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sábado, 25 de abril de 2026

UN «CARTEL 100% SEGURO»: EL «INEGI MIDIÓ MIEDO CRECIENTE en REYNOSA y 9 de cada 10 se SIENTEN INSEGUROS»…la ENSU 2026 no “golpea” a Américo y el General Pancardo,solo los exhibe.


Bajo el sexenio de MORENA y Américo Villarreal, el medico que iba, iba sanar Tamaulipas ,cuando de repente ya siendo gobierno se le atravesaron las cuotas del «titipuchal del pipas del contrabando de huachicol», que acopia su sobrino Roberto Garcia ,desde la Dirección de Comercio Exterior, Reynosa no se pacificó: se graduó como otra ciudad donde el gobierno presume boletines mientras el Cartel que abraza hace crecer sus ganancias y a pasos agigantados la percepción de inseguridad ,rompiendo los techos de las cifras de concreto armado.

La ENSU como acta de defunción del discurso oficial

Porque el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y su Encuesta Nacional de Seguridad Publica Urbana, no hace editoriales: solo mide el miedo, y en Reynosa el miedo anda en 86.1%; es decir, casi nueve de cada diez adultos dicen que vivir ahí es inseguro, por encima de la media nacional de 61.5% en marzo de 2026. 

Es la misma encuesta que el gobernador cita para presumir “avances” en sus giras, pero que en la letra chiquita retrata una ciudad más cerca de Culiacán y Uruapan que del país imaginario de sus conferencias.

Mientras México en conjunto baja ligeramente de 63.8% a 61.5% entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, Reynosa hace exactamente lo contrario: pasa de 81.7% a 86.1%, un brinco que la coloca por encima de Culiacán (84.4%) en percepción de inseguridad. Traducido: mientras otros buscan apagar el incendio, el gobernador de Tamaulipas le echa gasolina estadística.

Reynosa, donde “siempre se puede estar peor”

La serie de ENSU es clara: marzo 2025, Reynosa ya era un infierno con 74.1%; doce meses después, ese infierno se perfecciona y llega a 86.1%. En un país donde los focos rojos se llaman Uruapan, Culiacán o Ciudad Obregón, Reynosa se cuela al top de ciudades donde la gente vive en modo “alerta sísmica” permanente.

Pero ya en abril de 2026,la cosa se puso pero: si San Pedro Garza García con todo y ejecuciónes es el referente de la “seguridad aspiracional” con 4.4% de percepción de inseguridad, Reynosa es su foto inversa: un escaparate de cómo se ve un gobierno que convierte cada trimestre en récord de miedo. Es como tener un Ferrari de recursos federales y estatales y usarlo para repartir volantes, mientras el crimen organizado maneja tráileres de facto gobierno.

Tabla rápida del desorden: Reynosa vs Culiacán y país

Ciudad / agregadoMarzo 2025 (%)Diciembre 2025 (%)Marzo 2026 (%)Nota ENSU
Estados Unidos Mexicanos61.963.861.5Baja leve nacional.
Culiacán, Sin.89.788.184.4Sigue altísima, pero baja.
Reynosa, Tamps.74.181.786.1Sube, y supera a Culiacán.

En cualquier gobierno medianamente serio y que ademas no lo gobierne un mandatario con vocación de bandido, que una ciudad suba de 74 a 86% en un año encendería sirenas; en el de Villarreal y bajo la titularidad de ls Secretaria de Seguridad del General Arturo Pancardo,lo convierten en fotos de reuniones y aplausos de gabinete.

El 100% simbólico: cuando la calle ya reprobó al gobernador

Y aunque el INEGI nunca va a poner “100%” de percepción de inseguridad porque hay quien todavía contesta “no sabe/no responde”; en términos políticos, Reynosa ya opera como si toda la ciudad diera por hecho que el gobierno no tiene el control. Es el 100% simbólico: nadie organiza su vida suponiendo que el Estado va a llegar a tiempo, y todo mundo ajusta su rutina para no cruzarse con la violencia representada por lugartenientes que abrazan y hacen negocios con el gobernador,mientras el aparato federal y militar de inteligencia se hacen tarugos, con una habilidad que no sorprende,pero también asusta.

La ENSU nacional reporta que 43.7% de la población deja de llevar cosas de valor, 39.1% deja de caminar de noche y 39.2% ya no deja salir solos a menores por temor al delito. Si esos porcentajes se sienten brutales a nivel país, en una ciudad que trae 86.1% de percepción de inseguridad el mensaje es claro: el reloj de la vida cotidiana está puesto en modo “sálvese quien pueda”, no en “el gobierno me cuida”.

Otros indicadores que hunden el relato de “control”

No es solo “me siento inseguro”; es todo lo que se rompe alrededor. A nivel nacional, 57.7% de la gente reporta ver consumo de alcohol en calles, 39.3% robos o asaltos, 38.4% venta o consumo de drogas y 24.2% disparos frecuentes con armas en los alrededores de su vivienda. Son promedios: en una ciudad-frontera como Reynosa, donde la percepción de riesgo supera por 25 puntos el promedio nacional, esos fenómenos dejan de ser “ruido estadístico” y se vuelven paisaje urbano permanente.

Además, 38.2% de la población del país reconoce haber tenido conflictos o enfrentamientos con familiares, vecinos, autoridades o desconocidos; Reynosa se ubica por encima de ese promedio con 39.4%, lo que habla de una convivencia social erosionada en todos los niveles. Es la ecuación perfecta del fracaso: miedo alto, conflicto alto y una autoridad que presume operativos mientras la encuesta oficial dice que la vida diaria sigue atravesada por la violencia y la desconfianza.

Un gobierno que administra la percepción… para arriba

Mientras la Marina y el Ejército mantienen niveles de “efectividad percibida” arriba de 85%, las policías estatal y municipal apenas alcanzan 56.1% y 50.8% a nivel nacional. En estados como Tamaulipas, ese hueco se traduce en lo que muestran las cifras: las fuerzas federales “le hacen como que contienen” y el gobiernos estatal naufraga en la tarea de construir seguridad cotidiana con un gobierno más obsesionado con maquillar datos que con bajar homicidios, asaltos o balaceras en medio de un brutal gasto de seguridad, entregando patrullas y…contratos.

En resumen: la ENSU 2026 no “golpea” a Américo Villarreal; lo exhibe como lo que es en Reynosa: un administrador de crisis que logró lo impensable, hacer crecer la percepción de inseguridad en una ciudad donde todos juraban que ya se vivía en el piso más bajo del infierno y resulta que bajo su gestión de gobierno,gobernada por el crimen organizado,siempre se puede estar peor.

Con informacion ENCUESTA NACIONAL DE SEGURIDAD PUBLICA URBANA/ENSU 2026/ABRIL 24

«DEPORTACIÓN o ASILO ?»:»CONTRALMIRANTE dice en ARGENTINA que por WHATSAPP REPORTÓ HUACHICOL a su TIO el EX-SECRETARIO de MARINA»…momento geopolítico invita a negar el detenido a Sheinbaum y EE.UU debería escucharlo.


El contralmirante Fernando Farías Laguna no sólo carga con una orden de extradición desde Argentina por presunto huachicol fiscal: ahora mas que salvarse quiere hundir el barco que comandaba su tío politico y ex-secretario de Marina,el Almirante Rafael Ojeda a quien segun su defensa, dice —“yo sí avisé”—, respaldado por conversaciones de WhatsApp.

Sí, WhatsApp. Porque en México los escándalos de contrabando de huachicol fiscal de combustible via marítima, también se documenta entre mensajitos y no solo entre navales,tambien entre militares y el Cartel del Golfo en Tamaulipas.

Farías fue detenido el jueves en Argentina. Su hermano, Manuel Roberto Farías, cayó desde septiembre del año pasado. Ambos no son cualquier pieza: son sobrinos políticos del propio Ojeda y están señalados como cabezas de una red que, según las acusaciones, movió nada menos que 31 buques cargados de combustible ilegal entre Altamira y Tampico entre 2024 y 2025. No es ordeña de ducto: es huachicol de alta mar, con logística de Estado y uniforme naval d gala.

La defensa, encabezada por el abogado Mendieta, intenta reconfigurar la narrativa: Farías no era parte de la red, sino víctima de un señalamiento que —dice— él mismo reportó a la superioridad naval. Y aquí entra el episodio clave.

El denunciante original, el también contralmirante Fernando Rubén Guerrero, habría buscado a Farías para que lo conectara directamente con Ojeda. Guerrero traía información que implicaba a los hermanos Farías en el contrabando. Se reúnen el 31 de mayo de 2024 en un restaurante de Villa Coapa —todo apunta a un Sanborns, porque en la carpeta de la FGR hay hasta foto del encuentro, como si fuera cita de espionaje con combo de enchiladas suizas.

Según la versión de la defensa, Farías escucha, se indigna y sale con una declaración digna de deslinde institucional: “yo no estoy metido en ese desmadre, mi nombre lo están utilizando y ahorita lo reporto”. Acto seguido, mensaje directo por WhatsApp al almirante Ojeda. Caso cerrado… al menos en su versión.

El problema es que ese supuesto “yo sí avisé” todavía no existe oficialmente: las conversaciones no han sido entregadas a la FGR. Mendieta dice que ya saldrán… si el caso llega a juicio en México. Es decir, la prueba clave está guardada, por ahora, en el cajón de las promesas estratégicas.

Mientras tanto, la cronología se vuelve incómoda.

  • Abril de 2024: Ojeda recibe en su oficina al denunciante Guerrero.
  • Mayo de 2024: Guerrero se reúne con Farías en Villa Coapa.
  • Octubre de 2024: ya con Sheinbaum en la Presidencia, el nuevo titular de Semar, Raymundo Pedro Morales, también recibe a Guerrero.
  • Noviembre de 2024: Guerrero es ejecutado en Manzanillo, Colima.

El denunciante habló con todos los niveles… y terminó muerto. En México, eso suele ser más que una coincidencia narrativa.

Para añadir otra capa, el 7 de septiembre de 2025, cuando estalla públicamente el caso con detenciones de marinos, el entonces fiscal Alejandro Gertz Manero soltó un dato que intenta blindar a la cúpula: aseguró que dos años antes Ojeda le había pedido investigar a todos los elementos de la Armada potencialmente vinculados al huachicol. Traducción política: “sí se sabía, sí se investigaba… pero aun así ocurrió”.

Y ahora el caso se desborda hacia lo internacional.

México quiere de vuelta a Farías por la vía rápida: deportación, bajo el argumento de que entró a Argentina con documentos falsos. La defensa responde con otro clásico: solicitud de asilo político ante el gobierno de Javier Milei.

Pero el expediente ya se contaminó de geopolítica.

Claudia Sheinbaum, desde Barcelona, pidió la liberación de Cristina Fernández de Kirchner —archienemiga de Milei y condenada por corrupción—, y casi en paralelo exige a Argentina que le entregue a un contralmirante acusado de contrabando masivo de combustible.

No es exactamente el mejor clima diplomático para pedir favores.

La propia Sheinbaum lo dejó claro: quieren deportación inmediata; si no, vendrá la extradición. Todo bajo el argumento de ingreso ilegal con pasaporte falso. Legalmente sólido, políticamente enredado.

En el fondo, el caso Farías exhibe algo más incómodo que un par de chats de WhatsApp: una cadena de advertencias, reuniones al más alto nivel, un denunciante asesinado y una red que operó —según las acusaciones— durante meses moviendo barcos enteros sin que nadie, oficialmente, “se diera cuenta”.

Y ahora la defensa apuesta a que todo se reduzca a un mensaje enviado a tiempo.

En México, a veces, eso basta para ensuciar todo el aparato ,pero no alcanza para limpiar un océano de combustible ilegal donde todos han sido parte del todo.

Tan solo basta con voltear a ver la falta de arrestos cuando el combustible se decomisa por millones: asi pasa cuando el sistema no puede disparar sin temor de plomerse las patas que chacualean en huachicol.

Con información: ELNORTE/

«ENMASCARAN ESCANDALO CHIHUAHUA»: «BATMAN y GATUBELA se SIENTAN,DIALOGAN,COORDINAN y ACUERDAN qué DECIR y qué CALLAR»…ya no buscan salvar Gotham, sino contener el arguende.


Tras una reunión con el Secretario de Seguridad Pública Federal, Omar García Harfuch (MORENA), la Gobernadora de Chihuahua ,Maria Eugenia Campos (PAN) ordenó la creación de una unidad especializada para indagar los hechos vinculados a la operación de la CIA en Mexico.

«Por la relevancia del caso y para garantizar la mayor transparencia, estoy instruyendo la creación inmediata de una unidad especializada para la investigación de los hechos ocurridos entre el 17 y el 19 de abril»…Gobernadora Maru Campos.

La escena parece sacada de un cómic tropicalizado: Harfuch en modo Batman institucional, la gobernadora de Chihuahua enfundada en traje con su mascara de Gatúbela política, y en medio una reunión de alto nivel que no busca salvar Gotham, sino enmascarar el escándalo para contenerlo

Se sientan, dialogan, coordinan… y, sobre todo, acuerdan qué decir y qué callar. Porque aquí no se trata de combatir villanos —para eso ya está el narco administrando territorio—, sino de cuidar la narrativa. Que la cooperación no parezca cooperación. Que la tragedia no escale a crisis diplomática. Que la ley incómoda no estorbe demasiado… pero tampoco se cuestionen se viole abiertamente porque se enoja AMLO.

Y es que,en México el problema mas que ponerle trabas a la colaboración con Estados Unidos. El problema es fingir que no debe existir y se legisla para estorbarla, pero cuando esta esta se evidencia hay prisa para diluirla en una “unidad especializada” y que por cierto se olvida que en el operativo en El Pinal terminó con dos mandos de policia y dos agentes estadounidenses que participaron en la destrucción de un laboratorio contra el narco donde se niega la participación militar. 

Traducción: cuando el cochinero escala a nivel internacional, la institucionalidad exprés aparece para contener daños y demorarlos, no necesariamente para esclarecerlos.

La escena es conocida: laboratorio del narco desmantelado, golpe “contundente” al crimen organizado, discursos de manual y promesas de transparencia… seguidas de un elegante “no diremos nada más por ahora”. Porque si algo caracteriza a la transparencia mexicana es su discreción casi monástica.

Pero lo verdaderamente jugoso no está en el operativo, sino en la hipocresía estructural que lo rodea.

Por un lado, el oficialismo federal —heredero directo de la reforma publicada en el DOF el 18 de diciembre de 2020— se llenó la boca hablando de soberanía mientras le amarraba las manos a la cooperación internacional en materia de seguridad. Esa reforma, impulsada desde el púlpito presidencial por Andres Manuel López «hablador», no fue un acto de dignidad nacional: fue un torniquete político que convirtió la colaboración con agencias extranjeras en un campo minado burocrático.

En nombre de la patria, se obstaculizó el intercambio de inteligencia. En nombre del nacionalismo, se debilitó la coordinación operativa. Y en nombre de una soberanía de discurso, se dejó más margen de maniobra a quienes sí operan sin fronteras: los cárteles.

Porque el narco no llena formularios ni pide autorización diplomática.

Mientras tanto, en la vida real —esa que no cabe en las mañaneras—, los gobiernos locales y federales siguen colaborando con Estados Unidos,pero discuten cuando se descubre. Aqui lo verdaderamente importante debiera ser combatir estas estructuras criminales que ya son transnacionales y apremian la cooperación internacional.

Y ahí es donde aparece la tragicomedia bipartidista.

Morena y PAN, supuestos antagonistas irreconciliables, coinciden en lo esencial: administrar el escándalo. Unos impulsan leyes que dificultan la cooperación y luego la toleran en silencio; los otros la utilizan cuando les conviene y la justifican con discursos de “alto impacto” contra el crimen.

Colores distintos, reflejos idénticos.

El resultado es un país donde:

  • Se castiga en el papel lo que se necesita en la práctica.
  • Se presume soberanía mientras el territorio está en gran parte de la geografía capturado por el narco con ayuda política y criminalmente organizada.
  • Y se arma ruido político no por la colaboración en sí, sino por haber sido evidenciada.

Porque ese es el verdadero pecado: que se note.

Al final, la creación de unidades “especializadas”, las reuniones de alto nivel y los comunicados cuidadosamente redactados no buscan tanto la verdad como el control narrativo. Que el caso no escale. Que no incomode. Que no exhiba la contradicción de fondo.

Esa donde México necesita ayuda… pero su clase política prefiere atajar el paso en vez de allanarlo y presencien en primera persona el cochinero.

Mientras tanto, en la Sierra Tarahumara —y en buena parte del país— la soberanía real la siguen disputando otros a plomazos,decidiendo cuando no incidiendo ,quien vive, quien muere, quien desaparece y si no desaparece,que pague piso.

Con informacion: ELNORTE/

«QUE SIGNIFICAN sus PALABRAS ?»: «OTRO GENERAL de TERCERA CONFIESA en SINALOA que solo BUSCAN que INFIERNO se VEA MAS BONITO»…si objetivo no es acabar con el problema,es hacerlo manejable,institucionalidad esta rendida.


Las Fuerzas Armadas están en las policías para fortalecerlas y buscar que la delincuencia sea más manejable, afirmó ayer el General Brigadier Óscar Olivares Miranda, de la III Región Militar, al impartir la conferencia “Difusión de la Cultura de Seguridad Nacional” en representación del comandante Héctor Ávila Alcocer, invitado por el Club de Leones Antonio Toledo Corro de Mazatlán.

Los dichos del General ,demenuzados frase por frase ,pueden traducir el eufemismo oficial a su verdadero idioma: el de la mediocridad administrativa y la resignación institucional. 

La nota de Noroeste resume una conferencia de Sedena sobre “cultura de seguridad nacional” y recoge la frase “en Sinaloa buscamos que la violencia sea más manejable”, pronunciada en el contexto de un programa de difusión sobre soberanía, seguridad interior y defensa exterior.

Traducción al español sin maquillaje

“Buscamos que la violencia sea más manejable” significa, en cristiano: no vamos a resolver nada, solo a procurar que el desastre no se nos salga por completo de las manos. La frase no describe una estrategia de pacificación, sino una política de control de daños que acepta, de entrada, que la violencia seguirá ahí, viva, intacta y administrada como si fuera un inventario incómodo.

Frase por frase

“En Sinaloa”: la ubicación no es un detalle geográfico, es la confesión de un Estado rebasado donde la normalidad ya se mide en balaceras, desplazamientos y miedo cotidiano. Decirlo así es reconocer que el territorio no está pacificado, sino intervenido por una violencia que dicta horarios, rutas y silencios.

“buscamos”: verbo comodín de la burocracia mexicana. No compromete, no obliga, no promete resultados y, sobre todo, no admite rendición de cuentas. “Buscamos” es la palabra favorita de quienes administran problemas eternos y venden como avance el simple hecho de seguir hablando del asunto.

“que la violencia”: aquí está el corazón del fracaso. No se habla de erradicar, reducir de fondo o desarticular las causas; se habla de la violencia como si fuera un fenómeno meteorológico con el que toca convivir. El lenguaje revela la renuncia política: cuando el objetivo ya no es acabar con el problema, sino acostumbrarse a él, la institucionalidad se ha rendido .

“sea más manejable”: esta es la joya del cinismo. “Manejable” no significa menos violencia, sino violencia dosificada, contenida, tolerable, con menos escándalo para la autoridad y menos costo para el discurso oficial. Es la versión gubernamental del “no podemos ganar, pero sí podemos evitar que se note demasiado”.

Dimensión política

La frase no solo es pobre: es peligrosa. Normaliza la idea de que el Estado puede convivir con la violencia como si fuera un mal doméstico, cuando en realidad es un fenómeno criminal y político que destruye vidas, instituciones y tejido social. Convertir la seguridad en manejo de percepción es la manera elegante de admitir que la estrategia no busca paz, sino gobernabilidad mínima.

Lo más grave es que este tipo de declaraciones que son muy comunes en mandos del ejercito, como la proferida por el ahora General en retiro Jesus Lena Ojeda, desplazan la responsabilidad. En vez de explicar resultados, arrestos, desmantelamientos, prevención o reducción verificable de homicidios, se ofrece una pedagogía del conformismo: aguante usted, que estamos intentando que el infierno se vea menos feo.

La frase de Sedena, leída sin solemnidad, suena a manual de administración del fracaso: no prometemos acabar con la violencia, solo hacerla más presentable. Y cuando un gobierno o sus voceros ya solo aspiran a eso, el problema no es semántico; es estructural.

Las cifras oficiales: 

Actualizacion del parte de guerra de Noroeste que habla por si solo de tres principales violencias: LEVANTÓN,EJECUCIÓN y ROBO

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Con informacion: NOROESTE/