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jueves, 12 de febrero de 2026

«NARCO le RESPIRA en la NUCA»: «PASAJES de LIBRO de SCHERER UBICAN a AMERICO como PASAJERO de CUARTA en la RUTA de la PUDRICION NACIONAL MORENA»…solo el calculo politico presidencial ha evitado caída y captura.


Américo Villarreal aparece en estas páginas como lo que muchos ya sospechaban: no sólo “amigo personal” de Jesús Ramírez y beneficiario del “Rey del Huachicol”, sino el gobernador moreno-humanista sentado sobre un barril de gasolina… y de expedientes.

El “amigo personal” del Rey del Huachicol

En el adelanto de Ni venganza ni perdón, libro publicado ayer por Editorial Planeta y Julio Scherer ,coloca a Américo Villarreal en la zona cero del financiamiento sucio de Morena en el norte: campañas clave aceitadas con dinero de Sergio Carmona, asesinado de un tiro en la cabeza en una barbería fifí de San Pedro. No se trata de un simple guiño: Scherer habla de reuniones facilitadas “a través de Jesús Ramírez” para respaldar, entre otras, la campaña de “su amigo personal Américo Villarreal, hoy gobernador de Tamaulipas”.

La palabra clave ahí es “personal”: no es un saludo de mitin, es un vínculo político que, según el libro, se construye con la puerta del círculo presidencial bien abierta para Carmona, cortesía del vocero de López Obrador. En otras palabras: no era que el huachicolero se coló a la foto; se la pusieron de alfombra roja.

Américo: el medico que iba sanar Tamaulipas

Mientras Aristegui va desmenuzando el fragmento, el guion que le toca a Américo es poco glamoroso: aparece como destinatario de apoyos económicos del Rey del Huachicol y como el político cuyo gabinete siguió recibiendo favores de esa red incluso después del asesinato de Carmona. 

El texto relata que, tras la ejecución del empresario, la maquinaria no se apagó: la esposa de Carmona, Perla McDonald, asumió el control, la red siguió obteniendo contratos públicos e “influyendo en nombramientos dentro del gabinete de Américo Villarreal”.

Es decir, mientras el gobernador se indigna cuando lo fichan en listas de narcopolíticos, el libro sugiere algo peor: que la estructura que lubricó su ascenso siguió operando dentro de su propio gobierno. El poder criminal ya no sólo lo rodea: lo administra.

El expediente que le respira en la nuca

Scherer define el caso Carmona como “una herida abierta para Morena”, pero la hemorragia política, por ubicación, salpica directo a Tamaulipas y al gobernador. No sólo por el financiamiento ilícito, sino por la mezcla tóxica que describe: dinero sucio, campañas políticas y altos funcionarios entrelazados en un expediente que el propio autor califica de “letal”.

Al mismo tiempo, mientras las fiscalías mexicanas hibernan, en Estados Unidos “las pesquisas avanzan” en cortes de Nueva York y Texas, y el nombre de Jesús Ramírez y Américo Villarreal aparecen en documentos anexos a investigaciones por lavado y financiamiento electoral. Si el Rey del Huachicol era el puente entre huachicol fiscal, crimen organizado y campañas, Américo aparece como uno de los pasajeros de primera clase en esa ruta en la que tambien abunda la plataforma Narcopolíticos, que lo incluye por sus nexos con el Cártel del Noreste y por recibir millones en apoyo de Carmona.

Américo, vitrina de la narcopolítica 4T

La plataforma Narcopoliticos.com no se anda con rodeos: retrata al gobernador como un mandatario bajo la sombra del crimen organizado, apuntando a presuntos apoyos de 126 millones de pesos provenientes de Carmona y a la entrega de cargos a esa red a cambio del financiamiento. Ahí, el “amigo personal” del fragmento de Scherer se convierte en un caso de estudio de narcopolítica transfronteriza: huachicol fiscal, aduanas, campañas y, finalmente, una gubernatura.

Remata el cuadro la iconografía ya conocida: fotos con personajes señalados como operadores del Cártel del Noreste, transmisiones de dinero detectadas por autoridades de Estados Unidos y un gobernador que insiste en que todo es persecución política, mientras su nombre circula en bases de datos especializadas en narcopolítica. Si el libro de Scherer promete “un expediente letal” para Morena, Américo Villarreal parece ser uno de los nombres escritos en tinta indeleble en esas páginas, aunque él jure que todo es un malentendido… de cientos de millones de pesos, saldo de la vocación no de un gobernador metido al crimen, sino de un criminal metido a gobernador.

Un politico al que el ejercito investigó sin éxito y que las autoridades federales dolosamente siguen ignorando la evidencia,tanta como la mugre que acumula en las uñas.

Con informacion: ARISTEGUI NOTICIAS/ NARCOPOLITICOS/

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