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domingo, 20 de noviembre de 2016

CON "PEÑA NIETO" VAN 42 MILLONES GASTADOS en "TESTIGOS PROTEGIDOS"...ya muchos desprotegidos.


De enero de 2013 a mayo de 2016, el gobierno federal gastó más de 42 millones de pesos en testigos protegidos, a pesar de que el programa ha decrecido: ahora hay menos de 10 “colaboradores”. 

La figura es un fracaso: nunca reveló la corrupción política.

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El gobierno federal ha gastado 42 millones 411 mil 397 pesos en la manutención, vivienda, protección, beneficios procesales y sueldo mensual de testigos protegidos, entre enero de 2013 y mayo de 2016, revela la Procuraduría General de la República (PGR) por medio de la Ley General de Transparencia. Los beneficiarios han sido miembros de la delincuencia organizada, pero nunca han revelado sus nexos con el poder.

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Imagen.-Internet
Aunque en las administraciones panistas los “colaboradores” llegaron a contarse por cientos y constituían el método predilecto de las “investigaciones” sobre narcotráfico; hoy no llegan a 10.

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En medio de la crisis de violencia que vive la sociedad mexicana como resultado del combate al narcotráfico, los testigos protegidos han resultado un fracaso para detectar la corrupción de políticos y servidores públicos que protegen a los  cárteles de la droga y para detectar la ruta del dinero sucio que generan y el lavado de dinero en el sistema financiero del país.
Los testigos colaboradores sólo han aportado información, a cambio de prebendas, sobre la operación de los cárteles de la droga que mantienen estructuras jerárquicas horizontales divididas en pequeñas células, lo cual les permite mayor movilidad y cambio constante para dificultar su combate por parte de las autoridades y evitar así su extinción y expansión territorial.
Y es que hablar del narcotráfico en México, dice Luis Astorga, “significa referirse sólo a sus actos criminales, su estructura operativa o los resultados violentos y económicos que dicha actividad produce, ya que prácticamente faltan investigaciones que expliquen los problemas sociales que estas organizaciones criminales provocan en el país, así como la corrupción de políticos y servidores públicos que los protegen y el dinero sucio que generan como producto de la venta de estupefacientes y su inclusión en los circuitos financieros mexicanos”.
Este vacío de información, agrega, ha sido llenado parcialmente por las declaraciones de los testigos protegidos, fundamentalmente porque la mayoría de ellos formaron parte del crimen organizado y se acogieron al programa de testigos del gobierno a cambio de protección, recursos financieros, vivienda, una nueva identidad y residencia incluso en el extranjero.
“El narcotráfico constituye un campo en sí mismo, donde existen relaciones y divisiones particulares entre los agentes sociales que lo conforman. Existe una cooperación voluntaria y no sólo coacción, así como una competencia bastante feroz como en cualquier otro campo donde existe algo que disputarse. Sin embargo, también hay alianzas estratégicas entre grupos para enfrentar tanto en la competencia interna como a los representantes de la legalidad que los combaten”, advierte el investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Por su parte, José Reveles, periodista especializado en narcotráfico, argumenta que un testigo protegido ha sido considerado como “la verdad revelada”, el dogma en el que depositan su fe y a veces hasta su prestigio autoridades que nunca investigan y comunicadores que creen haber logrado la gran exclusiva.
“Por supuesto, hay una proclividad a la sospecha, con lo cual la gente acepta las versiones más inverosímiles; pero una cosa es tener historias que cuentan estos sojuzgados rehenes de la autoridad y otra el cruce de información aportada de esa manera, a fin de corroborar si lo que dicen bajo tortura o coacción moral tiene alguna relación con la realidad.”
En respuesta a la solicitud de información 0001700087916, la PGR detalla que entre 2001 y mayo de 2016 –es decir, en los sexenios de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña– ha gastado 206 millones 365 mil 263 pesos para manutención, vivienda, protección, beneficios procesales y un salario de hasta 50 mil pesos mensuales, para más de 600 personas apegadas al programa, un promedio de 45 testigos protegidos al año relacionados con investigaciones de delincuencia organizada.
Durante el sexenio de Vicente Fox se registró apoyo económico para un total de 285 testigos colaboradores; sin embargo, las cifras de la PGR no permiten establecer qué personas ingresaron a ese programa y cuántas se mantuvieron durante todo el periodo. 
En el sexenio de Felipe Calderón, se registraron 204 testigos colaboradores, supuestos involucrados en el crimen organizado.
Y en los primeros 3 años del gobierno de Peña, se redujo de 65 a 41 el promedio anual de testigos, mientras que de 2014 a la fecha no se anexó a nadie más al programa, indica la PGR. Más aún, para noviembre del año pasado, la Procuraduría redujo en 80 por ciento el número de testigos protegidos que coadyuvan con las autoridades para fincar cargos, tanto a funcionarios públicos como a miembros del crimen organizado.
A mediados de 2015, la PGR determinó que ninguna averiguación previa, en su ejercicio de la acción penal, debería sustentarse sólo con el dicho de un testigo colaborador, y que, de ser el caso, tendría que estar adminiculado con otros medios de prueba.
Durante la gestión de la procuradora Arely Gómez disminuyó el número de testigos bajo el argumento de evitar abusos en el empleo de esta figura en los procesos penales. Para la investigación de los delitos del orden federal, de 66 testigos colaboradores registrados en 2012, se pasó a 53 en 2013; 40 un año después y para noviembre de 2015 sólo se reportaron 11. De marzo de 2016 a la fecha, no se ha incluido a ninguna persona en dicho programa.
Arely Gómez planteó revisar cada 3 meses la utilidad de las declaraciones en los procesos penales en los que intervienen los testigos protegidos, así como su comportamiento y disponibilidad, para que se determine la pertinencia de su continuidad, ya que –según la funcionaria– resulta sumamente oneroso costear diversos gastos de los testigos colaboradores, con el agravante de que varios asuntos han fracasado porque los señalamientos de los testigos resultaron falsos.
Tal es el caso del exsubsecretario de la Defensa Nacional, Tomás Ángeles Dauahare, y del extitular de la Subprocuraduría de Investigación en Delincuencia Organizada, Noé Ramírez Mandujano, quienes fueron relacionados con la delincuencia organizada y finalmente puestos en libertad. En abril de 2013 el entonces procurador Jesús Murillo Karam admitió que no se pudo comprobar lo que declaró un testigo en contra de ambos exfuncionarios, quien fungió como abogado del narcotraficante Édgar Valdez Villarreal, la Barbie.
De acuerdo con el diario La Razón, en el caso del general, el colaborador protegido fue Roberto López Nájera, quien los ligó con el cártel de los Beltrán Leyva. Jennifer ha sido testigo clave en otros casos relevantes para la PGR. Uno de ellos es el Michoacanazo, en el que se ligó a 35 funcionarios de Michoacán con el crimen organizado; aunque fueron detenidos, todos han salido libres.

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Jennifer también testificó contra el excoordinador de Seguridad Regional de la Policía Federal Preventiva, Javier Herrera Valles, y el comisionado Víctor Garay Cadena, a quienes vinculó con el crimen organizado. Ambos exfuncionarios fueron absueltos.
ntre los colaboradores protegidos por la PGR se encuentran Sergio Villarreal Barragán, el Grande, cuya clave es Mateo; José Jorge Balderas, el JJ, con clave Némesis; José Luis Vázquez Sánchez, clave Paco; y Édgar Enrique Bayardo del Villar, con clave Tigre.
El testigo que más ha servido a la dependencia es José Salvador Puga Quintanilla, clave Pitufo, quien ha testificado en siete casos: el Michoacanazo, el caso del exgobernador Yarrington, la indagatoria contra el candidato a la gubernatura de Quintana Roo, Greg Sánchez, la Operación Limpieza, las acusaciones contra Herrera Valles y Garay Cadena.
A excepción del caso de Yarrington, en todas las demás indagatorias los implicados han sido absueltos o han alcanzado su libertad.
El Comité de Evaluación de los Lineamientos para la Protección de Testigos Colaboradores de la PGR analizó la situación de los testigos protegidos que formaban parte de dicho programa, y decidió dar de baja a tres de los 14 colaboradores que quedaban en noviembre de 2015. De acuerdo con el comité, basar las investigaciones en el uso de testigos colaboradores llegó a convertirse en administraciones pasadas en una práctica recurrente sin algún otro sustento.
El 5 de octubre de 2016, la PGR dio cuenta de que 55 testigos protegidos (exmilitares o que pertenecieron a los cárteles de la droga mexicanos, entre ellos  Pitufo, Jennifer, Felipe, Moisés, Saúl y David, fueron dados de baja del Programa de Protección de Personas, porque ‘‘dejaron de prestar ayuda eficaz para la investigación de otros miembros de la delincuencia organizada y se convirtieron en poco fiables’’, de acuerdo con información de La Jornada.
El oficio PGR/UEIDCS/3721/2016, firmado por el agente del ministerio público, Miguel Ángel López Lobato refiere que los 55 testigos fueron dados de baja del programa por razones que van desde el hecho de que el testigo ya no tenía diligencias pendientes para comparecer en un proceso penal, hasta la muerte del colaborador.
El informe llegó a manos de la juez porque dentro del proceso 35/2010, iniciado por delincuencia organizada contra Gerardo Álvarez Vázquez, el Indio, supuesto operador de los hermanos Beltrán Leyva, su abogado Ricardo Sánchez Reyes Retana solicitó que se requirieran dichas listas al juzgado, señaló el rotativo.
Entre los testigos que fueron dados de baja está el mayor retirado del Ejército Mexicano Fernando Rivera Hernández, exsubjefe de Inteligencia de la Seido, quien tenía el nombre clave de Moisés y proporcionó información sobre la red de protección federal a los cárteles de Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, Guzmán y los hermanos Beltrán Leyva, como parte de la fallida Operación Limpieza.

Testigos protegidos, legislación cuestionada

Como resultado del combate al crimen organizado, surgió la figura de los testigos protegidos, que fue plasmada en la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 1996. En el Título Segundo, Capítulo Sexto, de este ordenamiento quedó plasmado por primera vez el procedimiento de protección a las personas que intervienen en los procesos penales, entre los cuales se encuentran los llamados testigos protegidos.
“La Procuraduría General de la República prestará apoyo y protección suficientes a jueces, peritos, testigos, víctimas, cuando en su intervención en un procedimiento penal sobre delitos a que se refiere esta ley, así se requiera”, establece el Artículo 34 de la referida Ley.
De conformidad a la jurisprudencia aplicable, se entiende por testigo toda aquella persona que, encontrándose presente al ocurrir un hecho, lo oiga, lo vea o de cualquier otro medio directo tome conocimiento de su existencia por medio de los sentidos, y que al deponer repite lo que pudo captar proporcionando información en relación al hecho que presenció o escuchó, y que debe tener las siguientes características, si es que, siendo único, pueda fundar una sentencia condenatoria:
1) Garantía de conocimiento y veracidad tal, que sea capaz de convencer con su dicho; 2) Determinadas circunstancias personales que lo conviertan en un testigo insospechable de parcialidad; y 3) Que su dicho se encuentre adminiculado con el resto de las pruebas indirectas que determinen, fehacientemente, la responsabilidad penal que se le atribuye al sentenciado, encontrándose obligada –en todo momento– a manifestar la verdad respecto de todo lo que conozca en relación a los hechos por los cuales le ha sido solicitada su comparecencia en el proceso.
Salvo que se trate del tutor, curador, pupilo o cónyuge del inculpado o sus parientes por consanguinidad o afinidad en la línea recta ascendente o descendente sin limitación de grados y en la colateral hasta el cuarto inclusive, ni los que estén ligados con el inculpado por amor, respeto, cariño o estrecha amistad, los que no están obligados a declarar.
Es decir, en sentido estricto, sólo son testigos las personas físicas que surgen como terceros ajenos al proceso penal, que son requeridos por la autoridad judicial para que proporcionen su testimonio respecto de los acontecimientos históricos que han presenciado –o tenido conocimiento– fuera del proceso, y que son de particular importancia para el fallo judicial.
La cualidad de testigo se adquiere con el llamamiento judicial, bien sea a propuesta de las partes, o bien de oficio durante la instrucción. De tal forma que aunque se dé el supuesto de que una persona cuente con importantes conocimientos de los hechos materia de la litis, si no comparece ante el juez o tribunal no conseguirá la condición de testigo. De la misma manera, aunque se diera el caso de que una persona desconozca totalmente los hechos por los que se  juzga, si es citada a prestar testimonio se le otorga la condición de testigo por ese sólo hecho.
Los especialistas Israel Alvarado Martínez y Germán Guillén López señalan que la reforma del artículo 20 constitucional establece los derechos de toda persona imputada, entre ellos “a que se le informe, tanto en el momento de su detención como en su comparecencia ante el ministerio público o el juez, los hechos que se le imputan y los derechos que le asisten.
Asimismo, que “tratándose de delincuencia organizada, la autoridad judicial podrá autorizar que se mantenga en reserva el nombre y datos del acusador; será juzgado en audiencia pública por un juez o tribunal, y que la publicidad sólo podrá restringirse en los casos de excepción que determine la ley, por razones de seguridad nacional, seguridad pública, protección de las víctimas, testigos y menores, cuando se ponga en riesgo la revelación de datos legalmente protegidos, o cuando el tribunal estime que existen razones fundadas para justificarlo”.
Joaquín Merino Herrera, doctor en derecho por la Universidad Complutense de Madrid, sostiene que la protección de testigos frente a la criminalidad organizada no queda exenta de valoraciones críticas, siendo que no se concreta a una estrategia policial o de seguridad, pues también afecta a los derechos fundamentales de contenido procesal que deben ser reconocidos a toda persona sometida a la acción de la justicia penal.
El especialista asegura  que, en este caso, se hace una ponderación de intereses que termina decantándose por la restricción de derechos, sin que ello arroje soluciones de hondo calado frente a una delincuencia cada vez más organizada y que no ha podido contenerse con la extralimitación en la represión.
Añade que la construcción de estos esquemas de arbitrariedad se debe, en gran medida, a la tendencia bipolar que ha venido mostrando la comunidad internacional, pues, a la vez que fomenta el respeto de los derechos humanos, concede su vulneración en el contexto de la persecución penal de esta clase de delincuencia asociativa.
El 30 mayo del 2014, la entonces ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Olga Sánchez Cordero, dijo que la figura de testigo protegido podría desaparecer en los procesos penales de México ante la serie de irregularidades en las declaraciones de integrantes del crimen organizado, además de que no aportan una credibilidad a la actuación de las autoridades. Sin embargo, hasta la fecha esa situación jurídica no ha sido modificada.
Fuente.-José Réyez

"TRAFICAN TONELADAS de COCAINA y E.U YA NO los QUIERE DETENER NI EXTRADITAR"...en un hecho inusual.


En un hecho inusual, Estados Unidos renunció a las solicitudes que había tramitado en México para detener y extraditar a dos presuntos intermediarios de los Beltrán Leyva y Los Zetas con las FARC, afincados en el Estado de México.


El Departamento de Justicia estadounidense presentó a la PGR su desistimiento de las solicitudes de detención provisional con fines de extradición, giradas desde el 8 de julio de 2014, en contra de los hermanos Julio César y Zeus Piña Soberanis.

A los hermanos Piña Soberanis la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) les atribuye haber patrocinado 27 embarques de cocaína desde Colombia y Venezuela, cada uno de 100 kilos a 1.8 toneladas, de 1998 al 2009.

El 29 de septiembre pasado, la PGR entregó a un juez federal la nota diplomática 16-3429 de la Embajada de Estados Unidos, en la que "retira su solicitud de detención provisional de las personas antes mencionadas, por haberlo decidido así la fiscalía encargada del caso".

Al día siguiente, el mandato judicial quedó sin efecto.
La búsqueda

En septiembre de 2010 fue detenido en Pereira, Colombia, Julio César Piña Soberanis "El Julio", señalado por autoridades de ese país como presunto enlace de las FARC con los Beltrán Leyva y Édgar Valdez Villarreal "La Barbie".

Versiones periodísticas refieren que dos años más tarde fue liberado y volvió a México, donde se vinculó con políticos locales del Edomex, lugar donde operaba "La Barbie".

El 20 de septiembre de 2012 la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York instruyó la aprehensión de "El Julio" y su hermano Zeus en el expediente criminal CR-12-0604, al que se tuvo acceso.

A cada uno les imputaron tres cargos: asociación delictuosa para distribuir 5 o más kilos de cocaína y dos cargos de distribución de 5 o más kilos del mismo alcaloide. Los estadounidenses tardaron un año y ocho meses en tramitar la extradición.

El 15 de mayo de 2014 la Cancillería entregó a la PGR el oficio en el que Estados Unidos solicitó la orden de detención provisional con fines de extradición, misma que fue librada el 8 de julio del mismo año.

Según la acusación, Julio César Piña, de 53 años, y Zeus, de 45, participaban desde 1998 en una red delictiva que controlaba embarques de cocaína desde Colombia y Venezuela hacia Estados Unidos, con cómplices en Guatemala, Honduras, Panamá y conexiones con Los Zetas.

En el 2009 algunos de sus socios fueron detenidos y decidieron colaborar con la justicia estadounidense, ante la que declararon que estaban implicados en 27 cargamentos de cocaína.

Los Piña Soberanis, dijeron los detenidos, eran los responsables de enviar a Colombia el pago en dólares a sus abastecedores de droga.

Entre las operaciones más importantes, refirieron un cargamento de 1.8 toneladas, transportado a fines de 2008 en un avión King Air 300, de Venezuela a Honduras, para después llevarla por otras vías a la Unión Americana.

Los hermanos Piña invirtieron 300 mil dólares en este envío, aunque se quedaron con 400 kilos de la mercancía. Las 1.4 toneladas restantes se entregaron a los Zetas.
Fuente.-

CASTILLO CERVANTES,TEJIO COMPLICIDADES con GOBERNADORES,FUNCIONARIOS y HASTA el PRESIDENTE...le llego la hora de las preguntas y las revelaciones en E.U.


En diciembre de 2005, las autoridades de Texas abrieron una investigación contra el empresario Luis Carlos Castillo Cervantes en la que documentan la red de complicidades que tejió con funcionarios y gobernadores de varias entidades, incluido el mexiquense Enrique Peña Nieto, a quien presuntamente entregó dinero para el financiamiento de su campaña presidencial de 2012.
Finalmente, Castillo fue capturado en MacAllen, Texas, el martes 8 y ahora tendrá que responder por los múltiples delitos que se le atribuyen.
Llegó la hora de las preguntas… y de las revelaciones.
El martes 8 fue detenido el empresario coahuilense Luis Carlos Castillo Cervantes en McAllen, Texas. Relacionado con exgobernadores priistas y funcionarios de Estados Unidos, la Corte del Distrito del Sur de ese estado lo acusa de fraude bancario, posesión de fondos robados, soborno a un funcionario público, malversación, robo y desfalco de fondos públicos, cometidos entre 2006 y 2014.
De entrada, las autoridades le confiscaron 36 millones de dólares y el Learjet matrícula N134CG.
El expediente del caso –el C-16-802–, llevado por la División de Corpus Christie, señala: “Parte del esquema y del ardid era que los acusados falsearan sus fuentes de ingresos para mover el dinero de México a Estados Unidos, con el fin de abrir y alimentar múltiples cuentas en el Inter National Bank y el J. P. Morgan Chase Bank”.
El 4 de diciembre de 2005, días antes del periodo que abarca la investigación de la Corte texana contra Castillo Cervantes, Proceso publicó el reportaje Amigo del dinero, firmado por la reportera Gabriela Hernández, en el que se describe con detalle la red de complicidades que el empresario estableció en México y en la frontera sur de Texas; así como la propiedad de algunos bienes que en las últimas dos semanas le fueron confiscados en Estados Unidos, incluido el jet.
Firmado en Mission, Texas, el reportaje consignó que a Castillo Cervantes se le atribuyen un presunto enriquecimiento logrado gracias a sus relaciones con exgobernadores mexicanos, entre ellos el mexiquense Enrique Peña Nieto –actual presidente de México–, quien lo conoció gracias a Alfredo del Mazo.
Otro personaje clave es Enrique Martínez y Martínez, primer secretario de Agricultura y Ganadería del actual gobierno de Peña Nieto. Martínez y Martínez fue gobernador de Coahuila de 1999 a 2005 y hoy es embajador de México en Cuba.
También se menciona a quien lo sustituyó en la gubernatura, Humberto Moreira Valdés, quien actualmente es investigado por la Procuraduría General de la República (PGR). Otros exmandatarios cercanos al detenido son el tamaulipeco Eugenio Hernández Flores, acusado de delincuencia organizada por la PGR; el regiomontano Natividad González Parás, y el veracruzano Fidel Herrera Beltrán, quien hoy es cónsul en Barcelona, España.
En Estados Unidos, entre sus allegados destaca Norberto Salinas, alcalde de Mission desde 1998. Un hijo de Norberto, Ricardo Salinas incluso es el actual defensor de Castillo Cervantes.
El reportaje consignó también que desde 1979 Martínez y Martínez tiene una relación de negocios con Norberto Salinas, según dos escrituras registradas en la mencionada Corte en 1979 y 1981, en las cuales se consigna que ambos compran terrenos por 85 mil dólares y negocian un crédito por 60 mil.
El entorno político-empresarial
Según documentos obtenidos por Proceso, Saltillo Group, una de las empresas de desarrollo urbanístico del alcalde de Mission, fue registrada ante la Secretaría de Estado del gobierno de Texas el 20 de marzo de 1997. Días después, el 17 de abril se introdujo una enmienda al artículo 8 del acta constitutiva para que la administración de la empresa fuera compartida con Roberto Serna, compadre de Martínez y Martínez, quien lo nombró subsecretario de Seguridad Pública.
El alcalde de Mission y Castillo Cervantes también son compadres (Salinas fue padrino de primera comunión de un hijo del empresario). En 1999 Norberto Salinas fue quien presentó a Martínez con Castillo, quien posteriormente financió la campaña del coahuilense y después aportó 1 millón de dólares para que Humberto Moreira llegara a la gubernatura.
Tras la detención de Castillo Cervantes, en Texas se abrieron nuevas pautas en la investigación que se sigue a Humberto Moreira. Las autoridades citaron a declarar al empresario Lorenzo Schuessler –concuño y socio del extesorero de Coahuila, Javier Villarreal Hernández–, preso en Estados Unidos, para que hablara sobre la Constructora Chavana y la Comercializadora de Aceros MT.
Jorge Torres López –quien fue gobernador interino de Coahuila del 4 de enero al 1 de diciembre de 2011–, Humberto Moreira y el mismo declarante transfirieron millones de dólares a bancos de Texas y de las Bermudas mediante ambas empresas.
Torres López señaló que sus fondos depositados en Las Bermudas eran “comisiones derivadas de la venta de aviones de la empresa Imperial Air de Luis Carlos Castillo”, según el documento 13-CV-294 de demanda civil arraigado en la Corte del Distrito Sur de Corpus Christi, asegura el corresponsal de Proceso, Juan Alberto Cedillo.
En su reportaje, Gabriela Hernández citó que en la Corte texana también hay documentos sobre los negocios que Salinas y Castillo Cervantes han realizado: “En diciembre de 2002, por ejemplo, una de las compañías de Castillo le pagó 1 millón 860 mil dólares a El Toro Builders, empresa de Salinas que aparece como propietaria de 90 acres ubicados en el fraccionamiento El Olmito, en Brownsville, Texas; sin embargo, Castillo Cervantes era quien se ostentaba públicamente como propietario de este desarrollo.
Castillo Cervantes amasó su fortuna luego de obtener la exclusividad sobre la renta y venta en México de una maquinaria que recicla asfalto y reencarpeta tramos carreteros, así como a una alianza con la empresa Cutler Repaving Inc., líder mundial en el ramo. A mediados de los noventa, cuando llegó a McAllen –el 22 de abril de 1994, según la escritura número 383141– pagó 100 mil dólares por una casa, con apoyo de la familia de su esposa.
Posteriormente inauguró otra propiedad construida en un terreno de 36.45 acres (unas 17 hectáreas), pegado a la subdivisión Trinity Groves en el fraccionamiento Cimarron, de Mission, y tiene un área construida de 45 mil 966 pies cuadrados (unos 4 mil 270 metros cuadrados), según los planos del registro de la propiedad del condado de Hidalgo.
En 2005, Castillo Cervantes tenía sus oficinas en el edificio del Inter National Bank y ya poseía el Learjet matrícula N134CG, valuado en más de 4 millones de dólares y registrado en la Federal Aviation Administration (FAA). Esta aeronave fue decomisada dos días después de su detención.
En los registros de la Corte se encontraron por lo menos tres empresas a su nombre: LC Castillo Corporation, Castillo Generations y Luis Castillo & Sons Limited Partners, creadas entre 2000 y 2003.
En Reynosa, Tamaulipas, tiene registradas tres empresas: Impulsora Mexicana de Comercio y Construcción, S.A. de C.V., Impulsora Internacional de Equipos, S.A. de C.V., y Multiservicios Immex, S.A. de C.V., esta última empresa fue la que en el año 2000 vendió la primera máquina recicladora de asfalto al gobierno de Martínez y Martínez.
Lluvia de contratos
De acuerdo con el blog Signos de Tamaulipas, fechado el 15 de junio de 2009, Castillo Cervantes organizó una fiesta en su casa de McAllen, Texas, a la cual asistieron Peña Nieto y su entonces prometida Angélica Rivera.
En 2012, ya en plena campaña presidencial, en esa misma casa el empresario entregó al entonces candidato mexiquense 10 millones de dólares para su campaña. Su objetivo era conseguir todos los trabajos de encarpetado en el país. La operación se conoció con el nombre de El Dragón (Proceso 1861).
Multiservicios Immex realizó trabajos en Tamaulipas, Veracruz, Nuevo León, Estado de México, Baja California, Chihuahua y Guanajuato. En ese tiempo se acumularon denuncias públicas en algunos estados debido a que los gobernadores le adjudicaban la obra de manera directa.
En abril de 2008, por ejemplo, en Veracruz evidenciaron que Arturo Quirarte Vargas, titular de la Junta Estatal de Caminos y hombre de confianza del entonces gobernador Herrera Beltrán, viajaba en vuelo privado a Miami, Florida. La aeronave era un Learjet 25 matrícula XA-KKK, también propiedad de Castillo Cervantes.
En 2013 y 2015, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) asignó 2 mil 400 millones de pesos para la conservación de carreteras en 12 estados, que se realizaron con maquinaria para reciclado marca Cutler, empleada por Castillo Cervantes. SCT otorgó 61 contratos para obras de conservación de carreteras.
La empresa Lucamax, S.A. de C.V., filial de Immex, obtuvo 16 contratos por un monto de 524.9 millones de pesos. Algunos de ellos fueron el 2014-19-CB-A-135-W-00-2014, otros dos iniciados por el centro SCT de Nuevo León el 20 de enero de 2015 –ambos aparecen sin número de contrato en el portal de Transparencia–, y otros 10 más por 429.6 millones de pesos, en siete de ellos asociado con la empresa regiomontana Insumos y Maquinaria, S.A. de C.V., para obras en Nuevo León.
En 2008, Castillo Cervantes y su compañía Immex se mudaron de Tamaulipas a Monterrey. Ese año empezó a obtener contratos que llegaron a mil 290 millones de pesos, que cobró entre 2008 –aún durante la administración de González Parás– y 2012, en la gestión de Rodrigo Medina.
Además, 146.9 millones de pesos le fueron asignados de forma directa por el gobierno de Medina entre 2010 y 2011.
La empresa Insumos y Maquinaria ganó seis contratos por 468.8 millones de pesos para realizar obras en el Estado de México, subarrendando la maquinaria Cutler, de la que Castillo Cervantes es representante exclusivo.
En San Pedro, Nuevo León, Castillo Cervantes también ganó contratos por 339 millones de pesos en asociación con Cof­nymex. A su vez, Cofnymex obtuvo asignaciones individuales con la SCT por 300 millones de pesos, y otros más por 204 millones en asociación con la Constructora Cadena, S.A., originaria de Baja California.
En Baja California, en asociación con la Constructora Cadena, Castillo Cervantes obtuvo de la SCT el contrato 2015-02-CB-A-071-W-00-2015, por poco más de 53 millones de pesos.
Además, el centro SCT de Nuevo León le asignó individualmente los contratos 2014-19-CF-D-085-W-00-2014 y el 2014-19-CF-D-068-W-00-2014, por 20 millones de pesos. En Tamaulipas, se quedó con el contrato 2015-28-CB-A-035-W-00-2015, por arriba de los 55 millones de pesos.
Así, queda clara la protección financiera que algunos exgobernadores y el mismo Peña Nieto brindan a través de los múltiples contratos para la asignación de obra otorgados a las empresas de El Dragón.
Ahora, Castillo Cervantes tiene que aclarar el origen de sus recursos y múltiples propiedades ante el gobierno de Estados Unidos.
La captura
El martes 8 Luis Carlos Castillo Cervantes fue detenido en MacAllen, Texas, por autoridades locales. Al día siguiente le decomisaron un Learjet 45XR matrícula N134CG, registrado a nombre de una firma de su propiedad –Imperial Air LP–, de Mission, Texas, así como 36 millones 259 mil 730 dólares.
Según el expediente C-16-802, el principal cargo contra Castillo Cervantes es la comisión de delitos contra Estados Unidos, a sabiendas de que junto con otras personas “conocidas y desconocidas para el Gran Jurado”, conspiró.
Entre los ilícitos que se le imputan están el transportar, transmitir, transferir e intentar transportar transmitir y transferir instrumentos monetarios y fondos, incluyendo los productos de actividades calificadas como ilícitas, tales como fraude bancario, posesión de fondos robados en una cantidad superior a 5 mil dólares.
Asimismo, se le atribuyen delitos contra una nación extranjera que incluyen el soborno a un funcionario, y la malversación, el robo y el desfalco de fondos públicos por parte de o a beneficio de un funcionario hacia un lugar de Estados Unidos, de o a través de un lugar fuera de Estados Unidos, a sabiendas de que los instrumentos monetarios y fondos involucrados en el transporte, la transmisión y la transferencia procedían de alguna forma de actividad ilícita.
Ello, pese a que sabía que el transporte, la transmisión y la transferencia estaban diseñados, en su totalidad o en parte, para ocultar o encubrir la naturaleza, la ubicación, la fuente, la propiedad y el control de los productos de una actividad calificada como ilícita. Castillo Cervantes también enfrenta el cargo de llevar a cabo o intentar llevar a cabo transacciones financieras que involucran el producto de actividades calificadas como ilícitas.
Otro cargo indica que entre el 28 de octubre de 2007 y el 30 de julio de 2012 en el Distrito Sur de Texas y otros lugares donde la Corte texana tiene jurisdicción, de manera deliberada el acusado maquinó, conspiró, se coaligó y acordó con otras personas, conocidas y desconocidas para el Gran Jurado.
Es decir: “Ejecutó o intentó ejecutar, a sabiendas y deliberadamente, un esquema y ardid para defraudar a Inter National Bank y J.P. Morgan Chase Bank, instituciones financieras aseguradas por la Corporación Federal de Seguros de Depósito (Federal Deposit Insurance Corporation–F.D.I.C.), y obtener dinero, fondos, créditos, valores, fianzas u otros bienes propiedad de o bajo la custodia o el control de los dos bancos mediante pretensiones, representaciones y promesas materialmente falsas o fraudulentas”.
El escrito de acusación es contundente. Señala que parte del esquema y del ardid era que los acusados (sic) falsearan sus fuentes de ingresos para mover el dinero de México a Estados Unidos con el fin de abrir y alimentar múltiples cuentas en Inter National Bank y J.P. Morgan Chase Bank.
El martes 15 Castillo Cervantes se presentó a su audiencia en el Tribunal Federal de McAllen. Su abogado, Ricardo Salinas, solicitó trasladar el caso a la Corte Federal de Corpus Christie, donde se originó la denuncia. Ese mismo día, el juez que lleva el caso aceptó la solicitud.
Dos días después, otros tres ciudadanos mexicanos fueron presentados como testigos por el gobierno estadunidense: Miguel Galicia Barrientos, Maximiano Medina Aguirre y Porfirio del Ángel Reyes, quienes ingresaron a territorio de Estados Unidos de manera ilegal.
Mientras se desahoga el proceso, los tres permanecerán retenidos para evitar que regresen a México porque podrían no estar sujetos a extradición. A solicitud de ellos, el juez les asignó un defensor de oficio.
El viernes 18, la Corte dio a conocer otra lista de pertenencias “involucradas en los delitos”, confiscadas en la residencia de Castillo Cervantes el miércoles 9: ocho vehículos, una motocicleta, 33 mil 891 dólares en un cheque de caja número 080011698; tres diamantes encontrados en una caja de seguridad y 74 monedas mexicanas de 50 pesos con la marca “37.5 oro puro.
Horas más tarde, esposado de pies y manos, vestido con el uniforme naranja, Castillo Cervantes se presentó a su audiencia en la Corte de Corpus Christie, donde se declaró inocente. El lunes 21 acudirá de nuevo.
Fuente.-Reportaje contenido en la revista Proceso de la edición 2090.