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viernes, 20 de febrero de 2026

EL «MAKABELICO V2.0»: «ACUSADO de ENGRANE de ORGANIZACION TERRORISTA SOBREVIVE en el ECOSISTEMA DIGITAL»…a punta de alias, fans y canales paralelos.


El 6 de agosto de 2025, El Makabélico dejó de existir en internet… al menos en apariencia: sus cuentas oficiales se esfumaron de las plataformas de música justo el día en que la OFAC lo balconeó como lavador de dinero del Cártel del Noreste, usando conciertos y presentaciones como lavandería portátil del CDN. Cuatro días después, como buen personaje de narcorap, resucitó con otro alias: El Comando Exclusivo, mismo rostro, mismas rolas, mismo catálogo, pero con nombre lavado y millones de oyentes mensuales corriendo como si nada hubiera pasado.

De narcorapero local a problema diplomático

Ricardo Hernández Medrano, nacido en Nuevo Laredo, se vendía como cronista del infierno fronterizo: violencia, drogas y poder en formato de narcorap, esa mezcla de rap, corrido y regional mexicano que convirtió el narco en playlist aspiracional. En temas como El Chamuco presume “tropa del infierno, los monstruos con calaca y cuernos”, una oda directa al brazo armado del CDN; no es metáfora, es boletín criminal con beat. Las letras dejaron de ser mero “contenido polémico” cuando el Tesoro de Estados Unidos decidió que no eran solo historias: eran parte de la maquinaria financiera del cártel.

La OFAC no solo lo señaló por usar conciertos para lavar dinero, también lo acusó de entregar la mitad de sus regalías en plataformas de streaming directamente al CDN, un 50% que convierte cada play en microdonativo al crimen organizado. No es que la música “inspire violencia”: aquí la queja es mucho más prosaica y gringa: el narco estaba cobrando por Spotify, Apple y compañía.

El truco del alias limpio

El 6 de agosto, tras el anuncio de OFAC, las cuentas oficiales de El Makabélico desaparecieron de las plataformas como si la moral corporativa hubiera despertado de golpe. Pero el 10 de agosto, de manera casi quirúrgica, reaparecieron dos de sus discos más populares —Maldito y Bendito volumen 1 y 2— bajo el alias El Comando Exclusivo, con la misma portada, mismo contenido y una nueva fachada de “artista registrado”. La jugada no fue menor: el proyecto alcanzó más de dos millones de oyentes mensuales en Spotify entre agosto de 2025 y los primeros días de febrero de 2026, demostrando que el algoritmo no tiene problema en bailar con quien sea mientras haya reproducciones.

El perfil de El Comando Exclusivo no era una cuenta pirata: estaba registrado (y antes verificado), con la foto del propio Hernández Medrano como si nada hubiera pasado en Washington. Para completar la simulación, el catálogo incluía El Tartas, la biografía musical de un sicario de Tamaulipas, acumulando más de 49 millones de reproducciones, porque si algo demuestra el caso es que la censura moral llega tarde y solo cuando ya todos hicieron dinero.

Plataformas: todos sabían, nadie vio nada

Entre agosto y diciembre de 2025, El Comando Exclusivo siguió subiendo temas como El Papis V2La Tropa Felona y El Chaparro, canciones que El Makabélico ya había estrenado años antes; el truco consistía en bautizar al mismo contenido como si fuera otro artista recién descubierto. El alias reciclado tenía historia: así se llamaba su estudio de grabación independiente y también uno de sus primeros álbums de 2017, lo que permitió disfrazar el regreso como “proyecto viejo revivido” en lugar de evasión descarada de sanciones.

No solo Spotify le abrió la puerta: el mismo perfil —mismo nombre, mismo catálogo— apareció en Amazon Music y Apple Music, donde el 10 de agosto también se publicaron los discos que supuestamente habían desaparecido. La diferencia es que en estas plataformas no existe verificación al estilo “check azul”, así que las empresas pueden fingir demencia con más facilidad: si es o no el perfil oficial, que lo decida el usuario mientras la caja registradora suena.

YouTube fue la oveja negra corporativa: ahí el veto sigue firme y El Makabélico solo sobrevive en canales de fans y cuentas no oficiales, como espectro musical que el algoritmo tolera en los márgenes pero no legitima en su catálogo principal. Irónicamente, fue justo en YouTube donde su último sencillo con Del Records, La Sombra, rebasó los 10 millones de vistas en dos semanas en 2025, antes de que el expediente del Tesoro le cerrara la gira hacia la “liga mayor”.

Spotify se hace el ofendido (tarde, pero se hace)

Previo a la publicación del reportaje, el 3 de febrero se pidió a Spotify México una postura oficial: se comprometieron a responder el 6 de febrero, como si necesitaran tres días hábiles para revisar lo que su propio buscador mostraba en 10 segundos. Ese viernes, la versión corporativa llegó pulcra: “podemos confirmar que no hay música en los perfiles oficiales de ‘El Makabelico’ ni de ‘El Comando Exclusivo’ disponible en Spotify”, una frase que suena a “nunca lo vimos, ya no está, no pregunten cómo llegó”.

Entre la solicitud y la respuesta ocurrió el acto de magia: el perfil de El Comando Exclusivo y su música fueron eliminados de la plataforma tras contrastar la información, admitiendo, sin decirlo, que efectivamente sí estuvo ahí, sí era él y sí monetizó con todo y sanción OFAC. En Amazon Music y Apple Music también se buscaron versiones oficiales, pero ahí ni siquiera se logró obtener respuesta: silencio cómodo para quienes prefieren que el conflicto legal sea un problema del artista y del Tesoro, no del balance trimestral.

De promesa del regional a ficha OFAC

En 2021, el influyente productor Ángel Del Villar, jefe de Del Records, casi canonizó el futuro de El Makabélico: lo veía en “gira mundial”, en “ligas mayores compitiendo con los más grandes” y escalando posiciones a toda velocidad. No se equivocó en lo de subir rápido, pero omitió el detalle de que la pista de despegue incluía la pista paralela de OFAC; nueve días después de que Hernández Medrano fuera señalado por el Tesoro, Del Villar fue sentenciado a cuatro años de prisión y una multa de dos millones de dólares por hacer negocios con un promotor ligado al CJNG.

Del Villar se convirtió en productor de Hernández Medrano desde finales de 2017 e integró su proyecto a Del Records, sello especializado en música regional mexicana, con al menos tres álbums publicados entre 2018 y 2025. Para febrero de 2024, El Makabélico ya figuraba en el lugar 35 de los artistas mexicanos más escuchados en Spotify, lanzó Malportadojunto a Luis R Conríquez y consolidó ese perfil de “narcoestrella” que llena conciertos, playlists y expedientes en cortes estadounidenses al mismo tiempo.

Su último sencillo con Del Records, La Sombra, se estrenó en febrero de 2025 y superó los 10 millones de reproducciones en YouTube en dos semanas, un sprint final antes de que la OFAC lo pusiera en la misma lista donde suelen terminar capos, operadores financieros y testaferros de alto perfil. La promesa del productor de “gira mundial” sí se cumplió, pero en forma de boletines internacionales y sanciones que cruzan fronteras más rápido que cualquier tour.

El historial sucio del CDN y los boletines de terror

El caso de El Makabélico no salió de la nada: es el capítulo musical de una historia larga de sanciones contra la estructura que dio origen al Cártel del Noreste, hijos directos de Los Zetas y el Cártel del Golfo. Entre 2010 y 2014, la OFAC sancionó a 14 integrantes de Los Zetas y tres empresas ligados a su fundador, Omar Treviño Morales, hoy preso en Estados Unidos tras ser entregado por el gobierno mexicano.lasillarota+2

En 2015 el Tesoro cambió de foco al Cártel del Golfo y enlistó a cinco operadores responsables de una ruta de cocaína en Texas y Tennessee, y luego vino una década de aparente silencio antes de que, en noviembre de 2024, Estados Unidos volviera a apuntar al Golfo con seis acusados de controlar pesca ilegal, tráfico de personas y narcotráfico en la región del Golfo de México. Para 2025, la mira ya estaba fija en el CDN: entre mayo y agosto, OFAC lo acusó de mantener un alto nivel de violencia en la frontera, sancionó a seis de sus integrantes y agregó a Hernández Medrano como socio artístico-financiero.

En los boletines se describe al CDN como organización terrorista con base en Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León, dedicada al narcotráfico, trata de personas, tráfico de armas, lavado de dinero, robo de vehículos y robo de petróleo, un menú delictivo completo donde el narcorap entra como banda sonora y como línea contable. No es casual que Estados Unidos haya formalizado al CDN como Organización Terrorista Extranjera: el sello de “terrorista” justifica sanciones más duras, más rápidas y menos negociables, incluso cuando el objetivo no es un sicario, sino un cantante que rapea “soy de la tropa del infierno” como si fuera slogan de marca.

El Makabélico 2.0: de Spotify a TikTok y WhatsApp

Mientras OFAC lo pone en listas negras y las plataformas simulan limpieza exprés, la música de El Makabélico sigue flotando como humo en fiesta de rancho: aparecen playlists curadas por fans, compilados de corridos bélicos y versiones subidas desde cuentas personales que se multiplican más rápido de lo que las empresas pueden borrar. El efecto real de las sanciones es simbólico y financiero a gran escala, pero a nivel usuario común, El Makabélico sigue sonando en fiestas, carros y videos, solo que ahora disfrazado de “contenido de terceros”.

En TikTok, un usuario que se presenta como “El Makabélico Oficial” acumula más de 60 mil seguidores y abrió un canal de difusión en WhatsApp donde comparte fragmentos de canciones y clips, cuidando siempre no mostrar el rostro, pero alimentando la narrativa del regreso inminente. “2026 y seguimos armando los proyectos ya listos, raza”, escribió hace unos días, como si no estuviera bajo sanción de la OFAC, borrado de Spotify y perseguido en papel, pero perfectamente vivo en la economía informal del streaming y la mensajería encriptada.

El resultado es una paradoja digna de manual: el Estado estadounidense lo presenta como engrane de una organización terrorista y las plataformas juran que ya lo borraron, pero el ecosistema digital lo mantiene vivo a punta de alias, fans y canales paralelos. El Makabélico desapareció oficialmente el 6 de agosto de 2025; todo lo que ha pasado después demuestra que, en la era del streaming, la cancelación es solo otra estrategia de marketing.

Con información: ELUNIVERSAL

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