unidos —destapada por Rolling Stone— volvió a poner los nombres sobre la mesa: reclutamiento, manipulación, abusos en los años noventa. Viejas heridas, ahora bajo otro sistema judicial, otro idioma… y otra disposición a escuchar.

Para 2023, el tablero dio otro giro: Gloria Trevi demandó a Sergio Andrade en Los Ángeles, acusándolo de haberla convertido en su “activo más valioso”, bajo control, abuso y explotación. No fue la única. María Raquenel Portillo —la misma Mary Boquitas— también lo llevó a tribunales. El relato cambió de ángulo: de acusadas a víctimas, de cómplices a sobrevivientes. El problema es que en esta historia nadie logra salir completamente limpio.

Y entonces, 2026. Karina Yapor reaparece. Ya no como la menor que denunció, sino como una mujer que exige ser escuchada en otra cancha. Su mensaje no fue tibio: recordó su declaración siendo niña y contrastó con su reciente careo en Estados Unidos. Misma escena, distintos tiempos. Ya no tenía 12 años. Ya no estaba sola. Y esta vez —dice— nadie pudo intimidarla.

Como si hiciera falta más gasolina, el frente legal sigue abierto en México. Marlene Calderón, otra ex corista que acusa abusos, enfrenta una demanda de Trevi por daño moral. Pero el caso dio un giro técnico: un tribunal resolvió que no debe juzgarse en Ciudad de México, sino en Los Mochis, Sinaloa. Victoria procesal para Calderón, que ahora prepara contraataque. Porque aquí nadie está dispuesto a soltar.

Así sigue esta historia: una guerra de versiones, víctimas que también son señaladas, acusaciones cruzadas y tribunales en dos países intentando ordenar lo que durante décadas fue caos, poder y silencio. El expediente podrá cambiar de jurisdicción, de juez o de narrativa… pero no de esencia.

Porque hay casos que no terminan cuando lo dice un juez. Terminan cuando se agota la verdad. Y este, claramente, todavía no llega ahí.

Con informacion: ELNORTE/