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sábado, 24 de enero de 2026

«YO JALO P’a la MAYIZA ?»: «CHAPIZA PRODUCTIONS LANZA VIDEO de NICHOLETTE DIRIGIDO a la MAYIZA FLACA y la POLICIA del GOBIERNO PUTREFACTO de MORENA y ROCHA MOYA»…sentada frente a la cámara leyendo verdades como si le hubieran apuntado el guion con un R-15 en la nuca.


Culiacán acaba de estrenar su propio video institucional, sólo que la institución es el narco y la vocera es una joven influencer recien «levantada» que parece ahora sentada frente a la cámara leyendo como si le hubieran apuntado el guion con un R-15 en la nuca, cuyos dichos, pero también los hechos, ya juntadas las piezas, apuntan a la faccion perpetradora de su desaparición,La Chapiza.

Redacción irreverente de lo trascendido

En las últimas horas Culiacán trae de fondo un eco incómodo: el video de Nicole Pardo, “La Nicholette”, circulando como volante digital de colonia caliente, mientras medio mundo discute si habla libre o con la bota de la Chapiza en el cuello. 

La pieza la presenta como influencer secuestrada que ahora funge de boletín humano, repitiendo acusaciones contra “La Mayiza” mientras en redes y en la calle todos apuntan a que quien la tiene es la chapiza, porque en Sinaloa ya ni el terror respeta la competencia desleal.

De acuerdo con el video, esta por demas claro que la influencer,ahra víctima, estaría leyendo un mensaje, tropezando frases sin rasgo de espontaneidad, hay control y presión. En paralelo corren versiones de que Nicole seguiría privada de la libertad y que la jugada estaría ligada a una célula de los Chapitos, mientras autoridades estatales, muy en su papel, se mantienen en la cómoda fase de “no confirmamos ni negamos, pero ya vimos el video”.

La narrativa oficial va en cámara lenta: protocolo Alba activado, operativos, boletines, mientras el material donde la víctima aparece leyendo un guion forzado viaja a la velocidad de la fibra óptica del narco, exhibiendo que los únicos que tienen comunicación efectiva en Sinaloa son quienes levantan gente, no quienes deberían evitarlo. 

En resumen, el levantón de Nicole Pardo Molina no es un caso aislado, es otro capítulo del mismo lodazal donde se mezclan chapiza, mayiza, policías estatales y un Estado que sólo se asoma cuando ya hay video viral y trending topic.]​

El desmenuce irreverente 

El guion que Nicole lee arranca sin rodeos: “Yo no estoy aquí por santa ni por casualidad, estoy aquí porque trabajo con la empresa de Mayito Flacos MayoZetas”, una confesión escrita como si la hubiera redactado el departamento de recursos humanos del cártel rival. La pieza la presenta como cobradora multichamba: les daban dinero para pagar patrullas estatales con numeraciones específicas como si tuviera memoria prodigiosa, les ayudaba a recoger lana de productos y tiendas, y movía tiros, armas y dinero, es decir, hacía de Uber Eats de la corrupción con garantía institucional incluida.

Luego viene la lección de terror pedagógico: dice que ya le enseñaron una lista “grande y larga” de mujeres asesinadas, golpeadas, violadas y quemadas, una especie de PowerPoint del infierno en contra de la Chapiza ,usado para recordar que en esta guerra las mujeres son contabilidad de bajas, no personas. 

A renglón seguido revienta la propaganda contra la Mayiza: que la engañaron diciendo que la capital era de ellos y que ya no había gente de los chapos, pero ahora, desde donde la tienen, asegura que todo lo que suben a WhatsApp y redes es mentira y que ni con aliados ni con policías estatales han podido ganar la guerra.

Ahí asoma la pudrición institucional: las “patrullas estatales” aparecen no como autoridad sino como renglón de nómina, numeradas y bien identificadas, mientras ella admite que les pasaba el sobre como si fuera trámite de tesorería. 

El mensaje,igual al de policia ministerial ejecutado en enero de 2025 y cuyo cuerpo fue tirado en las afueras del congreso estatal, no sólo exhibe al grupo criminal que la tenía contratada, exhibe al Estado de Sinaloa gobernado por Morena y Ruben Rocha Moya como franquicia alquilable: patrullas, policías y supuestos operativos convertidos en servicio de logística para cobros, armas y desapariciones de mujeres.

Cuando dice “vean nomás dónde me tienen, lo que hicieron con su guerra y sus mentiras, en lo que llevó tanta matanza y secuestro de mujeres inocentes”, el video deja de ser confesión y se convierte en acusación involuntaria contra todos: narcos, aliados y gobiernos que llevan años jugando a la guerra de versión oficial mientras la estadística real son cuerpos. 

Nicole remata pidiendo que den con el paradero de un menor desaparecido en julio de 2025, como si el guion quisiera dejar claro que aquí no sólo levantan influencers, también niños, y que las carpetas de investigación son tan decorativas como las patrullas numeradas que ella misma aceitó con sobornos.

En términos narrativos, todo apunta a que a Nicole Pardo Molina la levantó la chapiza para usarla como spot político armado contra la Mayiza, una especie de testimonial forzado donde una trabajadora del crimen organizado desnuda, a golpes, que la ciudad está partida entre franquicias del narco y cuerpos del Estado alquilados al mejor postor. 

Su levantón es polvo del mismo lodazal: un ecosistema donde la influencer de Cybertruck lila, los jefes de plaza, los patrulleros estatales y las fiscalías que “no descartan ninguna línea” comparten escenario, pero sólo uno tiene permitido hablar… y aun así, habla leyendo lo que alguien más escribió.

Con informacion: @CuliacanNews/ Medios/ Redes

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