Visitanos tambien en:

viernes, 23 de enero de 2026

EL «MANDO UNICO ?…del NARCO»: «FILTRACIONES MILITARES EXHIBIERON LOGISTICA del BOTOX y de PUERCO ENTERO a AUTORIDADES que lo PROTEGIAN»..se lubricaba con una mezcla impecable de miseria institucional y buchaca criminal.


César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Bótox”, es la versión michoacana del cacique narco 4T-style: salió de prisión en 2018 por el asesinato de un alcalde y en tres años ya presumía tener a la policía municipal y a la estatal como escolta privada, guarros oficiales pagados con presupuesto público para cuidar cargamentos de extorsión a limoneros y negocios de la región. El tipo no solo mandaba en la plaza: mandaba en las patrullas, en los retenes y hasta en quién se paraba y quién pasaba por “revisión”, como si la corporación fuera franquicia de su propio Oxxo criminal.

Un capo con policía de chofer

La escena es de manual de Estado fallido con uniforme planchado:

  • Inteligencia militar filtrada en los Guacamaya Leaks documenta que para diciembre de 2021 El Bótox ya se asumía dueño de la policía de Buenavista y de los elementos estatales desplegados en la zona.
  • A través de su operador Aureliano “N”, alias “El Talibán”, ordenaba que policías a su servicio dieran seguridad y escolta a los transportes de mercancía que él controlaba, incluyendo la facultad de detener vehículos “para revisión” como si fuera autoridad legítima.

El resultado: la línea entre “operativo de seguridad” y convoy del narco ya no existía; el uniforme solo servía para blanquear la impunidad del patrón del momento.

Sobornos de whisky y autoridad en oferta

El reino de El Bótox se lubricaba con una mezcla impecable de miseria institucional y buchaca criminal:

  • Documentos de 2021 relatan cómo un colaborador suyo, “Perico”, reportó la detención de un hombre del grupo por parte de la policía estatal; bastó una llamada a Efraín Orozco Ramírez, director de Seguridad Pública de Buenavista, para que lo liberaran y, de paso, avisara que con la estatal “iba a estar más difícil negociar”.
  • La solución fue de cantinero, no de estratega: organizar a la población para “expulsar” a la policía estatal, enviarles comida como gesto de acercamiento y, en la misma vuelta, “comprar” al nuevo comandante y a un agente ministerial con 2 mil pesos y dos botellas de whisky, como si la ley costara lo de una comida corrida y un pomo medianito.

Así se administraba la seguridad: con vale de despensa, embriagando a la corporación mientras se repartían plazas, basureros y rutas como si fueran turnos de tianguis.

Mando único… del narco

Cuando llegaron 17 unidades de Guardia Nacional y policía estatal a “asumir la seguridad” en Buenavista, el libreto institucional se vio tan frágil como el discurso de cualquier secretario en conferencia:

  • En ese despliegue estuvo el secretario de Seguridad Pública estatal, que intentó que el presidente municipal firmara un acuerdo de mando único; el alcalde se negó, pero varios regidores sí firmaron, permitiendo el nombramiento de un nuevo director y subdirector de policía municipal, ajenos al municipio.
  • Mientras la burocracia jugaba a reorganizar el organigrama, El Bótox dio una instrucción clarita a su gente: “buscar una línea” con el personal recién llegado, es decir, encontrar por dónde untarles la mano para integrarlos al ecosistema.

El mando único quedó en lo que es muchas veces: una pelea entre facciones del mismo desastre, mientras el verdadero jefe administrativo de la violencia seguía siendo el capo que mandaba revisar carros con patrullas oficiales.

Población de carne de cañón

La base social no fue espontánea; fue administrada como otro recurso explotable:

  • Bajo el liderazgo de El Bótox, Los Blancos de Troya movieron gente para protestas y bloqueos carreteros contra el CJNG y también contra autoridades, usando a la población como barricada humana según conveniencia.
  • Un informe de julio de 2020 registra que el capo mandó un audio a habitantes de El Aguaje anunciando que sería “su nuevo patrón” y pidiendo que “aguanten y no digan quién y quién está conmigo”, insinuando el respaldo de Policía de Michoacán y Guardia Nacional.

Para rematar, en 2021 utilizó a su hijo “Cesarín” como operador para convocar plantones y bloqueos en tramos de Apatzingán y Buenavista, convirtiendo la protesta social en servicio tercerizado del crimen organizado con sello oficial de tolerancia.

El cerco tardío y el sello gringo

Cuando por fin las autoridades empezaron a moverse, ya era operación de rescate reputacional, no de prevención:

  • En octubre de 2023 detuvieron a su hijo, en febrero de 2025 cayó su yerno, luego su hermano “El Capi”, considerado segundo al mando, más tarde El Talibán, su mano derecha, y en octubre de 2025 Ramiro M. E., “El Fabuloso”, otro eslabón del círculo cercano.
  • En agosto del año pasado, la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos lo sancionó por su papel dentro de Cárteles Unidos, mientras en México acumulaba más de nueve órdenes de aprehensión por extorsión y homicidio, además del uso de explosivos contra autoridades.

La cereza en el pastel: El Bótox terminó trasladado a la CDMX, identificado como líder de Los Blancos de Troya, el principal extorsionador de limoneros, mientras las mismas instituciones que lo dejaron crecer posan para la foto como si lo hubieran combatido desde el día uno.

Con informacion: ELUNIVERSAL/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: