En el mundo del poder, como en la Cosa Nostra, hay jerarquías claras: el Don decide, los capos ejecutan y los soldati cargan el muerto. Cuando el tren se descarrila —literalmente—, nadie culpa al Don, mucho menos al «pequeño Mike», su heredero. Las culpas se diluyen entre los ingenieri (que siempre “supervisaron”) y las cajas negras que dicen la verdad solo cuando el patrón ya ha dado su bendición.
La Presidenta Sheinbaum, en su papel de Consigliera de la famiglia, salió a explicar que el hijo del Don López Obrador no tenía nada que ver, que sólo “revisaba tiempos”. Como quien pasa por la obra a ver si los bultos de cemento llegan a tiempo para el bautizo del proyecto. Un rol, digamos, honorífico; casi ceremonial, como besar el anillo del Capo.
Mientras tanto, los técnicos sin apellido ilustre serán los sacrificados del banquete judicial. Ellos pondrán la cara cuando llegue la Fiscalía, que ya prometió un primo dictamen —porque en este país el tiempo judicial se mide en latidos de paciencia, no en cronómetros de justicia.
Y cuando llegue la reparación del daño, todo se resolverá con indemnizaciones y discursos sobre “no cubrir a nadie”. Pero ya sabemos cómo funciona esto en la famiglia: nadie se cubre… porque nadie cae. Los caídos son siempre los de afuera, los que no llevan la sangre sagrada del apellido.
En resumen, el tren se descarriló, las culpas también, y la familia sigue su ruta, impoluta, rumbo al siguiente contrato. Todo bajo control. Todo en nombre del honor de la famiglia.
Un grupo de falsos turistas aterriza en Cancún, vienen de algún lugar secreto de Estados Unidos. Salen del avión comercial, ingresan al aeropuerto y mienten a los agentes del Instituto Nacional de Migración, quienes preguntan el motivo de su viaje. “Turismo”, responde el grupo sin inmutarse. Cruzan la aduana, avanzan hasta el carrusel de maletas, recogen el equipaje y tocan suelo mexicano sin que alguien sospeche de sus verdaderas intenciones. Son los Animal Rescue Corps o ARC.
Al llegar a la zona de ascenso y descenso de pasajeros, ignoran a los vendedores de tiempo compartido que los acosan con ofertas y suben a una camioneta que se abre paso entre los taxis. Conducen por la carretera y en lugar de seguir hacia la zona hotelera, con sus albercas infinitas y restaurantes de autor, dan vuelta y se adentran en las colonias populares de Quintana Roo, donde el glamour de las suites cinco estrellas es reemplazado por casas precarias salpicadas de salitre.
Es el fin de semana del 19 de febrero de 2022. Son horas de un viaje tenso. La sonrisa de falsos turistas no existe más. Todos entran en un estado de ánimo tétrico porque saben que están atravesando los terrenos de un grupo criminal, al que quieren arruinarle un jugoso negocio. Si algún jefe de plaza se entera de su presencia, estos infiltrados podrían ser asesinados en una región donde los cuerpos se esconden en cenotes.
El trayecto llega a su fin cuando la camioneta se estaciona en una casa que no debo ubicar y que tampoco puedo describir por la seguridad de mis fuentes, quienes me lo han pedido a cambio de contar esta historia.
Cuando los falsos turistas descienden del vehículo, ingresan de inmediato a la casa marcada por los planes tras asegurarse que nadie los seguía. Apenas dejan sus maletas ponen en marcha la Operación Cruzando Líneas.
Primero, pasan lista a las víctimas: Chaparro, Jade, Chalupa y más están presentes. Luego, se aseguran de que hayan comido y descansado lo suficiente. Sacan planos, calendarios, todo lo necesario para echar a andar la operación: llevar a esos perros que viven en un albergue amenazado por el crimen organizado hasta Yucatán, y luego a Estados Unidos. El reloj inicia una cuenta regresiva.
La extorsión del crimen organizado a un refugio de perros
A inicios de 2022, la encargada de un refugio de perros cerca de Playa del Carmen, México, recibió una llamada anónima: el jefe de plaza en turno exigía una cantidad de dinero mensual –que igualaba a las donaciones que se recibían cada 30 días– a cambio de “protección”. El cotidiano derecho de piso en el Caribe mexicano.
La encargada –la llamaremos Laura por su seguridad– sabía que quienes llamaban no estaban jugando. Dos años antes había iniciado una racha de negocios quemados o cerrados a balazos por la disputa de los polos turísticos en Quintana Roo. El Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación encabezaban esa guerra y necesitaban dinero en efectivo. Cuando exprimieron a los grandes hoteles y cadenas restauranteras, hasta las clínicas del pueblo y los refugios para perros fueron obligados a pagar.
El albergue amenazado hizo cuentas y no había forma de pagar al cárteles. Como la mayoría de los albergues, éste sobrevive con donaciones, es decir, no es autogestivo ni tiene ingresos estables. Si un donador falta –sucede a menudo– las cuentas pueden bajar considerablemente y las prioridades cambian: primero el alimento de los perros, luego los medicamentos, después todo lo demás. Seguramente, en algún mes cercano, no podrían cumplir puntualmente con la cuota de extorsión.
Y si los donantes se enteran que su dinero acabaría en la bolsa de un jefe de plaza, dejarían de contribuir. El refugio cerraría de inmediato.
Dejar de pagar tampoco era una opción. El albergue tendría que bajar sus puertas y dejaría a los perros a la deriva. Es distinto cerrar una papelería o una tortillería por el “derecho de piso” a clausurar un espacio del que dependen vidas vulnerables. Nadie estaba dispuesto al cierre. Ese argumento poco importó cuando lo explicaron en una segunda llamada telefónica con el jefe de plaza.
Una semana después, el cártel presionó por su pago disparando contra la fachada del refugio. Y una siguiente llamada apretó a los dueños y voluntarios: si no pagaban, asesinarían un perro por día. Uno a uno hasta aniquilarlos. Entonces, sin vidas que cuidar, serían obligados a vender las tierras.
Por fortuna, la encargada del refugio tenía un contacto de alto nivel en Estados Unidos. Una amistad improbable entre una activista mexicana por adopción que lucha por los derechos de los animales y una fiscal federal en Nueva York conocida por ser una voz crítica de la corrupción dentro de la agencia antidrogas de Estados Unidos, la DEA.
Los rescatistas especializados en extracciones a gran escala
Laura contactó a la abogada Bonnie Klapper, quien debido a su trabajo en Nueva York se había convertido en una experta explotando las debilidades de los cárteles. Y Klapper, cuando escuchó el binomio de cárteles sin escrúpulos y perros indefensos, se puso a trabajar en una cadena de favores que salvará a Tomás, Tita, Rambo y más.
Lo primero fue contactar a los Animal Rescue Corps, una asociación que se especializa en rescates a gran escala y refugios de perros en crisis. Son los mayores expertos en extracciones de emergencia. Operan en Estados Unidos y en el resto del mundo cuando hay huracanes, terremotos y hasta tsunamis. También diseñan y ejecutan operativos para salvar a perros de hacinamiento, abandono y no son extraños al crimen organizado, pues entre sus trabajos más exitosos está Operación Cadenas Rotas, una infiltración en 2012 a un grupo criminal dedicado a las peleas de perros en Nashville, Tennessee.
El equipo de ARC preparó a un equipo de falsos turistas para entrar a México con discreción por temor a que las autoridades pudieran alertar al cártel que se avecinaban unos estadounidenses que retirarían a los perros. Los extractores fueron preparados como se alistan los agentes de la DEA para una redada antidrogas: tenían manuales de operación, números de contacto de emergencia, planes, rutas.
Faltaba costear la misión. Vuelos, vehículos, hospedaje, comida, todo lo que hace exitosa a una misión en el extranjero. Ahí entró la BISSEL Pet Foundation, que pagó todos los gastos con las aportaciones de sus donantes.
Con fondos, equipo y rescatistas suficientes, arranca la Operación Cruzando Líneas. Cuando los falsos turistas llegan, inicia la primera parte del plan: sacar a los perros de las instalaciones amenazadas sin que nadie se diera cuenta. Si algún halcón avisaba al jefe de plaza que el refugio se estaba alistando para no pagar, no sólo los animales estarían en riesgo. Los activistas mexicanos podrían ser asesinados, igual que los estadounidenses.
Un error podría no sólo desatar una masacre, sino un lío diplomático con la administración del presidente Joe Biden.
Otros ataques y extorsiones a albergues de animales en México
Gracias a la oscuridad y la precisión de los voluntarios, unos 70 perros salen con éxito del refugio amenazado, que al despedir al último animal cierra sus puertas en espera de mejores tiempos para continuar su labor.
Algunos perros se van con voluntarios mexicanos que ya han arreglado su traslado a otros refugios o con familias de acogida. Pero hay 20 que nadie puede colocar en un lugar seguro: los de razas más grandes, los de razas que la gente erróneamente cree que son agresivas por naturaleza –como pitbulls– o los más viejos. Para ellos hay un plan especial, como si se tratara de una película de Hollywood.
A estos 20 perros se les da Gabapentina, un medicamento anticonvulsivo y analgésico para calmar los nervios y la ansiedad, debido a que deben ser trasladados a toda velocidad hasta la entidad próxima más segura: Yucatán. Una vez allá, el conductor puede pisar el acelerador sin preocuparse de que un coro de ladridos lo ponga al descubierto.
Nadie de los Animal Rescue Corps lo sabe todavía, pero en los próximos años las extorsiones y ataques a albergues de animales se volverán una noticia cada vez más frecuentes en la “guerra contra el narco” en México: el albergue de animales Pergatuzoo, en Villa Nicolás Romero, Estado de México, alertó en julio de 2025 que su existencia peligraba por las extorsiones y amenazas directas del Cártel Jalisco Nueva Generación.
El refugio, que aún cuida la vida de 2 mil animales de diversas especies –incluyendo perros– denunciaron en redes sociales que sicarios que se presentaron como la tropa de Nemesio Oseguera Cervantes exigía pagos mensuales de 50 mil pesos para dejarlos operar. Si no, de nuevo, quemarían todo.
Ese mismo año, 2025, el Santuario Ostok en Culiacán, Sinaloa, cerró sus puertas debido a la guerra entre Los Chapitos y La Mayiza, desatada tras la traición y entrega a Estados Unidos de Ismael El Mayo Zambada. Conmocionados por ataques armados, constantes amenazas de muerte y la falta de suministros esenciales para mantener con vida a sus 700 animales, debieron anunciar su clausura.
Más historias se han acumulado con el tiempo: desde la lucha de Pay de Limón, un perro mestizo que se recupera en un albergue en Ciudad de México de la tortura extrema de Los Zetas que lo usaban para entrenar a sus futuros sicarios, hasta las amenazas de muerte contra binomios caninos de la extinta Policía Federal por su trabajo incorruptible en la detección de narcóticos, armas y cuerpos.
Al llegar a Yucatán, el grupo arranca una segunda parte del plan: sobrevivir, ahora, a la burocracia. Los activistas provenientes de Estados Unidos están seguros de que no hay rincón en México donde los 20 perros estén seguros. Necesitan sacarlos del país y para eso hay que obtener documentos tan rápido como sea posible. Cada día en Yucatán, piensan, es un día en riesgo para los animales.
Un modelo de estrategia secreta para escatar animales
Finalmente, tras semanas de espera, los 20 perros que no pudieron ser resguardados en México salen por aire hacia Estados Unidos en transportadoras donadas por gente que nunca los ha visto. El avión hace una escala en Florida y luego en Tennessee. Ocho perros llegan al refugio East End de Long Island, cuatro al Refugio de Animales de Southampton (SASF) y los demás a albergues no declarados donde familias pronto se anotaron para postularse para su adopción.
A rescued dog named Pay de Limon (Lemon Pie), who is in the running for America’s favorite pet title and whose front paws, according to media reports, were chopped off by organised crime, walks wearing his two front prosthetic legs at Milagros Caninos, in Xochimilco, Mexico City, Mexico February 21, 2023. REUTERS/Raquel Cunha
“La evacuación fue logísticamente difícil e implicó obtener certificados de salud para los perros, alquilar un avión de carga, obtener permisos de exportación e importación y encontrar un lugar donde los perros pudieran ir una vez que estuvieran en Estados Unidos”, dice el director ejecutivo de SASF, Pat Deshong.
Hasta que esos 20 perros estuvieron completamente seguros, ARC publica el 31 de marzo de 2022 un video en Youtube en el que muestran a sus donantes lo que el grupo hace con sus recursos: ahí está la versión pública de la Operación Cruzando Líneas. El rescate internacional. Miles de dólares bien invertidos en salvar de los cárteles a perros que hoy ya duermen en una casa con una familia que los ama.
“En el momento en que se hizo este video no podíamos contarles toda la impactante historia por cuestiones de seguridad, pero ahora podemos: el santuario y sus residentes estaban bajo una seria amenaza por parte de miembros de cárteles de drogas. El cártel estaba intentando extorsionar al santuario por dinero, amenazando con matar a todos los animales residentes en la propiedad”, contó ARC en un comunicado.
En esa comunicación resumieron también las palabras de Bonnie Klapper, la fiscal neoyorquina que empezó el trabajo en Estados Unidos: “No sólo distribuyen drogas y armas; hay extorsión. Dicen ‘Páguenme o quemaré su negocio o mataré a su familia’. Dijeron: ‘O nos pagan o mataremos a sus perros’”.
Hoy, la Operación Cruzando Líneas es considerado un modelo de estrategia secreta para rescatar animales de las fauces de los cárteles. Un trabajo que cada vez es más común entre las instituciones de seguridad y las agrupaciones defensoras de animales que luchan contra la extorsión.
Por ahora, los 20 perros grandes del refugio amenazado –y los demás– duermen tranquilos. La jauría del crimen organizado no pudo clavarles los dientes. Por esta vez, los buenos ganaron la batalla.
México está pariendo, otra vez, un Frankenstein burocrático de “seguridad” telefónica mientras en Estados Unidos sigues comprando un «burner» sin registro en la gasolinera sin entregar hasta la fe de bautismo.
El padrón Harfuch: muerte civil digital
El nuevo registro obliga a vincular cada línea móvil a identificación oficial y CURP en una base central; si no pasas por el aro antes de junio de 2026, te apagan la línea y te dejan solo el 911 de consuelo.
La narrativa oficial vende esto como arma fina contra extorsión y fraude, pero lo que crea de inmediato es la amenaza de muerte digital para cualquiera sin papeles, con errores en sus datos o que simplemente no quiera regalarle su vida privada al Estado.
El “estratega” y el RENAUT recalentado
El remake de Omar García Harfuch huele a RENAUT guardado en tupper desde 2008: mismo truco de “regístrate o eres sospechoso”, mismo fetiche por el padrón gigantesco, mismo riesgo de filtración estilo tianguis digital.
La propia experiencia mexicana ya documentó que aquel padrón fue inútil para bajar extorsiones y terminó vulnerado, pero en la versión 2026 la genialidad consiste en repetir la receta esperando un final distinto, como si cambiarle el apellido al García fuera política pública y no superstición.
EE.UU: sin padrón, con tecnología
En Estados Unidos no existe un registro nacional obligatorio de SIM de prepagos: puedes entrar a una tienda, pagar en efectivo un chip o un burner y salir hablando sin entregar nombre real ni equivalente a CURP, porque la ley federal no lo exige.
La trazabilidad no se construye fichando a todos, sino cruzando metadatos, IMEI, localización de antenas y órdenes judiciales sobre casos concretos; rastrean conductas, no coleccionan credenciales de medio país para luego rezar que no se filtren.
Crimen 2.0 vs gobierno 1.0
La mayoría de las extorsiones ya migró a VoIP, WhatsApp, Telegram y plataformas digitales que pueden operar desde fuera de México y sin depender de una SIM local registrada, mientras la autoridad se obsesiona con el chip como si fuera 2009.
Resultado: el crimen organizado V2.0 se ríe desde la nube, y en tierra firme el padrón solo sirve para burocratizar al usuario común, alimentar el riesgo de robo de identidad masivo y simular que la guerra contra la extorsión se libra en el mostrador de Telcel.
El mercado negro que ya estaba anunciado
No ha pasado ni una semana y, bajo el anuncio de “No te quedes sin línea”, vendedores en redes sociales ofrecen en 27 pesos chips de líneas de teléfonos celulares que ya están registrados y listos para usarse tras la nueva disposición obligatoria del gobierno federal.
En una revisión hecha por EL UNIVERSAL en diversos perfiles deFacebook se encontró que los vendedores afirman que, con estos chips, el usuario ya no necesita realizar ningún trámite, porque ellos ya lo realizaron con anterioridad y es de carácter “legal”.
Aunque la mayoría de estos anuncios se ubican en la Ciudad de México, también se ofrecen dichos productos en el Estado de México y Puebla. El costo de los chips va desde 27 pesos hasta los mil pesos, y en algunos casos piden un mínimo de 10 unidades para ser vendidos.
“No te quedes sin línea”
En el portal Marketplace de Facebook aparecen publicados al menos una docena de anuncios de vendedores que ofrecen chips con líneas telefónicas que prácticamente ya fueron registradas.
Para ser adquiridos, los vendedores citan en estaciones del Metro de la Ciudad de México.
“Chips Bait ya registrados, venta a partir de 10”, “Chip Telcel activado. Reciben llamadas y mensajes de texto. Arrojan NIP WhatsApp. Entrega en estaciones del Metro, mínimo 10 piezas”, “No te quedes sin línea, con la nueva normatividad es OBLIGATORIO registrar tu línea en el sistema nacional”, detalla un vendedor ubicado el Chimalhuacán, Estado de México.
El Universal contactó a uno de estos vendedores, quien afirmó que los chips que vendían ya estaban registrados y que no había necesidad de hacer el trámite de nueva cuenta. Citados a un costado del andén de la estación Polanco del Metro capitalino, un joven entregó 10 chips telefónicos ya registrados.
“Entonces estos chips ya están registrados, ¿verdad?”, se le preguntó. “Sí, ya están listos para usarse”, respondió antes de retirarse, al señalar que tenía que hacer más entregas en otras estaciones del Metro.
Al intentar comprobar que los chips ya estuvieran registrados, en la plataforma de la empresa ya no se permitió la inscripción debido a que los números presuntamente habían sido asentados previamente.
Ofrecen “ayuda”
“¿No quieres perder tu línea telefónica, pero tampoco quieres darle tus datos al gobierno? Nosotros te podemos ayudar”, destaca un anuncio en Facebook que ofrece “ayuda” para registrar cualquier línea telefónica y no perderla, pero sin necesidad de entregar los datos personales al gobierno federal.
Esta casa editorial contactó a uno de estos vendedores, quien afirmó que los chips que vendían ya estaban registrados y que no había necesidad de hacer el trámite.
“Contáctanos para más información. Sólo gente seria que sepa de qué se trata, sirve para darte de alta en apps o realizar trámites personales y en el escaneo de nuevos chips celulares se envía por PDF, o entrega en físico”.
Para atraer compradores, en el anuncio en esa red social se colocó una imagen de un supuesto registro exitoso de línea telefónica fechado el pasado 16 de enero, en el que se ve que presuntamente se usaron datos personales reales, como nombre, apellidos, una credencial del INE, número de la CURP, así como el número telefónico.
Al contactar al vendedor se informó que este servicio consta de proporcionar una credencial del INE y el costo es de 450 pesos si es credencial en PDF, pero si la desea física sube a mil pesos.
“Realizo la credencial INE en formato PDF que te sirve para sacar copias, hacer trámites y en plataformas que te pidan una identificación, etc. También la tengo en físico. Ambas tienen todos los logos y sellos de seguridad, relieves, marcas de agua, código QR validado [la versión física incluso pasa la prueba de luz ultravioleta].
“Con la información que tú desees, puede ser tanto información real como falsa. En caso de ser falsa, te apoyo generando un nuevo CURP, clave electoral, registro en el Padrón Electoral y Lista Nominal. Son exactamente iguales a la original. Si comparas una original con esta, no notarás ni una sola diferencia. Te sirve como identificación oficial y puedes hacer cualquier trámite con ella sin preocupaciones”.
Se afirma que estas supuestas credenciales “tienen todos los relieves, sellos de seguridad y pasan cualquier prueba sin problema”.
Inscripción
El comprador indica que los datos que aparecerán en la apócrifa credencial pueden ser verídicos como falsos, por lo que en caso de que sean falsos, el vendedor generará una CURP, una clave de elector registrándola en el Padrón Electoral y Lista Nominal “para que no tengas ningún problema”.
Además, se tiene la opción de que la firma que aparecerá en la credencial ilegal puede ser la del titular real, o el vendedor se encarga de hacer una él mismo.
“Datos que necesito: nombre y apellidos, fecha de nacimiento, dirección (calle, colonia con código postal, ciudad y estado). El CURP puede ser de tu elección o yo te lo genero. Si quieres que la INE tenga una vigencia en específico, me dices, si no, yo me encargo de que coincida”, se anuncia.
“La firma que quieres que lleve la INE o yo te puedo hacer una. Aunque te recomiendo que hagas una que se te facilite. Mándame una foto en una hoja blanca con tinta negra, por favor. La foto: me mandas la foto que quieres que lleve la credencial en fondo blanco y con buena iluminación. En caso de no tenerla en fondo blanco, mándame la mejor foto que tengas, no importa que tenga un fondo diferente, yo me encargo de todo. Y por último, sólo para recordarte que no se pide anticipos ni cosas raras. Primero se te realiza el trabajo y después pagas”.
La cereza GSMA: ni la industria se la cree
La propia GSMA advierte que no hay evidencia sólida de que el registro obligatorio de SIM reduzca el delito, pero sí de que aumenta costos, riesgos de exclusión y fomenta mercados de tarjetas robadas o compradas con identidades falsas.
Aun así, el gobierno mexicano decide ignorar a la industria global y apostar por un padrón mastodóntico: un monumento de datos sensibles que promete menos extorsión, pero que, en la práctica, es la mayor base de “clientes” que un cártel de ciberfraude podría soñar.
En síntesis: en EE.UU. no ocupan padrón porque ya tienen tecnología e instituciones para perseguir delitos; en México, ante la incapacidad para investigar, se castiga a todos con un registro total que ya fracasó una vez, que ya generó mercado negro y que ahora vuelve recalentado como política estrella del “estratega” de moda que fuera pupilo del otro Garcia,el del otro padrones llamado RENAUT,Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Movil.
Hay de fiestas a fiestas, pero cuando sobra el dinero está el fiestón de Úrsula Patricia Salazar Mojica: la sobrina consentida del mismísimo López «Hablador», apodada la «Diputada Moches” como cita REFORMA, decidió celebrar medio siglo de vida con el tipo de austeridad que solo Morena entiende: mariachi, banquete para dos mil almas y el Domo Centro de Convenciones en Ciudad Madero reventando de “pueblo” traído por la fe, el acarreo o la nómina, usted escoja.
Todo esto, a menos de dos semanas de que la Presidenta Claudia Sheinbaum jurara frente a las cámaras en su misa matutina que su gobierno no tendría espacio para los lujos pagados con dinero público. Pero claro, una cosa es lo que se diga Palacio Nacional para seguir engañando al publico y otra lo que se festeja en Ciudad Madero. Úrsula no tuvo reparos en echar la casa por la ventana, como buena representante de la Cuarta Transformación de la moral ajena.
El detalle más jugoso: al gobernador Américo Villarreal que también es de MORENA se le olvidó o de plano no quiso felicitarla, como si lo hizo desde sus redes para felicitar por su cumpleaños al tradicionalmente encargado del embute y el cochupo.Para Ursula no hubo palabras publicas, mucho menos de su hermana, la aun alcaldesa de Tampico, Mónica Villarreal, que como buena antagónica de la Diputada tampoco se dignó en aparecer en festejo. Fue silencio total y no porque les de pena bailar “Las Mañanitas” junto a la sobrina «tatemada», pues el gobernador esta peor de chamuscado, fue simple y sencillamente porque la festejada no es parte de su corral politico.
La diputada, eso sí, se vistió de mística: habló de “los tiempos de Dios” y de cómo la paciencia celestial la preparará para lo que venga. Traducción libre: quiere la alcaldía de Tampico en 2027, esa que ya perdio en la interna de 2024 frente a la carnalita de Americo, que dicho sea de paso, también le entiende a eso de aceptar ayuda del Cartel del Golfo.
Lo que si quedo claro en el festejo es que la «Diputada Moches» ya empezó la campaña con pastel y bocadillos entre porras y su hit “¡Fuerza Úrsula!”.
Pero aemas quedo aun mas claro, que en Morena, la austeridad se mide por toneladas de pastel y litros de hipocresía. Mientras la presidenta predica sobriedad y el gobernador se esconde bajo la mesa de sus propias acusaciones, la sobrina de AMLO celebra como si el erario fuera piñata. Y todavía hay quien se pregunta por qué el “desafuero caducado” huele tanto a absolución familiar.
La respuesta, como el mariachi del festejo, se oyó clarita: porque en la 4T, el cinismo no se descuenta… se celebra.
Capricornio como el «Primito del CDG»
Úrsula Patricia Salazar Mojica nacida en enero de 1976, su signo zodiacal es Capricornio —el cabrito montés del zodiaco, ambicioso, calculador y con debilidad por la cumbre, aunque a veces ignore de qué está hecho el precipicio que pisa.
Capricornio no nace: planea su llegada. Y en el caso de la sobrina presidencial, parece que el destino la parió subida en una estructura piramidal de poder. Su signo la delata: obsesionada con el ascenso, con el control y con esos aplausos que disfrazan la ansiedad del político que necesita sentirse “destinado” a algo.
Dicen que los capricornianos son austeros, pero en realidad son austeros solo mientras ahorran para la fiesta. Úrsula lo confirma: detrás del discurso de la congruencia divina y las citas de manual de superación, se asoma una maquinaria de cálculo puro. Cada pastel, cada mariachi y cada selfie no fue un festejo: fue un acto de campaña envuelto en chantilly.
El capricornio se convence de que todo sacrificio espiritual merece un premio terrenal. Por eso, aunque ella jure que “espera los tiempos de Dios”, lo cierto es que ya está haciendo fila en los tiempos del INE. Las estrellas le dan paciencia, pero nunca renuncia al propósito: trepar, controlar y reinar en la colina del presupuesto público.
Así que ahí la tienen: una cabra escalando el cerro de la incongruencia, con sonrisa beatífica y reflector propio. Capricorniamente bendecida, sí… pero con el espíritu del dispendio bien alineado al calendario electoral.