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martes, 16 de junio de 2026

«QUERÍA ser GOBERNADORA: TANIA CONTRERAS QUISO ADELANTARSE al FUNERAL POLÍTICO de AMÉRICO y YA la ENFRIARON»…en política, cuando el poder deja de invitarte… ya te está despidiendo.


Antes de que el poder le diera la espalda, Tania Contreras,aun flamante Presidenta del Supremo Tribunal de Justicia de Tamaulipas,por la via del «acordeón» y que ganó perdiendo hasta con ayuda del Cartel del Golfo, ya caminaba sobre una cuerda floja hecha de ambición, cálculo y silencios incómodos.

Tania Contreras ha sido figura central en el engranaje institucional y politico criminal de Tamaulipas y se ha especializado en cultivar enemigos dentro y fuera del gabinete, lo mismo que en circulo mas intimo del gobernador.

Los indicios de la pudrición y no solo personal,se han traducido incluso en amenazas de muerte que no precisamente apuntan a Cabeza de Vaca.

Durante un tiempo, su ascenso pareció imparable. Hoy, su nombre circula menos por autoridad y más por ligas criminales con el «Viejo Narco Moncada», lider regional del CDG que evito su derrota, pues perdio en casi toda la frontera la elección judicial que la encumbró.

Ahora,su apellido esta en medio de versiones que propalan rupturas y errores que en política no se cometen dos veces sin pagar el precio.

Esta no parece ser la historia de una caída repentina. Es la crónica de una caída anunciada.

A Tania Contreras no la está tumbando la oposición. Se está cayendo sola. Y peor: está cayendo con manual en mano… pero al revés.

Porque si uno revisa su trayectoria reciente —y cruza datos con lo documentado por la plataforma NarcoPolíticos— lo que aparece no es una operadora fina del poder, sino una funcionaria que decidió ignorar varias de las 48 leyes de Robert Greene como si fueran sugerencias opcionales.

Error número uno: Ley 1, nunca eclipsar al amo.
La presidenta del Tribunal no solo dejó de guardar distancia con el Ejecutivo; jugó a adelantarse al funeral político del gobernador. En política, eso no es ambición: es traición anticipada. Y el poder no perdona eso.

Error número dos: Ley 3, oculta tus intenciones.
Ofrecerse para “cubrir la vacante” antes de que exista la vacante no es estrategia, es torpeza. En lugar de operar en silencio, dejó ver el hambre. Y cuando el hambre se exhibe, el sistema se protege.

Error número tres: Ley 6, busca llamar la atención… pero no por las razones equivocadas.

Hoy su nombre no circula por control narrativo, sino por versiones de derrotas judiciales sospechosas, conflictos de interés familiares que alimentan el encono de la «gobernadora» en su contra y decisiones que huelen más a cálculo fallido que a justicia.

Error número cuatro: Ley 11, haz que otros dependan de ti.
Si algo revela su aislamiento actual —ni invitaciones a actos oficiales, ni respaldo visible— es que dejó de ser indispensable. Y en política, cuando dejas de ser útil, empiezas a ser prescindible.

Error número cinco: Ley 19, no ofendas a la persona equivocada.
El distanciamiento con el Ejecutivo no es un detalle protocolario. Es una señal de ruptura. Y en un estado como Tamaulipas, eso no es un error menor: es una sentencia.

Y mientras tanto, los “asegunes” se acumulan.

Litigios familiares que ponen en riesgo la estabilidad emocional del «Clan Villarreal» y se pierden con sospechosa frecuencia.
Un caso delicado —la custodia de menores y la violencia vicaria— del pleito familiar con la nuera,con cabos sueltos.

Y un operador incómodo,su esposo, que exhibe el nepotismo y sigue en su cargo pero como pieza sacrificable que aún no se muéve y que nos remite a otro escandalo que chorrea millones de pesos en sobornos,sonrobos ,si leemos al revés.

Todo eso no es ruido: es patrón.

La narrativa que intentó construir —la de la “campeona de la lealtad”— hoy se desmorona frente a una realidad más cruda: la de una funcionaria que quiso jugar a dos bandas y terminó sin equipo.

Porque Greene también lo advierte, aunque muchos lo olviden: el poder no es solo tomar decisiones, es entender el momento. Y Tania Contreras decidió moverse antes de tiempo… y contra quien no debía.

Hoy, las apuestas están divididas. Mitad creen en una improbable reconciliación. Mitad ya la dan por descartada.

Pero en política, cuando el poder deja de invitarte… ya te está despidiendo.

Con informacion: Medios/redes/

EL «SABE de AGUACATES: EX-INTEGRANTE de la MARINA ACLARA con TONO ACADEMICO el ERROR de la MILITARIZACION del PAIS»…al final, lo que parece disciplina patriótica es solo desorden institucional con uniforme y fuero.


Infodefensa ha tenido la oportunidad de dialogar con Alejandro Juárez Ascencio, una de las voces más reconocidas en temas de Defensa en México.  Sirvió ocho años en la Secretaría de Marina-Armada de México (2007-2015). Fue condecorado dos veces, una de ellas por su sobresaliente actuación en enfrentamientos armados contra el crimen organizado. 

Su vocación de servicio a México le hizo notar que había un enorme desconocimiento de la vida militar entre la población civil, lo cual causaba múltiples malentendidos y prejuicios. Con esto en mente, en 2018 ingresó al prestigioso Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), donde estudió su maestría y doctorado en Historia.

La tesis central de Juárez —“hablar seriamente de defensa nacional es desmilitarizarla”— es básicamente una bomba molotov lanzada contra el fetiche castrense que domina el discurso público en México y buena parte de América Latina. 

Que dice Alejandro :

«Soy parte de quienes piensan que utilizar a las Fuerzas Armadas en asuntos que no les corresponden, muy ajenos a los de seguridad y defensa, debilita al país por dos vías. 

Primero, afecta a la administración pública civil. La adelgaza y la lleva a perder perfiles civiles profesionales y calificados que se dedican muy bien a sus temas, pero que ahora son desplazados por personal militar.

Esto provoca una segunda situación, en que el personal militar, por falta de experiencia en el área asignada, puede cometer errores. En segunda instancia, pienso que también debilita a nuestras instituciones militares, porque las distrae de sus funciones esenciales de seguridad y defensa del país. 

Detrás de la frase hay algo incómodo para las élites: si la defensa es un asunto de Estado, entonces no puede seguir secuestrada por la casta verde olivo ni por políticos que la usan como utilería electoral.

Lo que Juárez está diciendo, en términos académicos pero con filo, es que la defensa nacional es un problema político y civil antes que un desfile de tanques y generales opinando en la mañanera. La reducción de la defensa a logística militar es una coartada histórica: sirve para que el viejo régimen presuma “pacifismo” hacia afuera mientras mantiene a las Fuerzas Armadas bajo control clientelar hacia adentro.

En lenguaje menos pulcro: se usó la narrativa de “México país de paz” como excusa para no construir una política de defensa en serio, porque eso implicaría abrir el sistema, transparentar presupuesto, revisar doctrinas y, horror de horrores, someter a los militares al escrutinio de civiles informados. Así, la defensa quedó al margen del debate público, convertida en zona de confort para generales, políticos y contratistas.

El truco del “pacifismo” y la obediencia

Juárez apunta a un pacto muy viejo: el PRI fomentó el tabú de hablar de defensa nacional para vender al exterior una imagen de país pacifista mientras mantenía a las Fuerzas Armadas disciplinadas y funcionales al régimen. El mensaje era claro: nada de pensar estratégicamente al país, lo importante era que el Ejército fuera dócil hacia dentro y decorativo hacia fuera.

Esa cultura política no se rompió con la alternancia: se maquilló. Se habla de “seguridad interior”, “combate al crimen organizado”, “Guardia” por aquí y por allá, pero la pregunta de fondo —¿qué demonios entendemos por defensa nacional en el siglo XXI?— sigue aparcada en el estacionamiento de temas incómodos. En lugar de política de defensa, tenemos administración de crisis; en lugar de estrategia, calendario electoral.

Desmilitarizar no es desarmar: es sacar la defensa del cuartel

Cuando Juárez dice que para hablar en serio de defensa hay que desmilitarizar, no está proponiendo entregar el país a la buena voluntad de los cárteles ni convertir la Secretaría de la Defensa en ONG. Desmilitarizar, en clave académica, significa romper el monopolio conceptual del uniforme sobre todo lo que huela a “seguridad” y “soberanía”.

Eso implica varias herejías:

  • Que la defensa involucra industria, ciencia, tecnología, soberanía energética y alimentaria, no sólo despliegue de tropas.
  • Que debe existir una élite civil especializada, capaz de discutir de tú a tú con los altos mandos, sin pedirles autógrafo.
  • Que las decisiones estratégicas pasan por el Congreso, por debates públicos y por documentos doctrinarios transparentes, no por memorándums opacos entre el Ejecutivo y el alto mando.

En otros términos: desmilitarizar es politizar la defensa en el sentido sano del término, devolverla al espacio de deliberación democrática que los militares y sus aliados civiles han blindado durante décadas.

La incomodidad de un militar que aprendió a leer al sistema

El valor del enfoque de Juárez está en el origen: no habla un activista antisistema sino un exintegrante de las Fuerzas Armadas que decidió tomarse en serio la teoría de la defensa y no sólo el reglamento interno. Esa doble militancia —en el cuartel y en la academia— lo coloca en un lugar particularmente incómodo para el poder: sabe cómo se habla adentro y conoce el lenguaje con el que el sistema se justifica hacia afuera.

Por eso su frase pega donde duele: si aceptar que la defensa nacional es algo más amplio que la milicia implica desmilitarizar el concepto, entonces el andamiaje simbólico que sostiene la militarización de la vida pública se queda sin coartada sofisticada. Lo que queda es lo que siempre ha sido: uso político de la institución armada, precariedad intelectual en la clase política y resistencia feroz a cualquier intento de control civil real.

Con informacion de: INFODEFENSA/

lunes, 15 de junio de 2026

«TENGO JURÍDICO y…VERGÜENZA?: AMÉRICO ELEVA APUESTA y RIESGO con AMENAZA de DEMANDAR a LOS ANGELES TIMES por EXHIBIRLO INVESTIGADO y SIN VISA»…está abusando de la proteccion de Sheinbaum y la secrecía de EE.UU.


En política hay quienes se tropiezan… y otros que ya hasta le agarraron gusto a caminar sobre hielo delgado. El gobernador de Morena en Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, multiseñalado por la sospecha, pero mas por la evidencia,parece estar en esa segunda categoría: no solo enfrenta señalamientos incómodos publicados por Los Angeles Times, sino que ahora amenaza con demandar al propio medio. Como si el problema fuera el mensajero y no el contenido.

Según lo reportado por El Universal y diversos medios, el mandatario analiza acciones legales para exigir derecho de réplica y una supuesta reparación del daño. En papel suena firme. 

En la práctica, levanta más cejas que aplausos. Porque cuando un político decide escalar el pleito con un medio internacional, no suele ser señal de control… sino de que algo le está quemando.

El detalle que vuelve esto más interesante —o más riesgoso, según desde dónde se mire— es que el periodista Steve Fisher no lanzó sus señalamientos al aire. De acuerdo con las propias versiones difundidas, se respaldó en fuentes estadounidenses y, lejos de recular, ha insinuado que lo publicado sería apenas el inicio. “La fiesta apenas empieza”, adviertio en reciente entrevista con medio estadounidense, donde incluso sugiere que podrían venir más revelaciones con implicaciones políticas mayores.

Ahí es donde la narrativa se complica para el gobernador. Porque una cosa es desmentir una nota, y otra muy distinta es intentar judicializarla cuando el autor no solo se sostiene, sino que promete más.

Apostar por la vía legal en este contexto puede interpretarse como una jugada de fuerza… o como una reacción desesperada que amplifica el reflector internacional.

Y ese reflector no es menor. No es lo mismo contener una crisis en medios locales que entrar en conflicto con una cabecera como Los Angeles Times, donde el eco rebota en Washington, en agencias federales y en audiencias que no suelen seguir la política tamaulipeca… hasta que algo huele mal.

El cálculo político, entonces, se vuelve delicado: ¿demandar para limpiar nombre o terminar validando la relevancia de lo publicado? Porque en estos casos, la línea entre defensa legítima y sobreexposición es peligrosamente delgada.

Por ahora, Villarreal juega a subir la apuesta, aunque lo mas seguro es que no lo haga. Pero en una mesa donde el otro jugador dice tener más cartas por revelar, no está claro si se trata de una estrategia… o de un exceso de confianza.

Con informacion: ELUNIVERSAL/

«ASESINADOS o PROFUGOS ?: LATINUS EXHIBIO los AMIGOS del BATMAN que SALIO GUASON»…el estratega de la seguridad,el idolo de barro salió embarrado.


El estratega federal de la seguridad,el Idolo de barro, el Batman de la estrategia mediática resultó ser un Guasón con gafete de “Secretario de Seguridad”. La foto oficial no es de Ciudad Gótica, es del Deportivo 18 de Marzo: ahí el hombre encargadode la seguridad nacional, que ya choca con militares porque le saben el corrido, fue flanqueado por medio padrón de «La Choquiza» y sindicatos criminales, todos formaditos para la selfie del descaro. Asi lo exhibio el periodista Claudio Ochoa Huerta en LATINUS.

Batman, pero versión “jefe de plaza”

En octubre de 2023, mientras Omar García Harfuch peleaba la candidatura de Morena a la jefatura de Gobierno, no lo rodeaban ciudadanos entusiastas, sino líderes señalados por extorsión, despojo, narco y robo, que organizaron y encabezaron el acto de respaldo político. 

Hoy, varios de esos “aliados” están prófugos, asesinados o enfrentando procesos penales, pero en la foto salen como si fueran comité de bienvenida institucional.

La escena es casi pedagógica: el hoy secretario de Seguridad y Protección Ciudadana que no pudo ser jefe de gobierno por culpa del hijo de Lopez «Hablador», agradece públicamente a sindicatos y organizaciones que autoridades han vinculado a delincuencia organizada, y los presenta como aliados de su proyecto político. Aqui no es infiltración silenciosa, es co-gobernanza a cielo abierto, entre aplausos, abrazos y micrófonos.

“Aquí tienen un amigo”: la frase que envejeció mal

Guillermo Fragoso Báez, alias “El Jefe” o “El Memo”, líder de la choquiza y hoy prófugo, recibio el agradecimiento directo de García Harfuch por el respaldo de los sindicatos 25 de Marzo y la USON. El secretario no solo le da la mano: lo jala del brazo, lo acerca, lo abraza, lo llama amigo y remata con un “gracias por estar aquí, gracias, gracias por haber venido… aquí tienen un amigo”.

Dos años antes de esa postal, ya había al menos cinco carpetas de investigación en CDMX y Edomex por narcotráfico, robo, despojo y extorsión contra las organizaciones encabezadas por Fragoso. Es decir, no era un error de “falta de información”, era una alianza con advertencias en negritas y subrayado desde la Fiscalía.

El acto: mitin político o cumbre delictiva

El evento se realizó en el Deportivo 18 de Marzo, en Gustavo A. Madero, organizado por Fragoso con apoyo de la Agrupación de Transportistas, Comerciantes y Anexas del Estado de México (ACME) y sindicatos como el 22 de Octubre, todos señalados por extorsión, despojo y huachicoleo. A cuadro, no hay ciudadanos comunes: hay estructura, hay operadores, hay redes que controlan territorio, transporte y cobro de piso.

En videos y fotografías, García Harfuch aparece rodeado por al menos cinco presuntos líderes de la choquiza y de sindicatos que, según autoridades, extorsionan, secuestran y despojan a ciudadanos, negocios y transportistas. El mensaje es contundente: la línea entre “seguridad pública” y “delincuencia organizada” no es una línea, es una mesa compartida.

El cuadro completo: los “aliados” de Batman

A la izquierda de García Harfuch aparece Juan Ortiz Granados, secretario general de la FITAM, detenido después en Ciudad Nezahualcóyotl durante el operativo Caudal, acusado de estafar con venta de agua extraída ilegalmente de la red pública. También se ve, en cuclillas, Jafet Sáenz, fundador de ACME, organización que la Fiscalía mexiquense incluyó en 2024 entre 25 agrupaciones criminales dedicadas a la extorsión.

En esa misma lista, la Fiscalía del Estado de México coloca al Sindicato 25 de Marzo y a la organización de Fragoso, todos bajo el mismo paraguas criminal. A la izquierda también posa José Amador Zúñiga, líder de la sección 9 de la CROC en Acolman, asesinado en agosto de 2024 y señalado por presunta extorsión vinculada a las obras de la EFA.

Del otro lado: “protección” a la vieja usanza

Del lado derecho, aparece Benjamín Porras Hernández, secretario del Sindicato 25 de Marzo, ligado al Grupo Guerreros, que presuntamente obliga a concesionarios del transporte público a pagar “protección”, que las autoridades mexiquenses califican claramente como extorsión. Es decir, el esquema clásico: tú pagas, yo te dejo trabajar; y si no pagas, no trabajas… o peor.

Fragoso y su red de sindicatos criminales no solo respaldaron a García Harfuch, también apoyaron a la morenista Azucena Cisneros en su campaña por la alcaldía de Ecatepec. En 2018, el mismo Fragoso ya había intentado entrar por la vía institucional como candidato a diputado local por el PRD, pero perdió; ahora regresa por la puerta lateral de los pactos políticos.

La verdadera cara del “héroe”

La narrativa oficial vende a García Harfuch como el Batman tecnócrata que viene a salvar al país de los malos, blindado, serio, profesional. Pero en la versión estenográfica y fotográfica, Batman no está peleando contra el Guasón, está abrazándolo en el templete, agradeciéndole el acarreo y bautizándolo “amigo”.

La escena no exhibe solo una contradicción moral, sino un modelo de poder: la seguridad pública administrada de la mano de extorsionadores, choferes sometidos, sindicatos utilizados como brazos operativos del control político. 

Ahí está la verdadera máscara: no es el héroe contra el crimen, es el gerente del orden pactado con el crimen.

Con información: LATINUS/CLAUDIO OCHOA/@Redes/