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martes, 26 de mayo de 2026

«DOS OPERATIVOS,TODOS DESECHABLES y…la SEGURIDAD ?: ESTRATEGIA en SINALOA COPIA la GUERRA de GENARCO GARCIA LUNA»…y ya son casi 41 mil muertos con Sheinbaum y 737,349 de los últimos 7 sexenios que SI cuentan,pero no cuentan.


Un total de 18 personas fueron detenidas durante el fin de semana en el municipio de Escuinapa, en dos operativos distintos coordinados por las autoridades federales que detuvieron a 13 personas y aseguraron 13 armas largas, 86 cargadores, 13 chalecos tácticos y 2 mil 560 cartuchos útiles de diferentes calibres.

Pero los ciudadanos deben de saber, que este operativo en Escuinapa ,como muchos otros en Sinaloa donde la violencia parece atacable pero inatajable,se parece demasiado a la vieja gramática calderonista: despliegue de fuerza, decomiso vistoso, narrativa de “golpe” y una apuesta casi automática por el músculo militar como sinónimo de control territorial. 

La diferencia es que hoy ya sabemos adónde conduce ese libreto cuando se usa como sustituto de una política de seguridad: más violencia, fragmentación criminal y una guerra que presume resultados tácticos mientras pierde la estrategia que busca pacificación en medio de la violencia,pues ya sumando acuerdo con TREsearch: 40,766 muertos en 601 dias del segundo piso del gobierno que encabeza Claudia Sheinbaum. Aunque la cifra total que cada gobierno ignora es de: 737,349 cadaveres. 

La lógica calderonista

En el sexenio de Felipe Calderón, la seguridad se reorganizó alrededor de la confrontación directa con las organizaciones criminales, con un peso central del Ejército, la Marina y la entonces Policía Federal dirigida por Genaro García Luna,ahora preso en EE.UU. Esa lógica privilegiaba capturas, decomisos y “golpes de mando” como si el mapa criminal se pudiera reordenar por acumulación de operativos, no por inteligencia sostenida, investigación financiera y control institucional. 

El resultado fue que la violencia no se apagó: se dispersó, se recrudeció y dejó una estela de homicidios y descomposición que marcó el sexenio.

Semejanzas con Escuinapa

Escuinapa reproduce tres rasgos clásicos de aquella estrategia.Primero, la espectacularidad del aseguramiento: armas largas, cargadores, cartuchos, chalecos y vehículos funcionan como prueba pública de eficacia, aunque no expliquen el mando, la red ni la ruta de financiamiento. 

Segundo, el protagonismo castrense y federativo: Guardia Nacional, Ejército, Marina, SSPC y FGR aparecen como fuerza de choque, exactamente el tipo de coordinación que Calderón convirtió en método. 

Tercero, el énfasis en la detención de personas armadas como si la mera captura equivaliera a desarticular una estructura criminal, cuando en realidad suele ser apenas un episodio dentro de la guerra de reemplazos
donde estos ejércitos de sicarios son el estrato mas bajo y desechable.

Por qué huele a fracaso

Confundir guerra con seguridad es asumir que el problema se resuelve neutralizando enemigos, cuando la seguridad pública exige prevención, inteligencia, investigación, control judicial ,reducción de capacidades financieras,logísticas y políticas donde el caso de Ruben Rocha Moya debiera de ser atendido con seriedad, no complicidad.

La guerra produce rendimientos mediáticos inmediatos, pero su lógica incentiva reacción, escalamiento y dispersión; por eso la estrategia de “descabezamiento” terminó multiplicando células, disputas internas y violencia territorial. 

En otras palabras: el operativo puede ser correcto en lo táctico, pero seguir siendo insuficiente o incluso contraproducente en lo estratégico si no viene acompañado de persecución patrimonial, judicialización robusta, contención civil del territorio y desmantelamiento de la protección política que acusan integrantes del mismo Cartel de Sinaloa. 

La herencia García Luna

La sombra de García Luna no es sólo su condena posterior; es el modelo de seguridad que hizo del golpe espectacular una política de Estado. Ese modelo convirtió la seguridad en una coreografía de operativos, boletines y cifras de aseguramientos, mientras el tejido criminal seguía adaptándose por debajo de la superficie. 

Por eso Escuinapa no debe leerse como “éxito” automático, sino como síntoma: cuando la autoridad celebra arsenales incautados pero no explica la cadena de mando, el flujo de dinero y el control local, está repitiendo la lógica de la guerra que México ya pagó demasiado caro.

Lectura periodística

La pregunta clave no es cuántos fusiles se aseguraron, sino qué estructura territorial permitía circular con ese armamento, quién financió el despliegue y qué falla institucional hizo posible ese nivel de concentración bélica. Ahí está el verdadero punto de quiebre con la visión calderonista: seguridad no es exhibir el botín de la guerra, sino impedir que la guerra se instale como método de gobierno. En Escuinapa, por lo que se ve, volvimos a mirar el síntoma y aplaudirlo como si fuera el remedio, pero y…la seguridad,esa tendrá que esperar en tanto nos dirigimos a la cifra de 800 mil muertos.

Con informacion: NOROESTE/

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