La Cámara de Diputados convirtió el juicio político en bodega de chatarra: mil 200 denuncias archivadas, veinte meses sin el órgano que las revisa y una ley de responsabilidades usada como manual de caducidades, no de sanciones.
Las cifras de la impunidad legislativa
- Mil 200 demandas de juicio político se han acumulado en las últimas cinco legislaturas contra secretarios de Estado, ministros, gobernadores y legisladores, sin resolverse.
- La legislatura actual lleva veinte meses en funciones sin integrar la Subcomisión de Examen Previo, que es la instancia mínima para decidir si los casos se desechan o se procesan.
- En quince años, la Cámara ha acumulado este rezago violando sistemáticamente la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, que establece cómo y cuándo debe iniciarse un juicio político.
En cristiano: el Congreso lleva década y media pateando 1,200 expedientes mientras se vende como guardián de la República.
El truco jurídico: dejar que todo prescriba
El propio presidente de la Comisión Jurisdiccional, Hugo Eric Flores, reconoce que la mayoría de las denuncias ya prescribieron porque el juicio político solo puede iniciarse mientras el funcionario está en el cargo o dentro del año siguiente a que lo deja.
Es decir, la estrategia no es investigar, sino esperar.
Esperar a que corra el reloj, a que venza el plazo y a que la carpeta se vuelva souvenir legislativo.
La ley que debería ser un filo contra el abuso se usa como reloj de arena para garantizar impunidad.
La legislatura que “olvidó” instalar la Subcomisión
- La 66 Legislatura arrancó el 1 de septiembre de 2024.
- Un mes después ya habían repartido comisiones, oficinas y reflectores, pero dejaron pendiente la integración de la Subcomisión de Examen Previo.
- A estas alturas ya llevan un año y ocho meses sin instalar el órgano que abre la puerta a los juicios políticos.
En paralelo, el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, presume que solo en esta legislatura se han presentado 57 nuevas solicitudes de juicio político.
Las nuevas entran, las viejas caducan, y la Subcomisión sigue en el limbo: la maquinaria perfecta para que nada pase con nadie.
El discurso del “juicio político” vs la realidad del congelador
Mientras los diputados llenan el micrófono de frases solemnes sobre “combatir la corrupción” y “no más impunidad”, los datos los desmienten:
- Rezago de mil 200 casos en 15 años, muchos ya jurídicamente muertos por prescripción.
- Veinte meses de la actual Legislatura sin el órgano básico que debería revisar si los casos se admiten o se tiran a la basura.
- 57 solicitudes nuevas en este periodo, que entran a una cinta transportadora que termina en un muro apagado: no hay Subcomisión, no hay dictámenes, no hay responsabilidades.
El mensaje real es otro: en San Lázaro el juicio político no es un instrumento de control, es un rito decorativo que se archiva hasta que deje de ser peligroso.
La frase legislativa que se cae sola
Cuando estos mismos diputados hablan de “hacer historia” con reformas, endurecer penas o “blindar la democracia”, habría que recordarles sus propios números: mil 200 casos congelados, una ley ignorada y una Subcomisión que no existe más que en el papel.
La verdadera frase legislativa no es la que pronuncian en tribuna, sino la que dicen sus expedientes empolvados:
“En este Congreso, la justicia se atiende por orden de prescripción.”
Con informacion: MILENIO/

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