En este podio no hay ganadores, hay responsables con medalla, casi culpables, lo mismo por accion que por omisión. Aquí no se aplaude el oro, la plata y el cobre, se cuentan los nombres sin cuerpo y los cuerpos sin nombre ,los que no volvieron a casa y se quedaron atrapados en una ficha de “no localizado” por que este pais esta convertido en una fabrica exitosa con criminales excitados.
De acuerdo con el Registro Nacional y oficial de Personas Desaparecidas No Localziadaas,en el primer lugar, colgándose la medalla de oro como si fuera un logro de gobierno, aparece Delfina Gómez, Estado de México, MORENA: 14,672 personas desaparecidas, según los datos oficiales más recientes del RNPDNLO.

Esa cifra no cabe en ningún informe de “paz y gobernabilidad”, pero sí cabe, cómoda, en la complicidad entre autoridades omisas, policías coludidos y fiscales que archivan expedientes como si fueran basura administrativa. El Edomex lleva décadas siendo fábrica de ausentes; el cambio de partido no trajo un cambio de destino, solo de logo en la propaganda.
En segundo lugar, medalla de plata bien pulida, el medico que iba sanar Tamaulipas cuando se le atravesaron las «pipas del huachicol», Américo Villarreal, MORENA: 13,746 personas desaparecidas, otra vez según las fuentes oficiales que tanto presumen cuando les conviene. Tamaulipas es el laboratorio del terror: carreteras donde se evapora la gente, fosas que se multiplican, familias que buscan entre monte y brecha mientras el gobierno presume “coordinación con la federación”. Plata manchada de silencio institucional, de expedientes incompletos, de ministerios públicos que recomiendan “no meterse en problemas”.
Tercer lugar, antes primero, ahora medalla de cobre —porque hasta el horror tiene podio— para Pablo Lemus, Jalisco, MC: 12,697 personas desaparecidas y no localizadas. Jalisco, el estado vitrina del “nuevo modelo” naranja, es también el mapa más brutal de la descomposición: desaparecen estudiantes, trabajadores, mujeres, repartidores; desaparecen de día, en zonas urbanas, frente a cámaras que “justo no servían ese día”.

El cobre brilla en los spots, se oxida en las morgues saturadas y en los refrigeradores improvisados con mas de 72 mil cuerpos sin nombre.
Este vergonzoso ranking de gobernadores no es un chisme de oposición, es el resumen criminal mas reciente de esta madrugada de la estadística oficial, ese mapa de México teñido de tonos rosas y rojos donde cada color es un grito apagado. No hablamos de números, hablamos de sillas vacías en la mesa, de cuartos que siguen tendidos esperando a alguien que no va a tocar la puerta hoy. Mientras ellos se cuelgan medallas simbólicas en inauguraciones y foros de seguridad, las madres se cuelgan palas al hombro y se van al campo a buscar lo que el Estado decidió abandonar.
La verdadera foto oficial de este país no es la del evento con banderitas y listones, es este podio de la vergüenza: Edomex, Tamaulipas, Jalisco compitiendo a ver quién acumula más desaparecidos mientras presumen “transformación”, “humanismo” o “nuevo proyecto de futuro”. La pregunta ya no es qué tan hundidos estamos, sino cuánto tiempo más vamos a dejar que estas medallas de sangre sigan brillando en el pecho de quienes juraron proteger a la gente y terminaron protegiendo solo su carrera política mientras se llenan los bolsillos de dinero y las uñas de mugre.
Con informacion: RNPDNLO/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: