El video del ataque a domicilio contra una de las casas de Rubén Rocha Moya de «tiempos de jodido», donde un tirador con sombrero descarga un fusil al ritmo de “Cuídense bien y pórtense mal” de Quinto Efecto, encaja casi quirúrgicamente con la narrativa de guerra abierta que La Mayiza lleva dos años construyendo contra el narcogobernador aliado de Morena,la Presidenta Sheinbaum y Los Chapitos,como acusa la evidencia y también EE.UU.
El video del sombrero y la rola de “Cuídense bien…”
En redes ya circula el clip donde un sujeto con sombrero, chaleco y fusil semiautomático desciende de un vehículo y dispara contra una vivienda atribuida al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Mientras acciona el arma suena de fondo “Cuídense bien y pórtense mal”, tema de Quinto Efecto que en el ecosistema del narco-corrido funciona como guiño de pertenencia y desafío, un mensaje para iniciados más que un simple soundtrack.
Lejos del “incidente menor” o del “no hubo victimas que lamentar” que tantas veces han intentado colocar como explicación oficial, el lenguaje audiovisual del video es de ejecución ejemplarizante: rostro cubierto, estética “gente del sombrero” asociada a la facción de El Mayo, tiros dirigidos a la fachada y cero prisa por ocultarse, como si el objetivo no fuera sólo dañar el inmueble sino producir contenido propagandístico.
De los “incidentes menores” a la ofensiva declarada
No es la primera vez que el círculo de Rocha Moya aparece en la mira de La Mayiza y que desde el poder se intenta minimizarlo.
El video propalado en redes bajo el texto “Fue la Mayiza” ,nos remite a otro ataque,el del 23 de septiembre contra la Jeep Cherokee donde viajaba la nieta del gobernador que tampoco fue un asalto al azar, sino una agresión ordenada por Ismael Zambada Sicairos, “El Mayito Flaco”, en el contexto de la ruptura con Los Chapitos tras la entrega de su padre a Estados Unidos.
A ese episodio se suma el asesinato de escoltas del mandatario, levantones a elementos asignados a su familia y persecuciones en plena vía pública, todo en un periodo en el que el propio gobernador presumía “calma” y reducción de homicidios gracias a la operación coordinada con la federación.
La misma que sin recato se reunían en la mesas de seguridad a dialogar con un vulgar narco del que no tenian sospechas,como dijo sinverguenza y públicamente la curricula tatamada de Omar García Harfuch.El mismo que nunca aprobó un examen de control de confianza durante su permanencia en la nefasta Policía Federal del «otro garcia» y cuya orden de baja ‘desobedecida» ha sido vista mas de 600 mil veces.
Los volantes: Chapitos, Rocha y la “gran red de corrupción”
El video del ataque con la rola de Quinto Efecto no aparece en el vacío: llega después de que Octubre de 2024 avionetas lanzaran sobre Guasave, Mazatlán, Navolato, Los Mochis y Culiacán miles de volantes firmados por La Mayiza llamando abiertamente a “derrocar a este gobierno que los apoya”.
En esos panfletos, la facción de El Mayito Flaco acusa tanto a Los Chapitos como a Rocha Moya de abusos contra la población, y pide a los sinaloenses denunciar “cualquier abuso, corrupción, negocios y domicilios del gobernador así como de sus hijos y gabinete que fungen como prestanombres”, incluso proporcionando un número telefónico con lada de Culiacán.
La SSP de Sinaloa terminó reconociendo que la lluvia de volantes ocurrió, aunque intentó rebajarla a un “acto distractor” y habló de mantener comunicación con el número impreso, dando por buena la existencia del material y de la campaña de La Mayiza.
En una tercera descarga de propaganda, la facción advierte incluso a la propia presidenta Claudia Sheinbaum sobre la “gran red de corrupción de Rocha Moya” y promete que “todos pagarán así se escondan…”, dejando claro que el objetivo no es sólo la estructura de Los Chapitos, sino el gobernador como eje político del arreglo.
La hipótesis del “gobernador Chapito” que se vuelve verosímil
Con esta cadena de hechos —ataques al entorno familiar del gobernador, escoltas asesinados, volantes masivos, amenazas expresas contra Rocha Moya— la idea de un “gobernador Chapito” ya no suena a caricatura de redes, sino a hipótesis de trabajo respaldada por la propia propaganda de La Mayiza.
Los panfletos de la facción no sólo lo colocan en la misma lista de enemigos que Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán; lo describen como parte del “gobierno que los apoya” y llaman a exhibir sus negocios, domicilios y prestanombres, lo que supone que, desde la lógica de esa guerra, Rocha es un activo estratégico del bando rival y no un árbitro institucional.
La investigación federal citada en el texto de De Mauleón, que atribuye a El Mayito Flaco la orden de atacar la camioneta de la nieta del gobernador, termina por cuadrar el círculo: si una facción del Cártel de Sinaloa decide irse frontalmente contra Rocha Moya, es porque lo ubica como pieza clave del entramado que beneficia a Los Chapitos, no como un funcionario neutral atrapado en fuego cruzado.
El último eslabón de esa cadena es el video del ataque a una de sus casas al son de “Cuídense bien y pórtense mal”: un producto perfectamente alineado con la campaña previa de volantes, amenazas públicas y acciones armadas selectivas contra el entorno del gobernador.
La gente del sombrero y la disputa por el relato
En medio de esta disputa, la imagen del tirador con sombrero se vuelve un símbolo: en redes se le identifica como parte de “la gente de El Mayo”, una estética que el propio conflicto interno del Cártel ha ido cristalizando como marca de la facción de La Mayiza frente a los Chapitos urbanos, fresas y exhibicionistas.
El hecho de que el ataque se grabe en primera fila, con música elegida y plano abierto sobre el objetivo, muestra que la guerra ya no sólo se libra con fusiles y avionetas, sino con piezas de video diseñadas para circular en TikTok, Facebook y X como capítulos de una serie en la que cada bando compite por fijar su versión de quién es el verdadero enemigo del pueblo sinaloense.
Así, el gobernador que insistió una y otra vez en reducir la violencia a “incidentes” ahora aparece, en la narrativa de La Mayiza, como el botín político-militar que legitima la campaña: derrocar al “gobierno moreno-narco” era tan importante como sacar de la jugada a los Chapitos y ya ocurrió, solo falta encerrarlo,y de paso los que lo han solapado con calculo politico.
Y cada ráfaga grabada con corrido de fondo, como la que hoy se viraliza frente a una de sus casas, es un recordatorio de que, cuando el crimen organizado decide disputarse el poder, los narcogobernadores dejan de ser simples funcionarios y se convierten en personajes centrales de un relato de guerra que se escribe con plomo, volantes y videos musicales.
Con informacion: @Redes/ Medios

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