El juez poblano Celestino Martínez Bones logró lo que pocos: que el uniforme de la Guardia Nacional pesara más que todo un expediente de pruebas, videos, armas numeradas y víctimas amenazadas. En su sala, la ley no se inclinó ante la evidencia, sino ante la bota militar bien lustrada.
El juez que se encogió ante el uniforme
Mientras un guardia nacional y un exmilitar eran acusados de secuestro agravado, detenidos en flagrancia, con víctimas amarradas con cinchos y un rescate de 50 mil dólares en juego, el juez decidió que, en realidad, aquí no había culpables… sólo exageraciones ciudadanas. Dos años de audiencias, amenazas y miedo le pesaron menos que una patrulla escoltando al Jetta de los presuntos plagiarios y las armas oficiales de la GN aseguradas en el momento de la detención. Para este juzgador, todo eso eran detalles menores frente al brillo del escudo en el uniforme.
Las víctimas, que se atrevieron a señalar a la Guardia Nacional, fueron tratadas como si estuvieran molestando al sistema: tiempos limitados, intimidación en sala y un juez más preocupado por incomodar a los acusados que por escuchar a quienes sobrevivieron a un secuestro. A los testigos se les apretó el reloj; a los defensores, se les alfombró la palabra.
Impunidad con toga y miedo
Hay videos, geolocalización, armas con número de serie oficial, radio de Sedena, patrulla acompañante y hasta mensajes para coordinar la compra de los cinchos con los que amarraron a las víctimas. Los acusados no aportaron pruebas de defensa, pero el juez, valiente sólo para gritarle al ciudadano, concluyó que no había elementos para acreditar secuestro agravado. En su lógica, el delito desaparece por arte de toga cuando el acusado viste camuflaje.
Mientras un comandante de la GN y otro implicado más siguen procesados, el fallo absolutorio a favor de los detenidos in fraganti amenaza con contaminar todo el caso, como mensaje nítido: si traicionas tu uniforme, siempre puede aparecer un juez dispuesto a protegerte. La seguridad de las víctimas queda en segunda fila; ellas piden medidas de protección mientras el exmilitar ya salió y el guardia nacional podría recuperar pronto su libertad por “buena conducta”.
El historial y el estilo de casa
No es la primera vez que el nombre de este juez suena por sus decisiones “ejemplares”: ya había sido señalado en 2022 por presuntamente usar sus influencias para liberar a su medio hermano acusado de violar a su hijastra de 14 años. El patrón no es sutileza, es costumbre. Diferir audiencias una y otra vez hasta cansar testigos, revictimizar al hijo que declara vía Zoom obligándolo a permanecer con los brazos en alto y la cara pegada a la cámara durante casi tres horas, y luego usar la ausencia de testigos agotados y atemorizados como argumento para favorecer a los acusados.
Cuando una de las víctimas le dijo en audiencia que lo hacía responsable de lo que pudiera pasarle a él y a su familia, el juez reaccionó como reacciona el poder cuando lo interpelan: ordenó sacarlo con la policía y amenazó con denunciarlo a él y al ministerio público. A los armados, comprensión; a los secuestrados, la puerta de salida de la sala escoltados.
Un sistema que se protege a sí mismo
Ni la Comisión Nacional de los Derechos Humanos se salva de este cuadro: promovió una “conciliación” con las víctimas, para después clasificar lo ocurrido no como violación grave, sino como simples “irregularidades administrativas”. Encima, les colgó la narrativa de que buscaban 10 millones de pesos por cabeza, pese a que la familia acusa que nunca se habló de esas cantidades y que la insistencia por cerrar con indemnización venía de la propia CNDH. Tanto la Comisión como el juez parecen coincidir en algo: incomoda más una víctima que un militar que secuestra.
En este caso, la toga no se vio cobarde sólo ante el uniforme: se volvió parte del mismo blindaje. Mientras las familias siguen recibiendo amenazas y pidiendo protección, el mensaje que sale del juzgado es claro: el miedo no está en la calle, está sentado en el estrado… y lleva nombre y apellido.
Con informacion: PROCESO/

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