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viernes, 27 de febrero de 2026

LA «CARA de ASUSTADO lo DICE TODO»: «SENADORA OLGA SOSA y BETO GRANADOS de MORENA FUERON a SALUDAR a la MITAD del PUENTE al PAIS que NO PUEDEN CRUZAR»…porque les negaron la entrada.

Ni la Senadora de Morena Olga Sosa, ni «Beto» Granados, alcalde del mismo partido llegaron al “sueño americano”; a lo más que les alcanzó fue al kilómetro cero del Puente Internacional entre Matamoros y Brownsville, donde la frontera les recordó que una cosa es ser autoridad de Morena y otra muy distinta es que Estados Unidos quiera verlos de cerca del otro lado del Río.

Tan cerca del Gringo, tan lejos de la Visa

Del lado texano, las autoridades cumpliendo formalismos; del lado mexicano, Morena manda a su dupla estrella: un edil con historial de “revisión de rutina” de ocho horas en CBP por culpa de sus narcoalianzas con el Cartel del Golfo que lo llevó al poder, con el AVAl del Gobernador que hizo lo mismo, el resultados quedaron sin visas.

En el saludo binacional de las Fiestas Mexicanas 2026, Matamoros y Brownsville presumieron “fraternidad”, pero la postal real es de comedia involuntaria: la comitiva mexicana avanzando muy fajada, y el alcalde Beto Granados y la senadora Olga Sosa atorados en la mitad del puente, como los únicos invitados que no pasaron el filtro de migración… porque ni visa tienen.

En otro extremo del mismo lado del crimen,una senadora que quiere ser gobernadora en 2028, cuya familia mueve millones de dólares en plena temporada electoral como si fueran puntos del Soriana con total impunidad hacendaria, es de Morena,la mas peligrosa organización criminal del pais,que dicho sea de paso, intenta en el segundo piso combatir el desorden,aunque selectivamente y con calculo politico,que el gobierno de su mismo partido del primer piso causó.

El alcalde “revisado de rutina” hasta la madrugada

Beto Granados no está peleado con Texas; Texas está peleado con Beto.
No cualquiera se avienta una “simple revisión” de casi ocho horas en las oficinas de CBP en Brownsville, acompañado de siete personas, para salir de madrugada con la visa cancelada y la agenda pública hecha trizas, posponiendo eventos porque la Patrulla Fronteriza le cambió el horario democrático por el de detenido incómodo.

En cualquier Estado de derecho mínimamente serio y escasamente decente, la lista de indicios sobre su cercanía con el Cártel del Golfo, su papel de “supervisor” de medida cautelar de un capo y su corte de personajes ligados a cargamentos de cocaína ya habría bastado para una carpeta de investigación formal.

La senadora del huachicol financiero

Olga Sosa, por su parte, tampoco está en la lista de deseos de la embajada.

Mientras posa en el saludo binacional como si nada, su expediente trae un par de joyas: madre y tía realizando cada una operaciones de 1.5 millones de dólares a través de Vector Casa de Bolsa, en fechas pegaditas a la elección que llevó a Américo Villarreal al poder, con montos que rebasan los 30 millones de pesos por transacción con «VECTOR», una Casa de Bolsa exhibida por EE.UU en transacciónes turbias.

El modus operandi descrito por periodistas especializados es de manual: dinero del huachicol fiscal, compra de dólares, conversión a pesos en instituciones bajo sospecha en Estados Unidos y, mágicamente, campañas morenistas bien engrasadas; Olga lo niega todo, pero sin mostrar un solo documento serio, mientras las facturas hablan más que sus discursos de “todo es transparente”.

Saludo binacional de alta peligrosidad migratoria

Con ese equipaje, no sorprende que a Washington no le emocione verlos cruzar la línea; para eso está el formato low cost del “saludo binacional desde la mitad del puente”, donde la foto oficial se toma en territorio seguro: el de la impunidad mexicana.

La escena es casi pedagógica: del lado gringo, muro invisible de sospechas, listas negras y cancelaciones de visa; del lado mexicano, la alfombra roja a los aliados político‑criminales de Morena, mientras se vende el acto como “unidad y fraternidad de los pueblos” y se omite el pequeño detalle de que los protagonistas no pueden pisar el país al que supuestamente saludan.

La diplomacia de la mitad

El ritual quedó convertido en alegoría: cuando la justicia estadounidense ya te midió, la frontera física se vuelve metáfora jurídica.

A falta de tribunales que se tomen en serio los indicios de terrorismo, lavado y financiamiento electoral ilícito, a Beto y a Olga les queda la diplomacia de la mitad del puente: lo suficientemente cerca para presumir en redes, pero lo bastante lejos como para que ningún fiscal federal de Estados Unidos pueda pedirles la credencial de elector… todavía.

Con información: MEDIOS/REDES

LA «ECUACION es BRUTAL y EXPLICA porque AMERICO y MORENA son MAS PELIGROSOS que LA CHISPA del CARTEL del GOLFO al que ABRAZAN en TAMAULIPAS»…criminales no evaden al Estado: lo contratan, lo integran,lo presupuestalizan y les ayuda con votos.


La ecuación es brutal: cuando las fuerzas del Estado se vuelven eslabón de la cadena de valor del narco, el Estado deja de ser antídoto y se convierte en multiplicador del veneno.

Del “combate al crimen” al outsourcing delictivo

El caso de la narconómina del CJNG exhibe el modelo de negocios real: el cartel no solo paga a sicarios y halcones, también destina partidas específicas a policías municipales, Guardia Nacional y Fiscalía. En los registros aparecen rubros como “650.000 pago GN Mich Picten”, “75.000 GN Autlán”, “15.000 PGR” y sobornos a policías municipales de Tapalpa, Atemajac y Chiquilistlán que, en algunos casos, equivalen a una fracción significativa de sus presupuestos de seguridad. 

Es decir, el crimen organizado no evade al Estado: lo contrata, lo integra y lo presupuestaliza como cualquier proveedor indispensable.

Cuando la policía municipal recibe 138.000 pesos en un mes —cerca del 20% de su propia nómina— desde la caja chica de un cartel, deja de ser barrera y se vuelve blindaje criminal. La Guardia Nacional y la FGR, mencionadas en la contabilidad, no aparecen como adversarios en guerra, sino como renglones de gasto operativo: lubricantes del sistema, no obstáculos.

El abrazo al cobrador: Tamaulipas como síntoma

En Tamaulipas, el problema no es solo la presencia del Cartel del Golfo, sino la foto incómoda de un gobernador abrazando a un “cobrador” que resulta al mismo tiempo que extorsionas aliado politico , mientras el discurso oficial presume leyes más duras contra la extorsión.

Todo mientras en la Cámara de Diputados se celebra una Ley General de Extorsión que promete hasta 42 años de prisión, en Reynosa la imagen pública nunca negada, es la de Américo Villarreal cobijando a Mario Guitian Rosas,alias La Chispa, un importante operador del Cartel del Golfo señalado de cobros al amparo del gobierno. Ahí no hay “fallas” del sistema: hay alineación de incentivos.

Cuando el gobernador de Morena es defendido desde la mañanera como “autoridad” y no “cómplice”, al mismo tiempo que se minimiza la magnitud de la violencia en Tamaulipas, el mensaje no va para las víctimas, va para el mercado criminal: no se preocupen, la plaza está políticamente asegurada. 

Por qué el Estado corrupto es más peligroso que el narco

Un cartel sin Estado es una organización violenta con capacidades limitadas de control social y legitimación; un cartel con policías, militares, guardias nacionales y fiscales en nómina se vuelve gobierno de facto. 

La narconómina del Mencho es un organigrama de co-gobernanza: ahí están listados halcones, “muchachos de choque”, operadores financieros y, en la misma página contable, Guardia Nacional, policías municipales y FGR, todos integrados en el mismo flujo de caja

Cuando el ciudadano ve la misma patrulla que debería protegerlo actuar como escolta oficiosa de los intereses del cartel, la percepción no es solo de indefensión, sino de captura total: no hay a quién acudir. El crimen organizado mata; el Estado capturado mata, encubre, archiva investigaciones y fabrica narrativas para legitimar cada una de esas muertes como “daños colaterales” o “ajustes de cuentas”.jornada.com+1

El negocio de demorar la “victoria”

Si el CJNG asigna de manera puntual millones de pesos mensuales a salarios, sobornos y logística, no lo hace para perder, lo hace porque sabe que cada peso invertido en Guardia Nacional, policías y ministerios públicos compra tiempo, impunidad y continuidad operativa. La llamada narconómina registra ingresos de 8,7 millones de pesos en un solo mes y gastos de 1,38 millones para mantener aceitada la maquinaria criminal y su red de protección institucional. 

Cada operativo fallido, cada captura sin investigación patrimonial, cada “golpe histórico” que no toca las finanzas ni la estructura de corrupción es, en realidad, un subsidio indirecto a este modelo.

Los gobernadores que posan como jefes de una “estrategia de seguridad” mientras normalizan la proximidad con presuntos operadores, como en el caso de Américo Villarreal con el “cobrador” señalado, no están combatiendo el delito: están administrando la convivencia funcional entre presupuesto público, clientelas políticas y economías ilícitas. Y cada vez que desde el púlpito federal se niega la profundidad del problema en estados como Tamaulipas, se envía una señal de mercado: el riesgo político de esa alianza es manejable.

Conclusión incómoda

El narco, por sí mismo, no dicta leyes, no controla ministerios públicos, no administra presupuestos de seguridad ni define qué homicidios se investigan y cuáles se archivan: eso lo hacen gobernadores, fiscales, mandos militares y jefes policiales. 

Cuando esas autoridades,gobernadores,alcaldes,militares o policías se integran como eslabones de la cadena de valor criminal —como proveedores de protección, impunidad y legitimidad— dejan de ser “menos malos” que el narco y se convierten en el corazón de su modelo de negocio. Ahí es donde la amenaza deja de ser “el crimen organizado” y pasa a ser un ecosistema nacional de poder que vive de mantener la guerra eterna, porque la paz real —sin narco y sin narco-Estado— sería, para muchos de ellos, el peor de los negocios.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/MEDIOS/

«QUIENES son los PERROS MAS FLACOS ?»:»ALCALDE dice en VOZ ALTA y SIN TAPUJOS que con las 4 LETRAS (C.J.N.G) TODOS estan HASTA el TRONCO,la FEDERACION y MAXIMOS PODERES»…es un acto de sinceridad en la frontera del cinismo.


En Tlaquiltenango ya dijeron en voz alta lo que todo mundo murmura en corto: el crimen organizado no florece solo; necesita riego, fertilizante y protección de los “máximos poderes” de la nación.

El alcalde que se hartó del cuento oficial

En plena cabalgata, entre caballos y sombreros, el alcalde Enrique Alonso suelta lo que en cualquier mesa de inteligencia debería estar en la diapositiva uno: “no existe delincuencia organizada si la Federación y los máximos poderes no están dentro de o apoyándola”.

No lo dice un activista ni un académico, lo dice un presidente municipal señalado en los reportes oficiales como territorio del CJNG y su brazo “El Trébol”, es decir, alguien que vive el fuego cruzado entre cárteles y gobierno… y no precisamente metafórico.

El hombre reconoce que en operativos conjuntos han encontrado “esos famosos chalecos con las cuatro siglas”, clara alusión a siglas de cártel, y admite que la Federación trae la batuta de la investigación, la información y el control sobre esas células.

Traducción descarnada: el municipio pone la cara y los muertos, pero quien manda, decide y oculta está más arriba en la cadena alimenticia del poder.

El truco del “perro más flaco”

Mientras en la narrativa oficial se repite el mantra de “la culpa es de los municipios y sus policías corruptas”, el alcalde revienta el libreto y les recuerda que los delitos mayores son competencia del estado y la Federación, no del ayuntamiento.

Esa idea brillante de “vamos a investigar a los municipales para erradicar la delincuencia” la califica, sin rodeos, como ignorancia pura y dura.

Alonso lo resume con una imagen brutal y precisa: “ahora obviamente le van a querer aventar la culpa al perro más flaco, los alcaldes”.

El problema, dice, no es que los municipios se nieguen a apoyar, sino que los quieren usar como chivo expiatorio mientras quienes realmente tienen la facultad (y la información, y los presupuestos, y las fuerzas armadas) se lavan las manos.

La coordinación que huele a encubrimiento

El discurso oficial se llama “coordinación”, pero en la práctica suena a pacto tácito: la Federación manda operativos, reconoce células del CJNG, deja correr que hay grupos como “El Trébol”, y a la vez finge escándalo cuando alguien sugiere mirar hacia arriba.

El propio alcalde lo dice: ellos, los federales y el estado, son los que traen la investigación, los hallazgos, las pruebas, y por tanto el control de quién cae, quién no y cuándo se “descubre” una célula.

Mientras tanto, Tlaquiltenango presume “tranquilidad”: sin denuncias de extorsión de alto nivel, sin llamados de pánico, sin estallidos visibles, como esos municipios donde todos saben quién manda, pero nadie firma la queja por razones obvias de supervivencia.

En ese escenario, la coordinación se vuelve una palabra cómoda para no nombrar lo que muchos inferirían: tolerancia, negociación, administración del crimen en lugar de combate frontal.

Todos adentro: federación, estado y municipios

El mensaje de fondo es demoledor: si hay cártel instalado, si circulan chalecos con siglas, si operan brazos armados con estructura, es porque en algún nivel del aparato federal y estatal se permitió, se negoció o se volteó la mirada.

La “delincuencia organizada” deja de ser un monstruo externo para convertirse en franquicia política: sin carpeta federal, sin inteligencia, sin tolerancia institucional, no habría capacidad de operar a esa escala durante años.

Y mientras allá arriba reparten culpas, acá abajo alcaldes como Alonso se preparan para defenderse “con todas las de la ley y con toda la población”, porque saben que el siguiente paso es fabricarlos como culpables únicos del desastre que se incubó y se protegió desde los niveles más altos.

En resumen: el alcalde solo dijo lo obvio, pero lo dijo en público; y en un país donde el crimen organizado es socio, cliente o brazo operativo del poder, eso ya es casi un acto de insurrección.

Entrevista completa: 

Con información de: PROCESO/

CON «ELLOS NO HAY TOS ?»: «DIARIO ESPAÑOL EXHIBE NARCONOMINA del MENCHO y el CJNG que MATABA el HAMBRE a MILITARES,GUARDIA NACIONAL,FGR y POLICIAS»…los perdonan y hasta llegan a ser Secretarios de Seguridad Federal.


La llamada narconómina de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), revela con detalle a quiénes pagaba el cartel para mantener su dominio en Jalisco: sicarios, halcones, operadores, hackers y presuntos sobornos a policías, militares y fiscales. Obtenida por El Universal en las cabañas de Tapalpa, donde el capo fue abatido el 22 de febrero, esta contabilidad improvisada —hojas manuscritas y archivos digitales— se ha convertido en evidencia clave para la Fiscalía General de la República (FGR).

Los documentos, fechados en diciembre de 2025, registran ingresos y egresos detallados de operaciones en Tapalpa y municipios cercanos como Villa Purificación, San Gabriel, Chiquilistlán, Casimiro Castillo, Sayula, Cuautitlán, Mascota, Atenguillo y Mixtlán. Ese mes, el CJNG habría ingresado 8,7 millones de pesos por ventas de marihuana, cocaína, metanfetamina, fentanilo y renta de máquinas tragamonedas, con gastos operativos de 1,38 millones de pesos.

La narconómina incluye pagos por gasolina, despensas, rentas de casas de seguridad, reparaciones de vehículos y hasta cortes de cabello para la tropa, junto a controles de envíos de droga a prisiones. Esta estructura refleja el control territorial del cartel en la región Lagunas de Jalisco, colindante con Michoacán.

La base operativa del CJNG en Tapalpa constaba de 30 a 32 halcones —vigilantes— pagados con 2.500 a 3.000 pesos semanales cada uno; 26 “muchachos de choque” o pistoleros, con 4.000 pesos por semana, y un comandante que recibía 6.000 pesos. Operadores de alto nivel figuran con montos mayores: una hoja del 1 de diciembre de 2025 asigna 300.000 pesos a Hugo César Macías Ureña, El Tuli, operador financiero abatido en Autlán de Navarro durante el mismo operativo.

Otros nombres en la lista son Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, El Sapo; Luis Miguel Pelayo, El Meño (jefe en Autlán y Villa Purificación); Francisco Javier Gudiño Haro, La Gallina (líder en Puerto Vallarta), y Jesús Ambriz Cano, El Yogurt. En dólares, se anotan dos millones a Mono Flako, 600.000 en “regalos de nietos” y 98.000 a “Güereja”.

Entre los registros se encuentra, por ejemplo, una tabla que detalla los precios y ganancias obtenidas a partir de los diferentes tipos de marihuana en el mes de diciembre de 2025, que ascienden a más de 3,7 millones de pesos.

Precios y ganancias por venta de marihuana

Registros de diciembre de 2025

CategoríaPrecio por unidadCantidadGanancia aproximada registrada
Frío$140 MXN24.461$3.424.840$3.424.840$3.424.840
Verdura$140 MXN342$47.880$47.880$47.880
Suave$140 MXN1.770$247.870$247.870$247.870
Fina$750 MXN40$30.000$30.000$30.000
Total$3.749.920$3.749.920$3.749.920

Fuente: El UniversalTabla: EL PAÍS

Sobornos a autoridades

Los pagos más comprometedores apuntan a infiltraciones en instituciones, lo que subraya la porosidad de las zonas controladas por el crimen organizado. Se leen conceptos como “650.000 pago GN Mich Picten”, “75.000 GN Autlán”, “20.000 Guachito pasa datos” y “15.000 PGR”, interpretados como sobornos a la Guardia Nacional (GN), policías y la Fiscalía General de la República. A la policía municipal de Tapalpa se destinaron 138.000 pesos en diciembre de 2025, casi el 20% de su nómina mensual (685.666 pesos para 26 elementos, según transparencia municipal y estimaciones de El Universal).

Pagos similares van a policías de Atemajac de Brizuela (46.000 pesos) y Chiquilistlán (86.000 pesos, un tercio de su presupuesto de seguridad). Los montos ponen en evidencia el control del CJNG sobre corporaciones locales, facilitando su operación en una zona clave para el trasiego de drogas. 

La contabilidad puntual de ingresos, sobornos y sueldos confirma el nivel de organización financiera de un cartel que ya había sido descrito como el más poderoso de México y uno de los principales proveedores de cocaína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos. Los registros asegurados por la FGR forman ahora parte de las carpetas abiertas para desarticular la red financiera del CJNG, en paralelo a los golpes coordinados con el Departamento del Tesoro estadounidense contra sus negocios de huachicol y fraude turístico.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/JESUS GARCIA RUIZ/

«TE VOY a METER…un PLOMAZO ?»: «EX-CANDIDATO del VERDE-PT ALIADO de MORENA se ENCABRONA por EXHIBIRLO HOMENAJEANDO al MENCHO y AMENAZA a LORET»…y dice que el gobierno le gustan los corridos.


Pedro Segura Valladares no organizó un velorio: montó una kermés narca en honor al Mencho, con banda en vivo, narcofiesta, chela y apología del delito al 2×1, mientras los alegres del barranco tenían que recordarle que la multa por andar glorificando capos no se paga con “corridos” sino con código penal. Ahí estaba el excandidato del Verde y el PT a la gubernatura de Guerrero, aliado del oficialismo de la Presidenta Claudia Sheinbaum, rogando casi de rodillas que le tocaran el corrido-homenaje al Mencho, emperrado como niño berrinchudo al que le niegan el juguete… pero el juguete, en este caso, es el soundtrack del crimen organizado.

Cuando el periodista Carlos Loret lo exhibe, el señor empresario de la 4T decide que la mejor defensa no es un desmentido ni una aclaración, sino un videito donde se le sale el barrio, el rancho y las ganas de meterle un balazo. 

Entre insulto e insulto, se siente padrino de bautizo del régimen: presume “trabajo limpio”, confiesa que le encantan los corridos de capos “igual que al gobierno” y suelta una retahíla de amenazas y humillaciones dignas de cantina a las tres de la mañana.​

El cuadro es brutal: un aliado de Morena y sus satélites Verde y PT, que ya fue detenido por la Fiscalía General de la República en agosto por presuntos vínculos con delincuencia organizada y que salió rapidito porque la justicia a la «Morena» es selectiva y tramposa, ahora se pone frente a la cámara a vociferar contra un periodista, como si fuera vocero extraoficial del miedo. 

Lo que para Presidencia, Segob y la Fiscalía es “libertad de expresión”, en la pantalla se ve clarito como lo que es: un hombre del régimen, exhibido en su fiesta al Mencho, respondiendo con amenazas en vez de argumentos… y dejando en video el retrato hablado de la clase de personajes que el poder y Morena,la organizacion criminal mas grande del pais,deciden apapachar.

Con información: CARLOS LORET/LATINUS/