Esta caricatura,de la autoría de Paco Calderon en El Norte, es el resumen más brutal de lo que significa que un “hermano” del poder decida escribir sus memorias: cuando habla Scherer Ibarra, la 4T queda convertida en bolera y en cada cuadro vemos qué pino se lleva la bola.
La bomba Scherer
El dibujante lo pinta lanzando una bala de cañón con mecha encendida: el libro no es crítica, es explosivo político, y el mensaje es claro: ya no es un opositor quien acusa, es el exoperador jurídico del propio López Obrador. La viñeta del lector que hojea el volumen remata el chiste negro: “nada que no se supiera antes… pero qué distinto cuando lo confiesa alguien que estuvo en la mesa donde se partía el pastel del poder”.
AMLO, del mito al retrato
La caricatura recoge la tesis central del libro: el sexenio de AMLO no fue la epopeya moralista que vendió la propaganda, sino un ejercicio de poder tan carnal y faccioso como los anteriores. El cartón lo sintetiza al dibujarlo como mesías ignorante que odia a los ricos, admira tiranos y no le salen las cuentas, un guiño a las decisiones económicas y a la narrativa de “pueblo bueno” frente a “fifís” que Scherer describe como núcleo del estilo lopezobradorista.
Los pinos que caen
Cada cuadro exhibe a un personaje del viejo gabinete como ficha derribada por esa “bomba editorial”, no por una fiscalía.
- Bartlett aparece como saboteador de la industria eléctrica, eco directo de los señalamientos por contratos de energía y corrupción que Scherer detalla.
- Álvarez-Buylla es dibujada más ideóloga que científica, reflejando las peleas en Conacyt que el libro presenta como cruzada dogmática disfrazada de ciencia.
- López-Gatell recibe el título de “mérito: que lo corrió Calderón por inepto”, una estocada a la narrativa heroica de la pandemia frente a las críticas por su manejo y las cifras de muertes.
- Zaldívar, que “juró pleitesía”, simboliza a un Poder Judicial que, según el relato de Scherer, aprendió a doblar la rodilla más que a defender la Constitución.
- Adán Augusto “no sirve ni para un mandado” y aun así llegó a presidenciable con apoyo de La Barredora, síntesis de cómo la lealtad pesó más que la capacidad en las sucesiones internas.
- Jesús Ramírez es “quien dirige el circo”, aludiendo al capítulo donde Scherer lo acusa de usar un decreto y recursos públicos para tejer clientelas y medios a modo.
El elefante que todos veían
El cuadro más incómodo es quizá el que apunta a Sergio Carmona,de «barba y bidón» ,el crimen organizado financiando a Morena, porque cruza la línea entre la sospecha generalizada y la acusación con nombre y apellido que —según Scherer— se discutía en la cocina del poder. El cartón resume así una idea central del libro: en la 4T, la política quedó por encima de la ley, y si había que torcer decretos, instituciones o presupuestos para ganar, se torcían y punto.
Lo realmente nuevo
El último texto lo deja claro: “no es que nada de esto no se supiera; es que por primera vez un cuatroteísta de primera fila lo admite”. La caricatura, entonces, no ilustra un simple libro de chismes, sino el acto de traición más temido por cualquier régimen: uno de los suyos se salió del templo y empezó a contar cómo se repartían las indulgencias.
Con informacion: ELNORTE/

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