La lógica del padrón es perfecta… para incriminar inocentes. El robo de identidad e incluso el consentido de la misma,se vuelve gasolina oficial para que el crimen opere con tu nombre y el Estado te archive como sospechoso “perfectamente vinculado” a una línea que nunca usaste para cometer un crimen,pero que te fue robada la identidad o la prestaste para que la registraran a tu nombre ignorando sus alcances a cambio de unos cuantos pesos.
Paso 1: robar datos, no teléfonos
- No hace falta asaltar a nadie; basta una filtración del padrón, una base de clientes, o una recurrente fuga de datos gubernamental para tener millones de nombres, CURP y direcciones listos para ser “sembrados” en chips.
- El delito ya no es “quitarte el celular”, sino apropiarse de tu identidad para que cada número usado en extorsión nazca ya blindado con un perfil real, verificable y perfectamente trazable… hacia ti.
Paso 2: chips “limpios” con nombres sucios
El mercado negro de SIMs registradas hace el resto: venden líneas ya activadas, con toda la documentación en regla, pero ligadas a personas que nunca tocaron ese chip.
El extorsionador solo enciende el teléfono, llama, amenaza, cobra y después si quiere tira el chip; lo que permanece en el sistema no es él, sino el nombre del ciudadano que sirvió de plástico envoltorio legal.
Paso 3: la trampa de la trazabilidad perfecta
- Cuando la autoridad “hace su trabajo”, revisa el historial y ve: línea registrada, CURP válida, domicilio existente, quizá hasta coincidencia de antenas cerca de tu casa… el expediente te abraza como “probable responsable”.
- El padrón convierte el viejo “no sabemos quién está detrás de este número” en un “sabemos exactamente quién es”, solo que la respuesta es un inocente con datos robados; la trazabilidad es impecable, solo la persona es la equivocada.
Paso 4: inversión de carga: demuestra que no eras tú
- En la práctica, el Estado puede evitar decir “nuestro sistema falló”; te dice a ti: “tu línea está a tu nombre, demuéstrame que no la usaste para extorsionar”.
- Sin cámaras, sin peritajes serios de dispositivo, sin investigar cadenas de venta de SIMs, el padrón sirve para ahorrar trabajo: basta el vínculo número–nombre para justificar cateos, aseguramientos y procesos penales contra quien solo tuvo la desgracia de aparecer en la base de datos.
Paso 5: miedo disciplinario y autocensura digital
- Una vez que queda claro que cualquiera puede terminar asociado a un crimen vía padrón y robo de identidad, el mensaje es simple: cada llamada, cada cuenta vinculada, cada alta de línea puede ser futura evidencia en tu contra.
- El resultado no es seguridad, sino disciplina: la gente se autocensura, evita organizar, evita denunciar, evita usar herramientas digitales con libertad, porque el Estado se reservó el derecho de convertir tu nombre en huella dactilar de delitos que otros decidieron cometer con tu identidad.
Colofón: el padrón no va atrapar al crimen, lo terceriza; los delincuentes ponen las balas, el gobierno pone la base de datos, y el que termina en la foto, esposado y “vinculado a proceso”, es el nombre inocente que el sistema convirtió en el sospechoso perfecto porque a diferencia de EE.UU no tiene tecnología ,solo tiene una policia primitiva que presume de lo que en realidad carece,inteligencia.
Con informacion: MEDIOS/REDES/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: