Visitanos tambien en:

domingo, 23 de agosto de 2026

LA «LEALTAD NO es PRINCIPIO en MORENA: EL UNIVERSAL DESTACA la TRAICION de AMERICO VILLARREAL a su AMIGO ROCHA MOYA»…el que le debía un «pedazo» de la gubernatura de Sinaloa.


La política morenista volvió a confirmar que la lealtad no es un principio; si lo fuera, sería su final. Es una membresía temporal, renovable sólo mientras resulte útil para los individuos, tanto en organizaciones políticas como criminales —o política y criminalmente organizadas—.

Américo Villarreal, aun gobernador de Tamaulipas, quien en 2021 fungió como coordinador de campaña de Rubén Rocha Moya y antes lo defendía —en público y en privado— como si se tratara de una causa de Estado, estampó su firma en el comunicado de gobernadores que exigia “madurez y responsabilidad” al sinaloense. 

Traducción del idioma institucional: cuando el amigo se vuelve incómodo o un estorbo, se le pide que sea adulto y se retire sin hacer ruido, aunque ambos se deban mutuamente dos pedazos de gubernaturas distintas, operadas con los mismos malos oficios criminales.

Así opera este mecanismo: primero se reparten abrazos, cargos y elogios; después, ante el costo político, aparecen los comunicados de moralidad súbita y las firmas de quienes ayer eran parte del círculo íntimo. 

Como lo cita EL UNIVERSAL:

Villarreal, además señalado por autoridades estadounidenses en un contexto de acusaciones que él ha rechazado y anda buscando arreglar con un despacho jurídico, pero con soto a los impuestos, parece conocer bien esa gramática del poder: la solidaridad dura hasta que llega una instrucción superior, una encuesta adversa o la necesidad de salvar el propio pellejo. 

Rocha Moya, dos veces licenciado y hoy aparentemente prescindible, quizá descubra que en la política de sus examigos el respaldo no se mide por la amistad sino por la utilidad; y que la lista de Navidad puede reducirse con la misma rapidez con la que se firma un desplegado.

La traición bajo dinámicas del crimen organizado

Entre la traición política y ciertas dinámicas del crimen organizado puede identificarse una similitud estructural. Aunque esta analogía no constituye una equivalencia factual, su fuerza reside en describir el método: alianzas utilitarias, obediencia a jerarquías y rupturas cuando el costo se vuelve intolerable para el negocio tradicionalmente criminal y políticamente organizado.

El antiguo aliado deja de ser un activo, pasa a ser un pasivo y un riesgo para toda la organización. 

«La traición política se parece a las dinámicas de lealtad en organizaciones criminales porque en toda alianza politica, criminal o ambas, se riegen por el mismo cálculo: la fidelidad dura mientras produce beneficios y termina cuando proteger al aliado amenaza al grupo.

En ese esquema, los afectos son decorativos; lo decisivo es la utilidad. Primero vienen los abrazos, los cargos, las defensas públicas y las fotografías. Después, cuando la presión crece, aparecen los comunicados, la distancia moral y las firmas de quienes ayer juraban lealtad.

El caso de Rubén Rocha Moya exhibe esa mecánica. Américo Villarreal, quien coordinó su campaña en 2021 y fue parte de su círculo de defensa política, se sumó al pronunciamiento de gobernadores de Morena que pidió al sinaloense “madurez y responsabilidad”. 

La política de facción tiene su propio código: nadie es imprescindible, nadie está por encima del cálculo y el respaldo se retira con la misma rapidez con que antes se otorgó. En ese mundo, la amistad no se rompe por principios; se cancela por instrucciones, encuestas, expedientes o miedo a que el costo ajeno se convierta en costo propio.

Con información: ELUNIVERSAL/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: