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martes, 20 de enero de 2026

«MATARON al DOCTOR…QUIEN SIGUE ?»: «SALDO de INFECCION MAL ATENDIDA por PRIMER y SEGUNDO PISO YA HIZO METÁSTASIS en SINALOA»…confundieron guerra con seguridad y aplican paracetamol discursivo con operativos de impacto que no impactan la inseguridad,la hacen crecer.


Un médico de unos 30 años fue ejecutado dentro de su consultorio en la sindicatura de Costa Rica, al sur de Culiacán; entraron hombres armados, le dispararon con arma de grueso calibre y lo remataron ahí mismo, frente al Seguro Social, en plena zona de servicios de salud. Es otro síntoma de una enfermedad que el gobierno en el primero piso dejó avanzar agotado que la infección de la violencia en el segundo piso ya hizo metástasis los mismo en las calles, domicilios, clínicas, hospitales o consultorios.

Qué pasó en Costa Rica, Culiacán

  • Otra agresión, la noche de ayer lunes alrededor de las 19:50–20:00 horas, en la calle San Rafael, en la colonia Centro de la sindicatura de Costa Rica, frente al hospital del IMSS.
  • Sujetos armados irrumpieron en el consultorio y atacaron a balazos al doctor Jesús Manuel (o Manuel, según distintas notas), de alrededor de 30–33 años; en el lugar se encontraron casquillos de arma de grueso calibre y versiones de que también habría lesiones con arma blanca en el cuello.​
  • Acudieron Policía Municipal, Estatales, Sedena y peritos, acordonaron la zona y trasladaron el cuerpo al Semefo; hasta ahora no hay reporte público de detenidos ni una versión oficial clara sobre el móvil.

El cáncer que el gobierno dejó crecer

La metáfora es sencilla: el Estado tenía frente a sí una infección localizada —la violencia criminal—, decidió tratarla con paracetamol discursivo y operativos cosméticos, y ahora el bicho ya colonizó el sistema circulatorio completo.

No son solo doctores asesinados: son hospitales baleados, pacientes ejecutados dentro de quirófanos y clínicas con “blindaje” improvisado como si fueran búnkeres de guerra, no espacios de salud.

  • En Culiacán ya hubo ataques donde sujetos vestidos de médicos entraron a un hospital para rematar a un paciente de 21 años herido de bala, demostrando que ni el tercer piso de un hospital público está a salvo.
  • La respuesta institucional ha sido el equivalente médico de recetar antibiótico sin estudios: cambios de protocolo, más soldados en la foto y cero tratamiento de fondo a las redes criminales que controlan territorios completos.

Metástasis en el sistema de salud

Si el país fuera un paciente, el expediente clínico diría algo así:

  • Diagnóstico inicial omitido: durante años se normalizaron amenazas, cobros de piso y presencia armada en hospitales, hasta que matar doctores y pacientes dejó de ser “excepción” y se volvió patrón.
  • Metástasis regional: Culiacán y Sinaloa muestran cómo el crimen ya infiltra no solo calles y carreteras, sino instituciones que deberían ser santuarios: clínicas, hospitales generales y consultorios de barrio.
  • Pronóstico reservado: trabajadores de la salud operan bajo estrés crónico, miedo a atender heridos de bala o a negarse a hacerlo, porque cualquier decisión puede ser sentencia de muerte.

El protocolo del miedo para médicos

Hoy, para muchos médicos en Sinaloa, el “manual clínico” real incluye variables que no aparecen en los libros de medicina.

  • Antes de decidir si atienden a un herido, no solo evalúan signos vitales, sino riesgo de represalia criminal, ausencia del Estado y la posibilidad de que el consultorio se convierta en escena del crimen.
  • Hospitales y clínicas se “blindan”: refuerzan accesos, restringen visitas y coordinan seguridad como si fueran cuarteles, porque el poder de fuego afuera no lo tiene el Estado, lo tienen los grupos armados.

En esta historia, el gobierno no es el cirujano que salva al paciente; es el médico negligente que dejó que una infección se propagara, ignoró los exámenes de laboratorio (las cifras de homicidios, ataques a hospitales, amenazas a personal) y ahora ve cómo el cáncer de la violencia se come a su propio sistema de salud, doctores incluidos en medio de una tremenda confusión entre guerra y seguridad, una estrategia que privilegia capturas por encima de la primera obligación del gobierno, proteger ciudadanos en su integridad y bienes, en ese orden.

Con informacion: RIODOCE/

LA «GUERRA que YA PERDIO el ESTADO»:»ESTRATEGIA de la CINTA AMARILLA en MEDIO del MUERTERIO IMPARABLE sigue EXITOSA y EXCITADA en SINALOA»…miles de soldados y policias juegan a la coreografía del acordonamiento amarillo.


En Culiacán ya se normalizó que sicarios y comandos entren a las colonias como si fueran Uber Eats armado: tocan, tiran la puerta, ejecutan y se van, mientras miles de soldados juegan a la coreografía del acordonamiento amarillo.

La racha de balazos en colonias “X”

  • En días recientes se han acumulado ataques a balazos contra casas en Antonio Nakayama, Lomas Verdes, Rafael Buelna y el sector El Barrio, todos con el mismo libreto: comando, ráfagas, muertos y la patrulla llegando después para tomar fotos y poner cinta.
  • Los encabezados parecen de «copy-paste», copiar y pegar: “Atacan a balazos un domicilio…”, “Ataque armado deja dos muertos…”, “Asesinan a un joven tras ataque armado…”, “Muere hombre tras ataque a balazos…”, solo cambian la colonia, el número de cuerpos y el color de la camioneta del SEMEFO.

El caso Punto Oriente: ejecución en horario familiar

  • En la privada Punto Oriente, sector Ampliación El Barrio, civiles armados forzaron el portón de la privada, llegaron directo al domicilio de su objetivo y lo remataron a tiros frente a su familia; la víctima era Maximiliano, 17 años.
  • El ataque fue ayer alrededor de las 17:20, en plena tarde, sobre la calle Tailandia casi esquina con Lejano Oriente, demostrando que en Culiacán la hora pico no es de tráfico sino de ejecuciones a domicilio.

Miles de soldados para recoger casquillos

  • Después del asesinato, llegaron elementos del Ejército y de la Guardia Nacional, revisaron la escena, llamaron a la ambulancia y se retiraron cuando la Cruz Roja confirmó que el adolescente ya estaba muerto; la “respuesta” militar se limita a poner conos y posar para la nota.
  • Mientras tanto, los partes oficiales presumen que inhabilitaron “24 áreas de concentración” y aseguraron armamento en Sinaloa, como si catear brechas compensara que no pueden evitar que un comando entre a una privada, ejecute a un menor y salga por la misma puerta.

Contexto: la guerra que ya perdió el Estado

El mas reciente parte de guerra, citado por Noroeste en Sinaloa,advierte 2,693 homicidios dolosos hasta el 18 de enero, con jornadas de terror, incendios de casas y artefactos explosivos, todo eso con fuerzas federales desplegadas, lo que solo confirma que la “estrategia” ya no es fallida: es decorativa.

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Desde el Culiacanazo y la guerra interna del propio Cártel de Sinaloa, la violencia se mudó de las zonas rurales a las colonias populares y residenciales; el Estado mexicano llega tarde, llega mal y sobre todo llega a contar muertos, no a evitar que los haya.

Cinta amarilla como estrategia y política pública

  • Cada nueva foto de SEMEFO estacionado en otra colonia de Culiacán es un recordatorio de que la presencia de miles de soldados no sirve para frenar la violencia, solo para administrarla y simular control frente a las cámaras.
  • En los encabezados de Noroeste, las colonias se van rotando como si fueran sede de un torneo macabro; la única constante es el fracaso: del Ejército, de la Guardia Nacional y de un Estado que perdió la guerra, pero sigue mandando boletines en modo triunfo mientras los sicarios hacen servicio a domicilio.

Con informacion: NOROESTE/

lunes, 19 de enero de 2026

SE «CAYO la NOVELA POLICIACA,NO se QUEDO CALLADO»: «CATEDRATICO COLOMBIANO ACUSA MADRIZA de la GUARDIA NACIONAL MILITARIZADA en AEROPUERTO de MONTERREY»…afortunadamente no lo mataron.


El catedrático Leonardo Ariel Escobar Barrios, quien permaneció desaparecido en Nuevo León y fue localizado el viernes en un anexo, narró los hechos que, asegura, vivió entre finales de diciembre y mediados de enero, periodo en el que habría sido golpeado por elementos de la Guardia Nacional y detenido en celdas de la Policía de Apodaca.

El colombiano dio su testimonio en una rueda de prensa realizada esta mañana en la Universidad Iberoamericana de Puebla, institución donde es responsable de publicaciones y a la que señaló como la única que le brindó respaldo y presionó a las autoridades para su localización.

«Quiero compartir mi testimonio sobre lo que sucedió entre el 31 de diciembre y el 16 de enero de este año en el estado de Nuevo León, más específicamente en la ciudad de Monterrey», expresó.

Aclaró que utilizó los medios institucionales de la Ibero Puebla, por ser la única institución que lo respaldó durante este tiempo.

De acuerdo con su relato, Escobar Barrios arribó el 31 de diciembre al Aeropuerto Internacional de Monterrey, donde únicamente haría una escala de tres horas antes de continuar su viaje a la Ciudad de México, situación que, dijo, no pudo concretar por circunstancias extrañas.

El académico aseguró que los hechos que describe están sustentados con registros de cámaras, videos y evidencia científica.

Señaló que fue interceptado por la Guardia Nacional, corporación que presuntamente lo golpeó, causándole la fractura de tres costillas, lesiones que fueron comprobadas médicamente.

«Durante tres días estuve en una celda en el municipio de Apodaca, a la cual fui llevado por la Guardia Nacional. Antes de llegar fui golpeado, lo que me generó la fractura de tres costillas», declaró.

Tras ser liberado, dijo que le devolvieron sus pertenencias, aunque se encontraba desorientado.

Intentó regresar al Aeropuerto para continuar su viaje pero no lo logró. 

Posteriormente, afirmó, que fue despojado nuevamente de sus objetos personales, lo que le impidió seguir viajando.

Indicó que en un punto fue inadmitido en el Aeropuerto Internacional de Monterrey por razones que desconoce, por lo que únicamente pudo pasar una noche en la terminal aérea.

Después, aseguró que fue obligado a alejarse del lugar por la Policía.

Sin documentos, dinero ni pertenencias, el catedrático colombiano relató que cayó en una situación de extrema vulnerabilidad, permaneciendo alrededor de cuatro días deambulando sin acceso a alimentos, agua ni asistencia, lo que lo llevó a vivir en condiciones de calle.

«Me vi obligado a refugiarme en la maleza para evadir el sol y una deshidratación crónica. Esto ocurrió durante varios días y noches», dijo.

Escobar Barrio dijo que fue rescatado por el personal de la clínica rehabilitación, quienes lo confunden con un habitante de calle.

«Afortunadamente me llevan a las instalaciones de esta clínica, en el municipio de Juárez, allí permanezco 10 días en una total inconsciencia, yo no recuerdo esa inconsciencia, pero ellos dicen que durante estos días tuve mutismo, no hablé, no di detalles sobre mi identidad solamente tomé agua».

Con informacion: ELNORTE/

«ANDAN AZUZANDO GUERRAS»: «ABOGADOS del CARAMUELA y OSIEL CRUZAN FRONTERA de DEFENSOR a COMPLICE al CONVERTIRSE en RECADEROS CRIMINALES de CAPOS»…tienen de oficina y bunker al penal del Altiplano.


El tuit retrata apenas la puntita del iceberg: en la frontera de Tamaulipas ya trascienda otra pugna narca en turno que esta siendo gestada desde el Altiplano y los malos oficios de abogados que cruzan la frontera de defensor para incursionar en la complicidad con el crimen organizado, tal y como lo hacia Juan Pablo Penilla, ex-asesor del gobernador de Morena Americo Villarreal y al mismo tiempo «recadero» de los capos Zetas al Cartel del Noreste (CDN). 

Solo que ahora no son Zetas,son liderazgos históricos del Cartel del Golfo que se pusieron nostálgicos por el poder criminal y ya andan alborotando la gallera «llevando y trayendo» en su calidad no de bufetes jurídicos, sino sucursales de relaciones públicas de Capos en priison ya identificados, Gregorio Sauceda ,emparentado politicamente con Diputada Local de Morena y Osiel Cardenas.

El “defensor” que lleva recados

Cuando desde redes se dice que los abogados “andan llevando recados a los vieja escuela” y que quieren hacer “la guerra de parte del señor de la O que se apellida Cárdenas”, está describiendo un patrón conocido: el litigante que cruza la línea de defensor a operador y hasta quebrador.

Asi,estos personajes que estudiaron derecho y andan trabajando chueco,dejan de ser defensores legítimos para convertirse en mensajeros de amenazas y quiebres, administradores de sobornos y gestores logísticos de sus clientes bajo la coartada del secreto profesional que entran a ver al enclaustrado tantas veces como quieren, gracias al soborno al sistema penitenciario, porque el que paga panda.

Cómo funciona el peligroso oficio de abogánster

En Tamaulipas como en todo el pais, el “abogado del narco” suele hacer tres cosas básicas:

  • Negocia con ministerios públicos y jueces, usando expedientes como moneda de cambio y la intimidación como combustible; de paso, filtra información sensible a los capos sobre cateos, órdenes de aprehensión y testigos protegidos.
  • Coordina traslados, amparos exprés y comparecencias coreografiadas, mientras por debajo de la mesa canaliza dinero, casas y vehículos a autoridades que se dejan comprar o amedrentar que incluye el sistema penitenciario

La frontera borrada entre ley y crimen

En Tamaulipas y otros estados, los asesinatos de litigantes muestran que ya no hay línea clara entre foro y fosa; se han documentado decenas de abogados ejecutados en años recientes, en un clima de impunidad casi total.

No sólo matan a quienes sirven al crimen, también a quienes se le atraviesan, porque el sistema permite que el abogado sea al mismo tiempo engrane del aparato de justicia y pieza consumible del mercado criminal.

El mensaje de fondo

Cuando un abogado usa el sistema penitenciario federal como segunda oficina para acordar “recados que trastocan la paz social y rompen los equilibrios criminales azuzando a la vieja escuela, es tan responsable como el mismo Estado que tolera que el derecho penal funcione como buzón del narco y no como dique de contención.

“Ya iban 50 abogados ejecutados”: una generación de leguleyos que cruzó la raya y terminó descubriendo que, en la economía de la plaza, el defensor que se vuelve cómplice siempre acaba siendo desechable.

Con informacion: @Redes/Medios

«CINCO FAMIGLIAS»: LOS «GUZMAN,NUÑEZ,MARIN,FAVELA y ZAMUDIO HAN LAVADO DINERO para CHAPITOS con GOBIERNO CLIENTE»…un entramado de empresas tan legalito en el papel como tóxico en la práctica, con ayuda oficial.


En México no se entiende el éxito de Los Chapitos sin una red de familias empresarias que lavan dinero a la vista de todos… y con el Estado actuando como socio silencioso, no como vigilante.

Las familias del fentanilo “formal”

El reportaje de la autoría de EL UNIVERSAL, muestra que durante casi dos décadas los Guzmán y al menos cuatro familias sinaloenses (Núñez, Marín, Favela, Zamudio) armaron un entramado de empresas tan legalito en el papel como tóxico en la práctica.

Con sociedades mercantiles, gasolineras, plazas comerciales, laboratorios y hasta bandas de música, convirtieron el negocio del fentanilo en capital respetable, con logotipo, razón social y permisos en regla.

Plazas, gasolineras y gobierno cliente

Los Zamudio, por ejemplo, son dueños de plazas comerciales en zonas de alta plusvalía en Culiacán y una red de gasolineras que incluso surtió combustible a dependencias del gobierno de Sinaloa y a la Junta de Agua Potable entre 2019 y 2022.

Mientras la OFAC los metía a la lista negra, en México les daban contratos, licencias de construcción y hasta tractores “de apoyo al campo” por parte de la Secretaría de Agricultura estatal.

Los Favela: químicos para todos

Los Favela montaron una red de empresas químico‑farmacéuticas que surtían reactivos tanto a hospitales y universidades como a los laboratorios clandestinos de Los Chapitos.

Entre 2018 y el primer semestre de 2025, siete de sus empresas obtuvieron 630 contratos públicos, la mayoría por adjudicación directa, por 35.7 millones de pesos para comprar justo los insumos que también iban a los narcolabs.

Estado: ciego, cómplice o ambas

En Estados Unidos, la OFAC arma los listados, persigue empresas, congela activos y sanciona a estas redes de lavado vinculadas al Cártel de Sinaloa.

​En México, en cambio, esas mismas redes abren, cambian de nombre, mueven domicilios, litigan bloqueos de cuentas… y siguen firmando contratos públicos mientras un juez “garantista” les descongela el cochinito.

Legalidad de utilería

La investigación rastrea 35 empresas adicionales conectadas con estas familias que ni siquiera han sido sancionadas, aunque aparecen en registros oficiales como parte del mismo ecosistema financiero del cártel.

Se disuelven un puñado de compañías, se baja un logo, se pinta una fachada, pero el dinero sigue circulando protegido por licencias municipales, contratos de gobierno y la indiferencia muy rentable de quienes deberían vigilar que esto no ocurra.

Con informacion: ELUNIVERSAL/