En el país de las cifras alegres,dodne nos dicen que los homicidios bajan…resulta que los homicidas siguen de fiesta. Mientras los gobernadores presumen gráficas con líneas descendentes usando la temporalidad «mañosa» para convertir en victoria el fracaso”, en el occidente del país siguen apareciendo cuerpos en camionetas calcinadas.
Esta vez, la tragedia tocó las puertas del PAN: el hijo del ex senador y ex candidato colimense Jorge Luis Preciado fue secuestrado en Minatitlán y hallado en Jalisco, calcinado. El hallazgo ocurrió en San Pedro Toxín, una comunidad que suena a punto perdido en el mapa, pero que en realidad es una frontera viva entre dos estados podridos por la impunidad.
Mientras los legisladores azules se enteraban del crimen el 14 de febrero —día del amor y la ironía—, el ex senador publicaba un mensaje desgarrador dirigido a su esposa, hablando del amor como única cuerda para no enloquecer.

En paralelo, las fiscalías de Jalisco y Colima jugaban al teléfono descompuesto: una decía que el cuerpo fue encontrado, la otra que no había cuerpo que acreditar. El cadáver se volvió versión; la versión, expediente; el expediente, olvido.
Así marcha México en 2026: con los homicidios “menos”, pero las fogatas humanas igual de encendidas. Las estadísticas bajan, sí… pero porque la ceniza no se cuenta.
Con información: ELNORTE/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: