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domingo, 17 de enero de 2021

LA NARCOHISTORIA de TAMAULIPAS INICIO con el "COBIJO de CALDERONI,su JUDICIAL FEDERAL y el APORTE del EJERCITO en la FUNDACION de ZETAS"...y sigue con Armando Arteaga,pupilo de Calderoni y ahora asesor de Cabeza de Vaca.



A fines de los años ochenta el narcotráfico llega a la frontera noreste de México y Estados Unidos. Si desde las primeras décadas del siglo pasado existían en el resto del país organizaciones poderosas dedicadas a exportar drogas, es extraño que no hubieran ampliado sus actividades a esa parte de la frontera, considerando que Texas y el este de la Unión Americana (con ciudades como Nueva York) eran un mercado de primera magnitud. 

VIVIO IMPUNE Y MURIO IGUAL:


Es cierto que en materia de crimen organizado hubo en Tamaulipas una figura legendaria, Juan Nepomuceno Guerra: desde los años cuarenta controló el contrabando de todo tipo de artículos provenientes de Estados Unidos, cuando México vivía el modelo económico de fronteras cerradas, el cual prohibía importar casi todo. Por tanto, vender electrodomésticos, televisiones, todo tipo de aparatos electrónicos, vinos y licores extranjeros, fue un gran negocio en México hasta que el país se abrió al comercio mundial. 

Sin embargo, ese tipo de contrabando y el narcotráfico no eran incompatibles. ¿Por qué Guerra no entró al narcotráfico o por qué los narcotraficantes de Sinaloa o Chihuahua no se aliaron con él o lo desplazaron para aprovechar sus redes políticas y exportar drogas? Habría que estudiarlo, pero el hecho es que en las ciudades fronterizas de esa región —Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo— no existen indicios característicos de la presencia del narcotráfico: decomisos, violencia, capos, cultura del narcotráfico. 

EL ARTIFICE DE LA GUERRA AL NARCO EN TAMAULIPAS:

Es hasta finales de la década de los ochenta cuando se da el profundo reacomodo en el tráfico de drogas en México (provocado por el descabezamiento de la organización de Sinaloa y la desaparición de la Dirección Federal de Seguridad), que Tamaulipas aparece en el mapa de esta actividad. Otro hecho que se debe investigar es: ¿por qué en el reparto de plazas que se hizo después del encarcelamiento de Miguel Ángel Félix Gallardo para fragmentar su organización, no permitieron que alguna de las familias sinaloenses se encargara de Tamaulipas, sino que se impulsó el establecimiento de una nueva organización dedicada exclusivamente al narcotráfico, liderada por un sobrino de Juan Nepomuceno Guerra, Juan García Ábrego? Y digo que no permitieron, pensando que existió algún tipo de injerencia gubernamental, pues si el reparto se hubiera hecho únicamente con la participación de los capos sinaloenses, es decir, sin autoridades gubernamentales, no hay duda de que éstos hubieran incluido las plazas tamaulipecas; o al menos hubieran intentado disputar su control, pues para esas fechas el cacique Guerra ya era un viejo muy enfermo. 

Puesto que el desenlace es conocido —el “Cártel” del Golfo dirigido por Juan García Ábrego, sin participación sinaloense—, adquiere más solidez la versión de Miguel Ángel Félix Gallardo de que en la distribución de plazas en aquella reunión en Acapulco sí participó el comandante de la Policía Judicial Federal, Guillermo González Calderoni.

el cartel federal controlaba a carteles:

De ser cierta esta hipótesis, estamos frente a un dato de enorme trascendencia. Así se fortalecería la versión de que la fragmentación del narcotráfico en México se habría dado con la venia y la participación directa de un sector del aparato estatal en una de las organizaciones; pues en la del Golfo varios miembros destacados de la Policía Judicial Federal tendrían participación “accionaria”, por llamarla de algún modo (el mismo Guillermo González Calderoni y Carlos Aguilar Garza —el coordinador de la PGR en la Operación Cóndor— varios años después fueron acusados con claras evidencias de ser parte de ella; el primero huyó a Estados Unidos y se convirtió en testigo protegido de la DEA, el segundo acabó asesinado). 

COPIA AL CARBON DE LA ESTRATEGIA DE CONTROL MAÑOSO:

Es necesario remarcar el hecho de que, si desde la Policía Judicial Federal y con los restos y sucesores de la Dirección Federal de Seguridad (en el reparto de plazas también participaron Rafael Aguilar Guajardo y Rafael Chao López, dos ex comandantes de la DFS)1 se optó por un modelo de narcotráfico fragmentado, ello no significa que el Estado en su conjunto y en sus jerarquías superiores hayan sido partícipes de esa decisión. Sólo significa que en el Estado había grupos con cierta autonomía y capacidad para tomar esas decisiones contrapuestas a las políticas gubernamentales. Lo importante era señalar cómo en el origen de la organización criminal del Golfo, en su vertiente de narcotráfico, hubo una participación de agentes del Estado.

El liderazgo del Golfo no ha sido ejercido por un clan familiar, una clara diferencia con las otras organizaciones del narcotráfico mexicano. Que los líderes de una empresa criminal tengan vínculos de parentesco entre sí es importante, porque garantiza la presencia de una de las variables fundamentales que explican la duración de la organización: confianza y lealtad. Condenadas a la ilegalidad y, por tanto, a la persecución por las autoridades estatales, el silencio, la complicidad y la fidelidad son condiciones esenciales para la supervivencia y tienen más probabilidades de que se den cuando quienes la dirigen tienen lazos familiares; la cercanía y el cariño entre ellos suelen operar como defensas contra la traición, quizá son falibles, pero no tanto como cuando no existe dicho parentesco. Es probable que la ausencia de esos vínculos sea una variable que explique la fragilidad y lo efímero de los liderazgos de la organización del Golfo, y las luchas violentas entre los candidatos a suceder al líder capturado o muerto. 

Juan García Ábrego, sobrino de Juan Nepomuceno, nacido en el poblado de Las Palomas, Texas, en 1944, fue el primer jefe del narcotráfico en Tamaulipas. Considerado heredero de su tío, pues comenzó a trabajar con él desde muy joven (a los 15 años abandonó la escuela y se dedicaba a la vagancia con sus primos, hijos de don Juan), pronto aprendió la operación de los negocios ilegales. 

El imperio del contrabando que construyó Juan N. Guerra sólo fue posible gracias a las relaciones políticas: su alianza y amistad con dos caciques sindicales de Tamaulipas (Agapito Hernández Cavazos, líder de la CTM en el estado, que controlaba a un gremio fundamental para el contrabando, los transportistas, y Pedro Pérez Ibarra, dirigente sindical de los trabajadores de la Aduana de Nuevo León) y otros políticos estatales, como el gobernador Enrique Cárdenas González. Se ha señalado que Juan N. Guerra también era amigo de Joaquín Hernández Galicia, La Quina, y tenía buenas relaciones con Raúl Salinas Lozano, originario de Nuevo León como él y padre de Carlos y Raúl Salinas de Gortari. 

En 1990, con La Quina en la cárcel y Agapito Hernández en desgracia, Jorge Fernández señala en su libro que era tiempo de un relevo generacional en el crimen organizado de Tamaulipas. Por ello Juan N. Guerra es detenido nada más y nada menos que por Guillermo González Calderoni (su detención fue más mediática que real, pues casi no se le acusó de nada, y por su edad y enfermedad nunca pisó la cárcel).2 

Más que relevo generacional, la llegada de Juan García Ábrego a la dirección del Golfo de la mano de González Calderoni3 era la pieza que hacía falta para completar la fragmentación del narcotráfico con la participación de grupos policiales en el nuevo mapa criminal del país. 

Curiosamente, su liderazgo iba a durar sólo un poco más que el sexenio de Carlos Salinas de Gortari: pues apenas 13 meses después de terminado éste, sería detenido el 14 de enero de 1996 y al día siguiente deportado a Estados Unidos por su calidad de ciudadano estadunidense. 

No obstante, los siete años que estuvo al frente de la organización fueron suficientes para armar una boyante empresa exportadora de drogas, especialmente de cocaína, a Estados Unidos gracias a la sólida red de protección policiaca y política de la que gozó.4 

Desde 1989, un año antes de la detención de su tío, había comenzado a exportar cocaína y fue en ese año que autoridades estadunidenses registraron la existencia de un nuevo capo debido al decomiso de nueve toneladas de cocaína en Texas. La cantidad revela que desde sus comienzos las operaciones serían en gran escala. 

Presionado por el gobierno de Estados Unidos que deseaba atrapar al capo, el entonces procurador general de la República, Jorge Carpizo, creó en 1993 un equipo especial de 50 gentes al mando del cual estaría su asesor personal, Eduardo Valle Espinosa. Con todos los recursos e información que demandara, Valle se lanza a su captura y en varias ocasiones lo tuvo en la mira; pero siempre falló algo y se les escapó todas las veces que realizó operativos para detenerlo. 

Años después, Eduardo Valle reconocería que García Ábrego siempre fue alertado desde el mismo gobierno.5 En la presidencia de Ernesto Zedillo ya no ocurrió lo mismo y fue detenido en enero de 1996, sin violencia, cuando llegaba a su rancho en Villa Juárez, Nuevo León.

Acéfala la organización por la detención de García Ábrego, su hermano Humberto hubiera sido el sucesor natural, pero estaba preso desde 1994 acusado de lavado de dinero; aunque logró salir de la cárcel en 1997 por falta de pruebas, prefirió retirarse del narcotráfico para disfrutar de las ganancias obtenidas, que no eran pocas: casas de cambio, ranchos, cuentas bancarias en Estados Unidos y Europa. Nunca más se supo de él. 

Como ya no había más familia que heredara el negocio, García Ábrego prefirió que a mediados de 1996 Óscar Malherbe, uno de sus operadores estrella, se quedara al frente y así fue; pero el gusto sólo le duró unos cuantos meses, ya que durante una visita que hizo a la ciudad de México, en febrero de 1997, fue arrestado. 

La organización volvió a quedar sin dirección y en disputa, a la deriva, sujeta a los vaivenes propios de la lucha entre subalternos; su futuro dependería de la ambición y las habilidades que tuvieran sus miembros para pactar, sobornar, engañar y… matar. 

Chava y Osiel decidieron dirigir en conjunto el negocio para lo cual tuvieron primero que asesinar a un policía judicial federal, Antonio Dávila, El comandante Toño, que también tenía sueños de poseer una empresa de narcotráfico y estaba planeando eliminarlos. Un colaborador de Osiel declararía ante el Ministerio Público que tuvieron que sobornar con 50 mil dólares al procurador de Tamaulipas, Guadalupe Herrera, para que frenara la investigación del asesinato; el intermediario del pago fue el hermano del procurador que trabajaba como sicario para Chava. 

La codirección funcionó hasta que Osiel se convenció de que en esa actividad es muy difícil que haya dos jefes. Mientras recomponía la parte operativa (restablecer los contactos con los proveedores de cocaína; definir rutas y comprar protección; organizar el traslado por la frontera, etcétera), Chava puso orden entre los grupos que trabajaban por la libre hasta someterlos y obligarlos a pagar el derecho de piso. 

Una vez que lo logró, se dedicó a la fiesta a expensas de su codirector, al cual le pedía cada vez más dinero para mantener su ritmo y nivel de vida, pues se creía el jefe máximo y consideraba a Osiel como su empleado hasta que éste se cansó y lo despachó al otro mundo en el verano de 1999. 

El homicidio de su socio le valió el apodo que lo acompañaría el resto de su liderazgo: El mata amigos. 

Osiel fue detenido en marzo de 2003 dejando la organización en manos de su hermano Ezequiel Cárdenas, alias Tony Tormentas, y de Eduardo Costilla, alias El Cos. Pero en realidad habría cinco líderes, pues Osiel seguiría dando órdenes desde Almoloya y dos miembros más de la organización se sentían con derecho a tener voz y voto en las principales decisiones: Miguel Ángel Treviño, el Z-40, y Heriberto Lazcano, El Lazca, quienes dirigían el primer grupo paramilitar creado para la defensa y expansión de una empresa de narcotráfico, Los Zetas. Si dos jefes eran problema, cinco lo serían mucho más. 

Seguirían las discrepancias y los conflictos hasta que las rupturas fueron inevitables. Por lo pronto, lo que debe quedar señalado como una característica del Cártel del Golfo es la existencia de liderazgos sin relaciones familiares, múltiples, efímeros, conflictivos y violentos entre ellos.

Para entender su estructura organizativa deben tomarse en cuenta dos datos básicos. 

Primero, el Golfo no era concesionario de una plaza, sino que en un principio operaba en todo un estado, Tamaulipas, con cuatro cruces fronterizos relevantes —Nuevo Laredo, Reynosa, Miguel Alemán y Matamoros— por lo que el control territorial era mucho más complicado que cuando sólo se trata de una ciudad fronteriza, como Tijuana. 

Segundo, una parte importante de la cocaína la traían desde Guatemala por vía terrestre; el resto les llegaba por vía marítima a las costas de Campeche, Veracruz o al puerto de Tampico-Altamira, lo que suponía disposición de una red de transporte y protección que cruzaba todo el país, desde Chiapas y Campeche hasta Tamaulipas, pasando por Tabasco y Veracruz. Posteriormente, abrieron la ruta Pacífico-Tamaulipas, que iniciaba en Guerrero y Michoacán, cruzaba el Bajío, seguía por San Luis Potosí y Zacatecas hasta Torreón, luego Saltillo, Monterrey; de allí a cualquiera de las fronteras tamaulipecas. 

Estos dos hechos permiten entender por qué el Golfo era una organización mucho más grande en personal operativo de todo tipo (choferes, mecánicos, operadores de sistemas de comunicación, recolectores de cuotas, contadores, burreros que pasaban la droga al otro lado); en su estructura de seguridad (informantes, sicarios, capacitadores de sicarios, compradores de armas, etcétera) y, por tanto, mucho más costosa. 

Pero también necesariamente sería una organización agresiva, guerrera; tenía que arrebatar el control de rutas y territorios al resto de las empresas criminales que desde muchos años antes ya operaban en todo el país. 

Al mismo tiempo, una organización de esas dimensiones enfrentaría más problemas de control de todas sus líneas de operación en un territorio que abarcaba muchos estados de la República. Además, sin relaciones familiares de por medio que ayudaran a generar confianza, lealtad y complicidad al interior de la organización, la otra manera de hacerlo era a través de la violencia y el terror: Los Zetas, grupo paramilitar profesional cuya tarea sería el ejercicio de la violencia, eran un componente obligado en una organización de esas dimensiones que necesitaba abrirse paso entre las otras empresas del narcotráfico que la aventajaban en experiencia y control territorial y enfrentaba serios problemas de control interno en un territorio enorme. 

Esa empresa de narcotráfico iniciada por García Ábrego con el cobijo de la Policía Judicial Federal se expandió bajo la dirección de Osiel Cárdenas. 

En cuanto tomó el control de la organización formó un equipo cercano de colaboradores y les repartió plazas y responsabilidades: Matamoros para Eduardo Costilla, El Cos; Gilberto García Mena, El June, en Miguel Alemán; Gregorio Sauceda, El Goyo o El Caramuelas, se queda con Reynosa; en Díaz Ordaz pone a Efraín Torres, el Z-14. A su círculo íntimo se sumó su hermano Ezequiel, Tony Tormentas. También incorporó periodistas, contadores y abogados, y comenzó a incursionar en el trasiego de droga por avión por lo que contrató algunos pilotos. 

El crecimiento de la organización se facilitó por el hecho de que tras las capturas de García Ábrego y Óscar Malherbe, y el asesinato de Chava, las autoridades la creyeron desmantelada y sin posibilidades de rehacerse; aunque Osiel Cárdenas tenía antecedentes penales y era conocido de las autoridades, éstas no pensaban que pudiera convertirse en un líder de importancia; incluso, cuenta Ricardo Ravelo,6 que el mismo Osiel pagó a varios periodistas para que difundieran una historia de él como simple ladrón de coches de poca monta, sin el perfil de narcotraficante. 

Sin embargo, Osiel era un excelente operador, había comenzado desde cero. Nacido en un rancho cerca de Matamoros, se mudó a esta ciudad donde se puso a trabajar en un pequeño taller mecánico; a los 18 años compró un terrenito donde puso su propio taller. Vivía unas temporadas en casa de su hermana Lidia y otras en su taller. Conoció a Celia Salinas Aguilar, trabajadora de una maquiladora; vivió con ella, la embarazó y más tarde se casaron; tuvieron una hija, Celia Marlén Cárdenas Salinas. Rafael, su hermano, lo introduce entonces en el narcomenudeo. Su taller es la fachada de su narcotiendita y actúa de manera independiente, protegido por policías locales. 

VIDA DE LUJO,GLAMOUR Y PROTECCION OFICIAL:


Su hermano Mario le enseña cómo cortar la cocaína. En febrero de 1989 es detenido en Matamoros y acusado de homicidio, abuso de autoridad y daño en propiedad ajena. Mediante fianza, sale libre. En marzo de 1990 nuevamente es detenido, acusado de lesiones y amenazas, pero sale inmediatamente. En agosto de 1992, a los 25 años, es detenido en Estados Unidos por intentar introducir dos kilos de cocaína y es sentenciado a cinco años de cárcel. 

En enero de 1994 es trasladado a la cárcel de Matamoros como parte de un intercambio de reos entre México y Estados Unidos. Se hace amigo del director del penal, lo que le permite convertirse en líder de los distribuidores de droga y hace nuevas relaciones delictivas, como la de Rolando Gómez Garza, esposo de La Güera, Hilda Flores González. Sale libre el 12 de abril de 1995, 16 meses después de llegar de Estados Unidos. Enganchado de manera completa al narcomenudeo se traslada a Miguel Alemán, ciudad fronteriza ubicada entre Reynosa y Nuevo Laredo, donde es admitido como “madrina” de unos policías judiciales federales; se hace de mayores cargamentos de droga y comienza a destacar. Conoce a Gilberto García Mena, El June, jefe de la plaza para García Ábrego, quien tenía gran aceptación social en esa comunidad fronteriza. Pronto se gana la confianza del mismo García Ábrego debido a la eficacia de sus operaciones y a su red de contactos con policías locales y federales.

LA RIQUEZA TIENE EXPLICACION:


En la versión del periodista Ravelo, Osiel siempre fue un líder autoritario, violento y paranoico, características que se acentuaron por la forma como se hizo del mando de la organización (asesinando y engañando a su compadre Chava) por lo que vivía con el temor de ser asesinado por cualquiera de sus subalternos. 

Ésa habría sido la razón por la cual tenía especial interés en contar con un servicio de protección personal y de contrainteligencia… y dormir tranquilo, ya que pasaba las noches en vela atrapado por su paranoia: el miedo lo paralizaba. Así fue como se le ocurrió crear una guardia personal que lo cuidara y mantuviera informado de los movimientos de sus colaboradores más cercanos: Los Zetas. 

Una decisión en apariencia intrascendente —crear un grupo de guardaespaldas— que obedecía no sólo a la paranoia del líder, sino también a las dimensiones y a la complejidad de la estructura organizacional del Golfo y a su naturaleza guerrera, a la que me refería en párrafos anteriores, pronto se convertiría en un punto de inflexión en la historia del narcotráfico en México. 

No se trataba sólo de un problema de la personalidad de Osiel Cárdenas, sino de la situación del crimen organizado en Tamaulipas (desde la caída de García Ábrego en enero de 1996 hasta mediados de 1999, cuando Osiel se queda con el control absoluto en las principales plazas del estado, pulularon bandas de delincuentes ordinarios y de narcotraficantes que habían quedado sin control, además de pandillas que aprovechaban el descontrol para apoderarse de pedazos de los mercados ilegales); así que los principales capos que se encontraban a su alrededor también crearon guardias pretorianas para que los cuidaran. Eduardo Costilla, El Cos, y Víctor Manuel Vázquez, El Meme, contrataron a dos bandas, Los Sierras y Los Tangos como guardaespaldas; Ezequiel, el hermano de Osiel, se hizo de Los Escorpiones. 

Pero la idea de Osiel era que sus cuidadores fueran los mejores y por eso contrató en 1998, en primer lugar, a Arturo Guzmán Decena, quien sería el Z-1. Desertó de su puesto de teniente en el Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE) del ejército mexicano para convertirse en jefe de la guardia personal del capo del Golfo. La primera orden que recibió fue contratar a otros miembros del ejército. 

En poco tiempo, más de 50 miembros de esa unidad de elite del ejército y de otras áreas del instituto armado —del 7º Batallón de Infantería, del 15º Regimiento de Caballería Motorizada— conformaban la guardia pretoriana de Osiel Cárdenas. 

Después, contrataron en Guatemala kaibiles, soldados de elite del ejército guatemalteco que libró la guerra de exterminio contra la población indígena de su país en la década de los ochenta y que eran más salvajes y despiadados en sus métodos de lucha contra quienes fueran señalados como enemigos. En 2003 ya eran más de 300 zetas. 

Luego, el reclutamiento local para apoyar las operaciones por todo el territorio del Golfo. 

Algunas mantas utilizadas para invitar a los soldados en activo o dados de baja a unirse a Los Zetas eran las siguientes: “El grupo operativo Los Zetas te necesita, soldado o ex soldado”. “Te ofrecemos un buen salario, comida y atención para tu familia: Ya no sufras hambre y abusos nunca más”. Otra decía: “Únete al Cártel del Golfo. Te ofrecemos beneficios, seguro de vida, casa para tu familia. Ya no vivas en los tugurios ni uses los peseros. Tú escoges el coche o la camioneta que quieras”. Esto último introdujo la necesidad de crear campos de entrenamiento en Tamaulipas, Guerrero, Veracruz para los nuevos sicarios; ya se había terminado la época de delincuentes amateurs y de policías municipales o judiciales violentos y decididos pero mal entrenados. 

Decir que en ella participaban los ex miembros del GAFE, significaba que entrenados en todo tipo de habilidades por militares estadunidenses e israelíes —sobrevivir en las circunstancias más adversas; inteligencia, contrainteligencia y contrainsurgencia; diseño y ejecución de operativos de ataque y rescate; telecomunicaciones; técnicas diversas para “eliminar” enemigos; tácticas de interrogatorio; fabricación de explosivos— pondrían todos sus conocimientos y experiencia al servicio de una organización criminal. 

Fue un cambio cualitativo señalado por Ioan Grillo: muchos soldados de diferentes niveles de la escala militar habían recibido sobornos para proteger al narco, pero era impensable la posibilidad de deserción y su incorporación al lado de los delincuentes; los soldados podían ser corruptos, pero no traidores al Estado y a la Patria. Guzmán Decena dio el paso.7 

De militares a mercenarios del narcotráfico; de la omisión a la acción. 

La aportación que harían a la organización del Golfo sería trascendental para su proyecto expansionista, pues llevarían la guerra entre organizaciones a un nivel desconocido hasta entonces. Un par de ejemplos ilustrarán lo anterior. 

En 1999 Osiel instruyó a Guzmán Decena asesinar a Rolando López Salinas, El Rolys. Lo encontraron en una casa con toda su banda; el Z-1 y sus hombres la rodearon y para terminar rápido con el asunto volaron los tanques de gas, la casa y a todos los que estaban adentro.8 En 2001, después de la fuga de El Chapo Guzmán del penal de Puente Grande, éste y Arturo Beltrán Leyva creyeron que sería fácil tomar Nuevo Laredo. 

Mandaron algunas de sus gentes y ya en esa ciudad fronteriza se dedicaron a reclutar pandilleros centroamericanos (maras) y delincuentes locales con reputación de violentos para dar la batalla por la plaza. Fue un error grave no saber a quién se enfrentarían. Sus gentes comenzaron a aparecer muertas en las puertas de las casas de seguridad de los sinaloenses. 

Los cadáveres de los pandilleros eran aventados por las mañanas y en una ocasión lo hicieron con una manta que decía: “Chapo Guzmán y Arturo Beltrán. Manden más pendejos como estos para seguirlos matando”.9 Los sicarios tradicionales y los pandilleros, por más violentos que fueran, no tenían nada que hacer contra Los Zetas, un grupo paramilitar profesional con el mejor entrenamiento. Las demás organizaciones tendrían que invertir más en ampliar, desarrollar y profesionalizar sus ejércitos de sicarios si querían ser competitivos. Recuérdese que los mercados ilegales tienden a ser monopólicos y la condición fundamental para ser la empresa dominante en éstos es la violencia, no es el precio ni la calidad de los servicios. 

Quien tiene mayor capacidad para ejercerla o para amenazar con usarla tarde o temprano se impone al resto de las demás. La creación y expansión de Los Zetas a fines de los noventa y los primeros años de este siglo fue un verdadero punto de inflexión que daría paso a un nuevo momento en la historia de la delincuencia organizada en México: el de organizaciones criminales apoyadas en verdaderas maquinarias para matar. Fueron a partir de entonces otras organizaciones, tenían otra densidad criminal; una capacidad logística y militar muy superior a la de cualquier policía estatal o municipal. 

Sólo faltaba que se recrudecieran las guerras entre ellas para que el polvorín estallara. 

A partir del año 2000 Los Zetas se convirtieron en los posibilitadores del fortalecimiento de la organización del Golfo en sus territorios originales: desde Chiapas hasta Tamaulipas, y de su expansión hacia los estados del centro del país hasta llegar a Michoacán y Guerrero. 

Debe mencionarse que del proceso expansionista realizado a partir de ese año, lo más relevante fue la ocupación de la plaza de Michoacán. Hasta ese momento el trasiego de la cocaína se hacía básicamente por vía marítima hacia las costas de Veracruz y Tampico o, por vía terrestre, desde Chiapas o Tabasco cuando la droga era dejada en territorio guatemalteco. Con el control de Michoacán, el Cártel del Golfo pudo abrir la ruta marítima de cocaína por el Pacífico que era desembarcada en el puerto de Lázaro Cárdenas o en cualquier otro punto de la costa michoacana, desde donde era llevada a Tamaulipas; con la ventaja de que la distancia desde ese estado hasta la frontera con Texas es más corta que la que recorrían desde Chiapas o Tabasco. Pero más que esa ruta, los beneficios para la organización de Osiel se derivaron de la diversificación de las drogas comercializadas, puesto que Michoacán era un productor histórico de marihuana y amapola, y también se había convertido en uno de los principales centros productores de metanfetaminas (los laboratorios donde se fabricaban pululaban por todo el territorio michoacano, especialmente en la región de Tierra Caliente) cuyas materias primas arribaban desde Asia vía el puerto de Lázaro Cárdenas. De esta manera, el Cártel del Golfo garantizó y diversificó el abasto de los estupefacientes

Que Los Zetas fueran la punta de lanza de la expansión representó un cambio organizacional relevante pues, en primer lugar, sin dejar de ser los guardaespaldas de Osiel Cárdenas, comenzaron a asumir las funciones de defensa y ataque de toda la organización, el brazo armado, desplazando a los otros grupos que cuidaban a los lugartenientes de Osiel. 

Además, pronto el papel de sicarios les quedaría chico, ya que no sólo acompañaban, defendían y abrían camino a la parte operativa de la organización, sino que los mismos Zetas se irían convirtiendo en operadores de las actividades criminales. Fue la fusión de dos tareas o funciones en un solo aparato: ejercicio de la violencia y operación criminal. 

Mientras en las otras organizaciones esas dos áreas permanecieron más delimitadas, Los Zetas fueron adquiriendo capacidades operativas no sólo de trasiego de drogas, también de otros crímenes como venta de protección, extorsión, secuestro, etcétera. Y ésta fue la segunda innovación que introdujeron Los Zetas en la historia de la delincuencia organizada mexicana: la de ampliar la infraestructura de las organizaciones del narcotráfico para la venta de protección al crimen local y la extracción de rentas sociales, es decir, para obtener dinero de la sociedad. 

Al ser una organización con operaciones tan extendidas territorialmente por el curso de los trasiegos terrestres de cocaína, desde Guatemala hasta la frontera tamaulipeca, Los Zetas aprovecharon sus capacidades militares para someter a cuanto grupo criminal había en las entidades donde operaba el Cártel del Golfo. 

El modo de operación era más o menos el siguiente: en cualquier ciudad grande o pequeña de las diversas rutas de trasiego (Villahermosa, Macuspana, Coatzacoalcos, Veracruz, Poza Rica, Tampico, etcétera) identificaban a las bandas de robacoches, de secuestradores, de ladrones de casas, de robo de hidrocarburos, de traficantes de indocumentados centroamericanos, de narcomenudistas y les fijaban un impuesto o el cobro de piso por dejarlos trabajar a cambio de protección; si se rehusaban mataban al líder o a sus guardaespaldas (su superioridad en armamento y en experiencia era muy evidente) y al día siguiente tenían sometido al grupo. Además, los obligaban a abrir nuevas líneas de negocio: el narcomenudeo pero ya controlado por ellos, la extorsión a los pequeños negocios comenzando por los giros negros (bares, cantinas, prostíbulos, table dance) y siguiendo después con farmacias, fondas y restaurantes; gasolineras, hoteles, talleres mecánicos, etcétera. Parte de las ganancias de esas nuevas actividades eran para ellos. Para que el modelo funcionara nombraban un jefe de plaza de Los Zetas que se convertía en el zar de todo el crimen de la ciudad y varias unidades militares, llamadas “estacas”, que vigilaban al resto de bandas de delincuentes y las sometían si no pagaban su derecho de piso. Un contador completaba el equipo de trabajo. 

Además, compraban a la policía municipal entera para que no estorbara sus operaciones, protegiera a quienes trabajaban bajo la tutela de Los Zetas, hostigara a quienes no lo hacían y aportaran información sobre los operativos de las autoridades federales (Policía Judicial Federal o ejército). 

En otras palabras, implantaron un modelo nuevo: sin dejar de operar el tráfico de drogas se dedicaron a quitarle una parte de los ingresos y del patrimonio a los ciudadanos, potenciando las capacidades de la delincuencia ya existente, al mismo tiempo que anulaban a las policías y en muchas ocasiones las sumaban a las actividades criminales. Crimen fuerte, Estado anulado y débil en sus instituciones responsables de la seguridad y justicia, y la sociedad totalmente indefensa. 

El infierno. 

Porque conforme pasaron los años y el Cártel del Golfo y Los Zetas fueron ampliando su presencia, lo que construyeron fue una enorme federación criminal de alcance casi nacional, pues por medio de la red de líderes y sicarios que dejaban en las plazas de decenas de ciudades de 16 estados de la República (Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes, Hidalgo, Puebla, Michoacán, Guanajuato, Guerrero, Veracruz, Tabasco, Campeche, Quintana Roo, Chiapas) controlaban cientos de bandas delincuenciales de extorsionadores, secuestradores, ladrones de todo tipo, de tráfico de personas y trata de mujeres, redes de narcomenudeo. 

Un verdadero imperio del crimen creado mediante el terror y la violencia para someter a cuanto delincuente pudiera ser extorsionado. 

Un crimen de segundo piso. 

El mismo nombre de la organización daba cuenta de ese nuevo modelo operativo: ya no se le denominaba el Golfo, sino en todos lados se le comenzó a llamar Golfo-Zetas, cosa que no ocurrió con las otras organizaciones. El Pacífico nunca sería Pacífico-Los Pelones, o el de Juárez, Juárez-La Línea, pues en éstas los brazos armados permanecieron subordinados.

¿Por qué Los Zetas desarrollaron este modelo de crimen depredador de los ingresos de la sociedad? La hipótesis que me parece más aceptable es que en un principio Osiel Cárdenas, líder del Golfo, no tenía con qué o no quería financiar un aparato militar tan grande y les permitió buscar sus propias fuentes de financiamiento. Los Zetas comenzaron siendo asalariados. 

En el libro de Ravelo se afirma que a los kaibiles guatemaltecos los contrataron por seis mil pesos mensuales con la posibilidad de incrementos al poco tiempo. No se sabe cuánto le pagaba Osiel al Z-1 y al resto de sus compañeros. 

Por los testimonios de otros soldados que llegaron a ser guardaespaldas de importantes capos, se sabe que les pagaban el doble (entre 25 mil y 30 mil pesos) de lo que ganaban en el ejército, sueldo que para comenzar les debe haber parecido muy bueno. Sin embargo, al pasar el tiempo e incrementarse la relevancia de las tareas desempeñadas y la dependencia que tenía toda la organización del Golfo de la fuerza y la violencia de su ejército privado, es muy probable que los líderes de Los Zetas ya no quisieran ser asalariados sino socios de Osiel. Tenían con qué negociar. 

Y por lo que han hecho desde entonces Los Zetas es razonable deducir que los jefes del Golfo les dieron manos libres para hacer su propia empresa criminal sin entrar de lleno, quizá sólo marginalmente, al negocio del trasiego de droga a Estados Unidos que, definitivamente, era mucho más rentable que las extorsiones y el secuestro. 

De ser cierta esta hipótesis, ello podría explicar la diversificación criminal que desarrollaron Los Zetas y, además, la audacia y voracidad con que lo hicieron por todo el país sería el método para compensar el desequilibrio respecto a los ingresos que dejaba el narcotráfico. Quizá ellos no podían traficar una tonelada de cocaína, lo que les redituaría varios millones de dólares en una sola operación, pero extorsionaban a cientos de bandas criminales que a su vez extorsionaban a miles de negocios o secuestraban a miles de migrantes centroamericanos, que les dejaban millones pero de pesos, no de dólares, producto de cientos o miles de acciones delictivas, no de una sola operación. No sería raro, desde esta perspectiva, que el deseo de participar en el gran negocio de la exportación de drogas siguiera siendo una aspiración de los líderes de Los Zetas y que detrás de la ruptura que se da entre el Golfo y Los Zetas en enero de 2010 estuviera esa ambición de coronar su empresa delictiva con el negocio del narcotráfico, apoderándose de las plazas fronterizas de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila.

En síntesis, la historia de la delincuencia organizada le debe mucho a la organización Golfo-Zetas. En primer lugar, rompió con el predominio de la organización de Sinaloa aun después del proceso de fragmentación, pues con el ascenso de García Ábrego —apoyado por comandantes de la Policía Judicial Federal y por algunas figuras del gobierno de Carlos Salinas de Gortari—10 significó un freno al control de todas las plazas por los clanes familiares que integraban aquella organización y con el tiempo se convertiría en el rival indiscutible de Sinaloa. 

En segundo lugar, extienden la presencia del narcotráfico por todo el este y sureste del país; en tercero, es un liderazgo que sustituye las relaciones de confianza propias de las familias de narcotraficantes por el ejercicio de la violencia como método de disciplina y control entre la cúpula dirigente que, sin embargo, no ha evitado rupturas y traiciones entre ellos; eso explicaría la menor permanencia de los liderazgos (García Ábrego, siete años; Osiel, cinco, contra casi 20 años de los hermanos Arellano Félix, de los Carrillo Fuentes y de los Guzmán Loera). 

En cuarto lugar, la profesionalización de la violencia mediante la incorporación de ex militares de elite a la creación de verdaderos grupos paramilitares sin ningún escrúpulo en lo que se refiere a quién y cómo asesinar. 

Finalmente, la transformación del modelo de organización criminal al combinar el narcotráfico con el saqueo de los ingresos y el patrimonio de los ciudadanos, mediante la organización de una federación nacional del crimen con la que pusieron a trabajar para ellos a cientos de bandas de delincuentes comunes de decenas de ciudades.

Con informacion.-Guillermo Valdez Castellanos/

NUEVO LEON AUN se ACUERDA de la CAIDA de JUAN GARCIA ABREGO CAPO del CARTEL del GOLFO el 15 de ENERO de 1996...un Cartel fundado en suciedad con el extinto "Comandante Calderoni".


Si 1994 fue un año de tempestades en el país, para Nuevo León lo fue 1996.

La Ciudad se preparaba para los festejos por los 400 años de fundación. Aún gobernaba el Estado Sócrates Rizzo, llevaba poco más de un año la presidencia de Ernesto Zedillo y bajo sus órdenes ya había sido encarcelado Raúl Salinas de Gortari, hermano de su predecesor, acusado de enriquecimiento ilícito y, más adelante, del asesinato del diputado Manuel Muñoz Rocha, delitos de los que lo absolverían una década después.

Tras la estela de sangre que dejó 1994 -la rebelión en Chiapas, el asesinato de Luis Donaldo Colosio y el de José Francisco Ruiz Massieu-, el narcotráfico aparecía una y otra vez en cuanto magnicidio y suceso violento. 

"En tiempos de paz, México libra una guerra: la guerra contra el narcotráfico", dijo ante la Asamblea General de la ONU el entonces Presidente Carlos Salinas de Gortari, batalla que no erradicó. De acuerdo con especialistas, apenas cambiaron nombres: Miguel Ángel Félix Gallardo fue a la cárcel, los hermanos Arellano Félix y Joaquín "El Chapo" Guzmán peleaban territorios y Juan N. Guerra, por décadas contrabandista junto con sus hermanos, había delegado en la madurez el bastón de mando a su sobrino Juan García Ábrego.

Nacido el 13 de septiembre de 1944 en la comunidad La Paloma, en el Condado Cameron al sur de Texas, García Ábrego se dedicó a la agricultura y desde Matamoros empezó el trasiego de drogas a Estados Unidos, al tiempo vinculado con colombianos. El "bautizo" como líder habrá sido en los 80 en el restaurante de su tío, el Piedras Negras. Así nació en forma el Cartel del Golfo.

García Ábrego le insistió a su tío en que traficaran drogas, lo que el decano, al estilo de Vito Corleone en El Padrino, se habría resistido hasta que terminó por aceptar la conversión, lo que llevó al Cartel del Golfo a ser la organización criminal más poderosa del continente, de acuerdo con el especialista en seguridad Eduardo Guerrero Gutiérrez.

Escribió en Nexos: 

"Pero con el ascenso vino la notoriedad, y con ello el acoso de Estados Unidos. En 1993 el gobierno mexicano -presionado por Washington- creó un equipo especial de 50 agentes para detener a García Ábrego y en 1995 el FBI lo colocó entre los 10 más buscados -fue el primer narcotraficante en entrar en la lista-. A pesar de los esfuerzos la cacería se volvió frustrante. García Ábrego era un capo elusivo, siempre un paso adelante de quienes lo perseguían".

En realidad, estaba bien cubierto. De acuerdo con fuentes oficiales que prefieren omitir su identidad, García Ábrego creció bajo el resguardo de gobiernos y autoridades policiacas corruptas (incluso hay quienes sostienen una amistad con Raúl Salinas), pero la presión de la DEA y el apremio de Zedillo de romper con la anterior administración y dar un golpe de autoridad, cercaron al capo.

De esta manera el 15 de enero de 1996 la Ciudad despertó con una novedad sin precedentes: Nuevo León era tierra de narcos. García Ábrego había sido arrestado una noche antes en una finca modesta de Juárez, Nuevo León, en un operativo del efímero Instituto Nacional de Combate a las Drogas en el que no hubo disparos y de inmediato fue extraditado a Estados Unidos, donde le dictarían 11 cadenas perpetuas.

"¡¿A dónde me llevan?!", rugió el capo cuando lo cargaron para subirlo al avión que lo trasladaría a Houston. Era el mismo que horas antes en el hangar de la Ciudad de México se burlaba: "¡Me la van a pelar!".

Trascendió que socios habían delatado su ubicación, pero también que él mismo, ya cercado por los cambios políticos (su hermano Humberto ya había sido detenido, aunque se fugaría), se alistó para entregarse. Quizá lo que no esperó fue la extradición, la más exprés que se recuerde en la historia moderna de México: el mismo día de su captura.

"Se nos puso muy loco", dijo entonces un funcionario de la PGR. "Pensamos que se nos iba a morir".

El corpulento capo, afecto al whisky y a las joyas, supersticioso y mujeriego; autor de masacres, dueño de fortunas y pagos millonarios a burócratas y policías que jamás pisaron la cárcel, fue obligado a abordar. Vino después el liderazgo de Oziel Cárdenas, la formación y emancipación del brazo armado, los crueles Zetas, y su detención en el 2003 y extradición. Como en todos esos grupos, los liderazgos se reemplazan casi de inmediato.

En ese 1996 sucederían en cascada pasajes diversos: el asesinato del oscuro abogado Leopoldo del Real, la aprehensión de lugartenientes del Cartel del Golfo en todo el país, la solicitud de licencia del Gobernador Sócrates Rizzo y la detención de funcionarios, la pálida vinculación de García Abrego con el asesinato de Colosio, el exilio de Carlos Salinas. Años siniestros.

"La detención de García Ábrego nos puso en el mapa y abrió la puerta para una descomposición brutal", afirma un ex funcionario de justicia. "El resto lo hicieron las erráticas administraciones posteriores, la corrupción y, desde luego, la participación cada vez mayor de la DEA".

A los 77 años, García Abrego sigue recluido en Estados Unidos. De acuerdo con sus sentencias, el capo no saldrá en vida. Tampoco ha revelado sus componendas con el poder, ésas que lo hicieron uno de los más temidos.

Monterrey, pese a todo, celebró ese 20 de septiembre de 1996 su 400 aniversario de fundación. Todo fue una fiesta en esos días.

Los peores años estaban por venir.

fuente.-



"CUESTION de ESTRELLAS,NO de JUSTICIA": "AGILIDAD y RAPIDEZ" de FGR para EXONERAR a CIENFUEGOS "CONTRASTA" con RESTO de MILITARES ACUSADOS y que "NO SON GENERALES"...si acaso alguna "barrita".



La declaratoria de no ejercicio de la acción penal para el general Salvador Cienfuegos Zepeda, por parte de la Fiscalía General de la República (FGR), “evidencia la desigualdad que existe en este país hacia las víctimas en comparación con los integrantes de las fuerzas armadas”, declaró el presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo (CDHNL), Raymundo Ramos Vázquez.

De esa manera expresó su “profundo malestar y preocupación” por la agilidad con que la FGR cerró el caso del extitular de la Secretaría de la Defensa Nacional --acusado en Estados Unidos de tener vínculos con el narcotráfico--, mientras mantiene sin resolver carpetas de investigación abiertas por violaciones graves a derechos humanos cometidas por miembros de la Sedena y la Secretaría de Marina (Semar).

“En las oficinas de la FGR en Nuevo Laredo y la Ciudad de México existen al menos 50 carpetas de investigación que involucran la participación de militares y marinos en desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales desde el año 2018 y que no presentan avances importantes de investigación o, peor aún, no han sido judicializadas”, dijo Ramos Vázquez.

El defensor hizo un recuento de casos en los que están involucrados miembros de las Fuerzas Armadas y que litiga la organización de la ciudad fronteriza, pero hasta ahora se mantienen en la impunidad por la actuación deficiente de la FGR.

Recordó que, de febrero a mayo de 2018, integrantes de las Fuerzas Especiales de Marina “detuvieron y torturaron a más de 30 personas, entre menores de edad, mujeres y hombres adultos en Nuevo Laredo, y hasta la fecha un solo caso ha sido judicializado por la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Desaparición Forzada a cargo del fiscal especial Abel Galván Gallardo”.

Las desapariciones forzadas fueron documentadas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que emitió la recomendación 36VG/2020 dirigida al secretario de la Marina, José Rafael Ojeda Durán; al titular de la FGR, Alejandro Gertz Manero; al gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, y al presidente municipal de Nuevo Laredo, Enrique Rivas Cuéllar, “misma que hasta la fecha no ha sido cumplida”.

A esos hechos, el CDHNL agregó cinco presuntas ejecuciones extrajudiciales cometidas por miembros del Ejército mexicano en Nuevo Laredo, que se mantienen impunes y con expedientes abiertos tanto en la FGR como en la CNDH.

El 19 de noviembre de 2019 se registró la muerte de José Francisco Pérez Barrios a manos de miembros del Ejército, después de haber sido detenido por militares al salir de su trabajo.

De acuerdo con testimonios de sus familiares, “estuvo desaparecido varias horas hasta que fue localizado con un disparo en la cabeza”, en el patio de una vivienda, junto con otra persona con la que no estaba vinculado. 

El CDHNL destacó que en redes sociales se publicaron fotografías del cadáver de Pérez Barrios, junto al cuerpo de un hombre vestido con un pantalón tipo militar y sudadera blanca, aunque en otra imagen aparee sólo uno de los cuerpos sin vida, lo que revelaría que “el escenario fue alterado”.

El 26 de marzo de 2020, miembros del Ejército mexicano dispararon contra la camioneta que tripulaba Javier La Fuente de la Rosa, cuando circulaba por calles céntricas de Nuevo Laredo. 

El civil resultó herido de un costado. Los militares lo trasladaron al Hospital General de Nuevo Laredo, pero murió en el camino. “Le robaron sus pertenencias y, para intentar evadir su responsabilidad, le sembraron cartuchos de arma larga”.

Una víctima más de ese tipo de actuación militar ocurrió el 6 de abril de 2020, cuando Eleazar Ramírez Vázquez fue alcanzado por disparos que hicieron miembros del Ejército, mientras circulaba por la periferia de Nuevo Laredo en un viejo automóvil.

De acuerdo con testigos, al detener su vehículo por la herida en la espalda, Eleazar fue “echado en la caja de una camioneta tipo pick up del Ejército mexicano y lo trasladaron para recibir atención médica a un hospital general ubicado en el centro de Nuevo Laredo”.

Cuando llegó al hospital, “sin pertenencias ni identificación”, Eleazar ya estaba muerto. Los militares “le sembraron municiones” para tratar de justificar su actuación.

En su recuento, el CDHNL incluyó los casos de Arturo Rubén Garza Navarro, Damián Genovez Tercero y Ángel Agustín Núñez Reyna, quienes fueron acribillados por miembros del Ejército Mexicano, pese a que eran víctimas de secuestro por parte de miembros el crimen organizado.

Los cuerpos de los jóvenes aparecieron maniatados en las cajas de camionetas tripuladas por presuntos miembros del crimen organizado, que fueron perseguidos por soldados.

Garza Navarro, estudiante universitario, fue reportado como desaparecido la noche del sábado 27 de junio; Genovez Tercero fue reportado como desaparecido el 24 de junio, junto con su primo Alejandro Tercero Meza, en tanto que Núñez Reyna fue visto por última vez el 30 de junio de 2020.

El caso se dio a conocer a través de un video que fue entregado al padre de una de las víctimas por un militar que participó en el operativo. 

En ese video se observa cómo los militares disparan por atrás contra una camioneta, la embisten, y cuando los civiles están sometidos, se escuchan voces de soldados que advierten que hay sobrevivientes del ataque, escuchándose una voz de un mando militar que ordena ejecutarlos. Eran los jóvenes secuestrados que estaban maniatados.

Fuente.-


"BRAVA la JUSTICIA JALISQUILLA",YA ATRAPO al CUARTO EMPLEADO del RESTAURANTE DONDE MASACRARON a EX-GOBERNADOR...por alterar la escena, pero del CJNG nada.



Un cuarto empleado del bar Distrito 5 fue detenido por contaminar los indicios del homicidio del ex Gobernador Aristóteles Sandoval Díaz.

Juan Orlando "N", de 24 años, fue arrestado el viernes en calles de la colonia Zona Hotelera Norte, en Puerto Vallarta.

El hombre fue imputado por el delito de encubrimiento por limpiar la escena del crimen ocurrido el 18 de diciembre de 2020, en el que fue asesinado el ex Mandatario jalisciense.

Además de la captura del implicado, la Fiscalía de Jalisco informó hoy sobre el hallazgo de restos de la alfombra donde había sangre de Sandoval Díaz y que fue retirada por empleados del bar Distrito 5 luego del homicidio.

El indicio se encontraba en un predio y será analizada por personal del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.

La dependencia también reportó que se aseguró una camioneta en la cual se transportó la alfombra y que a dicho vehículo se le realizarán peritajes.

Con la captura de Juan Orlando "N" suman cuatro empleados del bar arrestados por el asesinato del ex Gobernador.

Tras el periodo constitucional de 144 horas, un juez decidirá la situación legal del recién detenido.

fuente.-

LA "NUEVA CEPA y SEPA ?": 13 CONTACTOS del "BUZO BRITANICO" PROBABLEMENTE INFECTADOS se PASEAN por la CALLE y GOBERNADOR MEROLICO" de TAMAULIPAS "JUEGA al TIO LOLO"...con la salud de habitantes.


El Gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, arrinconó su palabrería de merolico: “con la salud de los tamaulipecos no se juega, está en juego el futuro de nuestros hijos, la salud de los tamaulipecos”, porque entre los más de 600 mil habitantes de Matamoros, 13 personas caminan por las calles, sin que nadie les haga una prueba, pese a que tuvieron contacto con John N., el buzo británico que le detectaron la nueva cepa del coronavirus B117, más peligroso y mortal.

Lo que pasa es la Secretaria de Salud, Gloria Molina Gamboa, la que usa mascarillas de burla para protegerse de Covid-19, está para lo que le diga su jefe panista Cabeza de Vaca, basta con ver su Twitter para comprender que es una propagandista política, exponiendo a la muerte a los matamorenses por el caso de John.

El británico John N, olvidó ponerse buzo en su viaje a Ámsterdam y contrajo la nueva cepa de coronavirus conocida como B117, ahora se encuentra grave en Matamoros, internado en el Centro Médico Internacional (CMI), ubicado en avenida Sergio Martínez Calderoni, del Fraccionamiento Victoria.

John, un asintomático de 56 años de edad, acompañado por su esposa, de Holanda transbordaron el avión a México, luego a Matamoros, pero, Gloria Molina Gamboa, Secretaria de Salud en Tamaulipas, tomó el caso a la ligera, porque hay una laguna de investigación, debido a que el británico trabaja como buzo para la compañía petrolera China National Offshore Oil Corporation (CNOOC), cuya sede está en Tampico, Tamaulipas.

Es decir, lo más rutinario era que John volara México-Tampico. Porque si así fue, se vino por carretera a Matamoros, donde estaría en contacto con muchas personas a las que tal vez contagiaría en casetas de cobro, restaurantes, Oxxo, 7 eleven, personal de hotel, entre otros.

Enfermeras del CMI que pidieron el anonimato porque temen ser despedidas, pero tienen un marcado temor porque al lanzar la voz de alerta, las excluyan de la vacuna contra el Covid-19 que acaba de llegar, en tanto en la clínica hay órdenes de negar todo, la chica de administración, incluso se niega hablar con los periodistas.

Todo porque el avión transportaba a 46 pasajeros entre ellos John y su esposa, Gloria Gamboa asegura que localizaron a 33 de esos compañeros de vuelo, de los cuales uno dio positivo a coronavirus, tres negativos del que en uno de ellos había duda pero ya está descartado, todavía falta por localizar a 13 pasajeros que probablemente residen en Matamoros.

La compañía CNOOC, pertenece al gobierno de China, incluso su consejero de Estado, Yang Jiechi, desde 2017 como hasta ahora, recibió todas las atenciones en Tampico, Tamaulipas, de Cabeza de Vaca, el México-americano, gobernador de Tamaulipas, para instalar la plataforma en la playa Bagdad de Matamoros frontera con Texas, sitio conocido en aguas profundas como la cuenca del Cinturón Plegado Perdido, donde hay combustible del que John, el británico infectado, es uno de los buzos.

Según la Secretaria de Salud, Gloria Molina en entrevista radiofónica con Carlos Loret de Mora, dijo que el 29 de diciembre John llegó a Tamaulipas, pero ni clarificó si a Matamoros o Tampico, el caso es que el 30, se tomó la muestra en la compañía CNOOC, porque cuenta con un protocolo para la salud de sus viajeros internacionales, quienes notificaron a Sanidad Internacional de la COFEPRIS, que tenía la nueva cepa B117 “negativo indeterminado”.

Pero como la entrevista fue a modo para Gloria Molina, se abstuvo de informar por qué sabía primero el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica en México. En Tampico está la sede de CNOOC, pero en Matamoros, se ubica el hotel de residencia de John, el infectado de B117.

Gloria afirma en esa entrevista que el 31 de diciembre, su personal médico una vez que le notificó COFEPRIS, tomó otra muestra en el laboratorio de Ciudad Victoria para corroborar la nueva cepa del Covid-19, es decir, John también viajó al laboratorio estatal, por tanto el B117 se diseminó por Tamaulipas.

El 1 de enero, al decir de Gloria Molina, echó a andar todo el protocolo de vigilancia con Epidemiología Estatal, el día 2 se mandó la muestra de John al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE), en tanto la esposa resultó asintomática, pero tampoco expone en dónde se hizo la prueba, si es que se la practicó.

El 4 de enero se mantuvo internado John en el Centro Médico Internacional, se le aplicaron medicamentos, pese a que ya sabían que su paciente británico tenía el B117 y así lo dieron de alta los médicos para que se atendiera en su hogar.

De esa manera John, se desconoce si lo acompañaba su esposa u otro familiar, para continuar con su aislamiento en su casa-hotel –del que tampoco hay nombre-, pero cuatro días después, reingresó a la clínica del CMI, para aplicarle mascarilla con oxígeno porque se estaba sintiendo mal.

El sábado 9 de enero fue intubado y desde entonces así permanece pero se tornó grave; al otro día José Luis Alomía, director del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, en la sesión nocturna de salud televisiva dio los pormenores, en tanto en Tamaulipas, Gloria Molina Gamboa, Secretaria de Salud en el Estado, ni lanzó la alerta, pese a que todavía hay peligro de contagio porque los 13 compañeros de John nadie los busca.

Alomía aseguró que el Gobierno de Tamaulipas le da seguimiento a los pasajeros del vuelo porque tuvieron contacto de menos de un metro de distancia, pero debido al pleito cazado del gobernador con Cabeza de Vaca con el presidente López Obrador, le dará una macabra lección, así, Gloria Molina ni intervendrá, tomando en cuenta que cada pasajero que compró boleto de avión, proporciona datos generales y sus direcciones, incluyendo correo electrónico.

La panista Gloria Molina Gamboa, Secretaria de Salud en Tamaulipas, jamás logró un acuerdo con la medicina privada para atención al coronavirus, por eso en el Centro Médico Internacional (CMI), cobran 120 mil pesos por recibir a un paciente de Covid-19 sin hacer todavía pruebas, entre 30 y 40 mil pesos diarios, dependiendo de la gravedad del paciente, pero en el caso de John el B117 quedó a discreción.

Los que deberían buscar a esas 13 personas que tuvieron contacto con John el B117, son el Consejo General de Salud en Tamaulipas, del que Cabeza de Vaca es asesor, Gloria Molina presidenta y lo componen el Hospital Regional de Alta Especialidad de Ciudad Victoria.

El resto de ese equipo lo forman los delegados del IMSS, Roberto Hernández Báez, del ISSSTE, Juan Guillermo Mansur Arzola, así como la presidenta de la Comisión de Salud del Congreso del Estado, Beda Leticia Gerardo Hernández.

Ni John, ni los que tuvieron contacto con él, ni los habitantes de Tamaulipas saben que ese comité también lo integra el secretario de Educación, la Directora del DIF Tamaulipas, rector de la UAT, el presidente de la Red Estatal de Municipios Saludables, Delegada de la Cruz Roja, Asociación de Médicos Generales y Familiares, así como de las jurisdicciones sanitarias, un representante de Sedena, Marina, Protección Civil y la Guardia Nacional.

Así que John internado grave, permanece internado en la clínica, en tanto Gloria Molina, se congratula que llegó la vacuna Anticovid-19 al igual que Cabeza de Vaca, quien con sus actitudes políticas, ya olvidó que con la salud de los tamaulipecos no se juega, empeñado en su lío con el presidente López Obrador.

fuente.-(imagen/web)

"CABEZA de VACA y sus BARBAS a REMOJAR": AUTORIDADES "CITAN FORMALMENTE" a DECLARAR al EX-SENADOR PANSITA JORGE LAVALLE...complice del "Gober Tamaulipeco".


El ex senador panista Jorge Luis Lavalle Maury,quien al igual que el gobernador panista Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca de Tamaulipas y otros mas, aparece en los testimonios incriminatorios de Emilio Lozoya por actos de corrupción, dio a conocer en su cuenta de Twitter,que la Fiscalía General de la República (FGR) finalmente le notifico ha sido citado para el próximo 26 de enero, afirma en su red social,el propio legislador.



“Después de 6 meses de especulaciones y calumnias, la autoridad por fin me ha citado para el próximo 26 de enero. Compareceré formalmente para conocer y evidenciar las mentiras que el delincuente confeso Lozoya ha dicho sobre mí”, señaló.

Quien es Lavalle Maury

El ex-senador participo al igual que Garcia Cabeza de Vaca de las negociaciones en la Reforma Energetica y de su aprobación en 2013,con sobornos de por medio,dando origen a la indagatoria federal, al igual que 70 funcionarios y ex funcionarios mas por actos de corrupción, denunciados por el ex-Director de Pemex Emilio Lozoya.

Cuarenta millones de pesos depositados en efectivo en su cuenta de inversión. 19 millones en una transferencia de dinero a Estados Unidos. 30 millones en otra cuenta. Son solo algunos de los activos que encontró la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda tras hacer una revisión de la riqueza del exsenador panista Jorge Luis Lavalle Mauri, oriundo de Campeche, apodado “Pachita”.
Él es una pieza clave en las acusaciones de corrupción sobre el pasado que hace el actual gobierno, del presidente Andrés Manuel López Obrador. Lavalle Mauri era uno de los senadores más importantes del PAN cuando el mandatario Enrique Peña Nieto impulsó el Pacto por México y, dentro de éste, la reforma energética. El brazo derecho y operador de Lavalle, Rafael Caraveo, es uno de los que aparece en el video del caso Lozoya en el que desde Pemex se envían al Congreso maletas con dinero en efectivo para corromper legisladores y amarrar sus votos a favor de la controvertida reforma aprobada casi al arranque del sexenio pasado. Cuando apareció el video, Lavalle, que fue expulsado del PAN hace dos años, desconoció las actividades de su leal escudero Caraveo y proclamó su inocencia.

El video no fue la única acusación. Emilio Lozoya, exdirector general de Pemex, en su jugosa declaración sobre ese esquema de sobornos, señaló directamente al entonces senador Lavalle como uno de los que recibía dinero. A partir de ahí, la Unidad de Inteligencia Financiera, que encabeza Santiago Nieto, arrancó una indagatoria sobre la riqueza de Lavalle. 

Con informacion de:Carlos Loret/Medios/redes/

"FACEBOOK DATING": "DUO de MUJERES OFRECIA TRIO SEXUAL para SEDAR y LUEGO ROBAR a INCAUTOS "CALENTURIENTOS" en MONTERREY...y ya traian vuelo.


El encuentro sexual con un par de mujeres era en realidad una trampa para sedar al hombre y robarle sus pertenencias.

La Fiscalía General investigó una serie de denuncias recibidas en los últimos tres meses y que evidenciaban una forma similar de operar, logrando identificar a dos mujeres, una de las cuales ya fue detenida por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI).

Laura Esthela, de 26 años, es acusada de un atraco cometido en noviembre.

Su cómplice permanece prófuga y se indaga si hay más implicadas.

Una fuente allegada al caso explicó que las mujeres, ambas con domicilios en la zona norte de Monterrey, contactaban a sus víctimas a través de Facebook Dating.

A través de la red social acordaban una cita con el afectado para sostener relaciones sexuales, ya sea en un motel o un domicilio.

Pero durante el encuentro preparaban bebidas alcohólicas y le ponían gotas de un medicamento, para que el hombre se quedara dormido y robarle sus pertenencias.

La fuente detalló que el robo por el que aprehendieron a Laura Esthela fue cometido el pasado 28 de noviembre.

En la investigación, los agentes ubicaron una cámara de seguridad que captó a las dos mujeres cargando una mochila donde llevaban lo robado.

El informante agregó que la Fiscalía tiene una denuncia por un robo similar cometido el 11 de octubre en el Motel Casa Blanca, en la Colonia Topo Chico, donde despojaron a la víctima de 26 mil 600 pesos.

Un segundo atraco fue cometido el pasado 23 de octubre en el Motel Canarias, del sector San Bernabé, donde robaron 38 mil pesos.

La tercer denuncia es por un robo cometido el pasado 18 de noviembre en la Colonia Del Maestro, donde obtuvieron 50 mil 610 pesos.

El modo de operar de Laura Esthela y su cómplice es similar a una banda conocida como "Las Goteras", ubicadas en la Ciudad de México y el Estado de México.


Sin embargo, un hombre falleció tras consumir el fármaco.

fuente.-

ZETAS de la TROPA de AVERNO a "HIERRO VIVIAN,a HIERRO MURIERON" y las REDES LLORAN su AUSENCIA...la carcel hubiese sido castigo,la muerte fue el escape.



Al menos cinco narcotraficantes de la llamada Tropa del Infierno del Cártel del Noreste (CDN) fueron abatidos, tras un enfrentamiento armado en el municipio de Nuevo Laredo, en el estado fronterizo de Tamaulipas, por el Ejército mexicano.

Luego en redes sociales circularon imágenes de los presuntos criminales fallecidos y de personas cercanas a ellos que lamentaban sus muertes.


Según reportes, los criminales intentaron emboscar a elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), primero en la colonia Bella Vista donde se desató un tiroteo que dejó a una persona sin vida mientras que otros dos elementos del Cártel del Noreste murieron dentro de una camioneta.

Luego, durante una persecución, se reportó un segundo enfrentamiento cuando miembros del Cártel del Noreste intentaron impedir el paso de más elementos de las Fuerzas Armadas mediante ponchallantas en la vialidad, pero millas más adelante, los militares alcanzaron una camioneta y la persecución concluyó con los cuatro ocupantes de la troca muertos.

A decir de reportes, algunos estaban vestidos con ropa táctica y con equipo para combate.

Al final, el Ejército mexicano incautó una camioneta modelo 2020, una ametralladora tipo Barret calibre 50, cuatro cargadores, cuatro cartuchos para esa arma, un rifle de asalto AK-47 con 10 cargadores y 131 cartuchos.

Además se reportaron 3 civiles ajenos al enfrentamiento heridos por las esquirlas.

fuente.-

"CALLAN PUDRICION": "EL CHINO POLINEGRO" de CABEZA de VACA OPERABA INTELIGENCIA a ZETAS del CDN,RECLUTABA POLICIAS SICARIOS y MATABA COMPAÑEROS RIVALES"...el cancer en proceso de metástasis



Un oficial de policía del estado fronterizo de Tamaulipas está bajo investigación por haber reclutado a otros policías como sicarios y utilizar información policial para liderar una unidad de inteligencia para Los Zetas.

TUMORES INVADEN TODO EL "PUERCO DE POLICIA":

Conocido en el mundo criminal como El Chino, el ex oficial de policía de Tamaulipas José Roberto Olivarez Mujica, está actualmente bajo juicio e investigación por crear una unidad de inteligencia para la facción Cártel del Noreste de Los Zetas que usaría información policial para atacar a rivales.

Según fuentes policiales de Estados Unidos que operan en México, se cree que El Chino también reclutó policías corruptos como sicarios y ordenó el asesinato de rivales, policías que trabajaban como narcotraficantes independientes y también policías que trabajaban para el Cártel del Golfo. 

Las autoridades lo arrestaron a mediados de 2020 en Ciudad Victoria, capital de Tamaulipas, por cargos de asesinato y crimen organizado. El Chino, quien respondia a sus jefes en Nuevo Laredo, permanece en prisión en Tamaulipas mientras avanza el caso.


En uno de los casos, se cree que El Chino ordenó el asesinato de un compañero policía que se había unido al CDN-Los Zetas pero que había fallado en unas encomiendas. Los miembros de la célula, presuntamente trabajando bajo las órdenes de El Chino, desmembraron al oficial de policía y tiraron sus restos en bolsas de basura.


El caso contra "El Chino" apunta a una corrupción muy arraigada dentro de la Policía Estatal de Tamaulipas en un momento en que funcionarios del gobierno estatal afirman que el crimen va a la baja a pesar de que todo el estado está siendo disputado por facciones del Cártel del Golfo y el CDN-Los Zetas.

En la ciudad fronteriza de Miguel Alemán, un grupo de policías estatales está bajo investigación por haber arrestado a dos adolescentes menores de edad en Ciudad Mier y entregarlos al Cártel del Golfo, informó Breitbart Texas. Se cree que los adolescentes han estado vinculados al CDN-Los Zetas y no se ha sabido nada de ellos desde entonces.

fuente.-Gerald “Tony” Aranda es un escritor que colabora para Breitbart Texas./(English link/uncensored images)


"NO TENGO BLACKBERRY",dijo el GENERAL CIENFUEGOS a su "ABOGADA la FGR" y ASI FUNDAMENTARON el "NO CULPABLE"...porque los inocentes son los ciudadanos.



El general Salvador Cienfuegos Zepeda aseguró que nunca tuvo a su disposición teléfono de la marca Black Berry y calificó de “ridículo” que los especialistas de la DEA no se hayan percatado de que los mensajes atribuidos a él, en realidad fueron elaborados por Daniel Isaac Silva Garate, “El H9”, para obtener cantidades millonarias de su tío, Juan Francisco Patrón Sánchez, y "El H2”.

En su declaración ante la Fiscalía General de la República (FGR), el 9 de enero de este año, como parte de la investigación en su contra, el exsecretario de la Defensa Nacional se dijo inocente de las imputaciones de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y dijo que nunca tuvo relación alguna, contubernio ni comunicación con los presuntos delincuentes” que se señalan en la investigación iniciada en su contra.

“Soy totalmente inocente, por no tener ni haber tenido nunca ninguna relación, contubernio ni comunicación con los presuntos delincuentes que erróneamente me pretendió la Fiscalía de Estados Unidos".

Aseguró que ha actuado “guiado siempre por los principios de honor, lealtad, integridad, honestidad y patriotismo, sin que durante esta larga trayectoria militar hubiere sido objeto del mínimo señalamiento de vinculación o involucramiento con algún delincuente o grupo criminal”.

Acompañado de su abogado, el general en retiro afirmó que es falso que, como titular de la Sedena, haya ordenado o prohibido que no se ejecutaran operaciones contra determinados delincuentes o grupos criminales, ya que no tenía esa facultad.

“Es falso que, como secretario de la Defensa Nacional, yo haya ordenado o prohibido en particular que no se ejecutaran operaciones contra determinados delincuentes o grupos criminales, toda vez que tal facultad no me correspondía ejercer, ni en esa entidad (Nayarit), en ninguna otra parte del país”, indicó.

“Por el contrario, durante mi gestión como secretario de la Defensa Nacional y conforme a la Directiva de Combate al Narcotráfico emitida incluso antes de que asumiera dicho cargo y que hoy en día sigue vigente, las operaciones llevadas a cabo por los comandantes de la Regiones y Zonas Militares con sus respectivas unidades jurisdiccionales, produjeron los resultados que se pueden consultar en las memorias documentales elaboradas al final de mi administración relativas a las Bases de Operaciones Mixtas, Despliegue de Puestos Militares de Seguridad y la Erradicación de Cultivos Ilícitos…”, expuso.

Dijo que durante su gestión (2012-2018) impulsó una política de mayor participación y cooperación con los ministros de Defensa y las Fuerzas Armadas de otros países, siendo objeto de diversos reconocimientos y condecoraciones.
Refuta mensajes

Durante la comparecencia, Cienfuegos Zepeda refutó los mensajes interceptados por la DEA en los que se le involucran con “El H9”.

Por un ejemplo, uno del 22 de junio de 2020 que señala de manera textual, con faltas de ortografía: “De el día 30 salgo 2 semana de vacaciones o bueno que si no me quiere que me tenga tan titto cariño”.

Al respecto, el general reviró: “Completamente falso, toda vez que durante los seis años que desempeñé el cargo de secretario nunca vacacioné”.

“El mensaje del día 8 de agosto de 2016 de mi supuesta autoría, con el siguiente texto: “Boy a mandar en un par de días 300 elementos o más pero sólo van a montar una exposición del Ejército a partir del 20 de agosto para que no se me asusten…, siendo falso su contenido de nuevo, porque durante todo el año 2016, únicamente se montó la exposición: La Gran Fuerza de México en ciudades de Piedras Negras, Coahuila; Tlalnepantla, Estado de México; Hermosillo, Sonora”, respondió.

Asimismo, el mando militar durante el sexenio del priista Enrique Peña Nieto, señaló que la conversación efectuada el 24 de noviembre de 2016, en la que “el usuario…pregunta al usuario… si ha visto al… que sale en la tele o a otro señor, porque le han dicho que el supuesto contacto se trata de un militar retirado, se desprende que empezando a dudar del…sobre que el Secretario fuera su contacto, le pregunta así mismo sobre el aspecto físico de la persona con la que se ha entrevistado, a la que describe como… (Zepeda).

A lo anterior Cienfuegos Zepeda responde que “otra vez falso, si algo sobresale de mi aspecto físico es mi estatura… y mi color de tez morena, es decir que soy todo lo contrario a ‘chaparrito’ y blanco, de donde resulta evidente que este delincuente en realidad jamás sostuvo entrevista conmigo”.

“Con lo descrito hasta aquí, resulta útil preguntarse ¿Cómo es que un sujeto del que de la simple lectura de sus mensajes se puede advertir que su educación es escasa, por no decir que nula, se empezó a dar cuenta que estaba siendo engañado por el…al grado de manifestar que iba a empezar a matar gente porque le dolía la cabeza de pensar que el contacto al que le habían entregado tanto se trataba del secretario de la Defensa Nacional”, cuestionó el exsecretario.

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"NO es lo MISMO BORRACHO que CANTINERO": AMLO se ENOJO el DIA que la MARINA "MASACRO al PATRON H2 SOCIO del PADRINO GENERAL CIENFUEGOS"...ahora opina distinto.



El presidente Andrés Manuel López Obrador estuvo en Nayarit cuando ocurrio la masacre de Juan Francisco Patron alias «El H-2« y parte de su grupo criminal ligado al ex secretario de la Defensa Nacional (Sedena), el general Salvador Cienfuegos,condeno y fustigo las acciones de la Marina criticando al propio Secretario de la Armada y defendiendo la supuesta condición de jóvenes de los gatilleros del "H2",ultimados junto con este desde un helicóptero artillado con una ametralladora multicañon,capaz de disparar hasta 4 mil balas por minuto.

AMLO estuvo en Nayarit la noche de la masacre

El ahora presidente López Obrador estuvo en Tepic, Nayarit, precisamente la noche en la que la Marina atacó con ráfagas desde un helicóptero al H2.

En ese operativo, llevado a cabo el 11 de febrero de 2017, en Rosa Morada, fallecieron jóvenes inocentes, dijo en su momento el presidente y fustigo las acciones de la Marina que degeneraron molestia de la Armada al acusar la presencia de jóvenes sin sustento, condenando que ese no era el método, la manera de actuar, que abandonaban a los jóvenes y luego cuando se echaban a perder los ametrallaban», lamentó el entonces andidato, que hoy como presidente sigue la misma estrategia, la misma ruta, el mismo caminito,de ametrallar y con las mismas Fuerzas Armadas que criticaba.

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