El Senador de Morena ,Gerardo Fernandez Noroña,volvio a cuestionar la política exterior de Estados Unidos,pero cada que lo hace convierte cada crítica en un arrebato épico, patrioterista y vacío.
El numerito se dio luego que le preguntaron al Senador si este tenia visa,pero en vez de simplemente responder,armó su misa patriótica de sobremesa y se colgó ,lo que para el son todas las tragedias del planeta para exhibir su currículum de “rebelde profesional”.
La pregunta de la visa le sirvió a Noroña de truco viejo: le tiran una piedra chiquita y contesta con un catálogo de lacras globales para ponerse el traje de héroe antiimperialista de descuento. Habla de Venezuela, Irán, Cuba, Colombia, como si llevara una enciclopedia política en la cabeza, pero en realidad usa cada caso como utilería, no como problema serio que exige soluciones y diplomacia.
Cuando repite “exigimos respeto, respeto a nuestro país, respeto a nuestro pueblo”, lo que menos respeta es la inteligencia de ese mismo pueblo al que dice defender. Reduce la soberanía a un eslogan inflamado que cabe en una cartulina para la ventana, como ya ha hecho invitando a desplegar mensajes simplones desde casa, mientras los asuntos de fondo —seguridad, justicia, impunidad y violencia cotidiana— se quedan en segundo plano, porque no lucen igual en un video de un minuto.
Lo verdaderamente patriótico no es presumir que “me da lo mismo la visa” o que “nadie vale más, nadie vale menos” mientras se agita el puño y reparte adjetivos.
Noroña dice que el problema es la “agresión” de Estados Unidos, pero calla convenientemente la otra mitad: la agresión cotidiana que sufren las y los mexicanos por la corrupción, la violencia, la militarización mal administrada y el uso faccioso de la justicia. Defender la soberanía selectivamente —muy bravo contra el extranjero cuando se siente a salvo, pero muy manso con los abusos locales— no es defensa de nada, es solo marketing político con acento de izquierda indignada.
Así que sí: la visa es insustancial. Lo sustancial sería exigir que ese furor, esa elocuencia y esa lista de agravios se conviertan en algo más que likes, vistas y aplausos de barra brava. El pueblo no necesita otro cruzado beligerante gritando como loco (a) en el zocalo; necesita representantes que hablen fuerte pero sin estridencias afuera y, sobre todo, respondan en serio adentro.
Con informacion: @JJDiazMachuca/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: