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domingo, 5 de abril de 2026

«TRUENA el ACUERDO GASOLINERO en 9 ESTADOS»: «CUANDO HAY LANA de por MEDIO la PALABRA OFICIAL VALE MENOS que un LITRO de MAGNA»…y subsidio al diésel se eleva al 81%.


Porque sí, aunque el Gobierno federal juró que los precios no rebasarían los 23.99 pesos por litro, nueve estados decidieron ignorar el cuento. Nuevo León se estrenó en el club del incumplimiento, demostrando que en México los “acuerdos” se respetan solo mientras no afecten la caja registradora.

Según Petrointelligence, los campeones de la estafa colectiva son Quintana Roo (24.87) y Baja California (24.31). Este último, además, celebró una “semana de crecimiento”, con un cariñoso aumento de 10 centavos por litro, porque nada dice “compromiso gubernamental” como pagar más por lo mismo.

Para rematar, el reporte marca una divertida caída: el “nivel de cumplimiento” del pacto bajó de 93% a 89%, pese a que el promedio nacional se mantiene en 23.58 pesos. Traducido al lenguaje real —no al oficial— eso significa que cuatro de cada diez gasolineras ya decidieron que el límite de precios es opcional.

Y claro, mientras los empresarios afinan sus precios y el Gobierno presume acuerdos fantasmas, el subsidio al diésel también se va al cielo: 81% de subsidio, una cifra tan generosa que parece diseñada para maquillar la traición al pacto inicial.

En resumen: el “control” de precios es tan sólido como las promesas de campaña. Cuando se trata de dinero, los acuerdos oficiales duran lo que un tanque lleno de esperanza.

Con informacion: ELNORTE/

LA «TOMA MILITAR del TURISMO»: «SUBSIDIOS con ESTEROIDES ENGORDAN BOTIN del EJERCITO con MILES de MILLONES de PESOS del DINERO del PUBLICO»…donde el gobierno pierde, pero aparato armado gana.


Calakmul, Campeche, y Tulum, Quintana Roo, ya están sintiendo en carne propia los estragos de lo que guías turísticos y hoteleros llaman, sin rodeos, el nuevo monopolio del siglo: el del Grupo Aeroportuario, Ferroviario, de Servicios Auxiliares y Conexos, Olmeca-Maya-Mexica (GAFSACOMM). No es cualquier empresa: es una empresa militar diseñada desde el poder y engordada con patrimonio público, control directo y presupuesto a raudales. Bajo ese paraguas, el Ejército recibió el control de 12 aeropuertos, una línea aérea, un tren de más de mil 500 kilómetros, siete hoteles, cuatro parques, dos museos —incluido el del Mamut— y 18 estaciones de combustible. Todo un emporio. Todo, claro, con uniforme.

Subsidios con esteroides

El negocio, paradójicamente, no despega en utilidades, pero eso importa poco cuando se gobierna con chequera ajena. En 2025 pidió 45 mil 166 millones de pesos en subsidios, y para 2026 la solicitud subió a 58 mil 212 millones. Con ese colchón, puede vender paquetes “todo pagado” con hasta 50 por ciento de descuento, una generosidad financiada por todos los mexicanos, incluidos los empresarios que están siendo aplastados por la competencia desleal. Y como todo debe tener escaparate, esos paquetes además reciben promoción especial en las conferencias presidenciales.

El turismo en versión cuartel

Los primeros paquetes aparecieron en diciembre de 2024, cuando el Tren Maya apenas lograba mover al 19 por ciento de su meta. Los más recientes, para Semana Santa, fueron anunciados por la presidenta Claudia Sheinbaum el 20 de marzo, con el general Águila como maestro de ceremonias para presentar los paquetes del Tren Maya y del Mundo Maya. Así, el turismo dejó de ser una actividad económica para convertirse en un acto de propaganda con subsidio federal.

El pacto de las utilidades

La captura del negocio turístico no cayó del cielo: fue decidida desde arriba. El 10 de febrero de 2022, en la Base Militar de Santa Lucía, López Obrador dijo que esa empresa, dependiente de las Fuerzas Armadas, destinaría el 75 por ciento de sus utilidades a pensiones de marinos, soldados e integrantes de las Fuerzas Armadas. Es decir: si llegan a haber ganancias, no serán para la comunidad, ni para el tejido productivo local, sino para el propio aparato militar.

Calakmul, la zona que paga el desastre

En Calakmul el golpe ya se nota en los números. Mientras la zona arqueológica tuvo un aumento de visitantes del 44 por ciento en 2025, al pasar de 28 mil a 49 mil, en sitios turísticos como Becán, Chicanná o Xpujil la caída fue de 28.3 por ciento, según hoteleros, promotores turísticos y la diputada local Tania González Pérez. Entre enero y febrero, la ocupación hotelera pasó de 47.8 por ciento en 2023, a 59.9 por ciento en 2024, a 87 por ciento en 2025; pero este año, en esos mismos meses, se desplomó a menos del 8 por ciento.

El hotel que no debía existir

Los hoteleros sostienen que el monopolio arrancó cuando autorizaron a la Sedena a construir un hotel dentro de la Reserva de la Biósfera, algo que a nadie más se le había permitido. Y por si faltaba cinismo, Roque Camacho afirma que al pedir permisos la Sedena aseguró que levantaría un centro de monitoreo de fauna, no un hotel de 144 habitaciones. El resultado: una obra de más de mil millones de pesos y la deforestación de 30 mil metros cuadrados de área natural protegida.

Booking, el cómplice involuntario

La distorsión ya llegó al mercado digital. En portales como Booking.com, el único hotel que aparece como opción en Calakmul es el que construyeron los militares en 2024, a 10 kilómetros de la zona arqueológica, en plena reserva declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, donde antes estaba prohibido construir hoteles. Así se ve el libre mercado cuando lo administra una empresa pública militar con subsidio infinito.

La competencia desleal como política de Estado

Baltazar González Zapata, hotelero y ex subdirector de la Reserva de la Biósfera, lo resume sin anestesia: el hotel de Calakmul cobra alrededor de 2 mil 400 pesos por habitación, un precio demasiado bajo para un cinco estrellas, pero lo peor es que está subsidiado por el gobierno federal. Las nóminas las paga el propio gobierno, así que —dice— ellos nunca quebrarán, porque los que se están quebrando son los empresarios y trabajadores locales.

Tulum, versión parque temático militar

En Tulum, la historia es igual de torcida. Sedena controla desde el año pasado el Parque Nacional de Tulum y la zona arqueológica, contrató a sus propios guías y desplazó a quienes llevaban años trabajando ahí, incluso a quienes estaban certificados desde 1996. Raúl Morelos Castro denuncia que GAFSACOMM es la primera empresa que agrupa aeropuertos, Tren Maya, hoteles y los Catvi —los Centros de Atención a Visitantes—, que se volvieron la puerta obligada de acceso a los sitios arqueológicos.eluniversal+1

Cobro por respirar

Morelos Castro dice que el turismo se desplomó porque los militares no están capacitados para dar servicio: baños que no funcionan, torres cerradas, transporte eléctrico deficiente y, aun así, cobran como si ofrecieran lujo europeo. En su versión más cruda: te obligan a pagar el boleto del Parque del Jaguar por 180 pesos, más el de Conanp por 125 pesos, para poder llegar al sitio arqueológico. “Cobran como capitalistas y te atienden como comunistas”, remata.

La alerta ya estaba escrita

La organización Cohesión Comunitaria e Innovación Social (CCIS) ya había advertido en 2025 que la integración militar del sector turístico en la Península de Yucatán implicaba desplazamiento de la participación local y comunitaria, vigilancia, intimidación y precarización laboral. También había señalado que la declaratoria de las obras como de “seguridad nacional” y los permisos exprés en cinco días hábiles beneficiaron a los militares mientras les cedían puntos turísticos clave como Tulum, Palenque, Edzná, Calakmul, Chichén Itzá y Nuevo Uxmal.

El negocio del orgullo maya

La coartada original era bonita en el discurso y devastadora en la práctica: honestidad, eficiencia y recuperación del “orgullo maya”. Pero el Tren Maya fue cotizado en 150 mil millones de pesos y terminó costando más de 500 mil millones. A estas alturas, como advierte Suhayla Bazbaz, directora de CCIS, ya no estamos ante empresas que busquen ganancias particulares; estamos ante una estructura que captura recursos, territorio y servicios públicos sin rendir cuentas como cualquier actor económico.

El resultado final

Mientras el gobierno vende viajes “todo pagado” para inflar la ocupación del Tren Maya, el efecto real es el de una economía local arrasada: hoteles vacíos, restaurantes asfixiados, guías desplazados y transporte local excluido. En Calakmul y Tulum, la promesa de desarrollo terminó convertida en una vocación militar para tirar dinero a lo bestia, subsidiar su propio emporio y dejar que el costo lo absorban los contribuyentes y los negocios que sí competían sin fusil ni presupuesto ilimitado.

Con informacion: ELNORTE/

«GORILA ANTILAVADO y SELVA de VIGILANCIA»: LA «4T AFILA GARRAS para CONVERTIR SAT y UIF en PAREJA de PRIMATES DOMINANTES»…con nuevo reglamento que olfatea transacciones y ruge mas sanciones.


En un nuevo acto de ingeniería autoritaria, el gobierno federal afila las garras del Reglamento Antilavado, no para frenar a los grandes capos financieros, sino para sentarse sobre todos los demás. El nuevo texto del reglamento convierte al SATy la UIF en una pareja de primates dominantes que patrullan la selva fiscal, olfateando transacciones y rugiendo sanciones, todo en nombre de la “prevención del lavado”.

El guion es simple: más reportes, más plazos ridículos, más multas exprés y, por si alguien duda, uso de la fuerza pública. En la práctica, el Estado se reserva el derecho de irrumpir en cualquier operación económica, exigir documentos, fotos y hasta pensamientos contables, mientras extiende sus tentáculos diez años atrás. Y si el ciudadano osa no responder en diez días hábiles, le cae la sanción sin juicio, sin trámite, sin defensa: justicia simiesca en su máxima pureza.

Bajo el nuevo esquema, cada intento de transacción sospechosa —incluso frustrada— deberá reportarse en 24 horas, porque ahora el delito no necesita consumarse para ser vigilado. De paso, se añaden vales, cupones y monederos electrónicos al radar, lo que convierte a la economía cotidiana en un campo de observación permanente. Es la fiesta perfecta para la burocracia: todos somos sospechosos hasta demostrar lo contrario.

Todo esto ocurre mientras las grandes fortunas lavan sus culpas a través de fideicomisos blindados y consulados complacientes. Pero el gobierno del gorila fiscal se concentra en vigilar a los pequeños comerciantes, abogados, notarios y contadores, a quienes trata como si fueran miembros del Cártel de la Papelería.

En la escala evolutiva del autoritarismo, este régimen ya no camina erguido: se balancea entre las ramas del control y la intimidación, lanzando reglamentos como cocos y gritando “¡transparencia!” mientras apaga toda luz de privacidad. En el zoológico del orden mundial, México acaba de pasar del nivel “democracia tropical” al de “simio vigilante con uniforme del SAT”.

Con informacion: ELNORTE/

"DONDE esta EDGAR ?:"NO APARECE MEDICO LEVANTADO por el CONTADOR del CDG PATRON del ALCALDE y GOBERNADOR MORENO-NARCOS de TAMAULIPAS"...es la factura que pagan ciudadanos.


El medico de profesión ,Edgar Patiño ,no solo desapareció en Matamoros por publicar una cartulina que desafíaba a Alfredo Cardenas,alias El Contador, lider del Cartel del Golfo y Balkis Garcia,su pareja sentimental que actúa como lideresa de facto de la organizacion criminal; también se le borró del mapa por atreverse a patear el hormiguero político que lo alimenta: el de Alberto «beto» Granados ,alcalde morenista de Matamoros y el propio gobernador Americo Villarreal Anaya, que le han servido de alfombra roja al capo de la plaza ante la presencia militar y federal con los que tradicionalmente se ha coligado el Cartel que dirige el criminal que escapó de la carcel por tercera vez y también por la puerta.

¿Dónde está Edgar?

La propia Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Tamaulipas tuvo que admitir oficialmente que busca a Edgar Patiño González, médico de 44 años desaparecido el 24 de marzo de 2026 en Valle Hermoso, mientras el padrón de desaparecidos en Matamoros ya ronda las 13 mil 700 víctimas.

No están buscando a un narco ni a un político caído en desgracia, sino a un médico autista, hiperfocado en la justicia y con cero filtro social, que se volvió incómodo por decir en voz alta lo que todos murmuran: que en Matamoros manda el CDG y el ayuntamiento nada más administra la nómina que comparte con el CDG.

El médico que se atrevió a señalar al rey

Edgar era un internauta reincidente: denunciaba al Cartel del Golfo y, de pilón, al alcalde Alberto “Beto” Granados, al que acusó de ser socio político del capo Alfredo Cárdenas “El Contador” y no se equivocó,Estados Unidos ya lo despojo de visa en un interrogatorio de 8 horas y la estrategia federal lo mantiene a salvo por el calculo politico con una organizacion criminal llamada MORENA.

Antes de desaparecer, el alcalde ya lo había mandado encerrar disfrazando la venganza de “medida de seguridad”, mientras la prensa local lo pintaba como loco peligroso para justificar el manicomio con barrotes.

En su atrevida visita a la alcaldía, Edgar prácticamente le puso nombre y logotipo a la complicidad: ahí, frente a las oficinas públicas, describe cómo el presidente municipal de Morena luce con orgullo la marca CDG, presume propiedades del cártel como si fueran casas de campaña y agradece, en los hechos, al socio que le pagó la candidatura.

En ese video, el médico no pide favores ni protección; exige que el alcalde deje de posar como funcionario y admita que es el gerente local del Cartel del Golfo, algo imperdonable en una ciudad donde la verdad se paga en cuerpos desaparecidos gracias a la condición rastrera de todos sus gobiernos en todos sus niveles,con cada vez menos nivel.

El capo con brazalete y el alcalde como oficial de firmas

El otro lado del rompecabezas está en el expediente VIP del capo: “El Contador” no salió de prisión por un milagro jurídico, sino por una mezcla de 5 millones de pesos, un brazalete electrónico que pudo eludir y la bendición casi notarial del propio alcalde de Matamoros.

Para darle la libertad al capo,un juez federal igual de hampón modificó la prisión preventiva y le puso medidas “cautelares” de lujo: pagar cinco millones de garantía, entregar pasaporte, que usara un brazalete que tumbó via otro amparo y, joya del arreglo, ir a firmar cada semana nada menos que ante el presidente municipal Alberto Granados Favila,todo con el AVAl de Americo Villarreal.

Eso no es supervisión de justicia; es servicio a domicilio: el capo firmando ante su propio operador político mientras el gobernador morenista Américo Villarreal mira para otro lado, pese a que el personaje arrastra una orden de extradición a Estados Unidos.

Matamoros: ayuntamiento moreno-narco y estado subcampeón de desapariciones

Mientras el capo pasea sin GPS y alcalde de garante mañoso de lujo, Tamaulipas preside la tabla macabra: ya rebasó a Jalisco y solo está por debajo del Estado de México en el ranking de personas desaparecidas, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas de la Comisión Nacional de Búsqueda.

En la interfaz oficial del RNPDNO, el mapa pinta de rojo al país y destaca a Tamaulipas como subcampeón nacional, pisándole los talones al Edomex, mientras Jalisco cede el “honor” del top dos; no es política pública, es competencia de cementerios clandestinos en momentos en que la ONU quiere sentar a Mexico en el banquillo de los acusados.

En Matamoros, esas cifras no son estadísticas: son la factura de tener un alcalde que la evidencia apunta no es un edil metido al narco,sino un narco metido de edil.

La ecuación es obscenamente simple: cuando el que debería denunciar al capo termina recibiéndolo en la alcaldía para que firme su libertad condicionada, el mensaje para cualquier ciudadano que se atreva a cuestionar el arreglo es claro: o te alineas, o te borran.

La pregunta incómoda

Edgar Patiño desapareció en un estado donde los desaparecidos son ya parte del paisaje burocrático, pero su caso tiene un agravante: dejó registro, cara y voz señalando la sociedad de negocios entre el Cartel del Golfo, el alcalde de Morena y el gobierno que presume “pacificación”.

No es solo “lo levantó el cártel”; es “lo levantó el sistema” que permitió al capo volver a Matamoros con brazalete de utilería mientras el médico incómodo desaparece del cuadro, justo cuando la CNB certifica que Tamaulipas compite por el campeonato nacional de la desaparición y el Congreso por órdenes de Americo Villarreal nombra Fiscal General a Jesus Eduardo Govea,ligado en 2002 al Cartel del Golfo,imposible esperar una respuesta institucional.

¿Dónde está Edgar?
Si uno sigue la ruta del dinero de campañas, del voto Moreno-Narco, del brazalete que nunca impusierón y de las firmas ante el alcalde por parte del capo, la respuesta no está en la cartulina del médico, sino en la cartulina del sistema: arriba dice “Gobierno de Tamaulipas” y abajo, en letras más grandes, “Franquicia Cartel del Golfo”.

Con informacion: @Tamaulipas1/ RNPDNLO/

«EFICIENCIA NARCA o AUTORIDADES TARUGAS ?»: El «CDS HA LEVANTADO en 573 DIAS la MITAD de TODOS los DESAPARECIDOS REGISTRADOS en SINALOA»…ademas de 10,598 autos despojados,3,050 ejecutados y todo en medio de 14 mil soldados.


En solo año y medio, Sinaloa parece un cementerio con estética de parte de guerra: 10,498 coches robados, 3,550 personas levantadas, la mitad historica del total de la cifra, 3,050 asesinadas, 3,414 detenidos y 183 abatidos, todo bajo una “estrategia exitosa” con más de 14 mil militares patrullando como escenografía del fracaso de la estrategia que se mide en incautaciones en vez de vidas protegidas y bienes no despojados.

La contabilidad del horror

En cualquier país mínimamente funcional, donde el estado de derecho no sea cotorreo, ni el imperio de la ley un chiste, 10,498 vehículos robados en 19 meses aguerridos sería señal de catástrofe; aquí lo venden como “variación marginal”.

Cada coche robado es una amputación lenta del patrimonio de alguien, pero en las mañaneras tóxicas solo cuenta si el motor termina en una bodega cateada para la foto.

Las 3,550 personas privadas de la libertad son un ejército de fantasmas administrativos: para el Estado son carpetas, para las familias son sillas vacías, para la narrativa oficial apenas un “delito en investigación” donde no tenemos un plan.

Es como si cada día alguien apagara seis vidas del padrón electoral y el gobierno respondiera presumiendo cuántos candados nuevos compró para las celdas vacías.

Homicidios: la guerra que “va bajando”

Más de 3,050 asesinatos en este periodo y la línea oficial habla de “reducción de 44 por ciento” y de un febrero bajito en sangre, como si el éxito se midiera en que hoy matan menos que en el pico de la masacre que ellos mismos administran.

Si el país fuera un hospital, sería el director celebrando que solo se mueren tres pacientes diarios en vez de seis, mientras la morgue se desborda y la sala de espera huele a miedo.

La guerra entre facciones del mismo cártel de Sinaloa,que dicho sea de paso fue provocada por los malos oficios de mañoso de su gobernador Ruben Rocha Moya, ya superó los 3 mil asesinatos, pero el discurso oficial insiste en que la “estrategia de seguridad avanza”, como si los muertos fueran un indicador de desempeño y no el recibo de la ineptitud.

En esa lógica, cada cuerpo tirado en la carretera es apenas un dato más que ayuda a cuadrar la curva descendente para la próxima presentación en PowerPoint,aunque las proyecciones vayan a la alza,no a la baja.

Mas de 14 mil soldados para administrar el miedo

Con más de 14 mil militares desplegados, helicópteros, aviones,drones y armas antidrones,todo el catálogo de la industria de la guerra, el saldo real es que el crimen sigue cobrando piso, levantando gente y robando coches como si la “Estrategia Nacional de Seguridad” fuera un programa de lealtad para el cartel que sobreviva.

Es el equivalente a lanzar un portaaviones nuclear para espantar ratas, pero terminar protegiendo el basurero donde comen.

El gobierno presume detenciones e incautaciones como si fueran trofeos de cacería, pero no puede responder una pregunta básica: ¿cuántas vidas salvaron?, ¿cuánta tranquilidad regresó a las calles?

La metralla estadística sirve para tapar que, con semejante despliegue, la gente sigue encerrándose temprano y rezando para no cruzarse con un retén equivocado, legal o ilegal.

La trampa de los números victoriosos

Las 3,414 personas detenidas y los 183 abatidos son la moneda con la que el gobierno compra titulares de “golpes certeros”, pero no explican por qué siguen subiendo las denuncias de robo y desaparición.

Es como presumir el número de cucarachas aplastadas mientras la infestación se come la casa; la foto del insecto muerto luce bien, pero la cocina sigue llena.

La narrativa oficial funciona así: si detienen a alguien, cuenta; si decomisan armas, cuenta; si bajan un par de porcentajes en un mes, cuenta; si la gente puede caminar sin miedo, eso no está en la gráfica y por tanto no existe.

La estrategia de seguridad del estratega cuentachiles, Omar Garcia Harfuch se volvió un truco contable: mover cifras hasta que parezcan victoria, aunque la realidad huela a pólvora y a carro quemado.

Traducción al idioma real: fracaso

Traducido sin eufemismos, lo que está pasando en Sinaloa no es una “pacificación gradual”, es un laboratorio donde se prueba cuánta violencia puede soportar una sociedad mientras le repiten todos los días que va ganando.

Se instaló una normalización brutal: el horror ya no indigna, solo compite con el siguiente dato bonito que el gabinete de seguridad llevará a la conferencia para que el país crea que siente menos miedo porque la gráfica lo dice.

Si una estrategia de seguridad necesita más de 14 mil militares, miles de muertos y levantados, y aún así no puede garantizar que la gente regrese a casa en su propio coche y por su propio pie, el nombre técnico de eso no es “éxito con desafíos”: es fracaso con boletín de prensa.

Con informacion: NOROESTE/ RNPDNLO/

«YA lo MATARON a DOMICILIO»: «EX-SUPERINTENDENTE de CFE OTRA VICTIMA en el PAIS donde ASESINAN 1 PERSONA cada 20 MINUTOS»…70 asesinatos diarios ilustran con precisión matemática lo que «mañanerismo» toxico niega con fe teológica.


En la república de los datos milagrosos, la narrativa presidencial de Claudia Sheinbaum y su sesudo estratega de curricula manchada, Omar Garcia Harfuch,asegura que la violencia está “contenida” y que el país “va bien”. Quizá se refieren a otro país, porque en éste —el de las calles, domicilios y morgues— la muerte sigue cobrando puntual sus intereses, una ejecución cada veinte minutos, como si la estadística fuera liturgia y el sacrificio humano, plan de desarrollo.

El caso del ingeniero René Octavio Santos Torres, ex superintendente de la CFE, ilustra con precisión matemática lo que el discurso oficial niega con fe teológica: fue asesinado dentro de su casa en Manzanillo, Colima, el 1 de abril. No hubo detenidos, ni explicación, ni prisa institucional. Solo un expediente que pronto se archivará junto a otros miles que llenan las estadísticas de una administración que presume éxitos invisibles.

Mientras en las mañaneras se reparten medallas imaginarias por “pacificar al país”, Colima encabeza la tabla nacional de homicidios dolosos —15.03 por cada 100 mil habitantes, un título que no se presume en las giras ni se imprime en los informes oficiales. Cada veinte minutos alguien deja de existir, y todavía hay quien repite que “vamos bien”.

Si la violencia fuera un dogma, el régimen sería su clero: cada ejecución, una misa; cada estadística, una súplica por credibilidad. Y mientras tanto, las familias entierran a los suyos en lo que queda del país real, ese donde la electricidad se corta, los cuerpos se amontonan y la estrategia de seguridad no ilumina ni una calle.

Con informacion: ELNORTE/