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lunes, 5 de enero de 2026

«POR QUÉ lo HACEN ?…PORQUE PUEDEN»:»DESCONOCIDOS de CARTEL MUY CONOCIDO EJECUTAN a DIRECTOR de TRANSITO en AGUARUTO el PRIMERO de 2026 de CASI 70 en SINALOA»…todos impunes,estrategia solo aporta cinta amarilla y comunicados de copia y pega.​


En Sinaloa matar policías ya no es noticia, es estadística: casi 70 policias municipales, estatales ejecutados a la carta por el Cártel de Sinaloa, y el Estado sólo aporta cinta amarilla y comunicados de copia y pega.​

Francisco Javier Zazueta Lizárraga, director de Tránsito Municipal, fue asesinado a balazos la mañana de este lunes mientras circulaba a bordo de una camioneta en la sindicatura de Aguaruto, en Culiacán.

El ataque armado fue reportado alrededor de las 7:30 horas sobre el Bulevar Adolfo López Mateos, en el cruce con la calle del Olmo, a la altura del canal. De acuerdo con los primeros informes, el funcionario se desplazaba en una camioneta Toyota Tacoma blanca cuando fue interceptado y atacado a balazos, de carro a carro, por sujetos desconocidos de cartel muy conocido que utilizaron rifles de alto poder.

Casi 70 policías borrados

  • La lista de uniformados asesinados en Culiacán y alrededores ya raya los 70 nombres entre policías activos y ex agentes, convertidos en saldo colateral de la guerra intestina de “dos bandos de la misma banda”.
  • El caso de Luciano “N”, policía municipal ejecutado en pleno Centro, fue el número 66 de ese conteo macabro: murió sin escolta, sin blindaje y sin algo más valioso que las balas, que es voluntad política de proteger a quienes se supone “cuidan” la ciudad.

Impunidad como política pública

  • De esa cauda de casi 70 policías asesinados, no hay un solo detenido emblemático que la Fiscalía pueda presumir con nombre y apellido; el único récord que se rompe es el de la impunidad, mientras los jefes se refugian en el “se investigan los hechos”.
  • El mensaje es transparente como casquillo recién disparado: el cártel siempre los encuentra primero, el Estado siempre llega después, y la justicia nunca llega; la autoridad perdió el monopolio de la fuerza y se quedó con el monopolio del pretexto.

Guerra de bandos, mismo dueño

  • En Culiacán la violencia ya se narra como matemática de plomo: ráfagas un día sí y otro también, desde que la ruptura entre facciones del mismo Cártel de Sinaloa –Chapitos versus viejos aliados– convirtió la ciudad en tablero de vendettas internas.
  • No es guerra de “buenos contra malos”, es pleito corporativo entre accionistas de la misma empresa criminal; cambia el bando que jala el gatillo, pero el resultado es el mismo: policías abatidos, calles acordonadas y un gobierno mirando el reloj.​

El director de Tránsito: otro número

  • El asesinato a tiros de Francisco Javier Zazueta Lizárraga, director de Tránsito Municipal de Culiacán, en Aguaruto, es la escena repetida de hoy: camioneta oficial, comando que intercepta, ráfaga, choque contra un poste, traslado al hospital y “ya no presentaba signos vitales”.
  • Treinta y dos años de servicio reducidos a un párrafo de condolencias y a una promesa hueca de “evitar cualquier forma de impunidad”, mientras los agresores se esfuman sin rostro ni ficha; en la guerra entre bandos de la misma banda, hasta los mandos terminan fungiendo como chatarra política.
  • En la capital sinaloense, la temporada navideña cerró con 126 muertos en 22 días y esa línea de sangre donde los casi 70 policías asesinados no son anomalía, sino evidencia de que el crimen manda la agenda y el gobierno sólo administra la escena.
  • Sinaloa entra al nuevo año con la misma ecuación absurda: más operativos, más escoltas para la élite y más policías cayendo como blancos fáciles, mientras la guerra de bandos del mismo cártel se come la ciudad y nadie –en serio nadie– termina en el banquillo, sólo en la morgue.

Con informacion: NOROESTE/

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