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sábado, 31 de enero de 2026

«HARFUCH en un HILO…de EVIDENCIAS»:»DESMENUZAN en REDES la CURRICULA POLICIACA MANCHADA del ESTRATEGA que NUNCA PUDO APROBAR un EXAMEN de CONFIANZA,NINGUNO de CONCIENCIA»…y tampoco puede con Sinaloa.


Es el Curriculum Vitae (CV),la hoja de vida policiaca de cualquier mal charola mañosa: reprobó el control de confianza, lo dieron de baja por no ser apto para ningún cargo público, pero no lo corrieron y terminó de Comisario de la Policia Federal en Guerrero como citan informas militares, metido hasta el cuello en el basurero de Ayotzinapa,pero hoy lo venden como “policía incorruptible” y hasta lo pintan con barniz de presidenciable.

Un puntilloso hilo en «Tuit» ,que no es ningun desperdicio leer su contenido, desmenúza la trayectoria manchada del otro Garcia,el estratega que ahora dirige la seguridad del pais,pero que francamente y 508 dias después de que se hizo cargo de la estrategia en Sinaloa,este estado esta peor después del encargo y el crimen organizado es mas atrevido, mas desafiante.

Ahí está el retrato de familia: linaje priista de vieja escuela, herencia directa de los mismos clanes que blindaron a torturadores, narcos y operadores sucios desde tiempos de Díaz Ordaz, pasando por los años dorados de García Luna, con la misma red de favores, compadrazgos y expedientes que se archivan cuando conviene y se filtran cuando se pelean por la plaza del poder.

En los papeles gringos, ya lo tenían marcado desde 2009 por vínculos criminales y violaciones a derechos humanos, en la Policía Federal documentaron que no pasaba los exámenes psicométricos, toxicológicos ni médicos, y aun así reapareció como coordinador estatal de la Policia Federal en Guerrero, uno de los estados más violentos del país, como si nada, posando armado para Instagram mientras la impunidad hacía el resto.

Lo demás es puro maquillaje: medios repitiendo el cuento del “héroe” que sobrevivió al atentado, políticos reciclados del PRI jurando que ahora sí están del lado de la ley, intelectuales orgánicos fingiendo amnesia sobre los cables, los oficios internos y las narcomantas que lo señalan; todo un dispositivo de relaciones públicas para vender como honestidad lo que en cualquier expediente serio huele a carrera construida sobre encubrimientos, sangre y padrinos protegidos por el narco‑Estado.

Con informacion: @Redes/

«SOMETEN los CUATRO y MATAN al TENIENTE ?»:»CRIMINALES INTERCEPTAN PATRULLA de la GUARDIA NACIONAL y NO DISPARAN un SOLO TIRO,GOLPEAN TRES y MATAN al JEFE»…asi horadan la moral del resto de la tropa.


Ya no cabe la menor duda,la actual estrategia de seguridad nos remite a la profecía de Felipe Calderon cuando este dijo palabras mas, palabras menos ,que su «guerra sería larga, costosa, y que él no vería el final». Y asi esta ocurriendo como si el ex-presidente nos hubiera heredado el guion junto con la borrachera moral de su sexenio. 

Que ocurrió

En la carretera Palmillas-Huichapan,en Hidalgo,ayer se cumplio escena por escena: un comando intercepta una patrulla de la Guardia Nacional, levanta a cuatro agentes y deja un cuerpo tirado como rúbrica de lo inevitable.

Era el cuerpo del Teniente Gustavo Ramírez Roque,quien cayó en San Juan del Río, lejos de su Guerrero natal, víctima de una “represalia” por un operativo contra huachicoleros. Tres de sus hombres sobrevivieron, golpeados, maniatados y con la mirada perdida. El mensaje de los criminales fue brutalmente claro: la guerra que dicen “del pueblo bueno contra el crimen” no la está peleando el pueblo, y mucho menos la están ganando.

Las autoridades, fieles a su inercia, activaron el clásico teatro del despliegue: helicópteros, retenes, comunicados coordinados, y la siempre decorosa esquela institucional prometiendo “honor y legado”. Lo que nunca activan, claro, es el protocolo para revisar por qué los mismos errores de hace veinte años siguen pariendo los mismos muertos.

La “profecía de Calderón” no era mística, era burocrática. Es el ciclo eterno de la seguridad mexicana: autoridad declara guerra, crimen responde con fuego, gobierno les responde con mas fuego, jura que no hay guerra y que no dará marcha atrás, refuerza en todos lodos y asi queda débil en todas partes.

Todo mientras las comunidades se acostumbran a guardar silencio entre cada ráfaga. El resultado, como siempre, es una estadística nueva y una promesa vieja.

En las carreteras del país, los muertos cambian de uniforme, pero la historia sigue manejando en círculos.

Con informacion: ELNORTE/

«CAE OTRO MENOR MUERTO en MEDIO de ESTRATEGIA HARFUCHIANA que ERRONEAMENTE MIDE EFICIENCIA en lo que QUITA a NARCOS y NO lo que PROTEGE a CIUDADANOS»…en el país que normaliza que a los 16 años te toque rifa de plomo en vez de fiesta de graduación.


Un menor de edad perdió la vida ayer viernes en un hospital de Mazatlán tras ser herido de bala en un ataque armado presuntamente registrado en a las 19:15 hrs en el Ejido El Castillo.

Tras el reporte, policía municipales comandados por el Secretario de Seguridad Pública Municipal llegaron al lugar que indicaba el aviso y mas tarde emitieron un boletín oficial descartando que se hubiera registrado un ataque armado en dicho lugar.

La línea oficial es clara: “no hubo ataque, no hay casquillos, no pasó nada”, hasta que el cadáver les arruina el comunicado y les echa a perder la narrativa de playa segura y patrullas relucientes. La ciudad turística que venden en los spots luce mar, sol y estadio, pero debajo del dron promocional hay bombas caseras contra patrullas, artefactos explotando en el estacionamiento de Seguridad Pública y un conteo de muertos que ya convirtió la franja costera en campo de tiro del narco.

“Confunden guerra con seguridad ?»

La verdad es más simple y más cínica: no es que confundan, es que les da igual quién caiga mientras puedan seguir midiendo eficacia en armas aseguradas y detenciones “relevantes”, aunque los niños llenen el renglón de daño colateral. 

Sinaloa aparece en los rankings del crimen organizado como potencia mundial y, aun así, la clase política se aplaude sola, como si cada menor ejecutado fuera un gaje inevitable del oficio de gobernar entre abrazos de conferencia y balazos de callejón.

Al final, el menor muerto en Mazatlán y el conteo de 78 menores ejecutados en el estado son la misma fotografía tomada con distinta lente: una donde el sistema maquilla el hoyo con boletines, y otra donde la sangre se escurre fuera de cuadro para no arruinar la estadística. Es el mismo fracaso reciclado: gobiernos que hablan de “pacificación” mientras la niñez se convierte en dato duro, y un país que normaliza que a los 16 años te toque rifa de plomo en vez de fiesta de graduación.

El por qué de nuestro título ? 

  1. “CAE OTRO MENOR MUERTO…”
  • “Otro menor” subraya que ya es rutina, no excepción: viene de un conteo real de adolescentes ejecutados en Sinaloa, decenas de menores asesinados mientras la nota oficial sigue hablando de operativos “exitosos”.
  1. “…en MEDIO de ESTRATEGIA que ERRÓNEAMENTE MIDE EFICACIA con DECOMISO de ARMAS y CAPTURAS”
  • Busca describir con precisión el marco Harfuch–Gabinete: la métrica oficial son personas detenidas, armas incautadas, laboratorios destruidos, toneladas de droga asegurada, etcétera, pero no la tranquilidad conseguida.
  • “Erróneamente” marca la crítica de fondo: una estrategia que mide lo que quita (armas, narcos, droga) y no lo que protege (vidas, especialmente de niñas, niños y adolescentes), justo como se ha denunciado en otros casos de menores ejecutados y familias acribilladas.
  1. “…en el país que normaliza que a los 16 años te toque rifa de plomo en vez de fiesta de graduación”
  • Es el golpe al estómago: la escena concreta (Francisco, 16 años, baleado y muerto en hospital en Mazatlán) en símbolo de época.
  • “Rifa de plomo” vs “fiesta de graduación” resume la distopía: la adolescencia ya no está marcada por rituales escolares, sino por la probabilidad estadística de morir en un ataque, una confusión o un fuego cruzado.
  • La frase cruza del dato duro al reproche moral: no solo falla la estrategia, falla la sociedad que siguió adelante hasta que ver menores asesinados se volvió paisaje de nota roja.

En conjunto,tres cosas al mismo tiempo:

  • Señalamos al responsable (la estrategia que presume decomisos y capturas).
  • Visibilizamos a la víctima (otro menor muerto, uno más en una larga lista).
  • Denunciamos la cultura de la normalización (un país donde la adolescencia se juega “a rifa de plomo”).

No es solo un encabezado informativo, es acusación, epitafio y editorial en una sola línea.

Con informacion: NOROESTE/

viernes, 30 de enero de 2026

EL «VERBO DESAPARECER tiene en MEXICO SUJETO EJECUTOR e INTENCION DELIBERADA,IGUAL que VERBO BUSCAR»…más de 130.000, muchos de ellos muertos y diseminados por el territorio, mezclados con la tierra y revueltos entre sí, esperando a ser encontrados.


Da igual si era un santo o un cabrón: cuando desaparece un hijo, la madre lo busca. En México, el verbo desaparecer no es casual ni pasivo: lleva sujeto, ejecutor y premeditación. También el verbo buscar tiene intencionalidad y condena. Más de 130,000 personas —vidas, cuerpos, fantasmas— se evaporaron del mapa y quedaron revueltas con la tierra, esperando que alguien las desentierre, las nombre, las vuelva a existir.

El cuerpo mal enterrado no deja dormir a nadie, ni al que lo llora ni al que lo oculta. “El duelo se trata como una cosa privada, psicológica, pero es ante todo un problema político”, recuerda la antropóloga Natalia Mendoza, nacida en Ciudad de México en 1981, autora de El extravío de los signos. Para ella, no hacer duelo público es condenarnos a reciclar la violencia como si fuera parte del aire nacional.

Su brújula filosófica es Antígona, pero no la Antígona heroína del teatro, sino Tiresias, el adivino ciego que fracasa porque la ciudad deja pudrir sus cadáveres y entonces ni los dioses saben qué viene después. Mendoza detiene el análisis en una palabra griega: sema. En ella caben “tumba”, “montículo”, pero también “signo” y “pista”. Si falta la tumba, falta el sentido. Si no hay ritual, no hay camino de regreso.

En ese vacío simbólico, México vive su extravío más profundo:no logra construir un relato que capture su dolor. “Esas muertes importan para el relato que nos contamos como nación”, dice Mendoza, consciente de que sin relato no hay política, y sin política solo hay rastrojo de guerra.

El lenguaje se agota

La antropóloga lleva dos décadas excavando en el desierto sonorense —territorio mítico de narcos, migrantes y buscadoras— y sabe que la semántica también se corrompe. En México ya nadie mata; “genera violencia”. Ya nadie roba; “controla el territorio”. El idioma se ha vuelto burocrático, cobarde, incapaz de nombrar la barbarie.

Su libro, premiado con el Bellas Artes de Ensayo José Revueltas en 2020, mezcla teoría política, historia social y testimonios de carne viva. Lo divide en cinco actos de una tragedia contemporánea: el mito clásico, la disputa entre cárteles, la osadía de las madres buscadoras, el arrepentido como figura moral, y la insuficiencia de la verdad forense para ordenar tanto horror. En una de sus frases más punzantes lanza: “¿De qué tamaño tendría que ser el acordonamiento de la escena del crimen si las economías ilícitas son el quinto empleador del país?”.

Las madres y el castigo de no rendirse

En este drama, las madres son la articulación entre el desaparecido y el verdugo: pivote, bisagra, frontera. “Puede que el conflicto sea entre hombres, pero las mujeres son fundamentales en la lógica de la desaparición”, apunta Mendoza. Esa lógica incluye al perpetrador, al ausente y a la madre condenada a buscarlo. Es una obligación casi biológica y a la vez política: “Algunas dicen: ‘Yo me quisiera morir de dolor, pero no puedo, porque si no mis hijos no van a ser buscados’”.

El patriarcado del crimen y del Estado pensó que eso sería castigo, y lo fue, pero también produjo el mayor movimiento político de base que hay hoy en México. Las buscadoras. Mujeres que cavan donde el Estado no quiso mirar, que aprenden a distinguir huesos humanos de animales, que se encuentran los cuerpos de otras y se reconcilian con el absurdo.

Ahí, entre las fosas, se sabe que los verdugos también son carne de desaparición. Los ejecutores de unos días se vuelven los desaparecidos de otros. La clase trabajadora de la violencia no tiene sindicato ni misa: solo madres cavando en círculo.

Una revuelta contra la desaparición misma

Mendoza ha seguido las rutas del dolor hasta África y el Mediterráneo, donde también hay migrantes tragados por el mar o por la frontera. Pero ningún movimiento de búsqueda, dice, tiene la escala moral ni el peso social de los colectivos mexicanos y latinoamericanos: “Es un movimiento masivo. El más importante del país”.

Las madres —ya cansadas, envejecidas, famélicas de justicia— son la memoria viva del fracaso estatal. Buscan a los suyos pero también se buscan a sí mismas, intentando reinterpretar un paisaje sospechoso donde toda piedra puede ser un sema sin nombre.

“Lo único peor que desaparecer es desaparecer y que nadie te busque”, escribe Mendoza. Las madres se niegan a esa segunda muerte. Por eso cavan. Y mientras el Estado busca excusas, ellas buscan huesos. Hasta encontrarlos.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/EL PAIS/ELENA SAN JOSE/

«DIOSITO...AQUI TIENES a TU PENDEJO ?»: «IMPRESIONES de PANTALLA de CHAT del MOFLES del CDG CONFESANDO EJECUCION de CIEN-TRES son REALES y PERFIL de USUARIO EXISTE»…le bufo a la vereda y ya desconecto su dispositivo.


Aunque los pantallazos de la filtración del «Chat de Silent», donde se señala al «Mofles», lugarteniente de Cesar Morfin Morfin,alias «Primito» lider del Cartel del Golfo de la faccion de Los Metros,confiesa sin rubor que fue el capo quien lo ultimó, «vulgo se lo metió después de citarlo», no alcanzan por sí solos para probar 100% la autenticidad, pues requeriria de un analisis forense del terminal, bajo este escenario sí hay varios elementos objetivos que permiten descartar, razonablemente, que hayan sido “fabricados” desde cero, por lo que se puede sostener autentica la filtracion en redes.

1. Existencia del usuario y foto de perfil

En las capturas bajo el Sistema Operativo Android se observa que, al buscar “mcllen25”, previo el pago de la módica cantidad de 9.95 dólares Y ya dentro de la app aparece como único resultado un contacto de Silent Phone con ese mismo usuario y con la misma imagen de perfil que se ve tanto en la ficha de contacto como en la cabecera del chat filtrado, que no era totalmente visible y que ademas es coincidente en el sistema IOS de Apple,como muestra también la impresión de pantalla de la búsqueda del mismo usuario, en el margen derecho de la imagen inferior.

Esto indica que el alias y la imagen no son un collage pegado sobre la conversación, sino un registro completo en la agenda de Silent Phone (perfil, avatar, nombre) que cualesquiera con con la misma app puede corroborar y es coherente en todas las vistas donde el sistema muestra al usuario.

Esa coincidencia de estructura y distribución de elementos es muy difícil de reproducir de memoria; implicaría clonar la UI de un producto de nicho que casi nadie conoce, lo que hace menos plausible la hipótesis de un montaje.

La foto de perfil coincide con la que se difundió en redes y luego en nuestro sitio al describir que el usuario “mcllen25” sería el Lic. Mofles de acuerdo con la misma filtración inicial redes, lo que conecta el objeto técnico (el contacto dentro de Silent) con el personaje que se describe en la nota.

2. Consistencia interna de la conversación

Hay continuidad temporal: los mensajes conservan secuencia lógica, marcas de hora congruentes, indicador de lectura (“Leído”) y el icono de “llamada saliente (00:00)” en medio de la charla, que ademas coincide con cálculos de tiempo en la respuesta, lo cual es exactamente el comportamiento esperado en un registro real de mensajería cifrada o no.

El lenguaje (“el 1”, “cien tres”, “38”, “señor de los gallos”, “la razita”, “ondeados”, “pelos güeros”) es congruente tanto con la jerga criminal del noreste como con otros relatos sobre los Metros/CDG; no se ven cortes, cambios de estilo ni errores típicos de textos copiados desde fuera y pegados sobre una maqueta.

3. Correspondencia con el relato externo del caso

La traicion como recurso del cartel enmarca los chats como parte de un patrón previo: Tango‑1 citado por el Contador en 2021 y ahora “cien tres”, identificado en el texto como Juan Francisco Garza Tamez “Panochitas”, jefe de plaza en Díaz Ordaz, igualmente “citado” para ejecutarlo desde dentro del CDG.

Ademas,hay convergencia de narrativas independientes alrededor del mismo personaje, alias y contexto de traición interna que reduce la probabilidad de que los chats sean un invento aislado, porque encajan en un ecosistema de versiones previas sobre el mismo conflicto que siguen fortaleciendose.

4. Plausibilidad operativa del contenido

En los mensajes el “Lic. Mofles” habla de que “los gobiernos están con nosotros” y menciona por nombre a “Olegario”, quien es identificado como Olegario Contreras, comisario de la FGJ y viejo aliado sexenal que opera como eslabón de las cadenas de valor del crimen organizado en Tamaulipas,no solo de esta faccion del Cartel del Golfo; esta relación que podria ser corroborada en un examen de confianza o un examen forense a sus equipos de comunicación,podria clarificar ese amasiato con el aval ahora del nuevo fiscal Jesus Eduardo Govea,otro antiguo aliado del CDG-MATAMOROS que fue a prision por sus malos oficios.

Misma colusion prevalece si atendemos las filtraciones anteriores sobre reuniones del propio Mofles con Hector Joel Villegas,alias El Calabazo, el segundo funcionario de mas alto rango después de Americo Villarreal y que fueron documentados en abril de 2024.

También se menciona al “señor de los gallos” como figura que habría ordenado “calentar” el Mundial en Monterrey con ataques al consulado de Monterrey, adjudicandolo a una orden del Mencho de CJNG al «Primito» ,lo que subraya el carácter híbrido CDG‑CJNG de la estructura y que concuerda con otros reportes sobre alianzas tácticas entre Metros y CJNG en la franja tamaulipeca,particularmente en el trafico de huachicol del que ha sido parte el gobernador Americo Villarreal,e incluso Olegario Contreras.

En términos metodológicos: mientras más piezas del rompecabezas del chat se pueden anclar a personas, cargos, prácticas y conflictos ya documentados (funcionarios, jefes de plaza, antecedentes de juntas que acaban en ejecución), menos razonable es desechar las capturas como “montaje” solo porque vengan de una app poco conocida o se presuman otras hipótesis que no son acompañadas de mayor evidencia, que el dicho de quien las propala.

6. Qué sí se puede afirmar (y qué no)

Bajo este escenario:

  • Lo que sí se puede sostener:
    • Que las capturas muestran un entorno auténtico de Silent Phone y un usuario existente (“mcllen25”) con avatar coherente en todas las vistas en dos sistemas distintos.
    • Que el contenido del chat es consistente en tiempos, formato, jerga y narrativa con otros relatos sobre el Mofles, el Primito, Panochitas/Metro‑103 y la dinámica de traiciones internas en los Metros del CDG.​
    • Que, metodológicamente, no hay indicadores evidentes de “pantallazo armado” (copias, recortes burdos, UI incongruente, saltos de lógica).
    • No se puede elevar el chat a “verdad judicial”, pero sí es un indicio razonable dentro de una narrativa de periodismo de investigación.

Aqui el ángulo es precisamente este: no confundir verosimilitud con “prueba plena”, pues esta es claramente circunstancial, pero montar la descalificación de manera simplista al decir «son totalmente falsos sin aportar evidencias, es atrevido, sobre todo cuando se puede demostrar despues de perderle el amor a 9.95 dolares que cuesta la app,para confirmar que el usuario «mcllen25» existe, la interfaz cuadra y el contenido encaja con estructuras, personajes y patrones de actuación ya documentados en el Cartel del Golfo.

Con informacion:@Medios/redes/