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viernes, 16 de enero de 2026

«SOBRE AVISO NO HAY ENGAÑO»: «FUNCIONARIA de COAHUILA PRESUME BOTE SI USAS la PALABRA «CHIRIGUILLO».. el Estado que los produce no puede garantizar seguridad, ni justicia, ni igualdad y de pronto se pone exquisito con los adjetivos.


En pleno siglo XXI, Coahuila acaba de descubrir que el verdadero problema del estado no es la violencia, ni la corrupción, ni la pobreza: es la gente que dice “chirigüillo” en redes sociales.

Porque, según la burocracia iluminada, si metemos a un par de tuiteros a hacer trabajo comunitario por decir una palabra clasista, mágicamente vamos a corregir siglos de desigualdad estructural. El narco, la colusión policial, los municipios quebrados y las fosas clandestinas pueden esperar; primero lo urgente: el diccionario.

La titular de la Dirección para Promover la Igualdad y Prevenir la Discriminación, Patricia Yeverino, nos viene a decir, con tono de regaño pedagógico, que “chirigüillo” puede ser discriminatorio, que es “negativo” y “estigmatizante”, y que hay que “cuidar el lenguaje”. Todo muy correcto, muy políticamente impecable… siempre y cuando uno viva en un país nórdico y no en un estado donde a la gente la desaparecen, la extorsionan y la reclutan niños a los 13, mientras el gobierno presume códigos penales inclusivos.

El Artículo 239 del Código Penal de Coahuila castiga actos de discriminación con prisión de tres meses a un año. Suena duro. Suena moderno. Suena progresista. Suena también a que es mucho más fácil citar artículos y dar entrevistas que irte a parar a la Fiscalía a denunciar a un comandante que extorsiona migrantes o a un alcalde que divide contratos entre sus cuates. Para eso no hay conferencia de prensa ni “invitación a hablar con respeto”.

El discurso es quirúrgico con las palabras, pero ciego con las estructuras. El Estado que no puede garantizar seguridad básica, ni justicia básica, ni igualdad material básica, de pronto se pone exquisito con los adjetivos. Eso sí, “hasta el momento no han recibido quejas o denuncias por el uso discriminatorio de esa palabra”. O sea: no hay casos, pero ya hay cruzada moral. No hay víctimas formales, pero ya hay narrativa. Es la burocracia de la corrección política: primero el boletín, luego vemos si el problema existe.

Yeverino tiene razón en algo: el clasismo mata, y el lenguaje no es inocente. Pero el clasismo institucional no está en la palabra “chirigüillo”: está en los presupuestos, en quien accede a justicia, en quién termina en la cárcel y quién cena con el gobernador; en quién se queda sin agua mientras a parques industriales no les falta ni gota. Criminalizar el lenguaje sin tocar el sistema es como prohibir la palabra “hambre” en colonias donde la gente no tiene para comer. Muy respetuoso, muy inclusivo… y profundamente hipócrita.

Además, la campaña viene con sermón de redes sociales: “evitar ser parte de la comunidad y del odio en redes sociales”. Traducido al dialecto oficial: critica, pero con cariño; insulta al poder, pero con lenguaje no violento; señala la desigualdad, pero sin usar palabras feas. Ese es el truco: disfrazar control del discurso de política antidiscriminación. Si la palabra molesta al funcionario, es odio. Si la política del funcionario condena a miles a la precariedad, es “complejidad del contexto”.

Mientras tanto, el propio Estado coahuilense lleva años produciendo “chirigüillos” a granel: salarios de miseria, contratos basura, colonias sin servicios, empleos sin derechos. Y después se ofende porque alguien se atreve a nombrar, con desprecio, lo que el gobierno fabrica con presupuesto. No quieren que se use la palabra; no porque les duela el clasismo, sino porque no soportan que se exhiba la desigualdad que administran.

La invitación oficial es “hablar desde el respeto”. El problema es que el respeto no se decreta, se construye. Y se construye dejando de tratar a la ciudadanía como menor de edad lingüística mientras se le trata como desechable en la práctica. Si el gobierno quiere que desaparezca “chirigüillo” del vocabulario, tiene dos caminos: o lo persigue penalmente en redes… o deja de producir condiciones materiales que hacen posible que esa palabra exista y tenga sentido.

Pero claro, lo segundo implicaría incomodar a quienes no se llaman “chirigüillos”, sino “licenciados”, “diputados”, “empresarios”, “proveedores del estado”. Y a esos nadie los va a llevar a hacer trabajo comunitario por discriminar, porque su discriminación viene en forma de presupuesto, decreto y licitación amañada. Esa no se castiga: se aplaude y se inaugura con moño tricolor.

En resumen: que sí, que “chirigüillo” es clasista y merece crítica. Pero cuando el Estado que te pide “lenguaje respetuoso” es el mismo que tolera, reproduce y se beneficia de la desigualdad que esa palabra refleja, el problema no es el adjetivo. El problema es el funcionario que se indigna por el insulto, pero no por el infierno que lo hace posible.

Con informacion: ELNORTE/

«CONTARON MAL los VOTOS»: LA «TREMENDA CORTE de JUSTICIA RESOLVIÓ TREMENDO CASO con TREMENDO ERROR»…lo reconoce y lo llaman inconsistencia.


En su cuarto día en el cargo, el flamante secretario general de acuerdos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Daniel Álvarez Toledo, logró lo impensable: contar mal los votos. Cuatro en contra, cinco a favor, o ¿era al revés? Lo cierto es que el máximo tribunal del país tuvo que salir, horas después, a publicar un comunicado estilo “ups, fue una inconsistencia”.

El nuevo notario de las confusiones debutó con una pifia que hasta un estudiante de primaria habría detectado. Pero, en la SCJN, los errores no son fallas: son “inconsistencias”; y los comunicados institucionales, manuales avanzados de control de daños.

El numerito ocurrió en la contradicción de criterios 223/2025, sobre la pensión retroactiva para trabajadores de la CFE. Mientras los ministros debatían con solemnidad y tecnicismos, el secretario daba por aprobada una propuesta que había perdido. Aplausos, cierre de sesión y todos a casa… hasta que alguien notó que las matemáticas no cuadraban.

La Corte corrigió más tarde la metida de pata, asegurando que el acta se ajustará “el próximo lunes”. Un eufemismo judicial para decir: “Lo arreglamos después, total nadie se fija en los votos”.

Pero, ¿qué podía salir mal? Es la misma corte donde cada semana se improvisan criterios, se enredan jurisprudencias y se pierde la cuenta de cuántas contradicciones se han inventado. Entre ministros que discuten de memoria y secretarios que cuentan con los dedos, la justicia mexicana parece más una escena de comedia que el máximo tribunal del país.

En resumen: nueva administración, mismos ridículos. Y este apenas era su cuarto día, que nos remiten a aquellos inolvidables episodios de «La Tremenda Corte de Tres patines, que siempre resolvía tremendos casos»

Con informacion: ELNORTE/

«SI FUNCIONAN los ACORDEONES»: «JUEZ RECOMENDADO por GOBERNADOR de N.L habia dejado en LIBERTAD a GENERADOR de VIOLENCIA con TODO y TATUAJES en DICIEMBRE de 2025″…el maleante es el de la izquierda, el de la derecha también.


El Juez Segundo de Distrito en Materia Penal de Nuevo León, Luis Gerardo Esparza Rodríguez, no salió de una carrera judicial impoluta ni de una vocación de justicia social, sino del acordeón electoral que afinó el gobernador Samuel García cuando se metió a promover a sus propios prospectos durante la pasada elección judicial. De ese listado salieron nombres tan alineados a Movimiento Ciudadano que cualquiera juraría que más que jueces, eran militantes con toga.

Y de ese acordeón, Esparza tocó su mejor solo en diciembre pasado: otorgar un amparo definitivo a Joel Rodolfo Ramones Barba, alias “El Rodo”, señalado como líder de «Los Rodos», con un largo prontuario de violencia y delitos en el estado. La resolución —amparada en una épica interpretación de “reconocimiento de inocencia”— abrió la puerta del penal y, con ello, el compás de la impunidad que tanto ritmo trae en Nuevo León.

Porque “El Rodo” no es precisamente un santo mal juzgado: la Fiscalía lo tiene como autor intelectual y material de un ataque armado en 2016 que dejó dos muertos; estuvo preso en el Topo Chico y el Cereso de Apodaca; y tiene más reincidencias que un político con fuero moral. Aun así, con el papel mágico de Esparza, el presunto homicida salió libre justo en diciembre. Todo legal, todo “fundado y motivado”, como diría el propio Consejo de la Judicatura.

Pero el milagro le duró poco: el 2 de enero, el flamante exreo volvió a las andadas con un ataque en Apodaca, acabó herido, detenido otra vez, y alegando que no podía cumplir con la firma mensual porque estaba “hospitalizado”. Ahora busca un nuevo amparo, cortesía de los jueces que creen que la realidad se corrige con sellos y membretes.

Lo curioso —o más bien preocupante— es que, como se advierte, el juez del acordeón naranja fue, hasta antes de su salto al poder judicial, coordinador jurídico de Movimiento Ciudadano en el Congreso local. Es decir, hombre del gobernador, juez por recomendación del mismo grupo político al que ahora se acusa de reventar las reglas del juego judicial desde dentro.

Así que la historia se cuenta sola: Samuel tocó la música, Esparza movió los dedos, y el capo bailó hasta la puerta. Nuevo León, mientras tanto, mantiene la tradición: las rejas se abren al compás de la política, no de la justicia.

Con información: EL NORTE/

EN «2026 es el 26 y… SI MEJOR CALIFICAN HUACHICOL,IMPUNIDAD y DESAPARECIDOS ?»: «APROBACION de CIUDADANOS a AMERICO ACTUALIZA CALENDARIO con la MISMA MEDIOCRIDAD RECICLADA»…otra vez en el basurero estadístico.


La foto fija de 2026 solo confirma que Américo Villarreal y su aprobación ciudadana no cambió de año: nada más se le actualizó el calendario a la misma mediocridad reciclada.

La tabla de “deshonor”

Tamaulipas sigue estacionado en la desaprobación de gobernados, el lugar 26 de 32 gobernadores del pais y con 36.3% de ciudadanos aprobando su desempeño ,parece ya un mueble fijo del sótano: cambian las casas encuestadoras, cambian los logos, y Américo sigue siendo el rey… pero del basurero estadístico.

Déjà vu demoscópico

Lo verdaderamente inquietante no es que la aprobación sea malisima en un estado en muy mal estado, sino que es copypaste, de copia y pega d ella de 2022, 2023, 2024 y 2025…el script sigue igual, con Américo coleccionando últimos lugares en distintas encuestadoras como si fueran estampitas del fracaso.

Da igual si la ficha técnica dice México Elige, Mitofsky o Demoscopía o Factometrica: el resultado para Tamaulipas es versión extendida de “Reprobado”, un circulo vicioso en el que el gobernador se especializó en convertir expectativas en piñata y luego darle con los ojos vendados

Pero y…si midieran trafico de huachicol ?

En una encuesta honesta, el primer rubro sería “Huachicol institucional”: ahí varios mandatarios competirían cerradísimo, pero Américo entraría nominado al primer lugar nacional por su colusion y permisividad tóxica como socio de carteles en este negocio,donde militares en aduanas han sido parte del entramado criminal,tan solo basta atender los datos para desmontar sus relatos.

Complicidad con el crimen

Si el reactivo fuera “complicidad con el crimen”, muchos gobernadores se pelearían el 100%, porque entre abrazos, pactos tácitos y zonas liberadas, el mapita de México ya parece menú degustación de cárteles.

Tamaulipas jugaría en casa: narcopolítica normalizada, rutas calientes y silencios oficiales, mientras las encuestas solo preguntan “¿aprueba su trabajo en general?”, como si la guerra se midiera con caritas felices.

Impunidad y desaparecidos

En “impunidad”, casi todos sacarían diez redondo, pero Americo ya es el segundo lugar nacional en investigaciones que no avanzan, expedientes que hibernan y fiscalías que solo se despiertan para filtrar carpetas contra opositores.

Y es que en el indicador “desaparecidos”, el ranking es obsceno:estados en malísimo estado donde desaparecer equivale a morir, minimizado con cifras de terror maquilladas en boletines, donde la única constante no es la aprobación, sino la gente que falta y un gobierno que se hace el que tampoco aparece.

Con informacion: @Redes/Medios

«LA «ANESTESIA MORAL del MATASANOS»: EL «DOCTOR que RECETA Vs la INFODEMIA HA ENFERMADO GRAVEMENTE a TAMAULIPAS con la IMPUDEMIA»…en el consultorio de Américo, la moral pública está en terapia intensiva, intubada por la complicidad.


Américo Villarreal Anaya,el expriista de cepa que llegó al gobierno de Tamaulipas de la mano de MORENA envuelto en bata blanca y promesas de sanación ,que se vendió como el médico que curaría la corrupción, limpiaría las arterias del crimen y reviviría la esperanza de un estado más lastimado que un campo de batalla,prefirio sumarse al problema en vez de combatirlo y ciudadanos siguen padeciéndo sus efectos, saldo de sus afectos al crimen organziado.

Porque poco mas de 3 años después, el único paciente que parece atender con pasión ha sido su ego humanista-transformador, la enfermedad real —esa gangrena de impunidad, colusión y terror— sigue desangrando al estado como ocurrió ayer tras ser decapitado un policia ministerial en la capital de los poderes, todo mientras él juega a epidemiólogo del discurso.

En el lanzamiento de su fracasado programa de radio ,trans erio que esta al servicio del estado y que pomposamente llamó «Diálogos con Americo», fue casi un monologo sin derecho a replica ,tan solo para hacer perder el tiempo a Tamaulipecos,en vez de aprovecharlo para dar respuesta puntual a todas las acusaciones que pesan en su contra y que lo han convertido en un narcopolítico y no solo el,gran parte de su gabinete.

Y es que, ahora resulta que el problema no son las balas ni las fosas ni los levantones. No: el enemigo público número uno es la «infodemia», palabra que Villarreal mastica con la solemnidad de quien acaba de descubrir el fuego. 

A su juicio, los periodistas (…que no viven de la paga mensual del gobierno), los ciudadanos y las plataformas que exhiben vínculos entre su gobierno y las células criminales son los peligrosos portadores del virus. Pero su diagnóstico no convence ni al becario más ingenuo de su gabinete. Porque lo que Tamaulipas padece no es exceso de información, sino la escasez de vergüenza de un mandatario que prometía cambio y fue enroque de bandidos en pugna eterna por el trafico de huachicol y que deberian estar presos los dos, no solo uno.

Mientras el “doctor” sermonea sobre ética informativa, los números lo contradicen con brutalidad forense: más de 13,600 desaparecidos, el segundo lugar nacional de 133 mil personas no localizadas, y una maquinaria criminal que opera con la naturalidad de una dependencia más del Estado.

Los cárteles levantan, ejecutan y hasta dejan “mensajes didácticos” sobre los cuerpos, como si fueran pizarrones del terror, y el gobernador responde con metáforas sobre la saturación mediática. El síntoma está ahí, pero Villarreal prefiere recetar silenciadores.

La verdadera pandemia que azota a Tamaulipas tiene otro nombre: impudemia. Es el virus de la impunidad y el descaro institucional. Es esa epidemia sin vacuna que permite que funcionarios pacten con sicarios, que los ministeriales caigan ejecutados y que los culpables —los de verdad, no los de Twitter— nunca sean llamados a declarar. En el consultorio del doctor Américo, la moral pública está en terapia intensiva, intubada por la complicidad.

Lo más cínico es que su estrategia comunicacional parece diseñada por un gabinete de negacionistas que tiene ayuda de la prensa de prepago, la de sobre amarillo: no importan los desaparecidos ni los testimonios ni los reportajes documentados; lo importante es generar alergia al periodismo. Porque si logran que la gente deje de leer, tal vez también dejen de ver los cuerpos.

Tamaulipas no necesita médicos del discurso. Necesita cirujanos de la verdad, epidemiólogos del Estado de Derecho, especialistas en limpiar la sangre seca de las carpetas congeladas. Y mientras eso no ocurra, el único virus que seguirá propagándose es el que el doctor prefiere no diagnosticar: la impudemia moral de su propio gobierno.

Con informacion: MEDIOS/REDES/

«OTRA VEZ la RULETA MACABRA ?»: «ESTRATEGIA que IBA ser de INTELIGENCIA y TERMINÓ en TIROTEOS de PUEBLO VAQUERO del VIEJO OESTE ACABÓ con VIDA de ESTUDIANTE en CULIACAN»…ojivas pueden contar la historia una vez confrontadas balísticamente con armas oficiales.


Otra vez, la estrategia del «topon,la persecucion y el tiroteo», que parece ser la única o la mas recurrente, demostró la precisión quirúrgica, pues esta semana, “criminales en fuga” sobre una avenida de Culiacán envueltos en enfrentamiento con la Guardia Nacional,dejó como saldo trágico la muerte de Fernando Alan, un estudiante de Derecho de 23 años que venía de la escuela, y herida Rosa Guadalupe, su acompañante.

Los disparos volaron a las cuatro y tantos de la tarde, entre coches y sirenas, en plena colonia Tierra Blanca. Un Honda perseguido, un Mazda atravesado, y la clásica escena de balazos a discreción bajo el sello de la Guardia Nacional, que últimamente encuentra más civiles que delincuentes.

La Comisión Estatal de Derechos Humanos tuvo que aparecer, como siempre, a limpiar el tiradero moral con comunicado en mano, exigiendo claridad, transparencia y, si no es mucha molestia, que alguien explique por qué un estudiante terminó convertido en “daño colateral”. Lo de siempre: la autoridad promete investigar, mientras el expediente de las “versiones encontradas” se infla junto con la desconfianza.

Si se confirma que fue un error —otra bala perdida del orden público—, este sería apenas el segundo caso admitido por las autoridades. Pero ya sabemos que en Sinaloa, los errores se acumulan como si fueran parte del protocolo. Al final, el presidente de la CEDH, Óscar Loza Ochoa, pidió algo tan básico como incómodo: que se le devuelva el buen nombre al muchacho. Un “buen sabor de boca”, dijo. Como si se pudiera endulzar el sabor metálico de la tragedia con una disculpa institucional.

Quien lo mató

“Con la precisión con la que se reconstruye un crimen, basta un análisis pericial serio de la escena para que las ojivas cuenten la historia: confrontadas balísticamente con el parque de las armas oficiales, señalan al responsable sin margen decente para la duda. En un caso como éste, no hace falta demasiada imaginación, hace falta voluntad de seguir la trayectoria de cada disparo hasta el gatillo que lo soltó.”

Con informacion: NOROESTE/

«NO solo EE.UU, YA NADIE QUIERE ESO»: «MIENTRAS MEXICO OFRECE RESULTADOS GRADUALES los CARTELES ENTREGAN RESULTADOS CONCRETOS y VERIFICABLES TODOS los DIAS»…ya basta de hacer lo que pueden, circunstancias apremian hacer lo necesario.


El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acaba de dejar en claro en un comunicado que México debe mostrar “resultados concretos y verificables” y que es inaceptable el avance gradual en el desmantelamiento de cárteles.

El pronunciamiento de Rubio esta respaldado por la evidencia diaria,muertos y mas muertos,mas de 32 mil asesinatos en 2025 y mas de 133 mil desparecidos han convertido a Tamaulipas, en segundo lugar nacional de la barbarie y a todo Mexico en una fabrica de NO LOCALIZADOS en medio de la brutal descomposición de gobiernos,particularmente de MORENA,aunque el crimen nos es quisquilloso a la hora de cooptarlos a todos.

Washington exige resultados mientras en México seguimos en el circulo vicioso sexenio tras sexenio y con los últimos siete años de brutal descomposicion de acuerdo con el atlas del horror.

El progreso ha sido invisible desde que se declaro la guerra al narco: 18 años de “avances graduales” que solo avanzan hacia más muertos, más desaparecidos y más cárteles con logos nuevos y franquicias internacionales. 

Gradual ha sido también el crecimiento del crimen organizado: de narcotráfico nacional a holding trasnacional, con servicio de exportación incluido.

Con informacion: ELNORTE/