En la primera semana de este 2026 y en medio de que hay preocupaciones por el crecimiento de la deuda del país, el gobierno del llamado segundo piso encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, emitió nueva deuda externa en dólares.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público,dependencia a cargo de Edgar Amador, la operación consistió en la colocación de tres nuevos bonos de referencia por un monto total de 9 mil millones de dólares.
Que significa en español llano.
Esta nueva deuda externa es básicamente seguir pateando la cubeta: el gobierno sale a fiar en dólares mientras Hacienda presume que “todo va bien”, pero en la calle eso se traduce en más presupuesto tragado por intereses y menos lana para lo que sí se ve y se toca.
La nueva deuda al detalle
- El gobierno de Claudia Sheinbaum colocó tres bonos en dólares por 9 mil millones: uno a 8 años (5.625%), otro a 12 años (6.125%) y otro a 30 años (6.75%).
- La deuda total del sector público ya ronda los 18.26 billones de pesos y equivale a 51.7% del PIB, según Hacienda.
- Solo el costo financiero de la deuda —intereses y comisiones— se comió 1.07 billones de pesos de enero a noviembre de 2025, 11.2% más en términos reales que el año previo.
Traducido a nivel de calle
- 1.07 billones de pesos en intereses es dinero que no se va a hospitales sin medicinas, escuelas sin techo o banquetas que parecen trinchera; es pagarle al banco para no dejar de deberle.
- Cuando Hacienda dice que la deuda “es sostenible” y que el costo financiero “está por debajo de lo programado”, en barrio eso se lee así: “salimos a deber más, pero tranquilo, todavía nos siguen prestando”.
- El país trabaja, cobra más impuestos y presume recaudación récord, pero una tajada cada vez más grande se pierde en el hoyo negro de los intereses, sin que eso se traduzca en un camión que pase a tiempo o en una patrulla que llegue cuando la llamas.
La trampa del fiado “responsable”
- “Manejo activo de pasivos” es cambiar deuda vieja por deuda nueva con otro plazo y otra tasa: como pagar una tarjeta con otra y anunciarlo como estrategia financiera avanzada.
- “Condiciones financieras restrictivas” significa tasas altas y mercados que cobran más caro; aquí abajo significa que el gobierno paga más por el mismo crédito, mientras la narrativa oficial repite que es “por el bien de la estabilidad”.
- El cuento de la “política fiscal responsable” se apoya en que la deuda no se ha salido del renglón, pero omite que se normalizó vivir al fiado: cada sexenio promete futuro y hereda mensualidad.
El mordisco invisible al presupuesto
- El saldo histórico de la deuda crece 3.3% real anual y el costo financiero 11.2%; esa brecha es la mordida silenciosa: no es que debamos muchísimo más, es que nos está saliendo más caro seguir debiendo.
- Cada punto de recorte que ves en Cultura, mantenimiento urbano o programas locales es, en parte, el pago de esa factura a los tenedores de bonos que ni viven aquí ni pisan el transporte público.
- En resumen: arriba celebran la colocación exitosa de bonos; abajo, la fiesta es que el drenaje sigue tronado, el salario no alcanza y, aun así, ya estás invitado —a fuerzas— a pagar la ronda de intereses de las próximas décadas.
“Bien entracalado”: la fotografía del momento
- Con bonos a 30 años, varias generaciones quedan amarradas a decisiones tomadas en una oficina que se vende como técnica, pero que tiene un efecto muy concreto: menos margen para corregir el desastre cuando truene algo gordo, sea una crisis, un huracán o un desplome de ingresos.
- Decir “Gobierno bien entracalado” no es insulto, es descripción presupuestal: más de la mitad del pastel del PIB ya está comprometida, y aun así la propaganda vende estabilidad como si endeudarte para pagar intereses fuera una historia de éxito, que no la chi…flen,que es cantada.
Con informacion: PROCESO/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: