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domingo, 7 de junio de 2026

«TEME que lo MATEN,YA los HAN MATADO a TODOS: EMPRESARIO ACUSA en OTRO VIDEO su NEGATIVA de PAGAR MOCHE de 110 MDP al GOBIERNO de AMERICO y el de FACTO del AMERIQUIN desde COAHUILA»…que lo van aplastar como Zancudo.


El Dr. Israel Alejandro Valdés Sánchez se presenta como lo que es: empresario, padre, no político, y sobre todo, víctima que decidió dejar de agachar la cabeza. Cuenta que su vida se tuerce en el momento exacto en que dice “no” a una exigencia de 110 millones de pesos: 80 para “puestos aquí” y 30 para “otro estado” (Coahuila) un moche que, según su testimonio, era la cuota para seguir trabajando con el gobierno. Desde entonces, describe cancelación súbita de contratos, pagos retenidos y un estrangulamiento financiero que arrastra a su empresa y a las familias que dependen de ella.

El golpe no es solo económico: narra cómo le quebraron la tranquilidad a su esposa e hijos, al punto de vivir en estado permanente de angustia. Aun así, se planta en cámara para decir que no va a educar a sus hijos para que normalicen la extorsión, aunque reconoce sin pose heroica que sí tiene miedo y sabe que su vida y la de su familia están en riesgo.

El uso depredador del Estado

La pieza clave del mensaje es demoledora: “me dijeron que todo el peso del poder del Estado me iba a aplastar como un zancudo por no acceder, por no doblarme”. No es un pleito empresarial ni una disputa comercial; es la denuncia de un Estado usado como herramienta de castigo porque alguien se negó a pagar 110 millones de pesos en sobornos.

Valdés asegura llevar ocho meses bajo arraigo “injustificado”, con todo el peso del aparato público encima, mientras le fabrican delitos y lo exhiben en conferencia de prensa y en redes locales y nacionales como si fuera el delincuente, no la víctima. 

La palabra “zancudo” se vuelve metáfora perfecta del enfoque depredador: para el gobierno, el ciudadano que no se deja extorsionar es un insecto molesto que hay que aplastar, no un empresario al que se debe garantizar certeza jurídica.

Miedo, pruebas y amenaza latente

El doctor no maquilla la realidad: reconoce que perdió dinero y perdió paz, pero subraya que no ha perdido la voz ni el coraje. Afirma tener evidencia en videos y audios, y responsabiliza directamente a quienes lo han amenazado al decirle que su seguridad está en juego, anticipando incluso los escenarios: que le fabriquen más delitos, lo desaparezcan, lo maten o lastimen a su familia.

Peor aun, el gobierno de Morena de Americo Villarreal Anaya no ha movido un solo dedo, ha movido toda la mano,todo el brazo, pero para apapachar al presunto señalado como ejecutor.

Ese tipo de declaración, hecha en video y en primera persona, encaja en una lógica de testimonio “antemortem” que ya vimos en el caso del empresario de Reynosa Gabriel Hernández, quien denunció públicamente extorsión y complicidad entre autoridades y criminales a cambio de votos, y fue ejecutado poco después, dejando su propia videograbación como prueba de cargo póstuma. 

En ese contexto, el temor de Valdés a ser asesinado no suena paranoico, suena estadístico.

La ecuación asesina suena aun peor si recordamos que el lider empresarial de la FECANACO denuncio extorsiones y el tráfico de Huachicol ,señalo al gobernador como dice en otro video, y enseguida fue ejecutado a mansalva. 

Otro FECANACO involucrado en la seguridad, reconocido por sus denuncias a cuerpos de seguridad ,fue levantado y no se ha vuelto a saber de el.

Un gobierno en franca decadencia

Sobre ese fondo, las denuncias sobre moches, extorsiones y uso faccioso del sistema de justicia en Tamaulipas se insertan en un historial de señalamientos más amplio contra el gobierno de Morena encabezado por Américo Villarreal Anaya y el círculo de poder donde figura su hijo, conocido en la discusión pública como “Ameriquín”. 

Medios nacionales han documentado desde vínculos con operadores del crimen organizado hasta recientes acusaciones en Estados Unidos que han clarificado su condicion de traficante de huachicol del gobierno y su gobernador.

El caso del Dr. Valdés no menciona nombres en su video publicado en redes, pero los ha pronunciado en escándalos previos: el presupuesto y los programas públicos convertidos en cajero automático político, contratos condicionados a moches multimillonarios y el aparato judicial operando como garrote contra quien se sale del libreto. 

No es solo un gobierno corrupto; es un sistema que perfecciona la depredación: si pagas, funcionas; si te niegas, te aplastan.

Con nombre y apellidos

Desde la irreverencia, lo que deja el video del Dr. Israel Valdés es la imagen del gobierno de Morena y Americo Villarreal que ya ni se molestan en disimular el método: piden 110 millones como si fueran propina, cancelan contratos como castigo, exhiben a la víctima como delincuente y presumen que el “peso del Estado” sirve para matar zancudos, no para proteger ciudadanos.

En un Tamaulipas donde empresarios que denuncian al crimen organizadora gobernador e incluso militares y terminan ejecutados, sus videos se convierten en testigos mudos en las redes, la mesura de Valdés al no pronunciar nombres es, en sí misma, una prueba del terror que inspira el poder que dice gobernar “en nombre del pueblo”. 

Lo que él describe no es un conflicto aislado: es la radiografía cruda de un gobierno de Morena en franca decadencia, donde la lealtad se mide en moches y la disidencia se responde con arraigos, carpetas y, casi siempre, balas, ninguna para los aliados del crimen organizado.

Con informacion: @Redes/medios/

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