Nada nuevo bajo el sol de Sinaloa: 2026 arrancó con la misma coreografía de plomo, sirenas y boletines de “ya se investiga”, mientras la seguridad real sigue en calidad de mito urbano porque autoridades sin distingo de uniformes no han sido capaces de cumplir su principal obligación, incluso por encima de capturas,la de brindar seguridad en su integridad y bienes de ciudadanos.
La “normalidad” en Mazatlán
- En el fraccionamiento Alborada, un hombre queda tendido en la calle San Alejandro y otro se debate entre la vida y la muerte, como si estrenaran año con saldo rojo de costumbre.
- La escena es la de siempre: cinta amarilla, patrullas posando y paramédicos que llegan a recoger lo que la estrategia no quiso prevenir.
Bacurimí, mismo libreto
- Horas antes o después, da igual, en Bacurimí rafaguean una Nissan Frontier y el resultado es un muerto más y varios heridos, otra camioneta cribada para la estadística de “hechos aislados”.
- La carretera a Culiacancito se convierte en galería de casquillos, pero el guion oficial repetirá que se reforzarán los operativos, como si no se llevaran repitiendo desde sexenios.
Hospitales en modo trinchera
- En la puerta del Hospital General de Culiacán, dos hermanos son baleados junto a la farmacia, porque en Sinaloa ni los hospitales logran ser zona neutral.
- La Guardia Nacional termina dando primeros auxilios a las víctimas que el Estado no supo proteger, demostrando que la seguridad llega siempre después de las balas.
Año nuevo, estrategia vieja
- En dos días van ya más de una decena de asesinados en el estado, pero la narrativa oficial sigue enamorada de las “capturas relevantes” y los operativos mediáticos de alto impacto que NO IMPACTAN.
- La prioridad real parece ser la foto del detenido, no que la gente pueda ir a la farmacia, manejar una camioneta o caminar por su fraccionamiento sin jugar a la ruleta rusa.
Seguridad que no asegura
- Estos ataques encadenados son el recordatorio incómodo: la estrategia presume números y conferencias, pero falla en lo básico, que es cuidar cuerpos y bienes de ciudadanos antes que trofeos para la conferencia de mañana.
- Sinaloa entra a 2026 como salió de 2025: con pólvora en el aire, familias en urgencias y un gobierno que insiste en que todo va conforme al plan, sin aclarar que el plan, al parecer, es que nada cambie.
Con informacion: NOROESTE/

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