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domingo, 23 de agosto de 2026

EL “SECUESTRO de MELESIO CUÉN”, un BALAZO en el PIE, la MUERTE “SIN QUERER QUERIENDO” y luego ARMARON el MONTAJE OFICIAL»…el «Chavo Felix» narra una operación criminal que terminó en desastre.


Juan Carlos Félix Gastelum, “El Chavo Félix”, yerno de Ismael “El Mayo” Zambada, le contó a la Fiscalía General de la República (FGR) una versión que pinta la reunión donde secuestraron al capo como una operación criminal que terminó en desastre: los sicarios de Joaquín Guzmán López habrían matado a Héctor Melesio Cuén casi de chiripa, con un balazo en el pie que desembocó en una hemorragia fatal y, según el relato, un paro cardiaco.

De acuerdo con Félix, Cuén no era el objetivo a eliminar. Pero el tiro hizo su trabajo, la víctima se desangró y los pistoleros pasaron de la sorpresa a la administración de daños. La supuesta solución fue fabricar una escena: un asalto en una gasolinera de Culiacán, videograbado y útil para intentar despegarse del cadáver.

El testigo indirecto

Félix está casado con Teresa Zambada Ortiz, hija del capo preso en Estados Unidos. Declaró ante la FGR que los asesinos obligaron a Fausto Corrales Rodríguez —quien acompañaba a Cuén— a fingir el asalto para dejarlo registrado en video.

Corrales se encuentra preso desde el miércoles pasado en el Penal del Altiplano, procesado por encubrimiento y falsedad en declaración ante una autoridad ministerial.

“El Chavo Félix” no estuvo en la reunión del 25 de julio de 2024, en el Fraccionamiento Huertos del Pedregal, Culiacán. Su relato se sostiene, dice, en lo que Corrales le contó; es decir, en la voz de un hombre que habría estado presente cuando asesinaron al ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y secuestraron a “El Mayo”.

El 27 de febrero de 2025, Félix declaró:

“Fausto también me dijo que Melesio Cuén también murió en el rancho donde se llevó a cabo la reunión, de un paro cardiaco, pero que también le dispararon en el pie, refiriéndome que él sabía todo ello porque él estuvo en el lugar, es decir, él estuvo en esa reunión, y que inclusive los pistoleros de Joaquín Guzmán López no querían que se muriera Melesio, ya que refirieron: ‘chingada madre, se murió, se murió’”.

Y añadió:

“Y a Fausto le dijeron cómo iba a fingir la muerte de Melesio Cuén, sin decirme con exactitud quién, pero le dijeron que lo llevara a una gasolinera donde iban a hacer como que le iban a echar gasolina a la camioneta Ranger raptor color blanco, y que iban a fingir que los querían asaltar para justificar la muerte en ese lugar, y de ahí es la versión oficial que salieron en los medios de comunicación”.

Félix fue detenido el 18 de enero de 2025 en Quilá, Culiacán, y expulsado de México el 12 de agosto siguiente, dentro de una lista de 92 narcotraficantes desterrados por el Gobierno federal en el lapso de un año. El 26 de junio pasado se declaró culpable de cuatro cargos por tráfico de drogas y lavado de dinero ante la Corte Federal del Distrito Sur de California, en San Diego.

“Me voy a entregar, pero te voy a chingar”

La versión de Félix coincide en lo esencial con la carta que Zambada difundió el 10 de agosto de 2024. Aunque no estuvo en el sitio, asegura conocer lo que maneja la familia del capo y vuelve a colocar a Fausto Corrales como fuente central.

Según ese relato, Joaquín Guzmán López convocó a “El Mayo” y a Cuén a una cita en Huertos del Pedregal el 25 de julio de 2024.

Cuén llegó con Corrales. Zambada arribó acompañado por José Rosario Heras López, “El Chayo”, comandante de la Policía Judicial del Estado de Sinaloa, y Rodolfo Chaidez, integrante de su equipo de seguridad. En esta versión no aparece el gobernador Rubén Rocha Moya.

La declaración describe la emboscada:

“Ingresando al rancho, saludó el señor Fausto Corrales, y una vez que ingresaron al lugar, salió Joaquín Guzmán López de un cuarto diciéndole al señor Ismael Zambada que quería hablar con él en privado, ingresando ambos -Ismael Zambada García y Joaquín Guzmán López-, a un cuarto obscuro donde inmediatamente al ingresar Joaquín Guzmán López cerró la puerta y diversos pistoleros de Joaquín Guzmán López que se encontraban en ese cuarto esposaron a Ismael Zambada García, diciéndole Joaquín Guzmán López a Ismael Zambada García que se iba a entregar con el Gobierno de los Estados Unidos de América, pero que se lo iba a chingar a él también”.

Después, según Félix, vino el traslado:

“Y al parecer sacaron a Ismael Zambada García por la puerta de atrás, echándolo atrás de una camioneta donde iban pistoleros y el propio Joaquín Guzmán López; lugar donde fue golpeado al mismo tiempo que lo ofendían, y después de un recorrido de 15 minutos aproximadamente, llegaron a una pista de aviones de la cual desconozco su ubicación y su nombre, donde lo subieron los pistoleros y el propio Joaquín Guzmán López a un aeronave que solo sé que es bimotor, de color negro con blanco y líneas coloradas, sin recordar mayores datos en la cual volaron de ahí a Texas”.

El dictamen: no fue “paro” sin más

La necropsia firmada el 26 de agosto de 2024 por el médico José Antonio Angulo Beltrán establece que Cuén murió por un “choque hipovolémico secundario a laceración de arteria poplítea derecha producida por proyectil disparado por arma de fuego”.

El documento precisa:

“Esto lo sustentó por haber observado lesiones de las producidas por proyectil disparado por arma de fuego en pierna derecha, misma que al disecar piel y músculos de la región anatómica posterior de pierna se visualizó sangre coagulada en planos profundos, mostrando posteriormente la laceración de la arteria poplítea derecha”.

También concluye:

“Por lo observado en las fotografías, y al no obrar evidencia de otra lesión del tipo que pongan en peligro la vida, se coincide en que la lesión arterial periférica fue la causante del fallecimiento”.

La FGR revisó esa necropsia y añadió que hubo lesiones de arma de fuego en ambas piernas, aunque coincidió en que la lesión en la parte inferior de la pierna derecha fue la que derivó en la muerte.

El dictamen de la FGR, fechado el 3 de octubre de 2024, señala:

“Se debió a una muerte violenta producida por disparos de arma de fuego, sin que haya realizado maniobras de lucha, forcejeo y/o defensa. Por lo que hace a la distancia en que se produjeron los disparos… éstos fueron realizados a una distancia mayor a 70 centímetros, considerando la boca del cañón del arma de fuego utilizada y las zonas anatómicas impactadas”.

Y remata:

“Desde el punto de vista anatómico, las lesiones por proyectil disparado por arma de fuego se localizaron generalmente a nivel de ambos miembros inferiores, en el caso de la derecha durante su trayecto lesionó en un 50 por ciento la arteria poplítea, la cual conllevó a un estado hemodinámico grave que dio como resultado la muerte”.

El expediente que no deja de crecer

Mientras la viuda de Cuén reclama falta de avances, FGR y Poder Judicial chocan por el caso Mayo-Cuén. La Fiscalía defiende su indagatoria y sostiene que encontró sangre de Cuén; un juez, por su parte, exhibió a la institución al revelar que mintió sobre el caso. Entre declaraciones de oídas, un supuesto secuestro, una muerte atribuida a un disparo y el presunto guion de una gasolinera, el expediente sigue acumulando versiones, contradicciones y preguntas que ninguna autoridad ha conseguido sepultar.

Con información: ELNORTE/

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