En Nuevo León, donde la política presume modernidad mientras los expedientes cuentan otra historia, el más reciente capítulo del huachicol viene con apellido conocido. Porque entre cateos, millones en combustible ilegal y empresas fantasma, aparece un nombre que conecta directamente con el círculo familiar del gobernador Samuel García.
El detenido: Jesús Ricardo Puente. Perfil oficial: empresario. Perfil según la FGR: pieza dentro de la red bautizada como “Los Petrofactureros”, un entramado de al menos 40 empresas diseñadas para simular operaciones en sectores energético, logístico y de transporte… sin tener ni la infraestructura ni la vergüenza.
Pero lo verdaderamente interesante no es solo su detención el pasado 28 de mayo, tras un operativo federal con cateos simultáneos en San Pedro, Monterrey, García y Salinas Victoria. Ni siquiera el decomiso de más de un millón de litros de combustible ilegal en Cadereyta. Lo que levanta cejas —y algo más— es su relación contractual con el despacho del padre del gobernador.
Sí, ese detalle.
Documentos del Registro Público de Comercio y facturas verificadas ante el SAT muestran que la empresa de Puente, Maquiladora de Lubricantes, pagó poco más de 15 millones de pesos a GMA Firma Jurídica Fiscal entre noviembre de 2021 y marzo de 2022. Ocho facturas, todas vigentes, todas por el elegante concepto de “servicios profesionales”. Nada ilegal en apariencia. Todo oportunamente documentado.
El despacho en cuestión no es cualquier firma: pertenece a Samuel Orlando García Mascorro y a Samuel Orlando García Villarreal, padre y medio hermano del actual gobernador. Y por si hiciera falta subrayarlo, el mismo patriarca también comparte otra firma con su hijo, el mandatario estatal. Negocios familiares, pues.
Ahora bien, GMA no es precisamente una boutique jurídica modesta. Su cartera de clientes está dominada por empresas del sector energético, con facturaciones que harían sonrojar a cualquier auditor: 353.3 millones a Enerey Latinoamérica, 279.9 millones a Petrolíferos Lobo y 42.3 millones a Energéticos Dos Águilas. En ese ranking, la empresa del ahora detenido ocupa el sexto lugar en ingresos para el despacho entre 2021 y 2026.
Nada despreciable para alguien que, según la FGR, operaba dentro de una red dedicada a inflar operaciones y mover dinero sin sustento real.
Y aquí es donde los números empiezan a oler más fuerte que el combustible decomisado.
Maquiladora de Lubricantes, la empresa de Puente, reportó ingresos por 7 mil 095 millones de pesos entre 2021 y 2025… pero gastos por 9 mil 164 millones. Es decir, un modelo de negocio donde aparentemente se pierde dinero… pero se mueve muchísimo. Sus años dorados coinciden con el auge del esquema: 4 mil 618 millones facturados en 2021 y 1 mil 344 millones en 2022. Después, la caída: 67 millones en 2025 y cero en 2026, justo cuando los operativos contra el huachicol se intensificaron.
Casualidades fiscales, dirán algunos.
La empresa, por cierto, no nació ayer. Fue constituida en 1993 y terminó en manos de Puente, quien aparece en sus asambleas desde 2008. Hasta agosto de 2025 seguía siendo su socio y administrador único. Es decir, no era un prestanombres improvisado, sino una figura consolidada dentro del entramado.
Mientras tanto, la FGR sostiene que “Los Petrofactureros” no solo movían combustible, sino también miles de millones de pesos a través de empresas fachada. Un esquema clásico: facturación simulada, operaciones infladas y dinero circulando sin sustento tangible.
Y en medio de todo eso, un despacho familiar del gobernador cobrando millones por asesorías profesionales a uno de los actores hoy detenidos.
Porque en México, a veces el problema no es que las piezas no encajen… sino que encajan demasiado bien.
Con informacion: ELNORTE/

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