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jueves, 2 de julio de 2026

EL «FIN de MORENA?: MAGENTA PRELUDIA DESMANTELAMIENTO de ORGANIZACIÓN POLÍTICA y CRIMINALMENTE ORGANIZADA»… se fueron por la brecha y se van a ir por el chorro.


Cualquier duda está despejada. Cualquier sospecha de negociación con “testigos protegidos” está confirmada. Más allá de capturar a políticos ligados al crimen organizado, el gobierno del presidente Donald Trump apunta hacia México con un claro objetivo: desmantelar y proscribir a Morena, el partido político que desde 2018 en que asumió el poder en este país impuso un narcoestado, a cambio de que los cárteles apoyaran al partido guinda a mantenerse indefinidamente en el poder.

Nada de esto es especulación. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) anunciaron el martes un paquete de acciones para combatir el huachicol fiscal, sus vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación y su capacidad para financiar con el dinero ilícito las campañas políticas electorales del partido de Andrés Manuel López Obrador. Nada que no se sepa, pero ya puesto en blanco y negro, como un claro objetivo de la Casa Blanca.

Las oficinas dependientes del Departamento del Tesoro norteamericano anunciaron ayer diversas acciones para combatir los esquemas de contrabando de combustible, vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación, sancionando a líderes y advirtiendo que ese cártel incide en la política electoral mexicana.

La redacción del documento de la OFAC y del FinCEN no puede ser más claro. Dice textualmente: “Los cárteles utilizan las ganancias ilícitas de la venta de combustible para realizar pagos en efectivo a campañas políticas y medios de comunicación mexicanos, con el fin de ayudar a elegir a políticos mexicanos corruptos dispuestos a colaborar con los cárteles para controlar puestos administrativos clave en el Gobierno. Esto facilita las operaciones de contrabando de combustible y el acceso a contratos estatales para lavar las ganancias ilícitas de estos esquemas y otras actividades delictivas”.

Con esta sentencia, el gobierno norteamericano define a la Santísima Trinidad del narcoestado mexicano: dinero en efectivo del huachicol fiscal, manejo de ese dinero a través de cárteles y desvíos para pagar con ese dinero ilícito las campañas electorales para encumbrar gobernadores y funcionarios que les faciliten sus actividades delictivas, incluyendo la fabricación del mortal fentanilo. De hecho, incluye un nuevo factor: el pago con ese mismo dinero a medios de comunicación.

Después de conocer este comunicado, el que debió salir corriendo de la Secretaría de Educación es Mario Delgado, el que fuera presidente de Morena de noviembre de 2020 a septiembre de 2024. Él fue -en complicidad con el entonces director de aduanas Ricardo Peralta- quien diseñó la estrategia de la dispersión de ese efectivo huachicolero a los candidatos morenistas, empleando como su embajador al violentamente desaparecido Sergio Carmona Angulo.

Sin duda, esa dedicatoria va también para Andrés Manuel López Beltrán -el ya insostenible Andy- el eje que apoyado sobre su poderoso apellido gestó en Pemex el esquema del “Modus OperAndy” para facilitar el contrabando de combustibles, de la mano de Daniel Asaf y de Marcos Herrería. La mayoría de los cómplices de los permisos falsificados salieron de la llamada Ayudantía Presidencial, que coordinaba Daniel Asaf, el amigo íntimo de Andy.

También debe estar más que preocupado Audomaro Martínez, el director del Centro Nacional de Inteligencia en el sexenio lopezobradorista, porque fue él quien orquestó las complicidades de la Secretaría de la Defensa en la protección al huachicol fiscal, a través de su compadre, el General Luis Crescencio Sandoval.  De hecho, personajes muy cercanos a ambos fundaron una empresa para vender huachicol a los gobiernos morenistas en una docena de estados.

Y ni que decir de Adán Augusto López, el ex secretario de Gobernación y ex gobernador de Tabasco, padrino de Hernán Bermúdez Requena, uno de los jefes del cártel de “La Barredora”, acusados de ser los líderes en el tráfico de huachicol en el sureste.

Pero lo que de vedad se asoma en esta nueva amenaza es que, más allá de nombres, van por el partido que utilizó los dineros huachicoleros para encumbrarse y perpetuarse en el poder.  Y ese partido es Morena. Buscan exhibir -aunque a mayor escala- un caso similar al de las corruptelas del Partido Socialista Obrero Español -PSOE-, de su ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero y de sus hijas, con los préstamos a la empresa de aviación Plus Ultra en Venezuela.

Quizás por lo contundente del documento, la presidenta Claudia Sheinbaum acabó por citar ayer mismo por la mañana a su fiscal Ernestina Godoy y a su Secretario de Seguridad, a Omar García Harfuch. Buscaba evaluar los alcances reales de una advertencia que, por la redacción de ese texto, da lugar a pensar que el caso ya está armado, sólo esperando el momento para ser detonado.

Y ese caso va desde la posible detención por la fuerza de Rubén Rocha Moya, cuya fecha límite para cumplir con el tratado de extradición ya venció. Y la falta de respuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum, ignorando la petición norteamericana “por falta de pruebas” ya cansó a Washington. En la Casa Blanca sienten que el juego no es en piso parejo. Por eso, la amenaza de la OFAC y del FinCEN. Por eso, también el anuncio de que el presidente Donald Trump va a cancelar el tratado comercial. En la sospecha de lo que viene se incluye también la posibilidad de que un gran banco, que opera en México, sea acusado de facilitar el lavado de dinero del huachicol. Y hasta ahora, los dardos apuntan al Banco del Bienestar, en el que Morena consumó más de 259 mil transacciones en los días álgidos de las campañas electorales del 2024.

La presidenta Claudia Sheinbaum tendría que ver, con mayor preocupación, los mensajes enviados esta semana desde Washington. Porque son ya declaraciones abiertas de una guerra política, financiera y de seguridad, que está a punto de iniciarse en cualquier momento.

Por lo pronto, los reportes del número de morenistas dispuestos a ser “testigos protegidos” a cambio de que les cuiden a sus familias y algunas de sus posesiones, crece por horas. ¿Quedará alguien para cerrar la puerta? ¿Habrá alguien que entregue las llaves de Morena?

Con informacion: CODIGO MAGENTA/

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