El Secretario Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Publica,ademas vocero de seguridad de Tamaulipas, Willy Zúñiga Castillo, salió este fin de semana a darle abrazo público al gobernador de Morena Américo Villarreal,esto tras las acusaciónes ventiladas por Steve Fisher, periodista de Los Ángeles Times ligando al mandatario investigaciones de EE.UU por trafico de huachicol.
Pero no habló como funcionario, habló como deudor: “respaldo incondicional”, “fortalecimiento de las instituciones”, “Estado de Derecho”. El problema es que, en su propio historial, el único “Estado” que parece conocer de cerca es el penal de Ciudad Victoria.
El mismo funcionario que hoy se desvive en loas al mandatario que le dio el empleo, fue acusado de secuestro y el expediente fue tan dolosamente mal armado ,que tuvieron que sacarlo por la puerta legal de emergencia.
El comunicado: Willy, palero institucional
El pronunciamiento oficial de apoyo a Americo que firma Willy Zúñiga Castillo es el típico rosario burocrático: “respaldo incondicional al gobernador”, “fortalecimiento de las instituciones”, “paz y seguridad”, “Estado de Derecho”, todo bajo el sello de la Secretaría de Seguridad Pública.

En el texto se arrodilla políticamente frente a Américo Villarreal, reconociendo su “compromiso” y prometiendo contribuir a un “Tamaulipas más seguro”, con instituciones sólidas y servidores “comprometidos con servir a la ciudadanía”.
No es un mensaje técnico, tampoco oficial y menos de seguridad,es un acto de fe: se declara soldado del gobernador garante del orden, la legalidad y la gobernabilidad, justo cuando lo que se discute públicamente son los vínculos criminales del gobierno de Américo exhibidos en investigaciones periodísticas, incluida la cobertura de Los Angeles Times sobre el trafico de huachicol,que derivaron ya en el retiro de su visa, pero le abren la puerta para que continue su labor de informante.
El perfil de Willy : del antisecuestros al anti-escrúpulos
El texto de Revista Vertical recuerda que a Willy Zúñiga, alias “Ladrillo”, no lo inventaron los memes: lo acusaron de privar de la libertad a una persona y estuvo encarcelado hace alrededor de diez años, para luego ser reciclado como Secretario Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública y vocero del gobierno de Tamaulipas.

La crónica detalla que, cuando trabajaba en Hidalgo, Tamaulipas, él y Pedro Efraín González Aranda, entonces director de Averiguaciones Previas, terminaron casi dos años presos en el penal de Ciudad Victoria por un secuestro cometido en estado de ebriedad, identificado directamente por la víctima después del pago del rescate.


De los antecedentes del caso, los que no han sido borrados pues estan fuera de su control, quedaron asentados en expedientes federales de solicitudes de amparo por parte de los detenidos a los que podemos acceder en su totalidad y que alejan cualquier pensamiento que gire en torno al infundio,los ataques a la soberanía, lo poco patriotas o la ultraderecha gringa.

Gonzalez Aranda,otro de los detenidos con Willy, tambien fue recientemente reciclado, pues el pasado mes de Marzo fue nombrado Vicefiscal de Delitos de Alto Impacto y Violaciones a Derechos Humanos por el Fiscal General Jesus Eduardo Govea Orozco,tambien detenido en 2002 por servir al Cartel del Golfo,solo que el permaneció solo 7 meses preso en el penal federal de La Palma,hoy del Altiplano.
Según la informacion, «en el reclusorio no se arrepintieron,se perfeccionaron” y siguieron estudiando con la gente del crimen organizado, hasta que el Supremo Tribunal de Justicia los liberó por expedientes mal integrados, y más tarde reingresaron a la Procuraduría de Tamaulipas ya con expediente y antecedentes “borrados”, incluida una orden de reaprehensión que habría sido literalmente quemada.
Vertical añade que Willy terminó como coordinador antisecuestros, director de delitos de alto impacto, fiscal en desapariciones y luego rector de la Universidad de Seguridad y Justicia a la llegada de Américo Villarreal, al tiempo que crónicas lo señalan por operar con “su propia banda” para arreglar rescates, antes de volver a Tamaulipas para cobrarle el favor político a Américo y convertirse en su vocero de Seguridad.
El contexto: por qué le sirve a Américo
Vertical apunta que Willy no llega a Américo por mérito moral sino por utilidad política: le prometió al gobernador que ahora es “nueva fuerza de Morena” pese a su pasado priista y, sobre todo, que ya “se estaba portando bien”, y a cambio se le paga un favor personal con cargos clave en seguridad.
En un escenario donde medios nacionales e internacionales han ventilado señalamientos sobre la relación del actual gobierno con estructuras criminales,como lo hizo el propio Salvador Garcia Soto,de El Universal, con Willy Zuñiga, tener como vocero de seguridad a alguien con acusaciones tan graves de secuestro, prisión previa y expedientes borrados no es un descuido, es un mensaje: la lealtad cuenta más que la reputación.
Por eso su respaldo “incondicional” al gobernador no es una expresión de ética pública, sino una confesión de dependencia política: el hombre al que el sistema sacó del penal, recicló en las fiscalías, acomodó en la universidad de seguridad y sentó frente a la cámara como vocero, hoy devuelve favores blindando al gobernador en pleno fuego mediático.
Desmenuzando el contraste: la moral de cartón
- Cuando el comunicado habla de “fortalecer las instituciones”, Vertical recuerda que a Willy le borraron antecedentes, expediente y hasta una orden de reaprehensión, justo el tipo de manipulación institucional que destruye cualquier Estado de Derecho.
- Cuando en el boletín dice que se privilegia “la legalidad y el bienestar de los tamaulipecos”, el texto de Vertical relata que un fiscal antisecuestros terminó en el penal por secuestrar, y que su paso por prisión fue escuela para perfeccionar su relación con el crimen organizado.
- Cuando el pronunciamiento presume “instituciones sólidas con hombres comprometidos con servir a la ciudadanía”, la crónica cuenta que esos mismos hombres regresaron a la Procuraduría con el pasado “limpiado” a conveniencia, y luego fueron premiados con cargos de alto impacto y control de información sensible.
Así, el mensaje oficial sin fecha y sin firma, intenta vender a Willy como garante del “Estado de Derecho”, mientras el relato periodístico lo ubica como producto de un Estado de chueco: uno que encarcela, negocia, borra expedientes y luego recicla a sus propios fantasmas en puestos de poder.
Con informacion: REVISTA VERTICAL/ARCHIVOS CJF/

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