La Suprema Corte «Morena» de Justicia de Nación (SCJN) acaba de tirarle el último amparo al ex-gobernador de Tamaulipas,Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca y con ello ,el pase de salida del club de “perseguido político” para ingresarlo al mucho menos glamuroso registro de “político perseguido y prófugo con orden vigente de captura”.
Lo que hizo la Corte
El Pleno de la Suprema Corte,tal como se venia venir, revocó el amparo que había anulado la orden de aprehensión por delincuencia organizada y lavado de dinero, y declaró que “la justicia de la Unión no ampara ni protege” a Cabeza de Vaca frente a la orden del juez de control de Almoloya.
Con ello, la orden de captura vuelve a la vida jurídica con respiración propia: el Ministerio Público federal queda habilitado para ir por él, sin juez de distrito que haga de guardaespaldas procesal.
El jaque mate técnico
La Corte corrigio al juez de amparo que se sintió tribunal de juicio oral: le dice, en elegante regaño institucional, que una orden de aprehensión exige datos razonables de delito y probable participación, no prueba plena disfrazada de control de legalidad.
El mensaje es quirúrgico: el amparo no es tercera instancia penal ni spa para limpiar expedientes incómodos; el juez de control verifica razonabilidad, no absuelve desde la fase de investigación.
La narrativa del “perseguido político” hecha trizas
El último dique era precisamente este amparo en revisión; al desaparecer, el relato de “me persiguen por mis ideas” se estrella contra una sentencia del máximo tribunal que valida, en lo esencial, el estándar probatorio de la FGR en materia de delincuencia organizada y lavado.marthaolivia+1
Traducido al lenguaje de despacho caro: no hay certificado de inocencia, pero sí hay certificación constitucional de que la orden de aprehensión no es un invento tropical de ministerio público vengativo.
Efectos concretos
- Tres puntos quedan grabados en mármol: se revoca la sentencia del juez que concedió el amparo, se niega la protección federal frente a la orden de captura y se declara infundado el recurso adhesivo de la defensa que quería un control “super reforzado” de las pruebas.
- En la práctica, el exgobernador pasa de tener un amparo de bolsillo a estar expuesto, en toda su dimensión, a una imputación federal de alto calibre, con una orden de aprehensión avalada por el Pleno de la Corte y lista para ejecutarse tras el engrose y la notificación.
Epílogo de abogado cínico
A partir de esta resolución, sostener que todo es una “conspiración política” exige, cuando menos, la cortesía intelectual de explicar por qué once ministras y ministros, de muy distintos perfiles, decidieron que el problema no era el exceso del poder punitivo, sino el exceso de creatividad del juez que había salvado a la “estrellita del Valle”.
En términos estrictamente jurídicos, la partida no se acaba; pero el tablero cambió: quien ayer litigaba desde una suite en Houston como víctima institucional, hoy lo hará –si lo detienen y prospera la extradición– desde la posición mucho menos glamorosa de imputado por delincuencia organizada con una orden de aprehensión marcada con el sello de la SCJN.
Y que que sea la oportunidad propicia para un «toma y daca», Americo Villarreal por Cabeza de Vaca,pues los dos deberian estar presos, lo exige la evidencia,no la sospecha.
Con información: MILENIO/

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