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domingo, 22 de abril de 2018

"POLINEGROS" ABATEN a 5 del CARTEL del GOLFO en PERSECUCION entre BLINDADAS en REYNOSA...se puso duro entre puras duras.

Luego de una presunta persecución y tiroteo, elementos de la policia estatal de Tamaulipas,los llamados "polinegros" dieron alcance a 5 presuntos integrantes del Cartel del Golfo que se conducían en una camioneta con blindaje artesanal y a quienes abatieron desde otra unidad blindada,,los presuntos criminales transitaban por la carretera Reynosa a Nuevo Laredo a la altura de la Colonia Rancho Grande.



La persecución inicio en esta colonia y se extendió hasta el ejido Los Cavazos.
La camioneta se salió de la carratera y entro a un monte.
Con informacion de:(Enlace Nota Original)

LOS RECUERDOS del "SHOPPING" en NEW YORK de la AMANTE de ESCOBAR,1 TRENECITO de 2 MIL DOLARES y 1 MILLON en EQUIPO de INTERPECEPCION TELEFONICA...el patrón del mal.



Pablo y yo hemos madrugado, cosa rara en ambos, porque él quiere que conozca a su hijito Juan Pablo, quien se ha quedado en el hotel Tequendama a cargo de sus guardaespaldas y ya debe de haber despertado. Cuando descendemos de mi dormitorio hacia el ascensor y pasamos por el estudio, se detiene para mirar con luz de día hacia los jardines de mis vecinos. Mi apartamento ocupa un sexto piso completo y tiene una linda vista. Me pregunta de quién es la enorme casa que cubre toda la manzana de enfrente. Le digo que de Sonia Gutt y Carlos Haime, cabeza del Grupo Moris Gutt, la familia judía más rica de Colombia.

—Pues desde esta ventana —a punta de seguimiento, seguimiento—
yo podría secuestrarlos en unos… ¡seis meses!

—No, no podrías, Pablo. Viven en París y el sur de Francia, criando caballos que corren con los del Aga Khan, y casi nunca vienen a Colombia.

Enseguida pregunta de quién son los prados muy cuidados que se ven al fondo. Le digo que son de la residencia del embajador estadounidense.

—Pues desde acá yo podría… ¡darle con una bazuca y volverlo átomos!

Estupefacta, le digo que de todas las personas que alguna vez han mirado por esa ventana, solo él la ha considerado como la atalaya de alguna fortaleza medieval.

—¡Aaah, mi amor, es que no hay nada, nada en el mundo
que a mí me guste más que hacer maldades! Si las planeas cuidadosamente, ¡todas todas se materializan!

Con una sonrisa de incredulidad, lo halo del brazo para retirarlo de la ventana. Ya en el ascensor, le digo que debe prometerme que va a empezar a pensar como un futuro presidente de la República, y a dejar de hacerlo como el presidente de un sindicato del crimen organizado. Con otra sonrisa, llena de picardía, me promete que va a intentarlo.

Juan Pablo Escobar es adorable y tiene gafitas. Le cuento que a su edad yo tampoco veía bien y, cuando me pusieron anteojos, me convertí en la niña del primer puesto de mi clase. Miro a Pablo, y añado que fue en esa época cuando mi coeficiente empezó a aumentar a un ritmo acelerado. Le digo que su padre también es el número uno en las carreras de autos y lanchas, y en todo, y que va a ser un hombre muy muy importante. Le pregunto si le gustaría tener un tren eléctrico larguísimo, con locomotora que pite y muchos vagones. Responde que le encantaría, y le digo que cuando yo tenía siete años moría por uno, pero que a las niñas nadie les da trenes y por eso es mejor ser niño. Cuando nos despedimos, y veo al hombre joven que amo alejándose por el pasillo del hotel con aquel feliz pequeño de su mano, pienso que se parecen a Charlie
Chaplin y el chico en aquella conmovedora escena de The Kid, que es una de mis películas favoritas de todos los tiempos.

Pocos días después, llama el director de Caracol Radio, Yamid Amat, para pedirme el teléfono del «Robin Hood paisa».

Él desea entrevistarlo, y yo le transmito el mensaje a Pablo.

—¡No vayas a decirle que me levanto a las once! Dile que de seis a nueve de la mañana —la hora del noticiero— yo… tomo clases de francés. Y que de nueve a once… ¡hago gimnasia!

Le aconsejo que haga esperar a Amat unas dos semanas; también, que vaya preparando una respuesta original y elusiva para cualquier intento suyo de averiguar sobre la naturaleza de nuestra relación. Pablo concede la entrevista y, cuando los periodistas le preguntan que «a quién le gustaría hacerle el amor», él contesta que ¡a Margaret Thatcher! Tan pronto termina el programa, Pablo me llama para conocer mi opinión y, claro está, mi reacción a su pública declaración de amor a la mujer más poderosa del planeta. Tras analizar el reportaje, lo felicito efusivamente:

—¡Estás aprendiendo a jugar en mi cancha, amor, y lo estás haciendo muy bien! Estás superando al maestro, y puedes estar seguro de que ¡la frase sobre Thatcher va a pasar a la historia! Ambos sabemos que todo «hombre más rico de Colombia», y todo hombre menos valiente que él, hubiera contestado alarmado «¡Usted me ofende!», o una pelotudez como «¡Yo solo le hago el amor a mi distinguida y respetada cónyuge, la madre de mis cinco hijos!». Tras reiterarme que «Thatcher es para el público, y tú —solo tú— para mí», Pablo se despide hasta el sábado. Estoy radiante: no ha dicho a Sophia Loren, ni a Bo Derek, ni a Miss Universo; pero, sobre todo,no ha dicho «¡a mi adorada esposa!».

Escobar vuelve a ser noticia cuando asiste por primera vez a las sesiones del Congreso, y los policías del Capitolio no lo dejan entrar. Pero no por culpa de su mentalidad criminal, o de su criminal chaqueta de lino beige, sino porque no lleva corbata.
—Pero, agente, ¿no ve que es el famoso Robin Hood paisa? —protesta alguien del séquito.
—Robin Hood paisa o Robin Hood costeño, ¡aquí sin corbata no entran sino las damas!

Parlamentarios de todas las corrientes vuelan a ofrecerle a Pablo la suya. Él toma la de uno de sus acompañantes. Al día siguiente, todos los medios comentan la historia.

«¡Mi Pablito superstar!», me quedo pensando con una sonrisa.

Unas semanas después, estoy en Nueva York. Primero compro en FAO Schwarz, tal vez la mejor juguetería del mundo, un trenecito de dos mil dólares para el niño, como el que yo siempre quise tener. Luego, me voy caminando por la Quinta Avenida, buscando un obsequio realmente útil para su padre, que ya tiene quien le compre corbatas y que, además, ya posee avioncitos, botecitos, tractorcitos, autito de James Bond y jirafitas a granel. Al pasar frente a un escaparate con artículos eléctricos poco comunes, me detengo. Entro al almacén y, tras estudiar la oferta de productos, observo a los árabes que manejan el lugar: tienen, sin discusión alguna, cara de ser hombres de negocios. Pregunto a quien parece ser el administrador si sabe de algún sitio donde se puedan comprar equipos para interceptar teléfonos. En otro país, claro. ¡Not in America, Dios me libre! Sonríe, y me pregunta que como de cuántas líneas estaríamos hablando. Me lo llevo a un lado, y le digo que de todo el edificio del secret service de un país tropical, porque amo al líder de la resistencia, que aspira a ser presidente; tiene muchos enemigos y necesita protegerse de ellos y de la oposición. Me dice que un ángel como yo no podría apreciar lo que él tiene. Respondo que yo no, pero nuestro movimiento sí. Pregunta si podrían pagar cincuenta mil dólares. Digo que claro. ¿Y… doscientos mil dólares? Digo que también. ¿Y unos seiscientos mil dólares…? Digo que obviamente, pero para cifras de esas dimensiones, sí estaríamos hablando de productos diversos de alta tecnología. Llama a quien parece ser su padre y dueño del negocio y le dice, mordiéndose las uñas, unas cuantas frases terminadas en una palabra que suena como «Watergate» en árabe. Ambos sonríen radiantes y yo lo hago de manera apreciativa. Miran hacia los lados y, luego,me invitan a pasar a la parte de atrás. Me informan que ellos tienen acceso a todo tipo de equipos desechados por el FBI e incluso por el Pentágono. Primero con frases cuidadosamente medidas, y luego con manifiesto entusiasmo, me van contando que están en capacidad de ofrecernos cosas como un maletín para descifrar un millón de códigos en docenas de diomas, gafas y telescopios para ver de noche, y unas ventosas que se colocan en la pared y sirven para escuchar las conversaciones de la habitación de al lado, en un hotel, por ejemplo. Pero, ante todo, un equipo para interceptar mil líneas telefónicas simultáneamente —que hubiera sido el sueño de la campaña de reelección de Richard Nixon, y que cuesta un millón de dólares— y otros que garantizan la no intercepción telefónica. Pero, primero, quieren saber si la resistencia tiene dinero en efectivo. Como sé perfectamente que el único problema del «movimiento» es el exceso de liquidez en territorio americano, respondo con sonrisa cinematográfica que ese tipo de cosas sí las maneja el secretario de nuestro líder, porque yo solo pasaba por ahí para comprar un espejito eléctrico de aumento. Les digo que en un par de días se pondrán en contacto con ellos, y vuelo al hotel para llamar a Pablo.

—Pero ¡eres un tesoro de novia! ¿De qué cielo bajaste? ¡Te idolatro! —exclama él en estado de terrible excitación—. ¡Mi socio, Luis Carlos Molina, sale para Nueva York en el próximo vuelo!

Ya voy aprendiendo a jugar en su cancha. Pero hasta ahí llego, porque, como no soy futbolista, prefiero dejar los remates y los goles a los profesionales.

La gratitud de Pablo es y será siempre mi mejor regalo; su pasión, el segundo. De regreso a Medellín, y mientras me cubre de elogios y caricias, me dice que ha decidido confesarme cuál es la verdadera razón de su carrera política. Es, sencilla y llanamente, la inmunidad parlamentaria: un senador o representante no puede ser detenido por la policía, ni por la fiscalía, ni por las fuerzas armadas, ni por los organismos de inteligencia del Estado. Pero no me hace esta confesión porque yo sea su tesoro de novia o su ángel guardián, su maestro de locución o su biógrafo a futuro, sino porque El Espectador, diario galanista a ultranza, le ha estado haciendo seguimiento,seguimiento a su pasado. Y debajo de tanta lápida robada, ha encontrado a dos muertos que claman por justicia: los agentes del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) que capturaron a Escobar y a Gustavo en 1976 con uno de sus primeros cargamentos de cocaína pura en la frontera colombo-ecuatoriana y que los mandaron a la cárcel.

Pablo ya conoce mi capacidad de compasión por todas las formas del sufrimiento humano. Y, a medida que me va contando los detalles de aquella tragedia que marcó su vida, me doy cuenta de que está escrutando cada una de mis reacciones.

—Cuando me subieron a aquel avión en Medellín para purgar la condena en Pasto y me di la vuelta, esposado, para despedirme de mi madre y de mi esposa de quince años embarazada de Juan Pablo, que se quedaron allá abajo llorando, me juré que nunca más volvería a dejar que me montaran en un avión con destino a una cárcel, ¡y mucho menos en uno de la DEA! Por eso ingresé a la política: para que dicten orden de captura a un congresista, se necesita que primero le levanten la inmunidad parlamentaria. Y, en este país, ese proceso toma entre seis y doce meses.

Luego añade que, gracias a los dineros y amenazas que repartieron a diestra y siniestra, él y Gustavo lograron salir del penal tres meses después. Pero, en 1977, los mismos agentes los recapturaron y los obligaron a implorar por sus vidas, de rodillas y con los brazos en cruz. Pablo y Gustavo se salvaron de morir solo porque ofrecieron un enorme soborno a los agentes; tras entregar el dinero, y a pesar de la oposición de Gustavo, Pablo mató a los dos detectives del DAS con sus propias manos.

—¡Les di chumbimba corrida hasta que me cansé! De lo contrario, nos hubieran extorsionado por el resto de la vida. Y a una juez que me dictó sentencia, le juré que siempre andaría en bus: ¡cada vez que compra carro, le prendo candela! No hay enemigo pequeño, mi amor; por eso, yo jamás los subestimo y acabo con ellos antes de que se me crezcan.

Es la primera vez que le escucho decir «chumbimba corrida».
Otros dicen «plomo venteado» y la gente como uno dice «bala a granel». Como sé lo que significa, le pregunto en su mismo idioma:
—¿Y también les diste chumbimba corrida a los secuestradores
de tu padre? ¿Y a cuántos de los de Martha Nieves Ochoa? —Sin esperar respuesta, y sin disimular la ironía, continúo—: ¿Al fin los muertos son dos, o son veinte, o son doscientos, mi amor?

Todo en él se transforma. Su expresión se endurece de inmediato y agarra mi cabeza con ambas manos. La sacude, intentando transmitirme una impotencia y un dolor de esos que un hombre jamás podría confesarle a una mujer, y menos uno como él a una como yo. Contempla mi rostro con expresión de angustia, como si fuera un sueño líquido que se le estuviera escapando por entre los dedos de las manos para siempre. Luego, con una mezcla de rugido y gemido que pareciera salir de la garganta de algún león herido, exclama:

—Pero ¿es que no te estás dando cuenta de que ya descubrieron
que soy un asesino? ¿Y que no van a dejarme en paz? ¿Y que jamás podré ser presidente? Pero, antes de que te conteste, tú vas a contestarme ya: cuando prueben todo eso, ¿vas a dejarme, Virginia?

Confieso que para un ángel tomado por sorpresa el hallarse súbitamente en las manos ensangrentadas de un asesino o con los labios cálidos de un demonio encima de los suyos puede ser una experiencia aterradora. Pero la danza de la Vida y de la Muerte es la más voluptuosa y erótica de todas y, entre los brazos salvadores de un demonio que lo arrancó del abrazo de la muerte para devolvérselo a la vida, el pobre ángel se ve de pronto envuelto en una exquisita sensación, una de tan perversa y sublime ambivalencia que, finalmente, cae rendido; y por haber sido arrastrado en éxtasis al cielo es devuelto a la Tierra, castigado. Y aquel ángel, ya condenado a la pecadora forma humana, termina susurrando al oído de aquel demonio perdonado que ya jamás lo dejará y que él estará para siempre entre su cuerpo, como ahora, y en su corazón y su mente y su existencia hasta el día en que se muera completamente. Y aquel asesino, ya reconfortado y con el rostro todavía hundido en mi cuello húmedo de lágrimas, también se rinde por completo y termina confesando:

—Te adoro, como no te sueñas… Sí, a los de mi papá también les di, ¡y con el doble de gusto! Y ya todo el mundo sabe que nadie, nadie, volverá a extorsionarme ni a tocar a mi familia.

Y que todo el que tenga el más mínimo poder de hacerme daño va a tener que escoger entre plata o plomo. ¡Qué no darían todos esos ricos de este país por poder matar con sus propias manos al secuestrador de un padre o de un hijo! ¿Verdad, mi vida?

—Sí, sí… ¡qué no darían!… ¿Y a cuántos de los de Martha Nieves les diste también chumbi? —pregunto ahora con la mayor tranquilidad.
—De eso hablamos otro día, porque es algo mucho más complicado. Eso es con el M-19… Por hoy es suficiente, amor.

Durante un largo rato permanecemos abrazados en completo silencio. Ambos creemos saber lo que el otro está pensando. De pronto, se me ocurre preguntarle:
—¿Por qué usas siempre zapatos tenis, Pablo?
Levanta la cabeza y, tras pensar unos segundos, se pone en pie de un salto exclamando:
—¿Acaso crees que yo soy solo tu Pablo Neruda?… ¡No, no, Virginia! Yo soy también… ¡tu Pablo Navaja!

Y otra vez luce radiante de felicidad; y mis lágrimas se esfuman como por encanto y se convierten en risa mientras él canta y baila para mí la canción de Pedro Navaja de 1978, con uno de sus tenis en cada mano:

Usa un sombrero de ala ancha de medio la'o
y zapatillas ¡por si hay problema salir vola'o!
Un carro pasa muy despacito por la avenida,
no tiene marcas pero to's saben que es policía.

Dice Rubén Blades en aquella apología de la impunidad hecha a ritmo de salsa que «la vida te da sorpresas y sorpresas te da la vida». Y como la nuestra se ha ido convirtiendo en una montaña rusa, en junio de 1983 un juez superior de Medellín solicita a la honorable Cámara de Representantes que levante la inmunidad parlamentaria del congresista Pablo Emilio Escobar Gaviria por su posible vinculación con la muerte de los agentes Vasco Urquijo y Hernández Patino del DAS, la policía política y secret service colombianos.
fuente.-

QUIEREN DESAPARECER la CALLE TOMAS YARRINGTON,PERO AUN NO la de CAPO FUNDADOR del CARTEL del GOLFO...le tienen mas aprecio.

El presidente de la Comisión de Seguridad Pública en el Cabildo de este municipio, el panista Antonio Amaro Chacón, pidió en sesión del viernes que se apruebe un punto de acuerdo para eliminar el nombre del extraditado ex Gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, de las calles de Matamoros.

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Amaro dijo que en la ciudad, al menos cinco vialidades de diferentes colonias, llevan el nombre del ex Mandatario acusado en Estados Unidos de narcotráfico, lavado de dinero y fraude bancario, entre otros delitos.

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"Hace un año, cuando fue detenido en Italia, hicimos la propuesta, pero no pasó nada, ahora lo tenemos muy cerca, acusado de narcotráfico y lavado de dinero y consideramos que no es justo que una persona que le ha hecho tanto daño a Tamaulipas se le reconozca poniéndole el nombre a las calles", indicó.

El cambio de nomenclatura, estimó, no representaría ningún problema para los habitantes de las colonias donde, entre 2000 y 2004, se les impuso el nombre a las calles.

En las colonias Uniones, Francisco Villa Sur, Francisco Covarrubias y Expo Fiesta, existen calles con el nombre del ex Mandatario.

"Lo que estamos proponiendo es que sean renombradas por personajes ya fallecidos que hayan destacado o hayan hecho algo importante por la ciudad", dijo el panista.

Yarrington fue Alcalde de Matamoros entre 1993 y 1995, por el PRI, y entre 1999 y 2004 fue Gobernador de Tamaulipas. 

El viernes el Gobierno de Italia lo extraditó a Estados Unidos donde está acusado de 11 cargos federales.

Además de las calles de Matamoros, en otros municipios existen escuelas y colonias con el nombre del ex Gobernador tamaulipeco.

fuente.-

EL "SUPERSTICIOSO" CAPO GARCIA ABREGO PROTEGIDO de CALDERONI MANDABA MATAR los DIAS 17...el legado calderóni inspira a "Cabeza".


Tamaulipas, 18 de junio de 2015. A la plaza de la colonia Reserva Territorial Campestre llegó el gobernador Egidio Torre Cantú acompañado de una comitiva que encabezaba el alcalde de Reynosa, José Elías Leal. Estaba allí para inaugurar 8 calles recién cubiertas con concreto hidráulico. Una se llamará Juan Nepomuceno Guerra, en honor al "Padrino", el más famoso contrabandista de whisky y tequila del estado desde los años 30, que mudó al tráfico de drogas en los años 60 y puso la primera piedra del poderoso Cártel de Golfo: la herencia que dejó en manos de su sobrino Juan García Ábrego, conocido como "El Barón de las Drogas".

Como casi todas las historias de los más antiguos cárteles en México, el relato de familia es el hilo que traza el camino de los grandes capos mexicanos de la droga. Abrego es uno de ellos. El poder que alcanzó este narcotraficante en Tamaulipas en los años 80 y 90, estuvo precedido por el control que ya ejercía su tío Nepomuceno en el estado, sobre toda la clase política local y más allá.

"Capo desde su juventud, el viejo Nepomuceno Guerra era respetado por los políticos tamaulipecos. Aseguran que quien quería ser gobernador de Tamaulipas primero debía pactar con el llamado Padrino de la Mafia. Así era en esos tiempos y así sigue siendo. Es una regla hasta ahora respetada por los mafiosos en el poder", escribió el periodista Ricardo Ravelo.

La influencia y el poder que Juan N. Guerra cultivó a lo largo de 5 décadas de actividades ilícitas en Tamaulipas las heredó Ábrego para hacer del Cártel del Golfo una de las organizaciones criminales más poderosas en México, con operaciones en al menos 6 países responsable del tráfico de al menos 20% de la cocaína que entraba a Estados Unidos y ganancias que rondaban los 200 millones de dólares al año, según cálculos de las autoridades estadunidenses.

Del contrabando a las drogas

Juan Nepomuceno Guerra había comenzado en el contrabando de alcohol desde los 14 años, junto con sus hermanos Arturo y Roberto, en la época de la Ley Seca en Estados Unidos (la Ley Volstead). A otro lado de la frontera llevaban tequila y wisky, y de regreso traían dólares, electrodomésticos, llantas y otros artículos.

Para finales los años 30, cuando la Ley Seca ya había sido derogada en EU, agregó a su negocio las casas de apuestas, el robo de autos, el tráfico de indocumentados, la compraventa de armas y, después, el tráfico de marihuana y "adormidera", como llamaban entonces al opio.

Tamaulipas no podía competir con Sinaloa en la cosecha de marihuana y amapola, pero había suficiente para surtir el incipiente negocio que Guerra inauguraba apenas cumplidos los 30 años.

A partir de ese momento comenzó a tejer una amplia red de influencia política que traspasó las fronteras de su estado y alcanzó a la más alta esfera del poder político mexicano. Con su cobijo, se convirtió en uno de los hombres más poderosos de Tamaulipas. Su influencia era tanta, que en 1963 colocó a su hermano Roberto Guerra como jefe de la Oficina del Fiscal del estado. Luego el hijo de éste, también de nombre Roberto, fue alcalde de Matamoros en 1984.

Los vínculos de Nepomuceno con el poder le garantizaron impunidad en sus negocios ilícitos y en otros crímenes. Casado con una actriz de nombre Gloria Landeros, dicen que la mató a balazos por celos cuando la encontró hablando con otro hombre. El juez, sin embargo, determinó que había sido un "terrible accidente". Luego, en su legendario bar Piedras Negras, de Matamoros, mató a un comandante de Aduanas de nombre Octavio Villa Coss, hijo del legendario general Francisco Villa. Tampoco hubo consecuencias. Nepomuceno pasó sólo unas horas tras las rejas, mientras arreglaba el pago a uno de sus colaboradores para que asumiera la culpa.

Para entonces, "El Padrino" ya tenía a su lado a su sobrino Juan García Ábrego, a cargo de alguno de sus negocios. Dicen que fue él quien lo convenció de entrar al negocio de la cocaína como socios del cartel de Cali, de los hermanos Rodríguez Orejuela. A Nepomuceno no le convencía la idea porque consideraba que ponía su nombre en la mira de las autoridades de Estados Unidos, pero la oferta de los colombianos lo tentó: 50% de las ganancias por ayudarlos a pasar la cocaína por la frontera de Texas. Para entonces, Colombia ya era el epicentro del tráfico de drogas y los cárteles sumaban cada vez más pérdidas por las rutas del Caribe.

Nepomuceno aceptó el trato y dejo en manos de Ábrego el negocio, que muy pronto se convirtió en la más rentable de sus empresas criminales y en el origen del llamado Cártel de Tamaulipas, el primero que traspasó las fronteras al comercializar droga en al menos 6 países.

Juan Nepomuceno Guerra, tío de Juan García Ábrego, en su bar Piedras Negras, de Matamoros. (Especial)

Violento y supersticioso 

Juan García Abrego nació el 13 e septiembre de 1944 en el rancho La Puerta, de Matamoros, en Tamaulipas. Hijo de agricultores, apenas terminó la secundaria para dedicarse al campo, como su familia, y luego trabajar para su tío Nepomuceno.

Por razones desconocidas consiguió la nacionalidad estadounidense en 1965. De acuerdo con el expediente que de él guardan las autoridades de Estados Unidos, en el condado de Cameron, en Texas, había incluso una fe bautismal a su nombre.

La doble nacionalidad jugó a su favor a la hora de incursionar en el tráfico de drogas, pues le facilitó el cruce de la frontera para sus negocios. Pero también propició una acelerada extradición a Estados Unidos cuando fue detenido en 1996.

De la mano de su tío Nepomuceno, se inició muy joven en el robo de autos, el tráfico de marihuana y, después, de cocaína. De su carácter violento se supo muy pronto dentro de la organización, cuando mandó asesinar al ex novio de una de sus amantes porque la seguía frecuentando, y al novio de una de sus hermanas al que le había prohibido buscarla. También dicen que mandó matar a un técnico que instaló mal el aire acondicionado de su casa… Leyendas de capo. Como aquellas que aseguran que sólo mandaba matar los días 17 por superstición, o que protegía a un grupo de narcotraficantes llamados los "narcosatánicos", que supuestamente realizaban sacrificios humanos, según la información conocida luego de su detención en 1989.

El cubano americano Adolfo de Jesús Constanzo, líder de los “narcosatánicos” vinculados con narcos en Tamaulipas. (Especial)

En su negocio mandó a matar a uno de los más poderosos narcotraficantes de Tamaulipas, Casimiro Espinoza Campo, "El Cacho", con quien se dividía el control del tráfico de cocaína para su cártel. Pero Ábrego quería todo el poder y lo mandó asesinar. Tamaulipas era todo suyo: paseaba, se exhibía en los partidos de béisbol, a bordo de sus lujosos automóviles, acompañado siempre de sus sicarios y sus mujeres, aunque siempre rehuyó la foto pública.

A su tío Nepomuceno no le gustaban "sus modos", pero lo dejaba hacer. El negocio ya era suyo y bajo su mando el cártel de Matamoros se extendió y se convirtió en una poderosa organización criminal que tomó el nombre del Cártel del Golfo.

De acuerdo con el investigador Eduardo Guerrero, experto en seguridad, el éxito de su organización se debió a que aprovechó tres activos. "El primero de ellos es la privilegiada ubicación geográfica de Tamaulipas: una larga frontera con Estados Unidos y cuatro de los cruces fronterizos más activos del país (Matamoros, Miguel Alemán, Nuevo Laredo y Reynosa); posee una extensa franja costera escasamente vigilada y es el punto más cercano entre Estados Unidos y los puertos del Pacífico y la frontera sur. El segundo activo fue la sólida red de complicidad con autoridades de todos los niveles que su tío construyó durante cinco décadas. Y el tercero fue que García Ábrego compensó la desventaja de que Tamaulipas no fuera un gran productor de drogas por medio de un acuerdo altamente provechoso con los colombianos".

Esta fue la foto que difundió el FBI al incluirlo en su lista de los 10 delincuentes más buscados, en 1995. (FBI)

Crimen y política

Con García Ábrego ocurrió lo que su tío Nepomuceno previó desde un principio. Su éxito en el negocio de las drogas lo colocó en la mira de Estados Unidos, que en 1995 lo incluyó entre los 10 más buscados por el FBI. Tuvo el "honor" de ser el primer narco mexicano en entrar a esa lista, que le dio más notoriedad de la que ya tenía.

En la prensa mexicana se hablaba de su dominio, de sus "negocios" para lavar dinero y sus relaciones con políticos. Entre ellos, Raúl Salinas de Gortari, hermano del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, quien lo visitaba frecuentemente en su casa de Monterrey, en Nuevo León, según crónicas de la época.

También contaba con la protección del policía más famoso y rico de la época por sus vínculos con los cárteles: Guillermo González Calderoni, subdirector entonces de la Policía Judicial federal, encargada de perseguir a los capos de la droga. Con todos hizo "amistad" y Ábrego no fue la excepción. De acuerdo con los testimonios conocidos en su juicio en Estados Unidos, el capo le pagaba al policía entre 7.000 y 10.000 dólares por su protección al cruzar droga.
Pero la presión de Estados Unidos obligo a que las autoridades mexicanas tuvieran al menos que aparentar que lo perseguían. Así crearon en 1993 un equipo especial de 50 agentes para detener a García Ábrego. Uno de sus operativos, dirigido por González Calderoni, se llevó a cabo en una casa de la Colonia del Valle, municipio de San Pedro Garza García, en Monterrey, que pertenecía a Juan Nepomuceno Guerra. El resultado: nada. No hubo detenidos ni droga o armas incautadas.

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Las tímidas acciones de la policía mexicana no debían preocuparlo mucho. De acuerdo con el testimonio de Oscar López Olivares, "El Profe", quien trabajó de piloto de García Abrego y testificó en su contra en Estados Unidos, el capo ya había sido detenido y liberado en dos ocasiones. Y una más en 1984, en Texas, donde las autoridades lo aprehendieron por robo de auto.

La suerte de García Ábrego acabó al concluir el sexenio de Salinas de Gortari.

El final de la leyenda

El gobierno de Ernesto Zedillo no pudo comenzar peor en diciembre de 1994: con una crisis económica sin precedentes, el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas, y precedido del asesinato del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio y de Francisco Ruiz Massieu, un alto político del oficialista PRI.

"La administración de Zedillo requería un golpe de autoridad", escribió Eduardo Guerrero en su artículo "El dominio del miedo" en la revista Nexos. De modo que emprendió la cacería de García Ábrego y la dejó a cargo de su procurador Antonio Lozano Gracia. "La captura de García Ábrego significaría también una ruptura con el gobierno anterior, sobre el cual existía la sospecha de que había protegido al capo", anota Guerrero.

En la Procuraduría General de la República (PGR) se organizó un equipo de 15 elementos de élite que trabajaron en coordinación con agentes de la DEA. Entonces se dijo incluso que, acosado, Juan García Ábrego se había comunicado con la PGR para negociar su aprehensión, en agosto de 1995, a cambio de ciertos beneficios como conservar una parte de su fortuna y que su familia no fuera molestada.

Con la "Operación Leyenda", las autoridades finalmente lograron la detención de García Ábrego, el 14 de enero de 1996, en su rancho de Villa Juárez, Nuevo León. No hubo un solo disparo.

Al día siguiente fue extraditado a Estados Unidos, donde había más de 100 cargos en su contra. No quiso colaborar con las autoridades estadunidenses como informante y su sentencia fue de 11 cadenas perpetuas por delitos contra la salud.

Al momento de su detención, las autoridades le calcularon una fortuna de más de 2.000 millones de dólares, negocios de autotransporte, una fábrica de acero y una planta empacadora de carne en Monterrey, entre otros. Sus ranchos sumaban una extensión total de unas 24.000 hectáreas, donde había ganado de registro y caballos de carreras. Su favorito era "El Tejano", un purasangre que inspiró hasta corridos.

A la fecha, "El Barón de la Droga" permanece preso en una cárcel conocida como ADX, en Florence, Colorado.

A su caída siguió una etapa de caos en la estructura del Cártel del Golfo, que concluyó cuando tomó el liderazgo Osiel Cárdenas Guillén, quien empezó vendiendo drogas en su taller mecánico. Con él se rompió el lazo de familia que tejió el poder del cártel fundado por Juan Nepomuceno Guerra, quien murió viejo, rico y en libertad, en 2001.

Juan Nepomuceno Guerra murió rico y en libertad en 2001. Especial.

fuente.-

LA ESTRATEGIA del CORRUPTO ANAYA,ALIARSE al CORRUPTO PRI...y terminar de deformar el "Cartel de inmorales" que gobierna el pais.

Pese a su campaña deslucida y a las sospechas de corrupción que siguen pesando sobre él, Ricardo Anaya sigue al pie de la letra su estrategia de polarizar la elección para posicionarse como “el único que puede ganarle a López Obrador” y beneficiarse del voto útil contra el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia. Más aún, días antes del primer debate de candidatos presidenciales su estratega Jorge Castañeda comenzó a hablar de una posible alianza con priistas. 

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Después de tres semanas de una campaña insípida, al frente de una alianza partidaria sin identidad, carente de un mensaje contundente y con su riqueza bajo sospecha, el panista Ricardo Anaya inicia la tercera semana de campaña electoral con un único objetivo: contrastar sólo con Andrés Manuel López Obrador.
La estrategia de polarización de Anaya, según él y su equipo, pretende consolidar su posición como el único de los candidatos que puede vencer a López Obrador llamando al “voto útil”, pero también reactivando la interlocución con el presidente Enrique Peña Nieto para eventualmente pactar una convergencia ante el hundimiento del priista José Antonio Meade.
Confiado en su destreza retórica y su dominio escénico, sin ningún ensayo especial –“no se requiere más preparación que tener claras las propuestas, hablar de frente y con la verdad; esa será mi estrategia”–, Anaya llegó al debate del domingo 22 tratando de arrebatarle a López Obrador la bandera del cambio, aunque apoyado en el statu quo.
En efecto, el candidato de la coalición Por México al Frente no sólo ha hecho suya la agenda del sector privado al que pertenece, que ve con miedo a López Obrador, sino que ha amainado sus críticas al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de plano olvidó su amenaza de meter a la cárcel a Peña Nieto por corrupción.
Jorge G. Castañeda, coordinador operativo de la campaña, se reunió con el magnate Carlos Slim Helú, patriarca del empresariado nacional –una reunión que atestiguó el escritor Héctor Aguilar Camín–, y Santiago Creel, el coordinador político, llevó a Anaya a cenar con el Grupo de los Diez empresarios más prominentes de Nuevo León.
El equipo de campaña de Anaya ha entrado en contacto con priistas como el secretario de Organización del CEN del PRI, Rubén Moreira, de quien fue asesor Rubén Aguilar Valenzuela, quien también tiene contacto con su amiga Vanessa Rubio, mano derecha de Meade.
Anaya también ha establecido puentes con Margarita Zavala, quien renunció al PAN para ser candidata sin partido, y su esposo, Felipe Calderón, pero no ha materializado ningún acuerdo por la alta exigencia. “Quieren que les entregue el PAN”, confió un allegado al candidato, pero la contraparte lo rechaza.
La interlocución del equipo de Anaya con sus adversarios priistas y la pareja Margarita-Calderón se intensificó tras la publicación de la encuesta del Grupo Reforma, el miércoles 18, que colocó a López Obrador con 48 puntos de preferencia electoral por 26 de Anaya, 18 de Meade, 5 de Zavala y 3 de Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco.
La encuesta cimbró a Anaya, que estaba en Tijuana, Baja California –al día siguiente de su primer mitin de campaña en esta entidad que el PAN gobierna desde hace casi tres décadas–, y convocó a una reunión a las 6:30 horas, en un salón del hotel Lucerna, para examinar la estrategia con su equipo ahí presente y a distancia.
Con un esfuerzo por ocultar su estupor ante los resultados de la encuesta, Anaya expuso, en su conferencia de prensa de las 7 de la mañana, la estrategia que seguirá hacia el debate y la elección de 2 de julio: sólo él puede ganarle a López Obador y por eso llama al voto útil, abriendo las puertas a “personas de buena voluntad”, incluyendo a priistas y a simpatizantes de la pareja Zavala-Calderón.
“Lo que hoy está absolutamente claro es que esta es una elección de dos, que yo soy el único candidato que puede derrotar a Andrés Manuel López Obrador”, subrayó. “En todos los procesos electorales, en la etapa final, se da el voto útil, es decir, la gente identifica quiénes son los que tienen posibilidades reales de ganar”.
Y puntualizó: “Me parece que hoy hay un consenso en términos de que el único que le puede ganar a López Obrador en esta contienda soy yo. Y, por supuesto, las puertas de nuestro proyecto están abiertas para todas las personas que, de buena voluntad, se quieran sumar para lograr este cambio con dos grandes objetivos: uno, darle a México un gobierno honesto, transparente, que se conduzca con ética, y segundo, un gobierno eficaz que dé resultados en beneficio de la gente”. 
Al día siguiente, jueves 19, en Ciudad Juárez, Chihuahua –donde también por primera vez hizo campaña en el estado gobernado por el panista Javier Corral–, reiteró que “en función de todas las encuestas que se han publicado es que nuestra coalición es la única que puede derrotar a López Obrador, nosotros vamos a seguir trabajando con mucha fuerza, con mucha intensidad, trabajando en equipo y con las puertas abiertas para todas y todos aquellos que de buena voluntad se quieran sumar con este objetivo de darle a México un gobierno honesto y de resultados en beneficio de la gente”.
–¿Invitaría a Margarita Zavala en su momento?
–Lo que he dicho, con toda claridad, es: toda persona que quiera venir a sumar de buena voluntad es bienvenida a nuestro proyecto.
–¿Incluidos priistas?
–Toda persona que quiera venir a sumar, de buena voluntad y con honestidad en nuestro proyecto, es bienvenida.
Calderón, adulación; Peña, olvido
En esta estrategia de inclusión y llamado al “voto útil”, Anaya modificó radicalmente su discurso respecto de Peña y de Calderón. En el caso de este último elogió su gobierno en materia de economía y energias renovables.
En su conferencia de prensa del viernes 20, dos días antes del primer debate entre candidatos prsidenciales, que él minimizó como “un episodio más” de la campaña, dio un vuelco a su discurso y pasó de la amenaza a la adulación.
Hace apenas un mes y medio, el 7 de marzo, Anaya advirtió que, de ganar la elección, investigaría a Calderón por casos de corrupción como la Estela de Luz, que su gobierno construyó con favoritismo y sobreprecios, igual como amagó con meter a la cárcel a Peña Nieto si se comprueba corrupción.
“Lo he dicho con absoluta claridad: este principio aplica a todos sin distingo, sin importar la jerarquía del cargo público y sin importar el partido político en el que la persona milite: el que la haya hecho la tiene que pagar. Ni perdón ni olvido, sean del partido que sea.”
Pero este viernes, cuando formuló propuestas sobre energías renovables, elogió a Calderón, quien sigue militando en el PAN pero ha sido un duro crítico de Anaya y aun declaró que está “tocado” por sus escándalos de corrupción.
“Sí, por supuesto, reconozco que el expresidente Calderón durante su sexenio trabajó de manera muy importante por impulsar las energías renovables y por establecer políticas públicas que aportaran a detener el cambio climático”, subrayó Anaya.
“Y no solamente eso, también reconozco que al final de su sexenio la economía cerró creciendo 4%, es decir, al doble de lo que hoy está creciendo la economía. La inflación era de menos de 4%, otra vez, la mitad de lo que es prácticamente la inflación hoy en día, y el tipo de cambio se mantuvo estable entre 11 y 13 pesos por dólar, muy por debajo de lo que hoy tenemos como tipo de cambio”.
Y rubricó: “Entonces por supuesto que yo reconozco esos avances, no solamente en materia ambiental, en donde además hoy es un referente en todo el mundo, sino también en materia de estabilidad y crecimiento económico”.
No obstante que en el equipo de Anaya afirman que existen contactos para una negociación con Calderón, en el equipo de Zavala lo desmienten. “No tenemos comunicación, no existen puentes para dialogar en ningún sentido. Margarita no está pensando en declinar o favorecer a Ricardo Anaya”, comunicó Joge Camacho a Proceso, a solicitud del reportero.
Anaya también ha cambiado radicalmente su discurso respecto de Peña, sobre todo después de que la Procuraduría General de la República (PGR) amagó con proceder en su contra por el negocio de 54 millones de pesos que hizo con la venta de la nave industrial en Querétaro a su amigo Manuel Barreiro, acusado de lavado de dinero.
El 4 de marzo culpó directamente a Peña Nieto de los ataques en su contra y le exigió mantenerse al margen del proceso electoral: “Señor presidente, le digo con respeto, serenidad y firmeza: así no. Saque las manos del proceso electoral y deje que el pueblo de México elija en completa libertad”.
Y al día siguiente fue más lejos al amagar con investigar a fondo los actos de corrupción del gobierno de Peña, a través de una fiscalía autónoma y de una comisión de la verdad con asistencia internacional. “Nosotros sí vamos a ir a fondo en el combate a la corrupción, eso los tiene francamente preocupados y eso explica toda esta andanada de acusaciones en mi contra”.
–¿Sí metería a la cárcel a Enrique Peña Nieto?
–Ya lo he respondido con absoluta claridad: si se demuestra que él cometió actos graves de corrupción, por supuesto que sí. Ya estuvo bueno de que haya intocables en nuestro país. Aquí el que la haya hecho la tendrá que pagar, y esto incluye al presidente de la República, Enrique Peña Nieto.
Sin embargo, Anaya ya se olvidó de ese amago: en su discurso de campaña en mítines y reuniones de proselitismo no existe Peña, sino “los gobiernos del PRI”, en general, y aun en las tres visitas que ha hecho al Estado de México, entraña del Grupo Atlacomulco, ha omitido toda referencia al presidente.
En su primera visita al estado, el miércoles 11, en un mitin en la Alameda Central de Toluca al que llegó más de una hora tarde –algo habitual en sus mítines–, el panista pronunció un discurso de apenas 13 minutos en el que criticó en lo etéreo a “los gobiernos priistas” sin mencionar a Peña ni a su primo, el gobernador Alfredo del Mazo, como sí lo hizo en la campaña de gobernador de 2017. 
Ante unos 3 mil panistas, perredistas y emecistas de la coalición Por México al Frente que resistieron lluvia y frío, Anaya preguntó si se debía dar al PRI otra oportunidad de gobernar.
“Dicen otra vez los del PRI que tengamos paciencia, que con ellos ahora sí se va a recuperar la paz y la tranquilidad. Yo les pregunto: ¿le vamos a dar otra oportunidad al PRI?”
–¡No, no! –le respondieron.
–¿Vamos a permitir que el PRI gobierne otros seis años?
–¡No, no!
–¡Les vamos a decir fuera, fuera, fuera! —instruyó.
–¡Fuera, fuera! –lo siguieron.
“Hoy con los gobiernos priistas México no va por el camino correcto”, arengó el candidato, en lo que es el mismo discurso en todos los actos de campaña, y dio las cifras de violencia, pobreza y corrupción, y la única ocasión que mencionó el cargo de presidente de la República fue para decir que en México no debe haber impunidad para nadie.
“El México que soñamos es aquel en el que reina la ley, en el que no hay impunidad, en el que la ley aplica desde el presidente de la República hasta el último de los ciudadanos.”
La segunda visita al estado que gobernó Peña Nieto fue el sábado 14, en Ecatepec, municipio sumido en la violencia del que fue alcalde el exgobernador Eruviel Ávila, subcoordinador de Meade. Además de la omisión a Peña, lo único relevante fue la reaparición de Josefina Vázquez Mota, la candidata que llevó al PAN al cuarto lugar y será senadora.
Y el viernes, en Tlalnepantla, pronunció un discurso de 10 minutos efectivos y, una vez más, Peña no existió. 
“Contraste, contraste, contraste”
Aunque la encuesta del Grupo Reforma encendió las alarmas en el equipo de Anaya, por los 22 puntos de ventaja que le atribuye a López Obrador, desde antes otras mediciones ubicaban la diferencia al menos en 10 puntos, como es el promedio de la encuesta telefónica de Massive Caller, coincidente con la de Buendía y Laredo, el encuestador que trabaja para el PAN desde principios de 2017.
El martes 10, antes de un mitin de Anaya con la candidata a jefa de gobierno, Alejandra Barrales, en la Plaza de Tlaxcoaque, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, el presidente del PAN, Damián Zepeda, se ufanó de que la campaña va en ascenso.
–¿Ya hay arreglo con Peña? –le preguntó el reportero.
–¡No! –respondió–. Vamos a ganar sin estridencias. Sólo contraste, contraste, contraste.
 Pero Castañeda, el coordinador estratégico, rompió un acuerdo tomado el lunes en el equipo de campaña para que nadie diera entrevistas antes del debate del domingo 22, incluido Anaya, y lo hizo sólo para admitir, en entrevista con el diario Reforma, que no descarta un acercamiento con el PRI.
Después de difundida la entrevista, Castañeda aclaró en su cuenta de Twitter: “Ningún pacto con el PRI o EPN, pero sabemos que en ese partido y en Morena hay militantes víctimas de la camarilla que los gobierna, si esos militantes o simpatizantes entienden que llegó el momento de apoyar un proyecto verdaderamente democrático, en el frente serán bienvenidos”.
La precisión de Castañeda obedece a las tensiones internas, no sólo en la coordinación bicéfala de campaña, sino en la Coordinación Nacional Ejecutiva, que encabezan los presidentes de los tres partidos, Zepeda (PAN), Manuel Granados (PRD) y Dante Delgado (MC). Hay posiciones encontradas sobre la crítica y la búsqueda de un pacto con Peña.
Fuente.-

CABEZA de VACA "PIERDE GUERRA a NARCOS", "MANO NEGRA" del CARTEL del GOLFO PROVOCO INCENDIO en CORRALON de REYNOSA...hacen lo que les viene en gana.

En una virtual guerra de poderes paralela a la pugna entre narcos se ha convertido la confronta entre el gobierno de Tamaulipas del panista Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca y el crimen organizado en Reynosa,sicarios del Cartel del Golfo nuevamente arremetieron contra el estado de derecho al incendiar el corralón MyR y dejar calcinados una gran cantidad de vehiculos,a unos dias de que los mismos gatilleros se burlaran del gobierno y robaran a la administracion de Garcia Cabeza de Vaca 3 lujosos vehículos blindados que le habian sido decomisados en operativos de policias estatales al CDG y permanecían bajo resguardo y custodia de la PGJ de la entidad.

NOTA RELACIONADA:

Autoridades de Protección Civil y Bomberos atendieron la emergencia y lograron controlar el percance.
Los hechos se suscitaron en un negocio ubicado en la calle España de la colonia Esfuerzo Nacional.
Con informacion de:(Enlace Nota Original)

EL "BRONCO" una "FARSA ANDANDO",PRIISTAS de TAMAULIPAS le AYUDARON a RECOLECTAR FIRMAS...entre votarlo o botarlo.

Más de 2 mil 400 militantes del PRI recolectaron firmas para la candidatura presidencial independiente del Gobernador con licencia de Nuevo León, Jaime Rodríguez.

Los Estados donde más priistas se registraron como auxiliares de "El Bronco" son, coincidentemente, los mismos donde Rodríguez obtuvo con mayor rapidez las firmas que exigía el Instituto Nacional Electoral (INE) por entidad: Nuevo León, Estado de México, Tamaulipas y Tabasco.

Un análisis hecho por Aristegui Noticias al cotejar los auxiliares que se registraron ante el INE para recabar firmas a favor de "El Bronco" y el padrón nacional de militantes del PRI arrojó que, al menos, 2 mil 432 priistas ayudaron al político.
Para el 18 de diciembre del año pasado, Rodríguez ya había superado el umbral de firmas necesarias justo en las cuatro entidades referidas, donde predominaban auxiliares priistas, de acuerdo con los reportes semanales que estuvo publicando el INE

Aristegui Noticias obtuvo, a través de una solicitud de transparencia, el listado completo de los auxiliares que se registraron ante el INE para ayudar a "El Bronco".

Además, también se obtuvo el padrón nacional de militantes del PRI desglosado por municipios de cada Estado.

Con estas bases de datos y un programa de estadística se buscaron las coincidencias.

El resultado fueron los nombres de los 2 mil 432 priistas señalados.

El pasado 26 de febrero, el INE publicó un último reporte sobre la recolección de firmas por parte de los aspirantes independientes.

En ese documento, la autoridad electoral señaló que "El Bronco" tenía 35 mil 770 auxiliares registrados en total, pero sólo 14 mil 666 estuvieron activos y recolectaron firmas.

El INE no ha dado a conocer a detalle cuántos apoyos recolectó cada auxiliar.

Rodríguez y su equipo de prensa fueron contactados desde el jueves pasado para incluir su versión en este artículo, sin embargo, no atendieron los mensajes enviados a sus teléfonos.

"El Bronco" ha sido señalado por anomalías en la recolección de las firmas para lograr su candidatura presidencial.

Por ejemplo, se documentó que 24 integrantes de su Gabinete recolectaban firmas para él y que al menos 200 funcionarios de su Gobierno también eran auxiliares.

Rodríguez fue el aspirante independiente que juntó más firmas ciudadanas -más de 2 millones-, sin embargo, el INE consideró que un porcentaje importante de éstas se trataba de copias de credenciales de elector o simulaciones, por lo que no alcanzaba el registro.

Aunque el Instituto Electoral le negó la candidatura, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) determinó el pasado 9 de abril que "El Bronco" sí debía estar en la boleta, por lo que el pasado 14 de abril inició su campaña como candidato.

fuente.-