1. El guion oculto: “alcaldesa eficiente rumbo a 2028”
Toda la narrativa de la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas,en reciente entrevista con el periodista Carlos Manuel Juarez,de Elefante Blanco, está construida sobre tres ejes de…campaña: ciudad “reconstruida”, “segura” y “punta de lanza” de la 4T en la frontera.
No hay datos duros, sólo adjetivos en avalancha: “ciudad pujante”, “en constante crecimiento”, “gobierno eficiente”, “más seguridad”, “gran obra pública”, “zoológico renovado”, “planetario”, “infoteca moderna”, “toda la ciudad alumbrada”, “somos la aduana número uno”.
El truco retórico es clásico:
- Hipertrofia de logros administrativos menores (alumbrado, parques, techumbres) presentados como épica transformadora.
- Omisión total de indicadores duros: inseguridad, expresiones de violencia ,homicidios, desapariciones, extorsión, migración, desplazamiento, participación criminal en aduanas, etc.
- Uso del “antes–después” sin pruebas: “recibimos una ciudad destruida, hoy es otra ciudad”, pero sin una sola cifra de comparación.
Cuando Carlos Manuel le pregunta por el primer trienio, la alcaldesa responde que “reconstruyó una ciudad desde sus cimientos”, que todo estaba “en pésimas condiciones” y que ahora todo está limpio, iluminado, conectado, funcional.
No hay una sola vez en que admita un problema actual: todo conflicto es “pasado” o “en reconstrucción”.
Traducción política: spot de aspirante a gobernadora en 2028, no entrevista.
2. Seguridad: el elefante armado fuera del cuadro
La palabra “seguridad” aparece, pero descafeinada.
- Habla de “más seguridad”, de un nuevo cuartel militar y de coordinación con Guardia Nacional, pero no se menciona ni una vez: al cártel del Noreste que le «sopla en la nuca», las desapariciones, masacres, trasiego, cobro de piso,inlcuido al gobierno,ni un solo caso concreto.
- El contexto real de Nuevo Laredo queda reducido a “balaceras” como fenómeno casi meteorológico, que ella atiende paternalmente avisando a la población.
El discurso de las alertas municipales está armado para construir imagen de madre protectora: “son como si fueran todos mis hijos”, “lo más importante es la seguridad del ciudadano”, “queremos evitar desgracias”.
Pero en ningún momento se pregunta quién dispara, quién manda, qué límites tiene su “poder” frente al crimen organizado.
La pregunta del entrevistador es complaciente: celebra que el municipio avise, lo contrasta con otros que callan y convierte una política de comunicación reactiva en una política de seguridad ejemplar.
Cero repreguntas sobre:
- ¿qué acuerdos hay con Los Zetas ?
- ¿qué pasa con los casos de abusos militares y desapariciones en la frontera?
- ¿cómo opera el crimen en la aduana y las carreteras?
- Como opera el ayuntamiento el contratista de la obra publica
- Que pasó con la pasada feria de Nuevo Laredo operada por Los Zetas ?
El resultado: seguridad sin crimen, balas sin balaceadores. Un relato higiénico para uso electoral.
3. La 4T como coartada y trampolín
Carmen Lilia se pega a la marca 4T como si fuera logo en la frente: López Obrador por la aduana, Claudia Sheinbaum por el TMEC y el «multimanchado» Américo Villarreal por el “estado en reconstrucción”.
Usa la narrativa nacional para blindarse:
- “Estamos escribiendo una nueva historia en México”,
- “la cuarta transformación sí es real porque todo está cambiando”,
- “es tiempo del gobernador”.
Funciona así:
Se presenta como soldado disciplinada de Morena, “orgullosa del partido”, respetuosa de todos los liderazgos y sin pleitos con nadie (… ni con la Senadora Olga Sosa,ni con la Presidenta del Supremo Tribunal, Tania Contreras,que perdio la elección Judicial en Nuevo Laredo,como en casi toda la frontera de Tamaulipas.
Evade definirse para 2028 con la típica fórmula mística: “que sea lo que Dios quiera”, mientras el entrevistador introduce 2028 y “gubernatura” en la dinámica de palabras rápidas, para dejar plantada la idea de sucesión.
Indirectamente, la entrevista instala en el imaginario:
- Carmen Lilia = alcaldesa eficiente, leal a la 4T, con visión binacional y capacidad de “reconstruir” estados dañados, como Américo.
- 2028 ya no como rumor, sino como horizonte plausible mencionado al aire.
4. La victimización calculada: violencia digital y blindaje moral
La parte de la “violencia cibernética” es el bloque más políticamente útil.
Carmen Lilia mezcla tres capas:
- Ataques reales y misóginos sobre su cuerpo, operaciones estéticas, peso, apariencia.
- “Campañas de odio” y “desinformación” atribuidas a páginas y personas no nombradas, pero asociadas al conflicto con su ex contrincante Yalila Abdala.
- Su propio papel de promotora del empoderamiento femenino y el Instituto de la Mujer.
Con eso, logra varias cosas:
- Se presenta como víctima y al mismo tiempo como ejemplo de valentía: “soy una mujer fuerte”, “no me voy a quedar callada”, “quiero sentar un precedente para las mujeres”.
- Se legitima para judicializar la crítica en redes bajo el paraguas de “violencia en razón de género”, aunque en la entrevista no se distingue entre crítica legítima a su gestión y ataques misóginos.
- Cambia el foco: ya no se habla de corrupción, violencia, colusión o ineficacia gubernamental, sino de su integridad física y emocional y la de su familia.
El entrevistador nunca pregunta:
- ¿cómo asegura que no está usando el discurso de género para inhibir crítica política legítima?
- ¿qué páginas denunció?, ¿qué contenidos calificó como violencia?, ¿dónde está la línea entre discurso de odio y escrutinio público?
En lugar de eso, le tiende la mesa para explicarse y reforzar su papel de víctima valiente, sin contrapunto.
5. Corrupción: la espada que nunca corta hacia adentro
La parte “anticorrupción” es manual de campaña:
- Presenta a Enrique N. y exfuncionarios como ejemplo de que en Nuevo Laredo sí se combaten los excesos del pasado.
- Habla de “muchísimas arbitrariedades legales” y amparos que frenan el avance de los procesos, pero afirma que “esto va muy avanzado” y que hay abogados dándole seguimiento.
- Remata con una frase de pureza moral: “cuidamos mucho el dinero de la gente porque no es el dinero mío ni de los funcionarios”.
El entrevistador, otra vez, funciona como apuntador: recuerda los procesos abiertos, habla de “cosas que no son pequeñas” y le regala la narrativa de “congruencia entre lo que se dice y lo que se hace”.
Ninguna pregunta incómoda:
- ¿qué montos?, ¿qué obras?, ¿qué contratos?
- ¿qué auditorías independientes respaldan sus afirmaciones sobre buen uso de recursos?
- ¿no hay señalamientos actuales, dentro de su administración, por contratismo, empresas amigas o familiares?, como le fue con su pugna con Zetas ? ya la resolvió ? estan en pausa ?
En resumen: la anticorrupción es selectiva, dirigida hacia el sexenio pasado, sin espejo hacia el presente.]
6. Carlos Manuel Juárez: un moderador mas que periodista
La entrevista huele a pacto desde la primera línea:
- Presentación amable, reconocimiento mutuo, agradecimientos repetidos, cero tensión en el tono.
- La estructura entera está diseñada para que la alcaldesa recorra su check list de mensajes clave: obras, educación, mujer, violencia digital, aduana, tren, TMEC, relación con EU, coordinación con Américo, Morena, diversidad interna, 2028 y gobernatura.
Los sesgos del entrevistador se notan en varias capas:
- Pregunta–piropo
Cada pregunta va cargada de halagos o presupuestos favorables:
- “municipio más importante para el comercio”,
- “obra que da un suelo de bienestar”,
- “único municipio que avisa a la población”,
- “proceso que sí llevó el discurso anticorrupción a otro plano”.
- Ausencia total de contrapregunta
No hay una sola vez que Carlos interrumpa para pedir cifras, confrontar discursos, recuperar críticas ciudadanas o incorporar testimonios que contradigan el relato oficial.
Todo lo que ella afirma se deja pasar como verdad no problematizada. - Normalización de la agenda de 2028
Es él quien introduce 2028, gubernatura, sucesión adelantada, dinámica de palabras rápidas con “gubernatura” y “2028”, mientras ella se hace la modesta con el “que sea lo que Dios quiera”.
Así, legitima públicamente la conversación sobre la carrera por la gubernatura, pero sin poner el tema en formato de cuestionamiento ético (uso de recursos, adelantamiento de tiempos, uso del municipio como plataforma). - Cierre de infomercial
El final es brutalmente transparente: promociona el portal de Elefante Blanco, se autodefine como medio de “información objetiva” y descalifica la “paja” de otros medios.
Después de casi una hora de dar línea limpia a una alcaldesa con aspiraciones a 2028, repetir sus talking points y evitar cualquier contradicción, la autopresentación como “objetivos” sólo subraya la ironía.
7. Lo que no se dijo (y define más que lo que se dijo)
Lo más revelador de la entrevista es lo que no existe en el audio/papel:
- No se menciona ni un caso concreto de violencia grave en Nuevo Laredo.
- No se tocan a Los Zetas,las desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, desplazamientos ni denuncias de participación de fuerzas federales.
- No se cuestiona el control real del territorio ni la capacidad del municipio frente a grupos criminales que lo tienen a cuota, igual que ciudadanos.
- No se examina la relación de la familia Cantúrosas con élites económicas y políticas de la frontera, ni sus conflictos internos dentro de Morena.
- No se problematiza su evidente campaña permanente con recursos de imagen institucional.
En suma: entrevista “blanca” sobre un territorio profundamente oscuro.
Con informacion: ELEFANTE BLANCO//CARLOS MANUEL JUAREZ/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: