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viernes, 12 de junio de 2026

«SOLO para las MASAS…de DINERO: INAUGURACIÓN le PUSO ZOOM a la VIEJA POSTAL del MÉXICO PARTIDO en DOS»…políticos, empresarios multimillonarios y aspirantes a influencer con cargo público.


La inauguración del Mundial 2026 no solo pateó un balón y le dio a Mexico el triunfo en el partido inaugural: también le puso zoom a la vieja postal de México partido en dos. Dentro del Estadio Azteca, el espectáculo no era solo futbolístico, sino social: palcos llenos de políticos reciclados, empresarios multimillonarios y aspirantes a influencer con cargo público. 

Porque no, no era cualquier partido. Era el Mundial… pero versión “si no te alcanza, lo ves por pantalla gigante”. Los boletos más baratos rondaban los 15 mil pesos, básicamente el salario mensual de millones. 

Los “preferentes” subían hasta los 100 mil, y en la reventa ya entrábamos en terreno de narcoficción: boletos de un millón y hasta cuatro millones para la final. El futbol como deporte de masas… siempre y cuando tengas una masa de dinero.

En los palcos, desfile de fauna política. Ricardo Salinas Pliego llegó como si fuera alfombra roja, con familia incluida y frase épica (“mi cita con México”), solo para encontrarse con una recepción menos romántica: abucheos virales. Alfredo del Mazo optó por la vieja confiable: hacerse el turista y fingir que la política no existe. Mientras tanto, Alito Moreno, Xóchitl Gálvez, Taboada y compañía aprovecharon el evento como si fuera networking con balón de fondo.

Samuel García, fiel a su estilo, convirtió el estadio en set de contenido: fotos con Infantino, con Figo, con quien se dejara. Porque si no lo subes, ¿realmente fuiste al Mundial?

La escena dentro del Azteca parecía más una cumbre de poder que una fiesta deportiva: empresarios, políticos, diplomáticos… todos celebrando el inicio del torneo más caro de ver en la historia reciente del país. Una especie de club privado con cancha incluida.

Eso sí, ni siquiera Morena resistió del todo la tentación del palco. Santiago Nieto apareció en el estadio, recordando que la coherencia política también tiene sus excepciones… especialmente cuando hay Mundial.

En el Congreso, la cosa tampoco fue muy épica: pantallas, fan fest improvisados y políticos viendo el partido como si fuera junta de trabajo con goles de fondo.

México ganó 2-0. Fiesta nacional, sí. Pero también recordatorio incómodo: el país puede celebrar el mismo gol, aunque cada quien lo vea desde un México distinto. Uno con champagne en palco; otro con bocina prestada en la explanada.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/ELIA CASTILLO

«FUE MONTAJE de MIERDENA ?: AUSENCIA de DETENIDOS en AUTOBUS con EXPLOSIVOS EXHIBE MAS al GOBIERNO de SHEINBAUM que NORMALISTAS de AYOTZINAPA»…prostituyen la ley sin descaro.


No hay detenidos, pero sí hay 59 “artefactos explosivos” en un camión de normalistas… y el gobierno jura que aquí no pasó nada, circulen, que estorban la foto del Mundial 2026.

Crónica del “no pasó nada”

La escena es surrealista: caseta de Tlalpan, convoy de normalistas y familiares de los 43, policías, perros, “Zorros” y 59 tubitos explosivos de PVC decomisados rumbo a una protesta en la capital. Según el parte oficial, todo muy institucional: se revisó un camión, se aseguró la cajita con juguetes pirotécnicos artesanales y se mandó a la Fiscalía para “los peritajes correspondientes”. Traducción del burocratés: tomaron la caja, se tomaron la foto y luego la historia se pierde en la misma carpeta donde guardan la verdad sobre Ayotzinapa.

Los autobuses, una vez exorcizados del demonio explosivo, fueron liberados para seguir a medias su viaje, aunque el gobierno admite que “se restringió el avance” de algunas unidades mientras terminaban las diligencias. 

Es decir, derecho de libre tránsito condicionado a que nadie se enoje con la Presidenta justo cuando hay protestas de la CNTE y el país se prepara para venderle al mundo la postal de sede responsable del Mundial 2026. En paralelo, funcionarios y filtradores hablan de que la célula radical de Ayotzinapa habría mandado a fabricar hasta mil artefactos explosivos para las movilizaciones, porque el terror mediático siempre rinde más que la investigación seria.

La magia jurídica de la 4T: hay explosivos, pero no hay culpables

Claudia Sheinbaum, desde Palacio, lo resumió con la elegancia de un parte policiaco de WhatsApp: “No, no hay detenidos. Se quitaron los artefactos que traían y no se les permitió seguir avanzando hacia la Ciudad de México”. 

Es el minimalismo penal elevado a doctrina: si no detienes a nadie, como deberías, como es tu obligación legal,tampoco tienes que explicar quién los fabricó, quién los transportó ni para qué. 

Cuando le preguntan si hay delito que perseguir, remata con un clásico: “Se debe revisar si la fiscalía tiene abiertas carpetas de investigación”. En otras palabras: pregúntenle a la Fiscalía, que para eso existe, para recibir culpas ajenas y producir comunicados somníferos.

El operativo, según Gobernación, se activó por una denuncia ciudadana que advirtió de explosivos en uno de los vehículos de estudiantes y maestros que venían a apoyar la marcha de la CNTE. O sea, el pueblo vigilante avisa, el Estado responde, decomisan 59 artefactos de fabricación casera y, de pronto, la historia se queda sin protagonistas, como si los tubos de PVC hubieran llegado solitos, en Uber Pool, a la caseta. No hay chofer responsable, no hay organizador del convoy, no hay autoridad escolar, no hay mando operativo, no hay funcionario que firme algo más que el boletín. La única figura claramente identificable es “la caja”. El único que podría terminar vinculado a proceso es el cartón.

Narrativas en guerra: montaje, radicales y el eterno Ayotzinapa

Del lado oficial, se construye el guion de que una fracción “radical” de los normalistas habría incluso ordenado fabricar hasta mil artefactos explosivos para usarlos durante las protestas coincidiendo con el arranque del Mundial. Los detalles técnicos sobran: tubos de PVC, pólvora sellada con parafina y sistema manual de activación por fricción, todo muy CSI-Tlalpan. Del otro lado, abogados y organizaciones cercanas a Ayotzinapa hablan de un supuesto montaje para justificar la presencia policiaca y endurecer el cerco a las movilizaciones. Una caja de explosivos da para mucho: para llenar noticieros, para sembrar miedo y para pegarle la etiqueta de “violentos” a quienes siguen preguntando dónde están los 43.

Mientras tanto, los comentarios en portales y redes son un termómetro de la esquizofrenia política: unos gritan que todo es teatro de “Mierdena”, otros culpan a la “ultraderecha”, otros dan por hecho que son “narcis” y otros exigen que, si hay pruebas, presenten denuncias formales. 

El debate público se volvió un foro de YouTube con avatar de Reforma: todos opinan, nadie investiga a fondo y la autoridad se limita a lanzar la consigna más cómoda: “ya se abrió una carpeta de investigación”. En México, abrir una carpeta es el nuevo “ya merito”: sirve para todo, no resuelve nada y mantiene viva la ficción de que el sistema de justicia está trabajando horas extras.

Mundial 2026: seguridad para la FIFA, simulación para las víctimas

El decomiso se dio justo cuando el gobierno necesitaba vender la imagen de un país blindado y listo para recibir a las aficiones del mundo, mientras Washington emite advertencias de viaje por riesgos de violencia y posibles actos terroristas. La narrativa oficial es perfecta: hay un operativo eficaz, se neutraliza un riesgo, no hay confrontación, no hay heridos, no hay detenidos que puedan ‘descomponer’ el guion con declaraciones incómodas. Pero debajo de esa alfombra hay dos historias más: la de un movimiento que lleva casi doce años exigiendo justicia por 43 estudiantes desaparecidos y la de un Estado que usa la seguridad como escenografía, no como política pública.

En este contexto, los 59 artefactos explosivos son menos un hallazgo policiaco y más una pieza de utilería en el teatro de la gobernabilidad. Sirven para justificar cercos, alimentar filtraciones “de inteligencia” y reforzar la idea de que toda protesta que incomode al poder es potencialmente violenta y susceptible de ser contenida preventivamente. Lo que no aparece por ningún lado son responsables con nombre y apellido, cronologías verificables, cadena de custodia transparente y un compromiso serio de la Fiscalía por llegar al fondo del asunto, sea montaje, infiltración o radicalización real. Justo lo que un país que presume Estado de derecho debería ofrecer… pero arruinaría la comodidad de gobernar entre cajas anónimas y carpetas eternas.

Con información: REFORMA

«TITAN pasó de la CAZA de HARFUCH a…su CASA: el PARTIDO YA ESTABA CANTADO y NO FUE PENAL para CAPO HUACHICOLERO…aquí no hay VAR que revise la jugada, socio del señor de los buques, sabe demasiado.


En la cancha de la “justicia” mexicana, el partido ya estaba cantado… pero nadie esperaba que el árbitro marcara penal a favor del delantero estrella del huachicol.

“Titán” no solo entró al área: se llevó a dos defensas, se tiró dramáticamente… y el silbante compró todo. Penal clarísimo, dicen en cabina. Pero no fue penal: fue pase VIP.

Hace un mes lo habían “detenido” —entre comillas, porque ya sabemos cómo se juega este torneo— y lo mandaron a la banca del penal. Pero bastó una supuesta lesión, un paso por el hospital, y ¡zas!, cambio táctico de último minuto: fuera prisión preventiva, entra “resguardo domiciliario”… con derecho a salir seis horas diarias. O sea, arresto tipo liguilla: juegas de local y visitas cuando quieres.

El juez Julio Alberto Cruz Rodríguez tomó el balón, acomodó la jugada y dejó a “Titán” solo frente al arco. Y desde la otra banda, la jueza Dafne Miroslaba Carrillo de León mandó el centro perfecto con la suspensión provisional. Coordinación de equipo, dirían los comentaristas.

¿El resultado? Gol sin portero. El capo huachicolero ya no está encerrado: está en casa… y con permiso para calentar fuera cuando le plazca. Eso sí, con la regla de oro: no salir del país. Como si el torneo no fuera local.

Y mientras tanto, el marcador oficial presume “52 mil detenidos”, pero en la repetición se ve otra cosa: muchos como “Titán” ya van caminando rumbo a vestidores, libres, peinados y listos para el siguiente partido.

Aquí no hay VAR que revise la jugada. Aquí el partido se pita desde la oficina… y el resultado ya viene arreglado desde antes del saque inicial.

Con informacion: ELNORTE/

«TENIA ESCOLTAS como en MATAULIPAS: VERACRUZ YA TIENE una MISMA AVENIDA para MATAR PERIODISTAS»…bajo inmunidad e impunidad absolutas.


Luis Ángel López Valdez, reportero del medio Vanguardia de Veracruz, y director de Reportaje Policiaco Veracruzano, fue atacado a tiros por un grupo armado la madrugada del jueves en Poza Rica, al norte de Veracruz. López Valdez, de 29 años, era también parte de la organización Cruz Ámbar, dedicada a la atención de urgencias médicas prehospitalarias, rescate y protección civil. 

La Fiscalía estatal ha abierto una investigación sobre el asesinato, el segundo de un periodista en esa región, y a solo unos días del secuestro de la reportera Roxana Berenice Guzmán.

La brutal ejecución de Luis Ángel López Valdez encaja perfecto en la misma “estrategia mata‑periodistas” de siempre: balazos en la madrugada, comunicado indignado, carpeta de investigación… y luego archivo muerto.

La coreografía del crimen

Primero el formato clásico: reportero de nota roja que documenta la podredumbre local, amenazado, con “medidas de protección” de utilería, interceptado de madrugada por hombres armados en una avenida cualquiera, esta vez en Poza Rica, Veracruz. Lo rafaguean en la 20 de Noviembre, que ya parece callejón institucional para ejecutar periodistas, y los agresores se esfuman en la oscuridad, como si el Estado les hubiera dado libre paso.

Mientras tanto, el parte oficial dice lo de siempre: “ya se integra la carpeta de investigación” y “no habrá impunidad”, liturgia burocrática para acompañar el tiro de gracia que ya le dieron a la libertad de expresión en la región. Veracruz sigue acumulando cadáveres de comunicadores como si fueran estadísticas de tránsito, pero se sigue gobernando como si lo grave fuera el daño a la imagen del gobernador, no el daño a la prensa.

La farsa de la protección

El colega había recibido amenazas y contaba con “medidas de seguridad” del Estado, esa frase que en México suele significar un montón de papeles, un expediente muy grueso y cero capacidad real para evitar que te maten como ocurre en Tamaulipas.

Las instituciones presumen protocolos, botones de pánico y mecanismos de protección mientras los sicarios siguen operando con más eficacia que cualquier programa federal.

En Veracruz, la estadística oficial de periodistas asesinados ya debería llevar placa conmemorativa en la entrada del palacio de gobierno: de 2005 a 2024 se documentan decenas de homicidios de comunicadores, y aun así cada gobierno llega prometiendo que “ahora sí” se va a respetar la libertad de prensa. El mensaje real es otro: investiga bajo tu propio riesgo, porque el Estado está igual de ausente cuando te amenazan que cuando te ejecutan.

La construcción del miedo

Matar a un reportero de nota policiaca en un municipio petrolero tomado por el crimen organizado no es solo un homicidio, es una campaña de relaciones públicas del terror: “esto les pasa a los que cuentan demasiado”. 

El efecto es quirúrgico: medios locales que se autocensuran, reporteros que se repliegan a boletines oficiales, y una audiencia que termina informada por narcomensajes y videos filtrados antes que por periodistas vivos.

Cada asesinato de un periodista funciona como decreto no escrito: hay temas intocables, zonas de silencio obligatorias, nombres que no se mencionan salvo en obituarios. México inaugura la Copa del Mundo mientras un reportero cae a tiros en Veracruz, y la ironía es perfecta: fiesta global, muerte local, y el país vendiéndose como anfitrión mientras no puede ni garantizar que un comunicador llegue vivo a su casa.

La impunidad como política pública

Si la “estrategia mata‑periodistas” es tan exitosa es por una razón brutalmente simple: funciona, y nunca pasa nada en serio. Los autores materiales rara vez se identifican, los intelectuales menos, y la justicia se limita a comunicados y conferencias donde las autoridades se declaran “consternadas” mientras siguen administrando la misma impunidad que hizo posible el crimen.

En Poza Rica ya habían asesinado a otro periodista meses antes en la misma avenida, y el mensaje institucional fue tan contundente que los sicarios tuvieron la confianza de repetir locación, formato y resultado. Cuando una calle se vuelve zona de ejecución para reporteros y el Estado no es capaz ni de garantizar ese tramo de asfalto, ya no hablamos de fallas: hablamos de complicidad por abandono.

Con información: ERIKA ROSETE/DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS

EL «PALCO FANTASMA»: PRENSA MUNDIAL destaca AUSENCIA de SHEINBAUM en INAUGURACION de MEXICO 2026″…y lo considera inedito,al menos desde Suecia 1958.


El Mundial 2026 arrancó con un Azteca a reventar, fuegos artificiales, FIFA haciendo FIFA… y un palco presidencial más vacío que la promesa de “no militarizar la seguridad”. Es la primera vez que la Copa del Mundo se inaugura sin ni un solo jefe de Estado del país anfitrión ni de los coorganizadores, un boquete simbólico que dice mucho más de lo que los comunicados oficiales están dispuestos a admitir.

El palco fantasma

En el lugar donde históricamente se sientan los jefes de Estado a vender “unidad, paz y deporte”, esta vez había un hueco glaciar, casi incómodo, que la FIFA trató de tapar con sonrisas, coreografías y fuegos artificiales.

Ni Claudia Sheinbaum, ni Donald Trump, ni Mark Carney se asomaron al palco, rompiendo una tradición que, por lo menos desde Suecia 1958, se cumplía con religiosidad cuasi litúrgica.

Sheinbaum, primera en romper el ritual

Claudia Sheinbaum pasará a los libros no solo como presidenta, sino como la primera mandataria anfitriona del siglo XXI que decide no ir a la inauguración del Mundial en su propio país. En su lugar, mandó a Yolett Cervantes Cuaquehua, una joven indígena de Veracruz, una decisión que mezcla símbolo, cálculo político,temor y una clara intención casi obligada de mandar otro tipo de foto al mundo.

Trump, Carney y el desdén trinacional

Del otro lado del muro imaginario, ni Donald Trump ni Mark Carney se molestaron en volar para posar en la foto global más vista del año. Los tres países organizan el Mundial, pero ninguno de sus jefes de Estado consideró necesario estar en la inauguración; delegaron el circo en funcionarios de segundo nivel, como si el evento de mayor audiencia del planeta fuera un trámite protocolario más.

Tradición rota, mensaje incómodo

Desde hace décadas, la inauguración del Mundial es un acto casi monárquico: el jefe de Estado saluda, sonríe, se deja ver y capitaliza políticamente el espectáculo que otros organizan. Que el 2026 arranque con un palco vacío no es una anécdota: es un gesto de distanciamiento político de los mandatarios respecto a la fiesta que ellos mismos patrocinaron, aunque la FIFA siga vendiendo la narrativa de “fútbol por encima de todo”.

El Mundial sin anfitriones

La paradoja es brutal: nunca hubo tantos países, tantos partidos, tanta infraestructura, y al mismo tiempo tan poca voluntad política de dar la cara en el momento clave. 

El torneo se vende como la Copa del Mundo más grande de la historia, pero se inaugura con un palco que parece más bien el resumen perfecto de la época: estadios llenos, liderazgos ausentes y una élite política que prefiere no exponerse ni siquiera en la fiesta global del fútbol.

Con información : DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/

LA «MATEMATICA LETAL: ECUACION e INFOGRAFIA DIBUJAN FALTA de EFICACIA y EFICIENCIA de la ESTRATEGIA SIN TACTICA de HARFUCH-MILITARES en SINALOA»…sin contar las narcopolicias que no cuentan.

La violencia atacable pero inatajable en 642 dias de guerra de bandos de la misma banda en Sinaloa,tambien puede plantearse en términos de falta de eficacia y eficiencia de la estrategia que podria ser exitosa pero no con tácticas equivocadas, y podemos intentar explicarlo a los ciudadanos con una ecuación sencilla de “eficiencia represiva” frente a la violencia registrada.

Que son y con que se comen los términos:

  • Eficacia: que el Estado logre el objetivo declarado.
    En este contexto: bajar homicidios, desapariciones y robos. Si las cifras siguen altas, la estrategia no es eficaz, aunque haya miles de operativos.
  • Eficiencia: cuántos recursos gasta para lograr ese objetivo.
    Aquí: cuántos soldados, patrullas y millones necesitas por cada detención real o cada delito que sí logras evitar. Puedes tener algo de eficacia con una eficiencia pésima (14 mil elementos para resultados mínimos).
  • Estrategia: el qué y el para qué de la política de seguridad.
    Es el diseño de fondo: a quién se prioriza, qué territorios se cuidan, qué delitos se persiguen y cuáles se toleran. En Sinaloa, la duda es si la estrategia busca realmente recuperar el territorio o sólo contener el escándalo.
  • Táctica: el cómo concreto, los operativos de corto plazo.
    Son los retenes, patrullajes, despliegues “interinstitucionales”, filtros carreteros, etc. Cuando levantas un megaoperativo para “localizar” a quienes el crimen ya decidió liberar, las tácticas se vuelven puro teatro fotográfico al servicio de una estrategia fallida de nivel nacional.

Vamos a la ecuación:

1. Definimos las variables básicas

Conlos datos del periodo 9 sep 2024–10 jun 2026,cortesia de NOROESTE:

  • Homicidios dolosos: H=3,387
  • Personas privadas de la libertad: D=3,968
  • Vehículos robados: V=11,471
  • Personas detenidas: P=3,653
  • Personas abatidas: A=193

Eventos de violencia considerados:

E=H+D+V=3,387+3,968+11,471=18,826

2. Ecuación de “eficiencia” global

Una forma simple de mostrar la ineficacia es esta razón:

Erep​=EP​

Sustituyendo: 

Erep​=18,8263,653​≈0.19

Traducción política: por cada 100 eventos de violencia (homicidios, desapariciones y robos de vehículo) apenas se detiene a 19 personas, sin garantizar que todas estén relacionadas con esos eventos específicos.

Los abatidos: la visióndura del uso de fuerza:

Erep+​=EP+A​

Erep+​=18,8263,653+193​≈0.20

Es decir, sumando muertos por acción del Estado apenas llegamos a 20 “resultados” por cada 100 eventos de violencia.

3. Versión diaria para el discurso

Promedios diarios:

  • Homicidios diarios: hd​=5.3
  • Desapariciones diarias: dd​=6.2
  • Robos de vehículo diarios: vd​=17.9
  • Detenciones diarias: pd​=5.7

Violencia diaria total:

ed​=hd​+dd​+vd​=5.3+6.2+17.9=29.4

Eficiencia diaria:

Erep_d​=ed​pd​​=29.45.7​≈0.19

Fraseable así: por cada 30 hechos violentos al día, el aparato de seguridad apenas produce 6 detenciones.

4. Los 14 mil soldados en la ecuación

La presencia militar, aunque ha sido intermitente en cifras que refuerzan lo reforzado, siempre ha sido nutrida, por lo que podemos establecer una razón tipo “productividad represiva por efectivo”:

  • Efectivos totales (ejército, GN, etc.):  T≈14,000

Eficiencia represiva por efectivo:

Efectivo​=TP​=14,0003,653​≈0.26

En todo el periodo, cada efectivo aporta en promedio apenas 0.26 detenciones; ni siquiera llegan a una detención por soldado o guardia desplegado.

Si lo mostramos en versión diaria:

  • Periodo aproximado: de 9 sep 2024 a 10 jun 2026 ≈ 640 días
  • Detenciones diarias: pd​=6403,653​≈5.7

Detenciones diarias por efectivo:

Eefectivo_d​=Tpd​​≈14,0005.7​≈0.00041

O sea: se necesitan alrededor de 2,400 efectivos para producir una sola detención en un día promedio.

5. En resumen:

Con casi 14 mil efectivos, que no suma policías que «no suman», salvo a carteles, la estrategia de Omar Garcia Harfuch que presume inteligencia +coordinación ,sus números presumen otra cosa: por cada 100 delitos graves apenas consiguen 19 detenciones, y se requieren más de 2,000 elementos para producir una sola captura al día. Es un narcopoder territorial tolerado por un aparato que glorifica la excepción como si fuera victoria.”

Con informacion: NOROESTE/MEDIOS