Una turista canadiense asesinada en la Pirámide de la Luna y un tirador que se vuela la cabeza frente a familias enteras dicen más de la “pacificación” de Claudia Sheinbaum que cualquier grafiquita mañanera con colores patrios. No es un incidente aislado: es un punto más en una gráfica que ya suma decenas de miles de muertos en 566 días de gobierno, mientras el oficialismo presume un “ahorro” en formol como si el problema fueran las funerarias y no los asesinatos.
La masacre en Teotihuacán
El Gabinete de Seguridad informó que un hombre subió a la Pirámide de la Luna, desde donde comenzó a disparar contra turistas, mató a una mujer canadiense y lesionó al menos a tres personas, para luego suicidarse. La escena, con el agresor atrincherado en lo alto del monumento y visitantes corriendo despavoridos hacia las puertas del sitio arqueológico, convirtió una visita familiar en un campo de tiro improvisado.

En el lugar se aseguraron un arma de fuego, un arma blanca y cartuchos útiles, pero la narrativa oficial se limita a la típica plantilla: operativo desplegado, investigación en curso, zona acordonada. Detrás de cada frase aséptica hay una familia extranjera que regresa a casa con una urna o con alguien conectado a un respirador, y un país que vuelve a confirmarse como destino turístico donde la muerte forma parte del tour.
566 días de cadáveres
Según el propio tablero de TResearch, al 20 de abril de 2026 se contabilizan 39,073 homicidios en lo que va del sexenio de Sheinbaum, con un promedio de 69 asesinatos diarios en 566 días. El gobierno vende que “bajó” respecto al infierno de López Obrador, pero 69 personas al día no es una estrategia de seguridad: es una administración del colapso donde la única constante es la morgue llena.
En los mismos 18 meses de mandato, TResearch registra 38,162 homicidios para Sheinbaum frente a 54,646 en el mismo tramo de AMLO, una caída aproximada de 30% que se traduce, según el gabinete, en 35 homicidios menos diarios. El truco contable es obvio: comparar con el peor periodo de la historia reciente permite presumir “mejores números” aunque el país siga acumulando decenas de miles de asesinados y escenas como la de Teotihuacán.
La cuenta macabra desde Salinas
Si se miran los datos históricos, la alfombra bajo la que intentan barrer la sangre ya no alcanza: Salinas cerró con 76,767 homicidios dolosos, Zedillo con 80,671, Fox con alrededor de 60,280, Calderón con 120,463, Peña Nieto con 156,066 y López Obrador con cerca de 202,336 asesinatos.
A esa montaña de muertos hay que sumar los 39,073 homicidios acumulados en lo que va del sexenio de Sheinbaum, lo que empuja la cifra combinada de estos gobiernos por encima de los 735 mil 656 asesinatos, mas lo que se acumulen. hoy

La llamada “Cuarta Transformación” se limita a administrar la misma tragedia con otra paleta de colores y otro eslogan: se presume que antes se mataba más rápido, como si hoy se matara con tarifas de promoción. El país vive de gobierno en gobierno sumando decenas de miles de víctimas, y la discusión pública se reduce a qué presidente logra que la curva baje un poquito mientras sigue creciendo el panteón nacional.
Más allá del “ahorro” en formol
La narrativa oficial insiste en que hay menos homicidios diarios, como si el logro del sexenio fuera que al SEMEFO le dura un poquito más el formol. El punto no es si los refrigeradores están un poco menos saturados, sino que se ha normalizado que 50, 60 o 70 personas asesinadas al día sean una cifra políticamente vendible.
Para las víctimas y sus familias, no existe “disminución porcentual” que alivie el hecho de que su ser querido fue una estadística más en una tabla que se actualiza diario. La mujer canadiense que murió en Teotihuacán no es evidencia de que “vamos mejor” ni daño colateral de la gráfica: es la prueba de que, mientras el gobierno celebra su presunto ahorro en formol, México sigue siendo un país donde hasta las pirámides se convirtieron en tiraderos de cuerpos.
UN «ACTO HORRENDO» dice CANADA

El Gobierno de Canadá calificó como un «horrendo acto de violencia» el tiroteo en Teotihuacán en el que un hombre mató a una canadiense e hirió a otro de la misma nacionalidad.
La Ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Ananda, expresó sus condolencias a la familia y amigos de la víctima, y agradeció la comunicación con la Cancillería mexicana encabezada por el Secretario Roberto Velasco.
«Como resultado de un horrendo acto de violencia armada, un canadiense fue asesinado y otro herido en Teotihuacán, México. Mis pensamientos están con su familia y seres queridos, y los funcionarios consulares de Asuntos Globales están en contacto para brindar asistencia», escribió la diplomática en su cuenta de X.
Con informacion: TRESEARCH / ELNORTE/

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