Visitanos tambien en:

jueves, 30 de abril de 2026

"QUE DIJO MI MAMA que SIEMPRE NO": 'FISCAL de N.L AFIRMA DETENIDO TRAS CATEO NO esta VINCULADO a EJECUCION de SINALOENSE en SAN PEDRO"...andan deteniendo para investigar en vez de "al revés volteado".


En Nuevo León la justicia ya ni siquiera simula que sigue una línea: improvisa, corrige y, si hace falta, borra lo dicho en menos de 24 horas. Así ocurrió con el más reciente episodio del caso Arboleda, donde la Fiscalía estatal pasó de presumir un detenido a deslindarlo casi de inmediato, como quien se lava las manos sin jabón.

El martes, César, 35 años, fue presentado como pieza dentro del rompecabezas de la ejecución de Juan Carlos García Núñez —el sinaloense asesinado a plena luz del día en San Pedro—. Hubo cateo, hubo despliegue, hubo narrativa oficial. Pero el entusiasmo duró poco: para el miércoles, el Fiscal Javier Flores ya estaba en modo control de daños.

“No tiene relación alguna directa”, repitió, como si la precisión semántica pudiera sustituir la consistencia investigativa.

Traducción: lo detuvimos, pero siempre no.

La escena empieza a ser familiar. Primero: una ejecución con todos los ingredientes incómodos —una víctima en camioneta blindada, un agente vial presente, un presunto intento de “moche” y un sicario que actúa con oportunidad quirúrgica—. Luego: cateos, filtraciones, titulares. Después: silencio. Y finalmente: rectificación.

Mientras tanto, el elemento clave —el policía vial armado que interactuó con la víctima segundos antes del asesinato— sigue “colaborando” con la autoridad. Una palabra elástica que en el diccionario local suele significar cualquier cosa menos consecuencias inmediatas.

Y por si faltara surrealismo, el famoso retrato hablado del presunto sicario sigue guardado en el cajón de lo “estratégicamente oportuno”. Es decir, aparecerá cuando políticamente convenga o mediáticamente sea inevitable.

En paralelo, el Fiscal sostuvo una reunión “privada e informal” con el alcalde Mauricio Farah. Nada dice transparencia como los acuerdos fuera de cámara en un caso que involucra a policías municipales, ejecuciones en zonas de lujo y posibles actos de corrupción en tiempo real.

El patrón ya está claro: una ejecución que exhibe grietas estructurales, una investigación que avanza a trompicones y una autoridad que reacciona más a la presión pública que a la evidencia.

En San Pedro no solo ejecutaron a un hombre. También dejaron al descubierto, otra vez, cómo se construyen —y se desmoronan— las verdades oficiales en cuestión de horas.

Con informacion: ELNORTE/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: