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jueves, 1 de enero de 2026

«99.28% de IMPUNIDAD ROBANDO AUTOS»: «GOBIERNO de MORENA ABANDONA el VOLANTE y le ENTREGA las LLAVES al CRIMEN ORGANIZADO en SINALOA»…y todavia se atreven a llamar estrategia de seguridad a esa falta de eficiencia y eficacia.


El 99.28% de impunidad en robo de vehículos en Sinaloa no es una estadística oficial, es una confesión pública de que el Estado gobernado por Morena decidió abandonar el volante y dejarle las llaves al crimen organizado. Para los ciudadanos significa algo brutalmente simple: si te roban el carro, lo más probable es que nadie pague por eso, nunca.

Lo que dice ese 99.28%

  • Que de cada 100 robos de vehículo, solo una fracción mínima termina siquiera rozando algo parecido a justicia; el resto se va directo al limbo burocrático.
  • Que en un contexto donde se han robado más de 6 mil vehículos en 12 meses y se recupera apenas una parte, la “seguridad” es más eslogan que realidad.
  • Que la cifra de robo de autos se ha disparado con aumentos de hasta tres dígitos en los últimos años, mientras el sistema solo atina a producir discursos, no resultados.

El mensaje para la ciudadanía

  • Que el contrato básico del Estado —proteger vida y patrimonio— está roto, pero se sigue cobrando impuestos como si todo funcionara.
  • Que la responsabilidad se revierte: tú tienes que blindar tu coche, tu ruta y tu vida, porque la autoridad solo llega a levantar actas y estadísticas.
  • Que la denuncia se vuelve un acto casi simbólico: en un país donde menos del 1% de los delitos se resuelven, creer en “justicia” raya en acto de fe.

Lo que revela de las autoridades

  • Que la “estrategia” se traduce en operativos mediáticos mientras los expedientes se apilan: más de 7,600 casos abiertos sin avances significativos en robos de vehículos hablan por sí solos.
  • Que el sistema penal acusatorio en Sinaloa funciona como embudo: entran miles de casos, salen migajas de sentencias.
  • Que cuando el robo de autos se vuelve uno de los delitos más frecuentes y con mayor crecimiento, y aún así no baja la impunidad, la palabra técnica adecuada es colapso.

Impunidad como política

  • Que la impunidad no es una falla aislada: en Sinaloa, al menos nueve delitos rondan el 100% de impunidad; el robo de vehículos solo encabeza la lista de desastres normalizados.
  • Que a nivel nacional se repite el patrón: la mayoría de los delitos no se denuncia, y de los pocos que se denuncian casi ninguno se resuelve; el sistema está diseñado para resistir el cambio, no al crimen.
  • Que el mensaje subyacente al criminal es claro y transparente: el riesgo es mínimo, el negocio es bueno y el Estado es, en el mejor de los casos, un espectador distraído.

La palabra incómoda: fracaso

  • Para la víctima, el 99.28% de impunidad significa que pierde su carro y de paso la ilusión de vivir bajo un Estado de derecho.
  • Para la autoridad, esa cifra es un dictamen: no es “reto”, no es “desafío”, es fracaso puro y duro en eficiencia, eficacia y voluntad política.
  • Para la sociedad, es un aviso: cuando el robo de vehículos alcanza niveles históricos y la impunidad se mantiene, la normalidad ya no es paz, es resignación organizada.

Penas duras, manos suaves

Aun asi y bajo este terrible escenario,la propuesta de MORENA es “elevar las penas al máximo” en un sistema que ni siquiera es capaz de aplicar las mínimas es el truco más viejo de la política de aparador. Es la coreografía perfecta de la hipocresía: endurecer códigos en papel para no tocar el pantano de la impunidad en la práctica.

  • Es fácil votar aumentos de castigo cuando se sabe que el expediente jamás llegará a sentencia; la dureza se vuelve decorado, no herramienta.
  • Hablar de prisión ejemplar sin investigar, sin judicializar y sin sentenciar es vender humo punitivo a una sociedad cansada.

El espectáculo de la severidad

  • Se usa el dolor de las víctimas para justificar reformas que maquillan estadísticas, pero no corrigen la nulidad de resultados.
  • La narrativa es “seremos implacables”, pero en la práctica ni siquiera son mínimamente competentes para integrar un caso sólido.

Hipocresía en una frase

  • Querer penas máximas con impunidad casi total es como presumir un garrote gigante que nunca piensan levantar.
  • Mientras no puedan garantizar que un solo responsable llegue al banquillo, cualquier aumento de castigos es propaganda y la palabra que describe eso es hipocresía.

Con informacion: NOROESTE/

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