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martes, 21 de julio de 2026

«NO, NO son lo MISMO, son PEORES: CONDUCTA POLÍTICA y CRIMINALMENTE ORGANIZADA de AMERICO SOLAPANDO la EXTORSIÓN deja VER que el JEFE de la DEA se QUEDÓ CORTO»… la Chispa y Cárteles pusieron a su servicio a blandengue.


En Tamaulipas la extorsión es deporte exclusivo del crimen organizado y de un gobierno gobernado por criminales: es política pública no escrita y modelo de negocios de ambos, con foto oficial del mandatario de Morena, Américo Villarreal, posando junto a Mario Guitián Rosas, el lugarteniente formado en el Ejército Mexicano y deformado en el CDG, que hizo de la actividad extorsiva un imperio político y criminalmente organizado de la mano del Cártel del Golfo en Reynosa, sostenido por todos aquellos que sí se soban el lomo y tienen que pagar cuota, si chivatean, se mueren y si acusan al gobernador, también: “Juan te llamas”.

La “extorsión disfrazada” que todos conocen

Asi ocurre en Reynosa,lo mismo que en Matamoros o Ciudad Mante el crimen no solo cobra piso, además decidió convertirse en proveedor exclusivo de papa, huevo, carbón, cigarros y cerveza, imponiendo un monopolio criminal que todos acatan y nadie se atreve a denunciar, pues saben de la colusion estatal tal y como fue denunciada por Breitbart desde 2022 a la llegada de Morena y Americo Villarreal.

Los comerciantes del Sur de Tamaulipas también sintieron lo duro y lo tupido tras ser nombrado Américo como gobernador, como cita REFORMA.

Ni se diga Ciudad Victoria, la capital de los poderes que no pueden, donde su aliado, el Cártel del Golfo de Alfredo Cárdenas, alias “El Contador”, decide quién paga y quién muere cuando se niega a pagar.

La situación es tan grave que ciudadanos inermes piden ayuda al cártel en vez de al gobierno y sus autoridades, que no gobiernan y no tienen autoridad, incluida la moral.

Un negocio redondo del crimen y gobierno criminal

Todos tienen prohibido comprar con otros proveedores, obligados a pagar sobreprecio por mercancía de tercera “a precio de primera”, mientras el margen de ganancia se les reduce a tres o cuatro pesos y los delincuentes se llevan hasta 20 por kilo.

Cuando algún negocio se atreve a comprar fuera del circuito bendecido por el cártel, aparece un “negociador” escoltado por hombres armados que secuestran de facto al dueño y le imponen una multa de 80 mil pesos, so pena de cierre forzoso o muerte si no paga “a la brevedad”.

El cierre y despojo de la frutería Vaneliz terminó en saqueo, huida del estado y ni siquiera la dignidad de una carpeta de investigación; llamaron al 911 durante el robo y la policía simplemente nunca llegó, pero eso sí, las cifras oficiales presumen que la extorsión “bajó” 62 por ciento.

El estado que abraza a los lugartenientes

Mientras comerciantes huyen sin documentos y sin patrimonio en toda la geografía estatal, el gobernador Américo Villarreal aparece en fotos con Mario Guitián Rosas, alias “La Chispa”, identificado como lugarteniente del Cártel del Golfo en Reynosa, operador de una estructura que controla precios, alcohol, mercados y cobro de piso que ha sido cuestionada por la prensa nacional.

En Tamaulipas se habla de control de precios de carne, huevo, cerveza y hasta conciertos, donde solo se puede comprar y vender con proveedores “autorizados” por el crimen organizado, que decide quién vive del comercio y quién firma su sentencia de muerte,todo en sociedad con el cartel del golfo desde la esfera oficial.

Lo de “extorsión disfrazada” es casi un chiste interno: si el kilo de arroz vale 20, el negocio está obligado a venderlo en 25, con cinco pesos extras que no son para el comerciante sino para la estructura criminal que ya opera como Secretaría de Economía paralela.

En este ecosistema, el gobierno estatal queda retratado como espectador nada simpático: mientras los grupos delictivos fijan aranceles del miedo, las denuncias señalan colusión de autoridades estatales, municipales y judiciales, pero la prioridad institucional parece ser cuidar la imagen del mandatario y exigir disculpas públicas cuando lo vinculan con la delincuencia organizada de la que vive politica y criminalmente secundado por un gabinete putrido.

Dinámica “exitosa” de extorsión a escala nacional

El esquema que se documenta en Tamaulipas no es una excentricidad local, sino parte de una estrategia nacional donde el crimen organizado controla precios de la canasta básica, materiales de construcción, gasolina, transporte y hasta servicios de telefonía en al menos nueve estados.

En Tamaulipas,Michoacán, Guerrero, Veracruz, Durango, Oaxaca, Guanajuato, Morelos y Tabasco se repite la fórmula:bodegas obligatorias, cuotas, cobro de piso y redes de comercios ilegales, donde el consumidor paga más mientras el productor se hunde y el gobierno finge que es “problema de seguridad” y no de captura del mercado por mafias.

Los testimonios describen que si un dueño de tienda no compra en las bodegas del cártel “firma su sentencia de muerte”, y que incluso la gasolina es más cara que en ciudades vecinas porque el transporte y el producto pagan cuota a la delincuencia que tiene harta a la población de todo Tamaulipas,no solo Reynosa.

Productores, comerciantes y transportistas relatan un ambiente de amenaza permanente, sin posibilidad real de denuncia, obligados a pedir ayuda al gobierno federal porque en sus estados, incluyendo Tamaulipas, las autoridades locales no solo están ausentes, no solo son omisas, estan coludidas hasta el tuetano.

Américo, las fotos y el límite de lo que se puede hacer

En paralelo a este control mafioso de mercados, el nombre de Américo Villarreal y de su círculo cercano aparece una y otra vez asociado en investigaciones periodísticas y denuncias a presuntos moches, redes de extorsión y la foto incómoda con “La Chispa”, operador del Cártel del Golfo que controla al Cartel,de acuerdo con la DEA.

No es un detalle menor que, en el contexto de la “extorsión disfrazada” que el cártel practica como deporte en sociedad —y hasta la saciedad— con el gobierno de Villarreal Anaya, se subraye que en el estado donde el gobernador se toma fotos con el lugarteniente del cártel, esa misma organización controla los precios de “todo”: no pagas y te matan, pagas y también, pero eso sí, la autoridad sonríe al lado del operador criminal.

Mientras el mandatario se indigna con los medios que lo vinculan con investigaciones de Estados Unidos y hasta amaga con demandar al influyente diario Los Angeles Times por exhibirlo como presunto traficante de huachicol como esta acreditado ya en investigaciónes en EE.UU que solo aguardan el momento coyuntural.

En tanto, en el territorio que dice gobernar Americo Villarreal, los comerciantes documentan públicamente su salida forzada por la extorsión, sin que la policía aparezca ni por error y cuando aparece es también para extorsionar,robar y secuestrar.

Con un gobernador que abraza y cena como exhibe la foto a lugartenientes del Cártel del Golfo de extracción militar, lo único que se puede hacer contra la extorsión es cambiarle de nombre, maquillar las cifras y esperar que el terror siga sosteniendo la dinámica “exitosa” del cobro de piso en los mercados que el estado dejó en manos del crimen por comodidad politica.

Como se advierte, lastimosamente, en Tamaulipas todo tiene explicación, pero no está en la casualidad, sino en la causalidad.

Con informacion: MILENIO/ BREITBART /ELUNIVERSAL+

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