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martes, 16 de junio de 2026

«CRUZAN 200 MIL al AÑO: SIGUE SALUDABLE el TRAFICO de ARMAS con DECOMISOS en SINGULAR y CONTRABANDO en PLURAL»…el problema no es que las dejen salir de EE.UU,es que Mexico las deje entrar.


La escena es clara: la Guardia Nacional paró un camión, encontraron fierros, sacaron el boletín triunfal… y, aun así, la estadística dice que la inmensa mayoría de las armas sigue cruzando como si nada.

El camión “inocente” Illinois–Zacatecas

La Guardia Nacional y la ANAM presumen que, el 13 de junio de 2026, reventaron dos cargamentos ilegales de armas y cartuchos en un autobús de pasajeros que salió de Addison, Illinois, rumbo a Jerez, Zacatecas.

Un paquete iba pegado al pasajero, el otro disfrazado de “paquetería” en la misma unidad, como si fueran recuerdos del gabacho y no mercancía de guerra.

En el parte oficial, todo termina bonito: personas y armamento “puestas a disposición de la autoridad competente”, foto para redes y frase de cajón sobre “fortalecer las acciones de inspección y control” en la frontera.

El elefante en la aduana: casi todo sí pasa

Mientras en Piedras Negras se cuelgan la medalla por un camión, los números pintan otra historia mucho menos heroica: de las armas que México estima que entran, las autoridades apenas rasguñan una fracción.

Sedena calcula que a lo largo de la última década entraron de forma ilegal alrededor de 2 millones de armas; en ese mismo periodo se confiscaron unas 193 mil, es decir, menos de 1 de cada 10,publica la BBC.

En 2025, México rompió récord: 12 mil 528 armas aseguradas entre enero y noviembre, el mayor decomiso en al menos siete años, y aun así es una gota si se compara con el flujo anual estimado de más de 200 mil armas desde Estados Unidos.

Un informe reciente apunta que Estados Unidos apenas intercepta cerca del 3% del armamento que va con destino a los cárteles mexicanos, lo que convierte cada operativo exitoso en anécdota, no en política efectiva

De dónde vienen y cuánto se atora

Entre 74% y 78% de las armas aseguradas en México se rastrean a Estados Unidos; la ATF y datos oficiales coinciden en que la mayoría sale de estados como Arizona, Texas, California y Nuevo México,publicó el diario español,EL PAÍS.

El Departamento de Justicia gringo reconoció que 74% de las armas incautadas en México entre 2017 y 2021 venían de su lado de la frontera, mientras en México Sedena admite que cerca de 8 de cada 10 armas del crimen organizado traen sello estadounidense.

Con esa base, cuando el gobierno mexicano presume un operativo en un solo autobús, en realidad está contando una excepción en un sistema donde el tráfico hormiga y las redes de compradores de paja son la regla.

Si cada año entran unas 200 mil armas y México asegura alrededor de 12 o 13 mil, el mensaje es incómodo: más del 90% logra cruzar con éxito, paseándose entre aduanas, retenes y discursos sobre “coordinación binacional”.

Desde Palacio Nacional se ha repetido el mantra: Estados Unidos tiene que hacer su parte para frenar el envío de armas mientras México persigue fentanilo y migración hacia el norte.

Trump y Sheinbaum han hablado de “trabajar juntos” y de operativos del lado estadounidense, pero la orden ejecutiva sobre la frontera sur que firmó el presidente no trae medidas concretas para controlar el flujo de armas hacia México. Aunque mas problema que dejarlas de EE.UU ha sido dejarlas entrar en Mexico.

Incluso cuando se anunció un acuerdo para combatir en conjunto el tráfico ilegal de armas, con más rastreo balístico y tecnología, el propio diagnóstico oficial seguía reconociendo lo mismo: cientos de miles de armas cruzan cada año, y las reglas que realmente podrían frenarlo siguen atoradas en el lobby armamentista.

El show del decomiso y la realidad del mercado

Los decomisos crecen: se habla de aumentos de más de 100% en piezas aseguradas en los últimos años, y 2025 fue vendido como año récord en “armas fuera de circulación”.

Pero el mismo gobierno reconoce que el 75% de los homicidios de 2025 se cometieron con arma de fuego, lo que confirma que, mientras el boletín celebra la foto del camión cateado, el mercado de muerte sigue perfectamente abastecido.

Dicho de otro modo: la narrativa oficial vende cada hallazgo como si fuera el golpe definitivo al tráfico, pero las cifras lo desmienten; con un aseguramiento que no llega ni al 10% del flujo estimado, la “victoria” es más mediática que estratégica.

El operativo de Addison–Jerez es el póster publicitario de un sistema que sigue dejando pasar, todos los días, armas que nunca aparecen en conferencia de prensa, pero si aparecen en la guerra de Sinaloa.

Con informacion: ELNORTE/

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