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domingo, 8 de noviembre de 2020

"ASI se GANAN la VIDA las BRUJAS PROFESIONALES de los TIEMPOS MODERNOS"...antes la perdían vez de ganárselas.


Históricamente, las brujas han sido maltratadas: los estudiosos estiman que entre 40.000 y 50.000 personas fueron ejecutadas por "brujería" en Europa y las colonias norteamericanas entre los siglos XV y XVIII.

Sin embargo, hoy en día ya no perseguimos a la brujas, al menos en la mayoría de los países, parece que cada vez hay más personas que se hacen llamar “brujas” en todo el mundo. El hashtag #witchesofinstagram tiene 5.4 millones de publicaciones, mientras que una búsqueda en Google de "curso de brujería" arroja 35 millones de resultados. Claramente, el arte una vez secreto de la brujería se ha vuelto comercial y digital.

Y NO ES CASO UNICO:


Para saber cómo se ganan la vida las brujas modernas, me reuní con Lunadea Jankiewicz, una bruja profesional y emprendedora exitosa. Mientras la mujer de 38 años presentaba sus cartas de tarot, hablamos sobre su modelo de negocio, la moda entre las brujas y la creciente competencia en su campo.

VICE: Hola, Lunadea. ¿Cómo es un día típico en la vida de una bruja? Lunadea: Cada bruja tiene su propia especialidad, pero de broma yo me auto-denomino "bruja de la computadora", porque siempre estoy detrás de ella, escribiendo cursos y materiales para el taller. Básicamente, soy maestra. Aparte de eso, comienzo el día con un ritual para honrar a mis antepasados.

El ritual lo hago colocando una pequeña porción de mi comida al lado de un altar, junto con incienso y velas. Esta mañana les ofrecí cereales y café. Cuando almuerzo, agrego un poco de pan. Cuando eres bruja, tus antepasados son muy importantes. Los honras para que te ayuden a alcanzar tus metas.

LUNADEA PUBLICA UN 'CALENDARIO DE BRUJAS' TODOS LOS AÑOS.

¿Qué significa ser bruja?
La brujería es una forma de vida: una combinación de estar en contacto con la naturaleza, conmemorar el cambio de estaciones y encontrar tu propia fuerza primaria. Las brujas modernas no visten túnicas negras ni vuelan en escobas, pero están conectadas con su propia espiritualidad. En mi caso, enseño a otras brujas lo que implica la brujería en talleres y clases. Siempre estoy trabajando en uno de mis libros de brujería y en un calendario de brujas que publico cada año.

¿Y te ganas la vida haciendo esto?
Sí, pero también organizo un festival anual de brujas y realizo matrimonios rituales de brujas. Además de eso, vendo kits de inicio para brujas. Haciendo todo eso, gano un poco más de 3.500 dólares al mes…

¿Tienes muchos gastos?

Mi novio es mi redactor y le pago 590 dólares al mes. También he gastado bastante en todos mis dominios web para que los clientes puedan encontrarme fácilmente cuando buscan en Google "curso de brujería", por ejemplo. También gasto en envíos, en software y el alquiler de la ubicación de mis talleres.

¿Qué aprende la gente cuando va a uno de tus talleres?
Aprende a hacer velas para rituales, a eliminar la energía negativa de una habitación o cómo las cartas del tarot pueden ayudarte a responder las grandes preguntas de la vida. Todo es bastante práctico. Son diez noches de taller por 700 dólares. Un curso de brujas en línea cuesta 27 dólares y viene con 20 páginas de información que yo misma escribí.

LUNADEA CON SUS CARTAS DE TAROT.

¿Alguna vez recibes solicitudes extrañas por ser bruja?
Sí. Aproximadamente una vez a la semana me piden que le quite una maldición a alguien. A esas personas las mando con otra persona, porque no tengo ni el tiempo ni la experiencia para eso.

¿Qué te distingue de otras brujas, comercialmente hablando?
La competencia en el campo de la brujería definitivamente ha ido en aumento, pero soy una de las brujas con más visibilidad en redes sociales. Se necesita mucho tiempo, pero vale la pena. Principalmente soy muy activa en Facebook e Instagram.

¿Alguna vez te subes a una escoba, solo por diversión?
La imagen de las brujas en escoba fue inventada por el artista Pieter Bruegel [en el siglo XVI]. Fue el primero en representar a las brujas como mujeres volando en escobas, revolviendo sus pócimas en ollas y con gatos negros.

Aunque fue creado por un pintor medieval tardío, la imagen sigue siendo muy popular, incluso entre las brujas. No me subo en palos de escoba, pero como esta idea de las brujas todavía existe, mis cursos sobre hierbas son muy populares. La mayoría de las brujas sueñan con vivir en una cabaña en el bosque, por cierto.

Gracias, Lunadea.

fuente.-Gwen Van Der Zwan/


"SUREÑA y NORTENA": UNA MARCA de COSMETICOS DESATO la POLEMICA con "PALETA de SOMBRAS a la MEXICANA"...la consideran racista.


La firma de cosméticos mexicana Pai Pai presentó una nueva colección de maquillaje que incluye varias paletas de sombras para los ojos. Una de ellas, llamada “A la mexicana” que incluye doce tonalidades, causó varias críticas en Twitter e Instagram por los nombres que se les dio a los pigmentos. De acuerdo con la descripción del producto que da la compañía, el tono “sureña” es una tonalidad café negruzca, mientras que la sombra “norteña” es de color hueso dorado.

La paleta también tiene otros tonos asociados a gentilicios o zonas del país. La página de Pai Pai describe el tono “campechana” como beige oscuro, “chilanga” como café medio suave y “tapatía” como amarillo ocre. Tras las críticas, Karen Rodarte y Andrea Ibargüengoitia, fundadoras de la empresa, publicaron un video en Instagram donde “lamentaron que algo que está hecho con tanto amor haya sido malinterpretado” y dijeron que los nombres de sus productos “aluden a la cultura mexicana”.

Según la escritora estadounidense Arabelle Sicardi, especializada en temas de belleza y cosméticos, los nombres de los productos nunca son escogidos al azar. “La mayoría de los nombres de los tonos de las marcas provienen directamente de los propietarios y, por lo tanto, encarnan las filosofías de la marca tan puramente como los colores que representan”, indica Sicardi en un artículo en Racked. Muchos de ellos han provocado problemas de tipo racial o de género, dependiendo de los nombres que se escogen.

Para José Antonio Aguilar, director de la iniciativa Racismo MX, se trata de un estereotipo basado en el color de piel. “No hay problema en los tonos, el error es catalogar a las personas con base en tono de piel con una finalidad mercadológica”, dice a Verne, vía telefónica.

Pero no solo se trata de un estereotipo. Según Aguilar, lo que empieza como una etiqueta se traslada a la discriminación en otras áreas. El estudio El color de México, publicado por el Colegio de México, indica que las personas con tonos de piel más claro en el país tienen más ingresos mientras que la percepción que se tiene de las personas con tonos de piel más oscuros se asocia a la pobreza.

El nombre de la empresa, Pai Pai, hace referencia a una población indígena que vive en la península de Baja California. Aunque la marca tiene varios nombres de productos que aluden a varias zonas de México, ni sus redes sociales ni su página detallan si cuentan con personas de origen indígena como colaboradores. “En eso radica la importancia de la diversidad, quizá una persona del sur de México habría dicho algo sobre el tono ‘sureña’”, dice Aguilar.

La compañía no ha borrado ninguna de sus publicaciones y no se ha manifestado más allá del video publicado por sus fundadoras.

Fuente.-Diario Español/EL PAIS/

"ASINTOMATICO del COVID ?": NUEVAS INVESTIGACIONES REVELAN RIESGOS POTENCIALES a TU CORAZON...a este nanometrico bicho todos los dias le descubren cualidades letales.



El COVID-19 puede causarle daños terribles al corazón humano, como desencadenar coágulos de sangre en casos graves, y causar inflamación y cicatrices.

Una nueva investigación ahora muestra que incluso los jóvenes con COVID-19 que son asintomáticos tienen riesgo de desarrollar una inflamación potencialmente peligrosa alrededor del corazón.

Soy un cardiólogo de imagenología que está desarrollando técnicas de diagnóstico para evaluar los cambios en la función del músculo cardíaco en pacientes con COVID-19.

En un estudio publicado el 4 de noviembre, mis colegas y yo encontramos evidencia de anomalías cardíacas en más de un tercio de los estudiantes atletas que dieron positivo por COVID-19 y se sometieron a exámenes cardíacos en la Universidad de West Virginia este otoño.

Si bien no detectamos daños continuos en el músculo cardíaco en sí, con frecuencia encontramos evidencia de inflamación y exceso de líquido en el pericardio, el saco que rodea el corazón. Casi todos los 54 estudiantes evaluados tenían COVID-19 leve o estaban asintomáticos.

Con base en nuestros resultados y otros estudios, un grupo de expertos convocados por el Journal of the American College of Cardiology: Cardiovascular Imaging también ha publicado una lista de recomendaciones para las pruebas cardíacas y los tiempos de recuperación antes de que los estudiantes atletas vuelvan a jugar.

Una conclusión importante: los estudiantes atletas que dan positivo en la prueba de COVID-19 deben consultar a sus médicos de atención primaria para determinar si se necesitan pruebas de detección del corazón, incluso si nunca mostraron síntomas.

COVID-19, mala noticia para el corazón

Todavía hay mucho que no sabemos sobre COVID-19 y sus efectos persistentes en el cuerpo humano.

El SARS-CoV-2, el coronavirus que causa el COVID-19, puede causar una serie de daños abrumadores, que incluyen la activación de respuestas inflamatorias en el músculo cardíaco y el tejido circundante a medida que el cuerpo intenta combatirlo. Hasta 1 de cada 8 pacientes hospitalizados con COVID-19 tiene algún tipo de daño cardíaco.

Lo que más nos preocupa de los atletas de competición es si el virus puede penetrar en el músculo cardíaco y desencadenar miocarditis, una inflamación poco común del músculo cardíaco que puede ser causada por infecciones virales.

La miocarditis puede alterar la capacidad del corazón para bombear sangre y provocar arritmias. También puede causar insuficiencia cardíaca repentina en atletas que parecían sanos. Si tiene miocarditis, el deportista no debe estar en el campo o entrenando hasta mucho después de recuperarse.

Se sabe que un pequeño número de atletas universitarios con COVID-19 han sido diagnosticados con miocarditis. En un estudio, los médicos de la Universidad Estatal de Ohio evaluaron a 26 atletas universitarios en septiembre y encontraron signos de inflamación cardíaca compatibles con miocarditis en cuatro.

Sin embargo, la miocarditis no es el único problema cardíaco del que preocuparse. Los médicos deportivos han advertido durante años que los atletas que desarrollan pericarditis no deben volver a jugar hasta que se resuelva.

Lo que encontramos en estudiantes deportistas

En la Universidad de West Virginia, mis colegas y yo examinamos a 54 estudiantes atletas que habían dado positivo por COVID-19 entre tres y cinco semanas antes.

No encontramos signos convincentes de miocarditis en curso, pero vimos mucha evidencia de pericarditis. Entre los estudiantes atletas evaluados, el 40 por ciento tenía realce pericárdico, lo que sugiere que se resolvió la inflamación en el saco que protege el corazón, y el 58 por ciento tuvo derrame pericárdico, lo que significa que se había acumulado un exceso de líquido.

Por lo general, este tipo de inflamación se cura en unas pocas semanas sin efectos residuales. Sin embargo, en algunos casos, puede haber efectos a largo plazo, como la recurrencia de la inflamación pericárdica. Puede provocar cicatrización del saco pericárdico, que en casos raros puede ser grave, y el pericardio puede contraerse alrededor del corazón. Esto puede provocar síntomas similares a la insuficiencia cardíaca y causar congestión en los pulmones y el hígado.

Es difícil predecir si un paciente desarrollará alguna de estas raras complicaciones a largo plazo y es demasiado pronto para saber si está sucediendo.

Tips para programas universitarios de atletismo

Actualmente, los programas deportivos en todo el país tienen un mosaico de reglas para poner en cuarentena y evaluar a los atletas COVID-19 positivos para detectar daño cardíaco mientras intentan equilibrar la salud de los jugadores y el deseo de volver a jugar.

Para ayudarlos a desarrollar estándares, cardiólogos de EU, Canadá, Reino Unido y Australia revisamos la evidencia actual y escribimos una declaración de consenso de expertos. Algunos de los mismos médicos de JAMA Cardiology publicaron una declaración similar centrada en la miocarditis.

Sugerimos lo siguiente:

-Cualquier estudiante atleta que dé positivo por COVID-19 debe seguir las reglas de cuarentena y evitar exponer al virus a sus compañeros de equipo, entrenadores o cualquier otra persona.

-Antes de volver a jugar, los atletas que den positivo por COVID-19 deben consultar con sus médicos para determinar si se necesitan pruebas de detección del corazón. Aunque las pruebas de rutina no se recomiendan para todas las personas asintomáticas, un médico debe determinar individualmente cuándo los riesgos son lo suficientemente altos.

-Si un atleta tiene miocarditis activa, recomendamos no competir o realizar un entrenamiento extenuante durante tres a seis meses, con exámenes de seguimiento con un cardiólogo. El ejercicio puede empeorar la progresión de la enfermedad y crear arritmias o latidos cardíacos irregulares. Después de ese periodo, el atleta puede reanudar gradualmente el ejercicio y el juego si no tiene inflamación o arritmia persistente.

-Si un deportista tiene características activas de pericarditis, también recomendamos restringir el ejercicio, ya que puede exacerbar la inflamación o hacer que reaparezca. Los atletas deben evitar los deportes competitivos durante la fase aguda. Una vez que las pruebas no muestren inflamación o exceso de líquido, el atleta debería poder volver a jugar.

***Artículo escrito por Partho Sengupta , profesor de Cardiología, jefe de la división de Cardiología y director de Imagenología Cardíaca en la Universidad de West Virginia.

*The Conversation es una fuente independiente y sin fines de lucro de noticias, análisis y comentarios de expertos académicos.

EL KARMA,el KARMA": "DONALD TRUMP el PERDEDOR que ODIABA a los PERDEDORES"...esa energía trascendente generada a partir de actos de las personas,un espíritu de justicia o equilibrio.



En el verano de 2015, el ascenso del histriónico constructor Donald Trump a candidato republicano para la presidencia de Estados Unidos se antojaba tan absurdo que circulaba una teoría conspirativa que defendía que el magnate se había conchabado con los Clinton para torpedear la campaña de los conservadores y favorecer así la victoria de la exsecretaria de Estado. Donald John Trump (Nueva York, 1946) ganó las elecciones del 8 de noviembre de 2016. El empresario, también estrella de reality show, hijo de otro promotor millonario e ilustre residente de la Quinta Avenida de Nueva York, llegó a la presidencia de Estados Unidos apelando ni más ni menos que a la insatisfacción de la clase trabajadora a lomos de un discurso contra la inmigración y el globalismo.


Muchos esperaban que, al llegar a la Casa Blanca, adoptase una actitud más presidencial. Lo que pasó a continuación les sorprendería. Cuatro años después, no le ha ido mal, le han votado incluso más ciudadanos que en 2016, pero la Casa Blanca dice adiós al vociferante inquilino, los estadounidenses no han querido más tazas del mismo caldo. La ventaja de Biden con los votos por correo, sin embargo, no le ha arredrado, empeñado en enmarañar unas elecciones a golpes de tuit y recurriendo a los tribunales, aunque se los está encontrando con las puertas cerradas.

Al arrancar su primera campaña presidencial, se mostraba exultante, ganador antes de ganar nada, la misma actitud que ha adoptado en estas elecciones, incluso cuando ya se habían emitido los votos. “Parad el conteo”, “fraude”, gritaba estos días en las redes sociales. Su actitud bravucona no es una sorpresa: “Tengo a la gente más leal, podría pararme en mitad de la Quinta Avenida y disparar a alguien y no perdería votos”, llegó a decir cuando aún nadie creía de veras que algún día dormiría en la Casa Blanca. No andaba disparando a nadie, al menos en sentido literal, pero sí insultaba a los inmigrantes mexicanos, prometía suspender la entrada de musulmanes al país, había convertido el “a la cárcel” contra Hillary Clinton en el cántico de cabecera en sus mítines y atacaba a diestro y siniestro en su cuenta de Twitter. Mientras, el culto hacia su persona no dejaba de crecer.

El historiador británico James Bryce emprendió a mediados de 1880 un largo viaje para estudiar aquel joven país. En su libro resultante, The American Commonwealth, advirtió del peligro de que la democracia estadounidense cayese víctima de “un tirano”, pero no “un tirano contra las masas”, matizó, “sino un tirano con las masas”.
Tuits y mentiras

El día de su toma de posesión, el 20 de enero de 2017, llovía. Es fácil recordarlo. En medio del discurso del nuevo presidente, ante el imponente Capitolio de Washington, las gotas de agua empezaron a caer sobre las libretas de los periodistas que seguían el acto y emborronaban las notas. Por la noche, en el baile de gala, Donald Trump celebró con la prensa: “La cantidad de gente ha sido increíble hoy. Ni siquiera hubo lluvia. Cuando terminamos el discurso, nos fuimos dentro y entonces cayó”. Y así, al mismo tiempo que se inauguró la presidencia comenzó también la era de los “hechos alternativos” —tal y como los bautizó una asesora de Trump—, es decir, unos hechos diferentes de los reales.

Trump miente con frecuencia. The Washington Post, que hace un recuento de todas las falsedades o tergiversaciones del republicano, ha calculado que, hasta el pasado 27 de agosto, el presidente había dicho 22.247 cosas inciertas. De todo tipo y condición, desde atribuir declaraciones inexistentes a otras personas —como que el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, estaba impresionado con su capacidad de acción y dijo que nadie había hecho tanto como él—, hasta acusar a Barack Obama de espiarle o asegurar que, en comparación con Europa, a Estados Unidos no le está yendo tan mal con la pandemia. En realidad, sufre más contagios y fallecidos per capita que todos los grandes países europeos salvo España y Bélgica. Las mentiras no han cesado. Ni los enredos. En las últimas horas no para de cuestionar un sistema electoral que en otro momento le dio ganador.

Twitter es su vía de comunicación más inmediata. Tuitea sin parar, al amanecer, de madrugada, a cualquier hora del día y, en ocasiones, de forma frenética. El pasado 5 de junio, en plena ola de protestas contra el racismo tras la muerte de George Floyd, batió su récord de publicaciones en una sola jornada: 200. La cima anterior, en el fragor del impeachment, el 22 de enero, era de 142. Por Twitter hemos sabido de su contagio de coronavirus, en Twitter ha comunicado el despido de altos cargos, ha amenazado a Corea del Norte con “una furia y fuego que el mundo jamás ha visto” o ha roto en el último momento un acuerdo, tachando al primer ministro canadiense, Justin Trudeau, de “débil” y “deshonesto”. Y Twitter sigue siendo el altavoz de la realidad paralela en la que parece haberse instalado. Pero esta vez, la red social anuncia en los mensajes que emite la falsedad que puede habitar en sus palabras para que nadie se llame a engaño.

Porque insultar, y hacerlo de forma feroz, se ha convertido en la nueva normalidad de la presidencia más poderosa del mundo. A una de las asesoras a la que despidió, Omarosa Manigault, que le había criticado, la llamó “loca”, “escoria” y “adefesio”. Aunque el insulto más recurrente de su vocabulario, independientemente de la falta que quiera denunciar, es el de “perdedor”. Y lo dijo el mismo día de las elecciones: “Ganar es fácil, perder, no, no para mí”. Así lo está demostrando ahora. Cuando los resultados le dan la espalda, se revuelve como un jabalí herido contra un sistema electoral quizá anticuado, pero en vigor.

Al principio de su mandato y durante meses, analistas y ciudadanos aguardaban el momento en el que Trump abandonaría el personaje de matón con el que había ganado las elecciones y asumiría al fin el porte presidencial que se esperaba, pero ese día nunca llegó. Trump seguía siendo el juez ogro del concurso de talentos El aprendiz; el magnate que se había iniciado en el mundo de los negocios reclamando, puerta a puerta, el pago a los inquilinos morosos de su padre; el tipo capaz de congraciarse con los supremacistas blancos y primar la credibilidad del presidente ruso Vladímir Putin frente a la de sus servicios de inteligencia.

El hombre espectáculo

Pero si Donald Trump es tan malo como cuentan, ¿por qué le vota tanta gente? ¿Por qué le han premiado con más de 69 millones de votos? Si es tan tóxico, ¿por qué sus índices de popularidad entre los republicanos han superado su marca anterior? Más allá del pragmático voto conservador, que traga con sus extravagancias, ¿por qué, contra viento y marea, hay una masa de irreductibles trumpistas que le apoya en cada incendio?

Cuando uno pregunta en sus mítines por qué les gusta o votan al republicano, lo primero que responden sus seguidores es: “No es un político”. Serlo, en el ecosistema trumpiano, equivale a ocultar la realidad, vivir del contribuyente y rendirse a los principios de la corrección política. Y los ataques del presidente, sus salidas de tono, les sugieren una autenticidad que añoran en la clase dirigente. En sus críticas públicas a países aliados, aunque sean tan descarnadas como las dirigidas aquella vez a Trudeau, ven una puerta abierta a las cocinas de la diplomacia que normalmente se les cierran.

Un día, a Emmanuel Macron le preguntaron por una discusión que supuestamente había mantenido con Trump. El presidente francés se negó a responder usando una cita del canciller Otto von Bismarck. “Nunca he explicado las bambalinas. Porque, como decía Bismack, si explicásemos a la gente la receta de las salchichas, no es seguro que siguiéramos comiéndolas”. Trump, por explicarlo con este símil, hace pensar a su público que, por primera vez, va a saber la cruda realidad de cómo se hacen esas salchichas. Si algo logra transmitir Trump es espontaneidad. “Dice las cosas como son”, “con él, lo que ves es lo que hay”, suelen decir sus votantes. Pero millones creen bulos que él extiende en las redes.

Como escribió hace poco Lauren Collins en The New Yorker, durante la campaña de 2016, “si la promesa de Obama es que él era tú, la promesa de Trump es que tú eres él”.

Todo, en realidad, se reduce al show. A Trump le obsesiona la atención mediática, ha seguido y publicitado las ratios de audiencia de sus intervenciones televisivas como si fueran logros políticos. Ataca a la prensa crítica con saña, pero es adicto a los focos. Contempla las ruedas de prensa como conciertos de rock que a veces se prolongan más de una hora. Una vez, en la ONU, pidió a los periodistas una buena pregunta como apoteosis final. “¿Recuerdan aquello que dijo Elton John? Cuando tocas la última y es buena, no vuelvas”. Y se han dado situaciones insólitas, como cuando en el Despacho Oval, en un saludo protocolario con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, le presionó para responder a una pregunta sobre Corea del Norte.

No es que sea transparente, porque miente con frecuencia, pero no se recuerdan presidentes tan accesibles y expuestos. Muchas veces, lo que estaba anunciado a la prensa como un simple posado ante las cámaras, al inicio de una reunión, se convertía en una rueda de prensa improvisada en la que entraba a todos los trapos.

Sus mítines han sido largos monólogos, plagados de humor. En el del pasado junio en Tulsa (Oklahoma) habló durante casi dos horas. Parodió conversaciones con Angela Merkel, con la primera dama, Melania, y, por supuesto, alentó el miedo: “Si ganan los demócratas en noviembre —advirtió—, los alborotadores tendrán el poder, nadie volverá a estar seguro”, dijo.Trump durante su último acto de campaña, en Florida, el 2 de noviembre. BRENDAN SMIALOWSKI / 

Un pantano de corrupción

La última noche de campaña, en la víspera de las elecciones de 2016, este periódico estuvo en el último mitin de Trump en el Estado de New Hampshire. En su alegato final para llegar a la Casa Blanca prometió: “Mi contrato con los estadounidenses comienza con un plan para acabar con la corrupción, quiero que todo el establishment corrupto de Washington lo sepa: vamos a drenar el pantano”.

Para entonces, en realidad, ya se había negado a hacer públicas sus declaraciones fiscales, tenía problemas en los tribunales por el desvío de fondos de su fundación benéfica y afrontaba una ristra de denuncias por negligencia contra la Universidad Trump, un proyecto educativo que acabó cerrando tras pagar una indemnización millonaria a los perjudicados. Pero el volumen de lo que iba a ser todo el entramado de irregularidades con el fisco, delitos de campaña, conflictos de intereses, intervencionismo en la justicia y amistades peligrosas de estos cuatro años aún estaba por descubrirse. En 2019, el fiscal especial Robert S. Mueller estaba culminando la investigación sobre la trama rusa, es decir, las pesquisas centradas en la injerencia del Kremlin en los comicios de 2016 y la posible conchabanza del entorno de Trump. Para entonces, el presidente de Estados Unidos estaba salpicado por hasta 17 investigaciones judiciales distintas, que abarcaban los ámbitos más diversos.

Un posible delito de financiación ilegal de campaña para pagar a dos mujeres, la actriz de cine porno Stormy Daniels (nombre artístico) y la modelo de Playboy Karen McDougal, con el fin de silenciar sus supuestas relaciones extramatrimoniales. Otra investigación, originada en Nueva York, centrada en la sospecha de evasión fiscal. Una ristra derivada de la trama rusa. Se añadían las pesquisas sobre la financiación de la ceremonia de inauguración de su presidencia en 2017. Y, además, los pleitos por su hotel de lujo en Washington, que se convirtió en parada y fonda de líderes extranjeros, embajadas y actos republicanos que incitaron las denuncias por enriquecimiento indebido. Unas fueron desestimadas, otras salieron adelante.

Porque el hombre que prometió arrebatar la Casa Blanca de “la clase política corrupta” para devolvérsela a “la gente” nunca se ha desvinculado de la propiedad de sus empresas, solo dejó la gestión en manos de sus hijos. Y la presidencia ha resultado ser un buen negocio: según los cálculos de The Washington Post, entre actos de carácter oficial y otros de partido, las propiedades de Trump han recibido hasta 8,1 millones de dólares de dinero público de donantes políticos desde 2017. Mientras, tal como reveló una investigación periodística de The New York Times, apenas ha pagado impuestos alegando pérdidas económicas. En 2016, el año en que fue elegido, solo tuvo que desembolsar 750 dólares, la misma cantidad que en 2017, su primer año de mandato. Trump había creado, como acuñó Martin Wolf en Financial Times, el “plutopopulismo”, un matrimonio perfecto entre la plutocracia y el populismo de derechas.

Por otro lado, la investigación de la trama rusa terminó sin consecuencias legales para Trump. En 2019, el fiscal Mueller dio por probada la injerencia de Moscú, pero no halló evidencias suficientes de colusión alguna con el entorno del presidente. Respecto a la obstrucción a la justicia, otro delito por el que ha sido investigado Trump, justificó que un mandatario no es procesable, salvo por la vía del impeachment, es decir, el juicio político.

En efecto, el tercero en la historia de Estados Unidos llegaría, meses después, de la mano de un escándalo distinto, el de Ucrania. El caso consistió en las presiones de Trump al Gobierno de Kiev para lograr que la justicia del país anunciase investigaciones que perjudicaban a sus rivales demócratas, recurriendo incluso a la congelación de 391 millones de dólares en ayudas militares ya comprometidas. Una de las pesquisas tenía por objetivo precisamente a Joe Biden, y al hijo de este, Hunter, por sus negocios en el país.

Los republicanos, mayoría en el Senado, absolvieron a su presidente, pero el proceso dejó declaraciones para la historia, como cuando un embajador estadounidense, Gordon Sondland, admitió que había presionado a Ucrania siguiendo las órdenes del presidente. O cuando otra diplomática, Marie Yovanovitch, relató que le llegaron a advertir de que “cuidara sus espaldas” y se marchara de Kiev “en el siguiente avión”.
La normalización del caos

Aquel invierno del impeachment, el que vio morir el año 2019 y comenzar el turbulento 2020, transcurrió en medio de una sensación de calma extraña. El recuerdo de escándalos presidenciales anteriores, como el juicio a Bill Clinton, en 1998, o el Watergate de Nixon, que dimitió antes de enfrentarse a la fase final del proceso, se recordaban como capítulos transcendentales de la historia del país, pero el Washington de Trump vivía instalado en la zozobra. Con un líder tan insólito, que parecía siempre subido a un toro mecánico, un impeachment semejaba un día más en la oficina.

Su Administración se convirtió, desde muy pronto, en un reguero de despidos, dimisiones y ceses, algunos de ellos, estruendosos. En diciembre de 2018, cuando no había llegado siquiera al ecuador de su mandato, llevaba ya más de 30 bajas, un volumen de adioses que no se recordaba de ningún otro Gobierno.

El cese de John Bolton, su segundo jefe de Seguridad Nacional, lo comunicó en Twitter, sin advertir a miembros de su Gabinete y con trifulca mediante. El jefe del Pentágono, Jim Mattis, dimitió en una agria y pública polémica por la política de Trump en Siria. El consejero económico Gary Cohn hizo lo propio en desacuerdo con la guerra comercial y, también, atribulado por la comprensión que el mandatario había mostrado hacia los supremacistas blancos. Al fiscal general Jeff Sessions le enseñó la puerta disgustado porque se había recusado en la investigación de la trama rusa y favorecido la investigación de un fiscal independiente. Así, una larga lista.

Altos cargos empezaron a relatar de forma anónima el frenopático en el que, a su juicio, se había convertido la Casa Blanca. Uno de ellos, cuya identidad se acaba de conocer (Miles Taylor, exjefe de personal del Departamento de Seguridad Nacional), publicó un artículo en The New York Times en septiembre de 2018 titulado “Yo soy parte de la resistencia interna de la Administración de Trump” y en él contaba que varios miembros del Ejecutivo se confabulaban para controlar los “impulsos” del republicano. “Trabajo para el presidente pero, como otros colegas, he prometido boicotear partes de su agenda y sus peores inclinaciones”, aseguraba, y subrayaba la “amoralidad” de Trump. “Cualquiera que haya trabajado con él”, añadía, “sabe que no está anclado a ningún principio discernible que guíe su toma de decisiones”.

Poco después, el prestigioso periodista Bob Woodward, publicó Miedo, un libro en el que describía la vida en la Casa Blanca como un vodevil de Halloween. Mediante fuentes anónimas relataba, por ejemplo, que Gary Cohn robó un documento del escritorio del presidente, que este tenía intención de firmar para romper un acuerdo comercial con Corea del Sur, y el mandatario republicano nunca se dio cuenta. También, que el general John Kelly, exjefe de Gabinete, llegó a calificar a Trump de “desquiciado” y que “era un idiota”. “Esto es una casa de locos”, sostenía.

Contar las interioridades del Gobierno se convirtió en un subgénero literario. Bolton puso su grano de arena con unas memorias explosivas. Aseguraba, por ejemplo, que Trump pidió ayuda a Pekín para ganar las elecciones, detallaba situaciones incriminatorias sobre el escándalo de Ucrania y exponía la incultura general del presidente, quien, dijo, preguntó una vez si Finlandia pertenecía a Rusia y se sorprendió de que el Reino Unido fuera una potencia nuclear.

De esos vacíos intelectuales, Trump ha hecho muchas veces virtud, acostumbrado como está a identificar las élites académicas o burocráticas como símbolos de un sistema viciado. “Me gusta la gente poco formada”, dijo en su primera campaña. A Woodward, hace escasos meses, le describió de este modo su primera cumbre con el dictador norcoreano Kim Jong-un, en 2018: “Conoces a una mujer. En un segundo, sabes si va a pasar o no. No te lleva 10 minutos, no te lleva seis semanas. Es como: ‘Guau’. Vale. ¿Sabes? Te cuesta menos de un segundo”.

En la era Trump, los piropos a líderes autoritarios y viejos rivales de Estados Unidos como Vladímir Putin se han convertido en costumbre, aun cuando el Kremlin está acusado de atacar el sistema electoral estadounidense. Una de las figuras más influyentes en el presidente ha sido Jared Kushner, el marido de Ivanka Trump, la primogénita del presidente, y también nombrada asesora. El empresario, de 39 años, dijo a Woodward que para entender a Trump hay que fijarse, entre otras cosas, en el gato de Cheshire de Alicia en el país de las maravillas. “Si no sabes dónde vas, cualquier camino te llevará allí”. Más que la dirección, trataba de explicar Kushner, importaba la perseverancia. “La polémica eleva el mensaje”, dijo también.

Hablaba, al fin y al cabo, del mismo presidente que no tenía problemas en amenazar con una guerra termonuclear por Twitter. Era, en resumen, el mismo tipo que se había presentado a las elecciones convencido de que podría disparar a alguien en la Quinta Avenida y la gente le seguiría votando. Igual que entonces, durante los primeros años de su Gobierno mucha gente se preguntaba: ¿Cómo respondería Donald Trump ante la llegada de una gran crisis nacional?
Y entonces, llegó la pandemia

Cuando el coronavirus empezó a extenderse por el mundo, Trump se instaló en la negación. “Prácticamente lo hemos parado”, sostenía el 2 de febrero; “un día desaparecerá, como un milagro”, llegó a decir el 27 de ese mes; “nada se cierra por la gripe”, insistía aún el 9 de marzo.

Luego, cuando la ferocidad del virus se hizo evidente y se declaró la pandemia, se impuso el instinto del animal televisivo y, durante semanas, ofreció ruedas de prensa diarias a cuál más errática. A menos de un año de las elecciones, y con una crisis insólita que daba al traste con su principal argumento de campaña —la economía iba rabiosamente bien—, decidió ponerse el traje de comandante en jefe ante una nación en peligro, pero lo hizo tan embebido de sí mismo que dio lugar a algunos de los episodios más estrambóticos de su presidencia.

Día tras día, contradecía a los propios expertos de la Casa Blanca en vivo y en directo, daba información errónea sobre los tratamientos y rechazaba las recomendaciones de su propio Gobierno, como cuando animó a reabrir el país el Domingo de Pascua, azuzó las protestas contra el confinamiento y se empeñó en no usar mascarilla. Esta deriva alcanzó el paroxismo el 23 de abril, animando a los estadounidenses a inyectarse desinfectante. “Veo el desinfectante, que lo deja KO en un minuto, ¿hay alguna manera de que podamos hacer algo así mediante una inyección? Porque ves que entra en los pulmones y hace un daño tremendo en los pulmones, así que sería interesante probarlo”, dijo. Dos días después aseguró que bromeaba, pero suspendió las ruedas de prensa.

Pronto retomó, eso sí, los actos multitudinarios con sus seguidores, en los que no llevar mascarilla era una declaración de principios, y redobló su agenda de actos oficiales. Mientras, se burlaba de que su rival demócrata en las elecciones, Joe Biden, pasase la campaña prácticamente recluido en casa.

La madrugada del 2 de octubre, comunicó que tanto él como su esposa se habían contagiado. Con 74 años de edad, el presidente formaba parte del grupo vulnerable al virus y fue hospitalizado y tratado con fuertes medicaciones. Quien a estas alturas de su historia en la Casa Blanca pensase que el episodio sería un punto de inflexión en su relación con la crisis sanitaria, es que no había sabido tomar aún las medidas del personaje.

Cuando abandonó el hospital, grabó un vídeo haciendo de la necesidad virtud: “He aprendido mucho de la covid, he aprendido yendo de veras a la escuela, esta es la verdadera escuela, y lo capto, lo entiendo, es una cosa muy interesante”, decía. “Esta es la verdadera escuela”, insistía, erigiéndose en experto. A las pocas semanas, volvió a los actos multitudinarios sin mascarillas.

¿Trump es natural o interpreta un papel? ¿Sus extravagancias son espontáneas u obedecen a una pensada estrategia? Preguntado por ello, John Bolton respondió en una entrevista a este periódico: “Creo que es su forma de ser, pero no soy loquero, no voy a explicar por qué es así, qué le pasó en la infancia, ni nada de eso. No me importa; lo que importa es su forma de comportarse y ha sido así siempre, según la gente que le conoce desde hace décadas”.

El show toca a su fin, pero Estados Unidos ha descubierto con Trump una nueva normalidad que costará mucho olvidar. En la convención republicana de este verano, la que le coronó como candidato presidencial, su hija Ivanka celebró ante el público: “Washington no ha cambiado a Donald Trump, Donald Trump ha cambiado Washington”. Y no pudo resumirlo mejor.

fuente.-Diario Español/Amanda Mars/


"GOBIERNO FARSANTE": "NO HALLAN al MAYO ZAMBADA y se VAN SOBRE la LANA de Ex-SEÑITO y CONGELAN la PENSION del ISSSTE de la CARNALA del CAPO...uyyy con el "megagolpazo" de la UIF.



La Unidad de Inteligencia Financiera de México (UIF) está acorralado a familiares del narcotraficante Ismael el “Mayo” Zambada líder del Cártel de Sinaloa (CDS), por la dependencia ordenó congelar las cuentas de una de las parejas del capo, Leticia Ortiz Hernández, así como de una de sus hermanas, Ana María Zambada García.

Y AQUI NO HALLO NADA:


Según documentos en poder del diario mexicano Milenio, ambas de bajo perfil, por lo que interpusieron un amparo ante el Juzgado de Distritos de Culiacán. Además que el bloqueo de cuentas ocurrió días antes de la captura y liberación de Ovidio Guzmán López, alias el Ratón o Nuevo Ratón hijo de Joaquín “el Chapo” Guzmán, el 17 de octubre de 2019.

La tercera esposa del “Mayo”, reclamó de la justicia mexicana la “orden de privar de forma provisional o definitiva la posesión y movilidad de recursos depositados en cuenta bancaria”, el 11 de octubre del 2019, pero la suspensión le fue negada.

Y ante un nuevo intento, en septiembre un juez le negó la suspensión definitiva requerida por lo cual el caso aún está en curso.

Por su parte, el caso de Ana María Zambada, quien se identificó como maestra pensionada del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), fue radicado ante el juez cuarto de distrito y también busca recuperar el acceso a su dinero.

La hermana del Mayo acudió el 2 de octubre del 2020 al banco Santander con el objetivo de retirar en efectivo, toda la cantidad que le es depositada mensualmente como pensión, lo cual le fue negado.

Debido a que el Mayo no tiene ningún inmueble ni negocios a su nombre, lo único que han podido hacer las autoridades mexicanas en contra del capo es congelar las cuentas bancarias que algunos de sus allegados tienen en el estado de Sinaloa.

Tras la captura y extradición del Chapo Guzmán, el Mayo Zambada es supuestamente a sus 72 años el capo con más poder del Cártel de Sinaloa.

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"HAY le HABLAN a DON AMLO": "JUZGAR la HISTORIA con OJOS del PRESENTE es una ESTUPIDEZ": DICE ESCRITOR PEREZ-REVERTE...



El escritor Arturo Pérez-Reverte presenta su reciente novela "Línea de Fuego", una narración sobre la Guerra Civil Española. El ser humano ha cometido atrocidades en la historia de la humanidad, pero juzgarlo con ojos de la actualidad es incongruente e imposible, explica.

Juzgar la historia con ojos del presente es una estupidez que se está extendiendo en el mundo. Hacerlo es imposible pues nada resistirá ese análisis, señaló el escritor Arturo Pérez-Reverte durante la presentación de su libro Línea de fuego (Alfaguara, 2020).
AMLO pide nuevamente que España se disculpe por abusos de la conquista...
“Si uno considera con ojos del presente Las Cruzadas, la guerra contra los musulmanes en España, la caída de Bizancio, a Julio César… nada va a resistir porque no existían las ONG —Organizaciones No Gubernamentales— ni los derechos humanos. Cierto, el ser humano ha cometido atrocidades en la historia de la humanidad, pero juzgarlo con ojos de la actualidad es incongruente e imposible”.


En este sentido, añadió el escritor y periodista español, el ejemplo que más se plantea es La Conquista que sucedió en el sigo XVI. “¡Qué machista era Hernán Cortés!, claro y sus abuelos, bisabuelos, Moctezuma y todos porque era un mundo diferente, machista, cruel, duro, arcaico, antiguo… era una manera diferente de entenderlo”.

“Cuando Hernán Cortés se va a México con esos animales crueles, extremeños, gallegos, andaluces, muertos de hambre, se va de un país de miseria sometido por curas y reyes incapaces, en donde para sacar de la tierra una semilla había que regarla con sudor o sangre y, si en América hay un sitio donde hay mujeres guapas y oro, donde además si vas te vuelves rico, pues se van todos los animales ahí a arrasar el mundo”.

Lo arrasaron, explicó el también miembro de la Real Academia Española, porque para ellos esa civilización no tenía el valor que hoy le damos, no obstante, fue una hazaña que cambió la historia de la humanidad y trajo consigo otras cosas. “Mirémoslo con horror y grandeza, con admiración y espanto, sólo así podremos entenderlo”.

Respecto a las heridas que deja la historia, Pérez-Reverte aseguró que éstas cicatrizan cuando hay suficiente lucidez intelectual. “El mundo produce heridas porque es un lugar cruel, peligroso, injusto y tiene muy mala intención, pero si uno lo entiende con padres, profesores y amigos sabios, como con libros, cultura, educación y sentido común, es fácil convivir con el dolor y le es posible aprender de ello”.

LIBRO. La memoria es necesaria y los jóvenes necesitan saber lo que pasó en la Guerra Civil Española de manera ecuánime ya que cuando pasa el tiempo y los protagonistas desaparecen, el recuerdo, las ideas y la memoria pueden utilizarse como armas.

Esta perversión de la memoria fue lo que “obligó” a Pérez-Reverte a escribir Línea de Fuego. “Yo nunca tuve la intención de hacer esta novela, pero digamos que me han obligado los políticos españoles que tienen discursos como: ‘tú eres heredero de Franco’ o ‘tú de los comunistas’, porque están recuperando una memoria sesgada a un interés”.

“Cuando hay partidos políticos que carecen de una base intelectual sólida, y es lo que está pasando, se recurre tuits fáciles y consignas baratas. El político español de esta generación tiene enormes carencias intelectuales y cada que habla se le nota; además, al no tener argumentos políticos y herramientas dialécticas suficientemente solidas recorren a lo fácil: la Guerra Civil para resucitarla como arma política actual”.

Por otro lado, el autor reconoció que se ha escrito mucho sobre la Guerra Civil Española, pero no sobre los seres humanos que se enfrentaron a situaciones extremas por este conflicto. “Ésta es una novela de soldados, no de retaguardia ni política, sino de seres humanos, de los combatientes, de lo que vivían diario, del miedo, dolor, frío, piojos, hambre y sed”.

No obstante a que la novela se aleja de señalar buenos y malos, Pérez-Reverte dijo que siempre ha tenido claro que es republicano, tanto por el hecho de que su familia luchó en ese bando, como por cuestiones culturales. Sin embargo, también reconoció ser monárquico “por obligación porque en España ser monárquico es casi un acto de defensa propia”.

AMORAL. Saramago creía que un novelista tiene una visión moral y debía hacer una obra con ese corte para hacer mejor el mundo, recordó el escritor y destacó que si la adición moral no se da en el libro, también es absolutamente bueno.

“Como novelista no escribo para hacer mejor el mundo ni para ayudar a la humanidad ni a nadie. Escribo novelas porque me gusta contar historias, desarrollar tramas y que mis amigos lectores compartan los mundos que género”.

En ese sentido, añadió, hay historias que durante la escritura asoman su filo moral, por lo que al escribirlas, el autor sabe que pueden ser leídas de esa manera. “Se tiene que tener mucho cuidado porque se debe equilibrar la libertad con un cierto cuidado para que el lector no confunda nunca la novela con un libro de historia.

“El historiador debe ser riguroso y fiel, mientras el novelista puede jugar con todo de forma libre. Puede manipular los hechos y contradecirlos, tiene el derecho porque el lector debe saber que está leyendo una novela”.

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"ACUERDESE CORONEL que NO TODOS sus MILITARES son FIELES a la PATRIA",DICE el CARTEL del GOLFO a MANDO MILITAR en SLP...unos le jalan y otros le e$tiran.



Mediante su segundo video en los últimos tres meses, narcotraficantes del Cártel del Golfo y el "Cártel de los Alemánes" amenazaron al jefe policial en la región Huasteca y al coronel del 40 Batallón de Infantería del Ejército, ambas delegaciones con sede en San Luis Potosí.

En la grabación se observan a cuatro sujetos apostados como escolta de un quinto individuo que lee la narco amenaza, todos con el rostro cubierto y portando armas largas de grueso calibre, una de ellas, un fusil Barret, arma de guerra y de uso reservado a las Fuerzas Armadas. La voz de quien lee el mensaje está distorsionada. De fondo hay una manta con el nombre de las agrupaciones para resaltar a los remitentes.

El grupo delictivo anuncia su extensión a la Huasteca potosina, donde aseguran que disputarán la plaza harán una limpia de las lacras, por si la población los observan, no se alarmen, pues la pelea no es con la gente, sino con las facciones enemigas. Enseguida introducen la intimidación al mando estatal, poniendo su fotografía en el clip.

“Samuel Ruiz Montealvo, jefe de la policía de la región metropolitana región Huasteca, ¿cómo te cayó el mensajito, culero? Te salvaste de la rafaguiza que te pegamos en Tamuín, hijo de tu perra madre, ahora sí la sentiste cortita, pelón mugroso, síguete metiendo tú y tus putos elementos con nuestra gente y para la otra no la vas a contar, rata vale verga”, refieren sobre el oficial, que llegó al cargo a finales de diciembre del año pasado en sustitución de Juan Alberto Cerón Esparza, trasladado a la capital.

Reportes de la Secretaría de Marina refieren que la facción delictiva domina 19 municipios del estado, cuyo territorio cuenta con cuenta con mil 320 kilómetros de carreteras federales, propicias para el trasiego de drogas y migrantes (Foto: Captura de pantalla)

Luego de esto, el sujeto sugiere que, de no cooperar con el crimen, pida su cambio al comisionado Jaime Ernesto Pineda Arteaga, secretario de Seguridad Pública de San Luis Potosí.

Para un segundo momento, los identificados como del Cártel del Golfo amenazan al mando de la Secretaría de la Defensa Nacional, quien llegó al cargo el 8 de agosto del 2019, en sustitución de Francisco Aldaba Macías, coronel de Infantería que había estado como comandante del Batallón en San Luis Potosí desde 2016.

“Y tú, coronel Rolando Solano Rivera, del 40 Batallón de Infantería, si sigues mandando gente de inteligencia a la región Altiplano, te vamos a desaparecer a todos los elementos que estás mandando de civiles que a ubicar nuestras casas de seguridad, ya los tenemos bien ubicados a los pendejos”, amagó el sicario ante las operaciones de la Sedena contra la delincuencia organizada.

Después reprocha el ataque ocurrido el 20 de octubre pasado, cuando civiles armados se enfrentaron al Ejército en el municipio de Charcas, en San Luis Potosí. En aquella ocasión hubo un hombre muerto, dos detenidos, y el aseguramiento de cargadores, armas de fuego largas, equipo táctico, y una camioneta en la cual presuntamente se trasladaban los atacantes. Ahora, por lo mencionado en el video, se sabe que el enfrentamiento fue contra el Cártel del Golfo.

“Sobre aviso no hay engaño, coronel, acuérdese que no todos sus militares son fieles a la Patria”, lanzó el encapuchado, en presunta referencia los soldados que trabajan para el Cártel del Golfo y la Sedena.

Por último, los narcotraficantes amenazaron al gobernador de San Luis Potosí, a quien dijeron que podría negociar la paz y cuando termine su mandato, el próximo año, no se oculte por temor a represalias.

“Gobernador Juan Manuel Carreras López, San Luis va a arder en el último año de tu sexenio, te recomendamos que hables con tu narcogobierno y le digas a los encargados de la Seguridad que tienes, que se puede negociar la paz del Estado con nosotros, para cuando se les termine el hueso, no tengan que estarse escondiendo, si no ayudan, que no estorben”, aseveró el individuo.

A su vez, dijeron que tenían el respaldo de Evaristo Cruz, El Vaquero/Señor 46, sanguinario líder del Cártel del Golfo, para tomar el estado por completo. La autoridades de Tamaulipas ofrecen hasta 2 millones de pesos por datos que lleven a la captura del capo, buscado también por el gobierno de Estados Unidos.

A principios de agosto, el Cártel lanzó un video para amenazar a fuerzas de seguridad en San Luis Potosí. Entre ellos, el director de la Policía Ministerial de la entidad, José Guadalupe Castillo Celestino, así como el propio secretario de Seguridad, Pineda Arteaga.

Ruiz Montealvo llegó al cargo a finales de diciembre del año pasado en sustitución de Juan Alberto Cerón Esparza, trasladado a la capital (Foto: Captura de pantalla)

El locutor de entonces se identificó como el comandante Alfredo Alemán, pero desde noviembre de 2011 fue detenido por el Ejército, Alfredo Alemán Narváez, alias el “Comandante Alemán”, en Fresnillo Zacatecas, supuesto jefe de la organización criminal de Los Zetas en San Luis Potosí.

Desde julio pasado, Los Alemanes dejaron narco mantas contra el Cártel Jalisco Nueva Generación. Fueron puestas en la capital, así como puentes peatonales y plazas de los municipios de Villa de Arista y Moctezuma.

Reportes de la Secretaría de Marina refieren que el el Cártel del Golfo (CDG) está en 19 municipios de San Luis Potosí; Los Zetas en 11; el CJNG en 7; y en 3 más hay presencia del CSLPNG. En Salinas Los Talibanes operarían con el CJNG y el CDG. Pero en Santo Domingo y Villa de Ramos estaría con el CDG. Justo estas tres demarcaciones colindan con Jalisco y Zacatecas.

La entidad cuenta con mil 320 kilómetros de carreteras federales, que se distribuyen hacia el norte y este del país, por ello, grupos delictivos concentran sus operaciones para el robo a transportistas, tráfico de drogas y migrantes.

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POR "SI ESTABAN con PENDIENTE": SANTIAGO NIETO "ZAR ANTI-LAVADO" del PAIS NO ENCONTRO NADA en CONTRA de "PILLO" LOPEZ OBRADOR...encontro tan limpia el agua,que los peces no podrian sobrevivir en ella.



Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), aseguró en agosto de 2020 que se iniciaría una investigación sobre David León y Pío López Obrador, luego de haberse difundido un video en el que intercambian dinero.

EL PSICOPATA QUE GOBIERNA:


En dichas grabaciones, publicadas por Carlos Loret de Mola en Latin Us, los sujetos implicados revelaron que presuntamente son aportaciones para la campaña del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), aunque no se especifican los fines para los que serían utilizados, ni la procedencia de los mismos.

Días más tarde, Santiago Nieto aseguró que “no podemos tener distingos entre un grupo y otro”, por lo que iniciarían una investigación contra las personas que aparecen en las grabaciones, en coherencia con los principios de combate a la corrupción del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Al respecto, el titular de la UIF refirió en entrevista con Fernando del Collado que se hicieron las revisiones correspondientes en las cuentas de Pío López Obrador, principal señalado ante los hechos, y dijo que “no encontramos nada que fuera significativo”.


Por otra parte, aseguró ante las cámaras de Milenio que en los estados que tendrán próximamente un proceso de elección, se trabaja para prevenir “los votos clientelares”; explicó, son los programas sociales a cambio de votos, delito que ameritaría, incluso, prisión oficiosa.

Además de enumerar otros delitos que buscan frenar como recibir dinero del crimen organizado, o evitar el reporte de las aportaciones para las distintas campañas, e indicó que ni él ni Pío, en referencia al hermano del presidente, las han recibido.

Los videos, por otra parte, sí tuvieron repercusiones inmediatas sobre sus participantes. Además de las investigaciones correspondientes o enfrentar distintas denuncias ante los tribunales, David León Romero dejó vacante la dirección de una empresa encargada de la distribución de medicamentos en México.

Por su parte, el presidente de México aseguró en conferencia de prensa desde Palacio Nacional que el dinero que había recibido su hermano no tenía punto de comparación con otros actos de corrupción como los recién enunciados por Emilio Lozoya.

Además, aseguró que con ese dinero se compraba gasolina e insumos para las actividades de Morena en el estado Chiapas, donde David León fungía como asesor de comunicación social de Manuel Velasco Coello, entonces gobernador de la entidad.

“Nosotros hemos venido luchando durante muchos años y nos ha financiado el pueblo, como ha sucedido cuando se han llevado a cabo revoluciones. Para refrescar la memoria y hacer historia, la Revolución Mexicana se financió con la cooperación del pueblo”.


Además, al ser cuestionado sobre las investigaciones que giran alrededor de su hermano, pidió que se aplique la ley, sin distinción, a todas las personas aunque pertenezcan a su familia. Aseguró que serán los jueces quienes decidan.

“Que se aplique la ley aunque sea mi hermano, que sean los ministerios públicos los jueces que decidan, no hay influyentismo, no hay nepotismo, ninguna de esas lacras de la política, yo ya no me pertenezco, yo estoy encabezando un movimiento para transformar el pueblo de México, y no le voy a fallar al pueblo de México”, señaló el presidente.

Actualmente tanto Pío López Obrador como David León son blanco de investigaciones por parte del Instituto Nacional Electoral (INE); razón por la que el hermano del presidente interpuso en fechas recientes un recurso de apelación ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) con el objetivo de frenar las pesquisas en su contra, de acuerdo con Milenio.

Sin embargo, Pío enfrenta más denuncias: una ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos, otra ante el TEPJF, así como su demanda en contra de Carlos Loret de Mola, informó la periodista Jannet López.

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