El diputado Carlos Bautista Tafolla convirtió el caso Manzo en un grito de auxilio internacional: si en México no le creen, que le crea Washington. Y, de paso, dejó la narrativa del “estratega” Omar García Harfuch colgando de un hilo.
La llamada a Washington
- Desde el Movimiento del Sombrero, Bautista presume que ya “logró” contactar al gobierno de Estados Unidos para pedir apoyo en la investigación del asesinato de Carlos Manzo, porque a dos meses del crimen el caso sigue sin resolverse del todo.
- El mensaje es brutalmente claro: no se fía de que, solito, el aparato mexicano vaya a llegar hasta los autores intelectuales, incluso si son de “su mismo partido”.
- Que un diputado local tenga que brincar la frontera política y buscar a EU para un homicidio ocurrido en pleno centro de Uruapan es, en sí mismo, un voto de no confianza a las instituciones de seguridad mexicanas.
La versión oficial bajo sospecha
- Bautista ya puso en la mira al exalcalde Ignacio Campos y pidió que se le investigue por el asesinato de Manzo, tirando la piedra directo hacia la política local, no solo hacia “la delincuencia organizada” en abstracto.
- También cuestionó abiertamente la versión de Omar García Harfuch, quien acomodó el caso en el cajón cómodo del Cártel Jalisco Nueva Generación y una célula criminal más.
- El diputado, en los hechos, está diciendo: la teoría Harfuch de “fue el CJNG, caso cerrado” huele a coartada, no a esclarecimiento; por eso empuja la narrativa de crimen político y clama por la lupa extranjera.
El magnicidio que no cuadra
- Manzo fue asesinado el 1 de noviembre de 2025, en pleno centro de Uruapan y en medio de actividades por Día de Muertos, y aun así la historia oficial sigue llena de huecos: detenidos, escoltas implicados, un supuesto “autor intelectual”, pero nada parecido a un móvil incontestable.
- Hacía apenas semanas, el alcalde había advertido la posibilidad de un levantamiento armado en Uruapan si no se restablecía la seguridad, lo que eleva el nivel del crimen de “ajuste del narco” a mensaje político con mayúsculas.
- Frente a eso, Bautista elige la irreverencia máxima: dejar en ridículo la narrativa de la estrategia federal al plantear que, para saber quién mandó matar a Manzo, quizá haya que preguntarle primero a Washington.
Con informacion: ANIMAL POLITICO/

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