Tras las vacaciones de Navidad y Fin de Año, no fue el crimen organizado el que pintó de rojo la temporada, sino los accidentes carreteros provocados por el mal estado de las principales rutas y la falta de modernización de estas en Tamaulipas. El saldo fue de al menos 30 personas fallecidas en 90 percances, ocurridos en su mayoría durante diciembre de 2025 y los primeros cuatro días de enero de 2026.
Al respecto, el Secretario de Salud de Tamaulipas, Vicente Joel Hernández, informó que en hospitales del Estado atendieron a cerca de 200 personas lesionadas a causa de choques.
Aunque decenas de kilómetros de las carreteras en Tamaulipas cuentan con enormes baches y carpeta asfáltica desgastada ante la falta de mantenimiento, ,Luis Gerardo Gonzalez,el Coordinar de Protección Civil de Tamaulipas atribuyó tantos accidentes y muertes al factor humano.
«Pero, bien sabemos las carreteras están en buen estado, más sin embargo, yo creo que es el factor humano, la velocidad, la falta de cultura, la fata de conocer las indicaciones que nos dan los tramos carreteros»…Luis Gerardo Gonzalez.
Accidente. Qué palabra tan cómoda, tan lavamanos del vocabulario público. “Accidente” suena a azar, a mala suerte, a un choque entre dos descuidos en el mismo minuto y el mismo kilómetro, como si el universo jugara con cronómetros torcidos. Pero no: lo que ocurrió en las carreteras de Tamaulipas durante las fiestas decembrinas no fue fortuito, fue previsible. Y lo previsible, cuando se repite año con año, lleva otro nombre: negligencia.
Tras las vacaciones de Navidad y Año Nuevo, los titulares le ganaron a balaceras y emboscadas del crimen organizado. La sangre esta vez corrió por el asfalto cuarteado de las autopistas. Al menos treinta muertos en noventa “accidentes”, según el conteo oficial, y casi doscientas personas heridas. El saldo de una infraestructura envejecida y una administración que repite el guion: culpar al factor humano como si los baches, los tramos sin iluminación y los kilómetros de carpeta deshecha fueran actos de voluntad individual.
El Secretario de Salud y el Coordinador de Protección Civil ofrecieron cifras a medias, declaraciones difusas y la consabida evasiva. “No tenemos todavía una cantidad específica”, repiten, como si la contabilidad de cuerpos dependiera del clima. Y mientras tanto, los autobuses, los tráileres y los autos particulares se estrellan no contra el destino sino contra la desidia.
Porque “accidente”, en este contexto, suena más a coartada que a descripción. Es una forma elegante de decir nadie es responsable. Pero cuando el pavimento cruje, los señalamientos apenas se leen y las autopistas se vuelven trampas colectivas, el lenguaje también miente. No fue el crimen organizado el que tiñó de rojo la temporada, fue la coincidencia calculada entre la omisión y el abandono.
Con informacion: ELNORTE/

Buen reportaje.
ResponderBorrarToda la infraestructura de caminos y carreteras en México estan de la fregada gracias a “la transformación “ del partido/cártel político Morena🤡🤢
Y no nomás las carreteras, también hospitales, escuelas, etc🤮
En fin.