La violencia en México cobró la vida de un niño de nueve años que recibió una bala perdida en el municipio de Cholula, en el estado de Puebla, mientras se encontraba trabajando junto a su abuelo.
Los hechos fueron captados por una cámara de videovigilancia del hotel “María Sofía” y ha sido compartido en las redes sociales.
En las imágenes se ve al menor, identificado como Santiago, y abuelo Ernesto parados afuera del hotel, donde trabajaban como cuidadores de autos, cuando de pronto se escucha una detonación y enseguida el menor cae al piso.
En el video se alcanza a ver un destello de luz que alcanza al menor, casi enseguida que se escucha el disparo.
Su abuelo de inmediato se acerca al menor sin saber que pasa y trata de levantarlo.
Con trabajos pudo levantarlo y llevarlo al pasto. Pidió ayuda para su nieto.
En cuanto llegaron los paramédicos certificaron la muerte del menor Santiago.
En el hotel se realizaron dos fiestas, por lo que las autoridades abrieron una investigación para dar con el responsable de la muerte del niño.
Santiago se suma a la lista de niños víctimas de la violencia en México.
En México recientemente los menores se ha visto enmedio de tiroteos de bandas del crimen organizado.
La socorrida frase del Presidente Andrés Manuel López Obrador de "me canso ganso", será llevada a la pantalla por la televisión oficial.
El Gobierno federal adjudicó un contrato de 2 millones 3 mil 940 pesos para producir un programa televisivo con ese título.
El contrato fue firmado por el Canal 22, de razón social Televisión Metropolitana y dependiente de la Secretaría de Cultura, con la empresa Syn Compañía.
El programa es descrito como "Me Canso Ganso, una Revista Cultural, Apoteósica y Romántica", conforme al convenio publicado en Compranet.
El contrato inició el 1 de mayo y concluirá el 27 de diciembre de este año.
Fue asignado a la empresa Syn Compañía por adjudicación directa y sin concurso de por medio.
El convenio fue suscrito a través de la Dirección de Administración del Canal 22 y la funcionaria responsable es identificada como Alma María Elena Ramírez León.
Jesús Ramírez, vocero de la Presidencia, aseguró que el Gobierno federal no promovió la contratación del programa.
Detrás del avión que se desplomó el domingo en Coahuila matando a las dos familias, sus amigos y la tripulación que viajaban a bordo estaría el mismo operador de la aeronave en la que murió la cantante grupera Jenni Rivera hace poco más de seis años.
Según fuentes que conocen el caso, aunque el Bombardier Challenger accidentado el domingo aparece a nombre de una empresa estadounidense, en el medio de la aviación se asegura que en realidad pertenece a Christian Eduardo Esquino Núñez, empresario señalado por presuntos actos delictivos en México y Estados Unidos.
Ese mismo empresario, que se hace llamar "Ed Núñez", era el dueño de la empresa Starwood Management, operadora del avión que en diciembre del 2012 cayó en el municipio de Iturbide con Rivera y otras seis personas a bordo después de despegar de Monterrey tras un concierto en la Arena.
"Esto es algo que para los que estamos en el medio aeronáutico es vox pópuli", señaló ayer un informante.
"Es de todos conocido: se trata del mismo dueño".
Tanto el Bombardier, martícula N601VH, como el de Rivera, un Learjet 25, se accidentaron cuando realizaban labores de taxis aéreos en México sin tener permiso, ya que tienen registros estadounidenses.
En el accidente de este domingo, el Bombardier se estrelló en Ocampo, Coahuila, al intentar el piloto Juan José Aguilar Talavera librar una formación de tormentas denominada "Cumulus Nimbus".
Tras una caída libre de 40 mil pies, murieron los 10 pasajeros y tres tripulantes que regresaban de Las Vegas a Monterrey.
El avión aparece a nombre de TVPX Aircraft Solutions, con sede en Utah, empresa que brinda servicios a propietarios de aeronaves que no pueden registrarlas ante la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) por no ser ciudadanos estadounidenses.
Aunque Esquino no aparece entre los integrantes de TVPX ni tiene empresas a su nombre ante el Registro Público del Comercio mexicano, su esposa, Bertha Cruz de la Cruz, sí aparece con una empresa del ramo, Travel Jet de Lux, constituida en el 2012 en el Estado de México.
Según archivos periodísticos, Aguilar, que fue el piloto del avión accidentado el domingo, estuvo vinculado con Esquino en un fallido operativo para trasladar a México de forma clandestina a un hijo del depuesto dictador libio Muammar Gaddafi en el 2011.
Esquino y Aguilar han sido procesados por delitos.
En el 2006, el piloto fue detenido en el Aeropuerto de Tijuana como parte de una presunta célula al servicio de Joaquín "El Chapo" Guzmán.
El empresario, a su vez, ha sido encarcelado por fraude en Estados Unidos, investigado por la DEA por presuntos vínculos con los Arellano Félix y sentenciado por alterar libros sobre el mantenimiento de 13 aeronaves compradas al Gobierno mexicano.
Hacer el bien a los demás puede ser algo cotidiano para muchos, pero, después de completar un “acto de bondad al azar”, un hombre de Boise, en Idaho, se encontró con un billete de lotería ganador de $200,000 dólares.
El lunes por la noche después del trabajo, y después de hacer algunas compras en el área de Boise Towne Square, Brandon Sedin, le dio unos pocos dólares a un hombre sin hogar en una esquina.
Poco después de su reflexivo regalo, Sedin se detuvo en el comercio Jackson en Boise y decidió comprar unos cuantos billetes de la lotería.
“No juego tan a menudo, pero sentí que debería comprar algo”, explicó Sedin sobre su razonamiento para detenerse en la tienda. “¡Mira, dime ahora algo sobre el karma!”
Cuando Sedin raspó su boleto de la lotería de Idaho Scratch GameTM Juggernaut Jackpot, vio que había ganado el último premio máximo del juego.
“Tengo un boleto ganador grande”, dijo Sedin cuando presentó su boleto raspadito ganador de $200,000 dólares para el pago en la ventana del Servicio al Cliente de la Lotería de Idaho. “Sí, este es un martes muy bueno”.
Sedin planea ahora ahorrar e invertir sus ganancias de la lotería.
En la constante universal y permanente en la que todos los políticos ofrecen todo para acceder al poder, México no es excepción. Y en la que las promesas por doquier no se cumplen, tampoco. Esta, es la principal motivación de las sociedades para cambiar de gobernantes y partidos. Así ocurrió aquí en 2018. Es imprescindible aprovechar el momento y evitar que se repita esa triste historia.
La mudanza que produjeron 30 millones de electores fue posible porque, por décadas, el mismo partido y los mismos políticos ofrecieron El Edén. Cayeron porque la gente se hartó de esperar. México creyó que la alternancia le cumpliría lo prometido, pero el desastre fue peor. Volvió al pasado y su paciencia se agotó por el descaro y la corrupción.
Así, puso sus esperanzas en la izquierda, encabezada por Andrés Manuel López Obrador, en su perseverante lucha de veinte años.
Mas, con cinco meses en el máximo cargo político y otros cinco en que lo ejerció de facto entre su victoria y su ascensión, ¿qué tienen los mexicanos?
La transformación que ofreció es un proceso y sus resultados sólo se verán paulatinamente. Pero ¿qué ánimo prevalece en la sociedad? ¿Aguarda a que el cambio se concrete en algún momento? ¿Se están dando al menos las condiciones para creer eso? ¿Hay elementos para alentar expectativas de una mejor seguridad, de un ataque eficaz a la corrupción y a la impunidad, y de la observancia del Derecho?
Esas preguntas tienen respuesta ora en sectores específicos, ora en la población. La economía, que a todos atañe, para empezar, no va tan bien como muchos aseguran. Instituciones financieras nacionales y extranjeras prevén un crecimiento raquítico. En el primer trimestre apenas alcanzó 0.2%. La tendencia sigue a la baja. La OCDE estima 1.6% para este año. Los empresarios siguen en la incertidumbre por las decisiones que se han tomado y por el rumbo que se está siguiendo.
La inseguridad, que también involucra a todos, está a la alza. El primer trimestre de 2019 fue el más violento de toda la historia. Y la carnicería no cesa. La postura oficial de que en tres años se empezarán a ver resultados, no puede alegrar a nadie. Con eso, el gobierno no podrá recrear la confianza social que se expresó en las urnas.
La corrupción, que laceró al país por décadas, sigue presente. Cada día surgen evidencias de los niveles que alcanzó, sobre todo recientemente. Los multimillonarios, hechos a la sombra del poder, se exhiben sin pudor porque son intocables para el gobierno. ¿Podría esperar que la gente apoye su política de perdón-impunidad, cuando votó precisamente porque se castigara? Es necesario ver evidencias de la 4T.
Más que recordarle que fue saqueada y burlada ruinmente, a la gente hay que presentarle pruebas de que se encausará a los corruptos y que serán sancionados.
El propio presidente ha dicho que es válido rectificar cuando se ha errado. Es humano. Es loable. Habla de la sencillez, sensibilidad y disposición a escuchar y corregir, lo cual todos esperan de él.
Damián Alcázar ha retratado a través de dos de sus personajes más infames —Juan Vargas, de La ley de Herodes, y Benjamín García, de El Infierno— lo surreal que puede llegar a ser la corrupción en la política mexicana y la vida detrás del narcotráfico, ahora, desde un nuevo rol, atiende otra problemática que ha persistido en el país desde hace algunos años: la violencia contra la prensa.
Alcázar participa en uno de los proyectos más recientes de Netflix: Tijuana, una serie producida en conjunto con Univisión y en la que él da vida a Antonio Borja, director y cofundador de Frente Tijuana. Su personaje y el medio que lidera desde este plano ficcional toman como ejemplos al fallecido periodistaJesús Blancornelas y a Zeta, el semanario que fundó.
La trama es complicada: un candidato a gobernador es asesinado en la calle, y los reporteros –a cargo de Borja– al indagar en este crimen se encuentran con un entramado de corrupción que los envuelve en una vorágine que exhibe los riesgos de ser periodista en México.
Y así, en el país más letal de América Latina para ejercer el periodismoy donde han 120 comunicadores han sido asesinados desde el año 2000, Alcázar considera que es más peligroso indagar un caso de corrupción que un tema relacionado con el crimen organizado.
“Si yo fuera un narco a mí me tendría sin cuidado si la prensa habla mal de mí, pero si yo soy un funcionario que estoy metido y me descubren, (diría) ‘ah, entonces mira, quitémonos de encima a este por lo que está punto de decir o está diciendo que yo (estoy metido en algo)… y eso es lo más sencillo”, planteó Alcázar en entrevista telefónica con ADNPolítico con motivo del lanzamiento de esta serie, cuyos 11 capítulos están disponible desde el 5 de abril.
Aunque para él, son dos los riesgos que existen para los periodistas: “descubrir la verdad e informarla” y combatir "el periodismo que siempre ha existido: el chayotero”, el cual identifica como “un peligro para la gente honesta” por la corrupción que implica su existencia.
Junto a esta prensa deshonesta, sobre la cual es categórico en decir que no debe ser solapada,otro tema recurrente en esta charla con este multipremiado actor y ex diputado Constituyente de Morena en la CDMX, es la confianza que deposita en la administración de Andrés Manuel López Obrador sobre la prensa.
"Está comportándose de manera muy correcta”, dice enfático el actor sobre la polémica que en los últimos días se ha suscitado entre el Ejecutivo por su dichos y calificativos hacía la prensa,ante lo que el actor pide darle tiempo con su visión de país.Aquí la entrevista completa:
-¿Cómo es que te sumas alstaffde Tijuana?
En principio siempre ocurre que te invitan. Suena el teléfono y te dicen "hay un proyecto". Cuando supe que era de periodistas, inmediatamente digo: seguramente vale la pena hacerlo porque es un tema que vale la pena poner a consideración de la gente por todos los medios. Ya leyendo los libretos me doy cuenta de que es una historia muy interesante. Todo un panorama de esta profesión que está en riesgo en México y que es resultado del deterioro al que se ha sometido nuestro país por más de 40 años.
¿Tu personaje, Antonio Borja, está inspirado en Jesús Blancornelas yFrente Tijuana, en el semanarioZeta?
Se tomó al semanario y a Blancornelas digamos como plataforma, pero realmente no tenemos ninguna de sus situaciones reales, ninguna anécdota de ellos, sino lo hacemos como un poco general. Un director como él, un periodista como él, en un pequeño semanario como Zeta, pero que no son exactamente los pasos que han tenido; pero sí, partimos de ellos como ejemplo.
¿Cómo fue personificar al director de un medio?
Pensando en toda esta gente que lucha por la verdad, por encontrarla y luego por mostrarla, y que sí pone en riesgo su vida y la de su equipo, su seguridad, entonces era importante ser el director. Un periodista maduro, un periodista que es un maestro para sus jóvenes reporteros y periodistas en ciernes, muchos de ellos temerarios. Entonces, había que bajarlos, pedirles que fueran muy cautos, que por encima de todo estaba su seguridad. Mientras estábamos grabando dos o tres periodistas sufrieron atentados terribles.
¿Cuál consideras que es el principal riesgo que enfrenta el periodismo mexicano en la actualidad?
Surge justamente de su objetivo que es descubrir la verdad e informarla. El riesgo que se corre ahí pues es de vida, de seguridad física, familiar. Eso es terrible porque —como prácticamente todos los crímenes— hay impunidad, se sigue buscando justicia para tantos y tantos de tus compañeros periodistas y reporteros, y además siguen cayendo. Cada vez menos, porque sí hay una disminución, sí se está acabando con la corrupción, me parece que la corrupción es la raíz profunda de la agresión en contra de los informadores.
El otro, que es un peligro para la gente honesta y honorable, pues es ese periodismo que siempre ha existido: el chayotero, el que sí recibe una buena tajada, el que está sesgando su análisis, su perorata y además la hace de manera escandalosa y mientras más grande, mejor para tergiversar cosas o para inculpar a personas que son honorables. Ese periodismo sí existe y no tenemos por qué solaparlo ni soslayar que siga existiendo. Esa gente tramposa y parcial sí debería desaparecer, necesitamos justamente lo contrario, imparcialidad en la muestra de la verdad, en el análisis de los hechos, en la situación que está viviendo el ciudadano. Que no sean manipulados, ese riesgo lo tenemos constante y hay que limpiarlo, yo creo que como en todos los rubros la corrupción se filtró.
-¿Qué es más peligroso para un periodista en México: indagar un caso de corrupción gubernamental o al crimen organizado?
Un caso de corrupción. El crimen organizado, que también ha sido muy violento con los periodistas, es porque están metidos ahí pequeños funcionarios, desde policías hasta los jefes de policía, los ministerios públicos, los presidentes municipales, la gente apegada a los partidos que estuvieron en el poder, en muchísimas regiones del país, en regiones apartadísimas. O sea, sí es la corrupción la que está metida. Yo sostengo, me imagino, que si yo fuera un narco a mí me tendría sin cuidado si la prensa habla mal de mí, pero si yo soy un funcionario que estoy metido y me descubren, (diría) ‘ah, entonces mira, quitémonos de encima a este por que está punto de decir o está diciendo que yo (estoy metido en algo)… y eso es lo más sencillo.
-¿Qué opinas de que el presidente Andrés Manuel López Obrador hable de proteger a los periodistas a la par que califica de “fifi” a la prensa que lo crítica?
Yo creo que los modos son los que están siendo sacudidos y rechazados, pero él también está en toda la razón. Fifí se llamaba en la época de la Revolución a todo el periodismo que estaba evidentemente con Porfirio Díaz y que le cuidaba las espaldas y que era portavoz de la clase alta, la importante para ellos, la económica. Pues de alguna manera, si tú te das cuenta pues es lo mismo. Hay gente por supuesto muy adinerada, que son los empresarios, que tiene a su vez a gente que está a la disposición y tratando de cuidar sus intereses y sus opiniones. Eso es normal y creo que va a ocurrir toda la vida, en todos los países democráticos. Así va a ser. Habrá gente que hable bien de mí porque es mi amigo y me proteja de todo y habrá gente que no, que son mis amigos pero que son totalmente imparciales y van a decir ‘estás equivocado Damián’. Y si somos amigos, me lo dices.
Pero estamos hablando de otra cosa. Sí es cierto que existe esa prensa, por su puesto que existe. Es decir, si el presidente que tiene un alto mandato en el país, se expresa así, bueno yo también lo he escuchado decir ‘tengo derecho de réplica, por qué voy a permitir los infundios, o la tergiversación de lo que se dice, o de lo que está ocurriendo’. O si se atreve a decirles ‘por favor no sean mentirosos’ van a decirle ‘no, la libertad de expresión no me la permite’. O sea, todo eso es muy complicado y sí me parece que son los modos, pero si me pides mi opinión sobre qué está ocurriendo, me parece que está comportándose sí de manera muy correcta.
-¿Qué medio prefieres para informarte? ¿Prensa escrita, radio, televisión, redes sociales?
Estoy ahorita con las redes sociales, o más que las redes sociales el Internet, porque ya muchísimas noticias se cuelan en tu celular. Tienes que estar muy atento de quién las dice, seguir más o menos la trayectoria o el pasado de ese periodista para saber cuál es su postura y uno tiene que estar buscando realmente la imparcialidad, el que es parejo, el que dice la realidad. Entonces, muchas cosas las elijo ahí en el celular porque es cuando ando caminando o estoy viajando, entonces tengo ese chance. Poco leo ya el periódico, sí me meto más al Internet, muy pocas veces escucho programas de información que me gustan, a veces escucho también las mañanera de López Obrador y sí te quiero decir que ya quisieran los demás poder hablar y saber lo que está ocurriendo en el país. Que no le guste a muchas personas, bueno es un asunto de gustos, pero no se puede negar que el señor sabe perfectamente y está hablando de lo que va a hacer o de lo que está haciendo y eso ya lo hubiéramos querido con todos los demás.
-¿Qué cambia en tu preparación y en el desarrollo de un personaje entre hacer algo tragicómico o paródico como en La ley de Herodes o La Dictadura Perfecta a hacer un drama como este?
Nada, tú te basas perfectamente en el guión, en este caso que es un drama de importancia social, y tienes otra mina enorme que es tu realidad. O sea, no estamos en los Estados Unidos o hablaríamos de otra manera del periodismo, estamos en México y por tanto reflejas lo que está ocurriendo. Lo ves en las primeras planas de los periódicos o en las noticias y tienes tus libretos y entonces vas acoplando eso, vas haciendo surgir al personaje con base en esas dos vertientes importantísimas. Claro, lo primero son los libretos porque estamos haciendo ficción, eso tiene que ser muy claro, nosotros no estamos haciendo una película documental, estamos haciendo ficción, entonces tomamos unos casos de la realidad, pero están vertidos en la ficción y justamente ese es el objetivo de la serie de televisión, que toca asuntos importantes, pero no es un documental.
¿Qué reflexión te dejó haber participado enTijuana?
La seguridad, la certeza, de que hay gente honorable que pone en riesgo su físico, su vida, por encontrar la verdad y luego que la violencia contra la prensa sí es un problema grave que se tiene que resolver. Basta de impunidad, en todos los casos. La injusticia sigue prevaleciendo y el cambio va a costar trabajo porque es como sanar un organismo: primero hay que desinfectarlo y absolutamente eso duele, y entonces habrá un tiempo, un espacio y hay que dárselo. Llevamos cuatro meses con esta nueva visión de lo que es un país, de lo que es el poder del Estado, después de que estamos acostumbrado a lo otro. Hay que darle chance y sí aceptar, practicar, trabajar conjuntamente. Si queremos modificar el país, cambiarlo, tenemos que trabajar todos.
¿Qué le dirías a alguien que aún no ha visto la serie?, ¿por qué verla?
Porque la serie no solo te va a hacer disfrutar y emocionar, sino que tienen contenidos importantes, que toda persona debería conocer de su realidad. Esto nos los permiten las ventanas grandes como Netflix que sí te ofrecen a ti, audiencia, una mejor calidad, un mejor nivel, verdaderamente digno, en la historia, en los modos de producción. Vas a ver algo interesante, importante y también muy emocionante, cosa que no podíamos hacer con las televisoras comerciales porque ahí sí es melodrama y si te interesa que Chencha le puso el cuerno a Chancho allá tú, pero esto es interesante, inteligente y emocionante.
El Ejército y la Fiscalía General de la República (FGR) aseguraron 119 armas de fuego, 13 granadas, drogas, dinero en efectivo, vehículos y equipo táctico en una casa de seguridad del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Zapopan.
La intervención de los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Policía Federal Ministerial (PFM) de la FGR derivó de una denuncia anónima que señalaba que en una finca de la Colonia Jardines de la Patria se observaban personas armadas.
"En consecuencia, el fiscal federal solicitó y cumplimentó la diligencia de cateo, otorgada por un Juez de Control, con el apoyo de policías federales ministeriales, peritos de la institución y elementos castrenses, para asegurar 48 armas largas, 71 armas cortas, tres mil 394 cartuchos, 233 cargadores, un cañón con guardamano y caja de acción para arma larga", explicó la Fiscalía en un comunicado.
"Asimismo, se localizaron 13 granadas de fragmentación, cuatro granadas lacrimógenas, cinco silenciadores, tres bolsas de explosivos, nueve detonadores eléctricos, un aparato eléctrico, una computadora portátil, dos chips celulares, cuatro equipos de comunicación, dos correas para arma corta, nueve tarjetas bancarias y una identificación".
Las Fuerzas Federales también aseguraron en el inmueble 208 mil 854 dólares y 1 millón 98 mil 100 pesos en efectivo, en billetes de distintas denominaciones, así como dos motocicletas, un vehículo, diversos chalecos, gorras y botas tácticas.
En cuanto a la droga, se reportó el hallazgo de 11 kilos 731.1 gramos de metanfetamina, 206.3 gramos de heroína, 50.9 gramos de fentanil, 13.727 kilos de cocaína y 20.383 kilos de fenacetina.
Sin informar de capturas durante el operativo, las autoridades pusieron a disposición del Ministerio Público Federal las armas, droga, dinero y vehículos encontrados en este inmueble.
En abril de 2017 se aprobó en el Congreso mexicano una reforma para regular el uso de cannabis con fines medicinales. Para ponerla en marcha, el Congreso ordenó al Ejecutivo que hiciera los cambios normativos reglamentarios necesarios. Más de un año después, el Ejecutivo, a través de la Cofepris solo logró emitir unos lineamientos en materia de control de la cannabis que se quedaban cortos frente a los cambios normativos necesarios. El mes pasado, esos lineamientos fueron revocados por la nueva administración por no cumplir con la reforma legal de 2017. A la fecha, la mayoría de los pacientes que requieren de medicamentos elaborados con cannabis siguen sin acceso a tratamiento.
En marzo de este año se aprobó la reforma constitucional para crear la Guardia Nacional. Esta obliga al congreso a expedir la Ley Orgánica de la Guardia Nacional así como la Ley General de Registro de Detenciones y la Ley Nacional de Uso de la Fuerza. La semana pasada inició formalmente la discusión de estas normas secundarias que regularán el actuar de los integrantes de la Guardia en el país. A pesar de que estas normas aún no se aprueban, hace unos días el presidente López Obrador anunció el inicio de operaciones de la Guardia en Minatitlán, Veracruz, (con más de mil elementos) y despliegues subsecuentes en otras partes del país. De acuerdo con el diario Reforma, los “nuevos” elementos de la Guardia son soldados a quienes, sin adiestramiento en seguridad pública, simplemente se les colocó el distintivo de la Guardia en forma de brazalete. En otras palabras, la Guardia Nacional es el Ejército con otra etiqueta, contrario al mandato constitucional de crear una nueva institución netamente civil.
Si bien es cierto que la reforma prevé que la Guardia sería constituida a partir de la entrada en vigor de la reforma, eso no autoriza a hacerla una simple etiqueta en el brazo de los militares. Además, la reforma estableció un mecanismo para que el presidente pueda, durante 5 años, hacer uso de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública “en tanto la Guardia Nacionaldesarrolla su estructura, capacidades e implantación territorial”. La Constitución contempla, pues, un periodo transitorio para usar el Ejército y Marina en caso de ser necesario.
Es desconcertante que en lugar de usar la medida extraordinaria para disponer del Ejército y Marina y tomar el tiempo necesario para formar una institución civil profesional —con elementos capacitados para laseguridad pública y con reglas claras— se haya optado simplemente por cambiar el brazalete de Policía Militar por el de Guardia Nacional, dando arranque al proceso de construcción institucional en forma trunca e improvisada. La reforma puso todo para crear algo realmente nuevo: una institución policiaca civil y federal. López Obrador está eligiendo dar continuidad al proyecto de Calderón y Peña Nieto: simplemente sacar al Ejército a las calles, con etiqueta nueva.
La diferencia en reacciones ante el entramado normativo pone en evidencia cómo la autoridad entiende la ley en México y muestra el porqué de nuestro precario Estado de Derecho. Si se trata de garantizar medicamentos para pacientes que requieren de marihuana medicinal, la falta de reglamento es una excusa para no actuar y dejarlos en el desamparo que la reforma legal pretendía resolver. Esto, a pesar de que existe fundamento constitucional y un mandato legislativo claro. En contraste, el despliegue de militares que no están preparados para realizar tareas de seguridad pública se lleva a cabo, a pesar de un mandato constitucional contrario y que no existe aún un mandato legislativo que regule su actuación. El mensaje es claro lo que diga la Constitución (y la ley) poco importa, lo que importa son los deseos del Presidente en turno.
fuente.-@ cataperezcorrea/División de Estudios Jurídicos CIDE.
Un hombre identificado como Martín Beltrán Delgadillo, alias “El Mazatleco” acusado de ser enlace para traficar drogas, del Cártel de Sinaloa con el grupo guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, conocido como las FARC, fue extraditado a Panamá.
Este sujeto y su esposa Wendy Isabel Larrañaga Velarde (conocidos como los “Mazatlecos”), quien podría enfrentar el mismo destino, son señalados de delitos contra la seguridad colectiva (asociación ilícita) y contra la seguridad colectiva (relacionado con drogas) en Panamá.
Según el portal Río Doce, ambos trataron de evitar la extradición pero Martín, perdió su último amparo en febrero de 2019, mientras que su esposa aún sigue en la lucha legal para evitar ser trasladada a ese país.
La historia de esta pareja ante las autoridades comenzó entre los años 2013 y 2014 cuando vivieron en Panamá, país que les empezó a seguir la pista pues recibió información de que un grupo de mexicanos, colombianos y panameños traficaban drogas desde Colombia las cuales eran enviadas por el líder del Frente 30 de las FARC, Martín Leonel Pérez Castro, alías “El Rey Midas” vía marítima mediante lanchas rápidas.
Tras 18 meses de investigación, y diversos decomisos de droga, así como de artículos al parecer obtenidos con recursos ilícitos, la pareja trató de huir pero fue al final fue localizada en el estado de Sinaloa, en México por lo que el gobierno de Panamá emitió una orden aprehensión y solicitó a su similar mexicano la detención de ambos con fines de extradición.
El 4 de abril de 2015 fue cumplimentada la orden de detención y Martín ingresado al Centro Federal de Readaptación Social número 1 “Altiplano”, en el municipio de Almoloya de Juárez, en el Estado de México, lugar que habitó hasta su extradición a Panamá.
Wendy por lo pronto está internada en el Centro de Readaptación Social número 16, en el municipio de Puente de Ixtla, en el estado de Morelos, donde está a la espera de que su amparo se resuelva.