En la misma mesa donde el PAN presume “democracia interna”, los comités municipales acaban de exhibir, con la ley y papeles en mano, que en Tamaulipas la dirigencia estatal está secuestrada por Luis Rene Cantu Galvan,alais El Cachorro y, detrás de él, por el fantasma operativo de los Cabeza de Vaca, justo cuando la fórmula Gloria Garza–César Verástegui intenta tomar el timón azul.
La rueda de prensa que les estalló en la cara
La escena: 21 de 28 presidentes municipales del PAN sentados en fila, leyendo estatutos como si fueran el catecismo de la “democracia interna” que su propio dirigente estatal se pasó por el arco del triunfo desde 2025.
Con voz de acto cívico, Alma Edith Ramírez confiesa que ya le tocaron la puerta al CEN, juntaron 3,100 firmas y que el periodo del CDE terminó en septiembre… pero Luis René Cantú Galván, El Cachorro, sigue aferrado a la silla como si la presidencia viniera con derecho de usufructo vitalicio.
Entra el abogado Andrés González a ponerle número de artículo a lo que ya era evidente:
- El periodo de la dirigencia terminó en septiembre del año pasado.
- El CEN notificó el 24 de febrero que ya se acabó el ciclo y había que convocar a renovación.
- El 3 de marzo la Comisión de Justicia del PAN confirmó por escrito que se le dijo al CDE que su tiempo había terminado.
Conclusión jurídica del licenciado, traducida al castellano irreverente: El Cachorro está de okupa en el Comité Estatal.
El discurso: “democracia”, el subtexto: hartazgo
Las presidentas y presidentes municipales repiten como mantra que no es un pleito personal, que es un “deber institucional”, que están “en pro de la democracia” y contra los revanchismos.
Traducción simultánea: saben perfecto que al plantarse así se exponen a que desde el CDE les cierren la llave de prerrogativas, los congelen políticamente y los traten como traidores al cabecismo.
Beatriz Rodríguez, de Tampico, suelta la parte estratégica:
- Urge elección abierta a la militancia.
- Urge porque 2027 y 2028 están encima.
- Urge porque el PAN está hecho trizas en Tamaulipas y alguien tiene que salir a la calle a dar la cara en un proceso aun por definirse pues Morena tampoco saldrá de dia de capo para arrasar y aun no se sabe que va pasar con el resto de las oposiciones que juegan de comparsa.
Es la confesión involuntaria de que el PAN tamaulipeco dejó de ser partido y se volvió nómina, feudo y franquicia.
El elefante azul en la sala: Cabeza de Vaca
Cuando un reportero pregunta si detrás del retraso en la convocatoria se siente la mano del exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca, el abogado se hace a un lado: “eso sólo lo puede responder el presidente del comité”.
Los dirigentes municipales, por su parte, patinan con prudencia, pero aceptan lo esencial: hay prisa, hay molestia y hay una dirigencia que no suelta, aunque el reloj estatutario ya marcó tiempo extra.
Fuera de esa conferencia, el contexto los alcanza:
- Luis René “El Cachorro” Cantú no solo ha sido señalado en narcomantas del Cartel del Golfo,es desde hace años pieza del cabecismo, un dirigente que perdió todo menos la docilidad al fugitivo federal.
- La presión actual no surge de la nada: coincide con el empuje de la fórmula Gloria Garza–César “Truko” Verástegui, que ya había reunido respaldo de alcaldes, liderazgos y militantes para exigir elección directa de la militancia.

En otras palabras: mientras en la rueda de prensa repiten que “en el PAN mandan los panistas”, en la práctica están retratando al Cachorro como administrador del legado de Cabeza de Vaca, bloqueando tiempos, convocatoria y piso parejo para que la nueva fórmula no llegue a tiempo ni con fuerza.
Garza y Verástegui: de aliados a estorbo incómodo
La fórmula Gloria Garza–César Verástegui es la puntada más irónica del momento: ambos formados en el ecosistema político que parió al cabecismo, hoy vendiéndose como la vía para “rescatar” al PAN de la misma estructura que los encumbró.

Gloria Garza, ex funcionaria de Cabeza de Vaca, recorre medios diciendo que el PAN “no está muerto” y que el reto es volver a ser opción de gobierno, mientras exige voto directo de la militancia y niega que haya “dados cargados” a favor suyo… justo cuando la vieja guardia atrasa la convocatoria como si estuviera midiendo el clima interno con termómetro ajeno.
El Truko, derrotado en la elección de gobernador, aunque con cifras electorales significativas, reaparece no solo socio,es el artífice de una operación de rescate del partido de cara a 2027 y 2028, respaldado por los mismos comités que en la conferencia suplican: saquen ya la convocatoria, queremos elección abierta, queremos salir de la guerra interna y volver al territorio.
¿Resultado? En una sola conferencia quedó claro que:
- El CDE de Cantú Galván está objetivamente fuera de tiempo, notificado y en desacato de la ruta estatutaria.
- El cabecismo sigue metiendo las manos en el PAN Tamaulipas usando al Cachorro como dique para detener a la fórmula Garza–Verástegui.
- Los comités municipales, hartos, se atrevieron a romper el silencio… pero todavía no rompen abiertamente con el grupo que les partió el partido.
Ahí está la postal: un PAN que se llama deocrático leyendo artículos y resoluciones mientras su dirigencia estatal juega a la prolongación indefinida, y detrás del teatro azul, las manos de siempre,las del fugitvo federal por delincuencia organizada.
Con informacion: ELDIARIODEVICTORIA/

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