En el Tamaulipas aun bajo gobierno de MORENA y Don Americo Villarreal ,no hay campaña interna, hay tianguis con cuchillos debajo de la mesa, zancadillas y piquetes de ojos. Y como el olor a pólvora ya estaba empezando a opacar el incienso de la “transformación”, la dirigencia de Morena ya salió a dar su homilía dominical: “compórtense o habrá sanciones”. Traducido al castellano político: bájenle tres rayitas al cochinero… pero no dejen de competir.
El llamado —difundido con ese tono entre regaño de primaria y catecismo exprés de Rómulo Pérez Sanchez,Presidente del Consejo Politico Estatal del partido— advierte que el “golpeteo” y las “campañas negras” entre aspirantes podrían acarrear castigos. Una especie de “no se peleen enfrente de la visita”, porque la casa ya está patas arriba desde hace rato.
Y es que el contexto no ayuda. Mientras la dirigencia pide unidad, abajo el lodazal burbujea con entusiasmo digno de temporada electoral. Entre senadores que de manera cifrada responden a gobernadores «huachiucleros» que apuntan a los «verdaderos» que como el también han sido mencionados en expedientes militares, pero que responden con desplantes de pólvora verbal en videos fugaces.
Estructuras locales donde —dicen— todos se conocen demasiado bien como para fingir pureza, la narrativa de la “familia unida” se parece más a cena navideña con pleito heredado.
Por si fuera poco, el ecosistema mediático tampoco está para rezar el rosario. Hay plumas que, más que informar, parecen cotizar por paquete: hoy te destrozo, mañana te limpio la cara, dependiendo de quién pase lista en la nómina informal.
El “periodismo de guerra” en Tamaulipas no solo cubre batallas, a veces las fabrica, las amplifica o las dosifica según convenga. Porque aquí no solo se disputan candidaturas, también se subastan narrativas.
Así, mientras desde el púlpito morenista un cuadro politico venido de menos a mas, sin la mínima posibilidad que le hagan caso,insiste en que no habrá tolerancia para el fuego amigo, en la trinchera todos traen cerillos. Alcaldesas, senadoras, operadores regionales y aspirantes varios se lanzan dardos con precisión quirúrgica… o con la elegancia de una cubetada de lodo, según el presupuesto en la prensa de prepago.
El problema no es que se ataquen —eso es deporte nacional— sino la hipocresía institucional de pedir “civilidad” cuando el incentivo real premia al que mejor golpea sin dejar huella. Porque en la práctica, la sanción rara vez llega; lo que sí llega es la candidatura para quien sobreviva al tiroteo.
Morena Tamaulipas intenta, pues, lo imposible: organizar una misa en medio de una riña campal bajo la mirada de un gobernador blandengue,huidizo,timorato y bandido ,además de colaborador del terrorismo,que no inspira respeto, menos temor.
Piden silencio, orden y respeto… mientras atrás del altar siguen pasando la lista de agravios, traiciones y facturas pendientes.
Y así, entre llamados a la unidad que suenan a chiste involuntario y aspirantes que ya afilaron todo lo afilable, la “transformación” local avanza como procesión desordenada: unos rezan, otros empujan, y varios más ya van viendo a quién le apagan la vela antes de que llegue la hora de repartir el pan… y el poder que paradogicamente les ha servido para no poder y…traficar con el delito convertido en deleite a la vista de todos, incluido Estados Unidos.
Con informacion: HoyTamaulipas/

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